DON JUAN DE BORBÓN EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (Del libro La guerra civil en el Norte… por Rafael Dávila Álvarez)

Demasiadas historias y con diferentes ingredientes se han narrado sobre la presencia de Don Juan en los comienzos de la Guerra Civil en España. Una mezcla de aquí y otra de allá, sin desmentir alguna mentirijilla, aceptando historias de cierta ternura, se ha compuesto un relato histórico novelesco. Los hechos por mi conocidos y relatados en el seno familiar, en cierta intimidad, los doy a conocer por si sirven para completar la historia de la presencia del Infante Don Juan en España.

El 1 de Agosto de 1936  D. Juan de Borbón cruzaba la frontera por Dancharinea para incorporarse como voluntario a las filas nacionales. Le acompañaba su hermano Jaime. Don Juan dejaba en Cannes a su joven esposa Dª. María de las Mercedes que acababa de dar a luz a su primera hija, la Infanta Pilar.

Contaba con la aprobación y el apoyo de su padre el Rey Alfonso XIII, con el que previamente había hablado por teléfono, y el ejemplo de otros miembros de su familia incorporados a las filas de Mola.

Pero sus deseos se vieron rápidamente frustrados. Al margen de las anécdotas sobre su viaje y vestimenta (en algún momento con mono azul y boina roja) el hecho concreto es que D. Juan se entrevistó en Burgos con un miembro de la Junta de Defensa Nacional, (y no precisamente con el General Mola), que le disuadió de sus propósitos por el interés de España y su futuro.

Los hechos ocurrieron exactamente así. Una mañana del mes de agosto llamaron al domicilio del General Dávila en Burgos (calle Almirante Bonifaz). Las hijas del general, Carmen y María Luisa, abrieron la puerta y asombradas exclamaron: ‹‹ ¡Es el Rey!››.

Don Juan quería ver al general Dávila que en aquellos momentos no se encontraba en casa sino atendiendo a sus tareas como director de la Junta Permanente de la Junta de Defensa Nacional. Después de su inicial asombro las hijas del general remitieron a Don Juan a Capitanía General donde se encontraba en su habitual lugar de trabajo. El encuentro fue exclusivamente con Dávila no estando presentes ni Cabanellas ni Mola. El agradecimiento y la amabilidad fue la nota dominante de aquella entrevista. Lo definitivo de la reunión fue la frase del general Dávila dirigida a Don Juan: ‹‹Su lugar no está en el frente sino en el futuro de España››. Nadie más intervino en aquél primer intento de alistamiento de Don Juan. Se comunicó a todos los miembros de la Junta de Defensa la decisión adoptada y nadie puso la más mínima objeción ni añadió comentario alguno. Don Juan tuvo que desistir, pero antes de partir tuvo tiempo para reunirse con jóvenes familiares suyos. Con alguno sería la última vez ya que a los pocos meses morirían en combate.

Carlos de Borbón y Orleáns, alférez del Grupo Mixto de Ingenieros de Pamplona, se había incorporado el 30 de julio al Grupo Mixto de Zapadores de Pamplona. Estuvo instruyendo voluntarios hasta que solicitó servir en primera línea, participando en toda la campaña de Guipuzcoa hasta caer muerto heroicamente al frente de sus hombres en el frente de Eibar (Guipuzcoa)) el día 27 de septiembre de 1936. Era el hermano mayor de Dª. María, esposa de D.Juan e hijo del Infante D. Carlos de Borbón al que buscaron Dávila y Mola para sustituir a Sanjurjo y encabezar el alzamiento.

Alfonso María de Borbón y Pinto, Teniente de Caballería y Comandante del Tercio de Requetés Castellano, Medalla Militar, muerto heroicamente el 21 de diciembre de 1938 en Lérida.

José Eugenio de Baviera y Borbón, alférez de Ingenieros. Alcanzó el empleo de Comandante en el Regimiento de Transmisiones del Ejército del Aire (1940).

Pasado algún tiempo, Don Juan insistió en sus deseos de alistamiento en las tropas nacionales cuando Franco ya era Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos. El 7 de diciembre de 1936 escribe a Franco solicitando su incorporación al crucero Baleares. Le contesta con una negativa en la que le dice: «…el lugar que ocupáis en el orden dinástico y las obligaciones que de él se derivan imponen a todos y exigen de vuestra parte sacrificar anhelos tan patrióticos como nobles y sentidos al supremo interés de la Patria».

La respuesta de Franco es idéntica a la que en nombre de la Junta de Defensa le había transmitido el general Dávila.

Milagrosamente Don Juan había salvado su vida ya que el Crucero Baleares fue torpedeado y hundido, muriendo la mayoría de su tripulación la noche del 5 al 6 de Marzo de 1938.

Rafael Dávila Álvarez. Autor del libro La Guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las batallas que decidieron el conflicto.

Blog: generaldavila.com

2 febrero 2022

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima cuadragésima tercera  

“El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido (…) es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. E introduciría su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir, su falta de mentalidad.

Así, de manera tan solidaria, humana y fraternal se despachó el “don” Jordi respecto de la idiosincrasia y capacidades del hombre andaluz en su obra  ”La inmigració, problema i esperança de Catalunya.” (Editorial Nova Terra, Barcelona, 1976).

 Y como sigue, y no me pareció excesivo, lo calificó un servidor en un soneto que le dediqué en 2016 y que creo recordar ya ha visitado estas páginas: un personaje que tiene el inmenso honor de haber robado todo lo a su alcance y que, con él,  ha logrado sentar en el banquillo a su mujer y a la nutrida prole de sus siete hijos: ¡todo un referente moral para la mitad, iluminada, de la población catalana.

 No es por tanto de extrañar que con semejantes personajes a la cabeza del pelotón no se echen a faltar esa legión de tontos útiles que para la mayor honra y gloria  y la del estadito de  la  “ensoñación” -las puñetas, otra vez- medran al amparo de las instituciones (¿?) catalanas, tal es la tv3 y tropecientas más; hasta el extremo que hay más pelotas, chupones y mamandurrieros que los propios separatistas; supremacistas en el correcto lenguaje.  El rico idioma español cuenta con otro calificativo que los define mejor.

Hoy sacamos a la palestra de nuestros asombros a dos tipos que una vez más han blasfemado e insultado, despreciado y vilipendiado, demócratas que son, a los que no piensan como ellos; y allí en vivo y en directo hasta se han cagado en…¡Dios mío, perdónalos!

Yo, desde luego, no los perdono; simplemente los describo: Lluís Jutglar y Jair Domínguez, payasos; uno, parece, pata negra y otro, cuyo papá charnego que por mimetizarse con el paisaje y el paisanje, ante la imposibilidad de cambiar su, odioso, apellido le puso al retoño un nombre más resultón y tal por si colaba; digo yo.

 De la prensa de enero de 2022

TV3 ATACA A LOS ANDALUCES Y SE BURLA DE LOS CATÓLICOS, DEL PP Y DE VOX EN UN «GAG» BLASFEMO

Lluís Jutglar dice «me cago en…» y Jair Domínguez se ríe del acento andaluz con el amparo de los responsables de TV3 .

Nuevo ataque en TV3 contra los andaluces, contra los votantes del PP y de Vox y contra los católicos. Se trata de un «gag» de la última entrega del espacio Bricoherores, donde los supuestos humoristas Jair Domínguez y Lluís Jutglar, más conocido como Peyu, dan rienda suelta a sus fobias supremacistas y anticatólicas con el amparo sistemático de los responsables de la cadena que dirige el periodista valenciano Vicent Sanchís.

En esta ocasión, unas manchas de humedad que simulan la cara de Jesucristo son el pie para que ambos individuos ofrezcan su repertorio de «humor» separatista. Peyu blasfema y le dice a Domínguez que tiene que montar un «showroom» para que la gente vea la cara de Jesucristo. Domínguez duda de que alguien vaya a pagar por eso y su socio le responde: «Me cago en…; media Andalucía y todos los del PP y los de Vox de aquí en Cataluña». Acto seguido, Domínguez se arrodilla ante la cara y ridiculiza el acento andaluz: «Zeñó, ze lo pido zeñó, póngame una caza. Zeñó y lo de la zalú y lo del amó ¿cómo lo tengo?».Don Eufemio, ene. 22

(Continuará Dm; y si nos dejan)

UCRANIA, LA OTAN, RUSIA, GIBRALTAR, MARRUECOS…¡UF! QUE LÍO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Porque ahora se está en el filo de una navaja para todos los aqueos, ya sea para morir sombríamente o para vivir» (Ilíada 10.173-4).

El Reino Unido se va de Europa —Brexit— no sé si militarmente eso se soporta como si nada hubiese pasado. ¿Pedirán pasaporte a sus tropas? Estados Unidos mira hacia otros rincones del mundo y le dice a Europa que pague su propia defensa y que todos deben aportar a la OTAN lo que les corresponde: dinero.

No todos somos iguales mal que nos pese. Polonia y Portugal miran la situación de manera distinta, uno mira a los rusos y otros a las melancólicas olas atlánticas. Están en los confines.

España peligra por abajo, donde se asientan los pilares del sur de Europa, que deben ser también los de la OTAN: Ceuta y Melilla. Unos los ven como los de un puente con África, otros como una ocupación colonial española.

En el medio, como Estambul, África a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente…: está Gibraltar español, pero británico ¿aliados? Esto recuerda a Ucrania, que caerá sin un solo disparo, con el tiempo, con el idioma, con el gas, con inyecciones patrioteras o, al final, unos contra otros hasta que maduren los de un lado.

El sur de España es el sur de Europa —lo digo por si el ministro de Exteriores aún no lo sabe—y a su vez es el norte de África donde los estadounidenses se instalan. Lo mismo les da una orilla que otra si es para su bien, sin decidirse por ninguna, ni echar una mano en eso de la retirada de la Embajadora de Marruecos de España que quiebra unas relaciones amorosas, que cualquier día el aliado de los americanos —Marruecos—, nos la lía con un divorcio caro y con escándalo. Largo y tedioso juego amoroso con Marruecos que aún no ha dado su fruto. Es el parto de la burra.

