¡AVISPA! ¡ALCORNOQUE! ¡FUEGO, MOVIMIENTO Y CHOQUE! ¡IN-FAN-TE-RÍ-A! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

inmaculada1‹‹El Recluta que llegare a una Compañía, se le destinará a una Escuadra, de cuyo Cabo será enseñado a vestirse con propiedad, y cuidar sus armas, enterándosele de la subordinación, que desde el punto en que se alista en el servicio, debe observar exactamente. A ningún Recluta se permitirá entrar de Guardia, hasta que sepa de memoria todas las obligaciones de una Centinela, llevar bien su arma, marchar con soltura, y aire, y hacer fuego con prontitud, y orden››.

Saber con precisión el nombre de los Cabos, Sargentos y oficiales de su Compañía… ¿Lo recuerdan?

Soldado soy de España

y estoy en el cuartel

contento y orgullosos

de haber entrado en él.

Amor a la Patria, tu  juramento a la Bandera.

Al  jurarla la besé

y fue el beso una oración.

Madre mía, madre mía

el que te daría con el corazón.

No se olvida, nada de esto se olvida. Tampoco el lugar, el Arma, Cuerpo o Servicio donde has servido. Sí, servir es lo que se hace en milicia, servir a la Patria y eso se sabe antes que cualquier otra cosa. Se servía en Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros, Transmisiones o en los imprescindibles Cuerpos y Servicios. Ahora ya no hay Armas (la política también en la semántica) sino Cuerpos militares y especialidades fundamentales. El caso es que no van a acabar con las Armas y menos con su espíritu. Lo primero que sabe un soldado, antes incluso de llegar al campamento, es el arma a la que pertenece. Lo sabe y lo asume con honor y orgullo. Asume su historia, su peculiar forma de acción que la caracteriza. Porque ser de Infantería o de cualquier Arma combatiente o servicio no es tener una especialidad sino tener un sentimiento que penetra desde la historia del conjunto hasta tus entrañas llegando a contagiar tu cotidiana vida con su peculiar forma de ser.

 

Armas y Cuerpos funde nuestro emblema

en unión y hermandad sin igual

y unida siempre luchará hasta el fin

por España la Academia General

Estos primeros días de Diciembre tienen un significado muy especial para los soldados españoles. Es la celebración de las Patronas, Arma de Artillería: Santa Bárbara. Infantería: la Inmaculada Concepción. Nuestra Señora del Loreto: Ejército del Aire.

Quien sirve se encomienda, quien firma con un beso a su Bandera morir por ella, reza; quien se aleja de su casa y de los suyos, mira al Cielo y espera:

Como la madre que al niño le canta

la canción de cuna que le dormirá

al arrullo de una oración santa

en la tumba nuestra, flores crecerán.

El que se encomienda y reza, espera: amparo, consuelo y perdón

 

Al morir el valiente Artillero

defendiendo tenaz el cañón, el cañón

dale ¡ Oh Virgen¡ sublime y piadosa

siempre  amparo, consuelo y perdón,

siempre  amparo, siempre amparo,

siempre  amparo, consuelo, consuelo y perdón,

siempre  amparo, consuelo y perdón.

 

Por eso un soldado reza. A la Buena Muerte y al Dolor de una Madre, a la Virgen del Carmen,  a Nuestra Señora del Loreto, a la Inmaculada Concepción. A Santiago Apóstol o a Santa Bárbara, San Fernando, San Juan Nepomuceno o a Santa Teresa de Jesús.

Son pechos que esperan anhelantes besar la cruz aquella

 

De pechos que esperaron anhelantes

besar la cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla

 

Algunos han renunciado a la trascendencia y piensan que la muerte es el final, pero cuando esta se ve cerca y se convive en su proximidad, no hay soldado que no rece. Dicen en la Armada que el que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá como lo aprende sin que le enseñe nadie.

Hoy el rezo es por todos ellos, por los que celebran en estos días su Patrona.

Pero mi Arma es Infantería, mi Patrona la Inmaculada Concepción y a Ella hoy es mi canción

 

Ardor Guerrero vibre en nuestras voces.

y de amor patrio henchido el corazón.

entonemos el Himno Sacrosanto.

del deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

De los que amor y vida te consagran.

escucha, España, la canción guerrera

canción que brota de almas que son tuyas

de labios que han besado tu Bandera.

De pechos que esperaron anhelantes

besar la cruz aquella

que forma con la enseña de la Patria

el arma con que habrán de defenderla.

Al final creo que todos somos de infantería, que caminamos con la misma carga, que hemos vivido momentos en los que el camino era una encrucijada que hacía nuestro paso lento y vacilante. Todos hemos sido centinelas en largas noches de espera, sin saber lo que tras la aurora nos esperaba. Todos llevamos huellas de heridas cicatrizadas y úlceras de las jamás curadas. Todos somos infantes de manos agarrados, cuando sabes que tú solo no puedes y necesitas del otro su mirada, que te empuje, que te anime, que te diga ¡tira, que de esta salimos!, ¡que no pasa nada! Aunque lleves las plantas de los pies y el alma calcinadas.

Y es que todos somos infantes porque todos hemos sentido la angustia de esos instantes en los que tanto importa la vida porque intuyes que todo puede acabar, para siempre. Ser infante es rezar y esperar, buscar amparo, consuelo y perdón.

Todos somos infantes de Nuestra Señora Inmaculada. Somos una canción que brota de almas que son suyas y de labios que han besado la Bandera.

Porque todos hemos  besado la Cruz aquella que forman la enseña de la patria y el arma con que habían de defenderla.

Infantes, soldados que sirven a pie, devoto soldado español que hacia un hoyo en la tierra para guardarse del frío y del aire. Junto a la iglesia de Empel. ‹‹A las primeras azadonadas saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. La imagen, entre las banderas, es llevada en procesión a la iglesia y los soldados rezan con fe a su Virgen Inmaculada››.

Griten conmigo, gritemos todos por nuestra infantería. Se oirá en todos los cuarteles de infantería los jóvenes gritos que desde el amanecer, hace ya muchos años, lanzan los infantes el día de su Patrona:

¡AVISPA! ¡ALCORNOQUE!  ¡FUEGO, MOVIMIENTO Y CHOQUE!    ¡IN-FAN-TE-RÍ-A!

¡Feliz Patrona!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 diciembre 2022

CONSTITUCIÓN. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

CONSTITUCIÓN

El poder sin límite no es poder sino Dictadura. Regula ese límite el acuerdo legal que los pueblos se dan al que llamamos Constitución. Ocurre que esa Ley es para todos y no es suficiente con respetar la letra, sino que hay algo mucho más importante: respetar el compromiso moral que encierra su articulado y que no es otro que la base de la Constitución, en lo que se fundamenta, que no es otra cosa que la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Es decir que no se basa, ni se compone ni se redacta de manera ajena a la unidad, o dicho de otra manera sin unidad no hay Constitución en España que dicho por segunda vez de otra manera es decir que no hay España, o por tercera vez: no hay nación española. Ni españoles, ni historia de España, ni cultura española, ni idioma español; no hay fronteras ni regiones, no hay nada más que traiciones y traidores, algo que no recoge texto legal que no sea el de los piratas.

Ante las diferentes interpretaciones que pueda tener una Constitución se marca un mal llamado Tribunal Constitucional que como hay mucha piratería todos quieren subirlo a su barco y que enarbole su insignia partidista y nosotros nos creamos su independencia y virtud, su compromiso con la Ley y la justicia.

Pues creo que debe ser lo contrario. Obras son amores. No me quieras tanto y quiéreme mejor.

En política todo debe estar basado en la desconfianza porque aquí es imposible fiarse de nadie. Nadie quiere a nadie y ni entre ellos se quieren. Cada cual interpreta y decide según su interés y beneficio. Es mejor sospechar y acusar que verse envuelto en el engaño.

Ser juez y parte forma parte del truco y no fiarse ni del compañero de pareja norma muy saludable para la libertad y por tanto para la democracia.

Constitución albada y muy manipulada en su interpretación. Razón por la que el asalto al Constitucional forma parte de la actividad más frenética de los partidos para asegurarse el poder omnímodo por encima de la Constitución.

LA UNIDAD DE ESPAÑA

Hay una historia común más antigua que La Constitución. Es la que nos ha llevado a construir esta bella y gran Nación llamada España. En su seno están nuestros tiempos, los orígenes, cada paso y sentimiento. No podemos despreciarla, inventarla o abandonarla. Significaría desaparecer del tiempo y el espacio. Es de todos y gracias a todos. Por eso es la ley que conforma nuestra convivencia y solidaridad: la indisoluble unidad de la nación española. Por eso su significado: Patria común e indivisible de todos los españoles. Es así y así debe seguir. Cueste lo que cueste, pese a quien pese.

Ahora ¡después de tantos años!, unos pocos, muy pocos, nos incitan al enfrentamiento que, aunque no se produzca, dejará abiertas heridas, casi incurables por ser entre hermanos, entre histórica y genéticamente iguales.

Está en grave riesgo la unidad de España. Crisis oculta bajo los pliegues de una rugosa y oscura forma de hacer política de mínimos y mantener el poder a toda costa y a costa de la debilidad de los españoles que, incomprensiblemente, aguantan todo, incluso lo jamás visto: que les hablen alto y con mentira. Que se les mienta. Que destruyan su unidad.

Llevamos años avisando. Cada paso hacia la ruptura lo hemos denunciado dando a la vez soluciones amparadas en la Constitución. Con respeto, pero con firmeza. Recordando nuestra misión, la de españoles, y el juramento ante nuestra Bandera. No por ser militares, que también, sino por ser españoles, como tantos, millones, que se han sumado a nuestra indignación y propuesta: Defender la unidad de España. Muchos hemos sentido la soledad y el vacío sin saber cómo actuar, donde hablar, gritar, manifestar, sentir el amparo y la esperanza de que esto no sucederá. Pero las heridas ya están abiertas ante la escandalosa pasividad de nuestras instituciones que han cedido la iniciativa a los independentistas y antisistemas. Ellos nunca han ocultado sus intenciones que han aireado con provocación y flagrante permisividad.

Ya no hay lugar para el diálogo. Inútil propuesta. Mentira. Una más. Para ellos no hay más recorrido que el que les lleve a la ruptura, a la suicida independencia.

Ante esta situación ¿qué hacer? ¿Confiar en las instituciones? Nadie se fía. La culpa es de ellos. Nadie nos convoca, nadie nos reclama, nadie nos conforta. Corta se queda la palabra cuando los hechos nos adelantan. Se va cumpliendo lo que ayer decíamos, pero peor es que se va a cumplir lo que decimos hoy. Cada vez el futuro está más cerca. Y no hay movimiento que nos tranquilice. Ni líder en quien confiar. España se rompe.

