EL PAPA FRANCISCO Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días escribía sobre Su Santidad. Lo hacía con cariño, de verdad, y respeto por lo que representa y también porque creo que actúa —no se entiende que no sea así— con buena voluntad. En cualquier caso, y por ello, por esa buena y santa voluntad sabrá perdonar las críticas y explicarnos su punto de vista.

Ahora, de nuevo, llega una soberana y papal crítica hacia Su figura, más bien a lo que Su figura ha dicho, que ha dicho todo contra la labor, grandiosa, por él desconocida, a lo que se ve y hace notar, de España en México y allende los mares, allende las montañas, que casi conquistan el cielo, el azul y minúsculo, que el otro, el Cielo, que no es poco, lo dieron a conocer, españoles, se llamó fe y esperanza, algo de caridad también, y hasta ahora nadie de la curia pontificia había dudado tal cosa ni se habría atrevido a hacerlo, por ello, por enseñar en esos allendes a rezar, pero mira por donde Mesi se ha ido de España y en Roma no perdonan que no juegue en su liga; vaticana, y entonces aquí, en España, se preguntan, los españoles, que ¿quién es el Papa para meterse donde no le llaman?

España tiene la Cruz más grande del mundo, que quienes no son ni dejan ser quieren volar ¿al Cielo? En España había cruces en nuestros caminares, siempre, a la vista, ya pocas quedan y las que quedan nadie sabe qué significan, ni qué hacen allí plantadas, una cruz a la entrada de las ciudades o villas, pueblitos o caserones, y tenían un nombre que lo dice todo: cruz de término o humilladero. Piedad y perdón, reverencia al Cielo y respeto, bondad y amor al prójimo que allí vivía y te recibía con los brazos abiertos de la Cruz: de término o cruz humilladero. ¿Han visto algo más bello y cristiano? Esa es España. Era. Así íbamos de Cruz en Cruz, con la nuestra a cuestas como nos enseñó el Maestro y nos enseñaban los de la escuela. Era entonces. Ya no es. Cuando se respetaba a los muertos bajo una Cruz sagrada.

Entonces uno se hacía cruces si algo contra esto ocurría, porque todo se respetaba, y entonces ahora, de nuevo, están las cosas, hasta en el vaticano: para hacerse cruces. Claro que eso de hacerse cruces nadie sabe el significado.

No tengo a mano el dato: ¿dónde lo he leído?, pero en algún lugar está escrita la anécdota.

La protagonizó Agustín de Foxá (solo por Madrid de corte a checa, debería ser de exigida lectura, aunque él es mucho más porque forma parte de la gran literatura del siglo XX de España). Cuentan que harto de oír que las decisiones de Franco estaban inspiradas directamente por la paloma del Espíritu Santo, contestó con esa agilidad tan característica en él:

«¡Si eso es cierto, yo me hago del tiro de pichón!».

Entienda Santidad la irónica broma.

Santo Padre, rece por los que le criticamos, nosotros lo haremos por Vuestra Santidad. Este artículo, aunque no lo parezca es una oración que con un Padre Nuestro rezo por Vos, Santidad; lo hago en Vuestro mismo idioma, ese que Foxá decía:

«He recorrido en avión toda la lengua española y puedo asegurar que en nuestra Gramática no se pone el sol».

Creo que estamos entre la cruz y el agua bendita.

Santidad, por si no se lo han dicho, en la Escuela Naval de Marín, donde se forjan los marinos de la Armada española, los que navegan por las aguas del mundo con la bandera más bonita que los océanos han visto, que el mar ante ella se enarbola, hay un letrero, a la entrada de su Capilla, esa donde el marino reza, y bendice el rosario que siempre lleva en el bolsillo, que dice:

«El que no sepa rezar que vaya por esos mares, vera que pronto lo aprende, sin enseñárselo nadie».

30 septiembre 2021

Rafael Dávila Álvarez

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INTANGIBLES PARA UN EJÉRCITO DE PACIFISTAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) ha

PACIFISTAS

«Nosotros tenemos los pacifistas y los soviéticos tienen los misiles» (F. Mitterrand).

La cita la recojo del libro del Embajador José Cuenca De Suárez a Gorbachov y encabeza la segunda parte del texto: La incorporación de España a la Alianza Atlántica. ¿Recuerdan?: «OTAN, de entrada no».

En política no se puede ir con la verdad por delante. No digo que haya que mentir, sino que no hay que desvelar el pensamiento. Es como en la guerra: el que da el primer movimiento está perdido, quedan descubiertas sus intenciones.

ESTRATEGIA

«En las Estrategias de Wu se puede leer: “Cuando el mundo está en paz, un hombre de bien mantiene sus espada al alcance de la mano», lo que recuerda que Alejandro dormía con la Ilíada y la espada bajo la almohada.

No hemos percibido, todavía, ya será tarde, que estamos en una situación desesperada y que nos empujan con moderación para que no volvamos la cabeza; no nos acosan no sea que nos giremos y decidamos luchar hasta la muerte. Está recogido en los más viejos tratados sobre el arte de la guerra. Se es invencible cuando se sabe que solo te queda la muerte. Pero nos han querido hacer ver que existe una solución diferente a la muerte: cantar al amor y poner margaritas en los cañones. Cuando nos lo hemos creído caen sobre nosotros. No nos defendamos, sino que esperemos con nuestros cantares la lluvia de misiles que como estrellas alumbrarán esta noche.

En esta sintaxis auténtica donde no son ya las palabras, sino guerreros tras pantallas los que mueven la guadaña, faltan acentos y sobran adjetivos. El más contundente de los acentos está por añadirse: invasión, demolición, nueva civilización, Darío vence a Alejandro.

Mucho se habla cuando no estás. Las virtudes faltan; hay que buscarlas entre una densa niebla que oculta el pasado y permite solo ver las sombras proyectadas en un virtual futuro que nunca será.

Terrible la farsa envuelta en mensajes de bondad, falsos como Judas: progresismo, marca, comunicación, igualdad, convivencia. Mentiras que como semillas esparcen entre los ignorantes.

Sobramos muchos y todos queremos lo mismo. Las técnicas de invasión han cambiado. Se amenaza el cielo con misiles y se avanza despacio, sin presionar, con pancartas bondadosas, por tierra, empujando con moderación, que no nos volvamos, que caminemos felices hacia el barranco de la muerte.

El camino de occidente es desaparecer bajo la presión demográfica de oriente. Nuevas civilizaciones, nuevo orden mundial, nuevo sistema económico; todo será nuevo y nosotros no seremos.

LA GUERRA

La guerra es otra y ya ha empezado. La invasión progresa entre los medios y el mal penetra con la suavidad del mensaje que sustituye a las virtudes tradicionales.

