Quod nihil illi deerat ad regnandum praeter regnum. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A su regreso de Waterloo Lord Wellington es aclamado como héroe nacional en Bruselas. No conocen al hombre ni al militar.

La pregunta que le hacen es de tal simpleza que podría haberla contestado Copenhagen, su resistente caballo.

-¿Le ha gustado que a su regreso de Waterloo le aclamara la población en éxtasis?

-En absoluto; si hubiera fracasado, me habrían fusilado.

La guerra tiene al menos dos caras. Los vencedores y los vencidos. Nada tienen que ver victoria y derrota para la presencia mezclada de héroes y villanos en el campo de batalla. Por eso el general sabe dosificar sus triunfos y mientras saborea la victoria no olvida la derrota; tampoco pierde de vista su retaguardia.

Nos dice Maquiavelo que Alejandro Magno llegó a ser dueño de Egipto y del Asia Menor en pocos años y, muerto apenas había conquistado tales territorios, cuando parecía razonable que se alzaran en rebelión, los sucesores de Alejandro los conservaron sin hallar otra dificultad que la derivada de sus ambición personal. Nadie debe asombrarse de la facilidad con que Alejandro conservó Asia bajo su cetro ni de las dificultades con que tropezaron Pirro y tantos otros a la hora de conservar sus conquistas cosa que no ha de atribuirse al mayor o menor talento y capacidad del vencedor sino, más bien, a la diversidad de los vencidos. (El Príncipe. Cap. IV. Maquiavelo).

Ustedes lo entienden. Mejor no explicarlo. La capacidad del vencedor es conocida solo en parte (no sabemos lo que nos queda por ver). La diversidad de los vencidos a la vista está.

Ya no hay rey. Ahora entra en juego el Emperador. Que tiemble Europa. No hay caballo, ni Bucéfalo ni Copenhagen, ni siquiera la yegua Babieca, pero siempre habrá un mystére rumbo a ninguna parte.

En el Palacio de la Moncloa, camino de convertirse en Versalles, recibe a los vasallos, ahora perdedores: vamos a hablar del Estado. Desde el palacio dirige un imperio de perdedores. Todos. Hablar del Estado.

-¿Del catalán? Me ha preguntado una señora que pasaba a mi lado.

-¿De la España plurinacional o de la federal? Me decían en la cola del supermercado.

-¡Que no! ¡Que no sube los impuestos! ¡Qué vamos a vivir mejor!

En mi calle, cortita y algo de pueblo, han cerrado en estos últimos seis meses tres tiendas.

-No me da para pagar el alquiler.

-Me quedaba una empleada y he tenido que despedirla.

-Llevo tres meses que aquí no entra nadie.

Puede ser que ahora se le ponga cara de bueno y pretenda hacernos creer que él nada tuvo ni tiene con independentistas, filoterroristas, y que nunca caerá en los brazos del comunismo podemita. Pues ni ante notario. Tampoco aquello era una crisis.

Ya nadie pregunta por Puigdemont. ¿Se le mira -y juzga- de distinta manera?

Nadie pregunta por indultos.

Muchos cambian de bando. Los medios no; aferrados a lo suyo, les ha ido bien.

Acaba de terminar una dura batalla. Se retiran las tropas. Algunas retroceden. Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable.

Claro que aquí los motivos son más prosaicos que esas cosas del deber, del honor y del valor. En algún partido político tiemblan solo por una razón: <<Si el emperador me quiere que me pague, pues solo el honor de estar con él no me alcanza>> (Mozart).

En la puerta de ese Palacio, rumbo a Versalles, debería figurar este bello poema del Indio Naborí que figura en la entrada del partido comunista cubano:

Si no vienes a dar,

a dar el tiempo, el corazón, la vida

no desesperes por entrar

que en la entrada comienza tu salida.

Si vienes a buscar

el privilegio, la ocasión mullida,

no desesperes por estar

donde la flor más bella es una herida.

Este lugar es un lugar propicio

para el amor al sacrificio

aquí tienes que ser

el último en comer

el último en dormir

el último en tener

y el primero en morir.

(Jesús Orta Ruiz, Indio Naborí, 1922-2005)

No estaría de más esperar a la salida.

Ver como se entra para ver como se sale.

<<Quod nihil illi deerat ad regnandum praeter regnum>> (Nada le faltaba para reinar excepto el reino).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (29). LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (DEM) EL CREDO DE LA LEGIÓN

EL CREDO DE LA LEGIÓN

El coronel Félix Torres Murillo conocido por todos ustedes por sus irónicos, punzantes  y completos sonetos que recogen la actualidad diaria nos muestra ahora una obra muy de agradecer que ofrece a la Legión en su Camino al Centenario. Una obra difícil y arriesgada que en mi opinión va a ser muy bien acogida por todos ustedes. Eso esperamos y deseamos.

Convertir los Espíritus del Credo de la Legión en sonetos legionarios era una obra por hacer. Aquí está. Bella, rotunda y penetrante hasta calar hondo el alma legionaria.

Sirvan estas palabras de agradecimiento y felicitación a mi querido compañero de armas y literatura, y para dejar puesta en suerte su preciosa obra para que ustedes juzguen. Se les elevará el espíritu legionario.

Cada sábado le ofreceremos un Espíritu del Credo de la Legión convertido en soneto.

El primero hoy 4 de mayo.

¡Gracias mi coronel!

1. El Espíritu del legionario

 Es único y sin igual, de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.

VICTORIA

(Soneto)

Es la “ciega y feroz” acometida

que busca al enemigo cara a cara;

¡“Santiago y cierra España”! que gritara

la hueste en el pasado, enardecida.

 

Llegar a ese momento en que la vida,

por cumplir lo mandado se jugara;

y guerrero el ardor, audaz llevara,

a lograr la victoria, merecida,

 

en la acción, cardinal y decisiva

por recoger los frutos, la del choque,

ocasión, la suprema del combate.

 

Do tomando la propia iniciativa

la de todos será, cerrado un bloque,

como un solo corazón que unido late.

Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (DEM)

4 mayo 2019

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

La nueva leyenda negra.- Andrés Manrique. Teniente (R)

Lo cierto es que al español nunca le faltó enemigo que echarse a la espada. En muchas ocasiones se le acercaron y no pudo resistirse, las más de las veces los tuvo cerca, muy cerca, en casa. Ya dijo un rey francés que nacemos armados y listos para pelear, qué le vamos a hacer. Sea cierto o no, sin dudarlo nos venimos arriba cuando nos tocan lo nuestro y nos lo tocan muchas veces. ¿O eso también es parte de nuestra leyenda negra?

Los enemigos de la España  actual son evidentes, declarados, delimitados y no son solo el demonio, el mundo y la carne. Los que tenemos ahora son los de casa; están más definidos, sabemos de sus intenciones y los medios que emplean para conseguirlas. Tenemos más de uno. No solamente hay que fijar la atención en los incómodos periféricos que están esparciendo sus basuras y miserias por toda Europa, sinotambién en aquellos refractarios al jabón y la corbata, ustedes ya saben…

Son los nuevos Antonio Pérez que se dedican a continuar  la leyenda negra contra España fruto de un odio acumulado durante años y que son incapaces de metabolizar. No dejan escapar ocasión en  tribuna, foro nacional o internacional para vomitar comentarios con rencor, odio y desprecio sobre el resto de españoles, sus compatriotas (¡qué palabra!). Lanzan falsas acusaciones sobre España, interpretaciones sesgadas, exageraciones malintencionadas. Según ellos somos intolerantes, incultos, xenófobos, racistas, antidemocráticos y además contamos con alguna que otra tara genética. ¡Toma ya! Y se van de rositas.

