MUERTE DEL TENIENTE CORONEL VALENZUELA JEFE DE LA LEGIÓN. 1923-2021 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Teniente coronel Valenzuela

No todos los jefes de la Legión han tenido el honor de morir al frente de sus legionarios. Solo uno: Rafael Valenzuela y Urzaiz.

<<A vuestro frente ha caído uno de mis mejores soldados. Guardad siempre su gloriosa memoria>>. (Alfonso, Rey)

Tizzi Azza fue ocupada en octubre de 1922. Posición inútil para aumentar o reforzar una línea, pero inmejorable para avanzar, siendo peligroso mantenerla si no se avanzaba. Era la opinión militar que insistía: <<Mientras no se castigue a los moros por su salvajismo del año 21 no podrá haber paz en Marruecos, pese a todas las ilusiones que se quieran forjar los pacifistas, la realidad se impondrá>>.

Se impuso. El dinero del rescate de los prisioneros de Monte Arruit, mucho mayor que el acordado, les sirvió a los rifeños de Abd el Krim para rearmarse y seguir con mayor ferocidad su lucha contra España. Estuvo a punto de ocurrir otro desastre como el de Annual. La sangre de los Regulares y legionarios lo evitó. Un acto de heroísmo que nunca debemos olvidar. Hoy podríamos estar contando otra trágica historia que evitaron hombres como Valenzuela.

Tizzi Azza era la línea avanzada de las posiciones alcanzadas durante la reconquista del territorio perdido en 1921. La detención de las operaciones amenazaba el territorio, no había retirada, pero tampoco movimiento ni claridad en los avances a realizar. Una parálisis que animó al enemigo; era su momento. La calma predecesora de la tempestad.

Millán-Astray había dejado la Legión y solicitado el retiro, por << el divorcio existente  entre los que pelean y los que politiquean>>, como dijo refiriéndose a las Juntas de Defensa que se oponían a los ascensos por méritos de guerra, algo inasumible para una fuerza como la Legión.

Le sustituye Valenzuela, un caballero en el que la aristocracia era su comportamiento, ejemplo de vida como poco tardaría en demostrar en la Legión frente a sus legionarios en combate. No había un jefe como él para el mando de la Legión en aquellos momentos convulsos.

En mayo de 1923 las harkas rifeñas empiezan a hostigar la línea avanzada de las tropas españolas. Las posiciones se encuentran en enclaves aptos como decíamos para el avance, como bases de partida, pero eran de difícil apoyo y suministro en situación defensiva y prolongada. Cada convoy de apoyo se convertía en una auténtica batalla a vida o muerte. La sombra del Igueriben, de Annual, empezaba a recorrer el pensamiento del mando que no admite ya echar marcha atrás en un repliegue que podría traer las mismas trágicas consecuencias que Annual.

La tumba donde reposan los restos del TCOL.. Valenzuela, Jefe de la Legión

Valenzuela está en Madrid organizando la entrega de la Bandera a la Legión. Una unidad de la Legión se encuentra ya en Algeciras para asistir al acto. Todos regresan urgentemente al grito de ¡A mí la Legión! La situación lo requiere. El día 4 de junio de 1923 el teniente coronel Valenzuela está ya al frente de sus banderas, deseoso de entrar en combate. <<Mañana entrará el convoy en Tizzi Azza o moriremos todos, porque nuestra raza no ha muerto aún>>. Los legionarios no necesitan más arengas. Su Jefe en cabeza, con ellos, cuando saben que van a morir todos. Se inicia el combate. De los más duros en los que la Legión ha participado. Nadie da un paso atrás. Llueve plomo en el ataque. El coronel de la columna, Gómez Morato, ordena al cornetín toque de paso de ataque general. Cuando más rudo era el fuego y la pelea más brava, el teniente coronel Valenzuela da orden de ataque a su cornetín: ¡Paso de ataque para La Legión! Es la llamada a la muerte, suena la contraseña que invita al abrazo mortal, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Nunca ha sonado tan clara. Es el momento legionario que este Cuerpo recién fundado necesita: la confirmación. Cae el jefe de la Legión, muere todo el que se acerca a recoger su cuerpo, mueren sus escoltas, la muerte recorre el barranco de Iguermisen, con la victoria se lleva el alma de los más bravos legionarios: Valenzuela, Casaux, Sanz Perea, Sendra, Suvirán, González, setenta legionarios encabezados por su jefe. Han vencido. Una lista de revista para el cielo inmortal de los hombres que salvaron el honor de España mientras en la retaguardia discutían que si esto o lo otro. Todavía sin bandera con la que cubrirlos, hubo que esperar en la frialdad del barranco, entre los sonidos imperceptibles del dolor de la noche, a que las luces del alba reflejasen en el cielo de España la imagen de aquellos hombres que se mantuvieron, con feroz dolor y amor a España, en aquel lejano barranco donde seguramente nada hacían ni nada ganaban que no fuese mantener el honor de la Legión y el de España. Habían vencido, la victoria ha costado mucha sangre legionaria. Lo sabían. Otros dudaban. Los de siempre. Ya no hay la más mínima duda de que la Legión combate como pregona su Credo, que morir en el combate es el mayor honor. Gritan ya por su Bandera que a este ritmo se teñirá de rojo hasta el asta. Rojo de sangre derramada por sus dorados soldados, los que más brillan en las calcinadas tierras africanas.

La Bandera de la Legión

Vuela desde Tizzi Azza hasta los más lejanos rincones de España el nombre: los legionarios, Valenzuela, la Legión. Nunca ya podrán retroceder, es la inconfundible voz que marcará la forma de ser de un Cuerpo que se ha hecho entre pólvora y muerte, entre honor y valor, y que solo responde a su contraseña: ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir!

Pero no tenían Bandera. Lejos de su Patria. Solo sabían que obedecer era morir, que estaban para cumplir, sin hacer preguntas que no tienen respuesta. Nunca la tendrán. La grandeza del deber cumplido tiene estas cosas, para el que cumple, junto a la tragedia del que debe dar respuesta que no tiene. Cada uno muere con lo que le corresponde, no hay reproches en los que se han batido con honor y valor. En la retaguardia cada cual verá y analizará su responsabilidad. La Legión solo pide responsabilidad ante el enemigo.

Han pasado 95 años. Camino del Centenario la grandeza de la Legión no sería la misma sin el mando y ejemplo de un jefe como el teniente coronel Valenzuela.

<<Colocándose a la cabeza de sus legionarios les arengó y dando vivas a España, al Rey y a la Legión y con la pistola en la mano se lanzó el primero al asalto, siguiéndole sus fuerzas, alcanzando así heroica y gloriosa muerte ante las filas enemigas de cinco balazos>>.

Legionarios: Quien esto no lo entienda y vibre como si en el barranco de Iguermisen estuviera, quien no entienda que ese lugar sagrado para la Legión es el ejemplo de lo que proclama su Credo, quien hoy no eleve su mirada al cielo legionario, lleno de héroes auténticos, de carne y hueso, almas de su Credo, quien no sueñe con ser parte de ellos, quien hoy no rece, y los recuerde, no es legionario. Cada uno será lo que quiera, nada importa su vida anterior, pero formar bandera, el más alto honor, solo se cumple teniendo el heroísmo como meta, que es el cumplimiento diario, sencillo, desinteresado y sublime. Cuesta casi más que morir, pero ahí está grabado a sangre y fuego: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Vivir y morir por España y la Legión. Como lo hizo Valenzuela y sus legionarios hace hoy 95 años.

<<A vuestro frente ha caído uno de mis mejores soldados. Guardad siempre su gloriosa memoria>>.

Al fin llegó la añorada Bandera que hoy cubre sus heroicos cuerpos.

La Legión ya tiene Bandera teñida con la sangre de sus legionarios. El último trazo de sus colores, el tono más vistoso, el que la distingue del resto, tiene nombre: color Valenzuela, nobleza legionaria.

Un lector de este blog, catedrático de la Universidad de Granada, me decía hace unos días: «Cuando se exige tanto, entregarlo todo, la enseñanza culmina con el ejemplo«.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. Jefe de la Legión de 2001 a 2004

Blog: generaldavila.com

Publicado en ABC (César Cervera) Desde el norte de la Guerra Civil con tensión: un relato inédito del bando Nacional que desmonta mitos

Rafael Dávila Álvarez desmonta en el libro ‘La Guerra Civil en el Norte‘ (La Esfera de los Libros) gran parte de lo de que tradicionalmente se ha dado por sentado sobre el proceso que llevó a Franco a hacerse con el mando único

El juego de tronos por hacerse con la jefatura del bando nacional a finales del verano de 1936 alumbró tensiones, empujones, malentendidos, patadas por debajo de la mesa y un sinfín de intereses cruzados que incluyeron el de naciones extranjeras. Por el testimonio de algunos de los presentes se ha podido reconstruir lo que sucedió aquellos días en los que Francisco Franco, un general africanista que se había suscrito al golpe a última hora, se hizo con el mando único en Salamanca, pero nunca con la nitidez con la que hoy lo hace el nieto de un testigo y protagonista directo de estos acontecimientos que cambiaron el rumbo de España.

Mientras dure la guerra y más allá

En la guarda del libro

 

El diario del general Fidel Dávila Arrondo, plasmado en el libro de su nieto Rafael Dávila Álvarez ‘La Guerra Civil en el Norte’ (La Esfera de los Libros), desmonta gran parte de lo que tradicionalmente se ha dado por sentado: si Franco salió de la ciudad como jefe de Estado no fue porque así se votara en una junta (está claro, que lo suyo no era votar), sino por lo que ocurrió luego.

«Se habló del tema en la Junta de Defensa Nacional del día 28 de septiembre y entregaron su confianza a Franco, pero realmente no le dieron el mando a nadie y no fueron capaces de ponerse de acuerdo todos esos caracteres tan fuertes y diferentes, muchos de los cuales no se llevaban muy bien. El mando lo seguía teniendo la junta de generales, lo cual es algo que no gustaba en el extranjero», aclara su descendiente, que incluye en su nueva obra estos testimonios inéditos y muchas novedades historiográficas sobre la financiación del ejército sublevado, los intereses internacionales en torno al suministro de combustible y todo lo que ocurrió entre bambalinas. «Mi abuelo tenía la costumbre de ir apuntando día a día lo que le pasaba en la vida», añade el autor de ‘La Guerra Civil en el Norte’ (La Esfera de los Libros).

Cuando Fidel Dávila y Emilio Mola repararon al día siguiente en que, a pesar de todas las conversaciones, la junta no había renunciado a sus atribuciones, empezaron a recopilar uno a uno los votos de los generales, que para ese momento «habían salido con prisas» en direcciones distintas. «Mi abuelo, que tenían un enorme prestigio en el Ejército y fama de sensato tras su paso por África, fue llamándolos, visitándolos individualmente y pudo así lograr que se redactara un decreto para nombrar a Franco jefe del Gobierno y generalísimo», señala Dávila Álvarez, hoy general de división retirado.

