ATAQUE VIRTUAL Y COBARDE A LA ESTATUA HOMENAJE A LA LEGIÓN EN MADRID Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En algunos medios se ha dado la noticia de la realización de un acto de vandalismo cometido contra el significado de la recién inaugurada estatua en homenaje a la Legión en Madrid. Un monumento que es y será solo eso: una muestra de cariño a los miles de soldados, Caballeros legionarios, humildes y pobres, que entregaron su vida por la libertad, en el cumplimiento del deber, sin pedir nada a cambio, que dejaron como única herencia su título de legionario; así, sin más riquezas que su desinteresada entrega. Eso del valor, de la Legión, escuece y a muchos duele ser un cobarde que solo podría luchar contra molinos de viento; siempre que el viento no sople.

La noticia dice: «Activistas colocan una cabeza de Franco en el monumento al legionario de Martínez-Almeida […] un grupo de activistas ha insertado una réplica de la cabeza de Francisco Franco en la bayoneta del monumento legionario…».

Sorprendente noticia y más el énfasis del titular.

«Acción contra el colonialismo».

No entendíamos muy bien su significado hasta que ha aparecido un vídeo, montaje, burdo y tan cobarde como todo el hecho en sí, en el que a cara enmascarillada un personaje suelta un inentendible discurso, perorata en la que no se sabe muy bien lo que anuncia. Un vídeo falso, montado y enmarcado en la cobardía.

¿Activistas de? Desde luego no de historia ni cultura. En definitiva que la noticia no es tal cual. Es un intento de insertar y de informar. Cobarde.

Una cobardía: virtual. Ni han estado allí ni se les espera.

Un rigor mínimo exigible nos lleva a lanzar las siguientes preguntas:

¿Estos hechos han sido reales o virtuales? ¿Alguien ha visto el hecho denunciado? ¿Quiénes son esos activistas? ¿Ha hecho la Policía Municipal algún atestado del hecho denunciado? ¿La noticia está contrastada con el análisis de las fotografías y el vídeo? ¿Es todo un burdo montaje?

Lo que nadie se ha atrevido a decir, o investigar, es la más que posible falsa ejecución del hecho y que se trata de una acción virtual, un montaje, una noticia falseada.

Un simple montaje fotográfico y videográfico de unos personajes faltos de argumentos y credibilidad que convendría investigar. Nadie parece haber estado realmente en el monumento ni haber insertado la cabeza de Franco en la bayoneta.

El examen detenido de las fotografías y del vídeo nos hacen pensar en la falsedad de todo: un malísimo montaje y una acción cobarde de los que pretenden hacer virtualmente lo que su oscura identidad no les permite hacer de frente.

¿O quizá hay detrás algo más? ¿Podría ser el comienzo de otra cosa cuya finalidad sea la retirada del monumento que es lo que en el fondo persiguen?

El culpable o culpables que den la cara. La dura y la madura. Sin mascarilla.

No teman: todo será virtual. Eso también.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 enero 2022

 

 

 

EN LA GUERRA TODO ES POSIBLE ¿PODRÍA SER ATACADA RUSIA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todo es posible. Incluso la ausencia de un mínimo alto el fuego navideño. Nada está permitido en una guerra que cada día avanza más en el camino de una bestialidad (brutalidad, irracionalidad) tristemente recordada no más allá de unos años.

Nada está permitido que no sea matar en una guerra que poco a poco arrastra a toda la humanidad a pesar de que esta sigue encendiendo luces artificiales.

«Nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo, porque entonces el remiendo al encogerse tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce una rotura peor».

Guerra vieja y nueva. El remiendo puede ser el final.

Lo nuevo está camino de aparecer. Lo prohibido. Es una posibilidad y al hombre cuando algo le ofrecen acaba por hacer uso de ello; aún más si con la oferta hay prohibición o le disuaden para no hacerlo: lo hará. Es historia y en ella estamos desde que en la Tierra surgió el árbol del conocimiento, del bien y del mal. Estamos gobernados por el sello de la tentación.

Disuasión es el término que prohíbe hacer uso de la guerra para dirimir entre el bien y el mal, para llevarnos a la destrucción. «…porque si lo comes ciertamente morirás».

Cuando la tentación aparece toma distintas formas: Discordia. «A la más hermosa de las invitadas». La guerra en sus formas más bellas y creíbles, tentadora.

Podría fallar la disuasión y tomar el nombre de cualquiera de las diosas, la más hermosa, o la más fuerte.

En la estrategia actual, la que debería haber evitado una guerra y no lo ha hecho, todavía queda una baza por jugar: lo nuclear. Pende del árbol de la ciencia, del conocimiento, de la tentación. A partir de este momento todo es posible. La disuasión puede en cualquier momento dejar de serlo.

Hubo una única estrategia: no hacer uso de la fuerza al haber una fuerza mayor. Ya no la hay. Se han traspasado los límites y la serpiente ofrece una manzana de oro de inevitable rechazo.

El hombre tiene la atracción hacia el mal oculto en el misterio, su exclusividad e inteligencia consiste en ir más allá, adentrarse en el mundo de lo ignoto atraído por la belleza de lo prohibido.

En esta guerra de invasión se está probando nuevas armas. El campo de batalla, Ucrania, es un laboratorio del mal. Pronto tendremos resultados que sobrepasen todo lo hasta ahora conocido. Nadie sabe el final. Nadie.

Los medios están disponibles para la ciencia del conocimiento. El objetivo propuesto, dónde el límite alcanzable, nos es desconocido. Pero la tentación de acabar pronto y de manera definitiva sobrevuela los centros de mando y poder. Pero la paz ni está ni se la espera.

¿Quién dirá hasta aquí hemos llegado? ¿En qué se basará su orden? ¿Cómo la hará cumplir?

Un mundo desconocido se abre ante el nuevo año 2023 que da señales de agonía nada más empezar. La guerra es total: económica, política, diplomática, militar y de todos. Podría ser Armagedón.

Las señales son alarmantes y lo nuclear una tentación en manos de muchos nuclearizados espíritus que tienen la manzana de oro en sus manos y deben elegir a quién entregársela. A todos tienta.

Por menos empezó aquella guerra inicial; que continúa cada vez más bestial (brutal, irracional).

Desde cualquier bando podría lanzarse el ataque final: acabar simultáneamente con la guerra y con casi todos nosotros. La tentación existe.

Todo es posible. En la guerra no hay respuesta hasta que se ha firmado la paz. Esa que ni está ni se la espera.

Es tan posible que la destrucción del arte de la guerra fue anunciada a principios del siglo XIX por Bülow: «La colisión sangrienta de las tropas se volverá insignificante fruto de la perfección científica que alcanzará la estrategia […]; la guerra ya no será más un arte, sino una ciencia».

Mortal; la primera de las ciencias. Solo nos queda esperar a que el hombre se canse de morir por y para nada. Cuando ya esté muerto.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 enero 2023

EL DISCURSO DE NAVIDAD DEL REY. Rafael Dávila Álvarez

Sé que la interpretación que hago del discurso navideño del Rey les va a sonar algo extraño porque hasta ahora a nadie le he oído ni leído en la línea que me expreso. Pero como para gustos no hay nada escrito (o sí, pero se ha leído muy poco) expongo mi criterio simple y humilde para ampliar el abanico de posibilidades y de esa manera ver las palabras del Rey como me gustaría verlas y veo. Si estoy equivocado ¡vaya que lo siento!, pero si me acerco a lo que el Rey piensa ¡vaya que me alegro!

Dice el Rey.

«Por ello, nuestra seguridad también se ha visto afectada. España, además de reforzar con nuestros aliados la capacidad de defensa colectiva, se ha unido a la inmensa mayoría de la comunidad internacional para apoyar a Ucrania; y para reafirmar su compromiso de que la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los Estados son principios irrenunciables de un Orden Internacional basado en reglas y que siempre debe buscar la paz».

Palabras en las que nadie centra la atención cuando parecen un calco de ese artículo de nuestra Constitución que tanto les molesta a muchos. En mi humilde opinión la redacción de las palabras en el discurso del Rey ha ido en la dirección que todos deberíamos recordar: el camino constitucional. Orden basado en reglas y no caprichos o interpretaciones ad hoc.

Dice nuestra Constitución en su Artículo 8.

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Repito: Soberanía, integridad territorial y la independencia de los Estados. A buen entendedor… ¿Se parecen a las del Rey? Suenan con gravedad. ¿Se han colado en el discurso?, ¿sin querer queriendo?, ¿con acierto e intencionalidad? El discurso va y viene, dice y no dice, se prolonga, rodea sin apretar demasiado, Reales y entendibles palabras: unidad, integridad territorial, soberanía del Estado, muy conocidas entre nos y por Vos. Porque la guerra no son solo los cañones. Unos la hacen así y otros a su manera: siempre al filo de la Ley o de manera clara vulnerándola y apoderándose del Poder.

Claro que la rotundidad aparece más adelante, ya sin circunloquios ni tapujo alguno. Después de mencionar aquello que algunos quieren olvidar o enmendar, el Rey da la clave de nuestro éxito, la Transición: «…gracias al éxito de nuestra transición a la democracia y la aprobación de nuestra Constitución», para a renglón seguido señalar el problema que es continuación de todo lo inicialmente expuesto.

