Velázquez pintó al papa Inocencio X en 1650, durante su segundo viaje a Roma. Lo retrata sentado y girado hacia su derecha consiguiendo con ello darnos sensación de espacio; revestido del rojo papal, desprovisto de afectación y sin hieratismo, sobre un fondo del mismo tono, algo novedoso en retratos, consiguiendo un tremendo efecto. En su mano izquierda sostiene un papel en el que aparece el nombre de Velázquez como autor de esta obra.
Inocencio X es un hombre mayor irresoluto y desconfiado, y eso es lo que muestra Velázquez, que lo pinta con expresión tensa y ceño fruncido, captando perfectamente la personalidad del retratado, sin nada de idealización; es un cuadro realista y psicológico.
Tenía fama de estar siempre alerta, desconfiado e infatigable en el desempeño de su cargo. Todos estos sentimientos los trasmite el papa cuando le miramos. «Demasiado real», cuentan que dijo el protagonista cuando vio el cuadro acabado.
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LOS VERSOS DEL CORONEL
(El Maestro, cont.)
4.- MADRID
No pocas versiones se han escrito y contado sobre esta soberbia creación del sevillano; una de las más famosas salidas de sus pinceles y posiblemente la más conseguida de sus cuadros.
Yo me quedo con ésta que les cuento; la oí de boca de una de una especialista en su obra: Palma, profesora de la Facultad de Humanidades de la UCLM y Doctora Historia del Arte, especialista en la pintura española del siglo XVII; en su clase tomé las siguientes notas:
En la composición, el maestro nos presenta a once personas, todas ellas documentadas, excepto una. La escena está presidida por la infanta Margarita y a su lado se sitúan las meninas María Agustina Sarmiento e Isabel de Velasco. En la izquierda se encuentra Velázquez con sus pinceles, ante un enorme lienzo cuyo bastidor podemos observar. En la derecha se hallan los enanos Mari Bárbola y Nicolasillo Pertusato, este último jugando con un perro de compañía. Tras la infanta observamos a dos personajes más de su pequeña corte: doña Marcela Ulloa y el desconocido guardadamas. Reflejadas en el espejo están las regias efigies de Felipe IV y su segunda esposa, Mariana de Austria. La composición se cierra con la figura del aposentador José Nieto.
La infanta Margarita llega, acompañada de su corte, al taller de Velázquez para ver como éste trabaja. Nada más llegar ha pedido agua, por lo que María Sarmiento le ofrece un búcaro con el que paliar su sed. En ese momento, el rey y la reina entran en la estancia, de ahí que algunos personajes detengan su actividad y saluden a sus majestades, como Isabel de Velasco. Al fondo, la figura del aposentador cuya misión era abrir las puertas de palacio a los reyes. La pequeña infanta estaba mirando a Nicolasillo, pero se percata de la presencia de sus regios padres y mira de reojo hacia fuera del cuadro. Marcela Ulloa no se ha dado cuenta de la llegada de los reyes y continúa hablando con su interlocutor, al igual que el enano, que sigue jugando con el perro. Pero el verdadero misterio está en lo que no se ve, en el cuadro que está pintando Velázquez, que se autorretrata.
La estancia en la que se desarrolla la escena sería el llamado Cuarto del Príncipe del Alcázar de Madrid, estancia que tenía una escalera al fondo y que se iluminaba por siete ventanas, aunque Velázquez sólo pinta cinco de ellas al acortar la sala. El Cuarto del Príncipe estaba decorado con pinturas mitológicas, realizadas por Martínez del Mazo sobre originales de Rubens, lienzos que se pueden contemplar al fondo del mismo.
… Y siendo todo esto magistral, yo me quedo con lo que, que inunda la estancia y rodea a los
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- SOBRE LA MARCHA.
De la prensa de diciembre de 2021
Se han publicado titulares para dar y regalar; simplemente les traigo la transcripción literal de sus declaraciones. Las escuché atentamente y puedo confirmar que éstas fueron. Ahora, como veíamos en los cuarteles, “español, lee y divulga”…, o medita. Dice en Argentina:
“Nosotros queremos gobernar en solitario. Lo óptimo sería una mayoría absoluta, que ahora no nos concede ninguna encuesta, pero si no, es tener más escaños que la izquierda y los nacionalistas para que no haya una alternativa. Y en ese momento, nosotros podemos hacer como hizo Mariano Rajoy en el año 2016, en el que ofreció una gran coalición al Partido Socialista o podemos hacer como se ha hecho recientemente en la Comunidad de Madrid, en la que Vox ha apoyado el gobierno regional, pero sin ninguna contraprestación, ya que no había una alternativa enfrente que pusiera en riesgo la formación de otro gobierno. Eso creo que es lo importante, sobre todo cuando tenemos un programa muy reformista que no va a estar nunca 100% de acuerdo ni con Vox ni con el Partido Socialista. Queremos ser un partido como somos, europeísta, atlantista, moderado, reformista y en muchas cosas ni la izquierda ni Vox coinciden con nosotros. Por tanto, esperamos que nos dejen gobernar y creo que es lo que está pasando ahora: el Partido Popular gobierna en seis autonomías, en la propia Unión Europea y ha gobernado 15 años en España con un resultado muy positivo».
Horas después, en una rueda de prensa en Uruguay, el líder del PP ha matizado que “el PSOE al que Rajoy ofreció la gran coalición no es el de hoy y que «con el PSOE de Sánchez es imposible gobernar» porque «es el que está atentando contra las instituciones, al pactar con Bildu que no reniega de 850 asesinatos de ETA y con ERC, que pretende romper la unidad nacional”
COALICIONES
(Décimas)
Sin cortarse ha declarado
que del Gobierno irá al frente
con su socio, preferente;
con Sánchez el denostado.
¡Lo tiene Claro Casado!
Tal coalición, arrogante,
turbadora e inquietante
proclama a los cuatro vientos;
éstos son sus argumentos:
¡Rumbo a babor!, vergonzante.
¡Ay!, los votos, por la cara
pues quien no llora no mama,
por estribor los reclama
y tres pueblos se pasara,
por pedir, que no quedara.
Y tras dar de pecho el do
y aunque luego matizó
me temo que la poltrona
se le vuelve remolona
y así el plan se fastidió.
¡ Pues qué bien!
Don Eufemio, dic. 21.
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