Llevamos ya algunos años en los que no se pone coto a estas humillaciones, que no se sale al encuentro de tales falacias, que no se desmienten acusaciones sonrojantes y que no se ponen los medios para evitarlo. ¿Quiénes?, ustedes ya saben…

Esta nueva leyenda negra o más bien su nueva edición actualizada, retoma  aquello de “África comienza en los Pirineos” y lo malo no es solo que se lo vuelvan a creer los europeos sino que también lo hagan los propios españoles, que se crean esas falacias, que no tengan sentido crítico para atajar tales mentiras que se vierten sobre nuestro pasado y presente. Y es que hay que informarse y leer.

Leer a quienes no ven en nuestro pasado más que errores de todo tipo es adoctrinamiento. Leer a los que reniegan de él con interpretaciones malintencionadas es el ejercicio más claro de pérdida de tiempo al que nos podemos dedicar. Por el contrario, leer a los que tienen acreditada solvencia para hacer un relato sosegado, real y verificable sobre  nuestro pasado es algo que reconforta -aunque nos digan cosas que no nos agraden-. Hay que elegir bien nuestras lecturas. El prejuicio, la ignorancia y la mala fe van unidos a los análisis que hacen de nuestra historia “los de siempre”, ustedes ya saben…

Por resumir, la leyenda negra contra España, según algunos, fue obra de los rebeldes flamencos de aquella época, hoy la siguen exportando otros rebeldes que, como aquel Guillermo de Orange, siguen con sus acusaciones a España y señalando a esta como principio y final de todos sus males.

La propaganda de la época propició que se extendieran también acusaciones sobre la monarquía hispánica. Efectivamente,antaño la mayoría de los ataques recaían sobre la figura del Rey, la estrategia de nuestros rebeldes no difiere en la actualidad. La política de la época no supo atajar la mala fe de aquellas acusaciones, la de hoy tampoco.

Si no se cortan de raíz embestidas, agresiones e insultos que sufrimos,el ataque a la Constitución, a nuestra Corona y demás instituciones del Estado, la leyenda negra continuará viva, no valen los paños calientes. De todo ello hay unos culpables y unos responsables, ustedes ya saben…

Un saludo y ¡Viva España!

Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

2 mayo 2019

 

MILITARES EN EL CONGRESO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¿Alguien se cree ganador de estas elecciones? Se equivoca. Nadie ha ganado y buena prueba de ello es la indiferencia que se observa en las reacciones tanto a la victoria como a la derrota.

No hay ruido de batalla, queda el campo despejado, con suma rapidez se han retirado muertos y heridos.

Se guarda silencio y se asimilan los dos impostores. Momento de Kipling.

<<Salvo una batalla perdida, no hay nada tan triste como una ganada>> (Lord Wellington). Cualquier batalla es dura y los guerreros se entristecen en la derrota y, por parecidas razones, en la victoria. Los irresponsables beben de la victoria hasta caer ebrios.

Al hacer el recuento suena la voz ronca del fatal desenlace: Sin novedad. Poder decirlo sin arriar el pendón de la batalla significa que el honor permanece intacto. Derrota no equivale a deshonor. Victoria puede serlo, depende de cómo se administre.

Ambos, vencedor y vencido, tienen su cometido ineludible. Las guerras de las armas terminan y se firma un armisticio o la paz definitiva, la guerra política es permanente, sin tregua.

No puede haber descanso. Es una batalla perdida o ganada, más o menos larga, pero no hay tiempo para el reposo. Las tropas no son de plomo y la política es el juego de la guerra permanente. Los soldados cada mañana se levantan al fragor de la batalla y alguien debe mantener vivo su espíritu de lucha.

Victoria y derrota: impostores ambos. Ganar gana uno. Los demás por mucho que crean y digan: pierden. Pero todos han luchado hasta el límite.

El siguiente paso es para los vencedores asumir su responsabilidad. Los otros, perdedores, también los que perdiendo creen haber ganado, es entender a España. Quizá España ha cambiado. Quizá hay que darse un paseo por esos lugares que algunos encorbatados no pisan jamás, escuchar, hablar y meditar. Bajarse de la España oficial y enredarse en la del sufrimiento de los meses largos.

Una novedad en el Congreso: militares. La novedad, por Vox, el General Rosety (Cádiz), y general Mestre Barea (Alicante); por el Partido Popular el general Gutiérrez Díaz de Otazu (Melilla). El general Asarta, que iba de número uno por Vox en Castellón, se queda fuera.

Esto despierta un gran interés militar. Vamos a estar muy pendientes de sus intervenciones y su actitud. Esperamos que lo que les ha llevado a dar este paso al frente (de batalla) redunde en beneficio de España y sus Fuerzas Armadas. Queremos oírles y sentirles, saber lo que dicen y hacen. Desde aquí les felicitamos y les ofrecemos este humilde blog para que, si lo consideran oportuno, nos mantengan informados y conectados con su actividad que seguro será de gran interés para el mundo de la Defensa. La oferta queda hecha.

Ellos saben mejor que nadie lo que cuesta una victoria y más perder una batalla, pero que ninguna de ellas tiene poder para alzarse con soberbia ni para derrotar el alma de un soldado.

Su voluntad de vencer y el espíritu combativo, siempre, más en la derrota, permanecen intactos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 abril 2019

UNA REFLEXIÓN REPUBLICANA PARA EL DÍA DE REFLEXIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

14 Abril 1931. El Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había puesto en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales que el Rey ni perdía ni ganaba; él no jugaba. No había triunfado ni perdido en las urnas. No se le había preguntado nada a la República ni a la Monarquía; a nadie le habían preguntado por ellas. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. Conviene tenerlo muy en cuenta. Eran solo unas elecciones municipales. Un 12 de abril de 1931.

Dos días después, el 14 de abril, Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles habían dicho, pero nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

¿Dónde están mis leales?

El general de Brigada Francisco Franco Bahamonde, Director de la Academia General Militar había propuesto que esta se ubicase en El Escorial: <<Si hubiésemos estado en El Escorial acaso habrían podido cambiar algunas cosas. A mí me hubiese sido fácil presentarme el 12 o el 14 de abril de 1931 en Madrid, al frente de los cadetes, e influir, quizá, sobre las circunstancias que determinaron la expatriación de Alfonso XIII>> (Franco. Manuel Aznar).

El 14 de abril el rey tiene que abandonar España. Se va solo, muy solo. ¿Políticos?, ninguno para dar la cara por él. ¿Monárquicos?, ¿los hubo alguna vez? ¿El pueblo?, ¡¿qué sabe el pueblo!?; lo que le digan y a donde le digan.