El juego de la Estrategia es así, nada de amigos sino de intereses. Cada uno se estrategia con quien quiere. Marruecos retira a la embajadora mientras se estrategia con los americanos.

Aquí cada uno se estrategia con quien más se le acerca. El fruto no siempre es el mismo. Un día los alemanes se estrategiaron con los rusos y se repartieron Polonia, acabaron los aliados en Dunquerque y hubo que llamar al otro lado del Atlántico.

Se encamaron, en un sueño estratégico llamado Pacto Ribbentrop-Molotov, cuyo fruto fue la II Guerra Mundial.

Aquello acabó mal y continuó en la frialdad de la guerra que parece no superamos.

Las alianzas duran diez años, como en Troya, y al décimo día hay que recurrir a Aquiles.

Desde entonces Alemania siempre se ha tentado la ropa antes de entrar en litigio.

El Almirante Schönbach, Vice de la Armada alemana, muy alejado del conflicto, allí por la India, se sintió animado y habló más de la cuenta: «La situación en la península de Crimea no tiene vuelta atrás y ya es un territorio de Rusia que no volverá», además calificó de «disparate» y de «dar a Putin el respeto que pide, y que probablemente se merece». «Incluso nosotros, la India, Alemania, necesitamos a Rusia, porque la necesitamos contra China». Cuando un militar habla se guarda silencio y se le fulmina. La guerra es una cosa política que deja a los uniformados la parte más odiosa de la misma, como queriéndose alejar la clase política de sus perversos errores. Así la cuestión no parece tener mayor importancia lo que diga un almirante. Pero es inevitable que uno se quede dubitativo ante tan rotundo pensamiento de un alto mando de la Armada alemana. Una opinión personal sin duda, pero no sabemos su extensión ni su significado. Es muy raro que ante un conflicto un militar descuide su lenguaje. Ocurre y nada pasa de cara al exterior. Por dentro están pasando muchas cosas que no quieren contarnos. Permítanme que guarde silencio.

Es inevitable pensar en el gasoducto Nord Stream 2 que une Rusia con Alemania bajo el Báltico, un proyecto terminado, de coste elevadísimo, y que tanto Alemania como Rusia defienden como económico y no político. Se abaratarán los costes para los europeos, pero no se puede olvidar que otro gasoducto cruza Ucrania el antiguo Nord Tream1 que proporciona grandes beneficios calculados en el 4% de su PIB. La Unión Europea y Estados Unidos no han hecho más que poner trabas al gasoducto del Báltico que ahora se encuentra a la espera de los certificados necesarios para inyectar gas mientras los Estados Unidos se ofrecen a vendernos  barcos con gas licuado.

No caigamos en la trampa de pensar que esta es la única razón del conflicto porque debemos ampliar el zum y ver que todo es más complejo de lo que aparenta. De ahí su sencillez, pero difícil solución, que todos saben y ninguno acepta.

Dice Alemania sobre el conflicto y su participación: «No contribuir a una mayor incertidumbre» que como está en alemán no sabemos traducirlo.

Ucrania está penetrada. Corro el riesgo de equivocarme, pero en mi opinión en Ucrania hay un conflicto enquistado que se alargará en el tiempo con una lucha compleja y turbia. Por ahora, cuando las aguas vuelvan a su lugar, habrá una guerra de milicias, muy conocida por Putin y que utilizará como batallón de avispas hasta el paso siguiente.

En el fondo de la cuestión está el temor que todos acusan de una conflagración en el corazón de Europa. Soy un viejo soldado alejado ya de los datos actualizados, pero no puedo olvidar el escenario: el terreno es siempre el mismo y los medios parecidos. El temor es el recuerdo de Dunkerque, pero es una posibilidad convencional que no creo que nadie comparta. Llegan los recuerdos de las últimas guerras y se estremece uno al pensar que podría ocurrir que el mundo no haya aprendido nada y seamos incapaces de convivir y negociar más allá de la disuasión, pero eso es imposible. O te sientas con los misiles detrás o no hay nada que dialogar.

Ese es el mundo que nos hemos dado.

Claro que como para fiarte de los progresistas, sostenibles, repartidores de miseria y vendedores de humo, como el comunista del no a la guerra, y el sí a la miseria.

Todo lo que les digo no es para tomar parte de uno u otro lado, como parece que ahora está de moda en el conflicto de Ucrania. Lo que quisiera decir es que la Defensa no es un problema que haya que desatender, sino que el problema es entenderla como la entiende nuestro presidente del Gobierno y sus aliados, comunistas, independentistas y herederos de los terroristas: «Sobra el Ministerio de Defensa», y en ello están. Así, tal y como están las cosas, nos da lo mismo que vengan por el norte, sur, este u oeste. Sean bienvenidos y hasta la cocina: por tierra, mar, aire, ministerio del Pensamiento o por el ciberespacio.

Hay una máxima de Chang Yu que dice: «Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos».

Si tienen dudas pueden mirar al otro lado y un poco más allá.

Huyamos de los conspiradores. «Porque ahora se está en el filo de una navaja para todos los aqueos, ya sea para morir sombríamente o para vivir. (Ilíada 10.173-4)».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

1 febrero 2022

 

 

 

RAFA NADAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Que si no es de este mundo; que si un extraterrestre, que si un superhombre, que si…

¿De quién hablan? Simplemente de un español que cree en sí mismo: Rafa Nadal.

Hoy no podemos hablar de otra cosa.

Rafa no es ningún extraño ni es ninguna de esas cosas raras con las que le definen. Es un español convencido, luchador y sacrificado que además reúne una serie de capacidades físicas, morales e intelectuales que le destacan como líder y ganador. Pero como él hay muchos con la diferencia de que solo acaba brillando aquel que además trabaja duro sus capacidades, con confianza en sí mismo, amor a la responsabilidad, firmeza de carácter, elevado espíritu de sacrificio y serenidad ante el peligro.

Eso es un ganador, no de partidos de tenis o de retos imposibles, sino vencedor de sí mismo.

Porque tú eres tu peor enemigo si no entrenas contra ti mismo.

Para mí el ejemplo, la victoria, no ha sido el resultado, sino la lucha, el proceso que hemos vivido durante años, resumido ayer en cinco horas interrogantes, donde pasaba de todo y la lucha se mantenía en la incertidumbre. Al final tenía que haber un vencedor y se resolvió en pocos instantes: el resultado del combate fue que en el juego no hay uno mejor que otro; hoy se ha visto que hay uno más fuerte que otro. Es la clave de muchas victorias.

Venció la fe que da sentir lo que haces, soñar con lo que has preparado, con lo que te has preparado. Es fruto del esfuerzo, del sacrificio, abnegación, perseverancia, valor y constancia. Es fruto de haber sufrido muchas silenciosas derrotas en la lucha contra ti mismo y haber superado crisis muy tristes y graves. Es en definitiva dos palabras: esfuerzo y sacrificio. No para vencer en lo deportivo, sino en lo humano y vital. El resultado no lo es todo en esta azarosa vida. Ganar no es siempre la victoria; como tampoco haber perdido es siempre símbolo de derrota. Todo está en el proceso, en caer y levantarte, en pedir ayuda si es necesario, en nunca rendirte. Todo se concentra en la balanza que mide lo que has dado para llegar al momento decisivo de la lucha y si ha sido todo, la balanza se equilibra e iguala el peso de la victoria y la derrota.

Esa es la grandeza de Rafa Nadal: haberlo dado todo durante todo el tiempo y en cualquier estado del tiempo. ¿Que además ha sido ganador? Será que en su humildad es el más fuerte y además el mejor. De lo que no cabe duda es que ser simplemente vencedor sabe a poco.

Lo que tenemos que proclamar y aprender no es solo «victoria», sino el proceso que lleva a los hombres a ser fieles a su responsabilidad hasta sus últimas consecuencias sin rehuir nunca del sacrificio que ello supone.

Si ganas o pierdes no debería ser tan importante. Aunque sin duda lo es para que sirva de ejemplo al resto.

Además hay que agradecer en estos tiempos que corren de antiespañolismo y separatismos que tengamos un héroe, Rafa Nadal, de nuestro deporte que españolea con sus triunfos como los de su patria España y ofrece su copa a los símbolos de su Nación: la Bandera, el Himno y su Rey, es decir al pueblo que le aplaude por español y valiente ganador.

Este hombre, Rafa Nadal, es el mejor catedrático de moral que hoy tiene España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

31 diciembre 2022

 

EL BRINDIS LEGIONARIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Muchas veces el desconocimiento es peor que la mala intención porque sus errores pueden llegar a institucionalizarse. Salgo al paso ¿Qué les parece si les digo que en el brindis de la Legión se ha introducido -en algunos lugares- un cambio asombroso? Sí, asómbrense.

Me cuentan que en una festividad legionaria (prefiero callar fiesta y lugar, que no era cualquiera) al llegar la hora del brindis con la leche de pantera, el brindador alzó su vaso y tras proclamar, el tradicional “Estamos todos” “Cual legionarios cumplimos”,  introdujo la anunciada novedad:

“A las mujeres y a los hombres amamos”.

Asombro entre los concurrentes, silencio; casi nadie respondió; un segundo que se hizo eterno, ¿asombrados?

Quizá falta labor didáctica. Con esa intención escribo este artículo, ya en su día publicado, sobre el brindis legionario.

Va por ustedes. Dejemos las cosas como están.

El brindis legionario no forma parte de las más antiguas tradiciones legionarias ni de ninguno de sus ritos.

Creo que nadie sabe quien fue el primero en introducir este brindis en la Legión. Yo al menos lo desconozco a pesar de haber investigado su origen. Quedamos a la espera de que alguien documente y resuelva la duda si fuese posible y existen antecedentes.

De lo que no hay duda alguna es de la popularidad alcanzada por tal brindis; no hay celebración legionaria que no termine con la leche de pantera y el tradicional ¡Estamos todos!…

He podido comprobar que existen brindis muy parecidos usados por las tunas de estudiantes. Incluso hay una referencia de 1948 en la hemeroteca del diario ABC de Sevilla en la que, refiriéndose a la tuna de Granada, dice que adoptaron el brindis legionario.