La 46 División de El Campesino en la ofensiva del Ebro. Quedó diezmada en Gandesa.

Pero aquello no era suficiente, no para el equipo personal de Franco. Esa misma noche, Nicolás Franco, conocido por sus horarios de búho, llamó a Dávila para expresarle que ser jefe de Gobierno limitaba mucho las posibilidades de su hermano. El africanista ofreció, como opción más avanzada, cambiar lo de jefe de Gobierno por jefe del Estado, un paso trascendental que sorprendió a muchos miembros de la junta a pie cambiada y sin comprender lo que había pasado. « Miguel Cabanellas habló todavía al día siguiente de Franco como jefe del Gobierno, no del Estado», apunta el descendiente de Dávila. El Boletín Oficial del Estado del día 2 de octubre se encargó de aclarar la confusión.

El pánico en el norte

El libro repasa la trayectoria de España y de sus militares desde la salida de Alfonso XIII del país hasta las últimas operaciones de la Guerra Civil en Barcelona, con el foco principal puesto en el frente norte donde Dávila tomó el mando tras la muerte del general Mola en un accidente aéreo. Cuando pasa casi un siglo del estallido de la guerra y muchos mitos se han venido abajo, la pregunta ya no es cómo el bando republicano pudo aguantar tanto tiempo en pie, en una suerte de David contra Goliat, sino cómo la República, con más medios financieros, la industria y las grandes ciudades en su lado de España y una parte importante de las Fuerzas Armadas leales a su causa, pudo dilapidar tan pronto sus ventajas frente a unos militares sublevados que tuvieron que improvisar a la carrera un Estado.

«El bando nacional tenía una cosa fundamental: orden, mando y disciplina. Un sistema de organización que funcionaba tanto en lo administrativo como en los campos de batalla para exprimir lo máximo los recursos tanto materiales como humanos. La diferencia entre los mandos de uno y otro bando es abismal», considera Rafael Dávila Álvarez.

‘La Guerra Civil en el Norte’ recupera un informe del general Vicente Rojo, jefe de Estado Mayor del Ejército Popular de la República, hablando en términos catastróficos de las unidades y del pánico que se respiraba en sus filas. El republicano no veía posible el repliegue estratégico y solo contemplaba aferrarse al terreno y defenderlo palmo a palmo, cosa que sabía no iba a suceder. «La opinión generalizada de que el general Rojo era un magnífico general no está justificada. Era un buen oficial del estado mayor, pero a lo largo de toda la guerra solo perdió batallas y hasta la contienda. Lo que sí se aprecia es su lucidez en los informes», argumenta Dávila Álvarez, quien recuerda que, a pesar de la rivalidad con su abuelo, la familia del republicano envió una carta de afecto y admiración con motivo del fallecimiento del general.

Otra de las novedades documentales de esta obra de la Guerra Civil, pensada para entretener, divulgar y ofrecer material nuevo a los historiadores, está en las tensiones que vivió Franco, fuera de foco, con sus colaboradores más estrechos. «En un momento dado, Franco se quejó de que sus generales llegaban tarde al frente. Un documento sugería que los oficiales debía ir más acelerados y más tempranos a sus puestos de mando», expone el autor en una anécdota, al gusto de Gila, que reviste importancia para romper con el mito del ejército completamente cohesionado y sin margen para debatir las opiniones distintas. El propio Dávila discrepó abiertamente de la orden de Franco de conquistar Valencia en vez de ir directamente a Cataluña, desde donde no paraba de entrar armamento y efectivos republicanos. «¡Pero mi general es que me vas a mandar a comer naranjas!», se quejó Dávila, medio en broma, medio en serio, a Franco.

Se calcula que hay más de 35.000 libros que tratan o mencionan algún aspecto de la Guerra Civil, uno de los episodios históricos que más interés sigue despertando hoy dentro y fuera del país. ¿Es necesario otro libro más, en este caso sobre el frente norte? Sí para Dávila Álvarez, que defiende que «hay que olvidar la guerra desde el punto de vista del enfrentamiento, pero tenemos la obligación de conocer la verdad, porque olvidar no puede significar no conocer». Profundizar, argumentar y ofrecer documentos son las señas de identidad de su libro.

ABC 3 de junio 2021 por César Cervera

Blog: generaldavila.com

4 junio 2021

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y LA EMBAJADA DE POLONIA Rafael Dávila Álvarez

Placa colocada en la fachada de la Embajada de Polonia

Hace unos días un buen amigo me avisó de la colocación en la pared del edificio donde se encontraba la Embajada de Polonia en España de la placa que les muestro. Funcionarios de la misma Embajada fueron los encargados de su instalación. He sentido la necesidad de ir al lugar para mostrársela y que sirva de ejemplo para los interpretadores de la historia a su gusto y manera. Toda una lección de historia que han tenido la gallardía de poner a las puertas de la Embajada y que le agradecemos a la señora embajadora de Polonia.

En los comienzos de la guerra civil española en las legaciones diplomáticas la preocupación aumentaba al ver el caos en que Madrid se convertía. Las escenas de violencia y los asesinatos y ataques a la propiedad efectuados por las turbas armadas por el Gobierno de Giral hicieron que gran parte del Cuerpo Diplomático se ausentase de Madrid. Los que se quedaron salvaron muchas vidas de inocentes personas dando refugio en sus embajadas a todo el que lo necesitaba.

El personal de la Embajada de Londres ya el día 24 de julio de 1936 estaba en San Sebastián, y en ese día, el Embajador Decano que era el de Chile, en conjunta reunión se acordó pedir al Gobierno protección a sus colonias  y misiones y garantías para la correspondencia y los abastecimientos, lo que no recibieron y tan es así que algún edificio de embajada sus miembros hubieron de apostarse con ametralladoras (la alemana) para evitar ser incendiadas por los milicianos; y que, días después, muchas de las misiones diplomáticas saliesen de sus edificios y quedasen dentro de navíos de guerra de sus naciones respectivas.

Aún fue mayor la anarquía en Barcelona, extendidas las hordas por la capital y otras poblaciones, no quedó templo o edificio religioso que no fuera incendiado o expoliado, y los sacerdotes y religiosos asesinados, así como muchas personas sin atender a edad o sexo, con fusilamientos en masa, siendo todos los vehículos incautados por la FAI, CNT y UGT y los llamados Comités Antifascistas.

Innumerables personas de relieve fueron asesinadas. El 9 de agosto 4 alemanes; el 12, 8 religiosos bolivianos, en Barcelona. El Cuerpo Diplomático presentó reclamación contra los asesinatos a su llegada a Barcelona, y el Gobierno contestó que no podía garantizar la seguridad de los extranjeros, por estar en manos de los partidos. El día 2 fue asesinado el Cónsul de Polonia en Barcelona y asaltada la Legación de Bolivia en Madrid; y los partidos integrados en CNT y FAI declararon que no respetarían las de los países que llamaban fascistas como Alemania, Italia, y Portugal; el día 22 fue violada la Legación de Venezuela en Madrid; la Embajada de Bélgica sufrió intento de ocupación y amenazado de muerte el encargado de negocios; asesinado el encargado de negocios de Bolivia y el de Perú tuvo que refugiarse en el Consulado del Inglaterra.

El 4 de diciembre hubo un intercambio de notas del Gobierno de Burgos con el Gobierno Británico en el que entre otras cosas y a raíz de la actuación del Comité de No Intervención en España se le hacía notar «que era notorio para el mundo entero y, singularmente, para aquellos países que conservan aún, por sumaria que sea, alguna representación diplomática o consular en las zonas rojas, que los titulados Gobiernos que aseguran asumir no tienen el control efectivo de las masas. Ante este hecho, el Gobierno Nacional se pregunta: ¿Quién garantizará, a los agentes de la No Intervención que proponen, el eficaz ejercicio de las funciones que les incumbe cuando los llamados Gobiernos rojos no han dispuesto de la fuerza e influencia necesaria para defender, del asalto de las turbas, los edificios de Embajadas y Legaciones en Madrid; ni la seguridad personal de representantes consulares, como ha ocurrido, entre otros casos en Barcelona y Bilbao?».

Ahí están los hechos y alguno les he narrado en mi reciente libro La Guerra Civil en el Norte.

Encontrar gestos como el que acaba de tener la Embajada de Polonia son un acierto, alegría y magnífica contribución a seguir sus palabras. Un ejemplo: convertida la embajada en El Hogar Polaco dieron asilo a todo aquel que lo necesitaba sin reparar en su orientación política.

Queremos dar a conocer este testimonio de grandeza histórica, equilibrio y mesura, para que brille en estos momentos difíciles por los que pasa España cuando alguno parece que desea volver a encender la llama del enfrentamiento.

Pasó y hay que saber y reconocer, no engañar y en este caso, ser agradecido a los que tiene el valor de mostrarnos que es posible tener un hogar, el Hogar Español. Donde todos caben.

Rafael Dávila Álvarez

3 junio 2021

Blog: generaldavila.com

 

 

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega tricentésima octogésima primera

Pues miren ustedes; les contaré: Uno nacido y criado en Salobre y recriado en Toledo donde lo disfrutamos durante décadas ocupando el sillón de Fuensalida, el palacio donde fue a dar a luz y murió en el parto Doña Isabel de Portugal, emperatriz del Sacro Romano Imperio Germánico, Reina de España y esposa de Carlos V. El otro, toledano de “lor de Toledo de toda la vida” que, según fuentes bien informadas, pasó su infancia en la toledana calle de Los Alfileritos, pegando al Cubo de San Vicente. Los dos, unidos políticamente en largos años de su vida: uno el mentor y el otro el aplicado pupilo; dos tipos de Toledo.  Podríamos pues decir, por libre: ¡ENTRE BOLOS ANDA EL JUEGO!

Tenía ya esta entrega 381 para “entrar en máquinas” cuando esta mañana he vuelto a presenciar (ver y oír) uno de los dislates que se le ocurrió al primero; circunstancia que me ha obligado a cambiar algunos aspectos de lo que ya tenía, como digo, preparado para el segundo; y así, por qué no, los dos y por derecho propio al retablo que van. Y a ello que vamos.

«Lamentablemente para mí, está tomando cuerpo esta hipótesis de los indultos. Yo, desde lo más profundo de mis sentimientos, deseo de todo corazón, desde mis más profundas convicciones constitucionales de ciudadano español, y desde mis convicciones socialistas, deseo que no se tome esa decisión» […] Hay muchísimas razones, argumentos jurídicos constitucionales, pero también políticos, para pensar que la concesión de estos indultos sea uno de los grandes errores de la democracia. El razonamiento del Tribunal Supremo está muy puesto en razón, incluso me parece moderado… Y menos aún que el perfil político resulte de una transacción. En ningún caso puede significar una cesión porque es lo contrario de una medida de gracia que a mí no me da ninguna gracia».