De repente: nada; no queda nada de la España monárquica, nadie que dé la cara por su rey. No hay monárquicos, no hay alfonsinos, no hay cadetes, no hay generales, no hay soldados. ¿Dónde está el pueblo?

Guerras, unas ganadas, alguna perdida, en España, en Europa, dictadura o dictablanda, tensiones civiles y militares; todo lo ha aguantado el rey o ha creído aguantarlo. Malos consejeros. Oídos sordos. Lo que ocurre es inesperado para la calle, pero admisible. Es inadmisible políticamente, pero todos lo admiten; esperan sacar partido de la nueva situación. Nadie discute. Los hechos se dan por buenos, aunque sean malos. La política de barrio, callejera, de tumulto,  acaba con la forma política del Estado. Todos a una Fuenteovejuna. ¡Viva la República!

Nada de monarquía, ¿o de Alfonso? Palabras. El Rey se va de España. Dice que no le quieren. La calle manda, esa calle que bien conoce el rey callejero.

Habían muerto muchos soldados. Demasiados y demasiado lejos. La lealtad perdida entre guerras de cañones o de moquetas, de presupuestos y favores, de medallas y concesiones. Demasiados sacrificios exigidos a los que a cambio no recibían más que el olvido de su patria, de los suyos, en guerras donde se hablaba de España, pero no se la sentía, donde se hablaba de patriotismo, pero no había patria, donde se sufría la lentitud de ver con qué rapidez llegaba la muerte; lejos, demasiado lejos y demasiado rápida. ¿Quiénes son los que ahora gritan en la calle? ¿Serán ellos?

Mientras se le acaba el tiempo el rey tiene aún lucidez para una breve meditación. Aquella dictadura. ¿Para qué? No era eso, no era eso. Esto no acabará aquí. Quién sabe lo que se avecina. El Rey se va. ¿Dónde vas Alfonso XIII? Ya no hay vuelta atrás. Que se las arreglen ellos.

Aquella primavera del año 1931 hablaron los generales. Muchos de ellos venían de presidir con sus entorchados alguna procesión de la reciente semana de pasión, la Semana Santa, Angustias y Esperanzas, bendiciones y aleluyas. Marcha Real, ¡Viva España! ¡Viva el Rey!, golpes de pecho mientras se agitan las medallas. De repente, de la noche a la mañana, se acuestan monárquicos y amanecen republicanos. ¡Viva la República!

Primo de Rivera ya es historia, Se había ido a morir, solo, a París, sin bandera que lo envolviese. ¡Estaba todo tan reciente!

La Guardia Civil se inhibe por orden de su Director, el general Sanjurjo. Recuerda sus cuentas pendientes con el que ya es solo don Alfonso. El Toisón de Oro que no le han dado, que si su mujer no es del gusto real, gentilhombres  de S.M. con acceso directo al despacho real, prebenda que él recuerda no poseer. Al final lo personal cuenta y cuenta mucho.

Sanjurjo es protagonista esos días abrileños de repúblicas. Le gusta ser importante. Lo es. África y alguna cosa más le han dado fama y honores que a veces no se corresponden. El ministro de Estado, Alejandro Lerroux,  le pide que asegure el orden. El general exige para él plenos poderes sobre el Ejército, las Fuerzas de Seguridad y la policía. Lo quiere todo y lo obtiene. Sobre un general, Sanjurjo, marqués del Rif, recae el peso de dar la bienvenida a la República, con orden y concierto. Es su protector inicial, el general que la República necesitaba; a pesar de Azaña y muy a su pesar: <<…accedió sin resistencia a prestar a la República, que reconoció, el primero e inestimable concurso de la guardia civil de la que era director general. Siguió al frente de ese instituto, pero muy pronto inicióse una antipatía que le hizo incompatible con Azaña, el cual no se cansaba de manifestar la molestia sentida ante la pretensión de que la República tuviese un patrono o protector y con entorchados>>.

El rey de España, la Casa de Borbón, con Alfonso el XIII, ¡vaya por Dios!, se va.

Desde el 12 de abril de 1931 la calle no deja de gritar. Por ahora solo eso: gritos.

Berenguer ministro de la Guerra rubrica el final de la escena. Escribe a los capitanes generales la noche del mismo día 12. Les da la orden definitiva: “…los destinos de la Patria siguieran el curso que les impone la voluntad nacional”. Está claro: no hay que contar con el Ejército, que nadie mueva un pelotón. Lo que diga Sanjurjo. Nada que hacer. Dejar correr la calle.

El Rey no tiene donde apoyarse. Dice que no quiere derramamiento de sangre. ¿Y si resiste? “Dios sabe lo que hubiese ocurrido si Su Majestad resiste; tal vez se hubiese salvado el trono”.

Pero es el final de la Monarquía: «Quiero apartarme de cuanto sea lanzar unos compatriotas contra otros en fratricida guerra civil… Suspendo deliberadamente el ejercicio del poder real y me aparto de España».

Se acabó el Reino de España, que ahora es la República española. Rumbo a Cartagena.

Dice el Rey: <<Cumplid siempre con vuestro deber, que yo no he de olvidar jamás el mío…>>. ¿Y si el Rey resiste? La pregunta hoy es más evidente. Ya sabemos la respuesta.

La guerra no vino como consecuencia de la marcha del Rey sino por los que en un ruin pacto traicionaron el curso de la historia y se amañaron a su gusto unas elecciones trayendo una República que no supieron encauzar ni dirigir. Ni la monarquía, ni la República eran culpables. Todos culpables: la incompetencia de unos dirigentes demasiado complacientes que con su escasa sabiduría gobernante se llevaron por delante la monarquía y detrás de ella la república.

Habrá que admitir la consabida frase: <<La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos>>.

Es solo una reflexión para el día de reflexión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 abril 2019

LOS GENERALES EN LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En Adrianópolis acabó la historia del ejército romano tradicional. La Infantería, su nervio, no captó que la historia empezaba a hacerse a caballo. El error no fue de los infantes. Fue la culpa de sus generales. Solo conocían relevar con rapidez y orden una fila de hombres cuando estaban cansados por otra de refresco. Hasta entonces tener un buen jefe de instrucción en los ejercicios y con dotes de mando era suficiente. Cualquiera podía mandar aquellas legiones. Los generales romanos, en su mayoría profesionales de la política, nada sabían de la maniobra. Ninguno hubiese vencido, a pesar de su número, al Gran Alejandro que mucho antes combatió y venció con un pequeño número de soldados bien disciplinados y mejor mandados. Conocía la maniobra y sabía con pocos vencer a muchos con el arte.

En Adrianópolis, año 387, resurge el arte militar, una nueva era en la que ya no es  suficiente un jefe de instrucción competente en sus ejercicios y con dotes de mando. Resurge como consecuencia de una gran derrota. Los godos con el caballo y el estribo en el equipo ecuestre derrotaron a Flavio Julio Valente. La primera victoria de la caballería pesada sobre la infantería. La consecuencia es de gran calado. Hay que poner de nuevo en marcha el arte de la guerra en el que llevaba insistiendo Sunzi desde siglos atrás. El general formado y hecho para la guerra. Arte y oficio.