Día de la Constitución española junto al mensaje que recibo de un veterano; y lo transcribo

Soy soldado y juré ante la Bandera a mi patria defender hasta morir si necesario fuera.

Soy soldado y conozco la Ley y su mandato. Tradición junto al fervor patrio.

Soy soldado y como tal, joven o viejo, mantengo mi palabra donde incluso no pueda.

Soy soldado y cumplo con hechos el beso que de mis labios saliera.

«¡Desgraciado país aquel que hace odiosa la carrera de las armas, aquel que alquila los ejércitos en los días de peligro, aquel que los degrada nutriendo sus filas de hombres sin virtudes ni patriotismo, aquel que con su menosprecio mata el honor militar y ahoga las nobles ambiciones! Repasad la caída de todos los grandes Imperios y veréis que el primer síntoma de ella ha sido la desorganización moral de las tropas, el rompimiento del lazo que debe unir al ejército y al país, el desprecio o el odio del ciudadano al soldado» (Comandante Villamartín).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 diciembre 2022

 

 

 

EL REY ANTE LA SEDICIÓN. Rafael Dávila Álvarez

Muchos españoles de a pie se rigen por las moderadas y prudentes palabras del Rey, símbolo de la nación española y referente ante la confusión del mismo concepto de nación. No suele ser frecuente oír al Rey hablar de manera institucional de asunto tan grave como lo es la unidad de España, que Él simboliza, pero en momentos de crisis nacional, —el actual lo es, ya que se están poniendo las bases para la independencia de Cataluña que se encuentra en rebeldía institucional—, no es necesidad sino obligación institucional que se pronuncie ya que de no hacerlo a muchos les surge la duda de si España podría dejar de serlo, por uno u otro camino.

El Rey lo hizo. Habló. Contundente y muy claro. Día 3 de octubre de 2017. Todos lo entendimos, aunque algunos, entendiéndolo, sabían que con ellos no iba aquel discurso y que aquellas palabras formaban parte del esquema general trazado para una España que no lo será. El Rey quizá forme parte de lo que dejará de ser y nadie habrá tenido la culpa. No hay que ser muy listo ni entendido en política para ver como paso a paso se va desmontando lo que hasta ahora se había construido sobre una base de convivencia y decoro con la historia de España y sobre todo con el respeto a todos los españoles. Porque la primera misión de un gobernante es gobernar para todos y respetar las normas de convivencia entre españoles, sean sus votantes o no, y evitar predisponer a los ciudadanos al enfrentamiento y situar a la nación ante la fuerte dicotomía de conmigo o contra mí.

No hay dos Españas ni tres ni cuatro ni diecisiete; hay una y muy fuerte, pero se pueden construir desde dentro, desde el poder, todas las divisiones que uno quiera a base de mentir, inventar, legislar y dar dinero. No hay más ni menos en estos momentos donde la identidad se construye desde los presupuestos del Estado y desde la aprobación de las leyes para lo que antes se aprueban los jueces que han de dictaminar su legalidad constitucional. Es decir que el que hace la ley hace la trampa. Como decía d´Ors «en el principio fue el membrete».

A las pruebas me remito.

Ante el delito cometido por las Autoridades Catalanas: proclamar la independencia de Cataluña, es decir, quebrar la Constitución, enfrentar a españoles contra españoles…

DIJO EL REY: «Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña» […] «han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley… […] «Han quebrantado los principios democráticos» […] «Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional…».

El problema de seccionar el discurso es que no hay ni una frase que sobre. Tampoco que falte. Pero como todo el discurso ha sido desdibujado con una y exclusiva pincelada del presidente del Gobierno, puesto de acuerdo con esos a los que el Rey señalaba, todo queda en una gran incógnita que cada día más nos asombra e introduce en una nube de incongruencia y desconocimiento sobre a quién hacer caso y de quién escuchar la directriz, el consejo, la norma, la palabra y la Ley.

Terminaba el Rey sus palabras —¿Borradas, olvidadas, condenadas…?—el 3 de octubre de 2017, cuando se delinquía contra la unidad de España:

«Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

Las palabras del Rey han tenido respuesta; ahora. Unos años, después, el suficiente para enfriar las cosas y manipular la infraestructura del Poder y asentarlo sobre un único Poder, ¿con qué nos encontramos?: indulto y más abiertas las puertas al independentismo: ni rebelión, ni sedición ni, por supuesto, unidad de España.

¿Puede habar mayor delito político, institucional, que pretender destruir España desde dentro?

Pocas cosas deberían separarnos en cuestiones políticas, pero desde luego nunca la de no respetar los artículos 2 y 8 de la Constitución en los que se proclama la unidad y el poder para su defensa:

—Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Y se demuestra la enorme importancia que esa unidad tiene poniendo en manos de los representantes de la Soberanía Popular a las Fuerzas Armadas para su defensa:

—Artículo 8.1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

No va a ser fácil llevar a cabo el delito, aunque el intento ha sido allanado para cometerlo impunemente sin existencia de sedición o rebeldía. Un camino sin obstáculo.

Si hacemos caso a las palabras del guía, del símbolo de la nación española, deberíamos cerrar esa posibilidad y no facilitarla. ¿Cómo? Respetando la Constitución y por tanto la independencia Judicial.

Habló el Rey aquel 3 octubre de 2017.

Somos quizá enemigos de nosotros mismos. Ninguna nación soberana consiente que se utilice la violencia o la amenaza de violencia con el fin de coaccionar a las más altas instituciones del Estado, limitar su autoridad pública y afectar a la integridad territorial.

Eso dijo el Rey y parece que nadie le hizo caso.

La confusión ahora es generalizada y todos saben lo que digo y porqué lo digo.

Ahora van a seguir el camino emprendido y sin consentir que se les levante la voz. Ni alta ni baja voz.

Amplio camino. Emboscados nos esperan.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2022

 

 

 

ASESINOS. Rafael Dávila Álvarez

Son los que asesinan, que yo creí que era eso; pero no: también aquel que es ofensivo, hostil, dañino. ¿y qué es asesinar?: «Matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa». Esta definición que da el Diccionario de la Real Academia está acompañada por otras dos: «causar viva aflicción o generar disgustos» y «Dicho de una persona en quien se confía: Engañar en un asunto grave».

Es decir puedes ser asesino sin asesinar (?). De acuerdo con la tercera acepción si confías y te engañan en asunto grave resulta que el que lo hace es un asesino, de lo que deduzco que entonces podemos decir que se ha cometido un asesinato.

¿Descabellado? A mí no me pregunten. Me limito a copiar el texto del Diccionario de la Real Academia. Por lo tanto, deduzco, que hay mucho asesino suelto sin necesidad de que nadie te pueda señalar por decir lo que no es o por acusar de pistolas, y bombas lapas. Se puede tildar a alguien de asesino solo por engañar en un asunto grave. Si no es así ruego al señor Santiago Muñoz Machado director de la Real Academia Española (RAE) que me lo explique, aunque según acaba de declarar «No somos dueños de la lengua, cada cual que lo use como considere», lo que me lleva a pensar que la libertad también está en usar las palabras como cada cual quiera y vea, mejor le convenga, a su libre albedrío (¿qué será eso?), para hacer buena política, como churros y porras, para tocar y destrocar y que entonces no sé cuál es la labor del señor Muñoz Machado ni sé para qué (¿puedo decir coño?) existe la Real Academia Española (RAE), que no lo es, claro, de la Lengua como alguno piensa, sino a veces deslenguada. Eso sí; Española. Depende.

Asesino se conjuga en el Código Penal, pero no en el diccionario, de ahí que se escapen los asesinos entre palabras y promesas; que nadie sepa si es peor ser homicida o asesino, porque todo está en la alevosía, el precio o ensañamiento y el tiempo se vuelve y revuelve para unos mejor que para otros, que «todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar», ahora es la hora de unos y luego será la de otros, pero aquí nunca digas de esta agua no beberé.

¿Ustedes se imaginan a los que señalaron como objetivo a las Torres Gemelas aquel 11S presentándose a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América? ¿O sentados en el trono del Palacio del Elíseo?

Sí. Es una pregunta retórica. Pero no hay mayor poder que el que da el combate con la lengua, servirse de la palabra y olvidar los hechos mientras baila la seductora víbora que se mueve en la política que encanalla la libertad con las falsas proposiciones y se mueven las máscaras zigzagueantes al ritmo del sonido del engañoso discurso.

Han entendido hasta la última palabra. Saben lo que digo: asesinos. No los de la RAE.

Conozco una versión que si ustedes quieren podemos llamarla también retórica, pero les ruego que la mediten. El escritor, Diego Saavedra Fajardo no la aplica a este caso porque era lo mismo, aunque otros tiempos. Para el caso no importa. Hagamos como la RAE. Sin normas, «No somos dueños de la lengua, cada cual que lo use como considere».

Lean: «Su actitud imita el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje».

Haciendo uso de mi libertad culmino la frase porque no me cabe duda que la intención de su viaje era inyectar su mortal veneno. Asesinar. Asesinos.

Claro que eso en la serpiente no es asesinar, sino su condición natural. ¿Es posible que sea también esa la condición natural de algunos?

No me cabe la menor duda. Pero seamos como la RAE. Allá cada cual y digan lo que digan yo no quería decir eso ni lo otro. Mejor: nada.

Es la incertidumbre de este viaje en el que todos hemos tomado billete y no sabemos a dónde vamos. Señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria.

Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2022

 

 

JERSÓN: NUEVO PLANEAMIENTO DE LA GUERRA (En manos de China) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sin mapa no hay guerra…

Desde tiempos inmemoriales los ríos, como obstáculos que son, han sido testigos de innumerables batallas dando su nombre a históricos enfrentamientos para ser forzados o defendidos.

El primer río que queda inscrito en la literatura es el Escamandro, a sus orillas: la batalla de los dioses en la Ilíada. Sonaron las terribles palabras: «Si el hijo de Crono te concedió aniquilar a todos los troyanos, empújalos al llano, fuera, al menos del cauce de mis aguas, y ya ejecuta tus atroces obras; pues llenas de cadáveres están ya mis amables ondas, y no puedo por ningún sitio derramar mis aguas a la divina mar, que con los muertos me voy volviendo estrecho, pues tú matas con gran violencia exterminadora. Mas, ¡venga ya!, acaba de una vez; preso el horror me tiene, caudillo de guerreros» (Canto XXI, Ilíada).