Teniendo en cuenta que, según las fuentes más fidedignas, el origen de la leche de pantera, bebida con la que se hace el brindis, surgió en la boda de Celia Gámez por petición del fundador de la Legión a Perico Chicote, es muy probable que fuera a partir de esas fechas cuando se inicia el uso del actual brindis legionario. Celia Gámez se caso el 1 de julio de 1944 siendo su padrino el general Millán-Astray.

Se puede comprobar que el brindis, tal y como se hace en la actualidad, es parte de algo parecido a un poema, largo y poco ingenioso, que nada tiene que ver con el espíritu de la Legión. Por ello solo hablo del brindis tal y como lo conocemos, en su forma abreviada, que es lo adecuado y correcto para no perder el verdadero sentido que lo acompaña.

Leche de pantera

Ahí es donde me ha surgido la duda. ¿Realmente somos conscientes del significado del brindis? ¿Qué queremos decir al pronunciar esas frases con tanto fervor y emoción?

Un brindis tiene varios significados, desde manifestar el bien que se desea a alguien o la satisfacción por algo, hasta dedicar una victoria o triunfo. También entraña el verbo brindar el ofrecimiento voluntario a ejecutar o hacer algo. Todos son significados aceptables y aceptados por el sentimiento legionario. La satisfacción de ser, servir, como Dama o Caballero Legionario, sentirse legionario y compartirlo; honrar y recordar las hazañas legionarias dedicándoselas a España, los triunfos en combate, en la vida y en la muerte. Y por último ser voluntario para cualquier servicio, mostrar que aquí estamos, paso al frente, cual legionario. Ese es el sentido del brindis que se manifiesta en las conocidas frases que pronunciamos:

¡Estamos todos!

Grito que une, reúne, en unidad legionaria, de acuerdo con nuestro Credo fundacional. Estamos todos es el grito de ¡A mí la Legión! No abandonar jamás a un hombre, de juramento entre cada dos hombres, unión y socorro. Desde el hombre solo hasta la Legión entera. Llamada al honor. ¡Estamos todos!

¡Estamos! Respondemos con grito seco y duro; con una sola voz.

¡Cual legionarios!

Con disciplina. De nuevo el Credo: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Sin quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Hará todos los trabajos…, hasta caer reventado. Cual legionarios. ¡Cumplimos!

¡A las mujeres! Siempre y hasta siempre. La legión ama a su Patria simbolizada en la Bandera. Síntesis final del Credo. Mi Patria mi Bandera. Será la más gloriosa. Y en el pecho una carta de una divina mujer.

España, mi bandera,  que envuelve a todos los míos, a mi familia, a la familia legionaria, a todos por los que dispuesto estoy al sacrifico de mi vida. La Legión. Ese es el sentido profundo y la razón por la que

¡Amamos! Sí. España, la Bandera, la Legión, son los amores de las Damas y Caballeros legionarios.

¡Pero ante todo!

Seca la voz, el deseo ardiente, atento al cornetín, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Sed de combate, de acudir al fuego, sentir que no es tan horrible como parece. Beber del espíritu de la Legión hasta vaciar la copa; con todas sus consecuencias. No es tan horrible como parece.

¡Bebamos!

El brindis legionario

¡Estamos todos!

¡Estamos!

¡Cual legionarios…!

¡Cumplimos!

¡A las mujeres!

¡Amamos!

¡Pero ante todo…!

¡Bebamos!

Ese es para mí el significado y sentimiento de un brindis que va más allá de una rutina. Camino de convertirse en un ritual hay que darle el sentido profundo que cualquier acto legionario debe tener y hacerlo con la habitual alegría legionaria.

Así termino sin olvidar lo más sagrado. Al finalizar el brindis es preceptivo dar los gritos legionarios que forman parte de la más profunda tradición legionaria. Los enunciaba nuestro fundador teniente coronel Millán-Astray:

“Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima cuadragésima tercera

Como complemento al LOS PAPELES DE BONO Y EL GENERAL MENA,  incisivo y veraz artículo de nuestro director del pasado lunes, hubiera querido que este (refrito) artículo saliera publicado en el blog el martes 25; pero cuando leí el primero ya “estaba en máquinas” PUERTAS, el mío publicado el dicho día martes pasado.

Con tu profundo conocimiento, mi General, del otrora controvertido y ahora famosillo personaje y a cuenta de sus (nuevos) “papeles” (vade retro) sacas a colación el “incidente” de General Mena que hoy con tu venia quisiera ampliar my way. Del manchego, de largo conozco, también, la vida (no muy ejemplarizante-) y milagros (muchos, al hilo de su doblez y afán de protagonismo); lo de su hacienda es de dominio público, las togas apoltronadas. Lo he seguido en sus desempeños como empleado público, presidente JCCLM, ministro de Defensa y presidente del Congreso y como resultado fue surgiendo una “memoria” en la  que le propino un medio centenar de poemas en   un amplio capítulo dentro MIS FAVORITOS, un trabajo que a ellos he ido dedicando. Y hoy he considerado oportuno ofrecer este romance a los sufridos lectores.

El General Mena fue mi profesor, y tuyo, en la añorada Escuela de Estado Mayor, hoy disuelta o diluida y descafeinada; después compartimos destino de profesorado en la misma, y finalmente tras abandonarla me he honrado siempre en compartir con él una profunda y leal amistad; de él podría contar mil cosas, todas buenas, pero con decirles que  era querido y respetado por todos y cada uno de los alumnos que recibieron sus lecciones en Santa Cruz de Marcenado creo que es suficiente; porque en la tarima donde se instalaba el profesorado durante las clases había de todo. Y  hasta aquí puedo llegar.

Siendo el romance una composición no limitada permite por tanto explayarse en el relato de los hechos a versar, elegí este tipo de composición para relatarles éstos que, seguro, conocen con detalle. Con él quise rendir en su momento un homenaje de admiración a un patriota, un militar de cuerpo entero, a un caballero, no sólo por jinete, de la Milicia; a mi profesor, mi compañero, mi general  y mi amigo Pepe Mena.

Y vamos al refrito.

De la prensa del 07 ene. 06

TRAS UNA REUNIÓN, EN PRESENCIA DEL JEMAD, DE 15 MINUTOS

Bono ordena el arresto domiciliario del teniente general

Mena y el próximo viernes decidirá su destitución

Defensa ha dado a conocer, a través de un comunicado, que José Bono ha ordenado el arresto domiciliario durante ocho días del teniente general jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército, nombrado por el Gobierno de Zapatero. Además, y tras la petición del JEMAD, el próximo Consejo de Ministros decidirá su destitución por unas declaraciones sobre el Estatuto muy similares a las que ha pronunciado en otras ocasiones el propio Bono, con referencia al artículo 8 de la Constitución incluida.

 LA PASCUA MILITAR

(Romance)

Con la venia y su permiso

permítanme aquí contar

así en román paladino,

lengua del pueblo, tal cual,

que narre lo sucedido,

y lo entienda el personal.

 

Pues lo que dice la tele

y el de PRISA, natural,

entrevistas amañadas

sin dejar de machacar,

cosas son interesadas

de la política y tal,

que dicen medias verdades,

y hasta mentiras, normal;

pues que lo correcto ahora

que nos quieren inculcar,

no es muchas veces lo bueno,

y en otras tantas, fatal.

 

Día de lluvia en Sevilla

y, parece, de algo más:

los Ejércitos, día seis

la Pascua celebrarán;

el buen Rey Carlos Tercero

así la quiso instaurar:

los ingleses de Menorca,

con gran derrota se van,

y la isla, ya española

por siempre continuará.

Por celebrar la victoria,

todos los años se hará

en cada Capitanía

(que ninguna queda ya)

solemne una recepción;

y antes, desfilarán

las tropas ya revistadas

en su parada marcial.

 

Preside en Madrid el Rey,

y en su discurso se oirán

sus palabras de consenso,

de fortaleza, unidad;

de lo grande que es España,

no la quieran destrozar:

todo lo que se ha logrado,

no es bueno despilfarrar.

Que lleva en su corazón

su rica diversidad;

su respeto a nuestra Carta,

por todos haya lealtad.

Y a los Ejércitos pone,

como ejemplo de imitar.

 

Las palabras del ministro,

en su línea natural:

un pelín de demagogia,

y como no, relatar

los logros y los proyectos

de la su gestión triunfal;

digo yo a poco que siga,

la Institución morirá,

que de las Fuerzas Armadas

pronto nada quedará.

(Y por supuesto acordarse

de la guerra allá en Iraq,

muletilla que no suelta

por lo que pueda pasar)

 

Pero ha sido aquí en Sevilla

donde hubo novedad,

que allí hablara José Mena,

“bien oiréis lo que dirá”:

aquello del Estatuto,

el inconstitucional

por todos reconocido,

él, uno más, lo dirá.

Porque los partidos andan

tratando de reformar,

y que limpio cual patena,

en boca del mandamás,

entre en la Constitución,

porque fuera de ella está,

y a martillazos lo quieren

¡reformar, sin retocar!

y entrará de todas formas,

ya lo creo si entrará.

 

Pues eso fue lo que dijo,

bueno, y un poquito más:

que simplemente leyó,

porque para eso está,

un artículo, el octavo,

que a muchos grima le da.

Pues les ha faltado tiempo,

por  todas las teles van,

berreando que lo quiten,

es más, ¡que lo quiten ya!;

pero digo yo que a todos

tendrán que nos preguntar.

 

Y a degüello se le tiran,

le buscan la yugular,

del último hasta el primero,

que no faltó ni el JEMAD,

por algo que él mismo dijo

en estos tiempos de atrás.

Y lo de Bono me callo,

puesto que calado está

más que un melón de los puestos,

cuando dejaban calar.

 

Y es que temo que algo buscan,

la cosas hay que aclarar:

una cabeza de turco

y la acaban de encontrar.