No veo a un político haciendo la guerra, pero tampoco veo a un militar haciendo política. Hasta que las cosas se complican. Esa es la razón. Hoy ya no son suficientes los relevos de las agotadas huestes por otras más frescas. Hace falta algo más: maniobra. Para sustentarse en la silla es necesario el estribo. Los políticos están perdiendo la batalla, cada día, a cada movimiento dan con su cuerpo en el suelo. Generales, pocos, como estribo, se han sumado a la lucha política. Saben cuál es su misión: vencer a muchos con el arte, mantener la autoridad del general, vigilar sobre su ejército, velar por sus hombres. Es una lucha por la unidad de España. Única razón del paso al frente.

Muy a mi pesar creo que no durarán mucho. Dice Sunzi en El Arte de la Guerra cuales son las razones por las que un general puede llevar sus huestes al desastre: <<El orgullo, el sentido del honor demasiado susceptible, la falta de previsión y la excesiva compasión son serios inconvenientes para ejercer el mando>>. Hay otra muy poderosa. El Mariscal Montgomery nos recuerda en su Historia del Arte de la Guerra que el general Robert Edward Lee fue perdedor en la guerra civil norteamericana porque <<era demasiado caballero para el áspero negocio de la guerra>>. Que hoy es la política.

Malos tiempos para los generales de la política, para los soldados que se enredan en semejante arte, mucho más peligroso que la cruel guerra.

La rendición de Breda es cosa de otros tiempos en los que <<la cortesía, el buen trato, la verdad, la fineza, la lealtad, el honor, la bizarría; el crédito, la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son…>>.

Lucidez. La que pueden aportar los hombres que saben del arte de la guerra para vencer a esta política de demolición del edificio llamado España.

Pero esta no es una guerra de caballeros. Recuerdo a mis queridos compañeros las palabras que en la introducción al libro de Flavio Vegecio Renato hace Jaime de Viana cuando aconseja cómo estudiar el arte militar para sacar grandes ventajas: <<Si supieran ustedes distinguir la parte del casco que sirve para la defensa de la que sirve para el adorno>>. En política todo se confunde.

Ya está bien de adornos. Es necesaria una defensa férrea de España y las opciones están a la vista.

Con o sin generales la maniobra es defender la unidad de España.

Peleen por ello, unidos, sin fisuras y traiciones, sin rencillas entre las propias fuerzas, que todas son necesarias.

La otra alternativa, la de Podemos y Sánchez, ya la conocen; están bien pertrechados y sin fisuras.

Lucidez, lucidez, es la cualidad primera del general.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 abril 2019

¿A QUIÉN VOTAR? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Termina la Semana Santa.

De nuevo ante la realidad: una España dividida, enfrentada y sin entusiasmo. Aburrida.

Nos espera una larga y tediosa semana de promesas -nunca se cumplirán- y de maniobras  tramposas para lograr la victoria. Lograda, el resto les da igual.

Derecha, izquierda, centro; como formaciones dispuestas para el combate. Todo politizado, todo deshumanizado, arrastrado por los caballos de tiro.

¿A quién vas a votar? ¡Han sido tantos los engaños, las frustraciones, las traiciones! Surge la duda ante un pasado para olvidar y sus consecuencias: la dispersión y la duda; en todo y en todos.

Estamos ante un momento decisivo. Nos jugamos el patrimonio de esta gran nación. No hay mayor patrimonio que la unidad en convivencia y progreso; algo que parece que nos está vetado.

Todo lo inunda la política y eso significa despedazar la pieza a dentelladas, hacerla jirones.

Se va difuminando la imagen de España. Burdos titulares la convierten en un sucedáneo, la historia reducida a historias, cada uno tirando de un lado, en contrarias direcciones; la inteligencia cedida a los ídolos de barro, que piensan por uno y  por “hunos y hotros”.

Hay mucho en juego: educación, trabajo, sanidad, creencias, convivencia, solidaridad, defensa, seguridad; hasta la forma del Estado, la monarquía. Sobre todo está en juego la unidad de España.

De derechas, de izquierdas, de centro. ¿Todo se reduce a eso? Lo único que ha logrado la política de estos momentos es enredarlo todo, enfrentarnos y vivir en la duda y el desengaño.

Menos política y más pensar. Que no piensen otros por ti. No te dejes pensar.

Tuvo que haber un gran acuerdo por España. Porque España está necesitada de ello. Para derrotar al independentismo, para expulsar cualquier vestigio de los terroristas, para respetar la historia y la grandeza de esta gran nación, para sumar esfuerzos e ilusiones. Y no hubo nada más que enfrentamientos, luchas y rencores. Se avivó la llama del odio y volvimos al dolor de antaño, a mirar hacia atrás en busca del odio que dejamos. El (los) culpable (s) tiene (n) nombre y apellidos.

¿A quién votar? Lo tengo muy claro. Sencilla adivinanza: “Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe, con pan se come, y a la basura se tiran los cascarones”.

¿El huevo? No se fíen. Nada es lo que parece.

Lo tengo muy claro. Por sus obras los conoceréis.

En estas elecciones no hay más obra que España, su unidad, que es el bienestar de los españoles. Ese debería haber sido el pacto del que el señor Sánchez ha huido para abrazarse a independentistas y filoterroristas.

¿A quién votar? Blanco es, la gallina lo pone…

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 abril 2019

LA ESPERANZA Vicente Díaz de Villegas y Herrería. General de División (R.)

Sí, hay esperanza. El momento de desencadenar el ataque de los enemigos de España se ha adelantado y ha despertado a una sociedad drogada pero que aun no estaba totalmente dormida.

El despertar ya fue brillante en la calle donde volvieron a ondear las banderas de España  que nuestros enemigos atacaban insultando a quienes las portaban. Ahora hay que esperar a las elecciones.

En España hay enemigos declarados que son los que la quieren romper o sea todos los partidos secesionistas de las Autonomías y el del Comitern amigos de regímenes totalitarios. Pero también hay traidores que pactan con estos enemigos de España para romperla y alimentarse con sus despojos, son los sucesores de aquellos asesinos de Viriato.

La política es el arte de lo posible” eso dicen y claro… yo decido lo que es posible. Este axioma nos ha traído hasta aquí con una fragmentación social y familiar que sólo favorece a los millones de personas clientes de los partidos políticos directa o indirectamente. Pero eso es cobrar la herencia matando al enfermo.

Frente a la rendición y venta de España como esclava, hay un axioma en Operaciones Especiales, “El que osa gana”, que debía haberse aplicado para poner pie en pared sin miedo y sin complejos.

En el horizonte ha aparecido un partido con un discurso igual en toda España para el servicio a España, que ha llenado de claridad, alegría y esperanza a quienes veían todo perdido. Además el discurso sólido de este partido ha obligado a cambiar el rumbo del PP, convertido en  centro izquierda, para llevarlo al centro. Su acusación particular contra los secesionistas sin duda es una muestra de su compromiso.

El nuevo líder del PP ha heredado un partido fracturado entre quienes le siguen y los seguidores del anterior presidente y sus peones de confianza. Un partido que además ha perdido la confianza de millones de votantes traicionados por su actitud tibia ante: el secesionismo, la educación y imposición de la lengua local en sus autonomías, los impuestos, las claudicaciones con los terroristas, eutanasia, política de género, la congelación y doble imposición a las pensiones y la corrupción y subvenciones a grupos, la memoria hemipléjica….