Alejandro Magno: de Gaugamela a la batalla de Hidaspes; Flavio Vegecio en Instituciones militares teoriza sobre el modo de pasar los ríos caudalosos. Clausewitz dedica un capítulo al paso de ríos en su obra De la guerra y todos los ejércitos del mundo recogen en sus doctrinas el paso y defensa de cursos de agua como un caso particular de la batalla.

«Los cursos de agua constituyen obstáculos para el movimiento y, en consecuencia para el ataque, y pueden proporcionar a la defensa una ayuda valiosa, aunque sean siempre superables».

Su valor como obstáculo depende de entre otros factores de su anchura, profundidad y velocidad de la corriente, la posibilidad de provocar inundaciones por la existencia de presas, las características de sus orillas y el periodo estacional lluvioso o seco. Los factores aludidos hay que analizarlos con suma cuidado ya que sin llegar a ser en principio decisiva una batalla para forzar su paso o evitarlo podría ser el comienzo de una situación general muy dificultosa para el perdedor sea este el atacante o defensor.

Así están las cosas en Jersón. Los rusos ocuparon al comienzo de su invasión la ciudad sin grandes dificultades y se establecieron en la margen occidental, margen derecha, del río Dniéper (Conviene recordar que hablar de la derecha o la izquierda de un río se hace teniendo como referencia la corriente descendente, es decir aguas abajo). No encontraron gran oposición, pero su Estado Mayor cometió el grave error de no ampliar la cabeza de puente, profundizar en la ocupación del terreno más allá de sus orillas para evitar que la reacción enemiga les obligase a tener el gran río a sus espaldas, un paredón contra el que podrían estrellarse ante la presión enemiga.

En la guerra en Ucrania de un tiempo a esta parte todo ha cambiado. Rusia ha tenido que reducir su frente, la penetración en Ucrania se ha detenido, las municiones se acaban, la logística se ha estresado y su objetivo estratégico se reduce, por ahora, al añorado sur de Ucrania. Quizá Rusia quisiera volver a los tiempos anteriores a la invasión. Consciente de su grave error político y militar ya no tiene marcha atrás. El crimen está cometido. Su ambición inicial le podría llevar a perder una guerra en la que jamás será ganadora. Es por lo que se plantea cambiar su estrategia política y por tanto la militar.

Ucrania se ha recobrado de los iniciales fracasos militares y el coraje de luchar por su libertad junto a la ayuda exterior le ha situado en el camino de la victoria.

Pero la guerra aún no está ni definida ni ganada por parte de ninguno.

En estos momentos la estacionalidad de la guerra es un factor a tener en cuenta.

Se libra la batalla de Jersón. El río Dniéper por medio. ¿Será el Escamandro que se revuelve ante tanta sangre vertida a sus aguas que oscurece aún más el mar Negro?

Deducimos de lo expuesto que ante la presión del ejército ucraniano en Jersón, el Estado Mayor ruso se haya preguntado que hacen sus tropas en el lado derecho del Dniéper y el obstáculo del río a sus espaldas. Tan buena como tardía pregunta que desde el punto de vista táctico no se entiende que haya tardado tanto en tener respuesta.

De ahí la lógica maniobra rusa de abandonar la ciudad de Jersón, cruzar a la orilla oriental del Dniéper y establecer allí una defensa sin idea de retroceso para defender el territorio que podría ser su definitivo trofeo de guerra caso de llegar a una negociación. En definitiva lo que parece adivinarse es algo que ya en crónicas iniciales de esta guerra apuntábamos: el objetivo de Rusia estaba en un frente marcado por el curso del río Dniéper, no más allá, aunque para obtenerlo aparentase querer mayores logros en profundidad. Es la única forma de entender el enorme frente inicial de ataque que tácticamente era imposible de sostenerse en el tiempo y el espacio. La progresión militar de Ucrania, su resistencia y fe en el triunfo son diversos factores que no fueron analizados por Rusia por lo que se ha visto obligada a aceptar la realidad de una guerra que se ha vuelto en su contra y amenaza los cimientos de la misma nación rusa que va camino de verse abocada al aislamiento y entrada en la miseria económica, moral y al desprecio del mundo libre. La situación es de tal gravedad que abre la posibilidad de que cualquier cosa ocurra.

Desde el punto de vista táctico, y dado que la estrategia ha pasado a estar casi derrotada por el error táctico y lo costos de lograr su objetivo, Rusia busca ganar tiempo y mantenerse en las posiciones alcanzadas, resistir la presión del ejército ucraniano e iniciar pronto la recuperación para con un mínimo cambio de rumbo pensar en una solución más política que militar.

Para ello la idea de maniobra del ejército ruso que preveo sea la de mantenerse en defensiva sin idea de retroceso en la línea oriental del Dniéper desde Jersón a Zaporiyia y su prolongación para englobar las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. Será objetivo fundamental, esfuerzo principal, defender la línea Jersón-Zaporiyia y contraatacar desde el sureste con la finalidad de envolver al ejército ucraniano. Mantendrá el escudo en la mano izquierda y atacará con la derecha donde lleva la espada. Si los últimos cambios organizativos en su ejército se lo permiten.

¿Es este un mal objetivo táctico para el ejército ruso? A la vista de los acontecimientos el ejército se podría dar por contento si fuese capaz de mantener esa posición a base de establecerse en la modalidad esencial de la acción defensiva, la «defensiva sin idea de retroceso», apoyada en el obstáculo natural del río Dniéper en una zona de terreno donde el río es el único obstáculo natural que lo permite. Esta modalidad defensiva siempre servirá como base para la realización de contraataques locales que debiliten la acción atacante. Salvaría Crimea y gran parte del terreno conquistado además de tener una posición siempre privilegiada, si es capaz de mantenerse en esa línea, para soportar una negociación e incluso para continuar con la guerra. Debe superar esta época estacional.

Esta solución táctica desde el punto de vista político es una opción aceptable que permitiría a Putin salvar su imagen ante los más radicales y continuar su liderazgo. Puede alguien pensar que nos olvidamos de Odesa, de la salida al mar de Ucrania, pero no lo olvidamos. Podría hasta beneficiar a Putin y a su imagen dejar esa salida abierta para la economía Ucraniana, como pieza de negociación ya que al fin y al cabo el dominio del mar Negro estaría en sus manos y por tanto bajo su control y amenaza cualquier movimiento.

Rusia se ve abocada a llegar a una solución antes de llegar a la final: la nuclear.

Si analizamos la invasión, allá por finales del mes de febrero, la maniobra táctica inicial del ataque ruso hacía prever que su objetivo táctico principal se encaminaba a una fuerte acción de fuego y movimiento de tropas sobre el sureste de Ucrania; el sur, menos defendido por las tropas de Ucrania, sería sometido a una fuerte amenaza y cubierto por los anteriores movimientos; los ejes de ataque comprobados eran: Eje Kiev- Eje Jarkov-Eje Donbás-Eje Azov y Eje Odesa. El Eje Odesa pronto fue desinflándose y todo el esfuerzo principal se llevó por los convergentes Ejes Jarkov-Azov apoyados por el Eje Donbás, una tenaza que se cerraría atrapando el Donbás mientras se amenazaba la capital Kiev sometiéndola a un fuerte asedio. Eso le llevaría a una posición de fuerza para obligar a Ucrania a rendirse ante su enemigo y doblar la rodilla ante el Kremlin política y militarmente. Rusia ganaría para ella los mares que le abrirían la puerta del cálido Mediterráneo.

Todo se derrumbó. Ya no existe el Eje Kiev. El Eje Járkov se ha diluido. La invasión por el sureste está detenida y por el sur, Jersón, la situación es de evidente fracaso. Ahora incluso Crimea podría estar en peligro para el invasor ruso.

La batalla decisiva de esta guerra podría darse en la zona de Jersón, a orillas del Dnieper, o ser el punto de apoyo donde la guerra gire hacia el sureste en un envolvimiento táctico a las tropas ucranianas, Todo es posible y nada está decidido en esta guerra que no tiene visos de acabar pronto.

El rio Dniéper puede convertirse en el canto XXI de la Ilíada: la batalla a orillas del rio.  Pero quedan aún los tres capítulos finales: La muerte de Héctor; Los funerales de Patroclo; El rescate de Héctor. Lo más sublime y trágico. La flecha final. Antes de la odisea. Porque habrá que regresar.

Antes de ello las hipótesis de guerra no se han cerrado: Bielorrusia está amenazante al norte. El invierno a las puertas. Corea en guerra, los mismos que se enfrentan en Crimea, pero descontrolados. China se impacienta. Han detenido su paso, pero el elefante tiene gran memoria y necesita mucha agua y alimento para sostenerse en pie. No puede detenerse en hazañas bélicas; por ahora.

Ucrania es un enorme laboratorio militar y político; económico. Proseguir la guerra a base de tanta y tan cara munición no sabemos hasta cuándo será posible que lo soporte la industria armamentística. Ese será uno de los factores decisivos de su futuro.

Y siempre habrá que recordar el azar, la fricción, y la sorpresa que en estos momentos podría guardar la ciencia nuclear en su fisión-fusión, la física cuántica o el mismísimo Escamandro.

Esperemos al invierno y a la respuesta del río.

Todos persiguen ganar la gran batalla. Definitiva. Será de un coste tan elevado que nunca debería darse. Será el final.

Solo una derrota política de Putin nos salvaría de lo peor. China puede tener la palabra.

General Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

21 noviembre 2022

 

UN PADRE ANTE LA MUERTE DE UN LEGIONARIO: SU HIJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La muerte de un legionario siempre conmociona a la Legión; los legionarios son almas tan duras como sensibles y aceptar la muerte en combate como tributo a la defensa y engrandecimiento de la Patria no significa desprecio a la vida y renuncia a los valores más queridos en la individualidad legionaria que se corresponde con ese espíritu conjunto de compañerismo, amistad y unión y socorro.

Hace unos días, una vez más, un Sargento Caballero Legionario entregó su vida en el cumplimiento del deber cuando se ejercitaba para el mejor desarrollo de su misión en Irak: Sargento Julio Luque Virues.

En el blog dediqué un recuerdo salido desde el alma de cualquier legionario, de los muertos y de los vivos, del alma que sobrevuela cualquier acto de esos hombres curtidos a la misión, sea esta cualquier misión, de paz o de guerra, de vida o de muerte: Caballeros legionarios.

Formación apretada de chapiris de borla roja y camisas desabrochadas en receptiva posición de obediencia y disciplina más allá de lo que cualquier normalidad puede soportar. Porque los legionarios todo lo aguantan, hasta lo imposible, todo, menos que les hablen alto, que para eso ya están ellos, para hablar del único lenguaje que conocen: el combate.

