LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (31).Teniente Arturo Muñoz Castellano. Teniente Jesús Aguilar Fernández ¡PRESENTES!

Es nuestro deber mantener el recuerdo y elevar al Cielo una oración por aquellos soldados que murieron sirviendo a España. Nadie se va definitivamente y es muy difícil, diría que imposible, ser soldado y no sentir en lo más hondo que la muerte no es el final. En el silencio de la humildad del servicio caminamos; es un camino en el que se vislumbra la muerte con demasiada frecuencia. Cuando llega la hora del máximo sacrificio y se entrega la vida en cumplimiento del sagrado deber, cuando la pena nos alcanza por el hermano perdido, es cuando el adiós dolorido busca en la Fe su esperanza.

Entre soldados las efemérides están para perpetuar el ejemplo, para conservar el recuerdo de nuestros compañeros y, como no, para la oración.  Ellos siguen ocupando su puesto en formación; el soldado desconocido no existe entre nuestras filas. Todos están en nuestras listas de revista, las que guardan los secretos del alma de soldado. Muchos no las entienden pero para un soldado es suficiente que se entienda que su vida está al servicio de los demás. Ese es el ejemplo y el mensaje de dos jóvenes Tenientes de la Legión que hoy pasan lista en la formación de los héroes. Siguen entre nosotros. Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellano. Teniente de la Legión Francisco Jesús Aguilar Fernández.

La Agrupación Táctica “Málaga”, primera unidad española en abrir el camino de la paz en el conflicto bosnio en 1993, fue relevada por la Agrupación “Canarias”, también de la Legión. Durante el relevo estallaron las hostilidades entre croatas y musulmanes. La situación aumentó en peligrosidad siendo necesario desplegar grandes dotes negociadoras y un férreo carácter legionario para mantener el equilibrio y la serenidad. La proliferación de los ataques a convoyes y el fuego cruzado hizo que los movimientos por carreteras se convirtiesen en una aventura peligrosa. La muerte aparecía silenciosa en cada esquina y también en los ruinosos hospitales por el elevado número de heridos y la carencia de medicamentos. Nada ni nadie detuvo a los legionarios. El once de Mayo el Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellanos resultó herido por fuego de mortero. Evacuado a España muere el día trece, hoy hace veintiséis años.

Cumplía con su deber, transportar plasma sanguíneo y medicinas al hospital musulmán de Mostar. El once de Junio, un mes más tarde, el Teniente de la Legión Francisco Jesús Aguilar Fernández moría como consecuencia del disparo de un francotirador. Cumplía con su deber, socorrer un hospital con plasma y medicinas. Eran amigos, compañeros de promoción y legionarios, soldados del Ejército español, para los que las reglas de enfrentamiento están escritas en su Credo: “Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir”.

Hoy recordamos a aquellos tenientes de La Legión y con ellos a la legión de soldados caídos por la patria en escenarios de guerra y paz. Son nuestros soldados, esos que están allí donde se les necesita, un día transportando plasma y medicinas, otro día dando la sangre que corre por sus venas.

Mientras unos los recuerdan a otros hay que recordárselo.

 

Cuando la pena nos alcanza,
del compañero perdido.

Cuando el adiós dolorido,
busca en la fe su esperanza.

En tu palabra confiamos
con la certeza que tú,

ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

13 mayo 2019

 

 

Quod nihil illi deerat ad regnandum praeter regnum. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A su regreso de Waterloo Lord Wellington es aclamado como héroe nacional en Bruselas. No conocen al hombre ni al militar.

La pregunta que le hacen es de tal simpleza que podría haberla contestado Copenhagen, su resistente caballo.

-¿Le ha gustado que a su regreso de Waterloo le aclamara la población en éxtasis?

-En absoluto; si hubiera fracasado, me habrían fusilado.

La guerra tiene al menos dos caras. Los vencedores y los vencidos. Nada tienen que ver victoria y derrota para la presencia mezclada de héroes y villanos en el campo de batalla. Por eso el general sabe dosificar sus triunfos y mientras saborea la victoria no olvida la derrota; tampoco pierde de vista su retaguardia.

Nos dice Maquiavelo que Alejandro Magno llegó a ser dueño de Egipto y del Asia Menor en pocos años y, muerto apenas había conquistado tales territorios, cuando parecía razonable que se alzaran en rebelión, los sucesores de Alejandro los conservaron sin hallar otra dificultad que la derivada de sus ambición personal. Nadie debe asombrarse de la facilidad con que Alejandro conservó Asia bajo su cetro ni de las dificultades con que tropezaron Pirro y tantos otros a la hora de conservar sus conquistas cosa que no ha de atribuirse al mayor o menor talento y capacidad del vencedor sino, más bien, a la diversidad de los vencidos. (El Príncipe. Cap. IV. Maquiavelo).

Ustedes lo entienden. Mejor no explicarlo. La capacidad del vencedor es conocida solo en parte (no sabemos lo que nos queda por ver). La diversidad de los vencidos a la vista está.

Ya no hay rey. Ahora entra en juego el Emperador. Que tiemble Europa. No hay caballo, ni Bucéfalo ni Copenhagen, ni siquiera la yegua Babieca, pero siempre habrá un mystére rumbo a ninguna parte.

En el Palacio de la Moncloa, camino de convertirse en Versalles, recibe a los vasallos, ahora perdedores: vamos a hablar del Estado. Desde el palacio dirige un imperio de perdedores. Todos. Hablar del Estado.

-¿Del catalán? Me ha preguntado una señora que pasaba a mi lado.

-¿De la España plurinacional o de la federal? Me decían en la cola del supermercado.

-¡Que no! ¡Que no sube los impuestos! ¡Qué vamos a vivir mejor!

En mi calle, cortita y algo de pueblo, han cerrado en estos últimos seis meses tres tiendas.

-No me da para pagar el alquiler.

-Me quedaba una empleada y he tenido que despedirla.

-Llevo tres meses que aquí no entra nadie.

Puede ser que ahora se le ponga cara de bueno y pretenda hacernos creer que él nada tuvo ni tiene con independentistas, filoterroristas, y que nunca caerá en los brazos del comunismo podemita. Pues ni ante notario. Tampoco aquello era una crisis.

Ya nadie pregunta por Puigdemont. ¿Se le mira -y juzga- de distinta manera?

Nadie pregunta por indultos.

Muchos cambian de bando. Los medios no; aferrados a lo suyo, les ha ido bien.

Acaba de terminar una dura batalla. Se retiran las tropas. Algunas retroceden. Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable.

Claro que aquí los motivos son más prosaicos que esas cosas del deber, del honor y del valor. En algún partido político tiemblan solo por una razón: <<Si el emperador me quiere que me pague, pues solo el honor de estar con él no me alcanza>> (Mozart).

En la puerta de ese Palacio, rumbo a Versalles, debería figurar este bello poema del Indio Naborí que figura en la entrada del partido comunista cubano:

Si no vienes a dar,

a dar el tiempo, el corazón, la vida

no desesperes por entrar

que en la entrada comienza tu salida.

Si vienes a buscar

el privilegio, la ocasión mullida,

no desesperes por estar

donde la flor más bella es una herida.

Este lugar es un lugar propicio

para el amor al sacrificio

aquí tienes que ser

el último en comer

el último en dormir

el último en tener

y el primero en morir.

(Jesús Orta Ruiz, Indio Naborí, 1922-2005)

No estaría de más esperar a la salida.

Ver como se entra para ver como se sale.