Nuevos intangibles mientras nuestras tradiciones son pisoteadas por los cerdos en las pocilgas.

Despidámonos de la cortesía, el buen trato, la verdad, la firmeza, la lealtad, el honor, la bizarría, el crédito y la opinión, la constancia y la paciencia, la humildad y la obediencia.

El futuro es el progresismo que viene cargado de misiles. Ya es tarde. Han disparado y no funciona el sistema antimisil.

«Nosotros tenemos los pacifistas y los soviéticos tienen los misiles».

Sí: un ejército de pacifistas. Pancistas y golfos.

Ejemplo éramos: «De indis sive de juri belli». Autoridad, recta intención y causa justa. Es historia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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29 septiembre 2021

 

LA MINISTRA DE DEFENSA Y LA CÚPULA MILITAR Rafael Dávila Álvarez

Me preguntan si veo próximos cambios en la cúpula militar. Empiezo por no saber qué es eso de la cúpula militar, aunque me suena a unos señores que llegados al lugar empiezan a pensar en lo que hay que cambiar y no en lo que es conveniente mantener.

En la milicia solo hay tres cosas que deben preocupar al Mando: la unidad de la Patria, los medios necesarios y exigibles, y las condiciones de vida y hacienda de las tropas, individual y conjuntamente. Lo demás es hoy; y mañana puede cambiar.

La rutina se apodera del mando cuando se asoma durante un largo periodo a la misma ventana y ve siempre el mismo paisaje.

Sun Tzu rastrea los rasgos psicológicos de un general que pueden acabar con un ejército. En primer lugar el orgullo, que con el paso del tiempo llega a convertirse en enfermedad incurable. Un sentido del honor muy particular y sensible que le sube al peldaño de la maestría cuando ésta solo se alcanza al dejar la responsabilidad. Nadie es maestro en el ejercicio. Es necesario reposar.

Grave error es creerse uno mismo el tiempo, dominador del momento, cuando el futuro te sobrepasa.

Por último confundir el concepto de valor y ello te deje ciego ante la necesidad del momento.

Sunzi insiste en la lucidez como máxima expresión del mando absoluto.

Confucio fue interrogado por Tzu Lu sobre qué hombre escogería para poner al frente de los Ejércitos. Su respuesta fue intemporal:

«No escogería al hombre que está dispuesto a enfrentarse a un tigre o a precipitarse en un río sin preocuparse de salvar la vida o morir. Elegiría, sin duda, a un hombre que considerase el obstáculo con la prudencia requerida y que prefiriese triunfar por la estrategia».

Nada hay más difícil que la elección. Nadie es el mismo cuando sube un peldaño, tampoco cuando lo baja.

El gran problema de un ejército que no combate es saber qué es eso de la estrategia y a un general en la cima le cuesta entender que su arte no es la estrategia, sino saber cómo moldear la naturaleza humana. Claro que para eso es necesario ser Napoleón y tener un ejército como el suyo.

Pensar en el 2030 es un buen ejercicio de futuro cuando se desconoce casi todo el futuro para la guerra, y no se sabe muy bien lo que significa. La prudencia no es cobardía y las apariencias juegan una baza disuasoria cuando se conoce el oficio. Un general previsible es un general derrotado. Su valor se esconde en el silencio interrogante.

Dormir con Vuestros ojos, reciente novela de Gabriel Albiac, recoge un cúmulo de conocimientos; toda una vida. Una delicia fruto de un trabajo enorme.

Maquiavelo, aún demasiado joven, cena con Caterina Sforza. Este ha debido cometer una ligerísima indiscreción que a la Gran Señora no escapa:

«No sois demasiado discreto para vuestro oficio, canciller. No, no os sonrojéis o haréis sonreír a nuestra invitada. Sois joven. Ya aprenderéis los formalismos de vuestro gremio: se ve todo, no se mira nada».

El contrapunto, militar, es Lord Wellington: «Toda mi vida ha discurrido intentando adivinar lo que había del otro lado de la colina».

Son posturas distintas ya que lo son los cometidos. En común esta el servicio.

—Verlo todo, no mirar nada.

—Mirarlo todo adivinando lo que está oculto, enmascarado o mimetizado.

Es un juego precioso que debe ser preciso para que cada uno interprete y cumpla correctamente su misión: elector y elegido.

Si hay un ministerio que tiene clara su misión, escrita en el preámbulo de la Constitución, ese es el de Defensa.

En la guerra el enemigo está claro. En la paz hay que adivinar cada día quien provoca la debilidad interior, causa de la ruina de muchas naciones. Por ejemplo acabar con su unidad e integridad territorial. Dar facilidades para ello es también debilitarla.

Que usted elija bien.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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28 septiembre 2021

 

 

 

 

 

 

ESPAÑA NO PIERDE LA OPORTUNIDAD DE HACER EL RIDÍCULO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Por eso toda mi obra y toda mi vida han sido servicio de España. Y esto es una verdad inconmovible, aunque objetivamente resultase que yo no había servido de nada». En los mismos términos que Ortega y Gasset  podría haberse expresado el abanderado del rey que perdidos los brazos con los que llevaba la bandera y la espada recogió la enseña con sus muñones y la sostuvo con la boca: Juan de Dios Aldana.

Uno y otro, filósofo o soldado, convirtieron su vida en servicio, algo que no entienden los traidores y cobardes desertores del oficio de la nobleza y sí entienden millones de españoles que cada día trabajan y se esfuerzan en y por su querida España.

¿Quién es este personaje al que todavía se protege en Europa en aras a las falsas libertades para ofender a mi nación? ¿Qué libertad es esa que proclama Europa, una Europa de indefensión además de indefinida, de la que se van sus miembros; y más que lo harán?

No es admisible que el deshonor de un oscuro personaje huido de la justicia diga que España hace el ridículo. Una huida hacia adelante que detrás lleva traición e ignominia.

No miremos en exclusiva al personaje. La mirada y los epítetos deben ser dirigidos al presidente del Gobierno que tiembla pensando que la detención del presunto le cueste el puesto y deje de gobernar. Sería lo mejor para España, uno en la cárcel y el otro a vivir de su suculenta pensión mal ganada; dos por uno para nuestra tranquilidad. Llevamos demasiado tiempo siendo el hazmerreír de Europa, muestra de la epidemia de pobreza intelectual que nos acecha.

Las dos notas destacables del insulto del huido traidor a la patria que le vio nacer son achacables a quien tiembla porque puede ser despedido fulminantemente de la presidencia en cuanto pierda el apoyo independentista y filoterrorista: Pedro Sánchez.