Ayer recibí un mensaje escrito al recuerdo de nuestro Sargento muerto en el cumplimiento del deber: eran las palabras de su padre: Comandante Julio Luque.

Se estremeció mi alma y rendí honores a la grandeza de una familia que lo da todo a cambio de no recibir nada. Las palabras del padre del Sargento muerto en acto de servicio son la recompensa a sentir tan hondo el servicio del ser más sencillo, humilde, duro y valiente que pisa la tierra: el legionario español.

Mi querido y respetado Comandante Julio Luque, padre del Sargento muerto en servicio a la patria, al honor, a la Legión: quiero que sepa que bañan mi rostro lágrimas de dolor y agradecimiento al saber que no es gratuita la lucha de unos hombres por su Patria, que el deber, el honor, la valentía, la caballerosidad, que el espíritu del legionario no son palabras huecas cargadas de simples motivaciones viscerales, sino que son un hacer diario, una forma de vivir y entregarse al servicio a los demás, y que esa es la Legión, solo esa; servir a España.

Sus palabras no me calan hondo por emotivas, y lo son mucho, sino porque responden a un sentir colectivo de muchas familias españolas a las que su hijo representa, humildes, sencillas, trabajadoras, ejemplares, que andan entre fatigas y diarios quehaceres sacando a esta noble y sufrida Patria de las garras de los malhechores.

No se preocupe mi querido Comandante. Cuando este martes a las 1700 horas se inaugure el monumento a la Legión en Madrid allí quedarán las almas de todos los que cumplieron el Credo de servicio que conforma la Legión. Allí no se levanta un bronce muerto; allí se levanta un humilde cielo legionario para acoger a todos los que con el alma uniformada de pura Legión cumplieron el mandato final de la vida legionaria: morir por la Patria.

No todos alcanzamos ese honor, pero nos miramos en el ejemplo de los que nos indican el camino.

Gracias mi Comandante y con su permiso dejo el testimonio de sus palabras que valen más que cualquiera de las que otros podamos pronunciar.

Julio está ya en el Cielo legionario junto a sus dos grandes amores: La Legión y su madre Oliva, muy juntos en San Fernando, en la mano del Ángel de la Anunciación. Una familia española, sufridora, cabal, valiente y legionaria trajo al mundo a un Caballero Legionario: su hijo Julio Julio Luque Virues. Descanse en paz en el regazo de su madre y de su Legión.

Mi Comandante: con su autorización dejo aquí sus palabras:

«A la orden de VE. Mi general, soy el Comandante Julio Luque, padre del Sargento Legionario fallecido el 30SEP22, en Viator, cuando volcó su BMR, salvando a sus legionarios, hoy con lágrimas en los ojos y en mi rostro leyendo sus palabras de apoyo a la mejor unidad, punta de lanza de España y del mundo, no tengo nada más palabras de agradecimiento. Mi hijo Julio AMABA LA LEGION, durante sus años en ella cumplió fielmente su Credo, y el último día de su vida cumplió varios espíritus del Credo, entre ellos «el de la muerte», hoy desde el cielo y ya formando en el Quinto Tercio, estará en inauguración de ese monumento dedicado a la legión por la que dio su vida. Arriba España! Viva el Rey! Viva la Legión! Mi general este es mi nún. de móvil — me encantaría que me llamase. Un fuerte abrazo legionario».

No hay escultor ni artista en el mundo que refleje el arte del amor legionario. En este día las palabras de un padre que aún siente el calor de su amado hijo tan cerca, tan penetrante, solo estas palabras suyas pueden reflejar lo que son estos hombres únicos y sin igual: los Caballeros legionarios.

¡Gracias Dios mío! ¡Gracias Cristo Legionario, Caballero de la Buena Muerte! ¡Gracias familia legionaria!

Sobrecogedor silencio. Que no lo rompa nadie.

Por ir a tu lado a verte…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2022

 

EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No les quede la menor duda. La estadística no suele fallar cuando se trata con datos contrastados empíricamente y se elabora con rigurosa ciencia.

En mi libro El Nuevo arte de la guerra ofrezco el sobrecogedor registro que podemos leer en la introducción de Jacobo Muñoz a su edición de Hacia la paz perpetua de Kant.

«Desde 3.600 a. C. hasta mediados de nuestro siglo el número de guerras documentadas asciende a 14.351, no habiendo disfrutado la humanidad durante este vasto periodo de más allá de 292 años de paz. En el transcurso de 3.357 años se firmaron unos 800 tratados de paz, sin que ninguno de ellos durara, contra lo estipulado, más de 10 años. Se diría que desde la última Gran Guerra, que costó 17 millones de vidas militares y 34 millones de vidas civiles, las cosas han cambiado y que la única guerra digna de ese nombre ha sido “fría”. Nada más lejos, sin embargo, de la realidad. Solo en 1989, por ejemplo, tuvieron lugar 92 conflictos bélicos, unos interestatales, otros debidos al desgajamiento de nuevos estados a partir de estados preexistentes de envergadura mayor y no pocos causados por tensiones motivadas por diferencias de religión y etnia».

Reflexionar sobre el hecho de la guerra es una asignatura pendiente que nunca tiene fin porque es la propia guerra la que sin fin ¿finalidad? va construyendo día a día la historia de la humanidad. No nos gusta, pero así es. Suele ocurrir que lo que con más ahínco construimos es nuestra propia destrucción, que no es destruir la comodidad ni siquiera el progreso, sino la destrucción del propio ser humano, su libre albedrío.

Un repaso por los acontecimientos de mayor relieve de nuestra historia, aquellos que han dejado huella eterna, nos lleva a presentar al actor omnipresente, protagonista de honor: la guerra.

Claro que las guerras nunca parecen tener responsables.

Final conocido

Después de haber comido entrambos doce nécoras,
alguien dijo a Pilatos

-¿Y qué hacemos ahora?
Él vaciló un instante y respondía
(educado, distante, indiferente):
-Chico, tú haz lo que quieras.

Yo me lavo las manos.

Claro y contundente Ángel González; porque solo el poeta está capacitado, junto al filósofo, para dar cuenta de lo que hay en las entrañas del hombre; que probablemente sea la guerra. Al final los responsables tienen las manos limpias y yacen bajo tierra el resto.

Fruto bélico bajo los escombros. Misterio, misterios, este ser humano que nace y hace entre cenizas y ruinas. Se repite sin solución de continuidad.

Mañana estará en las librerías mi libro El Nuevo arte de la guerra editado por La esfera de los libros y con prólogo de Gabriel Albiac.

La generosidad del filósofo se muestra en su introducción que condensa en primorosa síntesis lo que se esconde tras la máscara que incluso al mismo libro podría ocultar: la guerra.

«Romper la perspectiva engañosa, desvelar sus distorsiones ilusorias, salir del laberinto de apariencias contradictorias al cual nos han condenado los lugares comunes del lenguaje: los que nos impiden aún sospechar el envite conceptual que en el discurso de la guerra se juega. Y poner luz a una verdad sin la cual toda tarea del hombre es vana: que entre paz y guerra solo median convenciones arbitrarias de la lengua. Y que las reconfortantes barreras protectoras que esas convenciones alzan nos hacen siervos y, en el fondo, se empeñan en tratarnos como a niños. Y de asentarnos proclamas de buena voluntad, allá donde solo la matemática más acerada debería servirnos, porque lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida —en la muerte—de un hombre».

Suena tambores apocalípticos. Los siete sellos. Debemos conocer y para ello volver la mirada serena hacia nuestro interior e iluminar el entorno, descubrir lo que por tantas veces inquieta y sobrecoge con escalofríos de muerte. El nuevo arte de la guerra. Ante lo que dudo. Después de 12 capítulos he pretendido llegar a unas conclusiones. No las hay.

He tratado el conjunto de disciplinas que engloba el actual fenómeno de la guerra: lo militar, junto a lo artístico que fue, cuando la guerra era un arte. Lo académico junto al valor que recobra el armamento, para con ello concluir que la guerra táctica, pasó a ser estratégica para llegar hoy a su más intensa pronoética, guerra de intendencia; pura economía. Ese matiz de Clausewitz, la guerra es la continuación de la política por otros medios, bien podría anotarse al margen: …continuación de la economía por otros medios. Soberano señor es don dinero.

Los aspectos sociales, alianzas, lo informativo, junto a lo desinformativo, lo cibernético y las extrañas modalidades de las actuales guerras me han hecho meditar durante algún tiempo para ofrecerles un aspecto más de esta compañera de viaje tan molesta pero tan insistente en meterse en la maleta.

Después de recorrer el espacio y el tiempo, asistir con los grandes maestros del arte de la guerra a sus campañas y sobre todo intentar adentrarme en su pensamiento he llegado a la peor de las conclusiones: saber que no las hay. Siguen anotándose muertos en la terrible estadística.

Es necesario conocer: ¿Por qué la guerra? No se responde de manera sencilla, no con la mirada puesta en lo militar, sino en el corazón del hombre. Freud y Einstein mantienen el diálogo: ¿Por qué la guerra?

«Por consiguiente, parece que el intento de sustituir el poder real por el poder de las ideas está condenado por el momento al fracaso» y sentencian: «El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena».

Freud deja a Einstein en silencio. No volverán a hablar del tema. Queda abierta una esperanza que se frustra cada día: «La esperanza de que estos dos factores —la actitud cultural y el fundado temor a las consecuencias de la guerra futura— pongan fin a los conflictos bélicos en un plazo limitado no sea utópica».

Einstein y Freud no llegan a soluciones. Se les había adelantado Pascal:

«Guerra intestina del hombre entre la razón y las pasiones.

Si no hubiera más que la razón sin pasiones.

Si no hubiera más que las pasiones sin razón.

Pero, al haber lo uno y lo otro, no puede estar sin guerra,

no pudiendo tener paz con lo uno más que teniendo guerra con lo otro.

Así, está siempre dividido y en contradicción consigo mismo».

Intentaré en sucesivos días seguir con este relato que les ofrezco en El nuevo arte de la guerra, un intento vano de llevarles a mejor comprender lo que es la guerra, su teoría, orígenes y futuro de los conflictos bélicos.

Esa era mi intención.

Ahora y a partir de este momento serán ustedes los que escriban los siguientes capítulos. Les agradecería me ayudasen en la labor de comprender este implacable fenómeno.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2022

 

 

 

 

 

 

 

 

INAUGURACIÓN MONUMENTO A LA LEGIÓN Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión «Rey Alfonso XIII» entre 2001 y 2004.

Han aparecido varias informaciones confusas e inexactas sobre la inauguración el próximo día 8 de noviembre del monumento a la Legión española instalado en la calle Vitruvio de Madrid.