Pues, leído así, no hay sino que alabar la reflexión del sensato emisor de tal mensaje, propio de una persona que vive el momento y herido en su patriotismo sufre al ver el desarrollo de los acontecimientos y el más que seguro final de los mismos; que su Patria se va por el sumidero…

Otra cosa es si se piensa que en su mano está que las aberraciones, unas ya cometidas y otras por venir no lo han tenido o no lo tienen que ser;  y que a toda esta nefasta situación, tiempo hace que él, “solo o en compañía de otros”, pudo haber puesto remedio. Pero, ¡ay!, la carne es débil.

Enfrentado, como digo,  a la inmaculada pantalla de mi ordenata me proponía a dedicarle unos versos a Don Emiliano cuando me vienen a la mente los octosílabos  de un estrambote que dedicado a otro personaje de aspecto circunflejo escribí allá por 2008:

 ¿Qué pensar que no pensado?

Hoy cavila el infrascrito:

¿Qué anunciar que no anunciado?

¿Qué epíteto no aplicado? ¿

¿Qué escribir que no ya escrito?

Pensado y hecho; me voy a la carpeta correspondiente, la abro y me encuentro una treintena larga de composiciones dedicadas a mi paisano de adopción por distintos motivos, entre ellos éste por el que hoy llora con lágrimas más falsas que un euro de madera, como se oye por ahí. Algunas de las mismas ya se han publicado en este blog, otras no; y un servidor – ya lo he dicho en anteriores  ocasiones- un tanto vaguete por natura, en lugar de estrujarse la neurona ha optado por traerles unos refritos cuyos contenido tampoco podrían variar mucho de lo que hoy escribiera porque el señor, los señores, de marras se repiten más que el gazpacho de bote de Alcampo. Les ofrezco una muestra con una décima y un soneto; en la primera, los orígenes del primero y en el segundo la invariable trayectoria de todos ellos, con él a la cabeza: parole, parole…

Pues sí, el presidente castellano manchego, de ascendencia política conocida, para llegar a sus responsabilidades no había ganado unas elecciones hasta la últimas regionales:¡“que hay gente pa tó”!

 

Y ahora, dos situaciones  -“han” habido más, diría un separatista ilustrado – en las que el señor Page saca pero poquito los pies del tiesto; para, inmediatamente recoger velas, hasta la próxima. Dos situaciones que de forma idéntica se producen a la última que hoy lamentamos.

De la prensa, noviembre 2019

BARONES DEL PSOE PREPARAN UNA ALTERNATIVA A SÁNCHEZ LIDERADA POR PAGE SI ELGOBIERNO SOCIALCOMUNISTA ESTALLA”

 PAGE LAMENTA QUE LOS INDEPENDENTISTAS SIGAN SIENDO CONDICIONANTES PARA FORMAR GOBIERNO:

“A MI TAMBIÉN ME QUITÓ EL SUEÑO GOBERNAR CON PODEMOS”,  AÑADE.

De la prensa de noviembre de 2020

 

*** PAGE ALZA LA VOZ CONTRA LA DERIVA DEL PSOE: «LO DE BILDU NO TIENE UN PASE. PODEMOS NOS MARCA LA AGENDA»

 

*** LOS 9 DIPUTADOS DEL PSOE CLM. EN EL CONGRESO VOTARON SÍ A NEGOCIAR LOS  PRESUPUESTOS  CON BILDU.

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 De la prensa de mayo de 2021

PAGE […] ENCABEZA LAS CRÍTICAS DENTRO DEL PSOE CONTRA LOS POSIBLES INDULTOS A LOS INDEPENDENTISTAS

 Y la última ha sido ésta; la movida de los indultos a los sediciosos y malversadores: la postura inicial del protagonista la han leído al principio con sus propias palabras. ¿Su postura final?, permitan que les diga, yo ya me la sé; leídos -¿para qué un tercero?- los dos últimos sonetos. Pero los milagros existen, para el que en ellos crea, naturalmente.

 Y si con un ripioso estrambote comencé este artículo, permitan que lo finalice con, en mi opinión, el más afortunado de los que se hayan escrito; y lo hizo un humilde autor de novelas y más cosas que escribió en su Viaje al Parnaso, ahí es nada:

 Yo que siempre trabajo y me desvelo

por parecer que tengo de poeta

la gracia que no quiso darme el cielo.

Pero vayamos a su estrambote; profético en cuando  a la conducta del c-manchego: ¿O no? Escribe el alcalaíno, retratando a un “valentón”:

 Y luego, incontinente,
caló el chapeo, requirió la espada
miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

 

La solución, mañana; o pasado.

ooo000ooo

 

Pasemos a lo visto y oído en el acto homenaje a los Caídos por la Patria  (ahora, “los que dieron su vida por España”) durante la celebración del Día de las FAS en la luminosa mañana  primaveral del 29 de mayo. Ya otros más autorizados que yo han escrito sobre el asunto; trataré de ser breve pero lo suficientemente claro.

“Martín Garrido Hernando, requeté burgalés redactó en 1943 un  poema en honor de los mártires de la tradición carlista que […] muy posteriormente «sería adaptado por el Ejército como responso oficial en sus funerales» sin citar ni al autor ni pedirle permiso”. Pero hete aquí que el ínclito  manchego a la sazón ministro de Defensa, el más -a veces- arduo defensor de los valores patrios, el más cercano hijo de la Iglesia Universal, viendo que en su opinión el poema sonaba demasiado duro- ¡ay, la voz de la conciencia!- trató de suavizarlo; y en la rima del original, donde no entraré,  metió-¿ de manera delictuosa?- su pluma con evidentes y manifiestamente mejorables resultados. Con lo que el manipulado poema quedó descafeinado en el fondo y espantosamente desfigurado en su forma. El poeta Bono, parece, desconocía todo eso de la medida, la rima, la métrica, la acentuación; la música, en fin, de un soneto. A la vista de las manipulaciones -hubo más de una- escribí en 2006 el soneto que podrán leer más abajo.

Y con la letra del poema original les transcribo asimismo  el poema  tal como lo acabo de oír en el Acto de Homenaje a los Caídos desarrollado en la madrileña Plaza de la Lealtad con asistencia de SSMM y la ausencia, ya instituida, del señor Presidente del Gobierno. Juzguen ustedes.

Dice el poema original:

 Y ésta es la letra actual

 Termino esta larga intervención de hoy, perdón, con el ánimo un tanto exaltado ante la desfachatez, la inconveniencia y la ignorancia de un personaje al que mis versos, cientos, han seguido muy de cerca.

   

(Continuará Dm; y si nos dejan)

PD.-

Creo que está bien por hoy. Seguro que  Don Diego me lo perdonará.

 

¿CONTRA EL INDULTO? MUCHO MÁS: LA UNIDAD Y LA PERMANENCIA DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez

No es solo el indulto. Es más; y lo peor: es visceral.

El problema que se plantea con esta más que probable posible decisión de indultar a los delincuentes además de su dudosa legitimidad y legalidad es que nace de un sentimiento de poder erróneo que se aproxima al tono chulesco de «aquí mando yo», algo que no es que se atisbe, sino que se muestra tan claro como los amaneceres de mayo.

Órdago a la soberanía, desintegración territorial y ataque al articulado de la Constitución donde habla de unidad, integridad territorial y soberanía.

Todo un golpe de Estado Institucional, así como suena. Porque el indulto es nada comparado con lo que encierra. Quítense la máscara de los ojos y vean. Que los delincuentes salgan o no de la cárcel no es el problema. Vayamos al fondo de la cuestión.

Aquí de lo que se trata, lo que trata el señor «Sánchez y derribos» es institucionalizar el golpe de Estado, legalizarlo, en definitiva que desaparezca el delito de sedición y puedan llevar a cabo la destrucción de España a base de separarse de la nación española de manera legal. Es decir una bomba en la línea de flotación ni siquiera de la Constitución, sino de la Nación.

No vayamos por ahí con el cuento del no al indulto y tan contentos quedemos, porque nos la están colando por toda la escuadra. Lo que se está gestando va mucho más allá del indulto, va contra la nación: España.

La Constitución puede decir lo que quiera que «Sánchez y derribos» harán lo que el Poder les ha permitido. Rizan el rizo y consiguen la trinidad política: los tres poderes en uno.

Detrás de todo este movimiento está el final: cambiar la ley y que esta ampare al separatismo.

Será el primer paso. Después vendrá el País Vasco, ahora expectante, y no sé incluso si quedará la Castilla de Isabel, Aragón de Fernando, y algo más de nuestra querida España.

La convocatoria de la plataforma Unión78 convocada para el día 13 de junio en contra de la concesión de los indultos a los condenados por el proceso independentista es necesaria, ahora más que nunca, pero no olvidemos que lo que está en juego no es la cárcel —si o no— de unos delincuentes, sino la unidad de España, España como nación. El resto son monsergas y tapados.

Cuidado porque además «Sánchez y derribos» tienen prisa porque saben que el 4 de mayo fue el principio del fin de su poder, pero antes quieren acabar con la nación española, demostrarnos que él es el Poder y se llevará puesto a quien se le interponga. Sea quien sea.

Él es el Estado, eso sí, un estado sin nación.

No es el indulto, es mucho más.

Conviene recordar las palabras del Rey, ya lejanas, del 3 de octubre de 2017.

Dijo el Rey:

«Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña.

Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno.

Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando ─desgraciadamente─ a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada.

Esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los españoles, particularmente a los catalanes.

A los ciudadanos de Cataluña –a todos− quiero reiterarles que desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.

Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña.

Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

¡Tantas cosas, tanto, decía el Rey!

Decía el Rey: « Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada».

Majestad, después de cuatro años de Vuestras palabras quién está fracturada y enfrentada no es la sociedad catalana, sino la española.

Manifestémonos por el compromiso de la unidad y la permanencia de España. Eso es con lo que pretenden acabar.

Además con toda la chulería de la que es capaz solo «Sánchez y derribos».

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 junio 2021

 

LA POLÍTICA Y LAS ARMAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La cita se la hizo Aristide Briand a Lloyd George durante la I Guerra Mundial: «La guerra es asunto demasiado grave para dejarlo en manos de los militares». Sucede lo contrario. Por tanto debió arrepentirse y ya nadie se atreve a repetirlo. Caer en manos de los actuales políticos nos puede llevar a inciertos lugares. Uno de ellos es el de las Armas.

¿Dónde se ha ido el líder de Podemos? Su desaparición, junto a alguno de sus íntimos, hace pensar: bien o para mal. La milicia tiene el término adecuado para definir el abandono de tus tropas ante el fracaso personal. Los códigos de conducta y los sancionadores también lo contemplan.