<<Quod nihil illi deerat ad regnandum praeter regnum>> (Nada le faltaba para reinar excepto el reino).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2019

UNA REFLEXIÓN REPUBLICANA PARA EL DÍA DE REFLEXIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

14 Abril 1931. El Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había puesto en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales que el Rey ni perdía ni ganaba; él no jugaba. No había triunfado ni perdido en las urnas. No se le había preguntado nada a la República ni a la Monarquía; a nadie le habían preguntado por ellas. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. Conviene tenerlo muy en cuenta. Eran solo unas elecciones municipales. Un 12 de abril de 1931.

Dos días después, el 14 de abril, Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles habían dicho, pero nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

¿Dónde están mis leales?

El general de Brigada Francisco Franco Bahamonde, Director de la Academia General Militar había propuesto que esta se ubicase en El Escorial: <<Si hubiésemos estado en El Escorial acaso habrían podido cambiar algunas cosas. A mí me hubiese sido fácil presentarme el 12 o el 14 de abril de 1931 en Madrid, al frente de los cadetes, e influir, quizá, sobre las circunstancias que determinaron la expatriación de Alfonso XIII>> (Franco. Manuel Aznar).

El 14 de abril el rey tiene que abandonar España. Se va solo, muy solo. ¿Políticos?, ninguno para dar la cara por él. ¿Monárquicos?, ¿los hubo alguna vez? ¿El pueblo?, ¡¿qué sabe el pueblo!?; lo que le digan y a donde le digan.

De repente: nada; no queda nada de la España monárquica, nadie que dé la cara por su rey. No hay monárquicos, no hay alfonsinos, no hay cadetes, no hay generales, no hay soldados. ¿Dónde está el pueblo?

Guerras, unas ganadas, alguna perdida, en España, en Europa, dictadura o dictablanda, tensiones civiles y militares; todo lo ha aguantado el rey o ha creído aguantarlo. Malos consejeros. Oídos sordos. Lo que ocurre es inesperado para la calle, pero admisible. Es inadmisible políticamente, pero todos lo admiten; esperan sacar partido de la nueva situación. Nadie discute. Los hechos se dan por buenos, aunque sean malos. La política de barrio, callejera, de tumulto,  acaba con la forma política del Estado. Todos a una Fuenteovejuna. ¡Viva la República!

Nada de monarquía, ¿o de Alfonso? Palabras. El Rey se va de España. Dice que no le quieren. La calle manda, esa calle que bien conoce el rey callejero.

Habían muerto muchos soldados. Demasiados y demasiado lejos. La lealtad perdida entre guerras de cañones o de moquetas, de presupuestos y favores, de medallas y concesiones. Demasiados sacrificios exigidos a los que a cambio no recibían más que el olvido de su patria, de los suyos, en guerras donde se hablaba de España, pero no se la sentía, donde se hablaba de patriotismo, pero no había patria, donde se sufría la lentitud de ver con qué rapidez llegaba la muerte; lejos, demasiado lejos y demasiado rápida. ¿Quiénes son los que ahora gritan en la calle? ¿Serán ellos?

Mientras se le acaba el tiempo el rey tiene aún lucidez para una breve meditación. Aquella dictadura. ¿Para qué? No era eso, no era eso. Esto no acabará aquí. Quién sabe lo que se avecina. El Rey se va. ¿Dónde vas Alfonso XIII? Ya no hay vuelta atrás. Que se las arreglen ellos.

Aquella primavera del año 1931 hablaron los generales. Muchos de ellos venían de presidir con sus entorchados alguna procesión de la reciente semana de pasión, la Semana Santa, Angustias y Esperanzas, bendiciones y aleluyas. Marcha Real, ¡Viva España! ¡Viva el Rey!, golpes de pecho mientras se agitan las medallas. De repente, de la noche a la mañana, se acuestan monárquicos y amanecen republicanos. ¡Viva la República!

Primo de Rivera ya es historia, Se había ido a morir, solo, a París, sin bandera que lo envolviese. ¡Estaba todo tan reciente!

La Guardia Civil se inhibe por orden de su Director, el general Sanjurjo. Recuerda sus cuentas pendientes con el que ya es solo don Alfonso. El Toisón de Oro que no le han dado, que si su mujer no es del gusto real, gentilhombres  de S.M. con acceso directo al despacho real, prebenda que él recuerda no poseer. Al final lo personal cuenta y cuenta mucho.

Sanjurjo es protagonista esos días abrileños de repúblicas. Le gusta ser importante. Lo es. África y alguna cosa más le han dado fama y honores que a veces no se corresponden. El ministro de Estado, Alejandro Lerroux,  le pide que asegure el orden. El general exige para él plenos poderes sobre el Ejército, las Fuerzas de Seguridad y la policía. Lo quiere todo y lo obtiene. Sobre un general, Sanjurjo, marqués del Rif, recae el peso de dar la bienvenida a la República, con orden y concierto. Es su protector inicial, el general que la República necesitaba; a pesar de Azaña y muy a su pesar: <<…accedió sin resistencia a prestar a la República, que reconoció, el primero e inestimable concurso de la guardia civil de la que era director general. Siguió al frente de ese instituto, pero muy pronto inicióse una antipatía que le hizo incompatible con Azaña, el cual no se cansaba de manifestar la molestia sentida ante la pretensión de que la República tuviese un patrono o protector y con entorchados>>.

El rey de España, la Casa de Borbón, con Alfonso el XIII, ¡vaya por Dios!, se va.

Desde el 12 de abril de 1931 la calle no deja de gritar. Por ahora solo eso: gritos.

Berenguer ministro de la Guerra rubrica el final de la escena. Escribe a los capitanes generales la noche del mismo día 12. Les da la orden definitiva: “…los destinos de la Patria siguieran el curso que les impone la voluntad nacional”. Está claro: no hay que contar con el Ejército, que nadie mueva un pelotón. Lo que diga Sanjurjo. Nada que hacer. Dejar correr la calle.

El Rey no tiene donde apoyarse. Dice que no quiere derramamiento de sangre. ¿Y si resiste? “Dios sabe lo que hubiese ocurrido si Su Majestad resiste; tal vez se hubiese salvado el trono”.

Pero es el final de la Monarquía: «Quiero apartarme de cuanto sea lanzar unos compatriotas contra otros en fratricida guerra civil… Suspendo deliberadamente el ejercicio del poder real y me aparto de España».

Se acabó el Reino de España, que ahora es la República española. Rumbo a Cartagena.

Dice el Rey: <<Cumplid siempre con vuestro deber, que yo no he de olvidar jamás el mío…>>. ¿Y si el Rey resiste? La pregunta hoy es más evidente. Ya sabemos la respuesta.

La guerra no vino como consecuencia de la marcha del Rey sino por los que en un ruin pacto traicionaron el curso de la historia y se amañaron a su gusto unas elecciones trayendo una República que no supieron encauzar ni dirigir. Ni la monarquía, ni la República eran culpables. Todos culpables: la incompetencia de unos dirigentes demasiado complacientes que con su escasa sabiduría gobernante se llevaron por delante la monarquía y detrás de ella la república.

Habrá que admitir la consabida frase: <<La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos>>.

Es solo una reflexión para el día de reflexión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 abril 2019

LOS GENERALES EN LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En Adrianópolis acabó la historia del ejército romano tradicional. La Infantería, su nervio, no captó que la historia empezaba a hacerse a caballo. El error no fue de los infantes. Fue la culpa de sus generales. Solo conocían relevar con rapidez y orden una fila de hombres cuando estaban cansados por otra de refresco. Hasta entonces tener un buen jefe de instrucción en los ejercicios y con dotes de mando era suficiente. Cualquiera podía mandar aquellas legiones. Los generales romanos, en su mayoría profesionales de la política, nada sabían de la maniobra. Ninguno hubiese vencido, a pesar de su número, al Gran Alejandro que mucho antes combatió y venció con un pequeño número de soldados bien disciplinados y mejor mandados. Conocía la maniobra y sabía con pocos vencer a muchos con el arte.