Como es un tema tratado en varias ocasiones en este blog conviene dar la información exacta sin errores ni intenciones que no sean el bien de la Legión y las Fuerzas Armadas.

El que es asiduo lector del blog sabe de lo que hablamos y aquí puede encontrar información precisa y rigurosa del acontecer legionario de ahora y de otros tiempos.

Se ha dado a entender que el ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra se habían desvinculado de tal inauguración convirtiéndose en un acto exclusivamente civil. No es así por lo que conviene dejar las cosas claras.

Como todos saben el monumento ha sido obra llevada a buen término entre la Fundación Museo del Ejército y el Ayuntamiento de Madrid gracias a una campaña popular de donaciones.

El Ejército de Tierra, como no podía ser de otra manera, estará representado y presidirá su participación el general Jefe de Acuartelamientos del Ejército junto al el general Jefe de la Brigada de La Legión “Rey Alfonso XIII” y los coroneles de los cuatro Tercios de la Legión.

El Ayuntamiento de Madrid y la Fundación Museo del Ejército dirán, con el asesoramiento consiguiente, el protocolo a seguir, pero en ningún caso el Ejército dejará de estar presente en un acto de la importancia que este tiene y que plasma el sentido más legionario de proximidad y cariño del pueblo. La unidad más popular del Ejército español: la Legión. Ahí estará el general Jefe y sus coroneles que no serán ellos sino sus legionarios, único valor que tiene la Legión. Un caballero legionario lo es todo y a nadie más que a su compañero necesita, junto al amor de su pueblo.

Querer politizar un acto de este calibre no es bueno ni se ha pretendido en ningún momento, sino todo lo contrario y soy consciente y sabedor de lo que digo.

Dicho queda.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión “Rey Alfonso XIIII” entre 2001 y 2004.

Blog: generaldavila.com

4 noviembre 2022

 

 

LOS SILENCIOS DE LA GUERRA Y LOS EXPERTOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un reducido número de viejos soldados aparecemos con demasiada frecuencia en las pantallas de televisión y en las emisoras de radio con el calificativo de expertos para hablar de la guerra de Ucrania. No hay tales expertos (experiencia), aunque podríamos hablar de la guerra en su contexto histórico o filosófico no de la guerra de Ucrania.

Lo más que nuestra capacidad permite es analizar el a dónde, por dónde, cómo y cuándo de la estrategia operacional o de la táctica que el desarrollo de las operaciones nos ofrece.

Esta no es una guerra cualquiera, sino que asistimos a un conflicto total que lleva años gestándose y cuyas consecuencias —hay estudios al respecto— se han asumido de manera consciente mientras los Estados Mayores de algunas naciones poderosas trazaban su diseño junto a las industrias de las armas del futuro. Pura economía, ciencia y técnica en la mayor de las carreras armamentística diseñada en los últimos tiempos. La preparación se inició hace años y se acaba de dar la señal de salida. Veremos quien llega a la meta y en qué condiciones. De esta guerra se van a sacar conclusiones de alta importancia para el futuro de la paz y de la guerra. Si queda alguien para contarlo.

Podría ser la primera de una serie de conflictos de nueva generación o la última y definitiva de todas las guerras. La Ilíada final, el cero absoluto de los tiempos sin retorno odiseico.

Tres potencias han participado en el juego de la guerra a lo largo de estos últimos años, desarrollo, evolución y preparación, mientras el resto permanecía en en el absurdo desarme ideológico y material, engordando sin sembrar.

Es por lo que el conflicto se ha iniciado en una frontera muelle, sin reacción, ante un continente incapacitado para asumir las consecuencias de la guerra: «Europa confió su seguridad a Estados Unidos y su comodidad y prosperidad a China y Rusia y ese mundo ya no existe»(Josep Borrell. Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad).

Rusia, China y los Estados Unidos estaban, y están, preparados.

Rusia dispersa, desinformada, perdida en la inmensidad de su despoblada geografía; China ajena y cosechadora mira de reojo para sus propios beneficios; Estados Unidos muy lejos, no siente la guerra, la hace, y es dominadora, por ahora: obtiene un alto rendimiento en aspectos claves para su desarrollo como potencia mundial. Europa dormida en sus pesadillas; África sigue siendo el león hambriento. Los ataques por el sur proliferan en los continentes europeo y americano. El sur global puede calentarse y fundir el ecuador de los pueblos y de los tiempos.

Somos muchos y los muchos quieren ser iguales a los otros, han conocido lo desconocido justo cuando no hay para todos o al menos no hay forma de repartirlo. Ni siquiera llueve ni sale el sol para todos.

Es, por tanto, una guerra inevitable que tiene un poco de todo y mucho que ver con un nuevo orden o desorden que se nos viene encima sin saber si estamos preparados para asumirlo y aceptarlo. De ahí, mientras los sesudos ordenancistas del mundo piensan y deciden: llega la guerra.

La única incógnita para que estallase lo que se esperaba era saber donde y cuando. Los Estados Unidos estaban preparados, llevaban tiempo en ello. Por eso la retirada de Afganistán, «sálvese quien pueda», mientras el resto hablaba de incomprensible retirada sin darse cuenta que había que posicionarse y cerrar frentes antes de que llegase el gran frente.

¿Y ahora qué? Nadie lo sabe.

Desde el punto de vista militar la idea estratégica rusa era clara: presión y negociación, artillería junto a la palabra. Llegar a un armisticio inicial después de los primeros avances en el terreno para alargar de manera interminable los diálogos de paz mientras los mares le unían al Mediterráneo y Europa caía ante sus pies.

Estados Unidos ha visto la manera definitiva de acabar con Rusia como potencia, destruirla, y no cederá un paso hasta lograrlo. Debe posicionarse sin presiones ante el nuevo mercado: el Indo-Pacífico. Podría ser una estrategia equivocada y el crecimiento  de China hasta límites indeseados, como potencia y como enemiga. China cree todavía en un mundo bipolar por un tiempo. El suficiente para culminar su desarrollo y engullirlo todo. Su expansión y dominio es incontestable. Cuestión de cantidad le ampara y la calidad ya está a punto.

Europa despierta del sueño americano y se ve sola y sin ejército que llevarse a la boca. Solos y desamparados.

Otros continentes despiertan dispuestos a entrar en la carroña y participan en la guerra desde el crimen organizado, drogas, contrabando de armas, asesinatos, atentados, secuestros… terrorismo.

Cuando la guerra está en marcha nada se ajusta a las reglas ni responde a los planeamientos. Siempre interviene el azar, la fricción: una cosa es la guerra en el papel y otra en el campo de batalla.

La segunda guerra mundial estaba ganada por los aliados y decidieron poner fin a la misma para evitar más bajas: sembró muerte e incertidumbre; hasta hoy.

¿Qué pasará si alguien decide acabar con todo?

No es fácil predecir cuando la información es nula o engañosa, cuando «en el crepúsculo que envuelve a todos los hechos es tan difícil adquirir ideas calaras y definidas».

Esta guerra ha dejado al margen a los políticos y por ahora la deciden milicia, ciencia y técnica. La política por ahora calla y deja hacer.

Su momento será cuando alguno de los contendientes oiga de su Estado Mayor y de sus fábricas: «Estamos al límite. Perdemos la guerra».

¿Qué ocurrirá? ¿Decidirán hablar o matarse?

Nadie parece con voluntad de detener esta tragedia a la que asistimos como si no fuese con nosotros.

Nadie sabe nada. Ni siquiera el que podría apretar el botón del fin definitivo sabe si lo hará mañana.

Nuestras palabras no las recogen los manuales de guerra.

Esto tiene un comienzo pero nadie sabe si tiene final y si quedaremos para contarlo.

Sigue la guerra de armamentos inteligentes manejados por las peores inteligencias.

Eso es lo único que sabemos y podemos transmitir.

Los Estados Mayores guardan un sospechoso silencio y en cualquier momento puede ocurrir la hipótesis más peligrosa que sus planeamientos recogen.

Pero no habrá aviso previo. La cuenta atrás ha comenzado.

A la guerra le sucederá el silencio.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2022

 

APRENDAN A SOBREVIVIR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Tanques y vehículos blindados se desplazan durante maniobras militares conjuntas entre Bielorrusia y Rusia en el polígono de tiro de Brestsky, en Bielorrusia. (Associated Press)

No hace mucho tiempo escribía un artículo titulado Técnicas de supervivencia durante el confinamiento en el que a raíz de la pandemia vivida recordaba algunas anécdotas sobre cómo afrontar situaciones que imponen sobrevivir a costa de muchos sacrificios.

No dejo de pensar en la pandemia y malpensar que haya sido un entrenamiento (dirigido) para lo que se nos viene encima con un mundo perdido y en crisis moral y material.

La guerra está demasiado cerca como para asistir a este espectáculo de la huida en masa dándole la espalda a las imposiciones que la peor clase política en siglos nos ha traído. No deberíamos aguantar a tanto personaje salido de las peores escuelas de la historia. No hay razones que nos hayan arrastrado a una incertidumbre moral y material de características tan apocalípticas como las que vivimos. Solo una: la incompetencia de los mandatarios junto a la escasa capacidad para asumir la libertad del ser humano que en lugar de avanzar en su esfuerzo retrocede y envilece su talento.

Sobrevivir es «Vivir con escasos medios o en condiciones adversas». Las condiciones actuales son muy adversas y los medios más que abundantes lo que parece contradictorio. Ahí el error. Medios hay; muchos y variados, tantos que no sabemos vivir sin ellos. El día que nos falten no seremos capaces de adaptarnos al medio hostil y ese será el final de una civilización.

Les repetiré aquel artículo ya que no paro de darle vueltas a la pandemia que me lleva a la guerra de Ucrania y que cada vez enlazo con más motivos.

Por ahora no es necesario aprender a hacer fuego o sembrar tomates en la ventana de su casa. En un futuro quien sabe.

Les contaré una anécdota. En el Paleolítico, cuando yo era un joven teniente de Operaciones Especiales, hacíamos prácticas de supervivencia invernal en un pueblecito de la provincia de Burgos. Dormíamos en iglús construidos por nosotros mismos, estancias confortables cuando no hay otra cosa a mano. El caso es que un día recibimos el aviso a través de la Guardia Civil de que el alcalde de un pueblo cercano quería hablar con el máximo responsable de la unidad. Bajamos a verle y mayúscula fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que habían desaparecido todos los perros de pueblo y que si nosotros sabíamos algo de aquello. Era evidente. Las noches en los iglús no dejan de ser bajo hielo y el calorcito de un perro junto a tu saco de dormir es una estufa natural inigualable. Los perros por algo de comida habían seguido a los soldados hasta sus elegantes, pero frías estancias y el que no les había seguido fue convencido. De estos últimos, pocos, porque desde tiempos históricos los perros han seguido a las tropas fielmente.