«Las democracias en el mundo están expuestas a muchos riesgos que no son nuevos; pero cuando hoy en día los sufren, adquieren una particular intensidad. Y España no es una excepción.

Pero hay tres sobre los que quiero detenerme porque me parecen muy importantes: la división es uno de ellos. El deterioro de la convivencia es otro; la erosión de las instituciones es el tercero».

Eso es lo que ha dicho el Rey envuelto en papel transparente y con un lazo navideño para poder superar el filtro de la implacable censura que hoy atenaza, incluso con leyes, a una España navideña que se debate entre altos índices de pobreza y corrupción y el golpe de Estado en el control del poder judicial. ¿¡Cómo no iba a ser también un deseo maniático de controlar la Zarzuela e incluso sentarse en el trono!?

Me gustaría estar dotado de la información y capacidad suficiente para conocer el borrador inicial del discurso Real.

Todos podemos figurárnoslo.

Lo que está claro es que esta España que nos gobierna lo hace dispuesta a llevarse todo por delante.

El Rey Don Felipe no ha podido estar más claro y contundente. A buen entendedor…

Claro que es mi personal forma de entender un discurso que si no fuese así, si yo estuviese equivocado, nada tendría de destacable. Es otra posibilidad. También son muchos los años que me avalan a la hora de analizar ciertos temas,

Por los signos los conoceréis. Ya casi nadie conoce a nadie ni adivina los tiempos ni interpreta los signos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División

Blog: generaldavila.com

26 diciembre 2022

 

PRESUPUESTOS Y MINISTROS DE DEFENSA PARA LA GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A todos se les llena la boca de milicia y ardor guerrero cuando entran por la puerta del 109 del Paseo de la Castellana de Madrid, sede del ministerio de Defensa.

No voy a hacer ningún análisis del comportamiento de los titulares del ministerio más fácil del ejecutivo, aunque ganas no me faltan de hablar de aquel del piano o del manchego metido a mal poeta y peor defensor de la Defensa.

No solo la peor pareja, sino que también hubo quien hizo trizas la Legión y jugó con el personal militar reducido a sus leyes. Ya sin remedio.

Lo que quisiera traer a debate es que ninguno, o casi, ahondó en los presupuestos para la Defensa de España, que no son para los ejércitos sino para que los ejércitos defiendan a España, es decir para que todos los españoles vivan en libertad, esa que solo se obtiene desde la seguridad y tranquilidad que marca el artículo 8 de la Constitución; y fíjense que se da la paradoja que es defensa incluso de los que no quieren una España fuerte y unida:

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Aquí y allí todos hablan de guerra, pero nadie habla del dinero que hace falta para la guerra. Les dije que uno de los síntomas de fatiga de una guerra es la escasez de munición y la dificultad para reponer un material que requiere mucho tiempo para su fabricación y puesta en marcha. Es decir que dependemos de dos cosas: el presupuesto y una industria capaz de satisfacer las necesidades de la Defensa en tiempo y espacio. Esto es algo que ha pillado desprevenidos a casi todos los ejércitos al creerse que ya no había guerras largas, que todo era cuestión de semanas y que con lo que tenían era suficiente. Algo de lo que alertó el Jefe de Estado Mayor de la Defensa de España en su reciente comparecencia ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados: «La industria de Defensa forma una parte fundamental de la Defensa Nacional y tienen las capacidades que tienen. Entonces, aunque haya más dinero, en muchas ocasiones no es posible obtener lo que se quiere porque hay un límite en las cadenas de producción. Por eso yo he dicho que esto a lo largo de estos años debe permitir mejorar la competitividad de nuestra industria; han tenido un periodo de contracción importante durante todos los años en los que prácticamente no ha habido inversión o ha sido escasísima y ahora, evidentemente, no se les puede pedir para mañana que cambien radicalmente esto…».

Tenía que tronar para que nos acordásemos de que las tormentas no avisan y que cuando llegan no es cuestión de lamentarse. «Cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos».

De repente todo ha cambiado y nos ha pillado, como vulgarmente se dice, desnudos. Sin traje que nos cubra. Nueva revisión estratégica, nuevo planeamiento de fuerzas, nuevo objetivo de capacidades militares, y todo ello sin quitar el ojo a la guerra de Ucrania.

¿Qué habrá al otro lado de la colina? La eterna duda de la guerra del futuro. ¿Cuántica o mecánica? ¿Fisión o fusión? ¿Qué nos depara el futuro?

Nadie podría imaginar que un Gobierno formado por socialistas y comunistas, apoyados en el pilar del separatismo, iba a subir el presupuesto de Defensa en un 26%. ¿Por qué? Gravedad sin duda ante la incertidumbre y presiones de nuestros aliados, lo que nos demuestra que estamos ante una situación de máxima gravedad. Es notorio que en España ha pasado desapercibida la mayor subida presupuestaria en Defensa de los últimos cien años. Desde luego de nada serviría si esta subida es coyuntural y una vez resuelta la actual coyuntura pasamos a lo de siempre. Porque lo de siempre, señores ministros de Defensa de la historia democrática del Reino de España, es que ninguno de ustedes, ninguno, se tomó en serio esto de la Defensa y creían que era mejor dejarse matar que defenderse, todos, y a esa situación nos han arrastrado.

Ha tenido que llegar doña Margarita Robles al ministerio de Defensa para indicarles el camino. La actual ministra de Defensa a pesar de estar rodeada de emboscadas y campos de minas ha sido capaz de subir el presupuesto de Defensa un 26%. Ese es el dato. Positivo. Tomen nota los mariscales de campo que nunca supieron lo que es ser sacrificado soldado español que todo lo aguanta menos que le hablen alto.

Algunos de los que se subieron al reglamento de honores militares lo hacían a voces. Pero de presupuesto ni para la dignidad del combate diario.

Esperemos que el paso final sea asumir que la Defensa no es algo partidista ni de partido, sino común, indivisible y necesario para la libertad y el bien común. Mientras juguemos con los soldaditos y nos guste más el pódium y mandar generales que el bien común no iremos a ninguna parte. No me canten canciones guerreras y se pongan estrellas en las solapas. Nunca mandarán nada, porque no es esa su misión en las Fuerzas Armadas, sino armarlas de verdad y hacer uso de ellas para lo que están.

Sí: por primera vez tenemos un presupuesto digno, aunque tan tarde que de nada servirá si no se convierte en estructural; con una ley de consenso y que contemple la guerra del futuro que ya está en marcha.

Es necesaria más que nunca una ley de programación y financiación de la Defensa. Por primera vez nos vemos más cerca.

La guerra llama a nuestras puertas. Un futuro incierto está golpeándonos. Todos ustedes deberían saber distinguir al cuco del gavilán, que no son iguales como Plinio creía. Los huevos en nido ajeno.

¿Es que no se dan cuenta?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez        

Blog: generaldavila.com   

15 diciembre 2022

PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA EN LA CORUÑA. Rafael Dávila Álvarez

Hoy día 13 (y martes, día afortunado como ninguno) a las 1930 horas presentaré en el Museo Militar de La Coruña mi recién publicado libro El nuevo arte de la guerra prologado por Gabriel Albiac y editado por La Esfera de los libros.

Volveré a comunicarlo, pero les anticipo que en Madrid lo presentaré en el Instituto de Historia y Cultura Militar el próximo día 21 de diciembre a las 1800 horas.

En la presentación en La Coruña estaré acompañado del Coronel Director del Museo Histórico Militar de la Coruña, D. Antonio Montero Roncero, de D. Manuel Santiago Arenas Roca, Editor, librero, amigo,  y del Coronel D. Antonio Bernal Martín, Delegado de Defensa en Galicia. Un honor que me brindan y que públicamente reconozco y agradezco.

Volver a La Coruña que es mi hogar, mi casa de niño, mi primer amor que fue el definitivo, me devuelve sentimientos que son tan fáciles de entender que imposibilitan declararlos.

Hace algo más de un año presentaba también en la Coruña mi primer libro La Guerra Civil en el norte y en una declaración de intenciones pienso volver con el tercero que ya les adelanto será una explosión de documentos inéditos. La esperanza de volver a la Coruña me hace diligenciarme en su escritura para no demorar demasiado mi vuelta a esta ciudad que tanto me atrae.

Les vengo ahora con este libro: El nuevo arte de la guerra donde hablo de algo tan viejo como es la teoría de la guerra que es en definitiva una teoría del hombre. No me van a oír con palabras técnicas ni contaré batallas, porque de lo que este libro trata es de la vida que ha sido acompañada siempre, siempre de la guerra. No hay siglo, casi no hay años en nuestras vidas, en nuestra historia que no esté marcado por algún conflicto bélico.

Entender su porqué y el origen de ese fenómeno hombre-guerra es lo que he tratado e intentaré explicarles por lo que les animo para que este próximo día 13 me acompañen. Les espero.

No paso ahora a contarles el libro; solo decirles algo: no se van a aburrir y este general estará allí para contestar a todo; repito a todo lo que ustedes quieran interrogar.