Conviene recordar que, en la guerra, en el seno de las alianzas y coaliciones militares a nadie se le ocurre atacar a quien persigue el mismo objetivo final por otra vía.

Cs, partido del centro izquierda, al menos reivindica la unidad de España, aunque contaminado internacionalmente.

De ahí hacia la izquierda, el voto es contra España con una propuesta decimonónica, nunca explicada, de federación y diálogo, (con el enemigo para sacar un beneficio personal). Romper una Hispania de muchos siglos va en contra de la normalización legislativa europea y global. Va contra la economía interior y exterior, contra la seguridad, contra la sanidad, contra la cultura, contra las pensiones,…

Ese partido socialista actual, alejado de la gauche divine para decantarse hacia su socio morado, debe rectificar y junto a los partidos de centro y de derecha poner freno al chantaje secesionista de las mal llamadas autonomías históricas. Luego ya competirán entre partidos con su programa social y económico.

Las personas que le votan, como españoles debieran de apostar por España y enterarse de los resultados cosechados por los regímenes marxistas. No peligran sus puestos de trabajo, sólo peligran los de la estructura del partido. Saben que su conducator ha negociado y negocia con los enemigos de España convirtiéndose así en traidor a España.

Si se llama Español, un partido no puede proponer ni favorecer la ruptura de España.

No vale el engaño, el socialismo español no son los demócratas de USA, ni los socialistas franceses, ni los laboristas británicos, ni los alemanes, ninguno de ellos apuesta por la fractura de sus Naciones (y digo Naciones que así se llaman en la ONU).

En la transición Alemana lo primero fué la reunificación con un gran coste económico y ahí están como locomotora de Europa. En la transición española partimos España y hemos perdido una fuerza enorme que nos ha hecho perder personas muy capacitadas, influencia y competitividad en el mercado exterior y nivel de vida.

Los partidos políticos han fagocitado la honradez de las personas como si fuera algo normal. Ser de izquierdas o derechas o centro es una forma hemipléjica de entender la vida en la que todo hace falta como el sol y la sombra y el fin no justifica los medios. En España hay una gran mayoría de gente extraordinaria pero difícil de gobernar y mas cuando es engañada y pierde sus referencias.

España por su proyección exterior en Hispanoamérica y con los países árabes e Israel, debiera formar parte de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Después de años sometido a vaivenes políticos, que dificultan mantener centrado el fiel de la balanza, no quiero dejar de mencionar la alegría que nos ha proporcionado ver a nuestro maltrecho poder judicial actuando, al servicio de España, con profesionalidad a pesar de las presiones de los secesionistas y sus aliados gubernamentales.

Muchas Gracias señorías, imprescindibles servidores de España para la Justicia!!

En la milicia de hombres honrados sabemos de Austeridad y Responsabilidad y de Ley y Orden, aspectos estos últimos muy resaltados por la ONU en sus misiones de Paz.

Los militares en activo hemos callado, cómo era nuestra obligación, lo que no significa que no pensáramos, ni sintiéramos cuando con preocupación veíamos “de todo” en los gobiernos sucesivos de España pero hemos tenido siempre claro, que somos de España y para el servicio a España hasta dar la vida.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería. Soldado de España

12/4/19

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VIOLENCIA EN LA CAMPAÑA ELECTORAL. ¿QUIÉN ESCONDE LA MANO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Cataluña es un polvorín. No de cualquier manera. Las bombas y la pólvora las distribuyen y manejan expertos artificieros que las harán explotar donde y cuando convenga a los estados mayores de la Revolución. El golpe de Estado ha pasado a una segunda fase.

La Revolución necesita armas y dinero, única forma de ganarlas. El dinero es de conocida procedencia. Si no se corta el flujo por algo será y alguien tendrá que dar explicaciones. ¿Armas? Habrá que estar vigilantes.

En estos momentos se juzga a unos presuntos rebeldes que ostentaban los más altos cargos de la Generalidad de Cataluña. La justicia ajena al ruido mediático y a las presiones que les rodean sigue paso a paso con rigurosidad su proceso. Este es un momento muy delicado. Elecciones. Los revoltosos se ponen nerviosos porque ven que esto va en serio.

Maestros de la violencia saben aplicarla de manera que parezca que es una forma de defenderse ante los ataques a “su independencia”. Hace algún tiempo hemos asistido a esta nueva táctica: hacer parecer que nos defendemos. Pero ya no tienen defensa que valga. A la justicia no la van a engañar. Es la Ley.

Miedo da que los que tiene que hacer guardarla miren para otro lado y se conviertan en cómplices invisibles de un estado de cosas inadmisibles para la democracia, para la paz y la concordia.

El ataque lanzado contra el Partido Popular en la Universidad Autónoma de Barcelona no es fruto de un calentón estudiantil. Hay un grito, una llamada al ataque, una voz de mando, un objetivo. Los que se dedican a estos menesteres lo saben. Y deben actuar con su denuncia y desenmascaramiento. Para esos están; y son muchos.

Cuidado. Las casualidades no existen. La causalidad hay que investigar.

Porque aquí estamos viendo que unos son los que tiran la piedra, pero muchos los que esconden la mano.

La candidata del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha estado valiente, como debe ser, y se ha ganado el respeto y el aplauso de muchos españoles, de millones de catalanes que están hartos de esta dictadura que les atosiga; o más. No están solos. Es bueno que vean que nosotros tampoco “vamos a dar un paso atrás ni para coger impulso”.

Cuidado con jugar con pólvora y con las armas, que las carga el diablo. Se lo decimos a los que esconden la mano después de lanzar la piedra.

Permanezcamos en nuestras convicciones defendiéndolas a toda costa.

“Más bien parece el soldado muerto en la batalla que salvo en la huída”.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 abril 2019

Una nota a pie de página encoleriza a Gibraltar Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Parecía que en Gibraltar ya tenían bastante con las complicaciones derivadas de la decisión británica de salir de la Unión Europea (UE), arrastrando con ello a su colonia. Sin embargo, una nota a pie de página en un documento de la UE en la que se repite lo que Gibraltar es para la ONU ha provocado la cólera –e incluso la pérdida del auto-control- de las autoridades locales llegando a unos niveles de irritación como pocas veces se ha visto. Por algo será.

El documento resulta aparentemente inocuo, incluso beneficioso para Gibraltar porque trata de la exención mutua de visados entre los ciudadanos de la UE y los del Reino Unido (RU) en el caso de un Brexit sin acuerdo. Se relacionan los distintos tipos de ciudadanía británica que existen y, entre otros, la perteneciente a los «ciudadanos de los Territorios Británicos de Ultramar», que incluye a Gibraltar.

La lista incluye quince territorios. La mención a Gibraltar figura con una nota a pie de página que dice: «Gibraltar es una colonia de la Corona Británica. Existe una controversia entre España y el RU relativa a la soberanía sobre Gibraltar, un territorio sobre el cual la solución debe alcanzarse a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de la Asamblea General de Naciones Unidas» (AGNU).