Supervivencia es sin duda buscarse la vida. Unos son más aptos que otros, pero tiene sus reglas que todos deben compartir.

Todas, reglas, normas, y procedimientos se resumen en uno: disciplina.

La disciplina es doctrina, instrucción de una persona y de un grupo, especialmente en lo moral. Y sin duda la observancia de unas normas de comportamiento tanto interno, individual, como en nuestra relación con los demás. Instruir, aprender, entrenar, ejercitar y asumir. No es fácil cuando todo está a tu alcance, pero sin práctica habitual, cuando vienen mal dadas, es difícil asumir los comportamientos.

Comer sapos o culebras, hacer fuego en la nieve, pescar con las manos, hacerse una choza, comer hierbas del monte o ratas de cloaca es una simple anécdota. La vida te pone en peores trances y La vida del Buscón llamado don Pablos es un retrato diario que cada vez más se repite. Lo importante para supervivir es vivir en continuidad de comportamiento, en saber sufrir y aprovechar cada ocasión, mala o buena, que todas traen algo para alimentarse. El que se queja o lloriquea se queda en el camino.

Disciplina. Conocí en aquella época del Paleolítico al máximo exponente de la supervivencia: el Capitán don Teodoro Palacios Cueto, héroe de la División Azul y Laureado de San Fernando. Once años, tras la durísima batalla de Krasny Bor (10 febrero 1943), estuvo prisionero en distintos gulags, al cual más cruel, pasando por celdas de castigo y siempre al mando de sus hombres con una  dignidad ejemplar y que asombró al mundo. Su historia fue relatada por Torcuato Luca de Tena en Embajador en el infierno. Regresó a España en 1954 y allá por los años setenta tuve la oportunidad de establecer amistad con él mientras practicábamos escalada en los alrededores de Potes, lugar donde vivía.  Un día me atreví a entrar en su intimidad.

-¿Mi general como pudieron aguantar tanto tiempo en aquellas condiciones?

No lo dudó un instante: disciplina, mi teniente. Desde que amanecía hasta que llegaba el sueño se mantuvo una férrea disciplina individual y de grupo. Nos apoyamos y vigilamos los unos a los otros. En cuanto veíamos que uno decaía no le dejamos ni un minuto. Pensábamos con él, vivíamos con él y por él. Cuando empezaba a llamarnos pesados es que ya estaba salvado.

Me enseñó algo más importante: adivinar el primer síntoma de derrota. Cuando veíamos que uno de nuestros hombres dejaba el aseo personal cada mañana, no se lavaba ni afeitaba, no se cambiaba, daba el aspecto de dejadez, ese era el síntoma más claro de que empezaba a venirse abajo. La férrea disciplina se llevaba en todas las actividades, aseo personal, trabajos, reuniones (cuando nos dejaban), triquiñuelas e invenciones, juegos, hasta creamos una revista; el ingenio personal de cada uno era aprovechado por el conjunto. Nunca permitimos a nadie estar solo. En definitiva una vida nueva, dura y repugnante, dolorosa, pero era una vida, no podíamos elegir otra y lo que hicimos fue rellenarla de disciplina, entre todos, como una compañía que éramos.

Todos aguantamos, todos resistimos con la esperanza del día a día, sin planteamientos a largos plazos, sin permitir que nadie contagiase la enfermedad que provoca la soledad y el abandono. La vida se ralentizaba, teníamos tiempo para vivir, mal, pero despacio y entonces salió de cada uno de nosotros lo mejor que teníamos.

Mi teniente, acabó diciéndome, tú sabes que esas cosas del honor y del valor, del amor a tu patria, del ejemplo y la virtud, no son palabras hueras sino una realidad que se muestra en toda su crudeza y realismo en situaciones extremas. Así somos los españoles.

Estábamos sentados en una pequeña taberna de Potes. Nevaba y por la ventana se veían solo gruesos copos de nieve.

-Podría odiar esta nieve y el frío, pero me reconforta y recuerda, lo sé, que cuando el hombre saca las ganas de vivir no hay fuerza de la naturaleza que pueda con él.

-Sí; mi general.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

31 octubre 2022

 

 

UCRANIA: BOMBAS SUCIAS Y MÁS NOVEDADES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cada día hay un nuevo motivo para asustarse y que a todo el que tiene un mínimo de sensatez preocupa y ocupa alrededor de esta guerra tan sucia cómo las bombas que ahora nos anuncian: ¡Bombas sucias! Un pleonasmo en guerra.

Ninguna es limpia, pero esa denominación no es baldía ni fruto de la información periodística. El que ha mencionado el nombre sabe de lo que habla.

Es un viejo y amenazante peligro cuyo potencial riesgo mantiene a todas las naciones en alerta ya que se trata de posibles artefactos que podría manejar el terrorismo internacional. Su rastreo y posible seguimiento está muy avanzado y es difícil que se cuelen por cualquier rendija. Podría ocurrir, pero las posibilidades son mínimas por la extrema vigilancia que se lleva y en estos momentos de guerra con mayor diligencia.

Todo esto empezó, como es lógico, a raíz de la energía nuclear que, como todo, ofrece por un lado dar un salto cualitativo en el bienestar, ciencia y tecnología del futuro, y por otro darlo hacia la destrucción del presente, pasado y futuro.

Pero veamos muy esquemáticamente que es eso de una bomba sucia.

¿Cómo empezó esa denominación y cuándo? Las alertas aparecieron junto a los conflictos de baja intensidad extendidos por todo el mundo y en los que los grupos terroristas hacían aparición como verdaderos enjambres, plaga bíblica, capaz de matar con cualquier arma, procedimiento y lugar sin más objetivo que la desestabilización, el miedo e imponer un clima de terror allí donde ponían el dedo en el mapa. Aún el gran público no tiene muy claro a dónde se llega si tiramos de ese hilo del terrorismo. Puede que en la cima del poder nacional y de sus servicios de Inteligencia se sepa más y mejor. Todo o casi todo.

Esos lugares, muchos no tan lejanos de nosotros, donde la desestabilización inundó los centros de poder de terroristas bien armados, pagados y enredados (redes) fueron objeto de un especial seguimiento por los servicios de Inteligencia de todas las naciones.  Cualquier cosa podría ocurrir porque el mal suele adelantarse a cualquier circunstancia y cuando llega suele ser tarde para el bien. Es preciso hasta introducirse en el eje del mal para hacer el bien.

En estas circunstancias era de esperar que el terrorismo hiciese uso de eso que pasó a denominarse «Bomba sucia».

Para entendernos sin retórica: «la bomba atómica de los pobres», como se la bautizó.

¿Cómo se fabricaban y de dónde salían?

Todo empezaba con el robo en un hospital o centro médico de una bomba de cobalto de las utilizadas en medicina para radioterapia a la que se le adhería una cantidad suficiente de explosivo para hacerla detonar por cualquier procedimiento a distancia de los muchos conocidos.

Repito que no era fácil hacerse con una bomba de cobalto utilizada en los hospitales; están todas controladas, y con seguimiento, pero en aquellos lugares donde la violencia y la guerra han roto con los sistemas de seguridad, control, y los terroristas se han hecho con el poder, no era difícil hacerse con ellas. Todos ustedes saben de qué lugares hablo.

Esa fue la base de su construcción y en esto consiste en breves palabras lo que es una bomba sucia y el riesgo que entraña su explosión que, sin ser una bomba nuclear clásica, produce efectos radioactivos por dispersión radiológica y su contaminación viaja con el viento y la lluvia. Además del efecto de su detonación y radioactivo infunden terror por abrir las puertas a una acción nuclear de consecuencias fatales: una bomba nuclear ¿limpia? ¿Cuál sería el siguiente paso? Limpieza total.

El lenguaje puede llegar a ser malvado.

Hace unos días el Jefe de Estado Mayor de la Defensa en la Mesa del Congreso de los Diputados hablaba del Sahel y nos recordaba el descontrol allí existente donde se trafica con personas, materiales, drogas y armas; donde está instalado el crimen organizado y es el lugar de libre movimiento del mal, siendo una verdadera amenaza para el mundo y en concreto para Europa. Todo control es poco y de hecho el esfuerzo que se lleva a cabo puede que nos haya librado en más de una ocasión de los frutos de la cosecha del mal que allí se siembra y crece cada día con más fuerza.

Es indudable que no podemos estar muy tranquilos ante una guerra, la invasión de Ucrania, que cada día nos ofrece una novedad más cercana a un final bélico fatal y cierra herméticamente las puertas a la vía diplomática.

Un armisticio es necesario; que dé paso a las conversaciones de paz. Aunque sabemos que no es el «estilo Putin», que gusta hacer la guerra y la diplomacia a la vez, inseparables y groseras; ambas.

Todo es sucio. No solo las bombas, también los que juegan sucio y no deciden nada bueno.

Una bomba sucia desgraciadamente está al alcance de cualquiera y su uso forma parte de lo probable y posible. A eso habría que añadir que puede ser colocada en cualquier lugar del mundo en un simple contenedor que viaja por un medio de transporte comercial. Los servicios de Inteligencia están siempre en alerta y no es fácil que se les cuele. Pero…

Pero el riesgo existe. Hoy más que ayer y menos que mañana.

En esta guerra injusta y cruel todavía no lo hemos visto todo y podría dar en breve un giro inesperado.

El azar y la fricción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2022

 

ESPAÑA ANTE LA GUERRA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De la guerra es de lo que tratan los militares y de lo que deben saber.

Claro que estábamos en una guerra y ha aparecido otra distinta. Hacíamos la guerra que fue y nos olvidamos de la guerra que venía. Vivíamos en el mundo de Yupi y apareció el mundo de Putin.

La guerra es pura energía, sin más arte que la ciencia y la tecnología. ¿Para qué queremos el arte? Es cosa antigua. Habla la fuerza que transforma el arte en ferocidad, en devorador de almas.

«Que un ser humano sea una cosa es, desde el punto de vista lógico, una contradicción; pero cuando lo imposible se ha hecho realidad, la contradicción se hace desgarro en el alma» nos dice Simone Wail en el sobrecogedor La Ilíada o el poema de la fuerza.

La nueva guerra trata de convertirnos en cosa, pero la paz, que así llamamos, se ha convertido en un camino en que «el pensamiento no tiene lugar, no hay justicia ni prudencia».

Se requiere pensar antes de armarse para la guerra. Como no: guerra.

