UN DOCUMENTO INÉDITO SOBRE VIRUS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El documento se denomima: «Reorganización Ejército Tierra Norteamericano»

En la Ilíada está todo. Lo conocido y lo desconocido, que al final es lo mismo porque tendemos a olvidar lo pasado. Desconocido y nuevo a pesar de estar publicado al principio de los tiempos. Porque los tiempos empezaron cuando quedaron escritos. Cada vez que me adentro en la Ilíada leo un libro nuevo.

La historia de unos contra otros es la del mundo. Desde Troya, cuando una alianza se forma para conquistar la ciudad que domina el paso del comercio, el Mediterráneo oriental. El de Europa al Asia sobre los Dardanelos. Diez años es un símbolo de eternidad y el último de ellos es el comienzo de lo actual. Allí ha quedado sellado para el que quiera entender.

La excusa es una mujer. El símbolo de la creación y expansión de los hijos de uno y no del otro. Inundar el mundo. La herencia en el más puro sentido irracional.

Alejandro Magno se creerá reencarnación de Aquiles y caminará a la Etiopía, César envidiará a Alejandro: <<¿No os parece digno de dolor que Alejandro, a la edad que yo tengo, fuera ya rey de tan inmensos territorios, y yo, en cambio, no haya realizado aún nada brillante?>>.

Así se ha ido repitiendo la historia una y otra vez. En medio de los enfrentamientos, las pasiones, humanos dioses, han estado siempre presentes, como un virus que adopta las formas de Apolo, el que hiere de lejos, o el indignado Escamandro que se revuelve por depositar en sus aguas tanta muerte.

Nada ha cambiado, ni siquiera ha mutado. La vida es una constante repetición del aviso que quedó escrito hace miles de años.

La ciencia todo lo oculta porque o es dinero o no es. O es rentable o nada vale.

Entre los muchos papeles que inundan mis anaqueles, baúles y polvorientas cajas, he descubierto un documento al menos extraño. ¿Por qué aparece ahora? No puedo dar respuesta, pero sí les digo que llevo años y horas gastadas entre esos papeles y aflora en estos momentos.

Está escrito, de puño y letra, por un alto general militar español. Sé quién es, pero eso ahora no importa.

Es un momento de reorganización de la Fuerzas Armadas Estadounidenses. La II guerra Mundial ha finalizado no hace muchos años. La Guerra Fría se calienta. El General Omar Nelson Bradley, uno de los muchos desconocidos, pero de los grandes soldados americanos de la IIGM, se convierte en Jefe de Estado Mayor del Ejército estadounidense en 1948. Después de asumir el mando, Bradley encontró una organización militar muy necesitada de nuevas estructuras, equipo y entrenamiento. Bradley dijo, <<el ejército de 1948 no podía abrirse camino ni de una bolsa de papel>>. El momento es delicado. Hay que cambiar cosas. Con él coopera otro gran general, Jacobs Loucks Devers. Ambos fueron los principales subalternos del general Eisenhower en las campañas en Francia y Alemania.

Es la antigua lucha mundial para el paso de un lugar a otro. Quedó escrito: Troya.

Aquiles, Alejandro, César… Enfrentamiento, coaliciones como las de los aqueos, o la Liga de Corinto, alianzas como la OTAN, más tarde el pacto de Varsovia, la defensa y el ataque: la guerra.

En España el momento es confuso. Sus ejércitos empobrecidos, faltos de todo, buscan su porvenir y los estudiosos de la organización aprenden de lo que otras fuerzas armadas llevan a cabo. La información fluye.

Vuelvo al documento. Repito: inédito. El alto mando español estudia. Me limito a transcribir:

<<Noticias sobre planes rusos en preparación para una guerra bacteriológica. Se dice que los hombres de ciencia soviéticos han desenvuelto dos tipos de virus, uno de ellos para la destrucción del ganado y otro para producir terribles epidemias entre los seres humanos. Las progresiones en materia bacteriológica no son desconocidas del alto mando norteamericano. Se sabe desde hace tiempo que vienen trabajando en vacunas especiales para inmunizar sus tropas contra los mismos virus esparcidos por ellos facilitando así el avance por territorios sometidos a ataques bacteriológicos; estos trabajos son considerados como una respuesta barata de los rusos a la bomba atómica>>.

El documento es auténtico. Este no es un papelillo cualquiera, aunque tenga ya unos cuantos años. No está escrito por un oficial de Estado Mayor que oye por aquí o por allá. Escrito de puño y letra desde la cúspide del mando militar y político.

Me limito a editarlo y guardar silencio. Opinen ustedes.

Es indudable que todo es tan viejo como la guerra de Troya cuando Apolo lanzó sus flechas sobre los aqueos en forma de peste.

Nunca sabremos más allá de lo que cuatro papeles dicen y en su interesada interpretación nos cuentan sus interpretadores; casi siempre desde la subjetividad.

Empiezo a pensar que no hay pasado ni hay futuro. Todo es igual ayer que hoy. Lo será mañana.

Nos lo contaron hace muchos años y lo hemos olvidado. Empezó en aquel lugar que domina el paso de Europa al Asia sobre los Dardanelos o Helesponto.

<<Canta. ¡oh diosa!, la cólera del Pelida Aquiles…

¡Paguen los dánaos mis lágrimas con tus flechas! Durante nueve días volaron sobre el ejército las flechas del dios>>.

Era el preludio de algo peor que continuó con la Odisea. Ese será el retorno.

Napoleón dijo que el arte del general no es la estrategia, sino saber cómo moldear la naturaleza humana.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 mayo 2020

OPERACIÓN BALMIS: EL ANTÍDOTO MILITAR CONTRA EL COVID-19

ESCALADA
Estamos librando un combate sin cuartel, pero también sin igual contra una pandemia que ha generado el COVID-19. Cara a cara, ante este enemigo invisible y letal, se encuentra una multitud de valientes voluntarios, en particular, personal sanitario y miembros de nuestras Fuerzas Armadas (FF.AA.) y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). Tras los primeros enfrentamientos, nos hemos acostumbrado a escuchar el parte diario de bajas como si se tratase de un conflicto bélico. Siendo la única aportación, para la mayoría de la población a la hora de frenar esta mortal escalada, el seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias, cumplir el manido eslogan #QuedateEnCasa y aplaudir todos los días desde los balcones a nuestros héroes. Para hacer frente a este enemigo mortal, se encuentran también nuestros soldados, siempre listos y dispuestos para la defensa de España y de todos los españoles. La Operación Balmis, liderada por el General del Aire Miguel Ángel Villarroya, Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y dirigida desde el Mando de Operaciones, es buena muestra de ello.