Hay algo muy preocupante en todo esto: una explicación lógica. Nos la deben.

En política casi nada tiene otra lógica que el interés partidista. La aparición de la señora Ayuso y la caída de la izquierda requieren de un nuevo planteamiento en la derecha española y un reajuste en los programas y partidos. Si no es así la gravedad será el preludio del fin.

Lo de Iglesias puede ser una huida hacia delante o una retirada a tiempo, o cualquier cosa; incluso peor. ¿Se constituirá con Mando y Estado Mayor fuera, pero dentro? Habrá que esperar sin perderle de vista.

Al fin parece que el espejito mágico de la Moncloa se ha roto y ya no es el más bello quien le pregunta por las mañanas.

Todo está sucediendo de manera extraña y poco entendible para el común de los mortales. Se empieza a adivinar —en el mundo—un intento de sosegar el ambiente político tan deteriorado por este convulso periodo de pandemia; y más. Sosegar en lo político no es otra cosa que hacerlo en lo económico en unos momentos en los que a la pandemia le viene a la zaga el gigante Xi Jimping manejando el gran robot que queda fuera de control para el resto del mundo.

Se atisba un horizonte, ya cercano, de cambio, de fin de ciclo político, económico y, por tanto, social.

Solo me gustaría ampliar un poco ese horizonte y abarcar mayor campo de visión para que nada nos sorprenda.

Lo que veo me parece una tregua que incluso podría ser un simple alto el fuego.

La política sigue asustada y con exceso de aficionados que pretenden aprovecharse de ella. Las Armas están vigilantes. En ningún momento han bajado la guardia. No todas. ¿Cuáles sí, cuáles no? Adivinen.

Las Armas nunca se asustan y están en permanente estudio, adivinando el posible escenario próximo, aunque alguno enfoque de manera distinta sus estudios o solo recurra a la experiencia, como los dos mulos que tenía Federico el Grande que después de más de cuarenta campañas sobre sus lomos seguían siendo mulos. Siguen alistados. Cocean por aquí cerca.

La I Guerra Mundial se interpretó como «una guerra para acabar con las guerras».

Versalles dejó resentimientos y al fin se quedó en un armisticio por veinte años.

Hitler atacó Polonia el primero de septiembre de 1939; empezaba la II Guerra Mundial. Las agresiones en tiempo de paz habían empezado mucho antes con la ocupación de Renania en 1936.

Díganme si encuentran algún parecido actualmente. Los despliegues están, Armas preparadas y la Renania de ahora ya está ocupada.

En agosto de 1939, para más inri, Hitler firmó con Rusia un pacto de no agresión.

Jugar con la política es andar en la oscuridad por un rio de gasolina iluminándose con una antorcha. El Escamandro. Solo es necesario un mínimo error. Después lo que viene es la guerra: donde no hay lugar para la moderación.

O una debilidad política a la que le sigue otra de las Armas. El resto está escrito en la historia.

No es suficiente vencer. Hay que saber predecir y ver qué se esconde al otro lado de la colina. No te fíes ni del compañero de pareja.

Está próxima la reunión de la pareja Biden-Putin. Es insuficiente.

¿Será una reunión de la experiencia a la que aludía Federico el Grande o habrán estudiado el panorama? ¿Habrá espíritu de defensa o de conquista?

De entrada faltan interlocutores. Armas no faltan. El mundo ya no es de dos, lo que dificulta el equilibrio de la balanza.

Hay quien se cree que España no es una, sino una experiencia suya.

Los que así piensan y gobiernan, como los que formaron parte del equipo de Federico el Grande, ahí siguen, después de, exactamente, 43 años de experiencia. Cocean.

¿Nudo gordiano? Como Alejandro: «Es lo mismo cortarlo que desatarlo». Alguno lo hará con su espada.

Embastar y botasilla. El que tenga oídos…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 mayo 2021

 

 

 

 

MARRUECOS, EL SAHARA, CEUTA, MELILLA, CANARIAS, GRANADA, CÓRDOBA… Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

En este año se cumplen los 100 años de aquel desastre de Annual, bien analizado en el informe del General Picasso. Algunas circunstancias se repiten en lo político, en lo económico, en lo militar y en lo mediático.

En lo económico, son de señalar los pagos hechos a Abd-el-Krim por empresarios españoles. Hoy cabría preguntar por los textiles, conservas, agricultura, pesca…marroquíes con capital y beneficios para españoles, además de los millones de Euros de los gobiernos españoles que todos pagamos desde hace años.

¿Cuáles son nuestros intereses y balanza de pagos, con Marruecos?

También hay que señalar las relaciones españolas con Argelia, principal suministrador de gas a través del gaseoducto de MEDGAS, desde la costa oranesa.

En lo referente a Inteligencia y lucha contra el terrorismo, además de Marruecos, Argelia, ya desde la lucha contra ETA, está comprometida, hasta el punto de ir eliminando físicamente cualquier miembro implicado en acciones terroristas como anuncian sus periódicos desde hace años “ilsont laissé d’être en état de nuire”. Y como consecuencia el intercambio de información con España es muy posible también desde Argelia.

En lo referente a lo Militar es de sobras conocida la ínfima inversión en Defensa que los sucesivos gobiernos de España vienen haciendo llegando a ser, de entre 29 países, de la OTAN el 4º país (26º)que menos invierte en % de su PIB quedando solo por detrás Eslovenia, Bélgica y Luxemburgo. Hoy los misiles Tierra-Tierra, la Aviación y los Mar-Tierra permiten alcanzar objetivos estratégicos.

En lo mediático, en Annual, después del Barranco del Lobo y la Semana Trágica de 1909, se había creado una sensación de miedo que influía en el juego político con licenciamientos y disminución de contingentes, pobres dotaciones de municiones, y material, vehículos regalados por suscripción popular…inconsciencia de la amenaza aunque amplia experiencia de combate de sus mandos. Esta inconsciencia parece que se ha instalado en España desde hace muchos años, dando la impresión de que, como estamos internacional y socialmente “sanos”, no podemos caer enfermos de esa enfermedad social, llamada guerra. Como en Sanidad, en la prevención, más que en la cura, está el éxito.

En la historia mas reciente cabe señal que por los acuerdos de 1953 España recibió de Estados Unidos, en 10 añosdesde 1953,alrededor de 1.500 millones de dólares en créditos para compra de productos estadounidenses, alimentos, algodón y carbón… La ayuda militar fué de 456 millones en material militar, pero EEUU limitaba su uso a lo defensivo, y vetó el uso de ese material de guerra en Ifni.

A España, en periodo de carestía desde 1898, tras la guerra Civil, la I IGuerra Mundial y el bloqueo internacional, le interesaba la relación con EEUU para salir del aislamiento.

La cesión de IFNI se hizo, después de que Marruecos, recién independizado en 1956, apoyara a las bandas armadas de liberación en la guerra del noviembre 1957 a junio 1958. España y Marruecos firmaban el 1 de abril de 1958 los Acuerdos de Cintra cediendo España a Marruecos Cabo Juby (la actual capital es Tarfaya) en junio de 1958. Sin embargo, Ifni que no entraba en los acuerdos del 1956 pasó también a Marruecos en 1969.

La presencia española en la región databa de la época de los Reyes Católicos cuando Diego Herrera fundó entre 1476 y 1478una torre, Santa Cruz de la Mar Pequeña. Por otra parte el Sahara reclamado como territorio español en 1884en base a las  factorías en Villa Cisneros y otros puntos de la costa, sería delimitado en negociaciones con  Francia en 1900.

En Diciembre del 1974, el Polisario, que pretendía secuestrar a un saharaui, atacaba el fuerte de Tifariti y causaba varias bajas entre los saharauis y europeos de la Policía Territorial, que los perseguían. Para apoyarles, desde Smara, se helitransportaba, una sección de la 3ª Compañía IX Bandera del 4º Tercio de la Legión mandada por el Teniente M. Cuesta. En la operación los polisarios mataban al Sargento Legionario Carazo y herían al Cabo Legionario Suarez y el Legionario Barrero de la Compañía citada. Varios polisarios resultaban muertos. Ante el tiroteo, el Teniente Costa B (XXV AGM) despegaba. Una pala de un helicóptero recibía un impacto.

Como consecuencia, ese mismo día, pasaba destinado desde la 6ª Cía/ Xª Bandera/4ºTº, para  servir en la 3ªCía/IXª Bra.

En Junio de 1975, en el fuerte de Mahbes el Teniente E. Sánchez R (XXV AGM), capturaba a la compañía Marroquí del capitán marroquí Abua Chej Uld Salec Uld. Baali. Entre su armamento, los marroquíes disponían de misiles SAM, como alguno lanzado contra nuestros helicópteros, que nuestras unidades no disponían.

En la noche del 2 al 3 de Agosto otra unidad Marroquí atacaba el Fuerte de Policía Territorial de Hausa y a la Sección paracaidista de guarnición próxima. Al mando del Capitan Blond, se hallaba de paso hacia Echdeiría, la 3ªCía /IXª Bra/4º Tº Legión  con los Tenientes Roel y Díaz de Villegas (XXV AGM). Como resultado del ataque, resultaba muerto el Cabo 1º paracaidista Joaquín Ibarz Catalán y herido el legionario R. Llorens y varios marroquíes muertos.

El Secuestro de dos patrullas de nómadas, con un soldado europeo muerto también fue una acción sonada del Polisario. Hubo más muertos saharauis a manos del Polisario. Podríamos seguir mencionando acciones armadas del Polisario, como aquellas en las que  intervenía el Teniente E Bueno (XXV AGM).

En mayo de 1975 en una visita de ONU al Sahara Español éramos testigos de la acogida por saharauis apoyando al Polisario argelino y pidiendo la salida de España.

Posteriormente, en El Aaiun agentes marroquíes colocaban explosivos plásticos en establecimientos civiles. En las pistas colocaban minas que también causaron bajas.

En lo referente a la representación saharaui, como provincia Española, los Saharauis Procuradores en Cortes (hoy llamados diputados) se pasaron con armas y “bagajes” a Marruecos. Los españoles podemos ayudar pero nada debemos a los saharuis, que en su elección estuvieron mal representados, y así se lo hice saber, en 2013, a un notable mauritano originario del Sahara Español. Los líderes saharauis y ONU son los responsables de su situación.

Entre esas dos líneas una Polisario y pro Argelia, pro URSS y otra pro Marruecos y pro EEUU quedaron los saharauis. Uno de ellos el ahora Coronel retirado del Ejercito Español, Hammadi Uld Mohamed Chej Mohamed Lamin, recibía ofertas y presiones directas e indirectas sobre su familia para tomar partido por uno de los dos bandos y decidió seguir siendo Español. Un Soldado de España a quien aprecio, hombre del desierto, que se convirtió en Diplomado Superior para Mando de Tropas de Montaña en Jaca donde compartimos una año pirenaico y luego un tiempo en Melilla.