Martes y 13. Feliz Día. Le espero con la suerte de la mano. Y con el libro. Les aseguro que como regalo navideño acertarán con él. Es un libro que lleva en sus adentros lo más querido: Paz y buena voluntad.

Rafael Dávila Álvarez. General y escritor

Blog:; generaldavila.com

13 diciembre 2022

¡AVISPA! ¡ALCORNOQUE! ¡FUEGO, MOVIMIENTO Y CHOQUE! ¡IN-FAN-TE-RÍ-A! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

inmaculada1‹‹El Recluta que llegare a una Compañía, se le destinará a una Escuadra, de cuyo Cabo será enseñado a vestirse con propiedad, y cuidar sus armas, enterándosele de la subordinación, que desde el punto en que se alista en el servicio, debe observar exactamente. A ningún Recluta se permitirá entrar de Guardia, hasta que sepa de memoria todas las obligaciones de una Centinela, llevar bien su arma, marchar con soltura, y aire, y hacer fuego con prontitud, y orden››.

Saber con precisión el nombre de los Cabos, Sargentos y oficiales de su Compañía… ¿Lo recuerdan?

Soldado soy de España

y estoy en el cuartel

contento y orgullosos

de haber entrado en él.

Amor a la Patria, tu  juramento a la Bandera.

Al  jurarla la besé

y fue el beso una oración.

Madre mía, madre mía

el que te daría con el corazón.

No se olvida, nada de esto se olvida. Tampoco el lugar, el Arma, Cuerpo o Servicio donde has servido. Sí, servir es lo que se hace en milicia, servir a la Patria y eso se sabe antes que cualquier otra cosa. Se servía en Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros, Transmisiones o en los imprescindibles Cuerpos y Servicios. Ahora ya no hay Armas (la política también en la semántica) sino Cuerpos militares y especialidades fundamentales. El caso es que no van a acabar con las Armas y menos con su espíritu. Lo primero que sabe un soldado, antes incluso de llegar al campamento, es el arma a la que pertenece. Lo sabe y lo asume con honor y orgullo. Asume su historia, su peculiar forma de acción que la caracteriza. Porque ser de Infantería o de cualquier Arma combatiente o servicio no es tener una especialidad sino tener un sentimiento que penetra desde la historia del conjunto hasta tus entrañas llegando a contagiar tu cotidiana vida con su peculiar forma de ser.

 

Armas y Cuerpos funde nuestro emblema

en unión y hermandad sin igual

y unida siempre luchará hasta el fin

por España la Academia General

Estos primeros días de Diciembre tienen un significado muy especial para los soldados españoles. Es la celebración de las Patronas, Arma de Artillería: Santa Bárbara. Infantería: la Inmaculada Concepción. Nuestra Señora del Loreto: Ejército del Aire.

Quien sirve se encomienda, quien firma con un beso a su Bandera morir por ella, reza; quien se aleja de su casa y de los suyos, mira al Cielo y espera:

Como la madre que al niño le canta

la canción de cuna que le dormirá

al arrullo de una oración santa

en la tumba nuestra, flores crecerán.

El que se encomienda y reza, espera: amparo, consuelo y perdón

 

Al morir el valiente Artillero

defendiendo tenaz el cañón, el cañón

dale ¡ Oh Virgen¡ sublime y piadosa

siempre  amparo, consuelo y perdón,

siempre  amparo, siempre amparo,

siempre  amparo, consuelo, consuelo y perdón,

siempre  amparo, consuelo y perdón.

 

Por eso un soldado reza. A la Buena Muerte y al Dolor de una Madre, a la Virgen del Carmen,  a Nuestra Señora del Loreto, a la Inmaculada Concepción. A Santiago Apóstol o a Santa Bárbara, San Fernando, San Juan Nepomuceno o a Santa Teresa de Jesús.

Son pechos que esperan anhelantes besar la cruz aquella

 

De pechos que esperaron anhelantes

besar la cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla

 

Algunos han renunciado a la trascendencia y piensan que la muerte es el final, pero cuando esta se ve cerca y se convive en su proximidad, no hay soldado que no rece. Dicen en la Armada que el que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá como lo aprende sin que le enseñe nadie.

Hoy el rezo es por todos ellos, por los que celebran en estos días su Patrona.

Pero mi Arma es Infantería, mi Patrona la Inmaculada Concepción y a Ella hoy es mi canción

 

Ardor Guerrero vibre en nuestras voces.

y de amor patrio henchido el corazón.

entonemos el Himno Sacrosanto.

del deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

De los que amor y vida te consagran.

escucha, España, la canción guerrera

canción que brota de almas que son tuyas

de labios que han besado tu Bandera.

De pechos que esperaron anhelantes

besar la cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla.

Al final creo que todos somos de infantería, que caminamos con la misma carga, que hemos vivido momentos en los que el camino era una encrucijada que hacía nuestro paso lento y vacilante. Todos hemos sido centinelas en largas noches de espera, sin saber lo que tras la aurora nos esperaba. Todos llevamos huellas de heridas cicatrizadas y úlceras de las jamás curadas. Todos somos infantes de manos agarrados, cuando sabes que tú solo no puedes y necesitas del otro su mirada, que te empuje, que te anime, que te diga ¡tira, que de esta salimos!, ¡que no pasa nada! Aunque lleves las plantas de los pies y el alma calcinadas.

Y es que todos somos infantes porque todos hemos sentido la angustia de esos instantes en los que tanto importa la vida porque intuyes que todo puede acabar, para siempre. Ser infante es rezar y esperar, buscar amparo, consuelo y perdón.

Todos somos infantes de Nuestra Señora Inmaculada. Somos una canción que brota de almas que son suyas y de labios que han besado la Bandera.

Porque todos hemos  besado la Cruz aquella que forman la enseña de la patria y el arma con que habían de defenderla.

Infantes, soldados que sirven a pie, devoto soldado español que hacia un hoyo en la tierra para guardarse del frío y del aire. Junto a la iglesia de Empel. ‹‹A las primeras azadonadas saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. La imagen, entre las banderas, es llevada en procesión a la iglesia y los soldados rezan con fe a su Virgen Inmaculada››.

Griten conmigo, gritemos todos por nuestra infantería. Se oirá en todos los cuarteles de infantería los jóvenes gritos que desde el amanecer, hace ya muchos años, lanzan los infantes el día de su Patrona:

¡AVISPA! ¡ALCORNOQUE!  ¡FUEGO, MOVIMIENTO Y CHOQUE!    ¡IN-FAN-TE-RÍ-A!

¡Feliz Patrona!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 diciembre 2022

CONSTITUCIÓN. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

CONSTITUCIÓN

El poder sin límite no es poder sino Dictadura. Regula ese límite el acuerdo legal que los pueblos se dan al que llamamos Constitución. Ocurre que esa Ley es para todos y no es suficiente con respetar la letra, sino que hay algo mucho más importante: respetar el compromiso moral que encierra su articulado y que no es otro que la base de la Constitución, en lo que se fundamenta, que no es otra cosa que la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Es decir que no se basa, ni se compone ni se redacta de manera ajena a la unidad, o dicho de otra manera sin unidad no hay Constitución en España que dicho por segunda vez de otra manera es decir que no hay España, o por tercera vez: no hay nación española. Ni españoles, ni historia de España, ni cultura española, ni idioma español; no hay fronteras ni regiones, no hay nada más que traiciones y traidores, algo que no recoge texto legal que no sea el de los piratas.

Ante las diferentes interpretaciones que pueda tener una Constitución se marca un mal llamado Tribunal Constitucional que como hay mucha piratería todos quieren subirlo a su barco y que enarbole su insignia partidista y nosotros nos creamos su independencia y virtud, su compromiso con la Ley y la justicia.

Pues creo que debe ser lo contrario. Obras son amores. No me quieras tanto y quiéreme mejor.

En política todo debe estar basado en la desconfianza porque aquí es imposible fiarse de nadie. Nadie quiere a nadie y ni entre ellos se quieren. Cada cual interpreta y decide según su interés y beneficio. Es mejor sospechar y acusar que verse envuelto en el engaño.

Ser juez y parte forma parte del truco y no fiarse ni del compañero de pareja norma muy saludable para la libertad y por tanto para la democracia.

Constitución albada y muy manipulada en su interpretación. Razón por la que el asalto al Constitucional forma parte de la actividad más frenética de los partidos para asegurarse el poder omnímodo por encima de la Constitución.

LA UNIDAD DE ESPAÑA

Hay una historia común más antigua que La Constitución. Es la que nos ha llevado a construir esta bella y gran Nación llamada España. En su seno están nuestros tiempos, los orígenes, cada paso y sentimiento. No podemos despreciarla, inventarla o abandonarla. Significaría desaparecer del tiempo y el espacio. Es de todos y gracias a todos. Por eso es la ley que conforma nuestra convivencia y solidaridad: la indisoluble unidad de la nación española. Por eso su significado: Patria común e indivisible de todos los españoles. Es así y así debe seguir. Cueste lo que cueste, pese a quien pese.