Siguiendo las órdenes del Gobierno, desde el día 15 de marzo se encuentran desplegados más de 2.500 miembros del Ejército, Armada, Ejército del Aire, Unidad Militar de Emergencia (UME) y Guardia Real en más de 180 localidades de toda la geografía española para hacer frente a la pandemia producida por el COVID-19. La participación de las Fuerzas Armadas en esta crisis sanitaria ha sido bautizada con el nombre de Operación Balmis, en homenaje al médico militar alicantino Francisco Javier Balmis que junto con su colega Josep Salvany e Isabel Zendal capitaneó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna en 1803, auspiciada por el monarca Carlos IV, para llevar la vacuna de la viruela a las tierras de ultramar de América y las islas Filipinas. Una auténtica proeza sanitaria en aquellos tiempos que acabó con la alta mortandad infantil que estaba diezmando aquellas tierras. Si bien las acciones que se están realizando principalmente en la Operación Balmis, están focalizadas en la desinfección de infraestructuras críticas como son los aeropuertos, puertos y estaciones de transporte; también se han llevado a cabo actuaciones en centros hospitalarios, mercados centrales, instalaciones del estado y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), entre otras. La UME desinfectando una residencia de mayores
Entre las acciones más notables, podríamos mencionar las realizadas en apoyo al montaje y puesta en funcionamiento del macro hospital de IFEMA de Madrid, en un tiempo récord, la desinfección de más de 140 residencias de ancianos, el traslado de enfermos y personas mayores de hospitales a hoteles medicalizados, así como el traslado y custodia de los fallecidos al Palacio de Hielo de Madrid, convertido en morgue provisional debido a la saturación de los servicios funerarios de la Comunidad de Madrid.
Las acciones llevadas a cabo por los miembros de las FF.AA. en esta Operación Balmis, ha puesto de manifiesto, una vez más, la alta preparación y capacidad de reacción que tienen nuestros hombres y mujeres para afrontar una situación peligrosa y que, gracias a su pronta y eficaz actuación, han podido salvar la vida muchas personas que estaban expuestas al COVID-19. En el periodo de tiempo comprendido entre el 24 de marzo y el 30 de abril las aeronaves del Ejército del Aire han transportado más de 70 toneladas de material sanitario de todo tipo. En este sentido, considero que las palabras pronunciadas recientemente por la Ministra de Defensa, Margarita Robles, en la Comisión de Defensa, expresan, de forma meridiana, la misión desarrollada por nuestros compañeros de armas: “Los militares han participado y participan en la Operación Balmis con un único objetivo: salvar vidas, sin valoraciones políticas y sin mirar las zonas geográficas”. DESESCALADA La mayor recompensa para un soldado es, sin lugar a duda, la satisfacción del deber cumplido. Y en este sentido, estoy seguro de que los compañeros que están participando en la Operación Balmis, en particular los miembros de la UME deben sentirse muy orgullosos por su buen hacer y meritorios servicios a España y a todos los españoles. Si bien, por cuestiones sanitarias y de prevención, se han limitado, algunas maniobras programadas; no hay que olvidar que todas y cada una de las unidades, centros y organismos (UCO) de nuestras FF.AA. han mantenido el estado de operatividad y adiestramiento exigido. Sin bajar en ningún momento la guardia. Sin embargo, cuando estos tiempos difíciles de nuestras vidas sean recordados como tan sólo una terrible pesadilla, sería conveniente que quedase testimonio escrito de aquellos valientes compañeros de armas que, en cumplimiento de su deber, se expusieron o fueron contagiados por un virus tan letal, llegando algunos, lamentablemente, a perder sus vidas. Cuando regrese la paz a nuestras vidas, y la misión del militar profesional vuelva a su estado habitual, sus miembros se encontrarán con las mismas vicisitudes que la carrera de las armas les pone a prueba los 365 días del año para lograr el mejor servicio a España. MEDALLA OPERACIÓN BALMIS Y es aquí a donde quería llegar, a la motivación personal. Los militares, al igual que otros colectivos, no son insensibles a los aplausos y felicitaciones por su buen hacer. El hecho que su trabajo sea reconocido y valorado por los ciudadanos y por sus jefes, los anima a continuar en ese camino, con iniciativa y afán de superación, conscientes de que su labor es necesaria. Si así no fuese, sus miembros podrían caer en el desánimo y la desmotivación, al percibir que, si bien han cumplido su misión satisfactoriamente, su esfuerzo y trabajo no han dado los frutos deseados. A este respecto, y al igual que ocurre en las misiones de paz lideradas por la ONU, OTAN o la EU, a los militares que han participado en ellas y han destacado por sus méritos, se les otorga una medalla con el nombre de la misión correspondiente (ISAF, Bosnia – Herzegovina, Iraq, etc.) siendo conscientes que, como en los tiempos gloriosos de los Tercios, no adorna el vestido el pecho que el pecho adorna al vestido. Adjunto enlaces con información, a modo de ejemplo, sobre las diferentes recompensas concedidas por la OTAN y la EU a los miembros militares de las FF.AA. aliadas y amigas participantes en las misiones de paz:
https://www.coleccionesmilitares.com/medallas/actualizaciones/OTAN. pdf • https://www.coleccionesmilitares.com/medallas/actualizaciones/UEO_P ESD.pdf
La Operación Balmis podría encuadrarse en este tipo de misiones de paz, si bien, en un ámbito nacional. Con la misión de luchar contra una pandemia producida por el COVID-19 en una operación sanitaria, para apoyar y auxiliar a todos los españoles, en particular, a los más vulnerables. La concesión de recompensas militares o medallas a un miembro de las FF.AA. por acciones meritorias en el desempeño de su misión, tiene tres consecuencias notorias y positivas para su carrera militar. En primer lugar, el reconocimiento público y el orgullo personal para el soldado que recibe tan alta distinción. En segundo lugar, por el estímulo y ejemplo a seguir que constituye para sus compañeros de armas. Y, por último, pero no menos importante, por la constancia que dejará en su hoja de servicio, que será valorada y seguro que redundará en su beneficio a la hora de superar las evaluaciones para el ascenso, provisión de destinos, cursos de especialización, etc. El procedimiento para activar las recompensas militares o medallas para los miembros de las FF.AA. así como para aquellos otros de instituciones afines que se considerasen meritorios pasaría por la aprobación, mediante Real Decreto, de una disposición por la cual sería creada la Medalla Operación Balmis. La concesión de esta se ajustaría a las diferentes disposiciones contempladas en el reglamento oportuno en donde, además de definir las diferentes modalidades de medallas, se especificarían los hechos y circunstancias que deberían concurrir en el personal afectado. Para ello, se podría seguir un patrón similar a las normativas que regulan la concesión de recompensas a los militares de los diversos países que participan en las misiones de paz lideradas por la ONU, OTAN o EU. Imposición de condecoraciones OTAN misión ISAF
Considero que este tipo de iniciativas, son las que marcan la diferencia a la hora de valorar el buen hacer desempeñado por nuestros soldados en una situación en donde todos los que han estado involucrados tienen el valor reconocido ante el enemigo, a pecho descubierto, en la mayoría de las ocasiones. No quisiera terminar mis palabras sin expresar mi emocionado recuerdo y homenaje a todos los compatriotas que, tristemente, han perdido la vida víctimas del COVID-19. De forma muy especial a nuestros compañeros de armas y miembros de las FCSE, así como al personal sanitario, con los que siempre estaremos en deuda con ellos y sus familias. Nos han enseñado, con una entrega y humildad ejemplar, lo mejor de nuestro pueblo. D.E.P. Por último, quisiera agradecer, una vez más, a mi respetado General Rafael Dávila la oportunidad que generosamente me ha brindado para exponer en este prestigioso foro de pensamiento y debate, esta propuesta que estoy seguro estará en el ánimo de todos. Muchas gracias por vuestra amable atención.
Un fuerte abrazo marcial para todos compañeros.

Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R) Real Ejército del Aire

Blog: generaldavila.com

10 mayo 2020

HASTA LUEGO CORONAVIRUS. Coronel Ejército del Aire en la Reserva, Carlos de Palma Arrabal.

Existe una ley natural desde hace miles de años que viene a indicar, con sus lógicas excepciones, que los humanos que quieran sobrevivir en este mundo han de tener en cuenta su INSTINTO, pero que si además buscan el progreso tendrán que aplicar también la INTELIGENCIA. La raza humana ha sobrevivido y progresado hasta hoy gracias a haber integrado estos dos aspectos en su actividad. Prescindir de uno de ellos, o intercambiar sus respectivos campos de aplicación resulta absurdo, ineficaz y peligroso. Es decir, pretender progresar sólo con el instinto, la irracionalidad, las ideologías, etc., puede conducir a la ruina total; y viceversa, querer sobrevivir sólo en base a la inteligencia, a teorías, artificios mentales, etc., puede concluir en un batacazo descomunal. Hay que equilibrar el instinto y la inteligencia para cada situación, y caminar apoyados en estas dos piernas.

Las líneas que siguen ahora son una continuación del artículo “Coronavirus desde la Retaguardia” que tuve el honor de compartir en este prestigioso Blog el pasado 14 de abril. En esa fecha nos encontrábamos confinados en domicilio, pero ahora que hemos parado su primer golpe, deberemos aplicar por un lado la Inteligencia para no bajar la guardia y seguridad sanitaria, y por otro el Instinto para luchar por nuestra supervivencia económica. En estos días, la Inteligencia podrá ser pesimista, pero el Instinto se rebelará contra los pronósticos.

Las empresas habrían de seguir pendientes de las subvenciones, liquidez, contratos, etc., pero sería muy importante poner énfasis en la producción y competitividad. Por parte de los clientes, y en especial aquellos con holgadas posiciones económicas, podrían ser generosos e incrementar de inmediato sus patrones de consumo habituales, practicando además la solidaridad ciudadana. En el horizonte se vislumbran cambios profundos precipitados por esta pandemia, pero no todos lo serán por causa del Coronavirus, sino por la prepotente gestión anterior de nuestros hábitos, instinto e inteligencia. Sin embargo los españoles no solemos rendirnos; el mundo siempre nos ha admirado por algunos de nuestros defectos y muchas de nuestras virtudes, en absolutamente todas las épocas por mucho que pese a algunos detractores. España es una referencia, cuya prosperidad y estabilidad hay que recuperar, por nosotros, por nuestros descendientes y por nuestros países vecinos. Frente al Coronavirus, aún nos queda una importante reserva de coraje que hay que convertir en futuro sostenible.

El 14 de abril defendía en este Blog la idea de que pensemos por nosotros mismos, cumpliendo las normas gubernativas en todos los niveles, y colaborando y yendo más lejos pensando al mismo tiempo en iniciativas individuales y colectivas que pudiésemos aplicar desde la propia sociedad civil contra el Coronavirus. En dicho artículo también comentaba:

1º) La conveniencia de tener previstas ESTRATEGIAS a seguir contra posibles amenazas y desafíos: Ver “Estrategia de Seguridad Nacional 2017”, que señala entre otras las Epidemias y Pandemias.

2º) La necesidad de tener listos para su inmediata aplicación una serie de PLANES DE CONTINGENCIA y LECCIONES APRENDIDAS: Ver “Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe de 2005”, y su “Actualización de 2006”.

3º) Dado que los distintos niveles de servicio públicos ya tienen sus competencias, invitaba a particulares, grupos, empresas, sectores económicos, agentes sociales, etc., a reflexionar sobre estos conceptos, a fin de prepararse para hacer frente a dichas potenciales amenazas y desafíos, tanto sanitarios, como económicos, de seguridad, etc., de modo que pudiesen complementar esos planes de contingencia gubernativos con los suyos propios, para no improvisar contra el Coronavirus.

Seguidamente se afronta en este artículo el asunto de los PROTOCOLOS, que invito a considerar en tres categorías: Protocolo BÁSICO nacional para población general, Protocolos ESPECÍFICOS a implantar por sectores de actividad (hostelería, restauración, aviación, cruceros, comercios, zonas deportivas, espectáculos, etc.), y Protocolos PARTICULARES que adapte para sus empleados y público o asistentes cada instalación concreta (bar, fábrica, tienda, oficina, comunidad de vecinos, zoológico,casa rural, campamento de verano, museo, cine, teatro, palacio de congresos, asociación, etc.).

Estos protocolos siempre han existido, pues se cuenta con una normativa consolidada y servicios muy profesionales de Salud, de Prevención de Riesgos Laborales, de Inspección del Trabajo, de Protección Civil, de Orden Público, administradores, gerentes, etc. Por ello, y en mitad de esta crisis, parece sensato no inventar nada nuevo por ahora, ni crear nuevas estructuras, ni cargos “ad hoc” en empresas o instituciones, ni inventar homologaciones o certificaciones adicionales, al menos hasta llegado el momento de pensar en las Lecciones Aprendidas de esta crisis, y conocer su grado de alcance o transitoriedad. Lo que sí se podría hacer en cambio es actualizar esta normativa, así como los servicios y los recursos económicos directamente relacionados con el Coronavirus. Pasemos a comentar estos protocolos.