¿Por qué dice usted eso?: por su irresponsabilidad y, lo que no es lo mismo, por el ilimitado poder que se otorga (incluido el de hacer y deshacer España como nación).

En España estamos ante una Revolución de calibre desmedido que va a cambiar (de hecho ya lo ha hecho) nuestro futuro.

Ante tan desasosegante panorama nos encontramos sin general, porque esto es una guerra donde el enemigo también, entre otros, está en esa modernita y perdida Europa que nos humilla.

España no es una nación y de eso se encarga un presidente de España cuya misión es acabar con España. No hay otra.

«Nos falta la cordial efusión del combatiente y nos sobra la arisca soberbia del triunfante. No queremos luchar: queremos simplemente vencer. Como esto no es posible, preferimos vivir de ilusiones y nos contemplamos con proclamarnos ilusamente vencedores en el parvo recinto de nuestra tertulia de café, de nuestro casino, de nuestro cuarto de banderas o simplemente de nuestra imaginación». Esto decía hace muchos años José Ortega y Gasset en La España invertebrada. Como ahora ¿o ahora más?

No estaría mal que Casado y Abascal se diesen cuenta que no monta tanto como tanto monta y que el mando o es único o no es mando.

La carrera política exige: sacrificios y olvidar los retratos a caballo con la espada vencedora. Por encima de todos sus personalismos está España y esta es la oportunidad.

El camino quedaría expedito: Puigdemont frente a la justicia española y Sánchez a cobrar la pensión. Ambos se lo merecen. Única forma de dejar de hacer el ridículo. Ofendidos.

¿Nunca vertebraremos España?

Rafael Dávila Álvarez

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27 septiembre 2021

LA PASIÓN SARGA Relatos legionarios desde el V Tercio por David López Manzanedo

LA PASIÓN SARGA

Hemos tenido la oportunidad de leer lo escrito por nuestro legionario David López Manzanedo en este blog y su elocuencia no habrá pasado desapercibida para ninguno. David, el legionario, no habla para los que no están o estuvieron dentro, sino a ellos y para ellos, aunque el resto, próximos, incluso muy próximos, pueden oler y casi palpar aquello que se han perdido. Es imposible sentir sin ser, y no es quien no ha sido por mucho que se empeñe y se revista de simbología que nunca formó parte de su cotidiana vida. Les pasa incluso a los que han estado de paso, queriendo, pero sin querer. Sabemos de lo que hablamos.

David hoy nos ofrece un libro. Si eso fuese así sería novedad, pero una más. Un libro de la Legión. Hay muchos. Atrevidos. Incluso osado.

David López Manzanedo, el Legionario

Este no. Este de David, el legionario, es el Credo abierto, redacción limpia, de uso común entre quienes hablan un idioma de guerra y muerte. Seguro que a muchos no les gusta. Me alegro. Este es un libro tan duro como tierno. De unos brazos fuertes, blancos de alma, rudos y capaces, se pasa a una mano suave que acaricia a los que necesitan amparo. Lo han hecho muchas veces.

Me he enfrascado en su lectura como si el vibrante y fresco relato estuviese sucediéndome a mí, como si fuese tiempo presente. Lo es de alguna manera. Es tiempo legionario que nunca muere. La muerte es vida presente y sucede.

Alguno pensará que Aníbal es Caballero Legionario, pero no caerá en la cuenta que no es solo eso, sino también poeta, como cualquier legionario que se casque el gorrillo en la cabeza, ¿pero qué os creéis que es la muerte?

Hay relatos muy duros, de épocas más duras aún, que el legionario resuelve con alma de honrado, quizá incomprensible para estos tiempos de egoísmo o algo peor: da hacer para el escaparate sin sentir ese hacer.

Este es un libro de sentimiento: Legionario.

Es un libro sobre todo de no abandonar a un hombre en el campo sin antes haber muerto todos por no abandonarle, un libro de juramento entre dos hombres y un libro al que podrás acudir cuando necesites gritar ¡A mí la Legión! Es un libro legionario que contiene todo: con razón o sin ella.

Gracias David, Aníbal; gracias legionarios, gracias Caballeros.

Rafael Dávila Álvarez. Fue General de la Legión de legionarios como David.

Nota: Todo lo recaudado por el autor lo donará a una asociación de su barrio que atiende a paralíticos cerebrales APACE-Burgos  y a una hermandad de veteranos

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Contactar con el autor: pasionsarga@gmail.com

26 septiembre 2021

 

 

 

FIN DE LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En una crónica de urgencias dejo constancia de la presentación de mi libro en el Real Casino de Madrid, presidido por el presidente don Rafael Orbe Corsini y Alberto Ayuso y con la presentación a cargo del Embajador de España Juan de Barandica y Luxán.

Mucho público. más cariño y sentidas palabras de ánimo.

Termina el ciclo de presentaciones que empecé en el mes de mayo en la Fundación Villacisneros con Carlos Urquijo, seguí en el Sporting Club Casino de La Coruña con Paco Vázquez, Ateneo de Santander con Alfonso Ussía y finalizo en el Real Casino de Madrid con el embajador Juan de Barandica.

Ha llegado el momento de reposar, reflexionar durante una temporada y de nuevo empezar el camino de la escritura del nuevo libro ya en mente.

Termina un libro. Empieza otra etapa con la recopilación de documentos y el pálpito diario de poder rellenar una página con esos desconocidos hechos que han conformado nuestra historia.

Les anticipo que habrá sorprendentes novedades de hechos que han pasado casi desapercibidas desde el año 1939 hasta nuestros días. Espero llegar a tiempo con el permiso de la autoridad competente y con el del rigor académico del que alguno presume y se empeña en silenciarme, sin razones y cuando el libro anda por las librerías dando gritos.

De todo tomo nota y de unos y otros se aprende para corregir los fallos que como decía el Marqués de Santa Cruz provocados por el «desaseado corte de militar espada».

Lo he pasado muy bien escribiendo y mejor compartiendo con ustedes lo escrito. No les abandonaré en el cotidiano quehacer del blog y con más o menos asiduidad estaré con ustedes tratando estos temas que nos ocupan a diario. No estamos en un momento fácil y no se puede dar tregua. Hay que permanecer en la posición y defender a toda costa las líneas alcanzadas. Retroceder ni para municionar. Alambradas, nada de trincheras.

Las ideas claras y la voluntad de vencer al lado de nuestra bandera.

¡Gracias amigos!

Ahora toca comprarlo y leerlo. Quisiera saber después su opinión. El libro sigue a la venta y espero que consigamos una nueva edición para que ayude a que el nuevo libro siga el mismo camino.