En Adrianópolis, año 387, resurge el arte militar, una nueva era en la que ya no es  suficiente un jefe de instrucción competente en sus ejercicios y con dotes de mando. Resurge como consecuencia de una gran derrota. Los godos con el caballo y el estribo en el equipo ecuestre derrotaron a Flavio Julio Valente. La primera victoria de la caballería pesada sobre la infantería. La consecuencia es de gran calado. Hay que poner de nuevo en marcha el arte de la guerra en el que llevaba insistiendo Sunzi desde siglos atrás. El general formado y hecho para la guerra. Arte y oficio.

No veo a un político haciendo la guerra, pero tampoco veo a un militar haciendo política. Hasta que las cosas se complican. Esa es la razón. Hoy ya no son suficientes los relevos de las agotadas huestes por otras más frescas. Hace falta algo más: maniobra. Para sustentarse en la silla es necesario el estribo. Los políticos están perdiendo la batalla, cada día, a cada movimiento dan con su cuerpo en el suelo. Generales, pocos, como estribo, se han sumado a la lucha política. Saben cuál es su misión: vencer a muchos con el arte, mantener la autoridad del general, vigilar sobre su ejército, velar por sus hombres. Es una lucha por la unidad de España. Única razón del paso al frente.

Muy a mi pesar creo que no durarán mucho. Dice Sunzi en El Arte de la Guerra cuales son las razones por las que un general puede llevar sus huestes al desastre: <<El orgullo, el sentido del honor demasiado susceptible, la falta de previsión y la excesiva compasión son serios inconvenientes para ejercer el mando>>. Hay otra muy poderosa. El Mariscal Montgomery nos recuerda en su Historia del Arte de la Guerra que el general Robert Edward Lee fue perdedor en la guerra civil norteamericana porque <<era demasiado caballero para el áspero negocio de la guerra>>. Que hoy es la política.

Malos tiempos para los generales de la política, para los soldados que se enredan en semejante arte, mucho más peligroso que la cruel guerra.

La rendición de Breda es cosa de otros tiempos en los que <<la cortesía, el buen trato, la verdad, la fineza, la lealtad, el honor, la bizarría; el crédito, la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son…>>.

Lucidez. La que pueden aportar los hombres que saben del arte de la guerra para vencer a esta política de demolición del edificio llamado España.

Pero esta no es una guerra de caballeros. Recuerdo a mis queridos compañeros las palabras que en la introducción al libro de Flavio Vegecio Renato hace Jaime de Viana cuando aconseja cómo estudiar el arte militar para sacar grandes ventajas: <<Si supieran ustedes distinguir la parte del casco que sirve para la defensa de la que sirve para el adorno>>. En política todo se confunde.

Ya está bien de adornos. Es necesaria una defensa férrea de España y las opciones están a la vista.

Con o sin generales la maniobra es defender la unidad de España.

Peleen por ello, unidos, sin fisuras y traiciones, sin rencillas entre las propias fuerzas, que todas son necesarias.

La otra alternativa, la de Podemos y Sánchez, ya la conocen; están bien pertrechados y sin fisuras.

Lucidez, lucidez, es la cualidad primera del general.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 abril 2019

¿A QUIÉN VOTAR? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Termina la Semana Santa.

De nuevo ante la realidad: una España dividida, enfrentada y sin entusiasmo. Aburrida.

Nos espera una larga y tediosa semana de promesas -nunca se cumplirán- y de maniobras  tramposas para lograr la victoria. Lograda, el resto les da igual.

Derecha, izquierda, centro; como formaciones dispuestas para el combate. Todo politizado, todo deshumanizado, arrastrado por los caballos de tiro.

¿A quién vas a votar? ¡Han sido tantos los engaños, las frustraciones, las traiciones! Surge la duda ante un pasado para olvidar y sus consecuencias: la dispersión y la duda; en todo y en todos.

Estamos ante un momento decisivo. Nos jugamos el patrimonio de esta gran nación. No hay mayor patrimonio que la unidad en convivencia y progreso; algo que parece que nos está vetado.

Todo lo inunda la política y eso significa despedazar la pieza a dentelladas, hacerla jirones.

Se va difuminando la imagen de España. Burdos titulares la convierten en un sucedáneo, la historia reducida a historias, cada uno tirando de un lado, en contrarias direcciones; la inteligencia cedida a los ídolos de barro, que piensan por uno y  por “hunos y hotros”.

Hay mucho en juego: educación, trabajo, sanidad, creencias, convivencia, solidaridad, defensa, seguridad; hasta la forma del Estado, la monarquía. Sobre todo está en juego la unidad de España.

De derechas, de izquierdas, de centro. ¿Todo se reduce a eso? Lo único que ha logrado la política de estos momentos es enredarlo todo, enfrentarnos y vivir en la duda y el desengaño.

Menos política y más pensar. Que no piensen otros por ti. No te dejes pensar.

Tuvo que haber un gran acuerdo por España. Porque España está necesitada de ello. Para derrotar al independentismo, para expulsar cualquier vestigio de los terroristas, para respetar la historia y la grandeza de esta gran nación, para sumar esfuerzos e ilusiones. Y no hubo nada más que enfrentamientos, luchas y rencores. Se avivó la llama del odio y volvimos al dolor de antaño, a mirar hacia atrás en busca del odio que dejamos. El (los) culpable (s) tiene (n) nombre y apellidos.

¿A quién votar? Lo tengo muy claro. Sencilla adivinanza: “Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe, con pan se come, y a la basura se tiran los cascarones”.

¿El huevo? No se fíen. Nada es lo que parece.

Lo tengo muy claro. Por sus obras los conoceréis.

En estas elecciones no hay más obra que España, su unidad, que es el bienestar de los españoles. Ese debería haber sido el pacto del que el señor Sánchez ha huido para abrazarse a independentistas y filoterroristas.

¿A quién votar? Blanco es, la gallina lo pone…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 abril 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (25) ¿UN CRISTO LEGIONARIO? PREGUNTEN AL PUEBLO (General de División Rafael Dávila Álvarez)

v026mo01Humilde el origen de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de Málaga, humilde su nacimiento y larga su espera hasta hacerse legionario y acoger a la muerte buena.

jpeg-23Cristo de la Buena Muerte hecho vida en la madera a través de las manos de aquel artista llamado Pedro de Mena. Todo comienza con una salida en la procesión de 1883. Después nada. Quedó solo el Cristo, acuñado el término menoso, y una esperanzada espera hasta el 22 de agosto de 1915 en que se constituye en Santo Domingo de forma oficial la Real y Pontificia Congregación de Culto y Procesión del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Soledad. Años de auge, duro trabajo y esperanza, mientras seguía la espera.

En los años veinte la muerte se instala en las portadas del quehacer diario. Es la guerra en África. Se muere cada día, de cualquier manera, en el olvido. Se desvía la mirada de la tragedia, el honor en ocasiones perdido.

Como si de un milagro se tratase, nace la Legión. Novios de la muerte a la que convierten en su más leal compañera. Los acontecimientos, la necesaria y buscada protección llevan irremisiblemente al encuentro.

En 1927 los legionarios montan su primera guardia al Cristo de la Buena Muerte. Desembarcan en su búsqueda, lo convierten en compañero legionario, le dan escolta y desfilan por Málaga en 1930. Es el inicio del vínculo que, a pesar de los muchos pesares sufridos, llega con fuerza hasta nuestros días. A pesar de querer quemar con su odio la vida, aquellos que solo pueden quemar la madera. El vínculo proclama la victoria sobre la muerte. Y el Cristo de la Buena Muerte obra el milagro. Vínculo del pueblo con los legionarios, juntos siempre y más si cabe, el Jueves Santo. ¡Preguntadle a ellos! el porqué de aquella atadura alrededor de aquél madero donde está clavado El Cristo legionario.