PROTOCOLO BÁSICO GENERAL: Ya está siendo ordenado por las autoridades gubernativas en una ingente cantidad de publicaciones.Pero lo más importante es que la población tome conciencia de que la amenaza y riesgo del virus sigue presente en cualquier persona (excepto en las inmunizadas por haberlo superado). La pandemia podría repuntar o regresar, pudiendo tirar por tierra los enormes esfuerzos y fallecimientos sufridos. Es imperativo ser inteligentes y mantener las estrategias, planes, lecciones y protocolo de prevención básico que ya ha aprendido la población, consistente en: a) Uso de EPI individual y medidas colectivas (mascarilla, guantes, gafas, mamparas, etc.); b) Higiene y limpieza (manos, superficies, etc.); c)Etiqueta sanitaria (habilidad en el manejo de la vida normal, higiene y EPI); d)Distancia interpersonal (de 1-2 metros, que es la distancia resultante de extender los brazos entre las personas y no tocarse; abramos los brazos y volemos, sonriendo pero sin tocarnos); e)Conocer el procedimiento a seguir frente a posibles contagios (síntomas, avisos, aislamiento y en su caso hospitalización). El simple hecho de llevar mascarilla, aunque sea incómoda, nos recuerda mantener el resto de medidas, o también se puede pensar en un símil didáctico como el humo del tabaco, con el que podría imaginarse la nube de micro partículas que emitimos por la boca al hablar, y que resultan ser vehículos del virus. Hasta que el virus desaparezca, o nos lleguen test, o dispongamos de vacuna, o de pasaporte sanitario para viajar, etc., no deberíamos bajar la guardia durante al menos un año, debido al alto grado de interconexión e interacción social existentes.

Pero añadamos un ápice de optimismo. En la actualidad el virus ya nos pilla avisados y, sobre todo, con nuestro heroico personal sanitario y población mucho mejor preparados que al inicio de la crisis. Ahora somos más fuertes y resilientes para afrontar los aspectos personales y sociales de esta crisis. No así los aspectos económicos, sobre los que habría que consensuar las medidas, y aplicar la inteligencia, instinto, austeridad, solidaridad y ejemplaridad absoluta a todos los niveles, comenzando por uno mismo.

PROTOCOLOS ESPECÍFICOS: Ante la incertidumbre económica que se está produciendo han surgido cientos de iniciativas espontáneas por toda España para superar esta crisis, motivadas por razones de supervivencia económica que son tan acuciantes como las de salud. Convendría armonizar esas iniciativas con los protocolos ya existentes en el seno de los sectores productivos, empresas, etc., y dar una imagen sólida y fiable como País, para lo cual sería  necesario contar con las asociaciones de empresas y autónomos más representativos, sindicatos y estructuras de prevención de riesgos laborales. Es interesante ver el “Procedimiento de actuación para los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al SARS-CoV-2, del 08 de abril de 2020”.

A falta de culminar estos desarrollos, resultan cruciales para España, Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, los siguientes Protocolos Específicos, que son complejos pero factibles:

  1. A) Sector aéreo de pasajeros (Compañías Aéreas, con OACI Internacional, o al menos EASA europea, nuestra Dirección General de Aviación Civil, ENAIRE y Aeropuertos Españoles).
  2. B) Sector de cruceros para pasajeros (Compañías de Cruceros, con la OMI Internacional, o al menos EMSA europea, nuestra Dirección General de Marina Mercante, Puertos del Estado y Autoridades Portuarias).
  3. C) Sector ferroviario para pasajeros (Los agentes españoles, con la EUAR europea, RISC, ADIF, Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y RENFE, junto a los vecinos ferroviarios de Francia-EPSF y Portugal-IMT).

PROTOCOLOS PARTICULARES: Son los que podría aplicar cada gerente o entidad a su instalación, negocio y circunstancias concretas, para combinar su servicio con la seguridad de sus empleados y clientes. La experiencia indica que cuando abran de nuevo su actividad, estos protocolos habrán de ser implantados, repasados casi a diario con los empleados, y señalizados y recordados a los clientes.Hay que buscar la coexistencia de los criterios de seguridad sanitaria con los comerciales y económicos. Hay que proteger tanto a las personas como a las empresas.

Para todo tipo de entidades, los conceptos de Separación Interpersonal, Uso de EPI y medidas colectivas, Higiene, Limpieza y Etiqueta Sanitaria serán cruciales como nuevo factor competitivo, aunque sin perder la cabeza ni pretender convertir cada zona común en un quirófano. Mantener la separación entre 1 y 2 metros supone reducir transitoriamente los AFOROS al 50%, o sea, dejar un espacio o silla libre entre personas (restaurantes, cines, teatros, etc.) con referencia a horas punta, pues fuera de esas horas los locales no solían completar su aforo máximo antes de la crisis, ni a veces llegar continuamente a dicho 50%. Pero casi más importante que el Aforo podría ser la FACTURACIÓN, que depende en parte de lo anterior, pero también del ingenio empresarial y de que las autoridades locales y otros agentes pudiesen flexibilizar transitoriamente algunas limitaciones no esenciales (Por ejemplo: Una terraza podría expandirse algo en superficie o establecer turnos de servicio, un teatro podría elegir obras cortas para multiplicar sesiones y reducir tiempo de estancia en el local, etc.).No es nada, nada fácil, pero cada profesional sabrá cómo actuar adaptándose a sus circunstancias e imaginación. También sería importante apoyar a las empresas, recuperar sus actividades por “familias de servicios relacionados” y no convertir las relaciones entre estas y sus clientes en un laberinto (Por ejemplo: Para abrir hoteles, se podrían abrir al mismo tiempo sus “familias” de museos, restaurantes, atracciones y aquellas instalaciones culturales o asociadas que completen la oferta para sus clientes).

En conjunción con estos protocolos, que generan CONFIANZA, se podría considerar el lanzamiento de CAMPAÑASpara recuperar entre todos la imagen interna y externa de España previa a la crisis, y que a la vez infunda esperanza y seguridad jurídica a las empresas de que las adaptaciones e inversiones que realicen serán positivas y estables (en el caso de la pasada Ley del Tabaco se decretaron disposiciones y recomendaciones que luego cambiaron, con perjuicio para los establecimientos afectados). Algunos posibles enunciados para dichas campañas que podrían reforzar la “Marca España” y la recuperación económica de sus comunidades, regiones, ciudades, empresas, servicios, etc., podrían ser del tipo:

  • “LIBRES DE COVID ó COVID FREE” (ya iniciado para hoteles y diversos establecimientos en Madrid).
  • “OLVIDA EL COVID EN ESPAÑA ó FORGET COVID IN SPAIN”(para españoles y extranjeros).
  • “COMPRA Y DISFRUTA AQUÍ”(apoyo al comercio nacional y local).
  • “GO” (video promocional lanzado por la Junta de Andalucía).

España podría volver al punto anterior a la crisis, no importa tanto si más o menos pobres, pero sí que fuese unidos solidariamente, buscando recuperar la consolidada posición de prestigio sanitario, liderazgo turístico e imagen de calidad de sus empresas y todo tipo de servicios. El reclamo a relajarse en España tras la crisis seguiría siendo sumamente atractivo, objetiva y comparativamente.Aviones completos, con pasajeros provistos de pasaporte sanitario o similar, podrían aterrizar en España y disfrutar de la tradicional oferta de centros de convenciones, hoteles, restaurantes, museos, playas, etc. sin más que dichos establecimientos hubiesen puesto en práctica las recomendaciones de sus respectivos Protocolos Específicos o sectoriales, y ello sin necesidad de gruesos manuales de recomendaciones, complejas o artificiosas homologaciones, o certificaciones burocráticas. Ya se tienen bien implantadas las necesarias condiciones, y sólo habría que aplicar el plus que supone la prevención frente al Coronavirus y otras disposiciones gubernativas que pudiesen decretarse. Recordemos la regla KISS (KeepIt Short & Simple), y perdón por no seguirla en este artículo.

En resumen, para transmitir confianza frente al Coronavirus, se podría acometer la generación de un Protocolo Básico gubernativo (ya existente), junto a campañas generales (no existentes)de mensajes en prensa, radio, TV, Internet y redes sociales, preparados al efecto para el conjunto de la “Marca España” y de forma que evitasen competiciones autonómicas o locales que pudiesen provocar dudas o desconcierto entre los turistas y visitantes.Por su parte, los Protocolos Específicos podrían ser diseminados internamente por cada sector a sus asociados, y publicitados en sus mercados. Quedarían los Protocolos Particulares que son los más directos, los cuales podrían ser implementados en el seno de cada entidad, instalación o unidad laboral, siendo también comunicados a sus clientes.

Finalmente, hay que disponerse para volver a la actividad normal de siempre. La mortalidad del virus ha afectado muy mayoritariamente a personas mayores de 65 años o con antecedentes de riesgo, por lo que estas podrían permanecer temporalmente más protegidos, pero al resto, más jóvenes y de bajo riesgo, nos toca decir “Hasta luego Coronavirus” sin bajar la guardia, y volver al trabajo con ilusión caminando apoyados en nuestro instinto e inteligencia.

Coronel Ejército del Aire en la Reserva, Carlos de Palma Arrabal.

Piloto de combate. Diplomado de Estado Mayor. Curso Senior OTAN. Curso Oficiales Superiores Iberoamericanos. Agregado de Defensa Embajada de España en Italia, Eslovenia y Malta.

Blog: generaldavila.com

9 mayo 2020

ATALAJAR, ENGANCHAR Y GUIAR. Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

Pensaba «escribir con las tripas», pero me voy a pasar al «Plan B», yo si que lo tengo, no como este gobierno que penamos , entre otras cosas el más caro y nefasto de la historia de nuestra democracia.