Ha sido un honor compartirlo con vosotros.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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24 septiembre 2021

 

 

 

 

 

 

¡LAYA, LAYA, CALLA! QUE NO PASA NADA Rafael Dávila Álvarez

Laya era ministra de Exteriores. De interiores también sabía, de asuntos de dentro, inconfesables, donde ahora parece que todos son unos mandados, que aquí el señor presidente manda más de lo que nos creemos y cambia el colchón a diario para que sea mullida su presidencia, y cuando no es así utiliza la podadora, que estamos en otoño y a algunos se les caen las hojas que tapan sus vergüenzas cosa que el presi parece que no tiene y dice por tanto lo que le da la gana porque al no tener hojas, ya que es caduco, a él nadie le poda.

Laya era y ahora es Albares, de Exteriores, que suena mucho mejor y rima; con Nueva York.

La que ha liado la señora Laya es muy gorda, tanto que no me lo creo. Me creo que ella es incapaz de tomar una mínima decisión y menos dejar entrar a un presunto terrorista buscado por la justicia. ¡Que no, hombre que no! Que eso viene de arriba, muy arriba.

Investigada. ¿Y qué? Unos se miran a otros, todos señalan, pero ninguno habla. Pruebas. Los aeropuertos son un misterio que Ábalos conoce y reconoce por lo que el presidente juega con el aire: ¡aire!, a todo lo que vuela. A la cazuela.

Dice el señor presidente desde Nueva York, con aire inter, muy neoyorquino, que le educaron en inglés, que solo pronuncia: «El Gobierno hizo lo que debía y como debía». ¡Ya! Sapos.

El juez del caso se va a tragar todo menos esta mentira. Nunca el Gobierno ha hecho lo que debía, claro que eso solo es juzgable en las urnas y en la historia; aunque lo de la historia es un decir ya que los historiadores de cabecera de España desde hace algún tiempo son el dúo Zapatero-Sánchez, de la mano del gran Ángel Viñas que historian desde la historia única y verdadera que dicen sus indocumentos que nunca aparecen, aunque citarlos los citan pero los evitan.

Rotas las relaciones con Marruecos, a pesar de Zapatero, las cosas empiezan a mejorar con los del Sur, pero les aseguro que tampoco me creo nada. ¿Qué habrá dado a cambio el señor Sánchez? En este caso la duda no ofende, sino lo contrario. No dudar sería ofender. Los hechos son tozudamente delatadores y la situación nacional e internacional de España jamás estuvo en democracia bajo tantos mínimos.

A mí el tema de Laya no me interesa porque sé a priori que quedará en nada, como anticipa ya el presidente: «ya se verá», que nadie sabe a qué se refiere, pero alguno ya nos hemos dado cuenta de sus andares y quereres, que aún no siendo los mismos lo parecen, porque listo no es, pero se la cuela al más tonto y hay que andarse con cuidado, por eso no me fío del frío que relacionan nuestras bilaterales con el vecino del sur y a lo mejor, es un suponer, uno se la está colando al otro y ambos se la dejan colar y nos la cuelan al conjunto.

El tema es para preocupar, aunque aquí ya nada preocupa que no sea yo y mis circunstancias que son variadas e inconfesables para la gran mayoría. Política.

Lean y divulguen y cuando suceda no me digan que no están avisados.

Rafael Dávila Álvarez

23 septiembre 2021

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INÚTILES EJÉRCITOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El mando militar

Hubo un momento en que se introdujo gran confusión sobre el concepto del mando militar, allá cuando se acuñó el criterio de que para alcanzar el mando solo se necesitaba osadía e ideología, doctrina acuñada en parte por la Revolución francesa. Hasta que llegó Napoleón, el general, y dejó sentado que eso era muy bonito, pero para imponerse y ganar batallas, la guerra deberían manejarla los Estados Mayores con hombres capacitados para leer los mapas de la mente del contrario. Su derrota llegó cuando permitió que otros leyesen la suya. A pesar de eso, el último esfuerzo sería cosa de la voluntad de vencer también sabiamente manejado por alguna de las secciones del Estado Mayor.

En ocasiones, el mando era el prestigio o una prefabricada máscara del mando, en otras no; simplemente una diferencia notable de fuerzas. El mando nunca fue un miliciano diestro en el manejo del pistolón como arte de la justicia.

Ahora resurge con fuerza la osadía del agitador y talibán de choque como ejemplo de eficacia, como el mando, que incluso derrota a los mejores ejércitos del mundo. Se hace visible la peligrosa máscara que envuelve la ideología y que se propaga como el más eficaz de los agitprop.

Ello conlleva el riesgo de apreciarse las intrigas en ciertos niveles de mando que discuten cual es la mejor de las opciones: luchar o entregarse a la novedad de no luchar. Así nos luce en Occidente: «Las intrigas de campamento, más deplorables aún que las intrigas de palacio, echan por tierra las mejores combinaciones estratégicas y, en pos de todo esto, viene la deshonra y la muerte para la patria» Villamartín. Nociones del Arte militar).

Nuevos Ejércitos

Los nuevos ejércitos se muestran incapaces para la Defensa, tanto que hasta el concepto clásico es tergiversado, se huye de la doctrina ofensiva, y a la acción militar se la prefiere dotar del matiz, convertido en virtud, defensivo, como diciendo «yo no he hecho nada, son los otros que me atacan», algo que introduce la duda de su necesidad. Sí, la gran duda: atacar y defender como soldados o ser simples vigilantes de no se sabe muy bien qué y llegado el momento elegir entre gritar o abrir la muralla.

Un ejército defensivo, de espíritu melifluo o tibio, jamás vencerá cuando sea atacado. Deberá dotarse con urgencia del arma ofensiva en su espíritu, algo difícil de comprar o adquirir en poco tiempo si no se ha hecho doctrina en los centros de formación militares. Solo del entusiasmo que aporta el valor y el honor surge la bayoneta, ultima defensa a ultranza.

El 11S confirmó lo que temíamos: todo ha cambiado y los ejércitos deben hacerlo con urgencia. No se ha emprendido el cambio. Está a la vista. No queda nada que nos defienda ante la maldad —la ideología— que impera y que se expande de forma imparable como una maldición bíblica. Los ejércitos actuales no están para la guerra frente a los nuevos ataques. Están aún pensando en las guerras del pasado.

Ejércitos convencionales

Los ejércitos convencionales son un retrato fijo de lo inútil, incapaces de atracción y apoyo en su labor, mal entendido su trabajo y en ocasiones, casi todas, criticados. Puede que haya una gran parte de razón es esa crítica.