Por ir a tu lado a verte…

No sé si lo entienden. Yo lo siento y lo entiendo pero me cuesta explicarlo; no sé hacerlo. Pregunten al pueblo, háganse pueblo o legionario, que es lo mismo, esa noche mágica del Jueves Santo.1313693838917

Morir debe tener una razón, un credo común, intemporal, indestructible, vencedor; un credo sencillo hecho en la humildad de la calle. Un credo para los momentos trascendentes. Ese es el vínculo indestructible que supera las ideologías y el paso del tiempo. Es la fuerte e inexplicable atadura entre el Cristo, el pueblo y los legionarios. Es el secreto que encierra la hermandad, el compañerismo, la amistad, el espíritu de unión y socorro, la dureza y el sufrimiento. No sé si lo entienden, pero ante todo no busquen una puesta en escena ni una representación. Pregunten al pueblo cuando a su vera pase el Cristo legionario.

Este milagro que ocurre cada Jueves Santo en Málaga ni escenifica ni representa, es simplemente un clamor, un grito de esperanza que dice que la muerte no es el final.

Sobre hombros legionarios, sobre sus gargantas, su corazón y sus labios, sobre los que con su mirada siguen sus pasos, con aquel Cristo, el de la Buena Muerte, van todos nuestros muertos legionarios. Entender aquello es como intentar meter todo el agua del mar en un pequeño agujero hecho en sus orillas. El misterio se explica por sí solo cuando formas parte del mismo. Esto es lo que ocurre en Málaga el Jueves Santo. No le den más vueltas. Todos callan porque todos rezan mientras cantan. La muerte está ya muerta:

jpeg-1Por ir a tu lado a verte…”. Música de combate con la que se vence a la muerte.

Si quieren entenderlo pregunten al pueblo.

Silencio. Suele surgir después de los duros combates cuando sabes que tu vida concluye. Cuando la muerte en acecho te espera. Cuando no la llamas ni la huyes. Cuando le dices que puede venir cuando quiera. Cuando no tienes miedo a verla porque esperas en buena muerte resurgir a mejor vida. Por eso ni la llamas ni la huyes, puede venir cuando quiera.

Por ir a tu lado a verte mi más leal compañera

me hice novio de la muerte.

Puedes venir cuando quieras.

UNA PROPUESTA

El año 2020 será el Centenario de la fundación de la Legión. Esperemos que la Congregación de Mena cumpla la segura voluntad del Cristo de formar ese día junto a sus legionarios en el acto principal de esta celebración: 20 de septiembre de 2020.

Nuestro Cristo de la Buena Muerte debe presidir el Centenario. No es un legionario más ni se trata de un especial invitado. Es el más grande Caballero Legionario porque con Él están todos nuestros muertos legionarios.

Hay que ponerse en marcha.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

18 abril 2019

VIOLENCIA EN LA CAMPAÑA ELECTORAL. ¿QUIÉN ESCONDE LA MANO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cataluña es un polvorín. No de cualquier manera. Las bombas y la pólvora las distribuyen y manejan expertos artificieros que las harán explotar donde y cuando convenga a los estados mayores de la Revolución. El golpe de Estado ha pasado a una segunda fase.

La Revolución necesita armas y dinero, única forma de ganarlas. El dinero es de conocida procedencia. Si no se corta el flujo por algo será y alguien tendrá que dar explicaciones. ¿Armas? Habrá que estar vigilantes.

En estos momentos se juzga a unos presuntos rebeldes que ostentaban los más altos cargos de la Generalidad de Cataluña. La justicia ajena al ruido mediático y a las presiones que les rodean sigue paso a paso con rigurosidad su proceso. Este es un momento muy delicado. Elecciones. Los revoltosos se ponen nerviosos porque ven que esto va en serio.

Maestros de la violencia saben aplicarla de manera que parezca que es una forma de defenderse ante los ataques a “su independencia”. Hace algún tiempo hemos asistido a esta nueva táctica: hacer parecer que nos defendemos. Pero ya no tienen defensa que valga. A la justicia no la van a engañar. Es la Ley.

Miedo da que los que tiene que hacer guardarla miren para otro lado y se conviertan en cómplices invisibles de un estado de cosas inadmisibles para la democracia, para la paz y la concordia.

El ataque lanzado contra el Partido Popular en la Universidad Autónoma de Barcelona no es fruto de un calentón estudiantil. Hay un grito, una llamada al ataque, una voz de mando, un objetivo. Los que se dedican a estos menesteres lo saben. Y deben actuar con su denuncia y desenmascaramiento. Para esos están; y son muchos.

Cuidado. Las casualidades no existen. La causalidad hay que investigar.

Porque aquí estamos viendo que unos son los que tiran la piedra, pero muchos los que esconden la mano.

La candidata del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha estado valiente, como debe ser, y se ha ganado el respeto y el aplauso de muchos españoles, de millones de catalanes que están hartos de esta dictadura que les atosiga; o más. No están solos. Es bueno que vean que nosotros tampoco “vamos a dar un paso atrás ni para coger impulso”.

Cuidado con jugar con pólvora y con las armas, que las carga el diablo. Se lo decimos a los que esconden la mano después de lanzar la piedra.

Permanezcamos en nuestras convicciones defendiéndolas a toda costa.

“Más bien parece el soldado muerto en la batalla que salvo en la huída”.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 abril 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (21). HEROICA Y SANTA MUERTE DEL PÁTER HUIDOBRO CAPELLÁN DE LA LEGIÓN

Vuelvo mis ojos, como cada año, al Cielo legionario donde nuestro Capellán el Páter Huidobro entró hace ya 82 y sigue repartiendo bendiciones a sus legionarios dispuesto a que ninguno se equivoque de camino.

Allá por el año 1936 llegaba el Páter a la 4ª Bandera de la Legión. Cuando el sargento legionario Gutiérrez le invita a que use pistola para defenderse, el Páter Huidobro rechaza la invitación y la razona en estos términos: <<Al ofrecerme por Capellán de mi Bandera, ya ofrecí mi vida al Señor. Y si me matan, quiero morir como sacerdote>>.

Lo que hoy escribo es simplemente una oración al legionario y Santo Páter Huidobro. Para que siga cuidando de su legionarios y, si hay un hueco, también de los asuntillos de este viejo general que tuvo en su día el honor de mandarlos.

Nada de lo que escribo ha salido de mí. Cuento su heroica y santa muerte tal como se describe en  la Sección Tercera de Posiciones y Artículos para el proceso sobre la fama de santidad, virtudes y milagros del siervo de Dios en sus artículos 147, 148 y 149. Lo redacta el Vice-Postulador Dr. Francisco Peiró, S.J. en el año 1946.

Art. 147.- Su heroica muerte y santa muerte.– Los ataques rojos se intensificaron al amanecer el domingo 11. El Siervo de Dios se dirigió aquella mañana a un capitán de su Bandera -eran amigos íntimos-, y le dijo: <<Capitán, ¿tiene usted la medalla?, ¿quiere dejármela?>>.

Era la misma medalla de la Virgen Milagrosa que había besado al caer herido en la Casa de Campo; la besó con particular devoción varias veces y se la devolvió agradecido al Capitán. El puesto de socorro se había instalado en un pequeño hotel junto a la Cuesta de las Perdices. Sin cesar se iban recibiendo heridos, y sin cesar iba el Siervo de Dios recorriendo de una a otra parte del terreno batido por la metralla, asistiendo infatigable a los que caían y auxiliándoles con los Santos Sacramentos.