Algunos, por ahí  matizan

que esto, por algo será;

que en algo se están pasando

sin a nadie consultar,

y sacarse de la manga,

tan sólo por jorobar

este bodrio de Estatuto,

del que hartos estamos ya.

 

El ministro lo convoca,

el JEMAD presente está,

y al general, muy tranquilo,

se le acaba de arrestar,

ocho días en su casa

los que se ha de quedar;

y al tiempo se le apercibe,

el Consejo lo verá,

que se vaya preparando:

su cese pedido está.

 

Y de esta manera sale,

por la puerta así, de atrás,

mi amigo, general Mena,

ya Teniente General:

profesor y compañero

en Mártires de Alcalá.

Todo le ha sucedido

por decir una verdad,

y por leer un artículo

que a algunos sienta tan mal.

 

Con la venia y su permiso

se lo quise aquí contar,

así en román paladino

lengua del pueblo, tal cual,

les narré lo sucedido,

y lo entendió el personal.

 

Se escribió “cosas  veredes”,

y lo escrito escrito está…

 

Y a Pepe Mena le han hecho,

la pascua, sí…, militar.

 

Al Teniente General Mena,

con mi afecto y reconocimiento.

Félix Torres Murillo

Coronel de Infantería DEM. (R)

NAVIDAD Y PANDEMIA Luis Martin-Pinillos Marco Coronel de Intendencia (R. XI Promoción AGM.

1ª Parte.
Han pasado más de dos años y me veo, aún sin quererlo, hablando de nuevo, de la dichosa Pandemia. Ahora ya y por cosas de la vida, ya  si puedo decir, que estoy un poco más anciano que ayer, y añadir “ que a mucha honra.
Han sido las peores Navidades, de mi vida. La casi soledad duele, ningún día de los más señalados, he podido comer o cenar, rodeado de los hijos, nietos, ni familia alguna. Mi mujer y yo empezamos a comer en el comedor…, pero era muy triste y acabamos haciéndolo en la cocina, nuestro rincón habitual, eso el Fin de Año y el día de los Reyes Magos. Muy triste Navidad.
Ahora empiezo a sentirme, algo viejo, me he vuelto mas sensible la Navidad, no me sentó bien.
Esta primera parte era necesaria, para entrar en el final de todo, lo que tengo que exponer.

2ª Parte.
Es corriente leer, escribir, oír, “ QUE SOLOS SE QUEDAN LOS MUERTOS “,y algunas majaderías, que prefiero o decir.
Como católico y persona civilizada tengo que encontrar una solución.
“ LA MUERTE NO ES EL FINAL”, esto lo veo mejor, existe otra vida en el más allá, eso consuela, pero no quiero meterme en profundidades
Hablo de las personas, sobre todo mayores, son las más débiles y están más solas. El que lea esto, que cierre los ojos piense y después medite.
Estamos en manos de Dios, confiemos en el.

Final.
En el título de uno de los libros, recomendados por nuestro Director del Blog, he visto la verdad y la solución. Autor.- D. José M Estévez, y el título
“ SOLO MUERE EL OLVIDADO”.
Este título, es el culpable de estas letras…, quizás sea la solución y al menos nos ayude.
Si alguien muere y nadie lo conoce o nadie lo quiere, es como si no hubiera vivido ni existido. Que pena morir así. D.E.P., el olvidado.
Yo recuerdo a mis abuelos.
Es fácil, hay que mirar el pasado, un poco cada día, eso ayuda a vivir más feliz, y a nosotros también nos recordarán y estaremos más felices.
En Zaragoza nos reunimos,  todos los días once los de la promoción, ya vamos solo tres, éramos quince pero la vida es así, algunos viven pero ya no pueden asistir.
Desde aquí mando un abrazos a todos mis amigos y compañeros y que gracias a Dios viven .

Terminaré con “ A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO”.
Pienso que alguna vez acabará esta terrible Pandemia.
Luis Martin-Pinillos Marco. Coronel de Intendencia (R. XI Promoción AGM).Zaragoza 27de Enero de 2022.

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PALABRAS DEL REY DE ESPAÑA EN SAN JUAN DE PUERTO RICO. Rafael Dávila Álvarez

Por la importancia y el silencio en los medios de España reproducimos textualmente las palabras del Rey Felipe VI en San Juan de Puerto Rico donde habla de EL MODELO DE PRESENCIA DE ESPAÑA EN AMÉRICA…

¡Viva el Rey!

PALABRAS DE SU MAJESTAD EL REY TRAS RECIBIR LA LLAVE DE LA CIUDAD POR PARTE DEL ALCALDE DE SAN JUAN DE PUERTO RICO

San Juan de Puerto Rico, 25.01.2022

«Con profunda gratitud y emoción recibo hoy la llave de esta muy noble y muy leal ciudad, que mantiene abiertos los corazones de los puertorriqueños a todos los españoles desde hace 500 años. Me hace muy feliz estar de nuevo aquí en San Juan de PR y poder compartir el recuerdo y homenaje a su fundación.

Esta distinción, este gesto tan entrañable que es la entrega de las Llaves de una Ciudad, tiene justamente ese hondo significado simbólico y emocional. Representa la muestra de confianza que reconocéis —y la libertad que otorgáis— a una persona, a un visitante, para entrar en vuestra ciudad y para acercarse a los sentimientos de vuestros ciudadanos. Gracias, pues, por el alto honor con el que me habéis distinguido.

Lo recibo, sin duda, con orgullo personal, pero sobre todo en el ejercicio de la más alta representación de España en las relaciones con las Naciones de su comunidad histórica, conforme nuestra Constitución le atribuye a la Corona. Y —qué duda cabe— Puerto Rico ocupa un lugar muy especial y cercano en esta gran Comunidad de historia, de lengua y cultura, pero, sobre todo, de afectos y sentimientos.

Y es que 500 años contemplan esa relación estrecha entre España y Puerto Rico; basta pasearse por las calles de San Juan para sentirlo, para olerlo incluso. “El Contemplado”, así titula un libro suyo escrito aquí, Pedro Salinas, uno de los españoles que fue acogido con generosidad en esta tierra; y el contemplado es el mar, ese mar que rodea esta ciudad, que conforma su silueta, que nos separa pero que también nos une, que nos unió hace 500 años y sigue haciéndolo hoy. Y frente a él está la tumba de Pedro Salinas, en el cementerio de Santa María Magdalena, un camposanto de extraordinaria belleza encaramado a un acantilado, mirando también él a ese Atlántico convertido en puente.

Quiero felicitar al pueblo de Puerto Rico y en particular a los sanjuaneros por este aniversario, por todos los actos programados para esta celebración; una celebración que tiene que servir para recordar cuanto nos une, para renovar esos lazos, para reafirmar nuestros afectos, para evocar nuestro pasado común; un acontecimiento que da muestra a su vez de la vitalidad de esta ciudad y de su gente, de su pujanza, de su alegría de vivir.

También debe servirnos para que miremos juntos al futuro, orgullosos del empuje de la comunidad hispana en EEUU, de la que nos sentimos muy cercanos; para que sigamos trabajando en el fortalecimiento de nuestras relaciones económicas y comerciales, tal y como se pone de manifiesto con el Foro Económico y Empresarial que tendré la satisfacción de inaugurar con ustedes hoy mismo.

Gracias a todos por el recibimiento, por vuestra hospitalidad y por vuestro cariño en esta visita, casi seis años desde la última que hice ─junto a la Reina─ para el VII Congreso Internacional de la Lengua Española.

«…La fundación de estas ciudades implicó la creación de instituciones de gobierno, la construcción de universidades, escuelas, hospitales e imprentas. España trajo consigo su lengua, su cultura, su credo; y con todo ello aportó valores y principios como las bases del Derecho Internacional o la concepción de los derechos humanos universales. Conceptos y elementos que contribuyeron de manera muy importante al inicio de la Edad Moderna —a partir de instituciones como la Escuela de Salamanca, integrada por juristas, académicos y religiosos…»

Señor Alcalde,

San Juan cumple 500 años, pero en verdad tiene más, porque ya el 19 de noviembre de 1493 el almirante Cristóbal Colón la bautizó como San Juan Bautista, y en 1508 Juan Ponce de León fundó el establecimiento original, Caparra, situado al oeste de la actual capital. Y fue el mismo Ponce de León quien fundó la que hoy es la capital de Puerto Rico, en 1521, efeméride que ahora celebramos con la carga emotiva de tanta historia y el vínculo indeleble que representa.

En el contexto de esa historia, esta fundación debe enmarcarse en el modelo de presencia de España en América; un modelo donde los nuevos territorios se incorporaban a la Corona en situación de igualdad con los demás reinos. San Juan formó parte de esa primera oleada de fundaciones, como la más temprana de Santo Domingo en 1496, y las posteriores de Panamá en 1519, La Habana, también en 1519, Santa Marta en 1525, Cartagena de Indias en 1533, o Campeche en 1540, entre otras.

En estas históricas ciudades, España impulsó construcciones y edificaciones que hoy, más de quinientos años después, siguen albergando las instituciones públicas, y constituyen una parte indisoluble del patrimonio nacional. Esos muros centenarios son “Muros de España sobre la cambiadiza onda”, por decirlo con palabras de un poeta sanjuanero, Evaristo Rivera Chevremont, en ese hermoso soneto que dedica a su ciudad, piedra angular de ese patrimonio común. Un patrimonio que en el caso de San Juan se ha sabido preservar a través de los siglos, por lo que mereció justamente ser consagrado y reconocido mundialmente con su entrada en 1983 en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

La fundación de estas ciudades implicó la creación de instituciones de gobierno, la construcción de universidades, escuelas, hospitales e imprentas. España trajo consigo su lengua, su cultura, su credo; y con todo ello aportó valores y principios como las bases del Derecho Internacional o la concepción de los derechos humanos universales. Conceptos y elementos que contribuyeron de manera muy importante al inicio de la Edad Moderna —a partir de instituciones como la Escuela de Salamanca, integrada por juristas, académicos y religiosos.