Ahora ¡después de tantos años!, unos pocos, muy pocos, nos incitan al enfrentamiento que, aunque no se produzca, dejará abiertas heridas, casi incurables por ser entre hermanos, entre histórica y genéticamente iguales.

Está en grave riesgo la unidad de España. Crisis oculta bajo los pliegues de una rugosa y oscura forma de hacer política de mínimos y mantener el poder a toda costa y a costa de la debilidad de los españoles que, incomprensiblemente, aguantan todo, incluso lo jamás visto: que les hablen alto y con mentira. Que se les mienta. Que destruyan su unidad.

Llevamos años avisando. Cada paso hacia la ruptura lo hemos denunciado dando a la vez soluciones amparadas en la Constitución. Con respeto, pero con firmeza. Recordando nuestra misión, la de españoles, y el juramento ante nuestra Bandera. No por ser militares, que también, sino por ser españoles, como tantos, millones, que se han sumado a nuestra indignación y propuesta: Defender la unidad de España. Muchos hemos sentido la soledad y el vacío sin saber cómo actuar, donde hablar, gritar, manifestar, sentir el amparo y la esperanza de que esto no sucederá. Pero las heridas ya están abiertas ante la escandalosa pasividad de nuestras instituciones que han cedido la iniciativa a los independentistas y antisistemas. Ellos nunca han ocultado sus intenciones que han aireado con provocación y flagrante permisividad.

Ya no hay lugar para el diálogo. Inútil propuesta. Mentira. Una más. Para ellos no hay más recorrido que el que les lleve a la ruptura, a la suicida independencia.

Ante esta situación ¿qué hacer? ¿Confiar en las instituciones? Nadie se fía. La culpa es de ellos. Nadie nos convoca, nadie nos reclama, nadie nos conforta. Corta se queda la palabra cuando los hechos nos adelantan. Se va cumpliendo lo que ayer decíamos, pero peor es que se va a cumplir lo que decimos hoy. Cada vez el futuro está más cerca. Y no hay movimiento que nos tranquilice. Ni líder en quien confiar. España se rompe.

Día de la Constitución española junto al mensaje que recibo de un veterano; y lo transcribo

Soy soldado y juré ante la Bandera a mi patria defender hasta morir si necesario fuera.

Soy soldado y conozco la Ley y su mandato. Tradición junto al fervor patrio.

Soy soldado y como tal, joven o viejo, mantengo mi palabra donde incluso no pueda.

Soy soldado y cumplo con hechos el beso que de mis labios saliera.

«¡Desgraciado país aquel que hace odiosa la carrera de las armas, aquel que alquila los ejércitos en los días de peligro, aquel que los degrada nutriendo sus filas de hombres sin virtudes ni patriotismo, aquel que con su menosprecio mata el honor militar y ahoga las nobles ambiciones! Repasad la caída de todos los grandes Imperios y veréis que el primer síntoma de ella ha sido la desorganización moral de las tropas, el rompimiento del lazo que debe unir al ejército y al país, el desprecio o el odio del ciudadano al soldado» (Comandante Villamartín).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 diciembre 2022

 

 

 

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Alguien debería tenerlo en cuenta. Darlo todo, no querer nada, ni pedir ni rehusar. ¡Soldados!: sí: y ¡legionarios!

¿No es lo mismo? No. Nunca lo fue. Su código fundacional lo decía. Sin engañar a nadie: ¡Venís a morir!

Era el cartel de bienvenida.

La Legión: ¡Legionarios a luchar, legionarios a morir!

El sentimiento de ser legionario se explica solo en la mística, en razones ocultas, en el misterio que alcanza a unos hombres que se sienten atraídos por la honestidad y rectitud de una épica inalcanzable si no es a base de sacrificio y entrega total. Abandonarlo todo sabiendo que recibirás lo único que la Legión puede darte: una razón para vivir y morir.

La Legión atrae y acoge. Prepara para el combate y para la muerte.

La Legión es un Credo; previo al combate, un Credo para la vida y la muerte. Inexplicable. Como el sentimiento de ser legionario.

Todo empieza cuando sobre tu pecho cierras el penúltimo botón de la camisa verde. Cuando cubres tu cabeza con el gorrillo legionario después de la dura prueba de hacerte digno a ello. El misterioso cambio se produce. Segundos después; si vales; si no es imposible una segunda prueba.

Cuando eres legionario la exigencia no termina jamás, jamás. Es el proceso. No hay reserva ni retiro, no hay final, todo continúa aquí y, después, más allá, tiene su posteridad en lo que debe ser el cielo legionario.

Ritos y tradiciones. Gestos y valores. El ritual del honor. El choque es un torneo de valor. Se mide en su compañía. Comienza el combate. En la Legión la virtud y el rito tienen una fuerza superior a las armas.

Por eso es Legión.

No. No es un grotesco ¡viva! a la muerte irracional. La burla es propia del que miente y no hay nada más auténtico que la muerte. No se la desea, no se la teme, no se juega con ella; es una posibilidad tan alta que mejor uno olvida el trance que casi con seguridad tendrá que soportar.

Lo sublime, por ser real y único, suele ser motivo de rabiosa crítica para enmudecerlo y que deje de tener esa fuerza invencible del hombre que se eleva a las cotas de la inmortalidad. Eso es temido porque es honrado, decisivo en la batalla personal con la vida. Invencible.

Nada es imposible. Superar el tránsito te hace invencible. Darlo todo; no querer nada; nada pedir.

Después de la victoria, en esa hora del regreso a casa, surge la tragedia ante el enemigo más duro de vencer: la vida.

Es otro combate cuando es frente a los que se señalaban como tus amigos y ahora requieren engaño, tretas, hablar a la asamblea, con retórica y falsas esperanzas. Difícil adaptarse a un mundo de mentira al que le has ofrecido la vida a cambio de un monumento al olvido, al héroe desconocido, y que nada quiere saber del que regresa vivo y puede contarlo en la asamblea.

No abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos es el épico legado de la tragedia griega que no admite que nadie toque el cuerpo muerto de un legionario que no sean sus compañeros de combate. La muerte trae el reposo, honra al guerrero hasta el extremo.

La imagen es la de Áyax cuando lleva al hombro el cadáver de Aquiles protegido por Hermes y Atenea. Aunque luego otros le traicionen.

«El hombre noble debe vivir con honor o con honor morir».

El héroe del pasado incomoda a la asamblea a la que el legionario le recuerda que hay quien da la vida por su Patria. Que la honradez es su exigencia. Que ha combatido y dado la vida frente a los traidores a su juramento, el que ellos —les recuerda su traición— le presentaron hipócritamente. Debajo de aquella bandera que era el símbolo de su entrega. Nunca has de ser perjuro.

De traidores está llena la asamblea.

Nadie escucha; y le contentan con el rito mantenido, pero sin fondo, que canten sin fundamento, emocionen los festivos, resurja la nostalgia entre nostálgicos, durará lo que dure hasta que llegue el miedo; ese que impone una ley que acaba con el pasado. El temor a la ley es mayor que la muerte en combate.

Eres como un estorbo desleal que cometiste: el gran error de sentir una patria y seguir un camino recto y noble. Eres ya algo ilegal. Ahora te castigarán con una multa, incluso meses de cárcel, mientras perdonan el delito cometido contra la patria, ese por el que los que lucharon están llenas las sepulturas; de trabajadores honrados ¿engañados?

Hablar de patria, de unidad y de integridad es un delito.

¿Dónde está escrito el delito de amor a la patria? ¿En qué código está el honor?

Lo demandó el honor y obedecieron,

los requirió el deber y lo acataron ;

con su sangre la empresa rubricaron,

con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron

fieles al juramento que empeñaron.

Por eso, como valientes lucharon,

y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,

querer a España, su pasión eterna,

servir en los Ejércitos, su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,

no quisieron andar otro camino,

no supieron vivir de otra manera.

«Las antiguas acciones de enorme valor de sus manos han caído, han caído hostiles a juicio de los hostiles y miserables…». Ya sabíamos que «los dones de los enemigos no son tales y no aprovechan».

En la Legión nada se hace por ti, pues no se tiene en cuenta a los don nadie.

Ciertamente que a los mortales les es posible conocer muchas cosas al verlas. Pero antes nadie es adivino de cómo serán las cosas futuras.

El futuro es incierto, pero algo ya sabemos. Siempre habrá un legionario que reaccione ante la contraseña:

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

1 diciembre 2022

 

 

EL REY ANTE LA SEDICIÓN. Rafael Dávila Álvarez

Muchos españoles de a pie se rigen por las moderadas y prudentes palabras del Rey, símbolo de la nación española y referente ante la confusión del mismo concepto de nación. No suele ser frecuente oír al Rey hablar de manera institucional de asunto tan grave como lo es la unidad de España, que Él simboliza, pero en momentos de crisis nacional, —el actual lo es, ya que se están poniendo las bases para la independencia de Cataluña que se encuentra en rebeldía institucional—, no es necesidad sino obligación institucional que se pronuncie ya que de no hacerlo a muchos les surge la duda de si España podría dejar de serlo, por uno u otro camino.