El mundo idílico que creemos vivir huye de la contienda cercana y se entretiene con las imágenes de la televisión o en redes sociales alejado de la proximidad y sin darse cuenta que lleva una bomba en su bolsillo. Que toda la estructura de vida que se ha dado se encierra en un redil vigilado.

No está para combates, para la guerra, para defenderse, porque ve en los ejércitos una fábrica de violencia y no de libertad. Las explicaciones ya no son válidas. Nadie atiende a ellas.

Mientras la silenciosa y discreta ocupación de nuestra forma de vida, de nuestra casa y enseres, se produce apoyada por nosotros mismos con complacencia y meliflua sonrisa, la invasión está en marcha y nuestros ejércitos la protegen. No nos protegen a los invadidos.

Es necesario pasar a la ofensiva y no abrir la muralla. Para ello hay que construir ejércitos modernos dotados del espíritu que los tiempos reclaman.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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22 septiembre 2021

PEDRO SÁNCHEZ EN LA PALMA ECLIPSA AL REY Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Imagen: La Razón

Isla de La Palma

Una vez más el presidente del Gobierno ha querido sustituir la figura del Rey por la de su ego inabarcable e insufrible. Responde con exactitud a la frivolidad de un Gobierno que declara a través de su portavoza por un día, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto: «Desde Turespaña y desde las embajadas vamos a dar toda la información para que la isla (de La Palma) se convierta en un reclamo para los turistas que quieran ver este espectáculo tan maravilloso de la naturaleza con prudencia, porque ahora mismo lo que nos preocupa es la seguridad de ciudadanos y turistas».

Ahora, señora ministra, no es necesaria información turística, ¡qué vergüenza¡, sino apoyo material y moral y poner en marcha todos los mecanismo disponibles para solventar los problemas que crea un volcán en erupción. Ustedes, su gobierno, saben mucho de eso, pero no es el momento, como le decía, de hacer bromas con la tragedia.

Las puertas del infierno se abran. Todo sea por el turismo y en su nombre.

Diógenes de Sinope: «Apártate un poco, que me quitas el Sol».

Ese es el resumen de la actitud de este pequeño presidente a pesar de su estatura en centímetros. Se mira el dedo con el que tapa al astro rey.

El Rey

Al Rey que es el Jefe del Estado, también, el que debería, con permiso de Moncloa, haber pisado la isla de la Palma como si toda España estuviese allí prestando su apoyo moral y solidaridad. El símbolo es el Rey y no el presidente de un Gobierno que representa solo una opción política y que su misión es dejar y permitir que todos trabajen con la eficacia debida y poner los medios adecuados para ello.

Es el Rey el que lleva el consuelo y la representación de España. El presidente, si quiere y sabe, también, unos pasos detrás, sin tapar el Sol que no es todo suyo. España. Sin entretener.

El Rey ha trasladado «un mensaje de ánimo» para los ciudadanos de la isla de La Palma ante la erupción del volcán de Cumbre Vieja: «Especialmente para todos aquellos que están sufriendo la evacuación de sus hogares» y agradecido a los que de verdad trabajan sin descanso: «Quiero mostrar el agradecimiento a todo el personal de los servicios de emergencia y protección civil por su esfuerzo y su ayuda para garantizar la seguridad de la población y en la medida de lo posible minimizar los daños materiales».

Es muy fácil jugar con las palabras y provocar hilaridad, pero esto va en serio y el presidente del Gobierno no está en su sitio, lo que es grave, ni deja estar a cada cual en el suyo, que es peligroso.

Simple recuerdo. No es una fábula, que algunos así entienden la historia:

Waterloo

Iba a dar comienzo la batalla de Waterloo. El general Uxbrideg, segundo de Wellington, fue a la tienda del general español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel, persona de confianza de Wellington y miembro de su Estado Mayor, a preguntarle qué deberían hacer. Álava le acompañó a entrevistarse con el Duque que, después de mirar fíjamente y con complicidad al general español, puso la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo: «Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber». Sonrió el vitoriano general español y se despidió de Wellington acompañando a Uxbridge hasta que se perdió su caballo entre las tropas.

Todo estaba dicho. Cada uno en su lugar y en el momento debido. Todos caben. No es necesario empujarse. Solo cumplir cada uno con su deber y permitir a cada cual que lo cumpla, sin extorsionar.

Los resultados de una gestión —y de un gobierno— se miden por el baremo del honor, criterio duro y exigente que acaba descubriéndose.

El tiempo perdona, pero erosiona la mentira, y saca a relucir la verdad.

Leo en la novela de un amigo: «La vanidad cuadra bien a los débiles», concluyendo que rara vez los mejores están al mando.

Rafael Dávila Álvarez

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21 septiembre 2021

 

ANIVERSARIO FUNDACIONAL DE LA LEGIÓN: 1 MÁS CIEN. SE ACABÓ EL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Centenario de la Legión

Tenía que llegar y llegó. Adiós Centenario. ¿Qué es lo que queda?: La Legión. Menos mal que su nombre se levanta por encima de todo (s).

Alguno ha sentido el alivio de que este huracán se haya ido como una tenue y sumisa brisa. Sin ruido ni muchos vivas a España, al Rey y a la Legión. Veremos el 2031. Es otro Centenario que llegará con el ruido de los tambores de las retaguardias que cobardean.

Del Centenario se ha escrito largo y tendido. Pero la Legión se ha ocultado entre tanta letra e imágenes sin ocupar el lugar que su historia demanda. La Legión es la calle, donde no ha estado. La sociedad española se ha quedado sin homenaje y sin homenajear.

Así que no ha habido más. Al menos que yo sepa. Puede que haya quien se lo ha guisado y comido, pero tengo la impresión que, para el conjunto, este Centenario se va sin pena ni gloria. Lo de las precauciones por el virus no deja de ser una provechosa y aprovechada escusa para algunos.

Aniversario fundacional de la Legión

Pasó el Centenario de la Fundación de la Legión. Con más pena que gloria, como debe ser. La gloria no está de moda y hay momentos en los que mejor limpiar las armas y endurecer el entrenamiento. Pena tampoco, algún olvido intencionado, o no, pero eso no importa. Los protagonistas de ahora pronto pasarán al olvido y resurgirán los anónimos

«Os debemos todo, pero no os daremos nada». Se sigue cumpliendo a rajatabla.

La Legión no son cien años, ni 101. Ni uno más cien, ni malos ni buenos, ni algunos, ni los de ahora ni los de antes, es simplemente el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos. ¡A pesar de tanto abandono! Hay que seguir creyendo que esto se cumple.

Así fue y así debería ser.

Como en este Centenario he oído y leído muy poco, casi nada, del Credo de la Legión es este el momento de recordar que todo está en el Credo y que esa es la base donde escribir el futuro.