Y muchos de esos valores y principios están hoy plenamente vigentes, nutren el acervo de lo mejor de nuestras sociedades democráticas. Algunos tan básicos que hoy nos parecen evidentes, pero que no lo eran en otras épocas. Porque de ese pasado común, de esos valores aportados entonces por España y vigentes hoy, tenemos que sentirnos orgullosos todos, puertorriqueños, españoles, y el resto de pueblos hispanos; como orgullosos estamos de compartir una lengua extraordinariamente rica, que ha crecido con la constante aportación de los pueblos de las dos orillas de ese mar que desde aquí contemplaba Pedro Salinas.

Señoras y señores,

Desde su fundación han sido muchos los lazos de unión entre España y esta ciudad, y que hoy celebramos. Otro español universal, Juan Ramón Jiménez, “paseaba por el viejo San Juan como si hubiera vuelto a Cádiz” como recuerda su sobrina Carmen Hernández Pinzón; como también en casa se sentirá el sanjuanero cuando pasee por Cádiz, como si hubiera vuelto a San Juan.

Yo espero volver, estoy seguro de que volveré, pero antes permítame, Señor Alcalde, agradecerle de nuevo este honor, y desearles de corazón a todos los sanjuaneros y a todo el querido pueblo puertorriqueño un feliz V centenario.

Muchas gracias».

28 enero 2022

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ESPAÑA A SUS HÉROES. HÉROES DE ESPAÑA (REAL Y MILITAR ORDEN DE SAN FERNANDO) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Este artículo fue publicado el año 2018. Sigue sin respuesta y los interrogantes aumentan.

Insistimos por tanto en ello. El ruido solo llega cuando ya el rayo ha hecho sus estragos.

 

Banderas Laureadas

La Real y Militar Orden de San Fernando, primera Orden española de carácter militar, tiene por objeto honrar el reconocido valor heroico y el muy distinguido, como virtudes que, con abnegación, inducen a acometer acciones excepcionales o extraordinarias, individuales o colectivas, siempre en servicio y beneficio de España.

<<El valor heroico es la virtud sublime que, con relevante esfuerzo de la voluntad, induce a acometer excepcionales acciones, hechos o servicios militares, bien individuales o colectivos, con inminente riesgo de la propia vida y siempre en servicio y beneficio de la Patria o de la paz y seguridad de la Comunidad Internacional.

El valor muy distinguido es la virtud que, sin llegar a tener la consideración de valor heroico según se define en el apartado anterior, sobresale muy significativamente del valor exigible a cualquier militar en el desarrollo de operaciones armadas, llevando a acometer acciones, hechos o servicios militares, individuales o colectivos, de carácter extraordinario que impliquen notables cambios favorables y ventajas tácticas para las fuerzas propias o para la misión encomendada.

SM. el Rey visita la R. y M. Orden de San Fernado

La Cruz Laureada de San Fernando y la Medalla Militar son las recompensas que integran la Real y Militar Orden de San Fernando>> (Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando).

ESPAÑA A SUS HÉROES

España a sus héroes dice el Escudo de la Orden. Pero ya no hay héroes y la Orden se muere. Lo hace no solo por la edad, porque desaparecen sus laureados, sino también por la ley, por tener que ocultarlos.

Parece que los actos heroicos se han terminado en los Ejércitos de España. ¿Ya no hay héroes? Les aseguro que en los años recientes, en las misiones de mantenimiento de paz y en las de combate en las que han participado nuestras tropas, ha habido héroes, anónimos muchos, otros han sido conocidos, pero… silencio para reconocer los méritos heroicos. ¡Silencio! ¡No hay guerras, no hay héroes! Que nadie pronuncie esas malditas palabras. Podría contar más de un caso… A cambio, en ese tiempo cercano, que aún duele, se escatimaban las condecoraciones, se ocultaba a los héroes caídos y se enterraba a los muertos con prisa, con nocturnidad. El escándalo hizo que con precipitación se cambiase el reglamento de concesión de condecoraciones, pero ¡ojo!, sin pasarse y de héroes ni hablar. No hay soldados héroes en esta paz ficticia que el mundo se ha dado. Es sinónimo de desasosiego, de inquietud; es mejor vender la imagen pacifista. Aquí no pasa nada y lo de allí son cosas de soldados.

El Rey Don Juan Carlos impone la Laureada de San Fernando al Regimiento Alcántara

Estaba encima de la mesa, en discusión, la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara por su acción heroica en la retirada de Annual (1921). El ministerio de Defensa dijo: ¡No! Tuvo que cambiar el Gobierno y el titular de Defensa para que se dijese: ¡Sí!

Los héroes metidos indecentemente en rencores y luchas ideológicas. No se pueden olvidar estas hostilidades, con mucho de traición, porque pasan, pero vuelven. Vuelven reforzadas, con más inquina y traición.

La Real y Militar Orden de San Fernando se muere y no por la edad sino por la Ley. Es una Orden cuya misión principal es conservar y predicar, en el ejemplo de los historiales que custodia, el valor y el honor.

En la R. y M. Orden se entra por el valor y el honor. Y no se puede salir de ella por capricho del legislador sino solo, solo, por haber faltado al honor o al valor. Esa es la responsabilidad de los que custodian los expedientes, administran el legado de los héroes, y les corresponde la relación Institucional.

Ya no queda ningún Laureado ni Medalla Militar con vida.

Pero, aunque no quede ninguno con vida, es la misión de la Real y Militar Orden, la de todos, conservar su recuerdo y ejemplo. Todos estarán y deben estar presentes, siempre, en esa institución cuya misión no es solo administrativa sino mucho más importante: espiritual. Porque son los héroes de España, y España se debe a sus héroes, sin más, sin preguntar, sin analizar más allá del valor y el honor, lo que la historia concedió al que su vida como héroe le entregó.

Regulares la unidad más condecorada del Ejército español.

Y aquí viene el gran interrogante.  En la Guerra Civil se concedieron –y ruego a la Real y Militar Orden de San Fernando me corrija el dato si hay error- alrededor de 70 Laureadas Individuales y 1214 Medallas Militares Individuales. A esos números hay que sumar los de Laureadas y Medallas Militares Colectivas que lucen las banderas de las unidades que las obtuvieron, aunque muchas de ellas han desaparecido y, lo que aún es peor, sus historiales duermen en la oscuridad de la historia olvidada con alevosía.

¿Qué se va a hacer con esas banderas, con esos hombres, con esos héroes a los que el capricho, la maldad, la inquina de un partido que vuelve a las andadas, quiere borrar a golpe de leyes? Hubo una primera ley llamada de Memoria Histórica, que se ha hecho dueña y señora de una falsa historia. Por ella, por la tibieza de muchos, también de algunos uniformados, se han borrado nombres de héroes de las calles de los Regimientos y retirado de las efemérides sus acciones ¿Por qué? ¿Qué calificación le da la ley a esos hechos? ¿Qué calificación le da la Asamblea de la Real y Militar Orden?

¿Habrá que destruir sus historiales? ¿Desprender de las banderas las corbatas Laureadas? ¿Borrar de la historia militar a miles de héroes?

Son cerca de dos mil expedientes de los héroes de España. ¿Qué va a pasar con ellos a raíz de la nueva propuesta que ha tenido entrada en el Congreso de los Diputados y que a tenor de lo que oímos y vemos será aprobada?

Guardo con fervor, como ejemplo y honor, con devoción, la Medalla Militar Individual de mi padre ganada en Ciempozuelos al frente de una Sección de Regulares, la unidad más condecorada del Ejército español.

Nunca me habló de aquello y tuve que enterarme de lo que protagonizó leyendo a hurtadillas su hoja de servicios. Nunca hablé con mi padre de la Guerra Civil porque me decía que aquello había que olvidarlo y seguir caminando. Pero yo leía su acción, con fervor, sin rencor, sin enemigo al que señalar porque una bala le llevó al depósito de cadáveres de donde un milagroso médico le recuperó.

No hay rencor en mis palabras. Ni siquiera para los que pretenden revivir aquello que nos ancló en el dolor y el enfrentamiento.

Si la historia se escribe o se relata con rencor, no es historia sino dolor. Y dolor es lo que siento al ver como un viento inoportuno, presagio de otros males, se levanta en España dejando al descubierto heridas pasadas.

Los campos, aquellos de la guerra, están ahora sobrecogedoramente solitarios. Allí han quedado los de un bando y los del otro. En el fondo eran los mismos, en un bando y en el otro.

Dejad que los héroes, de uno y otro lado, todos, permanezcan con honor y el merecido respeto; y se les recuerde sobre el campo de batalla. Allí estarán sus historiales, en la tierra ardiente que ahora brota de plenitud. No habrá ley que impida recordar lo que en esas soledades ocurrió. Soledades que nadie tiene derecho a emponzoñar. Solo a meditar, a recordar con respeto y fervor; a un lado el rencor.

Pronto lucirán las cunetas de jaramagos y amapolas. No volvamos a encenderlas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

28 enero 2022

Blog: generaldavila.com

Se publicó el 22 febrero 2018

EL SEÑOR HOMERO. Rafael Dávila Álvarez

No les voy a descubrir a Azorín, aunque vaya usted a saber con lo poco que ahora se sabe de la Ilíada; y de dónde está Troya, que puede que ni estuviese. Azorín era algo así como Aquiles, pero en vez de espada usaba pluma y un paraguas rojo. Hoy sería youtuber o el número uno en tik tok. No me cabe la menor duda. El personal no es tan idiota como parece, solo los que tienen acta de Diputado alcanzan el lugar de los dioses y de la inmunidad.

Sí a ti te digo; tú también ¿te crees distinto?

Hay un corto pero inmenso cuento de Azorín, D. José Martínez Ruiz, que les recomiendo: Toscano o la conformidad. Forma parte de su libro: España. Hombres y paisajes.

Ustedes pensarán que escribir es una tarea pesada, difícil, y que hacerlo a diario una obligación que puede resultar más dura que picar. Les contesto que no, que escribir es un alivio ante el dolor o la alegría, un desahogo necesario y me atrevería a decir que una medicina, cual si el mundo estuviera con fiebre y debe tomarse algo. Paracetamol contra la fiebre que produce el talento de los que gobiernan una nación sí y la otra también.