Por eso, quisiera  contar  algo relacionado con el caballo y como si fuera de nuevo a encaramarme, hoy «me da pie» a ello  la difícil disciplina de los enganches. En la leyenda y en la historia, en la fama y en el deshonor, la verdad es que los hombres siempre hemos dependido de la montura, la fusta y el estribo. Casi todo lo importante que he aprendido en esta vida, a los caballos se lo debo.

Para abrir boca, y perdón por la osadía, empiezo con el mito del caballo alado que nos  cuenta Platón en los diálogos que sostienen  Fedro y Sócrates.

Platón decía que en el caso de los dioses, los dos caballos de su «biga» eran «tordos», bellos, ágiles, llenos de bondad, y representaban la nobleza del alma; en nuestro caso, el de  los mortales, uno de los dos caballos también es así pero el otro es lo contrario: un «penco»  desorejado «negro hito» y poco agraciado en su belleza  que nos recuerda las malas pasiones. Gracias a sus alas, los dioses se mueven por la bóveda celeste. Por la dificultad de guiar nuestro  coche, debido al  caballo  resabiado, a los hombres les es imposible seguir al de  los dioses, pierden las alas y caen a la tierra entre nubarrones a la oscuridad.

Con la pérdida de las alas, Platón nos da a entender  que también pierden su alma.

Así ha transcurrido hasta nuestros días el mito del carro alado, la figura alegórica que Platón eligió para hablar a sus discípulos sobre el alma humana.

Aquí en la tierra como en el carro celeste, el alma es el conjunto formado por una collera de caballos alados y su auriga. Caballos y yeguas  tiran del alma y como seres nobles que son, aceptan el yugo sin jamás ser esclavos. Ninguno de ellos es «perro», aunque suelan repetirlo sus malos jinetes, y como decía Botín:

ꟷ«Nosotros rebuznamos, desde luego, con más frecuencia que ellos ladran».

Con tanto «penco» resabiado en el hemiciclo, lo más fácil es que a los que guían el coche de este Gobierno, se les vaya de «caña» la collera, caigan a la oscuridad y pierdan el alma. Entonces les pasará como a Ricardo III que  no tuvo la paciencia de esperar a que el herrador introdujera el último clavo en una de las herraduras de su caballo, y de esa guisa, con la herradura en «solfa», se puso al frente de sus tropas en la batalla de «Bosworth», en la Guerra de los Treinta Años o de las Dos Rosas, la blanca de York y la roja de Láncaster. En el fragor del combate y por la falta de ese clavo el animal se «alcanzó», quedó descalzo, tropezó, cayó al suelo, y despavorido se fue de «caña».

Shakespeare inmortalizó la escena haciendo gritar al Rey pie a tierra:

 ꟷ«¡Un caballo! ¡Un caballo! ¡Mi reino por un caballo!»

Y desde entonces un proverbio español dice:

ꟷ«Por falta de un clavo se perdió una herradura; por falta de una herradura, un caballo; por falta de un caballo, una batalla; por falta de una batalla, un reino».

En la fotografía que encabeza estas líneas veo  que: por el número de caballos, dos cruzados de capas torda y castaña,  y la forma en que estos van enganchados al  carruaje, uno a cada lado de la «lanza» en paralelo, no tengo la menor  duda  que se trata, dentro de la modalidad de troncos,  de un  «faetón» sin capota con el tordo que hace de «madrina» y la castaña «de fuera». Las guarniciones son inglesas con collerón y pecho petral, todo de color negro y hebillaje plateado.

En España, como decían en otros tiempos, ya fuera «ora de rúa o de camino»,los «cocheros», «lacayos» y «postillones», han ido  siempre muy bien vestidos, a la usanza de la época que correspondiera y  en consonancia con la guarnición, a base de colores sobrios, grises, lisos o con pequeños dibujos «fil-á-fil».

El sombrero de ala ancha a juego con el traje de corte goyesco o de estilo continental, y el  pantalón de machos o calzona  abierta  rematada  con caireles.

No hay nada más difícil y sencillo a la vez que ponerse un sombrero de ala ancha; es un don, un arte; el que lo tiene se tira el sombrero a la cabeza y este siempre cae bien; otros, sin embargo…Su lema es:

«A cubierto, descubiertos y a descubierto, cubiertos».

El buen cochero siempre se descubre cuando saluda, y para recordar a un amigo fallecido, en señal de duelo,  además de quitarse el sombrero, se pone de pie en el pescante, levanta el brazo derecho y con el látigo o tralla apunta al cielo.

Un  cochero bien vestido  trata de impedir que los caballos vayan cada uno a su aire o «entrocados», y procura  avanzar  por derecho hacia la luz, como hacían los de los dioses: con impulsión, sumisión y cadencia.
Sus señorías tendrían que tomar nota de los  cocheros,  de su vestuario y de sus gestos. Todavía no les he visto mirar al cielo recordando a los muertos de esta pandemia, de los que declararon y de los que ocultaron,y es que  como dice el libro del Eclesiastés, entre ustedes el número de tontos es infinito, en latín y perdón por las palabrejas: «Stultorum infinitus est numerus»

Uno de los caballos, el macho tordo, ejerce de «madrina» o «de mano» por ser el mejor domado y experimentado, pero hoy, con la libido alta debido a la proximidad de la yegua y arrastrado por la fascinación erótica, se resiste a las riendas. La yegua de los cabos negros, la «de fuera», es dócil y tiembla ante el semental.

El temperamento de los dos semovientes es la razón de nuestra lucha interior entre el impulso y la timidez, entre la urgencia del deseo y la espera que inmoviliza. El amor es como ese difícil equilibrio equino.

Por favor, estén atentos a la técnica del enganche: el caballo que ejerce de madrina, el de «la derecha»es el más experimentado y de confianza.

Ya nos comentaba algo sobre el tema el gran Botín en su precioso libro el «Noble Bruto y sus Amigos», aunque en esta ocasión no esté de acuerdo con él (por lo que de antemano pido perdón y prometo no volver a repetir),  al parecerme el símil  incorrecto e inadecuado:

ꟷ«El amor a la yegua y no al acto matrimonial está en los caballos menos extendido aún que entre los hombres»

De ese libro, algunas de las letanías del jinete católico (es decir universal):

¡Líbranos Señor! ¡En tu divina misericordia, líbranos!

De los que tocan la flauta por casualidad…

¡Líbranos Señor!

De los que lo saben todo sin haberlo aprendido nunca…

De los que enseñan lo que no saben…

¡Líbranos Señor!

De los grandes héroes de aventuras imaginarias…

De los jinetes de tribuna, que ven muy bien y siempre hicieron muy mal…

¡Líbranos Señor!

De los que no leen nunca…

De los que cree todo lo que leen

¡Líbranos Señor! ¡En tu divina misericordia, líbranos!

 En la campaña de Marruecos,en el Zoco de Jemis de Anyera entre Segangan y Zelúa muere  en combate el día 7 de diciembre de 1924 el Capitán Adolfo Botín Polanco, espejo de oficiales y modelo de jinetes. Murió con poco más de 30 años, justo la edad  que decían no debía rebasar  todo buen húsar, al estar metidos en todos los fregados bélicos.

Todavía hoy  se oye a los rifeños de la etnia bereber de esa región aislada y montañosa del Rif, comentar aquello de:

ꟷ«Llegaron  los sarracenos y les molieron a palos, pues parece que Alá ayuda a los malos cuando son más que los buenos».

Fernando Primo de Rivera y Orbaneja, el laureado Teniente Coronel de Caballería del Regimiento de Cazadores de  Alcántara N.º 14, muerto en Monte Arruit en 1921 y nuestro conocido  Adolfo Botín Polanco, hicieron suyos el  lema con los que los Mariscales de Francia Lasalle y Murat se despedían en sus cartas,  cuando escribían a sus mujeres desde el campo de batalla en vísperas de partir hacia el combate:

ꟷ«Mi corazón para ti, mi sangre para el Emperador, mi vida para el Honor»

¡Libranos Señor! De los que saben poco, de los que no saben nada, de los jinetes de tribuna… y del honor de húsar no hablaremos pues la mayoría de los que se escudan detrás de Daoiz y Velarde, los leones situados en la fachada principal del  neoclásico Palacio del Congreso (mucho continente para tan poco contenido), no saben lo que es y para colmo, la mayoría se gana el pan con el sudor de su frente, perdón, quise decir «con el sudor del de enfrente».

Cuando todas las acciones que el cochero manda, ya sean impulsoras o de retención, a través de:  la voz, el látigo, el freno y las riendas son bien aceptadas por los caballos; cuando todas las vibraciones que los caballos emiten son bien interpretadas por el cochero, se puede decir que en ese tan traído y llevado tándem formado por cochero-caballos hay lealtad, y cuando esto ocurre se produce algo maravilloso y es que el «guiar» se transforma en arte.

Señores del gobierno, además de estar enganchada a la «Gran Daumont», guiada por «postillones» con libreas de gala montados en cada uno de los caballo y ayudados por «lacayos» a pie, lo que se necesita para llevar bien esa gran carroza de lujo  llamada  España es: ¡«Saber»! , tener ¡«Lealtad»!  y derrochar ¡«Arte»!

A la vista del panorama que se nos avecina a  veces me sale la vena gallega y cuando me preguntan les digo, por un lado ya veis lo que hay, por otro, que queréis que os diga…, por eso sólo se me ocurre, como en los tiempos en que la emoción taurina venía menos dictada por el arte del toreo que por la lucha del astado con el caballo sin peto del picador,gritar como se gritaba en los tendidos ¡Más caballos!, y es que aquí hoy no se han expuesto argumentos sino emociones, no se esgrimieron razones sino sentimientos.