Esperaba este día para hacer un resumen del Centenario. Mejor lo dejamos así, como fue y será recordado, camino de otros cien. No empieza nada nuevo, sino que debe continuar lo que es: La Legión. Sin maquillajes, ni adaptaciones a lo que no esté comprendido en ese Credo del que se deriva su mística.

Cuidado con que ese mensaje de modernidad no lleve un virus intencionado.

Credo de la Legión

La liturgia es esencial. La Legión, una vez más, no ha descubierto su misterio que solo conocen los que están dentro y, aunque se haya desvelado el culto que profesa, su profundo interior queda oculto para la mayoría:  «Muchos son los portatirsos, pero pocos los bacantes». Piensen en ello en meditación para los que dicen ser Legión y no haber sentido una noche legionaria jamás.

El Credo es inmortal. Se quiso cambiar la letra y como no se pudo se intenta con el espíritu. No podrán.

Ese inmortal Credo es el que ocupa el primer día después del 100 del Centenario, ya pasada historia de la Legión.

  1. El Espíritu del legionario: Es único y sin igual, de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.
  2. El Espíritu de compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos.
  3. El Espíritu de amistad: De juramento entre cada dos hombres.
  4. El Espíritu de unión y socorro: A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio.
  5. El Espíritu de marcha: Jamás un legionario dirá que está cansado, hasta caer reventado. Será el cuerpo más veloz y resistente.
  6. El Espíritu de sufrimiento y dureza: No se quejará de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño; hará todos los trabajos, cavará, arrastrará cañones, carros; estará destacado, hará convoyes, trabajará en lo que le manden.
  7. El Espíritu de acudir al fuego: La Legión, desde el hombre solo hasta La Legión entera, acudirá siempre donde oiga fuego, de día, de noche, siempre, siempre, aunque no tenga orden para ello.
  8. El Espíritu de disciplina: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.
  9. El Espíritu de combate: La Legión pedirá siempre, siempre, combatir, sin turno, sin contar los días, ni los meses, ni los años.
  10. El Espíritu de la muerte: El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.
  11. La Bandera de La Legión: La Bandera de La Legión será la más gloriosa, porque está teñida con la sangre de sus legionarios.
  12. Todos los hombres legionarios son bravos: Todos los hombres legionarios son bravos, cada Nación tiene fama de bravura; aquí es preciso demostrar qué pueblo es el más valiente.

Feliz Aniversario Fundacional, sean cien o ciento uno, la Legión no cambiará.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 septiembre 2021

 

 

 

 

 

FIRMA EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID. Rafael Dávila Álvarez

Con mi hija Alejandra firmando en la Feria del Libro de Madrid

Antes de que el día termine quiero expresar mi agradecimiento a todos los que os habéis pasado por la caseta de la librería Polifemo (281) en la Feria del libro de Madrid para que os dedicase mi libro. Ha sido una bonita tarde en la que he podido dar un abrazo a muchos seguidores y lectores que me han dado ánimos y fuerza para seguir en el blog y enfrentarme al segundo libro ya en marcha y con sorprendentes revelaciones.

Siento que muchos me han enviado su mensaje desde la larga cola de entrada a la Feria con imposibilidad de acceso al recinto, una desastrosa organización por la pandemia cuando el Retiro era un hervidero de gente sin ninguna medida ni control. Aforo controlado para la cultura, pero no para otras cosas como algún festival callejero que parecía el carnaval. Poca seriedad y de verdad que lo siento por vuestro esfuerzo y no poder daros personalmente las gracias y firmar vuestro ejemplar.

El próximo jueves día 23 presento el libro en el Real Casino de Madrid. Si alguno tiene un interés especial allí firmaré. Debe remitirme su correo y le envío la invitación. La librería Polifemo también permite que si le encargáis el libro allí lo dejo firmado.

Gracias a todos y a vuestra disposición. Escribo por y para vosotros.

Rafael Dávila Álvarez

18 septiembre 2021

¿AUKUS? EL ATAQUE ES LA MEJOR DEFENSA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Mientras España homenajea a los terroristas, y digo España que está representada en quien puede evitarlo y no lo hace, porque los que gobiernan lo hacen siendo sus socios, Europa nos desprecia alojando a un delincuente que ha atentado contra la integridad territorial de la nación española, que nada tiene de particular cuando el primero que negocia con ese tipo de personajes es España, y digo España que está representada en quien puede evitarlo y no lo hace, mientras, decía, Estados Unidos de América desprecia a Europa, es decir a España, —dudo que el amigo (¿?)Biden (¿o era Trump el enemigo de Europa y de España?) sepa qué y quién es España— y se alía con los que se han ciscado en Europa, y en muchos otros lugares del mundo, que hasta uno de sus generales, Wellington, se llevó, de España, La Última Cena, de Juan de Flandes, que perteneció a Isabel la Cató­lica o El Aguador de Sevilla, de Velázquez y no contento con el Spanish Gift, le dimos la Granada del Soto de Roma, incluidas las Chanchinas, mientras, España, digo de nuevo, va camino de la fosa de Las Marianas, o así, y desplegamos en la frontera con Rusia y lo hacemos en Turquía, que nadie nos explica que hacen en estos lugares nuestros soldados, mientras todo esto ocurre, surge Aukus (Australia, Reino Unido y Estados Unidos), que es una cosa rara que nadie nos ha avisado de ella y que ahora todos los estrategos, que viven del cuento y torean de salón, nos van a dar por el Aukus bien dados.

Aukus es un acrónimo que aparece como novedad y está llamado a aparecer más, o a desaparecer malamente.

Si miramos el mapa (se lo recomiendo) el mapamundi que decíamos en el cole, verán las razones, verán que es una alianza de intereses estratégicos; en pocas palabras: estar bien situado en el escenario de intereses, económicos, demográficos, comerciales, es decir: militares. Una alianza militar, que lo es para fabricar submarinos atómicos y asentar los reales, que acaban de dar cuenta de ella, y de ello, quienes la forman: Australia, Reino Unido y Estados Unidos de América.

¿Qué qué van a hacer? De todo, pero sobre todo y ante todo situarse en condiciones de ataque, que es, sin duda, la mejor defensa.

No pretendo ser estratego ni explicar nada sobre las estrategias mundiales, que a Biden le llamo y no se me pone, sino que pretendo que cuando oigan el primer ruido seco, extraño, y el olor a tierra mojada, como ahora, sepan de donde viene y cuáles pueden ser sus consecuencias.

Con eso me conformo. Ya pueden seguir mirando para otro lado.

En España vivimos sordos a los ruidos a pesar de que ya hemos visto el rayo en el terrorismo y el independentismo. El ruido llegará como consecuencia del zurriagazo del rayo.