En el mundo taurino nunca se juntó tanto desecho de tienta.

De lo escrito cada día saldrá un enorme libro único que, aunque tampoco lo sea, se le parece, como si el que escribe haya vuelto de Etiopía, «que es fama entre los etíopes que los monos deliberadamente no hablan para que no los obliguen a trabajar»; claro que no sabían que es mejor escribir que así parece que no hablas y además no es trabajo.

El gran libro lo escribió el señor Homero y luego los demás hemos ido copiando.

Conversaba D. Jacinto Benavente con el aldeano que le veía cavar la tierra

—¿¡Que Don Jacinto trabajando?!

—No hijo, descansando.

Cuando le veía escribir o leer.

—¿¡Que don Jacinto, descansando?!

—No hijo, trabajando.

«Después vi que es absurdo imaginar que hombres que no llegaron a la palabra lleguen a la escritura».

Todo parece ser que fue, pero que ya antes se había escrito.

Homero empezó todo y ya no hay nada más que escribir; es repetir lo mismo. El amor y el odio; el dolor, la traición, el valor y el verbo en sus terminaciones ar, er, ir. No hay más, aunque alguno nos empeñemos en repetir siempre lo mismo. Tomar el medicamento necesario en esta pandemia de inútiles que es tan contagioso.

Cervantes debió descansar mucho después de escribir, pero seguro que presumía más de haber perdido el brazo en Lepanto, si es que alguna vez hubo Lepanto, que debe ser que nos lo han contado tantas veces que ya dudas. Todo está bajo el poder de la luz, la imagen y el sonido.

De ahí que no sea difícil escribir. Dar luz, imaginar, escuchar las voces. Hoy te lo dan todo hecho y eso te causa una tristeza inmensa. Nada puedes. Hay una frase que circula en el cotidiano lenguaje (es horrorosa) y denota una incultura ofensiva: «Es lo que hay». ¿Cómo que es lo que hay? Es preferible vivir en las cuevas. ¿Lo que hay?

Nos hemos hechos inmortales: Creemos.

«Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal» (Borges. El inmortal).

En definitiva ya no hay palabras; cualquier palabra es la palabra de otro y no hay palabra que otro no tape con la suya; y así a palabrotazos vamos de paso en esta estrechez del pensamiento que uno no sabe qué hacer, si escribir o no, Si total está escrito todo y la «conclusión es inadmisible».

«Cuando se acerca el fin, escribió Cartaphilus, ya no quedan imágenes del recuerdo; sólo quedan palabras. Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros, fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos».

Después de sacar el paraguas rojo y no sé cuantas cosas más, todo fue inútil, y entonces el señor Toscano dijo en España. Hombres y paisajes:  «¿Dónde está el secreto de la paz espiritual, de la ecuanimidad, de la dicha? En la conformidad, en dejar que las cosas que no podemos remediar sigan su curso lento, inexorable y eterno».

Ya no queda nada. No hay España y el paisaje es yermo. Los hombres han desaparecido. Me resisto y escribo. Otra cosa no puedo.

Todos copiamos lo que dejó escrito el señor Homero que después repetía el señor Toscano.

¿A dónde nos llevará este curso lento, inexorable y eterno?

Rafael Dávila Álvarez

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27 enero 2022

LOS PROCESOS ANTIDEMOCRÁTICOS DE LA II REPÚBLICA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Parece ser que el Ministerio de Educación (el del Pensamiento) no quiere que en el Bachillerato se estudien «los procesos antidemocráticos» que experimentó la II República según se mira a la espalda y a la izquierda.

Sigo los deseos de tal ministerio y voy a explicar lo que de democrático tuvo la II República que fue casi nada. Quizá lo más antidemocrático fue su proclamación.

No está de más estudiar la Historia a fondo y no a modo de un Gobierno que impone su pensamiento, por cierto, pagado, el de unos historiadores a sueldo, incluso alguno con el marchamo de intelectual.

Lo publiqué en mi libro La guerra civil en el Norte. El general Dávila, Franco y las batallas que decidieron el conflicto. Creo que a más de uno le vendrá bien refrescar la memoria, aunque sea calificada de antidemocrática lo que da valor al testimonio.

Esto fue lo que ocurrió a no ser que estemos hablando de otra cosa, otra nación y otra memoria. O podría ser que ahora se imponga mentir a la hora de hablar de Historia, que sería otra historia muy actual.

El 14 de abril de 1931 el Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre. No había razón alguna; nadie había depositado en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales que el Rey ni perdía ni ganaba; él no entraba en juego. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. De unas elecciones municipales surgió la República. Alfonso XIII se quedó solo. ¿Dónde están mis leales? No están aquellos cadetes de infantería a los que con tanta frecuencia visitaba en Toledo, en el campamento de la Academia Militar, Los Alijares. Fresco el recuerdo de aquella tienda de campaña en la que durmió el Rey un día ya lejano mientras resonaban en sus oídos las palabras que su director dirigía a los caballeros cadetes: «Conservad en vuestros corazones estos sentimientos de admiración, cariño y adhesión a nuestro Rey, que ellos serán la guía de nuestro proceder en todos momentos [sic], hasta en los más peligrosos de nuestra gloriosa carrera. Dedicad todas vuestras energías, vuestra vida entera, a su gloria, que es la de la Patria […]. Recordad en todo momento que las páginas más gloriosas de nuestra historia las ha escrito la infantería con la punta de sus bayonetas». Otros cadetes, los de la Academia General Militar estaban más lejos: en la Academia General Militar de Zaragoza. Su director, el general de brigada Francisco Franco Bahamonde, había propuesto que la General, como se la conocía, se ubicase en El Escorial. Entonces las cosas podían haber sido distintas: «Si hubiésemos estado en El Escorial acaso habrían podido cambiar algunas cosas. A mí me hubiese sido fácil presentarme el 12 o el 14 de abril de 1931 en Madrid, al frente de los cadetes, e influir, quizá, sobre las circunstancias que determinaron la expatriación de Alfonso XIII». (Franco, Manuel Aznar). Ya antes, muy pocos meses antes, el 12 de diciembre de 1930, el general Franco había plantado cara al golpe de Estado republicano. Un servicio de guerra, al tomar posiciones con sus cadetes en Zaragoza sobre la carretera de Francia para detener a la columna del capitán Fermín Galán, laureado de la Legión, sublevado en Jaca por la República. El desorden e improvisación de la columna de Galán hizo que no pasase de Huesca. Detenida y anulada. Los capitanes Galán y García Hernández fusilados. Era el pronunciamiento militar vanguardia del Comité Revolucionario, que pretendía que los militares fuesen por delante, asegurarse la fuerza. Casares Quiroga, que iba camino de la revolución del capitán —dicen que a detenerla—, se quedó dormido en el hotel de Jaca. Al despertarse ya se había sublevado Galán, que avanzaba hacia Huesca. ¡En nombre del Gobierno Provisional Revolucionario! A partir de ese momento nadie estaba tranquilo. Se había inaugurado una etapa de permanente violencia y desconfianza política y social. Después del fracaso militar y revolucionario, inventaron la excusa de las urnas. Unas elecciones de falsa interpretación y amañados resultados. Al fin, como consecuencia de sucios pactos y manejos, sin razones legales en que sustentarse, llega a España la República, porque el Rey se va. Dicen que para evitar un derramamiento de sangre; nadie dijo lo de supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre, que al final, ya sin rey, se produjo. No era el Rey el problema. El 14 de abril Alfonso XIII tiene que abandonar España. Son las hijas de un general y marqués, Gonzalo Queipo de Llano, las primeras en subirse a una camioneta y recorrer las calles de Madrid al grito de viva la República: «En alguno de esos camiones, roncas de gritar y sinceramente convencidas de la gloria de la jornada, iban mis hijas» (Queipo de Llano, en Mis almuerzos con gente importante, José María Pemán, Dopesa, Barcelona, 1970). Mientras se le acaba el tiempo, el Rey tiene aún lucidez para una breve meditación. Aquella dictadura, ¿para qué? No era eso, no era eso. Esto no acabará aquí. Si se queda: ¿habrá guerra? ¿Y si se va? ¿Dónde vas, Alfonso XIII? Ya no hay vuelta atrás. Que se las arreglen ellos. La Guardia Civil se inhibe por orden del general Sanjurjo, José Sanjurjo Sacanell, dos veces laureado, su director. El repentino republicano, marqués del Rif, recuerda sus cuentas pendientes con el que ya es solo don Alfonso: el Toisón de Oro que no le han dado, que si su mujer no es del gusto real. ¿Por qué no le ha nombrado gentilhombre, con acceso directo al despacho real? Esos días abrileños de repúblicas, el general Sanjurjo se convierte en protagonista. Le gusta ser importante. Lo es. África y alguna cosa más le han dado fama y honores que a veces no se corresponden con su inteligencia. El ministro de Estado Alejandro Lerroux le pide que asegure el orden. El general exige para él plenos poderes sobre el Ejército, las Fuerzas de Seguridad y la policía. Lo quiere todo y lo obtiene. (Maximiano García Venero, Madrid Julio 1936, p. 191, en cita del libro de Emilio Esteban-Infantes General Sanjurjo. Un laureado en el penal del Dueso, AHR, Barcelona, 1957). Sobre el marqués del Rif va a recaer el peso de la bienvenida a la República, que necesitaba para colarse en España el aval de un general, a pesar de Azaña, muy a su pesar: «Accedió sin resistencia a prestar a la República, que reconoció, el primero e inestimable concurso de la Guardia Civil de la que era director general. Siguió al frente de ese Instituto, pero muy pronto iniciose una antipatía que le hizo incompatible con Azaña, el cual no se cansaba de manifestar la molestia sentida ante la pretensión de que la República tuviese un patrono o protector y con entorchados» (Niceto Alcalá-Zamora, Mis Memorias, Colección «Espejo de España», Planeta, Barcelona, 1998). Antes de que el Rey se vaya definitivamente, un último intento lleva a Romanones a proponer su abdicación y establecer una regencia de la que fuese titular el infante don Carlos de Borbón Dos-Sicilias, que había sido Capitán General de Sevilla, y en esos momentos Inspector del Ejército. Persona muy considerada, de enorme prestigio entre civiles y militares. Una quimera. Ya era tarde para el apellido Borbón en España. No había vuelta atrás. Desde el 12 de abril de 1931 la calle no deja de gritar. Por ahora solo eso: gritos. Berenguer, ministro de la Guerra, rubrica el final de la escena. Escribe a los capitanes generales la noche del mismo día 12 y les da la orden definitiva: «Que los destinos de la patria siguieran el curso que les impone la voluntad nacional». Está claro: no hay que contar con el Ejército, que nadie mueva un pelotón. Lo que diga Sanjurjo. Nada que hacer. Dejar correr la calle. El Rey no tiene donde apoyarse. Dice que no quiere derramamiento de sangre. ¿Y si resiste? «Dios sabe lo que hubiese ocurrido si Su Majestad resiste; tal vez se hubiese salvado el trono» (Mis Conversaciones con Franco. Francisco Franco Salgado Araujo).