El caso es que en 1830, lo que entonces era para los británicos «La Ciudad y Guarnición de Gibraltar en el Reino de España», pasó a ser «la Colonia de Gibraltar, propiedad de la Corona», por decisión exclusiva del gobierno de Londres.  Esto es muy llamativo porque un conocido representante diplomático del RU dijo no hace mucho en España que Gibraltar nunca ha sido una colonia; y se quedó tan tranquilo.

La denominación que el RU da a los restos de su Imperio ha cambiado con el tiempo y ahora los consideran «Territorios Británicos de Ultramar».

En 1946, el RU, por su propia iniciativa,  registró a Gibraltar en la ONU como «territorio no autónomo».  En 1963, a instancias de Bulgaria y Camboya, Gibraltar fue incluido en la lista de «territorios pendientes de descolonización», de NNUU; y ahí sigue, como colonia. Tan es así que todos los años, el RU, como Potencia Administradora,  envía a NNUU el informe preceptivo sobre la situación en su colonia y, representantes del RU junto con los «peticionarios» del territorio intervienen en las reuniones que tratan de la descolonización.

En 1973 se incorporó el RU (incluyendo a Gibraltar) en la Comunidad Europea. En 1986 se incorporó España.

El punto 3 del artículo 355 del Tratado de Lisboa (2007) dice «Las disposiciones de los Tratados se aplicarán a los territorios europeos cuyas relaciones exteriores asuma un Estado miembro». En las declaraciones anejas al acta final de la Conferencia Intergubernamental que ha adoptado el Tratado de Lisboa figura la nº 55 que dice «Declaración del Reino de España y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: Los Tratados se aplicarán a Gibraltar como territorio europeo cuyas relaciones exteriores asume un Estado miembro. Ello no supone modificación alguna de las respectivas posiciones de los Estados miembros de que se trata.»

Como vemos, para el mismo territorio tenemos varias denominaciones: Para la ONU es un «territorio no autónomo pendiente de descolonización». Para la UE, un «territorio europeo cuyas relaciones exteriores asume un Estado miembro» mientras que para el RU es un «Territorio Británico de Ultramar». Todo un ejemplo de la habilidad de la diplomacia británica para confundir con la utilización del término más adecuado en cada momento.

Lo cierto es que, con la complacencia del RU y la incapacidad de España para evitarlo, lo dispuesto en la Declaración nº 55 no ha impedido a Gibraltar desarrollar sus propias relaciones externas en el ámbito de la UE en diversos campos como el financiero, en el que ha llegado a firmar acuerdos bilaterales con países de la UE como si se tratase de otro Estado miembro. Asuntos financieros o los que convengan para ir arañando poco a poco responsabilidades hasta que lleguen a un nivel que convierta la situación en irreversible superando con los hechos tanto el artículo 355 como la Declaración nº 55.

En eso llega el brexit y Gibraltar se queda sin Estado miembro que le sirva de referencia en la UE. Necesitan otra expresión como cobertura y para ello se multiplica el argumento de que Gibraltar pertenece a la «familia británica», algo que tratan de mejorar las autoridades de la colonia diciendo que pertenece a la «familia británica de naciones». O sea, como las islas Pitcairn (la de la «Bounty»), Montserrat, Anguilla y demás restos de lo que fue un Imperio. Pero estas expresiones –sin valor jurídico alguno- no convencen a la UE y Gibraltar pasa a ser para la UE lo que desde hace más de 60 años es para la AGNU: una colonia.

Como es habitual cuando algo no se ajusta a sus intereses, los británicos (y los llanitos) dicen que el documento aprobado por la UE es «anacrónico, irrelevante, etc. etc.». Puede que el de los visados no llegue a entrar en vigor pero lo que está claro es que la UE, en un documento aprobado, ya ha cambiado la designación de Gibraltar. Ahora, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea asumen la doctrina de la ONU respecto a Gibraltar y ligan su estatus futuro a la consideración de colonia establecida en la AGNU en la que prevalece la idea de la descolonización mediante negociaciones entre el RU y España. Hace años que también el Tribunal de Justicia Europeo se refirió a Gibraltar como «colonia».

Espero que, al menos los Estados miembros de la UE no firmen nuevos acuerdos con las autoridades locales de Gibraltar dada su condición de colonia.

Dicen en Gibraltar que no hay más que darse un paseo por el Peñón para comprobar que no es una colonia. Es un paseo recomendable para que el visitante se dé cuenta de que efectivamente no es una colonia a secas sino una «colonia militar», desde la verja hasta punta Europa, en la costa de levante y en la de poniente, en lo alto del monte y en los túneles, con instalaciones militares en todos estos puntos. Quizá hasta tenga la suerte de ver en el puerto a uno de los submarinos nucleares averiados que con tanta frecuencia entran allí a reparar.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

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10 abril 2019

OTAN SÍ, PERO NO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cumple 70 años. No todo ha sido paz. ¿Quiere decir que no ha sido rentable? Suponemos que sí. Desde luego los europeos nos hemos ahorrado unos cuantos millones, pero también hemos descuidado nuestra Defensa. Seguimos sin tenerla. Somos dependientes (mucho) lo cual no creo que sea bueno. Ese aspecto es el que deberíamos resaltar de estos 70 años.

Es indudable que mal que bien la OTAN ha cumplido; y no ha sido fácil. Otra cosa es lo que el futuro le depare. Trump no es tan tonto como nos lo quieren presentar. Su política <<America First>> no es arbitraria ni el presidente ha perdido la cabeza. Cuidado con sus enemigos porque la reelección puede llegar. Hablo de Trump porque hablo de la NATO, o si lo prefieren en francés de la OTAN; el español no es idioma oficial, y no toda España entra en los planes defensivos de la OTAN. A Ceuta y Melilla, por mucho que digan o dejen de decir, a la OTAN no le interesan. Tampoco Gibraltar español.

La Organización es, hasta ahora, los Estados Unidos de América y sus ejércitos. Guste o no guste, en esta organización hay, cada vez más, mucho convidado de piedra. <<OTAN, de entrada no>>, bien podría aplicársele ahora lo de <<OTAN, de pagar no>>. Si no pagas te echan del club, o te desahucian y otro se queda con tu casa. Quedan muchas cosas pendientes. Políticas y militares. No han ido juntas, nunca, en esto de la Organización. Mientras los militares estadounidenses abogaban por la entrada de España en la NATO, las autoridades políticas se negaban. Mientras los militares españoles querían formar parte de la Alianza aquí teníamos que contentarnos con el Off y el On. Una vez que somos miembros de hecho y derecho, aunque no paguemos, deberíamos ser más exigentes.

Exigentes ¿con qué? Ceuta y Melilla son la frontera sur de Europa. Europa y la Alianza no se dan por aludidos. Gibraltar es una ofensa a España como socio. Estados Unidos lo consiente y ¿los prefiere a nosotros? (prefiero no contestar).

En cualquier caso solo hay dos apuntes necesarios para conmemorar estos 70 años de Alianza defensiva:

1.-Hay que pagar el coste de la Defensa. Cada uno el que le corresponde.

2.-Europa debe despertar y pensar que sin un Ejército propio y poderoso puede que alguien vuelva a preguntar ¿Cuántas divisiones tiene el Papa?