Europa y España no juegan porque ya han perdido y su derrota no se la perdonan. En ella han percibido el olor de la traición. Lo de España fue sonoro allá cuando abandonamos a los aliados solos ante el peligro. ¿Verdad señor Zapatero y Bono?

Sigue el camino del débil esta España que se entrega al enemigo y deja la puerta abierta al invasor. Como su madre ¿o su hija?: Europa.

Aukus: no olviden el nombre. Suena algo así como Queronea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 septiembre 2021

HISTORIA DE LA PROFESIÓN MILITAR: UN LIBRO IMPRESCINDIBLE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El autor me remite esta obra fruto de un riguroso e impecable trabajo: Historia de la profesión militar.

Fernando Mogaburo no ha reparado en esfuerzos para ofrecernos el fruto de una ardua labor que inició, según él mismo me cuenta, por accidente, cuando se encontraba matriculado en el primer curso de la Escuela Internacional de Doctorado e investigaba sobre el verdadero origen y destino de los tercios de la infantería española.

En ese apasionado y apasionante mundo de la investigación científica empezó a tirar de un hilo que compone una madeja interminable, infinita, que pocos se atreven a deshilar. Con esa audacia, propia de un jinete de la Caballería española, se enfrentó a la historia de la profesión militar, un imposible, un sueño inalcanzable que él ha tocado y tenido entre sus manos hasta poder ofrecer el fruto de sus investigaciones como nunca antes se había hecho. Todo un reto que somete al juicio de todos nosotros y que por mi parte alcanza el doctorado cum laude. Será un imprescindible libro en mi biblioteca por ser necesaria su consulta cuando se pretende ser riguroso al escribir de este oficio de soldado, el más antiguo y bello del mundo.

Historia de la profesión militar comienza con los primeros vestigios de violencia interpersonal en la prehistoria y acaba con la última transformación del Ejército: la Fuerza 2035. No solo analiza la evolución de las legiones romanas en Hispania, de las huestes feudales, de los ejércitos de los Austrias y los Borbones y del Ejército de Tierra actual nacido durante la guerra Civil, sino también la de aquellos cuerpos que formaron parte de este último en algún momento de su historia, como la Aviación, la Guardia Civil o la Cruz Roja. Y, por supuesto, la de aquellas instituciones que han colaborado estrechamente con él y compartido sus valores, como las Hijas de la Caridad, que fueron las primeras mujeres que trabajaron en los hospitales militares desde la guerra contra la Convención Francesa de 1793 hasta su despedida definitiva en 2018. Como puede verse, mucho antes de que la mujer se “incorporase” oficialmente en 1988, aunque hoy parece políticamente incorrecto recordarlas y jamás se les ha concedido el premio Idoia Rodríguez. Como tampoco se hizo con las damas auxiliares de sanidad militar, organizadas en 1941 y condenadas al ostracismo en 1988.

Su magnífica obra fue galardonada con el premio In memoriam María Manuela “Mané” González Quirós que convoca anualmente el general D. Emilio Fernández Maldonado y reservado a aquellos trabajos de investigación referido a la historia de los suboficiales a pesar de que el autor no hace distingos entre generales, oficiales, suboficiales y tropa, pues ha descubierto que todas estas categorías son de creación muy reciente ya que desde la Antigüedad hasta que se promulgó el servicio militar obligatorio en 1800 todos los cuadros de mando recibían, sin distinción, el título de oficiales por desempeñar un officium. Los militares hemos sido siempre una familia unida a la que solo intereses espurios se empeñan en compartimentar en taifas.

Estamos además ante una historia de las personas que lo han integrado durante toda su existencia, donde nos encontramos con el nombre del primer titular de cada empleo como homenaje a todos cuantos les siguieron.

También es un libro de debate que deja abiertas las puertas a la rigurosidad de la investigación y que descubre muchas falsas antigüedades y tradiciones que hacen necesaria su revisión, entre otras cosas las efemérides tradicionales que deben ser revisadas con rigor académico.

Ustedes, como ya me conocen, no se sorprenderán si al autor le anticipo que se va a encontrar con «el silencio administrativo» institucional, hasta académico, algo que sufro en mis carnes (me duele por ello la mente como dice mi nieto cuando le duele la cabeza) con normalidad y desvergüenza, y que nadie desde las altas cumbres de la Cultura Militar le va a mandar ningún recadito que no sea el olvido. Suele ocurrir en esas altas cimas del pensamiento único y tan disciplinado. Desprenderse de ellas y caminar, aún en solitario, es una de las grandes libertades que ofrece la Cultura (con mayúscula) sea del signo que sea, que las inculturas son varias y los cultos muy pocos.

Fernando Mogaburo no tiene intención de explotar el libro comercialmente lo que nos va a impedir un fácil acceso al mismo y les aseguro que será una pena porque estamos ante una obra militar, de historia de España, necesaria, imprescindible, por lo que ruego a quién corresponda que se lo piense y medite si no es de obligado cumplimiento promocionar y difundir este trabajo. La Cultura, también la militar, lo exige.

Enhorabuena amigo Fernando. Poco más que decir. Acabas de llenar ese hueco que estaba vacío en los anaqueles del alma militar, tu libro cubre la estantería de la historia de los soldados de España. Has hecho mucho y bueno. No te preocupes, el tiempo lo dirá y tu obra permanecerá.

Si alguien quiere ponerse en contacto con el autor y está interesado en la obra puede dirigirse a :  fmogaburo@msn.com

Hay que agradecer y felicitar a quien colabora en hacer cada día más grande y admirada nuestra profesión de soldado.

¡Gracias Fernando Mogaburo!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 septiembre 2021

MENOS POLÍTICA Y MAS EFICACIA EN LA GESTIÓN Rafael Dávila Álvarez

Discurso político

Todo (s) se envuelve (n) en ese repugnante discurso de la política con el que cada día pretenden enzarzarnos para tapar su ineficacia. Unos y otros (que son todos). En estos días he podido recorrer en coche gran parte de las autovías de España que llevan al norte, sur, este, oeste, y comprobar, sin que nadie me lo cuente, el lamentable estado de nuestras infraestructuras, faltas de mantenimiento y sometidas a la pésima gestión central y autonómica. A ello se une el paisaje desolador de cierres de pequeños polígonos industriales, bares y restaurantes de carretera, como si la epidemia hubiese sido la bomba atómica. El campo abandonado y los pueblos en ruina. Todo es paisaje de desolación. Mucho dinero debe tener ahorrado el personal cuando no se ven las quejas ni el crujir de dientes. Una cola del hambre cada vez mayor y más silenciosa.