Al mediodía arreció el combate. El Siervo de Dios hallábase aquella hora ante el Puesto de socorro.

<<¡Métase aquí Padre! ¡Defiéndase un poco en la casa!>>, le gritó uno de los sanitarios que desde dentro vio al Capellán.

Accediendo a la invitación, se disponía a entrar. Pero cuando salvadas las primeras escaleras llegaba al mismo umbral de la habitación de entrada, un obús del 12´40 cayó en el marco de la segunda ventana. La explosión fue enorme; tal que, a la expansión del aire, lanzó fuera de la casa por una ventana al asistente del Capitán Rodrigo, Comandante interino de la Bandera.

El capitán médico corrió al instante hacia el lugar de la explosión y caído de espalda, junto a la misma puerta de la habitación, que como dijimos iba a franquear, halló al Capellán Padre Fernando Huidobro con una herida profunda en la cara producida por la metralla. Le encontró sin pulso. La muerte había sido instantánea. Como el Siervo de Dios llevaba al morir el Porta Viático, quedó el Santísimo Sacramento sobre su cuerpo muerto, como sobre un Altar con reliquias de mártir.

Art.148.- El duelo de la Legión.- La impresión que produjo entre los legionarios la muerte del Siervo de Dios fue enorme. Si en vida le habían estimado y querido, como a su sacerdote modelo, después de su muerte le adoraban como a un Santo. Les parecía mentira que no viviera ya con ellos. Síntesis y reflejo de la pena universal que la Bandera sintió a la muerte de su capellán es esta frase de su Comandante:

<<Acaba de perder la Legión un verdadero Padre; la religión, un santo, y España un héroe>>.

El asistente del Siervo de Dios, al presentarse al día siguiente ya de noche en la residencia de los Padres de Toledo para hacer entrega, con el Porta Viático, de los objetos interiores del Siervo de Dios, lloraba como un niño; tan desconsolado estaba que apenas se dejaba entender al dar la noticia de la muerte y sin querer quedarse a cenar, a lo que le invitaban los Padres, se alejó sollozando y repitiendo que mejor hubiera sido que le hubieran matado a él.

Art. 149.- El sepelio.- Depositóse el cadáver en una camilla de la única habitación disponible en el Equipo Quirúrgico, y a media tarde del día 13 venía en una camioneta, desde Toledo, el Hermano Zurbano, portador de una caja para inhumarlo>; al llegar el Hermano Zurbano, a la habitación donde yacía el cadáver, el médico le hizo notar que a pesar de haber transcurrido casi tres días –murió en la mañana del 11- se hallaba todavía fresco, conservaba su color natural y no era extraordinaria su rigidez. Atardecía cuando salieron con la camioneta y el cadáver en ella. Pararon a las puertas del pequeño cementerio de Boadilla del Monte. Algunos oficiales descendieron la caja. Allí estaba el general Iruretagoyena con todo su Estado Mayor, el comandante Calvo, el Conde de Arjillo, el Capellán del Hospital de Boadilla, el asistente del Siervo de Dios y los guardias civiles, unos cuarenta.

Se levantó una punta del capote que envolvía al Siervo de Dios para dirigirle una mirada postrera. Su rostro parecía sonriente, sereno, los ojos como si estuvieran durmiendo, la boca un poco entreabierta, muy natural. El Padre Puyal, allí también presente, rezó un responso. Colocóse la caja en un nicho nuevo. Unos guardias civiles, con el Hermano Zurbano, cerraron la sepultura con ladrillo y barro, y el Padre Puya, en el reverso de un trozo de lápida de mármol, escribió el nombre y la fecha: <<Padre Fernando Huidobro, S.J. 11 de abril de 1937>> y la colocó encima como distintivo y epitafio.

La emoción de aquel sencillo acto, que hizo derramar lágrimas a más de uno de los concurrentes, tradujera el cronista de guerra Juan Deportista en esta página que al día siguiente publicó el periódico ABC:

<<Cuando yo iba regresar esta tarde de Boadilla, pasé por una de las emociones más terribles de esta vida azarosa de la campaña. Allí, al Camposanto del pueblo, había llegado el cadáver de aquel Padre Jesuita Fernando Huidobro, compañero infatigable y el más valiente de la Cuarta Bandera de la Legión, semillero de audaces, como gigantes heroicos.

El padre Jesuita Fernando Huidobro ya ha logrado su gran designio. Con su Bandera participó en la Cuesta. En la batalla de Madrid, un morterazo entró en la casa donde él rezaba ajeno a tanto estruendo. Luego los legionarios recogieron sus restos; yo y el general Iruretagoyena, su Estado Mayor, los ayudantes y un puñado de hombres  -a los que estas durezas no evitan la conmoción espiritual terrible- hemos acompañado al sacerdote, mientras rezaban las preces en su loor que le aproximaban al alto lugar de sus sueños de gran misionero de veintinueve años. Destocados, húmedos los ojos, y envuelto él en su bandera española, le hemos dejado allí, en el diminuto cementerio de Boadilla del Monte, feliz y contento…>>.

Son muchas las declaraciones de los legionarios que con él estuvieron. Dejo el testimonio del comandante de su Cuarta Bandera de la Legión, comandante Vierna, cuando fue a dar el pésame al padre Felipe Díez, capellán militar jesuita en Santo Domingo de Talavera: <<Padre, le doy el pésame. Pero con derecho a que también usted me lo dé a mí, pues acaba de perder la Legión un verdadero Padre, la Religión un santo y España un héroe>>.

Hoy tengo que decir, con respeto y esperando que la autoridad de la Iglesia me perdone:

Páter Huidobro: Ora pro nobis.

Y va siendo hora que Roma -a quien le corresponda-, responda a las llamadas legionarias y abran, de una vez por todas, la causa de beatificación del cura legionario: Páter Huidobro, legionario y Santo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez (General de la Legión entre 2001-2004).

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

11 marzo 2019

 

OTAN SÍ, PERO NO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cumple 70 años. No todo ha sido paz. ¿Quiere decir que no ha sido rentable? Suponemos que sí. Desde luego los europeos nos hemos ahorrado unos cuantos millones, pero también hemos descuidado nuestra Defensa. Seguimos sin tenerla. Somos dependientes (mucho) lo cual no creo que sea bueno. Ese aspecto es el que deberíamos resaltar de estos 70 años.

Es indudable que mal que bien la OTAN ha cumplido; y no ha sido fácil. Otra cosa es lo que el futuro le depare. Trump no es tan tonto como nos lo quieren presentar. Su política <<America First>> no es arbitraria ni el presidente ha perdido la cabeza. Cuidado con sus enemigos porque la reelección puede llegar. Hablo de Trump porque hablo de la NATO, o si lo prefieren en francés de la OTAN; el español no es idioma oficial, y no toda España entra en los planes defensivos de la OTAN. A Ceuta y Melilla, por mucho que digan o dejen de decir, a la OTAN no le interesan. Tampoco Gibraltar español.

La Organización es, hasta ahora, los Estados Unidos de América y sus ejércitos. Guste o no guste, en esta organización hay, cada vez más, mucho convidado de piedra. <<OTAN, de entrada no>>, bien podría aplicársele ahora lo de <<OTAN, de pagar no>>. Si no pagas te echan del club, o te desahucian y otro se queda con tu casa. Quedan muchas cosas pendientes. Políticas y militares. No han ido juntas, nunca, en esto de la Organización. Mientras los militares estadounidenses abogaban por la entrada de España en la NATO, las autoridades políticas se negaban. Mientras los militares españoles querían formar parte de la Alianza aquí teníamos que contentarnos con el Off y el On. Una vez que somos miembros de hecho y derecho, aunque no paguemos, deberíamos ser más exigentes.