En el Sahara, aquella Provincia Española en juego, estaban los fosfatos de Fox Bucraa  que, si pasaban a Argelia, le darían el control mundial, además de una salida al Atlántico y una posible base soviética frente a Canarias; como la que ahora han montado en Siria en el último conflicto.

En las patrullas observábamos los cables de las prospecciones sísmicas geológicas petrolíferas y los oficiales de la 3ª Cía/IXªBra/4ºTercio ocupábamos en Edchera un corimec dejado por los “petrolitos

La riqueza del banco de pesca también ya era evidente entonces en Villacisneros y Cabo Bojador.

La Marcha Verde, invasión Marroquí del Sahara, iniciada el 6-N de 1975, asesinado el Presidente del Gobierno ,Almirante Carrero, en 1973, y en agonía el Jefe del Estado Español, el General Franco, acabó de cerrar la decisión política de abandonar aquella provincia del Sahara Español.

Estados Unidos apoyó abiertamente a Marruecos, como había hecho en la guerra de Ifni, en tiempos del régimen del General Franco.

Si miramos a Ceuta y Melilla, españolas desde 1580 y 1497, constatamos que son dos realidades geoestratégicas diferentes por la menor o mayor separación de la península (Artillería de Costa del estrecho, la Flota, aeropuerto…) por la proximidad de Argelia a Melilla con unidades acorazadas Marroquíes interpuestas y por el dominio topográfico del monte Gurugú sobre Melilla.

Sin embargo sus guarniciones son similares habiéndose publicado entre 2006 y 2008 una reducción en sus estructuras operativas. A esto habría que añadir materiales terrestres insuficientes y anticuados (Ej. Los BMR vistos ahora en Ceuta iniciaron su andadura en 1979).El material se empezaba a corregir a partir del 2008 pero aun presenta carencias a la hora de ofrecer un mínimo de disuasión, de movilidad  y de supervivencia para nuestras tropas. La cadena de mando militar Sevilla-Madrid tenía conocimiento entonces de las necesidades.

La excusa de Marruecos no tiene por donde agarrarse, pues sus Servicios de Inteligencia están al tanto de la atención prestada por los gobiernos de España a terroristas etarras, como Bolinaga.

Ha sido una invasión-desafío lanzada por el Gobierno marroquí y consentida por la administración de EEUU, que toman nota de nuestras reacciones. De nuevo la iniciativa y la sorpresa marroquí han actuado. ¿Nuestros servicios de inteligencia y diplomáticos en Marruecos sabían y alertaron?

La posibilidad de este tipo de marcha-invasión era conocida desde que se produjo la Verde pero hay que definir medios y ROEs para tratar ese tipo de invasión y dar la orden de aplicación. Hay medios no letales para parar estas marchas “civiles” que, como en el Sahara, son encuadradas por agentes marroquíes, que se quedan.

Los principios fundamentales del arte de la Guerra son: Voluntad de Vencer QUERER vs Caballo de Troya, Libertad de Acción SABER vs minus habens y Capacidad de ejecución PODER vs  -% PIB.

La guerra, no se limita a un punto, hay que evitarla pero sobre todo hay que ganarla.

Lo Militar, que es la ultima Ratio de la libertad y soberanía española, sin dejar de ser la Fuerza hasta aplicarla, apoya la Diplomacia de la Reciprocidad y la Economía. En la gestión de crisis existen opciones de respuesta militar (MRO) antes de llegar al conflicto armado.

La disuasión empieza en los Gobiernos que creen y quieren a la Nación, en este caso la Española. La disuasión en todos los ámbitos, por supuesto en el mediático, pero particularmente en el militar, implica capacidades y voluntad de empleo (Las pruebas nucleares en los países que las poseen, mostraban esa voluntad de empleo). Una disuasión inexistente por debilidad, lleva al conflicto y al vasallaje; es un suicidio programado.

Recordarán el chiste de aquel ladrón que sólo había robado un burro, luego resultó que, detrás atados, había muchos otros animales: Chafarinas, Melilla, Peñón Alhucemas e islotes, Peñón de Vélez, Ceuta, Perejil, Canarias, Córdoba, Granada,…Barcelona, Bilbao…¿Hasta dónde?

¿España está por encima de los partidos? ¿Qué aporta a España, separada de Rusia, nuestro tratado con EEUU? ¿Pretende la política exterior española separarnos de EEUU y Europa? ¿Qué pagará Marruecos?

Las personas marroquíes, saharauis, españolas (cántabras, catalanas, vascas, gallegas, valencianas, aragonesas, navarras,…), yugoslavas,…en su mayoría son buenas y se entienden, van donde les llevan ,forman parte del paisaje hasta que se encuentran dentro del problema.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España. ExComandante General de Melilla.

Mayo 2021

Blog: generaldavila.com

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega tricentésima octogésima

Hay que estar muy endiosado, hay que ser muy soberbio, hay que ser muy narciso. Hay que creerse por encima del bien y del mal, muy por encima de los españoles, mortales, que sufren anonadados las desquiciadas amenazas y agresiones a nuestra soberanía y a las extremas situaciones sanitarias, económicas y sociales; hay que ser más que nulo en empatía.

Y  hay que tener la cara de cemento armado para presentar, impertérrito, un programa (¿?), un bodrio infumable  y auto  propagandístico de setecientas páginas. Un tipo que se hizo con la presidencia de Gobierno con una fraudulenta moción de censura en la que siendo preceptivo no lo presentó; y que lo presenta ahora, un PROGRAMA DE GOBIERNO para 2050; Gobierno, indudablemente, presidido por Su Excelencia, él mismo, parece.  El mismo que escribe (¿?) o al menos firma, el prólogo de de tan magna obra. ¡En fin!: “The  man in his high castle”, “El hombre en su castillo” en su traducción española; una serie que presenta un mundo en el que los aliados hubieran perdido la II GM. y que, todavía, no me atrevo a recomendar.

Lean si a bien tienen el primer párrafo del prólogo; pues de ese tenor es el contenido hasta la última de las 676 páginas.

“España es uno de los países más desarrollados del mundo (1) (sic) Quienes tenemos el privilegio de habitar en él, gozamos de vidas satisfactorias (2) y muy longevas, solo  (sic) superadas en duración por las de Suiza y Japón (3). Esto se debe a las virtudes de nuestro clima, nuestra dieta mediterránea y nuestra particular forma de vida (4) pero también a la existencia de un estado de bienestar moderno y robusto (5) que nos ha dotado de una sanidad (6) y una educación de calidad, de calles apacibles (7) y seguras, (sic)(8) y de una red de infraestructuras (9) y viviendas (10) de primera.”

No está mal, diez llamadas en diez renglones; pues así es todo, lo que lo convierte en ilegible. ¡Cuánto esfuerzo de personal, dinero, tiempo y medios malgastados! ¿Para qué: ad maiorem  Petri gloriam…?. ¡Y, además, cursi! Uno, que masoquista no es, se ha limitado a hojear el índice, y quedarse con el primer párrafo aludido, el cartel de la cosa y la firma -como testarudo, obsesivo y narcisista lo definen los expertos en grafología- de SE. Me han bastado para componer mi soneto de hoy. El que sí se lo ha leído es Agapito Maestre y como “Utopía, propaganda y autoengaño” titula su comentario al respecto. Lo ha clavado.

De la prensa de mayo 2021

SÁNCHEZ PRESENTA LA ESPAÑA IDEAL DE LOS PRÓXIMOS  30 AÑOS.

 El documento de 100 expertos aspira a modernizar el país para alcanzar a los líderes del mundo en bienestar y conocimiento. El presidente propone “un gran diálogo nacional” para acordar un proyecto de país

 

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LOS VERSOS DEL CORONEL

El maestro (Cont.)

 3.- Madrid, segunda estancia; pintor del rey

Por indicación del Conde Duque de Olivares, Juan de Fonseca capellán del Rey hace llamar a Velázquez a Madrid, ciudad a la que vuelve en 1623.

En verano de este año pinta algunos bocetos y retratos sobre el Rey, los infantes y el Príncipe de Gales que por la corte zascandileaba por si fraguaba, que no, su matrimonio con la infanta María.

Consecuencia de ese primer encuentro y del gusto de Felipe IV por su obra fue que en octubre de 1623 se ordenó a Velázquez trasladar su lugar de residencia a Madrid, siendo nombrado pintor del Rey; y parece seguro que este retrato de 1624 fue una copia del que le hiciera el año anterior.

Retrato oficial con los elementos clásicos del retrato cortesano. El bufete de trabajo sobre el que apoya la mano, junto con el papel de la mano derecha, aluden a la actividad de gobernante, siendo referencia directa a su trabajo diario. La mano, apoyada en la espada, sugiere su responsabilidad en la defensa militar de los reinos.
El dominio espacial, colocando la figura en una estancia indefinida, está perfectamente logrado y anticipa los mejores retratos del artista, que no obstante, corrigió la posición de los pies y la caída de la capa, para dotar a la imagen de una mayor esbeltez.

 Félix Torres.

VÍDEO. LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE

Grabado y editado por Rafael Dávila López

Siempre la palabra. El mejor o peor misil que despliega en los grandes ejércitos de hoy. Depende del corazón.

Es una larga historia para que la que se han arrojado demasiadas palabras como si fuesen misiles. Impactos destructores tan persistentes como innecesarios. Es hora de hablar sin arrojar las palabras.

Lo hemos hecho de España, de una de sus fracturas internas, el paréntesis que ha provocado una ruptura en el necesario, cada vez más urgente, encaje del antes y el después.

Sin conocer no es posible poner en orden las ideas y perdonar los graves errores cometidos en ambas orillas.

Revisar documentos ha llegado a encorvarme, algo menos que el tiempo ocupado en pensar y enlazar lo que se ha dicho, dice y puede que se diga.

Y de todo eso; surgió esto. Así ha sido y así se lo mostramos.

Olvidemos las precauciones, los prejuicios, las maldades y abramos los cajones de la historia.

Ya no deberíamos temer a la palabra.

Rafael Dávila Álvarez

Blog; generaldavila.com

29 mayo 2021

Gran historia de la Guerra Civil. Publicado en Libertad Digital por Agapito Maestre

Con todo mi agradecimiento dejo constancia en el blog del artículo publicado ayer 26 de mayo 2021 en Libertad Digital por mi admirado Agapito Maestre.

No eludo lo bueno, tampoco lo malo, que todo debe ser admitido y asimilado, pero cuando es bueno lo que te dice un catedrático y maestro la cosa se pone seria y se trasforma en responsabilidad. ¡Gracias maestro!