El Rey lo hizo. Habló. Contundente y muy claro. Día 3 de octubre de 2017. Todos lo entendimos, aunque algunos, entendiéndolo, sabían que con ellos no iba aquel discurso y que aquellas palabras formaban parte del esquema general trazado para una España que no lo será. El Rey quizá forme parte de lo que dejará de ser y nadie habrá tenido la culpa. No hay que ser muy listo ni entendido en política para ver como paso a paso se va desmontando lo que hasta ahora se había construido sobre una base de convivencia y decoro con la historia de España y sobre todo con el respeto a todos los españoles. Porque la primera misión de un gobernante es gobernar para todos y respetar las normas de convivencia entre españoles, sean sus votantes o no, y evitar predisponer a los ciudadanos al enfrentamiento y situar a la nación ante la fuerte dicotomía de conmigo o contra mí.

No hay dos Españas ni tres ni cuatro ni diecisiete; hay una y muy fuerte, pero se pueden construir desde dentro, desde el poder, todas las divisiones que uno quiera a base de mentir, inventar, legislar y dar dinero. No hay más ni menos en estos momentos donde la identidad se construye desde los presupuestos del Estado y desde la aprobación de las leyes para lo que antes se aprueban los jueces que han de dictaminar su legalidad constitucional. Es decir que el que hace la ley hace la trampa. Como decía d´Ors «en el principio fue el membrete».

A las pruebas me remito.

Ante el delito cometido por las Autoridades Catalanas: proclamar la independencia de Cataluña, es decir, quebrar la Constitución, enfrentar a españoles contra españoles…

DIJO EL REY: «Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña» […] «han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley… […] «Han quebrantado los principios democráticos» […] «Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional…».

El problema de seccionar el discurso es que no hay ni una frase que sobre. Tampoco que falte. Pero como todo el discurso ha sido desdibujado con una y exclusiva pincelada del presidente del Gobierno, puesto de acuerdo con esos a los que el Rey señalaba, todo queda en una gran incógnita que cada día más nos asombra e introduce en una nube de incongruencia y desconocimiento sobre a quién hacer caso y de quién escuchar la directriz, el consejo, la norma, la palabra y la Ley.

Terminaba el Rey sus palabras —¿Borradas, olvidadas, condenadas…?—el 3 de octubre de 2017, cuando se delinquía contra la unidad de España:

«Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

Las palabras del Rey han tenido respuesta; ahora. Unos años, después, el suficiente para enfriar las cosas y manipular la infraestructura del Poder y asentarlo sobre un único Poder, ¿con qué nos encontramos?: indulto y más abiertas las puertas al independentismo: ni rebelión, ni sedición ni, por supuesto, unidad de España.

¿Puede habar mayor delito político, institucional, que pretender destruir España desde dentro?

Pocas cosas deberían separarnos en cuestiones políticas, pero desde luego nunca la de no respetar los artículos 2 y 8 de la Constitución en los que se proclama la unidad y el poder para su defensa:

—Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Y se demuestra la enorme importancia que esa unidad tiene poniendo en manos de los representantes de la Soberanía Popular a las Fuerzas Armadas para su defensa:

—Artículo 8.1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

No va a ser fácil llevar a cabo el delito, aunque el intento ha sido allanado para cometerlo impunemente sin existencia de sedición o rebeldía. Un camino sin obstáculo.

Si hacemos caso a las palabras del guía, del símbolo de la nación española, deberíamos cerrar esa posibilidad y no facilitarla. ¿Cómo? Respetando la Constitución y por tanto la independencia Judicial.

Habló el Rey aquel 3 octubre de 2017.

Somos quizá enemigos de nosotros mismos. Ninguna nación soberana consiente que se utilice la violencia o la amenaza de violencia con el fin de coaccionar a las más altas instituciones del Estado, limitar su autoridad pública y afectar a la integridad territorial.

Eso dijo el Rey y parece que nadie le hizo caso.

La confusión ahora es generalizada y todos saben lo que digo y porqué lo digo.

Ahora van a seguir el camino emprendido y sin consentir que se les levante la voz. Ni alta ni baja voz.

Amplio camino. Emboscados nos esperan.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2022

 

 

 

UN PADRE ANTE LA MUERTE DE UN LEGIONARIO: SU HIJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La muerte de un legionario siempre conmociona a la Legión; los legionarios son almas tan duras como sensibles y aceptar la muerte en combate como tributo a la defensa y engrandecimiento de la Patria no significa desprecio a la vida y renuncia a los valores más queridos en la individualidad legionaria que se corresponde con ese espíritu conjunto de compañerismo, amistad y unión y socorro.

Hace unos días, una vez más, un Sargento Caballero Legionario entregó su vida en el cumplimiento del deber cuando se ejercitaba para el mejor desarrollo de su misión en Irak: Sargento Julio Luque Virues.

En el blog dediqué un recuerdo salido desde el alma de cualquier legionario, de los muertos y de los vivos, del alma que sobrevuela cualquier acto de esos hombres curtidos a la misión, sea esta cualquier misión, de paz o de guerra, de vida o de muerte: Caballeros legionarios.

Formación apretada de chapiris de borla roja y camisas desabrochadas en receptiva posición de obediencia y disciplina más allá de lo que cualquier normalidad puede soportar. Porque los legionarios todo lo aguantan, hasta lo imposible, todo, menos que les hablen alto, que para eso ya están ellos, para hablar del único lenguaje que conocen: el combate.

Ayer recibí un mensaje escrito al recuerdo de nuestro Sargento muerto en el cumplimiento del deber: eran las palabras de su padre: Comandante Julio Luque.

Se estremeció mi alma y rendí honores a la grandeza de una familia que lo da todo a cambio de no recibir nada. Las palabras del padre del Sargento muerto en acto de servicio son la recompensa a sentir tan hondo el servicio del ser más sencillo, humilde, duro y valiente que pisa la tierra: el legionario español.

Mi querido y respetado Comandante Julio Luque, padre del Sargento muerto en servicio a la patria, al honor, a la Legión: quiero que sepa que bañan mi rostro lágrimas de dolor y agradecimiento al saber que no es gratuita la lucha de unos hombres por su Patria, que el deber, el honor, la valentía, la caballerosidad, que el espíritu del legionario no son palabras huecas cargadas de simples motivaciones viscerales, sino que son un hacer diario, una forma de vivir y entregarse al servicio a los demás, y que esa es la Legión, solo esa; servir a España.

Sus palabras no me calan hondo por emotivas, y lo son mucho, sino porque responden a un sentir colectivo de muchas familias españolas a las que su hijo representa, humildes, sencillas, trabajadoras, ejemplares, que andan entre fatigas y diarios quehaceres sacando a esta noble y sufrida Patria de las garras de los malhechores.

No se preocupe mi querido Comandante. Cuando este martes a las 1700 horas se inaugure el monumento a la Legión en Madrid allí quedarán las almas de todos los que cumplieron el Credo de servicio que conforma la Legión. Allí no se levanta un bronce muerto; allí se levanta un humilde cielo legionario para acoger a todos los que con el alma uniformada de pura Legión cumplieron el mandato final de la vida legionaria: morir por la Patria.

No todos alcanzamos ese honor, pero nos miramos en el ejemplo de los que nos indican el camino.

Gracias mi Comandante y con su permiso dejo el testimonio de sus palabras que valen más que cualquiera de las que otros podamos pronunciar.

Julio está ya en el Cielo legionario junto a sus dos grandes amores: La Legión y su madre Oliva, muy juntos en San Fernando, en la mano del Ángel de la Anunciación. Una familia española, sufridora, cabal, valiente y legionaria trajo al mundo a un Caballero Legionario: su hijo Julio Julio Luque Virues. Descanse en paz en el regazo de su madre y de su Legión.

Mi Comandante: con su autorización dejo aquí sus palabras:

«A la orden de VE. Mi general, soy el Comandante Julio Luque, padre del Sargento Legionario fallecido el 30SEP22, en Viator, cuando volcó su BMR, salvando a sus legionarios, hoy con lágrimas en los ojos y en mi rostro leyendo sus palabras de apoyo a la mejor unidad, punta de lanza de España y del mundo, no tengo nada más palabras de agradecimiento. Mi hijo Julio AMABA LA LEGION, durante sus años en ella cumplió fielmente su Credo, y el último día de su vida cumplió varios espíritus del Credo, entre ellos «el de la muerte», hoy desde el cielo y ya formando en el Quinto Tercio, estará en inauguración de ese monumento dedicado a la legión por la que dio su vida. Arriba España! Viva el Rey! Viva la Legión! Mi general este es mi nún. de móvil — me encantaría que me llamase. Un fuerte abrazo legionario».

No hay escultor ni artista en el mundo que refleje el arte del amor legionario. En este día las palabras de un padre que aún siente el calor de su amado hijo tan cerca, tan penetrante, solo estas palabras suyas pueden reflejar lo que son estos hombres únicos y sin igual: los Caballeros legionarios.

¡Gracias Dios mío! ¡Gracias Cristo Legionario, Caballero de la Buena Muerte! ¡Gracias familia legionaria!