Exigentes ¿con qué? Ceuta y Melilla son la frontera sur de Europa. Europa y la Alianza no se dan por aludidos. Gibraltar es una ofensa a España como socio. Estados Unidos lo consiente y ¿los prefiere a nosotros? (prefiero no contestar).

En cualquier caso solo hay dos apuntes necesarios para conmemorar estos 70 años de Alianza defensiva:

1.-Hay que pagar el coste de la Defensa. Cada uno el que le corresponde.

2.-Europa debe despertar y pensar que sin un Ejército propio y poderoso puede que alguien vuelva a preguntar ¿Cuántas divisiones tiene el Papa?

Por ahora estamos desplegados en la frontera con Rusia, los aviones españoles patrullan las aguas del Báltico y los misiles de nuestros artilleros apuntan ¿a dónde?, desde Turquía. Vaya panorama.

Donald Trump no juega a los soldaditos y toma decisiones: la embajada de los Estados Unidos a Jerusalén y los Altos del Golán son soberanos, de Israel.

Cumplir cumple, así que Europa o espabila o habrá que revisar el concepto de NATO.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 abril 2019

“LA ÚLTIMA INFAMIA DE SÁNCHEZ” Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La última infamia de Sánchez. Por ahora.

Existe preocupación por si en el último momento el líder de Ciudadanos viéndose cerca del poder se arrima al señor Sánchez a sacar partido de la jugada electoral. Nadie se fía porque últimamente se ven cosas muy raras y hemos entrado en el mundo de “lo que dijo no lo dijo, pero sí lo dijo cuando no era; y ahora que es, no lo dijo” y claro todo es tan raro que vemos burros volando  y presidentes de la nación mintiendo, engañando, y hasta, también, volando.

El señor Rivera, líder de Ciudadanos, se ha puesto serio ante lo que ha definido como “la última infamia de Sánchez” algo con lo que estamos de acuerdo, aunque apostillando que no será la última. Se trata de la aprobación por el Parlamento Vasco de una ley que pretende resarcir a lo que ellos llaman “víctimas” de supuestos abusos perpetrados por la Policía Nacional y la Guardia Civil. Su aprobación ha sido posible gracias a los votos del PSOE. A cambio el PNV y EH Bildu votan a favor de los decretazos del Gobierno. Un vergonzoso y humillante cambio de indignidades que en este caso concreto es una ofensa a la justicia y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, al mismísimo Estado y a la democracia que ha sufrido y sufre la dictadura del terrorismo.

Ciudadanos no puede recurrir la ley ante el Tribunal Constitucional por no tener el número de diputados necesario para ello por lo que su recurso lo elevará al Defensor del Pueblo para que sea este el que, si lo considera oportuno, lo remita al Constitucional.

Rivera ha dejado dicho, con rotundidad, que bajo ningún concepto y en ningún caso pactará con el señor Sánchez ni con el PSOE. ¿Será verdad?

Mi pregunta y meditación es otra. Efectivamente estamos ante una emergencia nacional, como dice el señor Rivera. Creo que eso nadie lo duda. El mismo Partido Socialista lo sabe y, en la intimidad, entre ellos lo comentan, sin tener respuesta ni repuesto.

¿Qué hacer? Hay dos bloques perfectamente identificados.

-Unos con España y con la Ley. Pero que no saben decirlo y luego tampoco hacerlo, se mueven a bandazos, cogen a uno y a otro por su fama y van y se equivocan, van a por lana y salen esquilados, entre ellos no se aclaran, se contradicen, pero es que no dicen todo, ni parte, ni nada de nada, que al final no se les entiende. Ni dan puntada ni tienen hilo para lo que llaman unidad.

-Otros contra España y peor, según les convenga, hoy son de un lado, mañana de otro, en público dicen una cosa y en privado otra, aman y odian, mienten más que hablan, una vela a Dios y otra al diablo, tibios, porque ni son fríos ni calientes, unidad es a trozos pegada con pegamento, del malo y falsa moneda. Pero están unidos, mal, pero unidos, rotos, pero unidos, y no dan puntada sin hilo.

¿Pues si estamos ante una emergencia nacional por qué no somos más claros y se unen  los que tiene que unirse frente a los que ya están unidos? ¿O es que no se han enterado aún?

La vergonzosa ley aprobada en el Parlamento Vasco es «la última infamia de Sánchez”. ¿Qué esperamos? ¿La siguiente? Puede ser irreversible.

Así que «hunos y hotros» sean claros; y «los hunos y los hotros» espabilemos que esto va en serio.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

6 abril 2019

LAS GOLONDRINAS DEL PALACIO DE LA ZARZUELA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

ARTÍCULO PUBLICADO EN MARZO DE 2016

Cuando era niño recuerdo que en el balcón de casa anidaba todos los años una pareja de golondrinas. En cuanto nacían los golondrinos mi madre se apresuraba a ponerles en una patita, como si las anillara, un lacito con la bandera de España. Yo conocí aquellas golondrinas ya con la bandera en una de sus patas. Mi madre nos contaba que al año siguiente el nido lo ocuparía una de las crías como así venía comprobando cada año.

La inocencia infantil me hizo pensar que aquellas golondrinas nacían con la bandera de España en su patita debido a su origen español.

Don Camilo José Cela en su casa de Madrid en Río Rosas, cuando llegaba la primavera, pegaba con papel cello en el ventanal del living un cartel que decía: ‹‹No cerrar la persiana. Hay un nido de golondrinas››. Aquel cartel sin duda define a nuestro nobel tanto o más que cualquiera de sus libros. Fue el mejor de todos ellos.

La entrada principal al domicilio y zona privada del Palacio de la Zarzuela, donde viven los reyes eméritos, tiene un zaguán donde todas las primaveras anidan unas golondrinas. Nadie las invita, pero aparecen puntualmente a primeros de abril. Son golondrinas comunes, ni daúricas ni reales, del pueblo llano y sencillo, que han encontrado un palacio para anidar.

Debajo del nido un pequeño armarito servía para que los ayudantes de campo dejásemos  allí nuestras gorras y así tenerlas siempre a mano al salir acompañando a los reyes. Como pueden imaginar la llegada de las simpáticas golondrinas y sus constantes bombardeos en las entradas y salidas al nido, obligaban a una prudencial retirada de las gorras militares a posiciones menos vulnerables.

palacioespanaComo es lógico la puerta y el zaguán se cierran al anochecer, pero había que dejar, por orden de Su Majestad la Reina, el acristalamiento de la puerta abierto para que las golondrinas entrasen y saliesen de su nido a la hora que estimasen oportuno. Más de un atardecer, casi anochecido, la Reina salía a comprobar que todo estaba en orden mientras con una sonrisa sensible y hermosa veía los últimos vuelos de la tarde de aquellas golondrinas palaciegas.

En ocasiones sus vuelos y gorjeos por el pequeño zaguán sorprendían a algún Jefe de Estado entrando en el palacio, lo que con frecuencia era interpretado como señal de esperanza y amabilidad en el recibimiento. Embajadoras de la paz y armonía, oí decir a alguno de ellos.

También recuerdo al que dijo: ‹‹Vienen de mi país, creo que además a estas las conozco porque son las mismas que en el invierno anidan en mi palacio››.