Publicado en Libertad Digital del día 26 mayo 2021

Por Agapito Maestre

Gran historia de la Guerra Civil

Un hombre de armas y letras ha escrito un gran libro. Rafael Dávila Álvarez, general de división retirado, ha compuesto un magistral ensayo de memoria e historia, de investigación y crítica, de batallas militares y estrategias de guerra. Y, sobre todo, narra con el alma de Heródoto y la objetividad de Tucídides la guerra más terrible del siglo veinte. La guerra de España. Levanta acta con ojos de lechuza de un suceso trágico que nadie debería utilizar en la arena electoral: la Guerra Civil. Jamás flaquea la escritura de Dávila, porque su voluntad de verdad está muy por cima de afirmaciones de servicio a causas ideológicas. Estamos ante un hombre firme con un principio claro: la Nación no se negocia.

La mirada limpia del general Dávila al acontecimiento más horrible de la historia reciente de España nos permite leer y reconstruir un pasado que, por desgracia, algunos tratan de presentarlo como presente. Gracias a la inteligencia de Rafael Dávila, ese pasado, que se obstina en no querer pasar, se convierte para sus lectores en una materia delicada y digna de ser escudriñada y pensada con mucha atención. De esta historia todavía hay mucho que aprender. Aprendamos, sí, para no repetir sus errores. La historia como maestra de la vida es la lección más deliciosa que nos transmite de principio a fin este libro de historia, de genuina historia, aunque la modestia del autor nos lo presenta como materiales para seguir pensando la terrible tragedia.

Muchas son las aportaciones de este libro al conocimiento de la historia de la Guerra Civil, pero yo destacaría en esta crónica de urgencia, mientras llega la hora del recuento de un libro de 431 páginas, un acercamiento sin prejuicios ni faramalla ideológica a la época. Afán de objetividad tiene siempre su repaso de la historia que va desde el el Pacto de San Sebastián, el asesinato de Calvo Sotelo, las elecciones municipales y la expulsión de Alfonso XIII hasta el final de la guerra con la entrada de las tropas nacionales en Barcelona, pasando por las reuniones previas al alzamiento, la muerte de Sanjurjo, la creación de la Junta de Defensa Nacional, la presencia de don Juan de Borbón en España para combatir con los nacionales; el estallido de las tropas que cruzaron el Estrecho al mando de Franco; la financiación de la guerra, con documentación inédita sobre el oro y las joyas donados por particulares, entre ellos Carmen Polo; el oro del Banco de España, etcétera. También es relevante el respeto idéntico que exhibe el autor a la hora de analizar las ideas y las acciones de los dos principales contendientes, por ejemplo, las citas y el informe del general Vicente Rojo y su visión de la guerra son de nota.

Pero acaso donde Rafael Dávila Álvarez nos muestra con mayor claridad y contundencia su musculatura intelectual es a la hora de presentarnos la figura del general Fidel Dávila Arrondo, su abuelo. Los cuadernos, las anotaciones y los archivos de don Fidel son puestos a disposición de todos los españoles con gran pericia intelectual por su nieto. Fidel Dávila Arrondo aparece como el gran estratega militar para ganar las grandes batallas del Ejército del Norte, que fue determinante para dar fin a la guerra. La peripecia del general Dávila después de que sustituyera a Mola, muerto en trágico accidente de aviación, como jefe del Ejército del Norte es contada con razón apasionada hasta el punto que le llevó a enfrentarse, en momentos decisivos, con Franco. Los detalles y tensiones entre Dávila y Franco, incluida su correspondencia, son para releerlos despacio. La narración sobre los combates en la Sierra de Caballs es sobresaliente y, sin duda alguna, hasta ahora desconocida. Si es verdad que el plan del general Franco en la gran batalla del Ebro, expuesto en su directiva del 16 de octubre, que tendía a estrangular la «bolsa comprendida entre la rama curva del Ebro, desde Miravet a Cherta», era conocida, esto nunca hubiera sido posible sin la previa ocupación por sorpresa de la Sierra de Caballs. «Ocupación por sorpresa» que fue posible sólo y exclusivamente a la inteligencia militar de don Fidel Dávila Arrondo, seguido por el coronel Mizzián. El general Dávila, por decirlo en corto y por derecho, si no desobedeció, hizo oídos sordos a una orden de Franco… En fin, apasionante es el relato de don Rafael:

A las 8.30 de la mañana llegó Franco al puesto de mando y preguntó a Dávila:

–¿Cómo va la operación?

–Mi general, Caballs ha sido ocupada y la operación continúa.

El Generalísimo dio un respingo en su asiento, y sin contestar pidió los prismáticos para observar el terreno, que verificó durante el tiempo en que permaneció en el puesto de mando sin despegar los labios, como hizo al marcharse.

Así se terminó el Ebro. La guerra estaba ganada. De nada había servido el último intento desesperado del general Vicente Rojo.

Muchos asuntos aclara esta obra, aporta extensa documentación y cuenta cosas nuevas, por ejemplo, quién votó en contra, en la famosa reunión de Salamanca, del nombramiento de Franco como jefe del Estado español. Ya habrá ocasión de desvelar qué hizo Cabanellas. De momento, anotemos que La Guerra Civil en el Norte (Esfera de los Libros) es una seria investigación de archivo sobre un auténtico genio militar que puso su inteligencia al servicio del Ejército Nacional para ganar casi todas las batallas de la guerra civil en el Norte de España, el general Fidel Dávila Arrondo.

Artículo en Libertad Digital

Blog: generaldavila.com

28 mayo 2021

 

 

INDULTA E INSULTA MIENTRAS PUEDAS. Rafael Dávila Álvarez

El Mando y el que gobierna requieren tener el entendimiento abierto a lo que su sociedad demanda o requiere.

Alejandro Magno, en su grandeza comprendió que su ejército deseaba volver, amaba más a Grecia que a los nuevos territorios conquistados; y regresó a casa. No era él; eran ellos; ni siquiera eso. Era su Patria. Nada hay más grande y que por tanto requiera mayor cuidado. El que esto no entiende no está capacitado para el gobierno.

La justicia se representa en una balanza junto a la espada. Son la equidad y la fuerza. La equidad sin la fuerza es pura retórica. La fuerza sin equidad es tiranía. También lo es si la fuerza toma parte y deja de ser una forma de sostener la equidad. La espada mantiene el equilibrio o puede ser el desequilibrante.

No tiene la justicia un fin político ni más poder que el que la Ley le otorga. El difícil equilibrio de los poderes es lo que diferencia a una democracia de algo que solo pretende aparentarlo. Manejar poder y los poderes es una tentación de la que sabemos sus consecuencias, pero que alguno todavía usa en su abuso.

Cuando la justicia —el poder judicial— manda, requiere o aconseja, conviene obedecer, atender o escuchar con atención. Si se trata de obedecer y no se hace, hay que usar la espada de su emblema. Si requiere, no se puede mirar hacia otro lado. Si aconseja, mejor estudiar las razones. Ese es su poder: el del pueblo soberano, que descansa en su balanza y confía en su espada. Ni más ni menos.

Si la espada habla con más elocuencia que la Ley se comete una regresión que se paga con vidas y hacienda.

Si se olvida la Ley y se impone la autoridad para ponerse a la cabeza de los que van contra la Ley aludiendo venganza cuando se ha pretendido romper con la unidad de la Patria, lo más sagrado que tiene un pueblo, nos encontramos no con un indulto, sino con un gravísimo insulto a todos los gobernados por el insultador. Pasará no a condenar la destrucción de España, sino a encabezarla.

El tribunal que juzgó a los que pretende indultar el gobernante ha dicho «no» a la concesión de cualquier forma de indulto. No hay razones de justicia, de equidad y utilidad pública. Y lo más grave: No hay arrepentimiento. Lo volverán a hacer y lo predican con soberbia y chulería.

¿Será cosa de fuerza, se impondrán por la fuerza?

Las circunstancias del acceso al poder por parte del poder ejecutivo no le dan derecho a que todos paguemos un capricho político que tratan de justificar con la palabra indulto sin alegar ni una sola razón jurídica que lo avale. Se trata de la unidad de España, de indultar a los que han pretendido romper la unidad de España, de los que después de ser condenados siguen en su intento. Es el poder judicial el que dice «no». Los españoles y su justicia.

No. No sé si estos gobernantes recuerdan, que defender la unidad de España es su primer deber y que hay que hacerlo incluso con la vida si necesario fuera. Eso dice la Constitución.

¿Qué están en su derecho de dar el indulto? No de cualquier manera. Lo saben, lo harán, pero lo pagarán. En las urnas, sí.

No olvidaremos que se irán después de encender la mecha del enfrentamiento y la desunión. Hace mucho tiempo. El que ya no tienen, aunque hayan dejado la mecha encendida que se consume cada día un poco más.

Es la unidad de la patria España. ¿Aún no nos hemos enterado?

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 mayo 2021

ASÍ SE GANÓ LA GUERRA CIVIL CON EL EJÉRCITO DEL FRENTE NORTE. PUBLICADO EN LA RAZÓN DEL DÍA 25 MAYO 2021 POR JUAN BELTRÁN


LA RAZÓN. DÍA 25 MAYO 2021 POR JUAN BELTRÁN

ASÍ SE GANÓ LA GUERRA CIVIL CON EL EJÉRCITO DEL FRENTE NORTE

Rafael Dávila publica «La Guerra Civil en el Norte», un ensayo basado en la documentación inédita del archivo de su abuelo, el general Fidel Dávila, colaborador de Franco clave en la victoria militar

A pesar de ser una de las guerras sobre las que más se ha escrito y debatido y de contar con un enorme archivo documental y bibliográfico, la Guerra Civil española sigue aportando documentos muy valiosos y esenciales para profundizar en él entendiendo el por qué y cómo se produjo, así como la razones de su desenlace. A esto pretende responder el general de división Rafael Dávila Álvarez (Madrid, 1947) con la publicación de «La Guerra Civil en el Norte» (La Esfera de los Libros), ilustrado con 40 fotografías, mapas y, sobre todo, una importante documentación inédita procedente de distintos archivos, principalmente el de su abuelo, el general Fidel Dávila Arrondo, un oficial de Estado Mayor forjado en la guerra de Marruecos, Jefe de Campaña del general Silvestre y estrecho colaborador de Franco durante la guerra, comandante del Ejército del Norte y triunfador en Asturias, Santander, Bilbao, el Ebro y Cataluña. Dávila ha realizado un trabajo arduo fruto de muchas horas de investigación en esos archivos familiares. «Mi abuelo era muy minucioso y tenía la costumbre de ir anotando en unas libretas negras, muy pequeñas, con una letra endiablada, sus quehaceres diarios. Este tipo de documentación tan personal supone un material nunca antes publicado y esta es una de las singularidades y alicientes de este libro –explica–. Agendas, calendarios, manuscritos, oficios, partes de guerra, órdenes, cartografía original, mapas, croquis, esbozos, apuntes, borradores, cartas, telegramas… papeles que fueron blancos y son sepia por el paso del tiempo. Hay tanto material que queda para una segunda parte a la que llamo la segunda guerra civil de Franco, a partir del 39. Con estos documentos como base empecé a escribir, pero luego me fueron llegando otros de enorme valor a través de mi blog de gente que tiene cosas que no sabe cómo contar o no se atreve y me los mandaron para incluirlos».