Sobrecogedor silencio. Que no lo rompa nadie.

Por ir a tu lado a verte…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2022

 

INAUGURACIÓN MONUMENTO A LA LEGIÓN Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión «Rey Alfonso XIII» entre 2001 y 2004.

Han aparecido varias informaciones confusas e inexactas sobre la inauguración el próximo día 8 de noviembre del monumento a la Legión española instalado en la calle Vitruvio de Madrid.

Como es un tema tratado en varias ocasiones en este blog conviene dar la información exacta sin errores ni intenciones que no sean el bien de la Legión y las Fuerzas Armadas.

El que es asiduo lector del blog sabe de lo que hablamos y aquí puede encontrar información precisa y rigurosa del acontecer legionario de ahora y de otros tiempos.

Se ha dado a entender que el ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra se habían desvinculado de tal inauguración convirtiéndose en un acto exclusivamente civil. No es así por lo que conviene dejar las cosas claras.

Como todos saben el monumento ha sido obra llevada a buen término entre la Fundación Museo del Ejército y el Ayuntamiento de Madrid gracias a una campaña popular de donaciones.

El Ejército de Tierra, como no podía ser de otra manera, estará representado y presidirá su participación el general Jefe de Acuartelamientos del Ejército junto al el general Jefe de la Brigada de La Legión “Rey Alfonso XIII” y los coroneles de los cuatro Tercios de la Legión.

El Ayuntamiento de Madrid y la Fundación Museo del Ejército dirán, con el asesoramiento consiguiente, el protocolo a seguir, pero en ningún caso el Ejército dejará de estar presente en un acto de la importancia que este tiene y que plasma el sentido más legionario de proximidad y cariño del pueblo. La unidad más popular del Ejército español: la Legión. Ahí estará el general Jefe y sus coroneles que no serán ellos sino sus legionarios, único valor que tiene la Legión. Un caballero legionario lo es todo y a nadie más que a su compañero necesita, junto al amor de su pueblo.

Querer politizar un acto de este calibre no es bueno ni se ha pretendido en ningún momento, sino todo lo contrario y soy consciente y sabedor de lo que digo.

Dicho queda.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión “Rey Alfonso XIIII” entre 2001 y 2004.

Blog: generaldavila.com

4 noviembre 2022

 

 

LOS SILENCIOS DE LA GUERRA Y LOS EXPERTOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un reducido número de viejos soldados aparecemos con demasiada frecuencia en las pantallas de televisión y en las emisoras de radio con el calificativo de expertos para hablar de la guerra de Ucrania. No hay tales expertos (experiencia), aunque podríamos hablar de la guerra en su contexto histórico o filosófico no de la guerra de Ucrania.

Lo más que nuestra capacidad permite es analizar el a dónde, por dónde, cómo y cuándo de la estrategia operacional o de la táctica que el desarrollo de las operaciones nos ofrece.

Esta no es una guerra cualquiera, sino que asistimos a un conflicto total que lleva años gestándose y cuyas consecuencias —hay estudios al respecto— se han asumido de manera consciente mientras los Estados Mayores de algunas naciones poderosas trazaban su diseño junto a las industrias de las armas del futuro. Pura economía, ciencia y técnica en la mayor de las carreras armamentística diseñada en los últimos tiempos. La preparación se inició hace años y se acaba de dar la señal de salida. Veremos quien llega a la meta y en qué condiciones. De esta guerra se van a sacar conclusiones de alta importancia para el futuro de la paz y de la guerra. Si queda alguien para contarlo.

Podría ser la primera de una serie de conflictos de nueva generación o la última y definitiva de todas las guerras. La Ilíada final, el cero absoluto de los tiempos sin retorno odiseico.

Tres potencias han participado en el juego de la guerra a lo largo de estos últimos años, desarrollo, evolución y preparación, mientras el resto permanecía en en el absurdo desarme ideológico y material, engordando sin sembrar.

Es por lo que el conflicto se ha iniciado en una frontera muelle, sin reacción, ante un continente incapacitado para asumir las consecuencias de la guerra: «Europa confió su seguridad a Estados Unidos y su comodidad y prosperidad a China y Rusia y ese mundo ya no existe»(Josep Borrell. Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad).

Rusia, China y los Estados Unidos estaban, y están, preparados.

Rusia dispersa, desinformada, perdida en la inmensidad de su despoblada geografía; China ajena y cosechadora mira de reojo para sus propios beneficios; Estados Unidos muy lejos, no siente la guerra, la hace, y es dominadora, por ahora: obtiene un alto rendimiento en aspectos claves para su desarrollo como potencia mundial. Europa dormida en sus pesadillas; África sigue siendo el león hambriento. Los ataques por el sur proliferan en los continentes europeo y americano. El sur global puede calentarse y fundir el ecuador de los pueblos y de los tiempos.

Somos muchos y los muchos quieren ser iguales a los otros, han conocido lo desconocido justo cuando no hay para todos o al menos no hay forma de repartirlo. Ni siquiera llueve ni sale el sol para todos.

Es, por tanto, una guerra inevitable que tiene un poco de todo y mucho que ver con un nuevo orden o desorden que se nos viene encima sin saber si estamos preparados para asumirlo y aceptarlo. De ahí, mientras los sesudos ordenancistas del mundo piensan y deciden: llega la guerra.

La única incógnita para que estallase lo que se esperaba era saber donde y cuando. Los Estados Unidos estaban preparados, llevaban tiempo en ello. Por eso la retirada de Afganistán, «sálvese quien pueda», mientras el resto hablaba de incomprensible retirada sin darse cuenta que había que posicionarse y cerrar frentes antes de que llegase el gran frente.

¿Y ahora qué? Nadie lo sabe.

Desde el punto de vista militar la idea estratégica rusa era clara: presión y negociación, artillería junto a la palabra. Llegar a un armisticio inicial después de los primeros avances en el terreno para alargar de manera interminable los diálogos de paz mientras los mares le unían al Mediterráneo y Europa caía ante sus pies.

Estados Unidos ha visto la manera definitiva de acabar con Rusia como potencia, destruirla, y no cederá un paso hasta lograrlo. Debe posicionarse sin presiones ante el nuevo mercado: el Indo-Pacífico. Podría ser una estrategia equivocada y el crecimiento  de China hasta límites indeseados, como potencia y como enemiga. China cree todavía en un mundo bipolar por un tiempo. El suficiente para culminar su desarrollo y engullirlo todo. Su expansión y dominio es incontestable. Cuestión de cantidad le ampara y la calidad ya está a punto.

Europa despierta del sueño americano y se ve sola y sin ejército que llevarse a la boca. Solos y desamparados.

Otros continentes despiertan dispuestos a entrar en la carroña y participan en la guerra desde el crimen organizado, drogas, contrabando de armas, asesinatos, atentados, secuestros… terrorismo.

Cuando la guerra está en marcha nada se ajusta a las reglas ni responde a los planeamientos. Siempre interviene el azar, la fricción: una cosa es la guerra en el papel y otra en el campo de batalla.

La segunda guerra mundial estaba ganada por los aliados y decidieron poner fin a la misma para evitar más bajas: sembró muerte e incertidumbre; hasta hoy.

¿Qué pasará si alguien decide acabar con todo?

No es fácil predecir cuando la información es nula o engañosa, cuando «en el crepúsculo que envuelve a todos los hechos es tan difícil adquirir ideas calaras y definidas».

Esta guerra ha dejado al margen a los políticos y por ahora la deciden milicia, ciencia y técnica. La política por ahora calla y deja hacer.

Su momento será cuando alguno de los contendientes oiga de su Estado Mayor y de sus fábricas: «Estamos al límite. Perdemos la guerra».

¿Qué ocurrirá? ¿Decidirán hablar o matarse?

Nadie parece con voluntad de detener esta tragedia a la que asistimos como si no fuese con nosotros.

Nadie sabe nada. Ni siquiera el que podría apretar el botón del fin definitivo sabe si lo hará mañana.

Nuestras palabras no las recogen los manuales de guerra.

Esto tiene un comienzo pero nadie sabe si tiene final y si quedaremos para contarlo.

Sigue la guerra de armamentos inteligentes manejados por las peores inteligencias.

Eso es lo único que sabemos y podemos transmitir.

Los Estados Mayores guardan un sospechoso silencio y en cualquier momento puede ocurrir la hipótesis más peligrosa que sus planeamientos recogen.

Pero no habrá aviso previo. La cuenta atrás ha comenzado.

A la guerra le sucederá el silencio.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2022

 

APRENDAN A SOBREVIVIR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Tanques y vehículos blindados se desplazan durante maniobras militares conjuntas entre Bielorrusia y Rusia en el polígono de tiro de Brestsky, en Bielorrusia. (Associated Press)

No hace mucho tiempo escribía un artículo titulado Técnicas de supervivencia durante el confinamiento en el que a raíz de la pandemia vivida recordaba algunas anécdotas sobre cómo afrontar situaciones que imponen sobrevivir a costa de muchos sacrificios.

No dejo de pensar en la pandemia y malpensar que haya sido un entrenamiento (dirigido) para lo que se nos viene encima con un mundo perdido y en crisis moral y material.