Para hacer a muchos de nuestros políticos, desde el presidente al último de la fila, pasando por  vicepresidentes, secretarios de estado, ministros etc., solo se necesita una firma; para hacer un Murat, un Lasalle, un Primo de Rivera o un Botín, al menos hacen falta 30 años.

Me tomaré más de una copa porque tengo que luchar contra la añoranza, la nostalgia y  el coronavirus, pero cuando empiece a recordar, por favor, quitarme la botella.

Aquí doy por terminado mi «plan B», con la mano de las riendas, mi izquierda, paso hoja; con la derecha, la de la lanza y la garrocha, acabo y me despido, pero antes me quito el sombrero y con él  apunto al cielo y, sin mascarilla, rezo por  todos los caídos en esta pandemia.

Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

Zaragoza mayo 2020.

Blog: generaldavila.com

PRIMAVERA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es una espectacular primavera la que ya está luciendo. Del amarillo de los jaramagos pasamos a las blancas margaritas. El rojo de las amapolas, tan efímero, recuerda la vida y la muerte, en las cunetas, donde están las reliquias del origen de las cosechas. El cereal, que encaña, aparece salpicado de diminutas flores blancas que se mezclan con las pálidas pamplinas.

Los mirlos del parque, ahora cerrado, clausurado para los niños, tendrán dos polladas; en la segunda será el macho quien se ocupe de la alimentación.

Relaja ver las lagartijas, viejos dinosaurios, calentándose al sol sin que nadie las turbe.

Las golondrinas y los vencejos han llegado; como si todo siguiese igual. Si levantas la mirada al cielo.

Dice un poema anónimo  del siglo XI escrito en Almería:

LA ALBAHACA

¡Déjame de ríos, de barcos

y de paseos por Santiponce!

La mata de albahaca que hay en mi casa

es para mí más preciosa que el paraíso.

¿Habremos caído en la cuenta? ¿Estará ya seca de hastío? Lo bueno -y lo malo- es nuestra capacidad de olvidar y no mirar hacia ninguna parte.

Siempre me impresionaron, y lo siguen haciendo, las palabras de Jesús en capítulo VI de San Mateo: <<Mirad las aves que vuelan por el cielo: ni siembran ni siegan ni almacenan en graneros la cosecha; sin embargo vuestro Padre que está en el Cielo les da de comer […]. No estéis, pues, preocupados por el día de mañana, porque mañana ya habrá tiempo de preocuparse. A cada día le basta con sus propios problemas>>.

¡Cuánto pensamos en ello; entre afanes!, y ¡cuántos afanes vuelven! Entonces te das cuenta que podría ser que lo que tomas por conocimiento sea la puerta del error. Esos afanes…

Aprendo del maestro Albiac el juego de Pascal entre la diversión y la conversión.

<<La diversión es lo que “divierte”, lo que me saca de mí mismo para perderme en El Otro. La conversión es el retorno hacia mí mismo que me permita proyectarme hacia Dios>>.

Llego al gran dilema de Pascal: <<Mío, tuyo>>. En su edición de los Pensamientos Gabriel Albiac añade una nota: <<El pasaje es, como lo señala Lafuma, un desarrollo de la tesis de San Juan Crisóstomo: “Es porque algunos tratan de apropiarse de lo que es de todos por lo que las querellas y las guerras estallan, como si la naturaleza se indignara de que el hombre por medio de esta fría expresión, lo mío, lo tuyo, ponga división en donde Dios puso unidad. He ahí el principio de los desórdenes; he ahí la fuente de mil conflictos”>>.

La rigurosidad de Pascal  le lleva a decir en sus debates con Mitton: <<El yo es odioso>>.

Un Embajador informaba a la Señoría de Venecia que una de las razones de la fortaleza interna de los Tercios españoles en Flandes era hacer la camareta que no era otra cosa que unirse ocho o diez para vivir juntos jurándose (dándose la fe) de sustentarse en la necesidad y en la enfermedad como hermanos. <<Ponen en estas camaretas las pagas reunidas proveyendo primero a su vivir y después se van vistiendo con el mismo tenor, el cual da satisfacción y lustre a toda la compañía>> (Tercios de España. Fernando Martínez Laínez y JM. Sánchez de Toca). Era uso no solo entre soldados, sino entre los maestres de campo y oficiales superiores, lo que formaba unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrificaban individualmente por el bien del grupo.

Quizá nadie le deba nada a nadie, porque somos a la vez nadie y nada; antes que otra cosa. Sin acudir a la rotundidad pascaliana hoy vemos que <<Mío, tuyo>> quiere decirlo todo, sobre todo, cuando algunos tratan de apropiarse de lo que es de todos y eso es todo: la naturaleza indignada.

Una simple mata de albahaca puede ser más preciosa que todos los paraísos.

Diez años esperó que el árbol seco

floreciera de nuevo. Diez años

con el hacha aguzada y temblorosa,

pero el árbol

solo exhibía sus desnudos brazos,

la percha de la urraca y de los cuervos.

Cortóle al fin, y, de repente,

vio su corazón verde, borbotón de savia;

Un año más, y hubiera florecido.

(Árbol Seco- José Jiménez Lozano)

Esta primavera nos la vamos a perder, pero otras volverán si dejamos quieta el hacha que exhibe el <<Mío, tuyo>>.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2020

NAVANTIA: LOS CULPABLES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Poco se habla de la tragedia. Total son simplemente unos miles de millones de euros y el futuro de cientos de trabajadores españoles. Todo por la borda del barco de nuestros incompetentes políticos. Les da igual. Porque la decisión ha sido política. De eso no hay la menor duda. Expliquémoslo.

12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción ofendía de manera pública y ostentosa, algo que no haría ni el dirigente de Corea del Norte, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. Internacionalmente una ofensa inadmisible; no hay otra más grave. La bandera representa a todos, repito, a todos, y no hay nada ni nadie que pueda sustituir su significado. José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Pero era el momento y llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco. Humillante para nosotros, arriesgado e inolvidable para ellos. Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada.

14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Feliz Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. El íntimo de Bono, también de Zapatero, se lo cree, está en todo. Y se elige al general italiano. ¡Premio! La noticia era así: <<El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán, que se cayó en la primera votación>>…, en la primera votación.

Una cosa tienen buena estos socialistas y es que saben premiar fidelidades. El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso.

Mira por donde, tras años de ofensas y desplantes a Estados Unidos, resulta que Zapatero se pone nervioso, y con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el americano debe recibirle y postrase ante él.

23 Marzo 2009. Bernardino León,  Secretario General de la Presidencia del Gobierno y asesor personal en política exterior de Zapatero, y Félix Sanz Roldán -¿Qué hacía Félix Sanz Roldán, junto al secretario general de la Presidencia, en Estados Unidos para tratar asuntos relacionados con la defensa en España?- viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, (el trío: Bernardino, Félix y Jorge) de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen B. León y F. Sanz en las Azores les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: <<profundamente decepcionados>>. Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

Zapatero es ignorado, sus homólogos europeos no se acercan a hablarle informalmente de política al cabo de las reuniones. Solo y sin hablar con nadie. Encima se decanta en las elecciones por Obama de manera impertinente en asuntos que no son los suyos.

Llegada de Rajoy al que todo esto le importa un bledo. Ni los americanos ni sus tropas. ¡Vaya coñazo!

Trump avisa: La seguridad se la pagan ustedes. La ministra de Defensa. María Dolores de Cospedal, intenta el funambulismo. Se cae con todo el equipo que encabeza Rajoy

30 diciembre 2019. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, socialistas y comunistas, presentan el acuerdo al que han llegado tras semanas de negociación: el pacto fundamental sobre el que se sustentará el Gobierno de coalición. En los Estados Unidos saltan todas las alarmas. Comunistas no.

Venezuela, Cuba y por penúltimo…

15 mayo 2019. Salta la noticia: <<La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente>>. (Todos inciden en señalar este punto como el decisivo para no aceptar a Navantia, y no es sino un sumando más).

Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que  presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

El Gobierno social-comunista-bolivariano empieza su juego internacional. Europa nos da la espalda. Nadie se fía de nosotros.

Abril 2020. <<El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó ayer el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi>>.

Por tanto la clave de la pérdida del contrato de Navantia no ha sido ni Wisconsin ni el precio agresivo de Fincantieri. Para entenderlo repasemos nuestra política exterior y nuestro compromiso con la Defensa que no llega al 1%. del PIB.

Por último, Josep Borrell, el que afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que «lo único que habían hecho es matar a cuatro indios» no apoya mucho a España y el The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie «una campaña de desinformación global».

Desde luego la pérdida de contrato de las fragatas supone además un desprestigio para otros potenciales mercados.

Este es un relato reducido que recoge la deriva de una gran nación como es España en manos de Alí Baba desde hace algún tiempo, y en la que el 3% unido al comunismo de nuevo cuño mira por los trabajadores y la economía española. Como Navantia, por poner un ejemplo.

Un duro revés para los falsos y oportunistas políticos que olvidarán el tema y seguirán mirando a Irán y Venezuela. Estas son las consecuencias.

Copio la cita del profesor Juan Velarde Fuertes: <<El gran economista británico Edwin Cannan señaló: «Aunque los errores puedan triunfar durante un cierto tiempo, la verdad se mantiene firme y vence a largo plazo»>>. Los errores no han triunfado y sus causantes no estarán en el lado bueno de la historia.