Por ahora estamos desplegados en la frontera con Rusia, los aviones españoles patrullan las aguas del Báltico y los misiles de nuestros artilleros apuntan ¿a dónde?, desde Turquía. Vaya panorama.

Donald Trump no juega a los soldaditos y toma decisiones: la embajada de los Estados Unidos a Jerusalén y los Altos del Golán son soberanos, de Israel.

Cumplir cumple, así que Europa o espabila o habrá que revisar el concepto de NATO.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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9 abril 2019

“LA ÚLTIMA INFAMIA DE SÁNCHEZ” Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La última infamia de Sánchez. Por ahora.

Existe preocupación por si en el último momento el líder de Ciudadanos viéndose cerca del poder se arrima al señor Sánchez a sacar partido de la jugada electoral. Nadie se fía porque últimamente se ven cosas muy raras y hemos entrado en el mundo de “lo que dijo no lo dijo, pero sí lo dijo cuando no era; y ahora que es, no lo dijo” y claro todo es tan raro que vemos burros volando  y presidentes de la nación mintiendo, engañando, y hasta, también, volando.

El señor Rivera, líder de Ciudadanos, se ha puesto serio ante lo que ha definido como “la última infamia de Sánchez” algo con lo que estamos de acuerdo, aunque apostillando que no será la última. Se trata de la aprobación por el Parlamento Vasco de una ley que pretende resarcir a lo que ellos llaman “víctimas” de supuestos abusos perpetrados por la Policía Nacional y la Guardia Civil. Su aprobación ha sido posible gracias a los votos del PSOE. A cambio el PNV y EH Bildu votan a favor de los decretazos del Gobierno. Un vergonzoso y humillante cambio de indignidades que en este caso concreto es una ofensa a la justicia y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, al mismísimo Estado y a la democracia que ha sufrido y sufre la dictadura del terrorismo.

Ciudadanos no puede recurrir la ley ante el Tribunal Constitucional por no tener el número de diputados necesario para ello por lo que su recurso lo elevará al Defensor del Pueblo para que sea este el que, si lo considera oportuno, lo remita al Constitucional.

Rivera ha dejado dicho, con rotundidad, que bajo ningún concepto y en ningún caso pactará con el señor Sánchez ni con el PSOE. ¿Será verdad?

Mi pregunta y meditación es otra. Efectivamente estamos ante una emergencia nacional, como dice el señor Rivera. Creo que eso nadie lo duda. El mismo Partido Socialista lo sabe y, en la intimidad, entre ellos lo comentan, sin tener respuesta ni repuesto.

¿Qué hacer? Hay dos bloques perfectamente identificados.

-Unos con España y con la Ley. Pero que no saben decirlo y luego tampoco hacerlo, se mueven a bandazos, cogen a uno y a otro por su fama y van y se equivocan, van a por lana y salen esquilados, entre ellos no se aclaran, se contradicen, pero es que no dicen todo, ni parte, ni nada de nada, que al final no se les entiende. Ni dan puntada ni tienen hilo para lo que llaman unidad.

-Otros contra España y peor, según les convenga, hoy son de un lado, mañana de otro, en público dicen una cosa y en privado otra, aman y odian, mienten más que hablan, una vela a Dios y otra al diablo, tibios, porque ni son fríos ni calientes, unidad es a trozos pegada con pegamento, del malo y falsa moneda. Pero están unidos, mal, pero unidos, rotos, pero unidos, y no dan puntada sin hilo.

¿Pues si estamos ante una emergencia nacional por qué no somos más claros y se unen  los que tiene que unirse frente a los que ya están unidos? ¿O es que no se han enterado aún?

La vergonzosa ley aprobada en el Parlamento Vasco es «la última infamia de Sánchez”. ¿Qué esperamos? ¿La siguiente? Puede ser irreversible.

Así que «hunos y hotros» sean claros; y «los hunos y los hotros» espabilemos que esto va en serio.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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6 abril 2019

LAS LISTAS ELECTORALES DE LOS PARTIDOS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El que piadoso desengaña amigos

tiene mayor peligro en su consejo

que en su venganza el que agravió enemigos.

Por esto a la maldad y al malo dejo.

Vivamos, sin ser cómplices, testigos;

advierta al mundo nuevo el mundo viejo.

(Francisco de Quevedo).

Hay lugares de los que nadie se va contento. Uno de ellos es la política. Hay otros; pero de ese hablaré en ocasión más propicia.

El agradecimiento a los servicios prestados es el mayor de los desagradecimientos; en política es peor; ni eso. Cuando pueden sacar partido de ti, el partido lo hace, cuando no, o se inventan algo, que filtran, o te mandan el motorista.

En política, y otros menesteres, diría que para todos, más vale guardarse siempre una carta. Saber y amenazar. Dormir con la Iliada bajo la almohada, cerca de la daga. La daga es buena compañera, sobre todo en el mercado de dagas, y si no vean como en el ministerio de Defensa se guardan la ropa unos a otros mientras nadan por ríos y mares distintos; de dagas. Unos entran y otros salen, pero a todos les esperan los misiles, la industria de la aeronaútica, o la patronal de la industria de Defensa; incluso los uniformados, buenos y obedientes, que se han movido bien en sus pozas, acaban en Santa Bárbara, Expal, Global Training Aviation, Oesia Network, Navantia, General Dynamics, y yo que sé en cuantas dagas más. En fin, un chollo, lo que se dice un chollo. Estas cosas del armamento dan mucha munición. El último que ha usado la puerta giratoria ha sido tan rápido que casi no ha dado tiempo a hablar de él. Era Secretario de Estado de Defensa y el paro no le ha durado ni un día. Escribano Mechanical, o algo así, le abre sus brazos. Estos sí que se van contentos, seguros de su valor político que ahora será su gran aliado y que, desde su bien remunerado puesto, mirarán por encima del hombro a sus compis.

Miro las listas de los partidos para situar a los generales al frente de sus tropas. Los ya rentabilizados van a Europa, a sus ejércitos de descanso. A vegetar, cuando debería ser el lugar donde se diese la batalla más importante.

Al resto me gustaría avisarles de que las tropas están cansadas y abatidas, que ven enemigos por todas partes y se sienten rodeadas. Que de la principal hazaña están desengañados porque no hay respuesta a la obediencia. Que las batallas dejan heridos y heridas incurables; que son tropas que se han sentido muchas veces abandonadas y engañadas. Que hay mucho desencanto en el frente.

A los que repasan las listas y en ellas ya no se encuentran. A los que se alegran al verse. A todos es bueno recordarles que una vez terminado el juego, rey y peón duermen en la misma caja. Así fue y así será por los siglos de los siglos. Y así decía Quevedo y ni caso le hacemos.

Vivamos sin ser cómplices, testigos;

advierta al mundo nuevo el mundo viejo.

Y el que piadoso desengaña amigos…

Cosas de la política, de ahora y de antes. Ahora y antes es siempre.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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3 abril 2019

LAS GOLONDRINAS DEL PALACIO DE LA ZARZUELA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

ARTÍCULO PUBLICADO EN MARZO DE 2016

Cuando era niño recuerdo que en el balcón de casa anidaba todos los años una pareja de golondrinas. En cuanto nacían los golondrinos mi madre se apresuraba a ponerles en una patita, como si las anillara, un lacito con la bandera de España. Yo conocí aquellas golondrinas ya con la bandera en una de sus patas. Mi madre nos contaba que al año siguiente el nido lo ocuparía una de las crías como así venía comprobando cada año.