La guerra está demasiado cerca como para asistir a este espectáculo de la huida en masa dándole la espalda a las imposiciones que la peor clase política en siglos nos ha traído. No deberíamos aguantar a tanto personaje salido de las peores escuelas de la historia. No hay razones que nos hayan arrastrado a una incertidumbre moral y material de características tan apocalípticas como las que vivimos. Solo una: la incompetencia de los mandatarios junto a la escasa capacidad para asumir la libertad del ser humano que en lugar de avanzar en su esfuerzo retrocede y envilece su talento.

Sobrevivir es «Vivir con escasos medios o en condiciones adversas». Las condiciones actuales son muy adversas y los medios más que abundantes lo que parece contradictorio. Ahí el error. Medios hay; muchos y variados, tantos que no sabemos vivir sin ellos. El día que nos falten no seremos capaces de adaptarnos al medio hostil y ese será el final de una civilización.

Les repetiré aquel artículo ya que no paro de darle vueltas a la pandemia que me lleva a la guerra de Ucrania y que cada vez enlazo con más motivos.

Por ahora no es necesario aprender a hacer fuego o sembrar tomates en la ventana de su casa. En un futuro quien sabe.

Les contaré una anécdota. En el Paleolítico, cuando yo era un joven teniente de Operaciones Especiales, hacíamos prácticas de supervivencia invernal en un pueblecito de la provincia de Burgos. Dormíamos en iglús construidos por nosotros mismos, estancias confortables cuando no hay otra cosa a mano. El caso es que un día recibimos el aviso a través de la Guardia Civil de que el alcalde de un pueblo cercano quería hablar con el máximo responsable de la unidad. Bajamos a verle y mayúscula fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que habían desaparecido todos los perros de pueblo y que si nosotros sabíamos algo de aquello. Era evidente. Las noches en los iglús no dejan de ser bajo hielo y el calorcito de un perro junto a tu saco de dormir es una estufa natural inigualable. Los perros por algo de comida habían seguido a los soldados hasta sus elegantes, pero frías estancias y el que no les había seguido fue convencido. De estos últimos, pocos, porque desde tiempos históricos los perros han seguido a las tropas fielmente.

Supervivencia es sin duda buscarse la vida. Unos son más aptos que otros, pero tiene sus reglas que todos deben compartir.

Todas, reglas, normas, y procedimientos se resumen en uno: disciplina.

La disciplina es doctrina, instrucción de una persona y de un grupo, especialmente en lo moral. Y sin duda la observancia de unas normas de comportamiento tanto interno, individual, como en nuestra relación con los demás. Instruir, aprender, entrenar, ejercitar y asumir. No es fácil cuando todo está a tu alcance, pero sin práctica habitual, cuando vienen mal dadas, es difícil asumir los comportamientos.

Comer sapos o culebras, hacer fuego en la nieve, pescar con las manos, hacerse una choza, comer hierbas del monte o ratas de cloaca es una simple anécdota. La vida te pone en peores trances y La vida del Buscón llamado don Pablos es un retrato diario que cada vez más se repite. Lo importante para supervivir es vivir en continuidad de comportamiento, en saber sufrir y aprovechar cada ocasión, mala o buena, que todas traen algo para alimentarse. El que se queja o lloriquea se queda en el camino.

Disciplina. Conocí en aquella época del Paleolítico al máximo exponente de la supervivencia: el Capitán don Teodoro Palacios Cueto, héroe de la División Azul y Laureado de San Fernando. Once años, tras la durísima batalla de Krasny Bor (10 febrero 1943), estuvo prisionero en distintos gulags, al cual más cruel, pasando por celdas de castigo y siempre al mando de sus hombres con una  dignidad ejemplar y que asombró al mundo. Su historia fue relatada por Torcuato Luca de Tena en Embajador en el infierno. Regresó a España en 1954 y allá por los años setenta tuve la oportunidad de establecer amistad con él mientras practicábamos escalada en los alrededores de Potes, lugar donde vivía.  Un día me atreví a entrar en su intimidad.

-¿Mi general como pudieron aguantar tanto tiempo en aquellas condiciones?

No lo dudó un instante: disciplina, mi teniente. Desde que amanecía hasta que llegaba el sueño se mantuvo una férrea disciplina individual y de grupo. Nos apoyamos y vigilamos los unos a los otros. En cuanto veíamos que uno decaía no le dejamos ni un minuto. Pensábamos con él, vivíamos con él y por él. Cuando empezaba a llamarnos pesados es que ya estaba salvado.

Me enseñó algo más importante: adivinar el primer síntoma de derrota. Cuando veíamos que uno de nuestros hombres dejaba el aseo personal cada mañana, no se lavaba ni afeitaba, no se cambiaba, daba el aspecto de dejadez, ese era el síntoma más claro de que empezaba a venirse abajo. La férrea disciplina se llevaba en todas las actividades, aseo personal, trabajos, reuniones (cuando nos dejaban), triquiñuelas e invenciones, juegos, hasta creamos una revista; el ingenio personal de cada uno era aprovechado por el conjunto. Nunca permitimos a nadie estar solo. En definitiva una vida nueva, dura y repugnante, dolorosa, pero era una vida, no podíamos elegir otra y lo que hicimos fue rellenarla de disciplina, entre todos, como una compañía que éramos.

Todos aguantamos, todos resistimos con la esperanza del día a día, sin planteamientos a largos plazos, sin permitir que nadie contagiase la enfermedad que provoca la soledad y el abandono. La vida se ralentizaba, teníamos tiempo para vivir, mal, pero despacio y entonces salió de cada uno de nosotros lo mejor que teníamos.

Mi teniente, acabó diciéndome, tú sabes que esas cosas del honor y del valor, del amor a tu patria, del ejemplo y la virtud, no son palabras hueras sino una realidad que se muestra en toda su crudeza y realismo en situaciones extremas. Así somos los españoles.

Estábamos sentados en una pequeña taberna de Potes. Nevaba y por la ventana se veían solo gruesos copos de nieve.

-Podría odiar esta nieve y el frío, pero me reconforta y recuerda, lo sé, que cuando el hombre saca las ganas de vivir no hay fuerza de la naturaleza que pueda con él.

-Sí; mi general.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

31 octubre 2022

 

 

UCRANIA: BOMBAS SUCIAS Y MÁS NOVEDADES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cada día hay un nuevo motivo para asustarse y que a todo el que tiene un mínimo de sensatez preocupa y ocupa alrededor de esta guerra tan sucia cómo las bombas que ahora nos anuncian: ¡Bombas sucias! Un pleonasmo en guerra.

Ninguna es limpia, pero esa denominación no es baldía ni fruto de la información periodística. El que ha mencionado el nombre sabe de lo que habla.

Es un viejo y amenazante peligro cuyo potencial riesgo mantiene a todas las naciones en alerta ya que se trata de posibles artefactos que podría manejar el terrorismo internacional. Su rastreo y posible seguimiento está muy avanzado y es difícil que se cuelen por cualquier rendija. Podría ocurrir, pero las posibilidades son mínimas por la extrema vigilancia que se lleva y en estos momentos de guerra con mayor diligencia.

Todo esto empezó, como es lógico, a raíz de la energía nuclear que, como todo, ofrece por un lado dar un salto cualitativo en el bienestar, ciencia y tecnología del futuro, y por otro darlo hacia la destrucción del presente, pasado y futuro.

Pero veamos muy esquemáticamente que es eso de una bomba sucia.

¿Cómo empezó esa denominación y cuándo? Las alertas aparecieron junto a los conflictos de baja intensidad extendidos por todo el mundo y en los que los grupos terroristas hacían aparición como verdaderos enjambres, plaga bíblica, capaz de matar con cualquier arma, procedimiento y lugar sin más objetivo que la desestabilización, el miedo e imponer un clima de terror allí donde ponían el dedo en el mapa. Aún el gran público no tiene muy claro a dónde se llega si tiramos de ese hilo del terrorismo. Puede que en la cima del poder nacional y de sus servicios de Inteligencia se sepa más y mejor. Todo o casi todo.

Esos lugares, muchos no tan lejanos de nosotros, donde la desestabilización inundó los centros de poder de terroristas bien armados, pagados y enredados (redes) fueron objeto de un especial seguimiento por los servicios de Inteligencia de todas las naciones.  Cualquier cosa podría ocurrir porque el mal suele adelantarse a cualquier circunstancia y cuando llega suele ser tarde para el bien. Es preciso hasta introducirse en el eje del mal para hacer el bien.

En estas circunstancias era de esperar que el terrorismo hiciese uso de eso que pasó a denominarse «Bomba sucia».

Para entendernos sin retórica: «la bomba atómica de los pobres», como se la bautizó.

¿Cómo se fabricaban y de dónde salían?

Todo empezaba con el robo en un hospital o centro médico de una bomba de cobalto de las utilizadas en medicina para radioterapia a la que se le adhería una cantidad suficiente de explosivo para hacerla detonar por cualquier procedimiento a distancia de los muchos conocidos.