¿Quién se fía en estos momentos de nuestro Gobierno?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 mayo 2020

LA UNIÓN HACE LA FUERZA. José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

La Doctrina para el empleo de las Armas y Servicios que estudié, ya hace años, hablaba de los principios fundamentales del arte de la guerra. Sin embargo, yo creo que esos principios son de aplicación en todos en todos los órdenes de la vida en los que haya en juego algo por lo que luchar. Citaba los siguientes:

  • Voluntad de vencer, o sea el firme propósito de imponerse al adversario
  • Libertad de acción, es decir, la posibilidad de preparar y ejecutar planes a pesar de la voluntad del adversario
  • Capacidad de ejecución, o sea saber adecuar los medios disponibles a la misión encomendada

Un partido político es una entidad que, mediante la participación de los ciudadanos, tiene como objetivo alcanzar el control del Gobierno para llevar a cabo su política.El partido, o los partidos políticos de color opuesto al que gobierna y que, por tanto, están en la oposición, llevan a cabo ésta para desgastar al partido gobernante, desbancarle y alcanzar el poder. Los partidos en la oposición deberían poner en práctica los principios citados. ¿Está ocurriendo? Veamos

La voluntad de vencer, tanto en un combate cruento como la guerra, o en uno incruento como la lucha política, no es más que una dialéctica de voluntades. Es un estado de ánimo imprescindible para acometer una empresa. Pero por sí sola no garantiza la victoria. Es más, condena al fracaso a todo aquel que elija la pasividad. Actualmente, vemos que los partidos de la oposición, las llamadas “tres derechas”, están pasivos, van a remolque de lo que dice y hace el partido gobernante. Razón: la falta de unión entre ellos hace imposible el firme propósito de imponerse al adversario. Si estuviesen unidos forzarían al partido gobernante a tomar determinadas medidas o, al menos, a que no tome aquellas perjudiciales para la Nación.

La lógica dice que cuando una sociedad, o parte de ella, se enfrenta a un reto, lo hace para ganarlo. Ello implica un “poder hacer” y un “querer hacer”. ¿Está la oposición imbuida de ese poder y querer hacer? Debería suponer que sí, pero no está “sometida a la razón”, porque de estarlo se uniría para llevar a buen término esa voluntad de vencer.

Todo ello nos lleva al segundo principio, la libertad de acción. Esta es una aptitud para el logro de aquello a lo que la voluntad de vencer aspira. Esta última es el alma del enfrentamiento y aquella el cerebro. Como las tres derechas no están unidas, no son capaces de preparar y ejecutar planes conjuntos capaces de desbancar al adversario.

Finalmente nos queda la capacidad de ejecución. Es el principio del “saber hacer”. Aquí entran en juego los planes del partido, sus objetivos, su moralidad, sus principios, la personalidad y valía de su presidente, de su equipo, etc.; factores todos ellos que influyen poderosamente en los votantes de ese partido.

Estos últimos, ante el desencanto producido por el “no saber hacer” emigran a otras formaciones políticas, produciéndose una separación que no contribuye a la sinergia que debería haber entre ellos.

Vemos pues que la oposición, “las tres derechas”, como consecuencia de su desunión, no cumplen ni aplican los principios fundamentales. Ello conduce a la tranquilidad en el partido gobernante. Saben que si se mantiene esta actitud, y están haciendo todo lo posible para que se mantenga, gobernarán mucho tiempo.

Voluntad de vencer

Por tanto, mi deseo es que no se pierdan en disquisiciones sobre el sexo de los ángeles o en personalismos que a nada conducen y grito con fuerza uníos por el bien de España y plantad cara al enemigo.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

5 mayo 2020

Blog: generaldavila.com

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (100) UN SIGLO DE HONOR por DON ALFONSO USSÍA. Cabo 1º Legionario de Honor

ALFONSO USSÍA                       PARA EL GENERAL DÁVILA

Querido Rafa, Mi General. Cumplo con la promesa.

Broche de oro para este ciclo que hemos mantenido en el blog sobre el Centenario de la Legión. Cien artículos. Tenía que ser don Alfonso Ussía Muñoz-Seca el que pusiese el colofón. Nadie como él. Porque el Centenario de la Legión no es solo unos uniformes, sino más bien un crudo, duro y sobrio informe de cien años. No hay expresión que puede acercarse a explicarlo, pero si hay una que entendamos, es la de Alfonso Ussía. No recuerdo lo que dice  el actual título de Legionario de Honor, a mí me gusta el que decía:

“Se autoriza al interesado con arreglo a las costumbres establecidas a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se le confieren de cantar nuestro himno, rezar y observar nuestro Credo, poder dedicarse a la captura y transporte de tablas y tableros, sentirse farruco y dar el grito de “A mí la Legión” si las circunstancias lo exigieren”.

No debo decir más.

¡Caballero Legionario USSÍA!: Gracias legionarias en nuestra amistad, compañerismo, unión y socorro. En lo que creemos: Todo por España.

Alfonso Ussía: Todo por España

 

     UN SIGLO DE HONOR

         De niño conocí al General Millán Astray. Visitaba con frecuencia a mis padres. Su timbrazo era diferente a los demás. Sonaba seco, imperativo, impaciente. -Ahí está Pepe Millán Astray-, anunciaba mi madre. Venía a la hora del café, siempre acompañado de dos legionarios. Quería casar a tres hermanas solteras de mi madre. Gracias a él, se inauguró la placa en memoria de don Pedro Muñoz-Seca, mi abuelo materno, hoy en avanzado proceso de Beatificación, en el portal de su casa, en Velázquez 57. Se sentía profundamente conmovido por su heroica forma de morir por Dios, por España y por su Rey, Don Alfonso XIII, a quien el General Millán Astray profesaba un profundo afecto. Fue el Rey de la fundación del Tercio, cuando Millán Astray no había unido aún los apellidos de su padre y era el Teniente Coronel José Millán Terreros. Se sabía de memoria y reía cuando narraba la anécdota de don Pedro con los porteros de su primera casa en Madrid, sita en la calle Olózaga. Formaban los porteros un matrimonio ejemplar, y habían cumplido con creces sus Bodas de Oro. Nada más instalarse en la casa Muñoz-Seca, falleció el portero, y una semana más tarde, de pena y melancolía, murió su mujer. Heredó la portería el único hijo del matrimonio. Y solicitó a don Pedro que escribiera unos versos para esculpir en la tumba de sus padres, que habían sido enterrados juntos, como pasaron toda su vida. El encargo era envenenado, por cuanto don Pedro no los había conocido apenas, pero sabedor de sus virtudes, se despachó con la siguiente quintilla.

Fue tan grande su bondad

Tal su laboriosidad

 Y la virtud de los dos,

 Que están con seguridad

 En el Cielo, junto a Dios.

Pasados diez días, subió el nuevo portero a pedir a don Pedro otro texto. -¿No le ha gustado?-, preguntó un algo mosqueado mi abuelo.

-Sí, don Pedro, me ha gustado mucho. Pero al que no le han gustado los versos es al señor Obispo, que los ha rechazado. Dice el señor Obispo, que usted no es nadie para asegurar que mis padres están en el Cielo, junto a Dios.

Don Pedro le escribió allí mismo, improvisando, la segunda versión.

 Fueron muy juntos los dos,

 El uno del otro en pos,

 Donde va siempre el que muere.

 Pero no están junto a Dios

 Porque el Obispo no quiere.

      Ni qué decir que también fue rechazada la segunda opción. Y escribió la tercera, sin posibilidad de éxito.

Flotando sus almas van

Por el éter, débilmente,

Sin saber qué es lo que harán,

Porque desgraciadamente…

Ni Dios, sabe donde están.

Y los porteros se quedaron sin versos sobre la lápida.

El General Millán Astray tenía esta peripecia obispal muy en sus preferencias y siempre la contaba. “Escribir La Venganza de Don Mendo es un prodigio, pero lo de la cabronada del Obispo a los porteros, es la monda”.

Hace un siglo, nació la Legión, su Legión, el orgullo máximo de su vida. Ante mí,  ahora que escribo, tengo una fotografía dedicada del heroico General a mi padre, que guardo como oro en paño y exhibo con suprema satisfacción. Como se diría ahora, una foto “chulísima”. Millán Astray, ya General, con el uniforme de bonito de la Legión, siempre  sobre las bocamangas las tres estrellas de ocho puntas de Coronel honorario del Tercio. Sus condecoraciones. Sus cuatro divisas de heridas de guerra. General de División. Marcial, arrogante, con su brazo derecho pleno y su izquierdo, mutilado. Con el parche sobre su ojo derecho. Y con esa grafía seca y rotunda: “A Luis Ussía. A tu patriotismo y nobleza. Recuerdo de este grato día. Te abraza con cariño y admiración, Millán-Astray”, ya con el guión del apellido compuesto.

El General don Rafael Dávila, General de milicia y no de despacho, muchos años a las órdenes inmediatas del Rey Don Juan Carlos I en la Casa Real, y General de la Legión, me ha pedido para su visitado “blog” unas letras dedicadas al primer centenario legionario. En septiembre de 1993, tuve la honra de recibir en el acuartelamiento de Ronda, Montejaque, el título de Caballero Legionario de Honor. Era su Coronel Don Javier Zorzo, recién llegado junto a sus legionarios de una de las primeras misiones en el exterior del Tercio. Y recibí el diploma y el chapiri de manos de los generales Díaz Porgueres y don Agustín Muñoz-Grandes. Mi mayor orgullo que abrió paso a tantos otros en el seno de las Fuerzas Armadas.