Con todo ello, Dávila no se ha quedado solo en el desarrollo de los combates y los esquemas de batallas, sino que ha pretendido hacer un recorrido interior por los temas más trascendentes. «Esa correspondencia personal me ha permitido entrar en los entresijos de la toma de decisiones, en las dudas, tensiones y discrepancias entre ellos –que también las hubo– al afrontar ciertas situaciones y esto ofrece un aspecto menos conocido de la guerra. En este sentido, por ejemplo, cuento como novedad, pero con verdadero rigor, cómo se nombra a Franco Jefe del Estado, quién lo nombra y cómo. Nunca se hizo en una votación en pleno de la Junta Militar, fue mi abuelo quien tuvo que ir recabando los votos de cada uno. O la inclusión de los diarios de operaciones de los años 38 y 39, que son auténticos y verídicos, de primera mano, los que ellos anotaron día a día. Un documento imprescindible para seguir la evolución de la contienda hasta el final que, por lo inédito e importante, creo que tienen un gran valor histórico».

La guerra, paso a paso

Su recorrido va desde el Pacto de San Sebastián, las elecciones municipales y la expulsión de Alfonso XIII hasta el final de la guerra con la entrada de las tropas nacionales en Barcelona, pasando por las reuniones previas al alzamiento, la muerte de Sanjurjo, la creación de la Junta de Defensa Nacional, la presencia de don Juan de Borbón en España para combatir con los nacionales; el estadillo de las tropas que cruzaron el Estrecho al mando de Franco; la financiación de la guerra, con documentación inédita sobre el oro y joyas donados por particulares, entre ellos Carmen Polo; el oro del banco de España; el nombramiento de Franco como Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos de manera un tanto casual y hasta ahora contado de manera no muy ajustada a la verdad; la muerte de Mola, la campaña del Norte; la ayuda extranjera; las principales batallas: Madrid, Brunete, Teruel, el Ebro con detalles desconocidos como los combates en la Sierra de Caballs y el avance hacia el Mediterráneo; además de un informe demoledor del general Vicente Rojo y su visión del conflicto, los momentos de tensión de Franco con sus más directos colaboradores y la correspondencia entre los generales Dávila y Franco sobre el discurrir de la guerra.

Para el general Dávila, la clave en el devenir de la guerra estuvo en el Frente Norte, que es donde verdaderamente se desarrolló el conflicto. «Desde San Sebastián hasta Asturias, incluyendo el Ebro, Valencia y Cataluña, porque Madrid era un frente estabilizado y Andalucía estaba parada. Madrid obsesionaba particularmente a Franco y sus generales estaban un poco hartos de tener que venir a auxiliarlo –como en Brunete– porque esto obligaba a desestructurar al Ejército norteño. Cuando termina la guerra en el Norte, queda un ejército forjado y endurecido que acude en ayuda de lugares como Valencia o Cataluña. Son varios los aspectos que influyeron en su conquista, «que fue durísima por el clima, la lluvia, el frío y por la gran resistencia que ofrecieron como soldados –afirma el general–. Cuando a la muerte de Mola, Dávila, que no era tan conocido como otros generales, se hace cargo del Ejército del Norte, se empiezan a estructurar los Ejércitos, a contar con Estados Mayores, a dejarse de guerra de columnas y comenzar a ser unidades de verdad con estructuras de Brigadas, a utilizar cartografía bien hecha. Además, se cuenta con la ayuda italiana y la aérea de la Legión Cóndor alemana. Para mí –afirma– hubo tres hombres claves en la Guerra Civil, y lo documento, que son Dávila, Vigón, su jefe de Estado Mayor y Martínez de Campos, una persona muy desconocida, pero que tuvo una importancia decisiva como jefe de artillería del Ejército del Norte.

Pero aun siendo esto muy importante, influye también que en el Norte no existe prácticamente el ejército republicano, hay uno que hace Aguirre, que está peleado con los batallones de Santander y los asturianos. Ese maremágnum fue el gran error militar del gobierno republicano en toda la guerra, como también lo fue no hacer uso adecuado de la flota cuando la tenían en sus manos. ¿Por qué ocurre esto? –se pregunta–. No tenían mandos y eso fue clave, su falta de organización, de mandos y de un mando. En cambio los nacionales lo tuvieron con el nombramiento de Franco como Jefe único del Ejército nombrado por la Junta de Defensa Nacional, que supo ver esa necesidad. Tener un mando unificado y unas directrices claras fue esencial para ganar la guerra», asegura.

La guerra, paso a paso

Después de 85 años quedan cosas por conocer y documentos que revelar, pero lo peor para el general Dávila es que «la Guerra Civil sigue abriendo debates acalorados y escribiéndose desde el enfrentamiento, a pesar de que en los años 80 se dieron el abrazo del perdón. No acabamos de convertirla en una pieza de la historia. Soy de la opinión de que hay que hablar, no callar ni olvidar, pero sin inquina, con verdad y sin venganza, con honradez y buena disposición para admitir los errores que todos cometieron. Hace falta la mentalidad de la Transición para caminar juntos como españoles. Aquí no estaba pasando nada hasta que de repente vino un señor y empezó a decir que hay que sacar una ley para removerlo todo. Se ha vuelto a despertar el espíritu guerra-civilista y esto es un paso atrás. Desenterrar a los muertos y darles honores, sí, a todos, pero de ahí a tirarnos piedras a la cabeza otra vez, no. Más que de enfrentamiento, hay que darle el punto científico-histórico, aceptar que la guerra civil y todo lo que la rodea pertenece definitivamente a la historia, o si no, seremos incapaces de superarla», sentencia.

Don Juan de Borbón quiere combatir

Cuenta Rafael Dávila que sobre la presencia de don Juan de Borbón en España a comienzos de la guerra se han contado demasiadas historias que, con alguna mentirijilla, han compuesto un relato novelesco. Los datos que él describe son relatos familiares íntimos que sirven para completar la historia. El 1 de agosto de 1936, Don Juan cruzaba la frontera, acompañado de su hermano Jaime, para incorporarse como voluntario en las filas nacionales, pero sus deseos se vieron pronto frustrados. En Burgos se presentó en el domicilio del general Dávila. Al abrir la puerta, sus hijas Carmen y María Luisa, exclamaron asombradas: «¡Es el Rey!». Como él no estaba, lo mandaron a Capitanía General y su encuentro allí fue exclusivamente con Dávila, sin Cabanellas ni Mola presentes. Tras el agradecimiento y la amabilidad, lo definitivo de la reunión fue una frase del general Dávila a Don Juan: «Su lugar no está en el frente, sino en el futuro de España».

Sobre el autor

Rafael Dávila Álvarez (Madrid, 1947) es general de división retirado, viene de familia de larga tradición militar, ha sido ayudante de campo de S.M. el rey Juan Carlos I, coronel jefe de la Guardia Real, general jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, jefe de Tropas de Canarias y de la Primera Subinspección del Ejército (Madrid). Ha sido ampliamente condecorado con las grandes cruces como la del Mérito Militar y Real y Militar Orden de San Hermenegildo entre otras muchas. Actualmente es escritor y pintor y su blog sobre historia de España y las Fuerzas Armadas, generaldavila.com, acumula más de cinco millones de visitas.

LA RAZÓN 

 

Desde su atalaya cordobesa F. Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO EL RETABLO DE MAESE PEDRO, SÁNCHEZ Entrega trigésima septuagésima novena

Bastante tabarra nos ha dado ya esa pandilla de impresentable con sus pellizquitos de monja durante más de tres meses para al final ponerse de acuerdo en el reparto de poltronas  y mamandurrias separatistas, que es de lo que se trataba.

Con un soneto de patriótica esperanza termina hoy mi comentario, ante la constatación de que un señor independentista de apellido Aragonés -y no Catalán, fina la ironía del destino- ha sido nombrado baranda de la cosa con los votos de dos delincuentes, uno en la cárcel y el otro huido de la Justicia.

De la prensa de mayo de 2021

 PERE ARAGONÈS,  INVESTIDO COMO  PRESIDENTE DE LA GENERALITAT

 

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LOS VERSOS DEL CORONEL

El maestro (Cont.)

En el momento en que Velázquez pintó este cuadro no había llegado aún a Sevilla ninguna obra del Greco, por lo que hace suponer que en su primer viaje a Madrid (1621) fue cuando pudo tener la oportunidad de pasar por Toledo, contemplar su estilo e impregnarse de la tradición toledana en relación con este milagro mariano. ¿Conocería  el grupo escultórico que aquel realizó para  un retablo, y que actualmente se expone en la sacristía de la SICP. justo delante de El Expolio? Pienso que es posible.

Desde luego, la influencia del “toledano” es patente tanto en la espiritualidad que se desprende de la figura del santo como en la composición de la obra. Este influjo es una de las pistas que permite fechar la obra hacia 1623. La figura de la virgen y de las ocho mujeres (santas aquí, ángeles en El Greco) del fondo son típicamente velazqueñas, con rasgos andaluces, y ajenas a la escena central.

Y es precisamente esta observación la que me da pie para titular y concluir mi soneto, con la evocadora situación de un paralelismo entre la locuaz y despreocupada actitud de este grupo y el de aquellas ninfas, “que, en el río metidas”  y ajenas también a las cuitas de Garcilaso se entretienen “agora unas con otras apartadas, contándoos los amores y las vidas” ¿Y cómo, ya puestos, no traer el soneto del toledano?; me lo permito en uno de los más deliciosos de su, escasa pero intensa e insuperable serie que nos llegó gracias a los desvelos de la mujer de su amigo Boscán. Dice así el que conocemos como

 Llorando camina el poeta por la ribera del Tajo; desde luego que llora por amor de una mujer. Pero, ¿de quién?: ¿De Guiomar, de Isabel, de Beatriz? No parece que sea por el de su esposa, Elena, la de “El ancho campo me parece estrecho; la noche clara para mi es oscura; la dulce compañía, amarga y dura, y duro campo de batalla el lecho”. ¿Recuerdan?

Pero, volvamos al cuadro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CEUTA, MELILLA, MARRUECOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

ESPAÑA, MARRUECOS Y EUROPA. UN PRESIDENTE PERDIDO.

Las visitas de Don Juan Carlos a Marruecos desde el año 1979, primera visita oficial como Jefe de Estado, siempre tuvieron una trascendencia que nuestros políticos no han sabido interpretar ni aprovechar. Algún día se contará el papel de nuestro Rey como “desfacedor de entuertos” provocados por nuestros más inteligentes gobernantes.