Es el final de la Monarquía: «Quiero apartarme de cuanto sea lanzar unos compatriotas contra otros en fratricida guerra civil… Suspendo deliberadamente el ejercicio del poder real y me aparto de España». Se acabó el Reino de España, que ahora es la República española. Rumbo a Cartagena. La guerra que vino no fue como consecuencia de la marcha del Rey sino por los que en un ruin pacto (Pacto de San Sebastián) traicionaron el curso de la historia y amañaron a su gusto unas elecciones para montar su República, que no supieron encauzar ni dirigir. Ni la Monarquía ni la República eran culpables. Solo la incompetencia de unos dirigentes demasiado complacientes; con su escasa sabiduría gobernante se llevaron por delante la Monarquía y detrás de ella la República. Habrá que admitir la consabida frase: «La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos».

¿Podría repetirse la historia? Todo indica en esa dirección.

Dávila Álvarez, Rafael. La Guerra Civil en el norte (Spanish Edition). LA ESFERA DE LOS LIBROS, S.L.

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27 enero 2021

 

 

 

Desde su atalaya calabresa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega cuadrigentésima cuadragésima primera

Con lo que cuida de cada uno de nosotros este inmerecido gobierno que “siempre trabaja y se desvela” para que la vida nos sea más fácil cada día y que cada día gocemos de un poquito más de libertad, no sería de extrañar que pensando en el bienestar de los chiquillos, a poder ser futuros socialistas, de dentro de 1500 años esté pensando en ir aligerando, y no es una metáfora, la lista de los reyes de los reyes de España  y de paso quitarle hierro a la dura enseñanza.

No tendrán, así, los niños del siglo XXIV tener que memorizar como lo hicimos tantos del siglo XX la retahíla que para entonces estaría vigente.

Incontables los de dicho siglo que tuvimos que memorizar la lista de los reyes godos: 33 para ser exactos, los que agrupábamos en “equipos” de 11 nombres tal campeaban en La Liga; estratagema harto útil para conseguir el efecto perseguido, acostumbrados como estábamos a memorizar las alineaciones de los primeros equipos de la futbolera competición. Aquello sonaba más o menos así; que entonces, fútbol de furia y ofensivo, se jugaba al 3, 2, 5.

 *Ataúlfo — Sigerico, Walia, Teodoredo — Turismundo, Teodorico II — Eurico, Alarico II, Gesaleico, Amalarico y Teudis

 *Teudiselo — Ágila I, Atanagildo, Liuva I — Leovigildo, Recaredo I — Luiva II, Witerico, Gundemaro, Sisebuto y Recaredo II.

* Suintila — Sisenando, Chintila, Tulga — Chindasvinto, Recesvinto — Wamba, Ervigio, Égica, Witiza y Rodrigo.

 Y no es que pretendamos que en la placa hubiera ido el nombre completo y los apellidos, Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, cosa que sí ha hecho el ministrín; pero, qué menos que inscribir el mayestático FELIPE VI, que anónimo se quedó ¡Será por los recortes!

Más que nada para que los que vean la foto dentro de 50  años sepan cómo se llamaba ese señor tal alto que posó con don José Manuel Albares Bueno, de quien por cierto para entonces nadie se acordará; ni sabrá qué ni quién fue. En fin, otra vez al refranero: “si quieres conocer a fulanito dale un carguito”.

De la prensa de enero de 2022

 VOX SE BURLA DE LOS AIRES DE GRANDEZA DE ALBARES: «¿TAN DIFÍCIL ERA PONER EL NOMBRE DE FELIPE VI?»

 Espinosa de los Monteros critica que sólo aparezca el nombre del ministro, José Manuel Albares.

El portavoz parlamentario de Vox ha afeado al gobierno de Pedro Sánchez un nuevo desprecio al Rey Felipe VI durante la inauguración de la nueva sede del ministerio de Exteriores, en la plaza del Marqués de Salamanca en Madrid.Don Eufemio, ene. 22

(Continuará DM; y si nos dejan)

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SEIS MILLONES UNIDOS ALREDEDOR DEL BLOG generaldavila.com

Hemos pasado la barrera de los 6.000.000 de visitas al blog. Sin publicidad, sin mercantilismo, sin conocimientos técnicos, pero con mucha fe puesta en los que nos leen; más que en nosotros mismos. El blog lo hacen ustedes, nosotros solo orientamos en la dirección del esfuerzo principal.

Este blog es como la campana de la Iglesia

Espadaña de iglesita derruida:

Sin campanas, ojos de aire.

No se los comerá la tierra.

Sabía el maestro José Jiménez Lozano el valor de la palabra cuando es noble y desinteresada. Porque el único interés que mueve a estos señorones de lo progresista, de lo sostenible, es lo mismo que sostiene al Banco: el dinero. Lo nuestro es otra cosa.

Por eso aquí damos sin recibir otra cosa que no sea el aliento de muchos. Dice el Credo de la Legión en sus Espíritus más cotidianos:

EL ESPÍRITU DE COMPAÑERISMO

Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

EL ESPÍRITU DE AMISTAD

De juramento entre cada dos hombres.

EL ESPÍRITU DE UNIÓN Y SOCORRO

A la voz de “A mí la Legión”, sea donde sea, acudirán todos, y con razón o sin ella defenderán al legionario que pide auxilio.

Ahí no hay mentira que valga. Todo se ve y todo se comparte.

Ya somos una familia, pequeña, pero crecerá. Les pedimos difusión y llegar más lejos. Otros piden dinero, nosotros solo que nos lean, a cambio de España, de su futuro, de su unidad.

Esa es la meta y en esa línea les pedimos que hagan un esfuerzo para que lleguemos aún más lejos.

Gracias por habernos llevado a esa cifra que nos parecía imposible.

Mientras contemos con su apoyo seguiremos creciendo.

Nuestro afecto y agradecimiento les acompañe.

Blog: generaldavila.com

25 enero 2021

 

 

LOS PAPELES DE BONO Y EL TENIENTE GENERAL MENA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En el digital Vozpopuli y publicado por Gonzalo Araluce se están dando a conocer los llamados papeles de Bono. Deben ser importantes.

No dedicaré ni un minuto a mirar la papelera del personaje que seguro que algo busca, se busca en el espejo. Esa es la importancia.

Inexplicable papeleo y menudo papelón el del viejo Bono de nuestras entretelas. No es nuevo. Llevaba demasiado tiempo calladito.

El personaje don José Bono, ni el señor José ni don Bono, interesan en el mundo militar, en el civil lo dudo más allá de las hípicas provinciales. Ser el peor ministro de Defensa que se haya conocido en España es todo un título.

Lo lleva con orgullo gracias a que dejó bien colocado a un grupo importante de fieles escuderos que siguen sus andanzas, que ancha es su castilla y su mancha, ambas cosas en él contradictorias porque, sin saber nada, hizo de todo sin asesorarse de nada, que él todo lo sabe, pero no pudo ser lo que nunca fue, aunque cree haberlo sido. De todo hizo menos lo que debió hacer.

Abandonó al Ejército, lo inundó de sus caprichos, no respetó sus valores tradicionales, quiso imponer su moral y hasta modificar tradiciones sagradas propuso. Dejó en peligrosa tesitura a unas tropas que se jugaban la vida y expuso a grave riesgo a las tropas aliadas en una decisión precipitada y errónea, que supuso una de las mayores derrotas morales de nuestras tropas en el cumplimiento de una misión. Inolvidable personaje. Fomentó el enfrentamiento entre compañeros, desnombró para nombrar a sus afiliados.

No se fiaba. Vigiló desde soldados a generales, buscó debajo de las alfombras, habló a unos de una manera y a otros de la otra, a ver si alguno cantaba lo que él quería oír, lo que jamás se habló entre caballeros de uniforme.

Se hizo famoso por el cese y arresto del Teniente General don José Mena Aguado, enero de 2006, por las palabras que pronunció el general el día de la Pascua Militar siendo Jefe de la Fuerza Terrestre con sede en Sevilla. Provocó un intencionado vuelco de escalilla, como se dice en términos militares. El JEMAD era Félix Sanz Roldán, que luego fue Jefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y ahora se sienta en el Consejo de Administración de Iberdrola. Le sustituyó como JEMAD José Julio Rodríguez Fernández, dirigente del partido político Podemos y mano izquierda de Pablo Iglesias. Eran aquellos tiempos…

Sí. Los tiempos del Estatuto catalán… de aquellos polvos.

Conviene repetir lo que ya escribí hace tiempo y que vuelven a remordernos las conciencias.