Lógico resulta, que al escribir de la Legión y los legionarios, las palabras y significado de heroísmo, Amor a España, lealtad, Bandera, sacrificio, decencia, honestidad, bravura, compañerismo y entrega se sientan como lugares comunes, tópicos y repetidos. Pero es así. La legión es diferente. Los Novios de la Muerte, ahí va eso. Su Credo, inspirado en el Bushido que tradujo del francés al español Millán-Astray, -al que los simples han encasillado en la vehemencia impensante-, no tiene desperdicio. Dios, representado por el Cristo de la Buena Muerte, el Cristo de Mena. España. Y ahora, también el Rey y la Constitución. Si la muerte llega en defensa de sus amores, la muerte es bien recibida. Legión y ambición personal, Legión y egoísmo, Legión y cobardía, son conceptos tan lejanos como imposibles de acercar. Y hoy… ¡Qué orgulloso se sentirá desde los azules infinitos el General Millán-Astray al cumplirse el centenario de su gran obra, y al sentir que al paso de los legionarios en cualquier desfile o parada militar, los españoles se rompen las manos ovacionándolos! En los aplausos se resume el agradecimiento, y el orgullo, y el contagio del entusiasmo que inspira la Legión.

Tan sólo un detalle, una costumbre, no me convence. El carnero o la cabra. Antaño, la mascota de las Banderas de la Legión eran jabalíes. Un legionario no puede ir precedido por una cabra.

Como el glorioso Regimiento de Caballería Alcántara 10 de Melilla – del que soy y me honro “Cazador de Honor”-, la Legión Española está pendiente de un acto de Justicia. La Cruz Laureada de San Fernando con carácter colectivo por sus cien años de heroísmo, servicio , muerte, herida y amor por España. Sería, más que el colofón, el mejor principio para su Centenario.

Cien años de héroes.

Alfonso USSÍA

 Cabo 1º Legionario de Honor.

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4 de mayo 2020

LA INCERTIDUMBRE DE LOS ANCIANOS… Coronel de Intendencia (R.) D. Luis Martín-Pinillos Marco. XI Promoción

Creí que me relajaría el 10 de abril, tras escribir una pincelada sobre los ancianos, y ha sido al revés; cada día que pasa, aumenta mi necesidad de decir algo más.Y en eso estoy.

Todo tiene un límite, no somos insensibles y nuestro aguante y paciencia disminuyen día a día. Las noticias son deprimentes, los fallecidos aumentan y encima el gobierno no da una. Cuando vas viendo que no saben qué hacer, que improvisan y no aciertan, te desmoralizas y las horas son eternas.

A los muy antiguos (que no viejos), nos afecta mucho el confinamiento, tenemos corazón y estamos en una etapa vital en la que somos excesivamente “tiernos”. Necesitamos ver, tocar, acariciar, consolar, jugar con nuestros nietos, charlar con nuestros hijos, y ahora comprendo muy bien lo duro que debe ser estar solo, en estos momentos.

Pero que no cunda el pánico, que nadie se preocupe; en algunos momentos te vienes un poco abajo, pero luego vuelves y subes y subes, y casi te avergüenzas de lo escrito.

La “Intendencia” al menos funciona muy bien a nivel doméstico, como no podía ser de otra manera. Por teléfono te traen todo y además rápido: Amazon es increíble. Y me doy cuenta de la utilidad del móvil, porque nos ayuda a estar unidos y podemos vernos “cara a cara” y hablar con toda la familia.

Eso sí, el veraneo está muy complicado para los mayores, pero hay que esperar acontecimientos, antes de darlo por perdido. Todo puede ser y todo puede no ser: vivir en continua incertidumbre en este confinamiento es lo más desmoralizador para los mayores. Lo que en otros momentos no importa nada, ahora nos hace saltar. Ya no se pueden hacer planes, hay que vivir el día a día y, por supuesto, tener Fe: eso nos ayudará.

Noto, que se me está quitando el pesimismo, por momentos. Creo que vuelvo a ser optimista. He querido dar un toque humano a la bendita rutina diaria.
Por favor, Blogueros y Blogueras, ánimo y a continuar dando el callo.

Eso nos da ánimo y nos permite seguir vivos.
Mi General, gracias y a seguir blogueando a tus órdenes.

Coronel de Intendencia (R.) D. Luis Martín-Pinillos Marco. XI Promoción

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1 mayo 2020

 

 

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (99-16) EL MORRIÓN DE KEVLAR. Cabo Caballero Legionario Aníbal Snoid Muguruza

Era una fría mañana de octubre a finales de los años noventa en unas de las muchas maniobras que el Legionario de primera Aníbal Snoid Muguruza contaba ya en su dilatado haber.

Aquella mañana aún sin nacer esperaba su bautismo con los primeros rayos del alba, más no parecía mostrar mucha más generosidad de la que la precedieron en aquellos catorce días en el campo de maniobras de Chinchilla (Albacete).

Los miembros ateridos del legionario de primera Aníbal suplicaban una tregua al Zeus heleno, dios del firmamento, el trueno, el agua y la lluvia…¡Aquella gélida, astifina y ladeada lluvia torrencial que ya parecía de la casa!

Catorce días a remojo bajo aquel incesante aguacero, transportaban a aquel legionario de primera a la piel de cualquier marine de la 101 aerotransportada patrullando el delta del Mekong en el sudeste asiático en plena estación monzónica.

El legionario de primera Aníbal maldecía su suerte en aquel momento. Sabía a ciencia cierta que si había algún lugar indeseable en el mundo por antonomasia en aquel momento y  aquel día, era sin lugar a ninguna duda aquel  pozo de ametralladora en el que estaba sumergido donde el agua le llegaba hasta las pantorrillas.

Los pies no sabía si le pertenecían aún o eran una parte más que hacían  masa con aquel fango manchego que le trepaba en forma de escalofrío hasta la mismísima coronilla y que no le hacía sino aludir a aquel comienzo de tan afamada obra que tenía por autor a nuestro ilustre manco de Lepanto, que de aguas  otro tanto sabía y cuyas insignes andanzas del Hidalgo caballero de la triste figura comenzaba narrando así…»En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…»

Ni él mismo quería acordarse pensaba Aníbal  para sí, seguro que cuando escribió aquello Miguel de Cervantes debió haber estado en algún sitio no muy distinto para describir aquellos lares de tal forma solo que allí se encontraba él, en aquel pozo de tirador de un metro cuadrado con su proveedor de reemplazo y aquella humedad calada hasta los huesos que se había convertido a esas alturas ya en su sexto sentido.

Los primeros rayos de sol empezaban anunciar el comienzo del nuevo día que de nuevo no tenía nada, idéntico en el pluviómetro por no ver acaecer el más mínimo atisbo de cese alguno de aquel diluvio.

Las órdenes se esperaban por radio pese a que la consigna  dada era de  que el ataque sería al amanecer,  pero allí la radio seguía muda y Aníbal y su proveedor, esperaban deseosos la más mínima señal de frecuencia para acabar con aquello con la misma ansiedad que todos esperábamos el gol de Señor en el 12-1 a Malta, el frío y la humedad les tenía completamente atenazados.

De repente la señal llegó pero no era la esperada.

-Mike-1 a tizona-2,  el ataque se pospone al menos una hora, seguid a la escucha a la espera de instrucciones. Cambio y corto».

-Aquí Tizona-2, recibido.

El ataque en efecto se  retrasaría al menos 1 hora…una tras otra más como se sucedieron hasta que la bandera al completo tomó las posiciones indicadas y las cuales el barro y la lluvia, dificultaban en exceso por ser  ardua tarea por tan resbaladizas y empinadas lomas.

El legionario de primera Aníbal recibió la noticia por radio no sin gran pesar pero ese malestar se le pasó al segundo, resignándose consolado  por la natural habitualidad de que nada sale como se espera y la verdadera virtud del legionario, reside en adaptarse al terreno y las circunstancias con ávida diligencia por ser el primer rasgo idiosincrásico de su espíritu combativo. Estaba curtido en innumerables maniobras y aquel trance como muchos otros, solo era cuestión de aguantar el tipo y tirar de los estribos de la ansiedad diciéndose a sí mismo, «no hay mal que cien años dure»…¡Pero aquel mal daba la sensación de empezar a rozar el siglo!

En uno momento dado,  el legionario de primera AnÍbal invitó a su proveedor a relajarse y resguardarse debajo del poncho extendido que les hacía de tejabana.

Desde su pozo podía observar como el resto de compañías hacían lo imposible por alcanzar sus respectivas posiciones pero el terreno no cedía y menos lo hacían el resto de legionarios y lo que en apariencia parecía una pendiente asequible, con insidia se convertía en un ochomil a la altura de Juanitos Ollarzábal y Edurnes Pasabán de modo que por un respiro a su sufrido proveedor, poco podía importar por resultar  intrascendente.

Hasta el propio Aníbal se relajó. Harto de su casco kevlar que solo le filtraba  el agua por el mismo sitio colándose por su chaleco antifragmentos, se desprendió de él y apilando  con cuatro cantos tan calizos como generosos les dispuso a modo de mojón como en el que en su serranía burgalesa, hacía las veces de hito topográfico para separar las tierras lindantes.

Allí apoyó su casco de kevlar a modo de asiento para preservarlo del barro y poder sentarse sin tener al menos por unos minutos aquel fango por incómodo cojín que ya le impregnaba hasta las orejas.

En un momento dado, su proveedor pareció dar una cabezada sin constatarse agotado por la marcha nocturna con todo el equipo, pero Aníbal no le reprendió ni despertó.

Aquellos muchachos de reemplazo eran la esencia de la que se había nutrido La Legión durante décadas y aquella «vidilla» y vista gorda propia del cabo diestro en la «mano izquierda», de buena gana se la concedía por empatizar Aníbal de forma muy efusiva con aquellos «legías» bisoños.

Así fue como empezó Aníbal su andadura legionaria en el IV Tercio y por ello, les trataba con sumo cariño por verse él reflejado en no muy distinta tesitura en unas maniobras también harto pasadas por agua, cuando formaba parte del pelotón de morteros de la tercera compañía de la X bandera.

Tras una marcha nocturna muy similar, la comitiva de la plana de bandera fue a refugiarse del viento que arreciaba con litros por galones en ese tramo de la noche justo al lado de su pelotón.

