En los próximos días aparecerá un libro del ex-ministro de defensa estadounidense, el prestigioso General Mattis. Elegido por el presidente Trump aceptó el puesto como parte de su servicio a EEUU. Ninguneado por Trump entre otras cosas, por la política de este hacia los aliados renunció al puesto.
Su pensamiento es el de un Soldado con gran experiencia en escenarios de combate y en consecuencia de política exterior. Entre sus comentarios destacan:
Para Mattis: A polemicist’s role is not sufficient for a leader. A leader must display strategic acumen that incorporates respect for those nations that have stood with us when trouble loomed.”
“El papel de “polemista” no es suficiente para un líder. Un líder debe manifestar la perspicacia estratégica que incorpore respeto para aquellas naciones que han estado con nosotros cuando surgieron los problemas.”
“Nations with allies thrive, and those without them wither,”“Alone, America cannot protect our people and our economy.”(Wall StreeT). Las naciones con aliados prosperan y aquellas sin aliados se marchitan. América sola no puede proteger a nuestra gente ni a nuestra economía.
Nosotros Podríamos añadir “American First but not alone.”
Esto es aplicable a España y su autonomización, con un PSOE siempre federalista, que no ha atendido a modificar la ley electoral a pesar de la traición de los partidos secesionistas, y un centro acomplejado y acomodado, que han logrado romper la solidaridad, el sistema sanitario, la creación de empresas,…entre regiones y provincias gracias a 17 parlamentos feudales ocupados por representantes tribales.
Mattis dice que, lo que mas le preocupa como militar no son nuestros adversarios externos sino la propia división en tribus hostiles que ponen en peligro nuestro futuro en vez de redescubrir nuestra patria común y de encontrar soluciones. Algo que como militares españoles podemos asumir y aplicar a España añadiendo después de “encontrar soluciones” en vez de crear problemas.
El puesto de Secretario de Defensa de EEUU, ministro de defensa al cambio, quedó vacante mas de 6 meses y Trump, que no había ahorrado elogios hacia el General Mattis, no tardó en hacerle de menos.
No es el primer militar USA que renuncia, no muchos años atrás, con el presidente Obama, renunciaba el General Mac Chrystal.
En 2017 era el JEMAD/CEMA (Jefe de Estado Mayor de la Defensa) Francés renunciaba a su puesto al contestar, con lealtad a la nación, en la comisión de Defensa sobre la situación militar. Escribí algo entonces:
Coincidí como jefe del primer contingente español en Kosovo con el Jefe de la Brigada Francesa en Mitrovica en 1999, el General Cuche, en la que sirvió como Coronel el General De Villiers. Se da el caso de que el General Cuche también presentó su dimisión siendo Jefe del Estado Mayor del Ejercito al Presidente Sarkozy.
¿La sobreactuación del Presidente Macron indica quizás un cierto complejo ante la edad, el conocimiento y el rigor del asesoramiento del Jefe militar?
Alguna sobreactuación hemos visto en España por parte de algún/os titular/es de Defensa y juristas, que han estado dispuestos a ignorar, la cadena de mando, la ley, los reglamentos y lo que es peor la dignidad de las personas.
Mattis dice: “We all know that we’re better than our current politics” TODOS SABEMOS QUE SOMOS MEJORES QUE NUESTROS ACTUALES POLITICOS.
En una palabra, que por encima del sentimentalismo hacia o contra determinadas instituciones y naciones hay que leer y saber. El cabo Hitler se creía genial y le bastaba su “lógica” para ignorar a sus generales desde el inicio de su campaña militar hasta destruir Alemania. En España también renunció en su momento por cuestión política el bilaureado General Varela.
Es cierto que en EEUU la elección no era fácil y Trump era el mejor. Pero la fila de cadáveres políticos que ha dejado entre sus propios elegidos no le califican como un buen líder.
El liderazgo se basa inicialmente en la preparación intelectual y en la experiencia que proporcionan el conocimiento/logiciel/software para alimentar la inteligencia. El sentido de la responsabilidad debe estar por encima del “ordeno y mando”. Un “ordeno y mando” tan político, siempre dispuesto a saltarse leyes y normas, que son para los demás, y por ello tan alejado de la disciplina militar comprometida hasta dar la vida. Tampoco los compromisos morales pueden quedar de lado, empezando por el propio espíritu de sacrificio, mandar es servir y crear nuevos líderes.
Las naciones deben superar el feudalismo y tribalismo para integrar. Romper es mas fácil que construir. Hacen falta líderes.
Cuando mi solución y asesoramiento estratégico no fueron escuchados había llegado el tiempo de renunciar a pesar de la alegría sin limites que sentí sirviendo.
Era la única opción.
Vicente Díaz de Villegas y Herrería
31/8/2019
Blog: generaldavila.com

