Mientras esto ocurre la política invade nuestras vidas y soportamos impúdicamente el panorama diario de ver las vergüenzas de nuestros gobernantes, los del todo y los de las partes.

En España nada funciona

En España ha dejado de funcionar casi todo, y lo poco que queda está en vías de dejar de hacerlo.

Un ejemplo de sufridores es la gasolina, la luz, la cesta de la compra (de la que nadie habla), la Administración, Correos, y sigue y sigue; otro ejemplo es el diario tráfico de la capital, Madrid, que empieza a despertar del letargo y ve como se ha quedado sin infraestructuras, abandonadas y deterioradas, y nadie pone remedio. El insoportable tráfico caza en sus atascos a miles de sufridores que no tienen otra solución que la paciencia y admiten que esto sea así: una pésima gestión, falta de preparación en los administradores, métodos antiguos y encima lo achacan a una avería o a un accidente cuando es fácil comprobar que el problema es fruto de una pésima gestión (malísima gestión, aunque la DGT —y comparsas como Infraestructuras, Reguladores de Tráfico…— saque pecho). Entre unos y otros han convertido Madrid en una ciudad antipática e incómoda lo que se traslada a muchas grandes capitales donde uno se siente como un extraño.

Casi todo está prohibido y controlado. La vigilancia acecha allí donde no es necesaria y falta donde lo es. Ser honrado y cumplidor de la ley casi penaliza.

Resultados y no ideologías

El día que exijamos resultados y no ideologías las cosas empezarán a cambiar. Nadie es quién para introducir su ideología en la gestión de los recursos que es fruto de meternos la mano en los bolsillos sin preguntar. De camino te imponen su criterio a buen precio, para que hagas carrera en tu ideológico caminar sin más libertad que obedecer el mandato.

Quédense con sus ideologías y gestionen bien los miles de millones de euros que pasan por sus manos y que se utilizan sin el más mínimo pudor ni explicaciones a nadie. Se las dan entre ellos que para eso son todos muy amiguetes y utilizan la táctica del dentista (vamos a no hacernos daño).

No estaría de más que después de la tormenta comprueben los daños y consensuen una pausa para arreglar España y pagar daños y perjuicios. Alguno debería ser sometido también al mismo proceso que la clase política somete a sus ciudadanos.

La política soberbia

Hace mucho tiempo que abandoné a unos y a otros en política, aunque alguno me cayese más simpático que otro. Hoy no queda nada y lo poco que podía quedar se muestra intolerable y soberbio. Como todos y todo: manga por hombro.

La libertad

Todo esto sin incidir en que hemos vivido un periodo escandaloso, y seguimos viviendo, contra las libertades más elementales de un ciudadano, libertades de las que «todos» los políticos han gozado, y que con la escusa de la pandemia han institucionalizado su ausencia entre nosotros a pesar del Poder Judicial que ya no se sabe si sabe o hace que sabe o mira para otro lado, como el conjunto de la sociedad.

Con su pan y aceite se lo coman, pero dejen en paz el mío.

Fui un ciudadano, hoy pretenden que sea un borrego. Me tiraré al monte. Antes muerto que humillado, ¿o no era así?

Solo pedimos eficacia en la gestión; de mi educación e historia ya me encargo yo. Sobre todo cuando ellos son maleducados y analfabetos.

Desde el atasco ideológico.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 septiembre 2021

 

EL EJÉRCITO DE LA MENTIRA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Y era mentira. Como lo era el banderín de enganche que sonó en medio de la tragedia: «Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta».

Son expertos en la manipulación, es decir, en usar la mentira como norma de vida. Incluso en la privada, donde no enseñan, sino lo que al otro puede dañar en lo más hondo.

¿En manos de quienes estamos?

No somos conscientes en manos de quienes estamos. Es un ejército con todas las de le ley, con una disciplina y organización perfecta, armas desconocidas con proyectiles capaces de romper la impenetrabilidad del alma y construir una religión de efectos transmisibles entre generaciones, por la fuerza de la genética más temible de las existentes: la mentira.

Crean un ambiente que influye de manera decisiva en el campo de batalla.

Está contemplado en todos los manuales para la guerra y vine a definirse como «las circunstancias de carácter físico y humano, distintas del terreno y de los medios, que influyen en el desarrollo de las operaciones».

Esas circunstancias comprenden la cultura, la geografía, la lengua y las creencias; el nivel de vida, la historia, las tradiciones, la situación política internacional y los medios afines u hostiles. Todo es analizado y manipulado para que trabaje a su favor, sean cuales sean las circunstancias, para lo que son expertos en dominar los niveles terceros de las instituciones, a los que remuneran con acierto y generosidad.

No hay más cultura que la suya, basada en un barniz de buenismo con el que aparentan defender y apoyar al débil, asumen las doctrinas que más les favorecen y cosechan con buenos abonos sus votos, con la norma del que parte y reparte siempre se lleva la mejor parte.

Los misiles contra el alma

Por si la punta de sus misiles no penetrase, por las razones que fuese, en el alma que modelan, hacen uso de la fronde a modo de psílites modernos para enturbiar las tropas contrarias confundidas ante la verdad o la mentira.

Es la guerra actual. Son un ejército organizado en la mentira, experto en expresarse con textos que dicen lo contrario de lo que sucede, que confunden y encierran al pensamiento en su peor cárcel: la incertidumbre.

Ese es el caos al que nos someten y la fuerza que manejan, sin que a ello se oponga la verdad porque el que más y el que menos llena sus arcas con la mentira.

Nadie se atreve a tirar la primera piedra. Es por ello que suena un trueno, pero jamás llega la luz.

El Ejército de la mentira

Son el ejército de la mentira que no luce, solo hace un infernal ruido. Mediático. Hace a muchos felices al amparo del rebaño. El ruido les protege.

Ahora su ataque se centra en Madrid, que pretenden cercar. Un Madrid de derechas es superior a lo que el ejército de la mentira puede soportar. Insistirán, pero Madrid está armado. ¿Cuánto aguantará?

Reflexión final: Me dicen con excesiva frecuencia que soy pesimista en mis apreciaciones y que no veo nada positivo en la España actual. Me reafirmo en mi pecado: soy muy pesimista que es en definitiva estar enterado de lo que ocurre. Es más, creo que el gran problema de muchos está en eso: no enterarse de nada. Así están las cosas y a los críticos les agradezco la misma, por leerme y a la vez negarlo. Todos sabemos jugar a las cartas y conocemos a quienes lo hacen con ellas marcadas. Los hay hasta en ese insospechado lugar tan noble y bien parecido.

El deber de mentir. Sí también se ha convertido en un deber.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 septiembre 2021