La inocencia infantil me hizo pensar que aquellas golondrinas nacían con la bandera de España en su patita debido a su origen español.

Don Camilo José Cela en su casa de Madrid en Río Rosas, cuando llegaba la primavera, pegaba con papel cello en el ventanal del living un cartel que decía: ‹‹No cerrar la persiana. Hay un nido de golondrinas››. Aquel cartel sin duda define a nuestro nobel tanto o más que cualquiera de sus libros. Fue el mejor de todos ellos.

La entrada principal al domicilio y zona privada del Palacio de la Zarzuela, donde viven los reyes eméritos, tiene un zaguán donde todas las primaveras anidan unas golondrinas. Nadie las invita, pero aparecen puntualmente a primeros de abril. Son golondrinas comunes, ni daúricas ni reales, del pueblo llano y sencillo, que han encontrado un palacio para anidar.

Debajo del nido un pequeño armarito servía para que los ayudantes de campo dejásemos  allí nuestras gorras y así tenerlas siempre a mano al salir acompañando a los reyes. Como pueden imaginar la llegada de las simpáticas golondrinas y sus constantes bombardeos en las entradas y salidas al nido, obligaban a una prudencial retirada de las gorras militares a posiciones menos vulnerables.

palacioespanaComo es lógico la puerta y el zaguán se cierran al anochecer, pero había que dejar, por orden de Su Majestad la Reina, el acristalamiento de la puerta abierto para que las golondrinas entrasen y saliesen de su nido a la hora que estimasen oportuno. Más de un atardecer, casi anochecido, la Reina salía a comprobar que todo estaba en orden mientras con una sonrisa sensible y hermosa veía los últimos vuelos de la tarde de aquellas golondrinas palaciegas.

En ocasiones sus vuelos y gorjeos por el pequeño zaguán sorprendían a algún Jefe de Estado entrando en el palacio, lo que con frecuencia era interpretado como señal de esperanza y amabilidad en el recibimiento. Embajadoras de la paz y armonía, oí decir a alguno de ellos.

También recuerdo al que dijo: ‹‹Vienen de mi país, creo que además a estas las conozco porque son las mismas que en el invierno anidan en mi palacio››.

Cerca de Madrid, en Navacerrada, hay un precioso cerro que popularmente se conoce como El Cerro de las golondrinas nombre que viene de una vieja leyenda que dice que una de las golondrinas que arrancó una de las espinas clavadas en la frente de Cristo, voló y voló sin rumbo fijo hasta caer en este cerro y allí depositar la espina. Desde allí se ve el mejor paisaje de la Sierra de Guadarrama. Era la tierra y la poesía de Luis Rosales («sentí en tu mano un desfile de golondrinas que vuelven»). ‹‹Porque entre el atardecer y el anochecer, entre el Cerro de La Golondrina y La Peñota, se alzará mi monumento››.Golondrinas-extincion

‹‹Las golondrinas no se matan. Las golondrinas son de Dios››, nos enseñaban de niños, cuando se las esperaba y formaban parte de tu compañía en los atardeceres de juegos infantiles; cuando las vacaciones eran la calle.

 

Ya bajan las golondrinas

con el vuelo muy sereno

a quitarle las espinas

a Jesús de Nazareno.

Ya vienen las golondrinas

con el pañuelo en la mano

pa quitarle las espinas

a Jesús de Nazareno.

Hoy me dicen que empieza a vérselas, junto a los vencejos y los aviones comunes, por el sur, ese sur que es Sevilla. Vienen ya para la Semana Santa, puntualmente. Llegan respondiendo a la voz del poeta, don José María Pemán:

¿Y no habrá ya golondrinas

para arrancar las espinas

de la frente del Señor?

Mientras el mundo, burlando

vaya en tu frente clavando

sus zarzas y sus espinas

¡nosotras tus golondrinas,

te las iremos quitando!

Seguirán siendo el sueño de un niño que las veía nacer con la bandera de España en su patita. Serán el mejor libro escrito por un nobel. Son la sensibilidad y belleza en la mirada de una Reina de España.

Habrá golondrinas si la ternura del alma las alimenta, mientras pongamos nombres como El Cerro de La Golondrina.cristodelasgolondrinas1

Siempre habrá golondrinas mientras el mundo, burlando, vaya en Su frente clavando sus zarzas y sus espinas. Porque ellas, las golondrinas, se las irán quitando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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1 DE ABRIL DE 2019. LA GUERRA NO HA TERMINADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Eso pretenden algunos. Seguir con la guerra para ganarla después de ochenta años de su final. El debate actual no es el futuro, sino el pasado de enfrentamientos, la Guerra Civil; y ni siquiera eso: Franco es lo importante. Malos años estos finales en los que nos hemos visto envueltos en una crisis económica y moral sin precedentes seguida de la tibieza y el desarme ideológico para acabar con la idea de España. Después del enorme esfuerzo de la mayoría de los españoles, cuando creíamos salir del atolladero, cuando nadie usaba el recuerdo, la historia, para enfrentarse, ni hacía uso del rencor del pasado, nos encontramos en las mismas: el viejo pacto socialista. comunista, independentista, para presentarse víctimas de una Guerra Civil de la que ellos tuvieron gran parte de culpa. Esta izquierda que contemplamos solo tiene una política: el victimismo. Ni un paso atrás. Ellos son los únicos legitimados para gobernar en España, para ostentar el poder. Lo que no sea “ellos” está contra “ellos”. Está prohibido hablar de sus atrocidades: por ley. Cualquier otra cosa sería volver al franquismo. La historia ya no es historia, es un manual a seguir. Pensamiento único: por ley. La historia ha pasado a ser un arma electoral, maestros de la provocación que teatralizan convirtiéndose en víctimas. El Lenin español, el desalmado Largo Caballero, el provocador más atroz, sigue teniendo una estatua en Madrid y alumnos aventajados, hablaba en serio, de su táctica guerracivilista: <<Si el Frente Popular no gana iremos a la Guerra Civil>>. Han tomado posiciones, están ya en las bases de partida a punto de iniciar la ofensiva.

Maestros del enfrentamiento. Provocadores. Todo el programa electoral de último gobierno socialista solo tiene un nombre: Franco. No han evolucionado. Es la evolución de la táctica del Lenin español. Esta táctica de guerra, vieja conocida, nos llevará a la ruina económica, moral, a fracturar España; quizá a levantarnos, cualquier mañana, republicanos, a su manera, con España desaparecida.

¿Será por eso que el Papa ha dicho que vendrá a España cuando haya paz? Dice que habla de manera críptica. Se usa cuando alguien quiere decir algo sin decirlo. Yo creo que el Papa, como Chespirito, lo que ha dicho <<fue sin querer queriendo>>.

No le falta razón a Su Santidad. <<Cuando haya paz>>, es decir, cuando acabe la Guerra.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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1 abril 2019