Los presupuestos del Gobierno de España para la Defensa del año 2023 deberían serlo para la guerra, pero lo son para la Industria. Algo es algo. Claro que la guerra es distinta de lo que era y ahora la ciencia y la tecnología han acabado con el arte. Fuera generales y almirantes, es el momento de los hackers, de las empresas tecnológicas y de las pantallas, de la guerra de los dedos que señalan y destruyen abandonando toda vinculación emocional. Guerras convertidas en videojuegos sangrientos. Peores ejércitos y mejor tecnología.

Las estructuras de los ejércitos han cambiado y si no, deben hacerlo pronto; sus unidades encuadrar otro tipo de combatientes; los uniformes ya no distinguen a los guerreros; sus armas tampoco. Algo de esto apuntaba el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) (Jefe de Estado Mayor y no Jefe del Estado Mayor; la aclaración es de escuela, pero en el Congreso aún no han asistido a esa clase… de gramática).

Hay una satisfacción generalizada por el aumento del Presupuesto de Defensa para las Fuerzas Armadas: un 25´8 % más que el año anterior. El JEMAD se hacía eco de ello. Algo extraño cuando en el Gobierno están los antiotan, antiespaña y los miliKK. Algo no cuadra y la razón no está (solo) en la presión internacional, de la OTAN y de los Estados Unidos de América, que sí, pero también que no, que hay que adivinar otras razones.

Oyendo al Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa hemos descubierto el fondo de la cuestión. Claro y correcto, complaciente y educado a lo militar, ha desplegado ironía en lo que otros nada han entendido. Todos se han ido muy contentos sin penetrar la gravedad de las palabras suaves y conciliadoras del almirante que eran munición guiada.

¿Guerra de Ucrania? Otro día, si a la ministra le parece bien, les hablo de ella, venía a decir el JEMAD, aunque recalcaba que él apuesta por la vía diplomática para resolver el conflicto sin decirnos quién debe iniciarla y en qué condiciones. Otra vez será.

La de España es otra guerra, señalaba: el Sahel.

Parece ser ese el horizonte del esfuerzo bélico español; al menos eso se entiende entre líneas, en el lenguaje que queremos adivinar con una alta dosis críptica e irónica que empleó el almirante durante toda su intervención. Apunta que allí, en el Sahel, está Rusia (los chicos de Wagner), alarmándonos a algunos, a los menos, porque en ese momento daban las dos y media y alertó el presidente de la mesa de Defensa que las tripas sonaban, quizá por el esfuerzo que tuvo que hacer ya que toda la comparecencia se la pasó en digital lucha con su móvil ¿Jugaría a los barcos).

Hay que escuchar la intervención completa del almirante y sobre todo las respuestas a las preguntas planteadas por los miembros de la Mesa de Defensa de los distintos partidos para llegar a la conclusión final y más preocupante: nuestra guerra no está en Europa. Nuestra guerra es el Sahel. Visión estratégica adecuada que parece que no le interesa a la UE ya que desaparece de la zona, pero como muy bien dice el JEMAD, cualquier desestabilización en la zona nos afecta como nación soberana y afecta a la UE.

Al fin reconoció, con humildad franciscana, que las guerras de «alto nivel» son para la OTAN, es decir EEUU, y las de tapar agujeros, crisis de «bajo nivel», para la UE; realmente no entendí muy bien al Almirante Jefe de Estado Mayor de la Defensa.

Más dinero vamos a tener. ¡Gracias! A ver qué ocurre. Aquí hay gato encerrado. Dejemos que corra la legislatura. Que corra la guerra incierta.

No es bueno alargar los artículos así que lo dejamos para otro día. Hablaremos del Gobierno y de su Presupuesto industrial, que no militar. Hablaremos del mantenimiento, de la infraestructura, de los acuartelamientos, entretenimiento, endeudamiento, de …miento, y hasta de la Cultura de Defensa ¿presupuestada, precintada o umedificada?

Para terminar solo un detalle mí querido almirante. Alguien le preguntó sobre los sueldos de los militares, de todos, y quedé sorprendido ante la respuesta. Algo así —Eso lo llevo oyendo hace cuarenta años… No seré yo quien se oponga a revisar los sueldos…

Creo que el Jefe máximo de todos los militares no solo no debe oponerse, sino luchar por ello antes que por otra cosa. Esta es la respuesta que esperábamos.

—Lucharé con todas mis fuerzas, como estoy haciendo, para que los militares tengan el sueldo digno que les corresponde y se aumenten de inmediato sus retribuciones.

Seguro que lo hace y fue un simple despiste en sus palabras tan correctas y adecuadas para los oídos de los, contados con los dedos, señores diputados que asistían su comparecencia en la Mesa de Defensa del Congreso.

Llego a la conclusión que todo esto de la Defensa y de la guerra, le importa un bledo; a todos.

Menos a los soldados que lo sufren.

Hasta que truene.

«Imitad a éstos ahora vosotros, cifrando la felicidad en la libertad, y la libertad en la valentía, sin inquietaros por los peligros de la guerra. Quienes con más razón pueden ofrendar su vida no son aquellos infortunados que ya nada bueno esperan, sino, por el contrario, quienes corren el riesgo de sufrir un revés de fortuna en lo que les queda por vivir, y para los que, en caso de experimentar una derrota, el cambio sería particularmente grande. Para un hombre que se precia a sí mismo, en efecto, padecer cobardemente la dominación es más penoso que, casi sin darse cuenta, morir animosamente y compartiendo una esperanza» (Tucídedes. Oración fúnebre de Pericles. Historia de la guerra del Peloponeso).

No cabe duda que hay que luchar:

Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
No con un estallido sino con un quejido.

T. S. Eliot, 1925

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 octubre 2022

 

 

 

 

 

 

EL LLEGAR TARDE A SU OBLIGACIÓN, AUNQUE SEA DE MINUTOS… Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Dicen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, Capítulo I dedicado a los principios básicos del militar, en concreto al Espíritu militar, en su artículo 14:

«El militar cuyo propio honor y espíritu no le estimulen a obrar siempre bien, vale muy poco para el servicio; el llegar tarde a su obligación, aunque sea de minutos; el excusarse con males imaginarios o supuestos de las fatigas que le corresponden; el contentarse regularmente con hacer lo preciso de su deber, sin que su propia voluntad adelante cosa alguna, y el hablar pocas veces de la profesión militar, son pruebas de gran desidia e ineptitud para la carrera de las armas».

Pocas palabras y toda una voluminosa lección en la que la palabra militar del texto bien podría (o debería) ser sustituida por la de servidor público.

El protocolo es tan sencillo como exigente. Solo trata de ordenar un sencillo proceso de comunicación para entenderse. Simple corrección, educación y respeto. Quien rompe el protocolo ofende. Mientras más elevado es el rango mayor la ofensa que puede incluso traer consecuencias muy graves como la historia nos muestra. No se puede ser gobernante sin ser fiel y correcto cumplidor del protocolo. Ser educado en definitiva.

12 de octubre es el día de la Hispanidad, oficialmente Día de la Fiesta Nacional, cuando desde lo nacional se ha destrozado la Nación, se ha roto la convivencia entre españoles, lo festivo no existe ni se distingue el día de la noche; después de reventar la Ley y la justicia de la Nación y mientras se patean sus símbolos en aras a la libertad de los facciosos que pretenden imponer su discurso violento. ¿De qué Fiesta Nacional hablamos?

Todo pasa y nada queda, dijo Ángel González en sus Glosas a Heráclito.

Nada es lo mismo, nada

permanece.

Menos

la Historia y la morcilla de mi tierra:

se hacen las dos con sangre, se repiten.

Alguno se cree que este es su pueblo y no España. Un día lo fue todo; no será nada, porque todo pasa y nada queda…

Explicar el 12 de octubre, el Día de la Fiesta Nacional, con un Gobierno en las antípodas de lo nacional, de la unidad de España, vendido al independentismo y a la más negra y reciente historia del terror en España, con los enemigos de la Hispanidad, del idioma español, del sentido de la justicia: es imposible.

Conozco muy en profundidad los protocolos ceremoniales de actos como el desfile del 12 de octubre, que he organizado algún que otro año; he participado, otros muchos, desde dentro, en caravanas reales, en actos trascendentes, donde no puede haber fallo; y no lo hay. Hay precisión matemática que no puede romperse sino por accidente o mala voluntad de uno de los participantes.

«La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero», dice un conocido texto de Machado

Leo en Ciropedia de Jenofonte, libro de cabecera de cualquier soldado, que al hombre de confianza debes situarlo a tu izquierda para que te proteja ese lado que es donde está el corazón. ¿Será algo de eso? Es uno de los primeros textos donde se demuestra que el protocolo tiene una razón de ser.

«Cuando llegaron los invitados al banquete, no hizo sentar a cada uno tal como estaba, sino que al que estimaba más, a su izquierda (porque un posible asesino intentaría alcanzarle en el corazón, por tanto, lo más seguro es tener a la izquierda al hombre de más confianza), pensando que este sitio es más apropiado para las agresiones que la derecha; al segundo en su estima, a la derecha; al tercero, de nuevo a la izquierda, y al cuarto de nuevo a la derecha -y así sucesivamente, si es que eran más-. Dejar en claro cuál era su estima por cada uno, esto a él le parecía bueno, porque donde los hombres creen que el que sobresale no va a ser proclamado ni a recibir recompensas, es evidente que entonces no muestran entre ellos afán de competir; en cambio, donde el mejor queda claro que es el que obtiene más ventajas, entonces es evidente que todos están muy dispuestos a rivalizar. Ciro de esta manera dejaba en claro quiénes eran los mejores ante sus ojos, comenzando desde el lugar que ocupaban a su lado, sentados o de pie. Sin embargo no asignaba el orden de los asientos a perpetuidad, sino que hizo usual el promocionar a un asiento más honroso por medio de nobles acciones, y si alguien flojeaba, el retroceder a un asiento menos honroso. Era un pundonor para él que el que ocupaba el asiento de honor quedase claro ante todos que era objeto de muchísimas atenciones de su parte. Estas costumbres instituidas en época de Ciro, hemos comprobado que permanecen igual todavía en nuestros tiempos».

Ante la humillación «deberíamos danzar la danza persa». Por su efecto apotropaico.

No es la primera vez que los más ofenden a los menos. Que los menos van siendo más y que la nación se empobrece y clama por la justicia contra los que ofrecen el vómito de su ideología como alimento de supervivencia.

«Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Sir Douglas Haig, Mariscal de Campo del Ejército británico combatió en la Batalla de Somme durante la I Guerra Mundial; nunca se aproximaba a sus soldados. Su Estado Mayor le recomendó hacerlo para estimular a sus decaídos soldados. Se acercó a uno de ellos y le preguntó: —¿Dónde empezó usted la guerra? El soldado no lo dudó:

—Yo no empecé esta guerra, señor; creo que fue el Kaiser.