Cerca de Madrid, en Navacerrada, hay un precioso cerro que popularmente se conoce como El Cerro de las golondrinas nombre que viene de una vieja leyenda que dice que una de las golondrinas que arrancó una de las espinas clavadas en la frente de Cristo, voló y voló sin rumbo fijo hasta caer en este cerro y allí depositar la espina. Desde allí se ve el mejor paisaje de la Sierra de Guadarrama. Era la tierra y la poesía de Luis Rosales («sentí en tu mano un desfile de golondrinas que vuelven»). ‹‹Porque entre el atardecer y el anochecer, entre el Cerro de La Golondrina y La Peñota, se alzará mi monumento››.Golondrinas-extincion

‹‹Las golondrinas no se matan. Las golondrinas son de Dios››, nos enseñaban de niños, cuando se las esperaba y formaban parte de tu compañía en los atardeceres de juegos infantiles; cuando las vacaciones eran la calle.

 

Ya bajan las golondrinas

con el vuelo muy sereno

a quitarle las espinas

a Jesús de Nazareno.

Ya vienen las golondrinas

con el pañuelo en la mano

pa quitarle las espinas

a Jesús de Nazareno.

Hoy me dicen que empieza a vérselas, junto a los vencejos y los aviones comunes, por el sur, ese sur que es Sevilla. Vienen ya para la Semana Santa, puntualmente. Llegan respondiendo a la voz del poeta, don José María Pemán:

¿Y no habrá ya golondrinas

para arrancar las espinas

de la frente del Señor?

Mientras el mundo, burlando

vaya en tu frente clavando

sus zarzas y sus espinas

¡nosotras tus golondrinas,

te las iremos quitando!

Seguirán siendo el sueño de un niño que las veía nacer con la bandera de España en su patita. Serán el mejor libro escrito por un nobel. Son la sensibilidad y belleza en la mirada de una Reina de España.

Habrá golondrinas si la ternura del alma las alimenta, mientras pongamos nombres como El Cerro de La Golondrina.cristodelasgolondrinas1

Siempre habrá golondrinas mientras el mundo, burlando, vaya en Su frente clavando sus zarzas y sus espinas. Porque ellas, las golondrinas, se las irán quitando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

1 DE ABRIL DE 2019. LA GUERRA NO HA TERMINADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Eso pretenden algunos. Seguir con la guerra para ganarla después de ochenta años de su final. El debate actual no es el futuro, sino el pasado de enfrentamientos, la Guerra Civil; y ni siquiera eso: Franco es lo importante. Malos años estos finales en los que nos hemos visto envueltos en una crisis económica y moral sin precedentes seguida de la tibieza y el desarme ideológico para acabar con la idea de España. Después del enorme esfuerzo de la mayoría de los españoles, cuando creíamos salir del atolladero, cuando nadie usaba el recuerdo, la historia, para enfrentarse, ni hacía uso del rencor del pasado, nos encontramos en las mismas: el viejo pacto socialista. comunista, independentista, para presentarse víctimas de una Guerra Civil de la que ellos tuvieron gran parte de culpa. Esta izquierda que contemplamos solo tiene una política: el victimismo. Ni un paso atrás. Ellos son los únicos legitimados para gobernar en España, para ostentar el poder. Lo que no sea “ellos” está contra “ellos”. Está prohibido hablar de sus atrocidades: por ley. Cualquier otra cosa sería volver al franquismo. La historia ya no es historia, es un manual a seguir. Pensamiento único: por ley. La historia ha pasado a ser un arma electoral, maestros de la provocación que teatralizan convirtiéndose en víctimas. El Lenin español, el desalmado Largo Caballero, el provocador más atroz, sigue teniendo una estatua en Madrid y alumnos aventajados, hablaba en serio, de su táctica guerracivilista: <<Si el Frente Popular no gana iremos a la Guerra Civil>>. Han tomado posiciones, están ya en las bases de partida a punto de iniciar la ofensiva.

Maestros del enfrentamiento. Provocadores. Todo el programa electoral de último gobierno socialista solo tiene un nombre: Franco. No han evolucionado. Es la evolución de la táctica del Lenin español. Esta táctica de guerra, vieja conocida, nos llevará a la ruina económica, moral, a fracturar España; quizá a levantarnos, cualquier mañana, republicanos, a su manera, con España desaparecida.

¿Será por eso que el Papa ha dicho que vendrá a España cuando haya paz? Dice que habla de manera críptica. Se usa cuando alguien quiere decir algo sin decirlo. Yo creo que el Papa, como Chespirito, lo que ha dicho <<fue sin querer queriendo>>.

No le falta razón a Su Santidad. <<Cuando haya paz>>, es decir, cuando acabe la Guerra.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila,com

1 abril 2019

LOS HÉROES DE LA CALLE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

A mi hija le salvaron la vida.

Hoy he vuelto a verlos actuar y he recordado muchas cosas.

Madrid. Eran las 12 de la mañana. Una señora intentaba mantener en pie a su padre, un hombre muy mayor que se desvanecía. Pudimos recogerle y sentarle en el suelo ya inconsciente. La ayuda de las gentes que pasaban era admirable. En esos casos es necesaria la asistencia de los que saben y evitar aglomeraciones y ayudas innecesarias. Así fue. El 112 impecable. Preguntas justas, sensatas. En breves minutos estaba la ambulancia del SAMUR. Eficacia, cercanía, tranquilidad y además simpatía y exquisito trato. Gracias a Dios esta vez todo se resolvió favorablemente.

¡Lo que verán a diario! Hablamos de los soldados, de los guardias civiles, policías, bomberos…, pocas veces oigo hablar, leo, sobre estos servicios de emergencia que están a tiro de piedra de cualquiera de nosotros y que acuden con una sabiduría y eficacia que nos parece ya tan normal que dejamos de darle valor.

Salvar vidas es un bello oficio. Parece que no tiene importancia. No conozco las estadísticas. Seguro que la hay. ¿¡Cuántas vidas continúan con nosotros gracias a su intervención!?

No solo consiste en la rapidez; también en saber curar y acompañar. Su preparación es altísima, específica, una especialidad difícil y dura.

Ya saben: <<Si puedes curar, cura; si no puedes curar, calma; si no puedes calmar, consuela>>.

Mientras le atendían el anciano comentó:

-¿Doctora, me voy a morir?

-¡Claro hombre! Como yo; pero no ahora, ni de esto.

Les aseguro que nunca he visto una sonrisa de agradecimiento como la que el anciano le dirigió a la doctora.

Una vida más; agradecida y adelante. El conductor, los auxiliares, las enfermeras, la doctora, ¡qué equipo!

Y así un día y otro, salva que te salva vidas, de unos y otros, dispares, de todo, para todos, con eficacia y amor: a la vida, al ser humano. No le dan importancia. Yo sí se la doy. Son los héroes cotidianos de la calle por la que vas con más tranquilidad sabiendo que están cerca de ti. Para lo que sea. Sobre todo para lo más grande que llevas encima: la vida; para cuando se te escapa la vida.

Gracias SAMUR, 112SUMMA…, y todos los que cuidáis en la calle de nosotros.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

28 marzo 2019

Blog: generaldavila.com

LA DERECHA DE LOS CORONELES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Buque Insignia de la Armada española «Juan Carlos I»

Les daba cuenta detallada de las maniobras navales de la ministra de defensa para desembarcar de su brillante carrera a un almirante de la Armada española. La última noticia es que la ministra ha hecho agua. Por ahora.

En el Salón de la Enseñanza de Barcelona vuelve el intento de boicotear la presencia militar. La escopeta se ha disparado por la culata. Allí están soldados y marineros. La imagen es peculiar en cualquier caso, porque acuden escoltados por los mozos de escuadra. Muy propia de esta España de contrastes que, un día, de estos abrileños, como dijo un almirante, se acuesta monárquica y se levanta republicana. Vuelven a hacer agua.