Repito que no era fácil hacerse con una bomba de cobalto utilizada en los hospitales; están todas controladas, y con seguimiento, pero en aquellos lugares donde la violencia y la guerra han roto con los sistemas de seguridad, control, y los terroristas se han hecho con el poder, no era difícil hacerse con ellas. Todos ustedes saben de qué lugares hablo.

Esa fue la base de su construcción y en esto consiste en breves palabras lo que es una bomba sucia y el riesgo que entraña su explosión que, sin ser una bomba nuclear clásica, produce efectos radioactivos por dispersión radiológica y su contaminación viaja con el viento y la lluvia. Además del efecto de su detonación y radioactivo infunden terror por abrir las puertas a una acción nuclear de consecuencias fatales: una bomba nuclear ¿limpia? ¿Cuál sería el siguiente paso? Limpieza total.

El lenguaje puede llegar a ser malvado.

Hace unos días el Jefe de Estado Mayor de la Defensa en la Mesa del Congreso de los Diputados hablaba del Sahel y nos recordaba el descontrol allí existente donde se trafica con personas, materiales, drogas y armas; donde está instalado el crimen organizado y es el lugar de libre movimiento del mal, siendo una verdadera amenaza para el mundo y en concreto para Europa. Todo control es poco y de hecho el esfuerzo que se lleva a cabo puede que nos haya librado en más de una ocasión de los frutos de la cosecha del mal que allí se siembra y crece cada día con más fuerza.

Es indudable que no podemos estar muy tranquilos ante una guerra, la invasión de Ucrania, que cada día nos ofrece una novedad más cercana a un final bélico fatal y cierra herméticamente las puertas a la vía diplomática.

Un armisticio es necesario; que dé paso a las conversaciones de paz. Aunque sabemos que no es el «estilo Putin», que gusta hacer la guerra y la diplomacia a la vez, inseparables y groseras; ambas.

Todo es sucio. No solo las bombas, también los que juegan sucio y no deciden nada bueno.

Una bomba sucia desgraciadamente está al alcance de cualquiera y su uso forma parte de lo probable y posible. A eso habría que añadir que puede ser colocada en cualquier lugar del mundo en un simple contenedor que viaja por un medio de transporte comercial. Los servicios de Inteligencia están siempre en alerta y no es fácil que se les cuele. Pero…

Pero el riesgo existe. Hoy más que ayer y menos que mañana.

En esta guerra injusta y cruel todavía no lo hemos visto todo y podría dar en breve un giro inesperado.

El azar y la fricción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2022

 

ESPAÑA ANTE LA GUERRA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De la guerra es de lo que tratan los militares y de lo que deben saber.

Claro que estábamos en una guerra y ha aparecido otra distinta. Hacíamos la guerra que fue y nos olvidamos de la guerra que venía. Vivíamos en el mundo de Yupi y apareció el mundo de Putin.

La guerra es pura energía, sin más arte que la ciencia y la tecnología. ¿Para qué queremos el arte? Es cosa antigua. Habla la fuerza que transforma el arte en ferocidad, en devorador de almas.

«Que un ser humano sea una cosa es, desde el punto de vista lógico, una contradicción; pero cuando lo imposible se ha hecho realidad, la contradicción se hace desgarro en el alma» nos dice Simone Wail en el sobrecogedor La Ilíada o el poema de la fuerza.

La nueva guerra trata de convertirnos en cosa, pero la paz, que así llamamos, se ha convertido en un camino en que «el pensamiento no tiene lugar, no hay justicia ni prudencia».

Se requiere pensar antes de armarse para la guerra. Como no: guerra.

Los presupuestos del Gobierno de España para la Defensa del año 2023 deberían serlo para la guerra, pero lo son para la Industria. Algo es algo. Claro que la guerra es distinta de lo que era y ahora la ciencia y la tecnología han acabado con el arte. Fuera generales y almirantes, es el momento de los hackers, de las empresas tecnológicas y de las pantallas, de la guerra de los dedos que señalan y destruyen abandonando toda vinculación emocional. Guerras convertidas en videojuegos sangrientos. Peores ejércitos y mejor tecnología.

Las estructuras de los ejércitos han cambiado y si no, deben hacerlo pronto; sus unidades encuadrar otro tipo de combatientes; los uniformes ya no distinguen a los guerreros; sus armas tampoco. Algo de esto apuntaba el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) (Jefe de Estado Mayor y no Jefe del Estado Mayor; la aclaración es de escuela, pero en el Congreso aún no han asistido a esa clase… de gramática).

Hay una satisfacción generalizada por el aumento del Presupuesto de Defensa para las Fuerzas Armadas: un 25´8 % más que el año anterior. El JEMAD se hacía eco de ello. Algo extraño cuando en el Gobierno están los antiotan, antiespaña y los miliKK. Algo no cuadra y la razón no está (solo) en la presión internacional, de la OTAN y de los Estados Unidos de América, que sí, pero también que no, que hay que adivinar otras razones.

Oyendo al Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa hemos descubierto el fondo de la cuestión. Claro y correcto, complaciente y educado a lo militar, ha desplegado ironía en lo que otros nada han entendido. Todos se han ido muy contentos sin penetrar la gravedad de las palabras suaves y conciliadoras del almirante que eran munición guiada.

¿Guerra de Ucrania? Otro día, si a la ministra le parece bien, les hablo de ella, venía a decir el JEMAD, aunque recalcaba que él apuesta por la vía diplomática para resolver el conflicto sin decirnos quién debe iniciarla y en qué condiciones. Otra vez será.

La de España es otra guerra, señalaba: el Sahel.

Parece ser ese el horizonte del esfuerzo bélico español; al menos eso se entiende entre líneas, en el lenguaje que queremos adivinar con una alta dosis críptica e irónica que empleó el almirante durante toda su intervención. Apunta que allí, en el Sahel, está Rusia (los chicos de Wagner), alarmándonos a algunos, a los menos, porque en ese momento daban las dos y media y alertó el presidente de la mesa de Defensa que las tripas sonaban, quizá por el esfuerzo que tuvo que hacer ya que toda la comparecencia se la pasó en digital lucha con su móvil ¿Jugaría a los barcos).

Hay que escuchar la intervención completa del almirante y sobre todo las respuestas a las preguntas planteadas por los miembros de la Mesa de Defensa de los distintos partidos para llegar a la conclusión final y más preocupante: nuestra guerra no está en Europa. Nuestra guerra es el Sahel. Visión estratégica adecuada que parece que no le interesa a la UE ya que desaparece de la zona, pero como muy bien dice el JEMAD, cualquier desestabilización en la zona nos afecta como nación soberana y afecta a la UE.

Al fin reconoció, con humildad franciscana, que las guerras de «alto nivel» son para la OTAN, es decir EEUU, y las de tapar agujeros, crisis de «bajo nivel», para la UE; realmente no entendí muy bien al Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa.

Más dinero vamos a tener. ¡Gracias! A ver qué ocurre. Aquí hay gato encerrado. Dejemos que corra la legislatura. Que corra la guerra incierta.

No es bueno alargar los artículos así que lo dejamos para otro día. Hablaremos del Gobierno y de su Presupuesto industrial, que no militar. Hablaremos del mantenimiento, de la infraestructura, de los acuartelamientos, entretenimiento, endeudamiento, de …miento, y hasta de la Cultura de Defensa ¿presupuestada, precintada o umedificada?

Para terminar solo un detalle mí querido almirante. Alguien le preguntó sobre los sueldos de los militares, de todos, y quedé sorprendido ante la respuesta. Algo así —Eso lo llevo oyendo hace cuarenta años… No seré yo quien se oponga a revisar los sueldos…

Creo que el Jefe máximo de todos los militares no solo no debe oponerse, sino luchar por ello antes que por otra cosa. Esta es la respuesta que esperábamos.

—Lucharé con todas mis fuerzas, como estoy haciendo, para que los militares tengan el sueldo digno que les corresponde y se aumenten de inmediato sus retribuciones.

Seguro que lo hace y fue un simple despiste en sus palabras tan correctas y adecuadas para los oídos de los, contados con los dedos, señores diputados que asistían su comparecencia en la Mesa de Defensa del Congreso.

Llego a la conclusión que todo esto de la Defensa y de la guerra, le importa un bledo; a todos.

Menos a los soldados que lo sufren.

Hasta que truene.

«Imitad a éstos ahora vosotros, cifrando la felicidad en la libertad, y la libertad en la valentía, sin inquietaros por los peligros de la guerra. Quienes con más razón pueden ofrendar su vida no son aquellos infortunados que ya nada bueno esperan, sino, por el contrario, quienes corren el riesgo de sufrir un revés de fortuna en lo que les queda por vivir, y para los que, en caso de experimentar una derrota, el cambio sería particularmente grande. Para un hombre que se precia a sí mismo, en efecto, padecer cobardemente la dominación es más penoso que, casi sin darse cuenta, morir animosamente y compartiendo una esperanza» (Tucídedes. Oración fúnebre de Pericles. Historia de la guerra del Peloponeso).

No cabe duda que hay que luchar:

Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
No con un estallido sino con un quejido.

T. S. Eliot, 1925

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 octubre 2022