Sin duda había llegado tarde y obtuvo la respuesta adecuada.

Más claro no puedo ser.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 octubre 2022

EL MONUMENTO A LA LEGIÓN ESPAÑOLA EN MADRID Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ante los numerosos lectores del blog que me preguntan sobre el monumento a la Legión española colocado en el Paseo de la Castellana de Madrid debo aclarar mi desconocimiento de los hechos y por tanto mis limitaciones a la hora de informarles. Todo lo que les diga es a título particular y sin más valor que el de la opinión de quien en su día estuvo al mando de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII y por tanto fue el mando institucional del conjunto de la Legión. Poco o nada puedo contarles de fuentes oficiales.

La idea del monumento debió surgir como uno de los actos a llevar a cabo con motivo del Centenario de la Legión que por culpa de la pandemia pasó casi desapercibido y que visto desde una cierta distancia, a mi juicio, no solo fue casual, sino también causal, a la forma de ser legionaria. Un Centenario caracterizado por la humildad, cumplimiento del deber exigido, donde las celebraciones fueron menos de las justas y las conmemoraciones solo en recuerdo de nuestros muertos. Como debe ser. Vanidades marginadas. El resto formaría parte de las bambalinas que en ocasiones ocultan la verdad del Credo legionario. Mejor así, sin alharacas, exhibiciones solo de los que más aparentan; y algún olvido hacia los que más la representan

…de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

Idea brillante la del monumento en la capital de España, como otras muchas que no pudieron ver la luz, y que ahora se ejecuta gracias a la excelente labor de los que la pusieron en marcha y han llevado a buen fin. Preciosa figura de un legionario con sus característico gorrillo legionario, chapiri, y el fusil con la bayoneta calada, esgrima del combate cuerpo a cuerpo que dio fama a la Legión.

Entre la Fundación Museo del Ejército y el Ayuntamiento de Madrid se organizó una campaña de donaciones que supongo haya llegado a buen fin y cubierto los gastos.

Sí puedo decirles que el monumento lleva una cápsula del tiempo en la que figuran la primera filiación, el libro del fundador teniente coronel Millán-Astray La Legión, la historia de la Legión en sus cien años, un gorrillo legionario (chapiri), el Credo, el Libro de Oro, un trozo de camisa verde, la imagen del Cristo de la Buena Muerte, el emblema de la Legión, una bandera de mochila y alguna cosa más sin mayor relieve.

Como ustedes también me hago mis interrogantes y quedé algo perplejo al ver como casi en la clandestinidad se izaba el monumento un día tan señalado como el 20 de septiembre: Aniversario Fundacional.

Allí ha quedado a la espera. De lo que me cuentan deduzco que la operación está coordinada entre el Ayuntamiento de Madrid, la Fundación Museo del Ejército y el ministerio de Defensa. Se supone que dadas las fechas se está a la espera de su inauguración oficial alrededor del Día de la Fiesta Nacional de España (suposición), 12 de octubre. Nada concreto.

Mi extrañeza ante tanto secretismo y precauciones entiende que podría ser una maniobra de diversión para evitar que «el personal descontento» se irrite y funda el bronce como con los cañones convertidos en Malospelos y Benavides. Son pocos, desde luego no son legión, no se les oye, aunque su rugido parezca aullido. No es bueno renegar del ser y nacer en España.

Lo importante es el homenaje de la capital de España, de Madrid, a esos hombres humildes, sacrificados y valientes legionarios.

Por cierto y para que vean quienes son unos y otros, el último legionario laureado fue un vasco de nombre Juan Maderal Oleaga; murió frente al enemigo, combatiendo por salvar a sus compañeros en el Sahara, en la Saguia el Hamra (El Aaiún). Dio la vida generosamente como corresponde a un legionario. Se le erigió un monumento en Erandio, su pueblo, pero los etarras lo arrancaron de cuajo arrojándolo al Nervión. La estatua de Juan se encuentra ahora, después de su rescate, en la Brigada de La Legión en Almería. Está mutilada porque así salió del fondo de las aguas del Nervión donde ha quedado su desnudo brazo para vergüenza de los asesinos. Sobrecoge su expresión y belleza.

Su hermano José María era el presidente de la Hermandad de antiguos caballeros legionarios de Vizcaya. El 17 de marzo de 1979 fue asesinado por la ETA, el enemigo; por eso: por ser Caballero legionario.

No sé si estos detalles estarán guardados en la cápsula del tiempo.

Poco más puedo contarles. Parece ser que el lugar elegido inicialmente era frente al Palacio de Oriente, pero…

La belleza del monumento es indiscutible. Debemos felicitar a los autores.

Hubiese preferido una pareja de legionarios y no la soledad individual, pero comprendo que el peso, presupuesto y algún detalle más lo impidan.

La Legión no es el hombre solo, sino muchos (legión) y su Credo acentúa esos espíritus de Compañerismo, Amistad, Unión y socorro.

«Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

Me falta un legionario a lista, junto al del Paseo de la Castellana. Podría ser Juan Maderal Oleaga.

El caso es que se haya iniciado el proceso, que no se interrumpa y que todos recuerden el sacrificio de la unidad más popular, querida y admirada por el pueblo llano y sencillo: La Legión.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

3 octubre 2022

Blog: generaldavila.com

 

MUERE EN ACTO DE SERVICIO EL SARGENTO DE LA LEGIÓN JULIO LUQUE VIRUES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El sargento de la Brigada de la Legión Julio Luque Virues, ha fallecido este viernes al volcar el vehículo militar con el que realizaba los ejercicios preparatorios para el cumplimiento de su misión en Irak. En el accidente otros dos soldados resultaron heridos y traslados al hospital donde han recibido el alta.

Los hechos ocurrieron en el campo de maniobras Álvarez de Sotomayor, base de la Brigada de la Legión.

El vehículo era, una vez más, un viejo BMR (Blindado Medio sobre Ruedas) que sigue siendo el más utilizado a pesar de su antigüedad y los serios problemas que siempre ha originado. No es la primera vez que sufre un vuelco o accidente con consecuencias fatales.

En nuestros ejércitos el riesgo es aceptado, aunque no sé si aceptable las condiciones del material en uso.

El alto precio que supone este oficio de soldado queda compensado por una forma de vida plena alrededor de valores como el compañerismo, la lealtad, la honradez, saber que estás en una familia pobre y honrada, con sus defectos y virtudes, pero en tu familia al fin y al cabo, la militar. Por eso cuando entre nosotros se rompe una vida el dolor es inmenso… por un hermano perdido, con el adiós dolorido.

Desde este blog ha salido en varias ocasiones el comentario: «Un vuelco de un vehículo militar es siempre accidental. Las investigaciones en curso determinarán las causas, pero nada hace olvidar que, con un presupuesto adecuado, el blindado que los transportaba ya se habría renovado».

Habrá que recordar las palabras del antiguo Jemad cuando ante la Comisión de Defensa del Congreso de los diputados decía: «España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas».

«Llevamos diez años sin invertir lo que ha creado una situación crítica en las Fuerzas Armadas».

«A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite».

El BMR es un vehículo viejo, muy viejo, más de 40 años lo contemplan, ha dado su servicio después de múltiples reformas, haciendo lo que buenamente se puede, pero hay que pensar en otra cosa. Un vehículo que tiene en su historial demasiados accidentes y que ha costado la vida a muchos de nuestros soldados. El retraso en la adquisición de nuevos materiales, entre ellos el 8×8 (VCR 8×8), sustituto del BMR, solo se explica por la falta de interés, de adaptar el presupuesto a las misiones actuales, a la realidad actual, a las necesidades operativas y de seguridad elementales, a la modernidad de nuestros ejércitos. No se puede andar elogiando a las Fuerzas Armadas, sacando pecho en desfiles y subiéndose al pódium de los honores y no asumir con responsabilidad lo que tu cargo te exige. Se lleva un retraso en renovaciones y adquisición de nuevos materiales como mínimo irresponsable; y el futuro no es esperanzador con los socios de gobierno que tenemos.

Sabemos lo que nos espera con el presupuesto de Defensa y habrá que empezar a poner las cosas en su sitio y hablar alto y claro. Está en juego la misión y la vida de nuestros soldados.

Ya en 2008 el jefe de la Brigada Multinacional Este de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano, general jefe de la Brigada de la Legión española, le exponía a la ministra de Defensa durante la visita a la Base Miguel de Cervantes, que sus militares necesitan un vehículo blindado nuevo porque el modelo actual (BMR) «tiene muchos años».

Ni pedir ni rehusar. Lo llevamos grabado en el alma de soldado. Pero pedir es la misión más importante que algunos tienen. Diría que incluso exigir. Desde los puestos de responsabilidad hay que exponer la gravedad de la situación, como hizo el exJEMAD, y tener muy claro hasta donde podemos llegar, decir con rigurosidad y firmeza lo que se puede y lo que no se debe hacer. Tenemos muchas capacidades, pero jamás debemos olvidar nuestras limitaciones y las razones de ellas. Con el presupuesto de Defensa no se juega ni se debe actuar con demagogia ni frivolidad. A ningún jefe se le ocurrirá jamás mandar a combatir a sus soldados desnudos de moral, pero es importante también que no vayan descalzos.

Y decía el Jefe de Estado Mayor de la Defensa JEMAD: «Me parece temerario mantener vivo el debate de si hay que invertir en Defensa o en gasto social, me parece temerario hablar de cañones o mantequilla. A mi juicio es un debate injusto e imprudente, probablemente demagógico y algo populista. Hay que invertir en mantequilla, pero también en cañones, porque sin ellos no hay libertad, porque sin ellos no hay seguridad».

A ustedes señorías, que escuchan siempre la misma canción, porque no hay otra, es a los que corresponde enfrentarse de una vez por todas a los graves problemas presupuestarios que existen en los ejércitos de España.

En ello va nuestra libertad, la seguridad, la de todos, y también, no lo olviden nunca, y menos en estos momentos, la de nuestros soldados, la vida de nuestros soldados.

¿Qué no es el momento cuando acaba de fallecer el sargento Julio Luque Virues? ¿¡Cómo que no¡? Es precisamente ahora cuando hay que señalar y que cada uno asuma su responsabilidad que es mucha.

Mi querido sargento: sabes y conoces la Legión; ser Sargento de esos hombres es el honor que te llevas, nuestro respeto y admiración y un dolor inmenso que queremos compartir con tus familias.

Sargento legionario Julio Luque Virues ¡Presente!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 octubre 2022