En Barcelona un alcalde cuyo nombre creo recordar, Trias, prohibió, con rotundidad y algo más, que en Barcelona se llevase a cabo la ceremonia de entrega de la Bandera de Combate al Buque Insignia de la Armada española el “Juan Carlos I”. La madrina iba a ser la Reina Doña Sofía. No pudo ser. Al señor Trias no le dio la gana. Todos tragaron. El presidente del Gobierno era Rajoy. El ministro de Defensa Morenés. Artur Más en la Generalidad. Hay que decir que la Casa del Rey (que no es la Casa Real) se empeñó a fondo en el tema, pero le doblaron el brazo. Sus gestiones al más alto nivel no dieron fruto. La ceremonia hubo de trasladarse a Cádiz.

Mañana el Buque Insignia “Juan Carlos I” atraca en Guecho en visita de cortesía entre medias de sus ejercicios programados. Su presencia ha sido rechazada por PNV (aquí nos conocemos todos), Podemos,  y EH.Bildu. Algo que les agradecemos. Están en otra línea. Pero es de destacar que también ha sido rechazada por el Partido Socialista Obrero Español, PSOE. ¡Viva Sánchez y los suyos!

Se les ve el plumero. Lean:

“La derecha está hoy llena de siglas, pero no es más que una sola derecha, la derecha de los coroneles y el pensamiento único”. Lo ha dicho una ministra de nombre Celaá, ¡que lo es de Educación!, ella que pertenece a un partido que se sienta con lo más granado y amante de la convivencia y de las Fuerzas Armadas, EH.Bildu y PODEMOS.

La ministra de Educación: Celaá

Solo recordarle a la ministra que repase el significado de educación, de urbanidad, y que piense que, durante mucho tiempo, por culpa de algunos de los próximos a sus socios, hemos tenido los militares, guardias civiles y policías, políticos, socialistas también, que vigilar cada minuto los bajos de nuestros coches, mirar al doblar cada esquina, esconder nuestro bello oficio, ocultarlo en el colegio de nuestros hijos y vivir un calvario que parece olvidar.

Ese es nuestro pensamiento único, el de la convivencia y el de España unida.

Nosotros los militares no somos de derechas ni de izquierdas, pero tenemos claro nuestro sentido del deber con lo que hemos jurado, y por supuesto una vez retirados hacemos y militamos en el partido que nos dé la gana. Como usted que en este caso también hace agua.

Tengo que repetir: <<Todo lo sufren en cualquier asalto. Sólo no sufren que les hablen alto>>.

La hemos oído señora ministra, Celaá. No nos levante la voz.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 marzo 2019

LA JUSTICIA PONE ORDEN EN DEFENSA. LA MINISTRA PIERDE (El caso del Almirante Alfonso C. Gómez Fernández de Córdoba) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Si yo fuese la ministra dimitiría. Sería una forma de salvar eso tan conocido e importante para los soldados y marineros. Algo que se reconoce por las obras y no por los enunciados. Porque cuando uno se empeña, sin antes oír y analizar, empaña su quehacer, se despeña y pierde; mal perder cuando es obstinación, reto, asunto personal, que aquí se van a enterar quién manda.

Siento cierto desasosiego porque podía habérsele evitado tanto malestar, sufrimiento, a un buen oficial de la Armada y a su familia, a todos los soldados que, con inquietud, hemos seguido este inconcebible navegar por oscuros y agitados canales. No merecía la pena tanto sufrimiento personal, no el de la ministra por supuesto, ni de nadie del ministerio, que ven pasar las agigantadas olas como el que cuenta las nubes, sino de la familia militar.

El almirante Fernández de Córdoba en su época al mando del buque Escuela Juan Sebastían Elcano

Hablo del proceso que ha tenido que vivir el almirante de la Armada española don Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba hasta que la justicia le ha dado la razón en su batallar contra la injusta decisión que el Consejo de Ministros tomó por indicación de la ministra de Defensa, señora Robles, que en términos entendibles y prácticos significaban apartarle de su brillante carrera militar, por capricho, ordeno y mando, desde luego sin explicación dada ni audiencia concedida. Todavía hoy, después de la sentencia del Tribunal Supremo, que le da la razón, el almirante se pregunta el porqué de aquella decisión de todo un Consejo de Ministros contra un humilde servidor de la Patria. Le gustaría saber que derrota equivocada dio a su nave como para que detuvieran su navegación. ¿Por qué?, sigue preguntándose el almirante. A eso no hay juez en la tierra que responda.

No quiero alargarme demasiado. Solo quería dar cuenta del final, por ahora, y mostrar la sentencia que da la razón al marino de nuestra Armada, que vuelve definitivamente a la actividad a la espera del merecido destino que le corresponde entre sus compañeros. Quería solo hacerme eco porque es una gran noticia para el almirante y para el resto de soldados y marineros, para el conjunto de las Fuerzas Armadas. Desde este blog hemos ido dando cuenta de todo el proceso y hoy más que nunca lo hacemos con la alegría de este final. Esperemos que sea así, el final, cosa que entraña serias dudas conociendo contra quien se juega la partida.

Salvo error u omisión, pidiendo disculpas por mi desconocimiento e interpretación de una sentencia, y salvo que los abogados me digan lo contrario, la resumo extrayendo los que a mi juicio son sus párrafos claves:

Sala del Tribunal Supremo

<<Declarada la nulidad del Real Decreto 1095/2018 y entrando en las pretensiones de plena jurisdicción anudadas a la anterior, se pretende al amparo del artículo 31.2 de la LJCA el “pleno restablecimiento” de la situación jurídica lesionada por el acto anulado. Tales pretensiones son las reseñadas en el Antecedente de Hecho Cuarto de esta sentencia y se escalonan en una principal, una segunda subsidiaria de la anterior y una tercera más subsidiaria a las dos anteriores, todo lo cual se ordena en estos términos:

<<1º La pretensión principal es que se le «reconozca el derecho a reincorporarse en servicio activo» y que tal reincorporación lo sea «en un puesto de los previstos para el empleo de Vicealmirante en el que exista disponibilidad»

2º Subsidiariamente, que si al día de dictarse esta sentencia no hubiere tal puesto, que se le reconozca el derecho a que se le destine «en el próximo que quedara vacante».

3º Subsidiariamente a dicha pretensión subsidiaria, que de no haber vacantes de Vicealmirante al dictarse sentencia, que «en el ínterin se le nombre asesor del AJEMA».

4º Y en todo caso que se adopten las medidas necesarias para el pleno restablecimiento de esa situación jurídica individualizada, incluyendo las retribuciones dejadas de percibir como ADIPER, puesto al que debería haberse incorporado el 24 de septiembre de 2018>>.

Más claro agua.

Uno de los Siete Sabios de Grecia, Solón de Atenas, dejó escrita una máxima: ‹‹Que los ciudadanos obedezcan a sus superiores y éstos a las Leyes». Está claro que la ley debe primar sobre la autoridad ya que esta precisamente se fundamenta en el propio ordenamiento jurídico.

Calderón de la Barca explicó un sentimiento muy nuestro:

<<Nunca la sombra vil vieron del miedo
y aunque soberbios son, son reportados.
Todo lo sufren en cualquier asalto.
Sólo no sufren que les hablen alto>>.

Remata Quevedo: <<quien ordena lo que no hace, deshace lo que ordena>>.

BIENVENIDO A BORDO ALMIRANTE

La justicia ha tenido que entrar en el ministerio de Defensa a poner orden. Habían levantado la voz.

¡Enhorabuena Almirante! Bienvenido de nuevo a bordo.

ANTECEDENTES

1 UN ALMIRANTE CESADO…

2 EL ALMIRANTE VUELVE A LA ACTIVIDAD 

3 ¿QUÉ OCURRE CON EL VICEALMIRANTE?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 marzo 2019