Contenido político de alto nivel y mutuo interés económico, han destacado como titulares de todas las visitas. Hay algo más que intereses políticos y económicos. Don Felipe, nuestro actual Rey, lo sabe y en un gesto de enorme valor para la “gran política” visitó Marruecos como nuevo Rey de España. No fue un viaje de mera presentación. Sirvió para entregar el testigo recibido de su padre y confirmar el espíritu de unión y entendimiento que Marruecos y España necesitan y sus reyes quieren por encima de todo.

Hoy, con el nuevo presidente del Gobierno y su errática política, la incertidumbre sobrevuela esas relaciones que son clave para España.

Desde 1912 y tras el tratado hispano-francés, la acción militar española en África se limitó a ejercer su acción protectora entre Yebala y el Rif, como el tratado le obligaba. Toda su actividad se centró en mantener la autoridad del Sultán de Marruecos y apoyar a la administración mixta marcada en el acuerdo. El levantamiento rifeño protagonizado por Abdelkrim el verano de 1921, con el ataque a nuestras tropas en Annual, fue el comienzo de una nueva situación y el inicio de una guerra de trágicas consecuencias para España. La rebelión tenía en principio un carácter exclusivamente nacionalista, aunque alimentada con dinero y armas de dudosa procedencia  y una mezcla de xenofobia y de fanatismo religioso. Abdelkrim se enfrentó al protectorado español pero lo que realmente corrió peligro fue la unidad del Imperio, hoy Reino de Marruecos, con el intento de “República del Rif”; algo que conoce el actual Rey de Marruecos. España nunca fue conquistadora en Marruecos sino pacificadora y en amparo de la autoridad del Sultán.

Nuestra relación con Marruecos está llena de luces y sombras y hay que asumirla de una vez por todas. La situación política en el norte de África lo exige más que nunca y la desorientación y crisis en Europa también exige que alguien mantenga abierto ese puente que tiene sus pilares asentados en las dos orillas a través de España. Ceuta y Melilla cobran cada día más valor estratégico, humano y político. Su valor es compartido y de creciente interés para Marruecos, España y Europa. Pero ese valor es fruto de su españolidad como nexo de unión con Marruecos y no de confrontación. Si Ceuta y Melilla dejaran de se españolas, Marruecos y Europa se alejarían, algo que a ninguno le interesa. Es hora de que veamos esto con claridad y empecemos a trabajar desde estas dos ciudades españolas de aires africanos con la importancia que el futuro las reserva. Las presiones o taimarse uno y otro no conducen a nada. Hablemos claro y despejemos las dudas históricas. Somos viejos amigos que, aunque en ocasiones nos miramos con recelo, tenemos mucho en común y una necesidad imperiosa de entendernos. No debemos marcar una línea de fractura sino compartir intereses antes de que llegue un tercero en discordia. En los palacios nos entendemos; ahora toca entenderse en los siguientes escalones… y en la calle. Todo pasa porque la política, también la europea, y los que la ejercen capten el mensaje y aprendan de la historia.

Es el momento de la gran política y de que España juegue su verdadero papel en Europa, un papel que hasta ahora ni Alemania, ni Francia nos quieren dar, pero que debemos exigir. Lo malo es que nuestro presidente tampoco se lo cree y anda errático y mendicante sin saber realmente donde están los intereses de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

25 mayo 2021

Blog: generaldavila.com

Fue publicado el 14 agosto 2018 y el 23 de diciembre de 2020.

Puede que cada vez queden menos oportunidades.

DE ANNUAL AL CORAZÓN DE ESPAÑA: MELILLA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Daba comienzo 1921. La confianza en nuestra actuación en el Protectorado de Marruecos por los éxitos de nuestras armas y las muestras de amistad de la población indígena se reflejaba en el mensaje de la Corona del 4 de enero.

«Singularísimo aspecto de esa obra civilizadora es para nosotros la que en Marruecos hemos asumido, resguardando derechos e intereses primordiales de España que logramos ver universalmente reconocidos, y me es muy grato, señores, solicitar vuestra atención, y esta traerá necesariamente consigo vuestro aplauso y vuestra gratitud, para los magnos progresos en esa obra realizados durante los últimos meses.

El esfuerzo marcial de un Ejército abnegado y heroico, hábilmente combinado por los aciertos del mando con las más eficaz acción política, ha traído a contacto directo con nuestra misión civilizadora territorios y muchedumbres que hasta ahora la rehusaron o resistieron, y cuanto allí ocurre permite asegurar que nos acercamos rápidamente al término de los sacrificios que en sangre y dinero viene haciendo el país por el logro de un sagrado designio nacional.

Allanadas las resistencias materiales, establecido el contacto moral con el pueblo cerca del cual nos corresponden esas funciones de Protectorado, hemos de ir rápidamente a la realización de aquellas obras de altura y de fomento económico, que han de producir, a la vez que el bienestar del pueblo tutelado, la compensación para el tutor de los esfuerzos consumidos en la empresa».

Habían sido derrotados los kabileños de Beni Ulixech y solicitado el amán por los de Beni Said. El general Silvestre ganaba en prestigio entre los jefes indígenas además de necesitar estos su apoyo ante la situación de penuria en la que se encontraban debido a las malas cosechas de los años anteriores.

Se había ocupado el Monte Mauro. Era un hecho notorio que recorrió la médula del sentimiento rifeño. El mando de Melilla ordenó estudiar las líneas de penetración hacia Alhucemas. Las dificultades eran grandes y entre ellas destacaba la falta de fuerzas al quedar licenciados los soldados del reemplazo del año 1917. Era necesario cubrir bien los flancos y atender de manera urgente a la construcción de caminos, terminación del ferrocarril y mejorar los servicios de intendencia y telégrafos. Antes de operarlo se necesitaba consolidar lo conseguido y constituir una línea base donde apoyar el avance.

«Se carecía de elementos para hacer nada más».

Se propuso la ocupación de Afrau (Sidi Hossein) que era imprescindible para englobar la costa en la zona del Protectorado lo que mostraría la eficacia de nuestro quehacer además de fiscalizar y fomentar el comercio desde la costa con el interior y evitar el contrabando. Había que acabar con la imagen de «unos soldados entre una cuantas piedras rodeados de alambres que contaban los días que les faltaban para regresar a su pueblo natal y además se carecía de elementos para hacer nada más y se había rebasado el límite de elasticidad de las fuerzas del territorio», en palabras del jefe de la Sección de Campaña del Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla.

No fue así. Se decidió seguir adelante. Un general de huevos al que «le sobraban fuerzas». El ministerio de miraba para otro lado y no enviaba los créditos necesarios para convoyes y caminos.

«La situación era de extremada paz en el territorio dominado e incluso en el sometido, pero no ocupado; pero un mando previsor no podía desconocer la versatilidad de sus habitantes, que, por otra parte, estaban armados, más los factores de su crueldad, frugalidad, forma de combatir, de grande peligrosidad en guerra irregular, y ello en relación con los elementos y fuerzas con los que, en momento de cambio en las relaciones de paz, pudiere garantizar el dominio y la victoria».

Había autorización expresa del Alto Comisario para establecer las posiciones necesarias para la seguridad del terreno y las que juzgase convenientes para facilitar los futuros avances con la única limitación de la escasez de elementos y medios disponibles.

El general Silvestre estimó que Annual entraba dentro de los límites de la autorización y encargó la operación de su ocupación al coronel Morales.

Era el 15 de enero de 1921 cuando a las 1030 horas se ocupaba Annual.

Tenía la aguada al pie del poblado y a una distancia de cuatrocientos metros del campamento. Desde que fue ocupada no dejó de verse vigilada al estar en los límites de la hasta hacía poco tiempo insometida kábila de Tensaman y dentro de una orografía durísima. Constituida por tres colinas en cuyo declive e interior se asentaron los campamentos.

En la posición, y mientras era fortificada, comentó el comandante general ante su Estado Mayor, la facilidad con que había sido ocupada y volviéndose al teniente coronel Dávila, jefe de su Sección de Campaña, contrario a la ocupación en aquellas condiciones de desprotección, le preguntó que qué tenía que decir ahora.

—Mi general, yo no digo que los pelos se me han puesto de punta porque no los tengo; pero sí digo que me ha salido pelo a través de la calva. Ahora sí que opino, mi general, que hay que ocupar inmediatamente Sidi Dris, si puede ser mañana mejor que pasado, y hacer en ella base fuerte.

Entrábamos en lo desconocido.

—Pero ¿qué es lo que ha pasado en Annual?

«Se llegará a recuperar el territorio perdido y a dominar el que fue durante muchos años motivo de constante preocupación; pero temo que los afectos  anteriormente conseguidos tardarán mucho tiempo en volver a aparecer, para contrarrestar los sedimentos de los odios producidos, y mientras estos subsistan el problema seguirá agudizado» (1921. Teniente coronel Dávila. Jefe de la Sección de Campaña del Estado mayor de la Comandancia General de Melilla).

Miles de muertos y prisioneros. Se había llegado a las puertas de Melilla. Cien años han pasado. ¿Solo?

Troya va cambiando de nombre y está en todas partes, siempre es en una encrucijada. Desde Annual también se había llegado a las puertas de Troya y Héctor se vio obligado a salir a luchar en campo abierto. Hubo que esperar después de su muerte. Por la puerta oeste entró el caballo de madera arrastrándose sobre troncos. Es tan visible que no se ve y los guerreros que lleva dentro campean con sus armas como si fuesen necesitados de amparo.

Hay ocasiones que es preferible leer lo que ya está escrito; mejor que repetirse.

«Quebrantados por la guerra y contrariados por el destino en tantos años ya pasados, los caudillos de los griegos construyeron, por arte divino de Palas, un caballo tamaño como un monte, cuyos costados forman con tablas de abeto bien ajustadas, y haciendo correr la voz de que aquello es un voto para obtener feliz regreso, consiguen que así se crea. Allí, en aquellos tenebrosos senos, ocultan con gran sigilo la flor de los guerreros, designados al efecto por la suerte, y en un momento llenan de gente armada las hondas cavidades y el vientre todo de la gran máquina»

Baja entonces corriendo del encumbrado alcázar, seguido de gran multitud, el fogoso Laoconte, el cual desde lejos, «¡Oh miserables ciudadanos! ¿Qué increíble locura es esta? ¿Pensáis que se han alejado los enemigos y os parece que puede estar exento de fraude don alguno de los Dánaos?» (Virgilio. La Eneida. Segundo Libro).

Mientras esto subsista el problema seguirá agudizado.

¿Pensáis que se han alejado los enemigos? Mirad dentro.

Tendremos que solicitar el amán cuando el caballo rompa las tablas de abeto y queden al descubierto lo que guarda en sus tenebrosos senos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 mayo 2021