El general Mena en su discurso de la Pascua Militar se adelantó en el tiempo, proféticamente, a lo que con frivolidad otros menospreciaban: la ruptura de la unidad de España. No se escondió ante nadie ni ante nada y dio la cara por todos sus subordinados que le mostraban a diario su preocupación y desencanto. El general Mena era el Jefe de la Fuerza Terrestre, es decir el jefe de casi todas las unidades de combate del Ejército. El general Mena recordó, cuando todo empezaba, la relevante y honorable misión de las Fuerzas Armadas; repito, proféticamente. Lo hizo sin el menor atisbo de amenaza ni escándalo que no fuese el que los débiles, en su interpretación del deber y la responsabilidad que su cargo exigía, jugaban a la nación de naciones y frivolidades estatutarias sembrando la cizaña entre el trigo.

Hoy conviene recordar y traer a la memoria el injusto tratamiento dado a un hombre de honor que dijo lo que ahora todos dicen y se desdicen y siguen diciendo que dijeron. Ahora que el honor se cambia por cobardía y los ejemplos están perdidos en discursos insustanciales, conviene no olvidar a los hombres que su deber les llevó a cumplir con honor a pesar de los que quisieron deshonrarles. Su actitud entonces, a lo largo de estos años, hoy más que nunca, es un ejemplo.

Ha pasado el tiempo y ha estallado lo que nunca quisimos presenciar.

Porque el honor una vez perdido no se recobra jamás.

Pero, ¡qué bien llevan algunos!… haberlo perdido.

No solo el perdón sino la verdad. No tirar la piedra y esconder la mano. Ni esconder documentos de amenaza. Hechos y perdón.

El señor Bono quiso ser ministro sin querer queriendo,  y se fue como vino, con documentos, pero vacío. El alma de soldado no se modifica a capricho.

‹‹Inmolarse por Dios fue su destino;/ salvar a España, su pasión entera;/ servir al Rey, su vocación y sino./ No supieron querer otra bandera,/ no supieron andar otro camino;/ ¡no supieron morir de otra manera!».

Hasta eso quiso enmendar, lo que corrobora al personaje. No aprendió nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 enero 2022

 

 

 

 

LA CABRA DE LA LEGIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

A petición de algunos lectores reproduzco el artículo LA CABRA DE LA LEGIÓN

Oficiales-3-Bandera

La cabra mascota de la Legión

Un día me atreví a preguntarle:

«Excelencia, ¿por qué en los desfiles lleva la Legión un borrego como mascota? No lo encuentro lógico».

Respondió inmediatamente:

«Inadmisible: en mi Bandera llevábamos un jabalí».

Muchos se preguntan sobre el origen de las mascotas en la Legión y más concretamente porqué la cabra es la más popular. No hay una explicación clara y definitiva sino muchas anécdotas, unas documentadas y otras no.

hombres«Inadmisible: en mi Bandera llevábamos un jabalí».

Es una de las pocas pistas certeras que tenemos sobre el tipo de mascotas en los orígenes de la Legión. Son palabras de uno de sus fundadores y jefe de la misma: el Comandante Franco.

Lo relata el doctor Vicente Pozuelo Escudero en su libro «los últimos 476 días de franco

». Forma parte de uno de los diálogos que mantuvo con el Caudillo en Agosto de 1974 en el Pazo de Meirás.

Existen numerosas historias sobre los orígenes de las mascotas de la Legión y ninguna lo suficientemente clarificadora. Nadie sabe a ciencia cierta cuales son las razones que han llevado a que sea la cabra la que goce de mayor popularidad. La opinión de Franco, como fundador y jefe de la misma, tiene gran valor. No parece que le gustase mucho la cabra como mascota.

Inadmisible, dice con rotundidad. No hay duda: no aprueba este tipo de mascota.

Voy a darles mi opinión, una más. Cada legionario tiene la suya.

El origen de las mascotas entre las unidades militares no tiene mayor misterio. Desde Flandes acompañaban a los soldados en su largo caminar. Hombre y animal, mascota, se hacían mutua compañía y en ocasiones solucionaban entre ambos algunos problemas logísticos. rocroi3

Les contaré una anécdota. Estando en Operaciones Especiales realizamos una práctica de combate en nieve. Estábamos en los aledaños de Pineda de la Sierra (Burgos); para dormir cada equipo construyó su propio iglú. Después de la primera noche nos llamó el Alcalde alarmado porque habían desaparecido todos los perros del pueblo. Nadie pensó que nosotros tuviésemos algo que ver, pero el alcalde conocía esa querencia que tienen los perros hacia los campamentos. Y en el campamento estaban. Los avispados soldados, conscientes del frío que se pasa en el iglú, habían convencido a los numerosos canes del municipio para que durmiesen, a la vez que calentaban, en tan peculiar estancia.

Aquella misma mañana tuvieron que dejar los perros el campamento, muy tristes por abandonar tan rentable compañía. Cada uno cumplía su misión y obtenía el fruto a su trabajo, unos calor y otros alimento.

Algún otro tipo de mascota y en adversas circunstancias puede convertirse en alivio y menú de subsistencia, en alimento, pero eso no sería una mascota sino otra cosa. De ahí que la historia de la gallina como primera mascota que hubo en la Legión, y que llegó a ser nombrada cabo interino, es difícil de asumir. Más bien parece que alguna gallina de un aduar cercano quiso ser legionaria y, cabo o no, acabó cocinada, que cada uno está para lo que está.

17405847-un-jabali-los-legionarios-mascota-en-el-sur-de-espanaPaco, Braulio, Magán, Nerón, Pepito, Kike, Ratky, son conocidos nombres de mascotas de las Banderas y que han pasado a ser historia legionaria. Son monos, loros, osos, carneros, borregos, jabalíes, los que han formado parte de esa historia; otros muchos son fruto del imaginario popular.

Deducimos que en los primeros años de la vida de la Legión no se prodigaban las mascotas. De la vida en aquellos campamentos sabemos que eran inundados de perros, algunos asilvestrados, y que había que sacrificar.BANDERA_OVEJA_MONO

La primera vez que se cita al borrego es el 11 de julio de 1922 en el campamento de Rokba Gozal, compartido con los Regulares. Al regresar de las operaciones encuentran el campamento inundado de ovejas; durante la operación, un ganado ha llegado al pie del campamento; los rancheros y enfermos se los han repartido, y a la vuelta de la jornada, al bullicio de los soldados se unen los balidos de los innumerables borregos.

Suponemos que no acabarían con el rebaño entero y alguno de ellos pasó de ser reserva logística a convertirse en mascota. ¿Será este el origen de la aparición del borrego como mascota de los legionarios?

Legionarios de la Compañia Austria en el destacamento Piper Camp conversan con un soldado francés en las afueras de Skopje dentro de la misión "Cosecha Esencial" de la OTAN

Más adelante, ya en Melilla, el 8 de agosto de 1921, el convoy a Sidi-Hamed sufre una emboscada: los legionarios y Regulares escalan las laderas y el enemigo huye escarmentado; el fuego ha sido intenso pero milagrosamente solo nos han matado un perrito. Nos lo cuenta Franco en Diario de una Bandera. ¿Era una mascota el perrito que muere en combate con sus legionarios? Siempre hay un perro que sigue a los soldados detrás del bagaje, como lo hacían vivanderos, mochileros, niños y mujeres. Es el perro que nunca muere, algo más que una mascota, el de los Tercios de Flandes y el de los Tercios de ahora, el que siempre ronda por el cuerpo de guardia o espera a la puerta de la cantina.12172

No tenemos más referencias de esa época: la aparición del borrego inundando un campamento legionario, el perrito que muere en combate y el jabalí del que habla Franco.

Por los años treinta vemos ya al carnero instalado como primera mascota de la Legión. Hay suficientes pruebas gráficas de ello. El año 1933 cuando el Presidente de la República visita Ceuta, le rinde honores la Legión formando con ella su mascota, un enorme carnero blanco que acompaña a los gastadores.

No dejará ya de aparecer el carnero, borrego o cabra, como mascota de la Legión en diversas formaciones tanto dentro de los acuartelamientos como en las calles de la ciudad.

Miembros-Legion-decada_ECDIMA20141008_0008_16Va más allá de la anécdota la crónica que Tomás Borrás publica en ABC el día 27 de octubre de 1934:

El Ejército ha contagiado su energía a una población que se hacinó hambrienta, enferma y aterrada durante diez días en los sótanos mientras temblaba el suelo sordamente.

Sale, como los convalecientes, con un poco de júbilo infantil y se va, en su puerilidad de resucitado, detrás del cabo de la Legión, al que sigue el carnero mascota con fidelidad de perro. El cabo busca sus flirteos, entra en los cafés, y el carnero, libre y dócilmente, va detrás y acepta galletas y azúcar. Hasta que le molestan y ataca, porque sabe que atacar debe ser el espíritu de una mascota legionaria.

Otra crónica de 1969 escrita por Benigno González, también en ABC, describe el homenaje de Sevilla a la Legión con la entrega de una reproducción del Pendón de la ciudad a la V Bandera. En ella alude a las patillas y las barbas, el borrego, los tatuajes y termina diciendo: se suministró un pienso extraordinario al borrego mascota.

Borrego, cordero, carnero, cabra… Miren el diccionario. El borrego es un cordero de entre uno o dos años; el cordero es el hijo de la oveja que a su vez es la hembra del carnero.

Carnero era el nombre más adecuado, el de borrego el más generalizado, aunque el tiempo ha popularizado a la cabra. Me quedo con el nombre de carnero pero acepto encantado el de la cabra. Ambos son arietes, máquinas militares que se caracterizan por su potencia de choque. Cabra o carnero son sinónimo de acometividad , ligereza, movilidad, austeridad y dureza. En definitiva, animales que ofrecen mucho y piden poco. Perfectas mascotas para la Legión.

cabraleSe equivoca quien piensa que referirse a la «cabra de la Legión» es un modo de expresión peyorativo. El pueblo sabio y soberano sabe lo que elige y lo que dice. No suele equivocarse y está demostrado que, a pesar de los pesares, la Legión y su cabra siguen siendo queridas y admiradas por ese pueblo soberano.

Lo que queda claro es que a la Legión nadie le mete las cabras en el corral. Vuelvan a consultar el diccionario.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Fue publicado por primera vez el 11 mayo 2015

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