El entonces  joven  legionario Aníbal, sacó de su mochila unas galletas y tableta de chocolate de su ración de desayuno que cautelosamente había guardado.

El por entonces Teniente-Coronel Enrique Alonso Marcili jefe de la X bandera, veterano del Sáhara y uno de los integrantes que participó en la acción de Tifariti, posó su mirada en él no sin vana interpretación por parte del legionario, que no pudo sino alargar su mano en un ademán ofreciendo parte de su paupérrimo condumio a quien con hambre voraz pero temple de auténtico oficial, observaba sin obligar a nada.

El curtido Teniente-Coronel, haciendo gala del famoso lema de aquel afanoso genio y también soldado de infantería llamado Calderón de la Barca, sin pedir ni rehusar asintió al gesto del joven legionario que le observaba como lección de historia viviente a lo que el oficial no parecía percatarse, pues si bien dice el dicho que «picha dura no creé en Dios», para menos menesteres está el estómago que ruge vacío que no sea otro que el llenarlo con lo menos y de sumo agrado aceptó sin rechistar.

Aquel tipo lejos de hacer ostentación de su rango, hacía gala del más ultracampechanismo que pareciera en algún momento que trataba con mi compañero de litera que no con mi jefe de bandera y eso es un rasgo intrínseco tan solo, del  que desde el lado de las estrellas no le es ajeno el hedor a galeras por haber remado en convulso mar a la par que sus galeotes.

Tras roer porque para masticar no era lo poco que repartimos, le dirigió una mirada de complicidad al legionario convidante y se dirigió a su operador de radio diciéndole en tono irónico:

-Cabo, anote el nombre de este legionario pues no es  sino digno de ser propuesto para la próxima laureada.

El Teniente-Coronel Marcili, se incorporó acto seguido para después  decir con voz  firme y tan campechana como tenía costumbre:

-Proseguimos la marcha y no os preocupéis, siempre que llueve escampa ¡Pero está puta lluvia de los cojones parece empeñarse en ser la excepción!

Aníbal siempre copiaba de sus jefes lo mejor y él ya altivo legionario de primera, de sobrada manera aprendió por sus docentes, que no descansa sino el subordinado mejor su vista en el ejemplo, que la sobrecarga del rango que obliga porque lo que se ordena se obedece pero lo que se ve, se imita.

Mientras su proveedor planchaba la oreja de forma exígua, en un momento dado un pequeño destello producto del primer rayo de sol que aduras penas se coló entre todos aquellos nubarrones de color plomizo y produjo un reflejo. Era su abollado cacillo de aluminio que hacía de receptor posado con un café «a la esquimala» junto al casco de su morfeo acompañante el que hizo casi de opaco cristal en el que Aníbal pudo distinguir su propia silueta. Un semblante con poblada barba y facciones desgastadas por el cansancio en una imagen difusa pero muy nítida en la mirada de Aníbal.

Su joven rostro miró como por inercia al flanco derecho que le solapaba y por cuestión táctica aquel día, el puesto de mando de la compañía se alzaba a unos ciento cincuenta de metros por encima de su pozo a la derecha y una imagen reveladora le tradujo el verdadero peso que recaía sobre él en ese momento en teoría irrelevante pero que no era sino historia silenciada de la vieja Iberia, que se sumaba a la contada en alto con la resignación del que bien mandado y mejor obedecido, acepta el papel secundario que le toca interpretar.

Su mirada quedó clavada en el  banderín de la primera compañía  apenas distinguible por su tamaño, pero visible a leguas ha de magnificencia. Ondeando aun empapado como lo más altivo que puede mostrar algo inerte, pero pardiez que aquel banderín pareciese tener vida propia.

Las aspas en negro de San Andrés, sobresalían por encima del campo heráldico en  rojo ribeteado en oro como aquel que se le saltan los ojos de las cuencas.

No era cualquier banderín ni cualquier compañía, era en teoría la compañía más antigua de La Legión de la I bandera y aquel banderín con vida propia, era consciente y lo sabía y como tal se comportaba.

Aníbal volvió su mirada al pozo dónde descansaba su proveedor, incrédulo por creer que el cansancio fuere capaz de hacer dormir a alguien tan plácidamente abrigado tan solo por el barro.

Ahora ya no veía aquel traje mimetizado como tal, ni sus botas, ni su correaje israelí, ni su ametralladora MG. Se vio por unos segundos con unos pantalones de pata ancha y bombacha. Su chaleco era un jubón y sus botas, hacían de dos medio par por los pies al aire  por cuero falto en ellas perdido por medio mundo defendiendo a un rey que siempre les olvidaba, luchando por el verdadero Dios que mucho no los acompañaba pese a que jamás  les abandonaba.

Haciendo del  menos lujo la mayor galantez por el que a pie quedo soportaba todo por ser intrínseco en su ADN.

Una galantez que certifica, que si noble es la milicia, no es muy cuantitativa si en lo de hacerse rico se refiere. Aníbal miraba como de su pecho, colgaban doce apóstoles que eran doce sentencias de muerte, doce pasajes gratis para irse allá con Lutero sin pasar por taquilla de Caronte.  Doce cartas certificadas con invitación para el más allá, con su cuerno de tubilla repleto de pólvora por si pasaban  de la docena y su faltriquera con pelotas de plomo esperando encontrar flamenco y siniestro fin.

Su ametralladora MG, tornaba en forma de tosco y rudo arcabuz con serpentín y espoleta, y el bípode no era sino la horquilla clavada para apoyar semejante armatoste.

La lluvia que arreciaba ahora con más fuerza, devolvió a Aníbal a la visión normal, pestañeó y se frotó la cara y volvió a la realidad para verse de nuevo envuelto en aquel traje mimetizado que era un barrizal andante.

Miró su reloj y dio en el hombro a su proveedor:

-Vamos cachorro.

Le invitó a incorporarse con un guiño de ojo y presto el legionario, al despertar entendió de forma automática que era hora del deber y en tres segundos estaba en su posición indiferente al cansancio y profundo sueño que le poseía apenas hace unos segundos.

Aníbal tomó su casco kevlar pero antes de ponérselo lo observó con meditado cuidado,  como incapaz de poder absorver con la mirada tanto como se reflejaba en aquel casco con funda mimetizada imposible de brillar.

Pudo ver en el ciego reflejo, que ese temple de hombres que todo lo soportaban menos que les hablasen en alto, era el mismo que había acompañado en el asedio de Haarlem, en el cruce por las gélidas aguas del Elba a nado para triunfar en la otra orilla de Mühlberg. En Castelnuovo mostrando que la ética hispana, solo concibe el vencer o morir en el intento y que en el arte de rendirse, la fiel infantería de los Tercios Viejos, no  poco sino nada tenemos con lo que aleccionar en esas paganas lides de la hombría, pues solo hablamos de rendición una vez muertos.

Veía reflejado el orgullo en el centro de Rocroi, con un solo cuadro ya en pie pero tan recio y cerrado, que no pareciere sino muralla humana erguida de picas, esperando insolentes la derrota a pecho abierto, pues nunca en ella nos dejamos ver la espalda y si buenos fuimos mostrando el rostro de frente en la victoria, mejor lo fuimos cuando pintaban  bastos con la suerte más que echada.

Aníbal observó todo eso y se colocó su casco y se dispuso en su puesto de combate.

Comprobó la tapa de la ametralladora y la munición engarzada.

Como si celosamente siguiera soplando la mecha anudada a la muñeca para el serpentín.

Mientras esperaba la orden por radio, el joven legionario comprendió el origen de su génesis, cuan era el peso de la historia que recaía sobre él.

Cinco siglos entre el todo y la nada pero allí estaba él, como aquellos a los que prosiguió en formas y por aquel fango hasta la cintura, parecía emular también en las maneras.

Empapado en barro manchego que otrora llevase salitre holandesa pero que bien pudiera haber sido de cualquier otro confín del mundo, pues no había tierra lejana sin huella de castellana bota cosida.

La humedad, cuando se trata de buscar abrigo al calor del cuerpo del infante, no entiende de siglos y no sería muy distinta  la gélida sensación que  sentía Aníbal ni diferiese mucho, de la que sintió su tío abuelo en la campaña de Rusia en un sector llamado krasny-Bor… pero aquello era harina de otro costal, óptima en lo adverso pero en lo traducido idéntica aunque con muy distinto avatar.

Y esa era mi deber y legado, aquello era el cometido cuya obligación mía era preservar y traducir en el día a día.

Hacer menester en lo que nadie quisiere allí donde nadie en su sano juicio fuere.

Siendo un nómada sin hogar, porque su hogar estaba allí en cualquier punto cardinal de la adversidad con todo su patrimonio a cuestas.

Aníbal entendió en ese momento, el peso de la historia que pesaba como una losa sobre sus hombros entonces  por la responsabilidad de estar a la altura pero nada temía ya, el Credo Legionario hacía tiempo le había abducido y sin saber de ganar nunca, aprendió a no rensirse siempre y sabía que en su mundo legionario, uno solo era lo que hacía en función de lo que era capaz en obediencia con respecto a lo que el corazón propio dictaba, y la fe legionaria solo conducía por lo sublime del camino pavimentado sobre lo justo, y allí en ese recodo de firmeza… Aníbal sentía que cogía al mundo por los huevos.

Se ajustó su morrión de kevlar y de repente se oyó la señal por radio:

-A todas las compañías, ¡Ataque Legión!

La MG empezó a cantar con el alza dispuesta a 1.200 metros.

El sector asignado era barrido de lado a lado con total diligencia, como siguiendo un guión predefinido que tantas veces hubiera interpretado.

Aquel era nuestro oficio.

Aníbal nunca había entrado en combate pero esa era

su profesión. Era un profesional de la muerte, de la muerte del de enfrente y para eso le instruían pero también es sumamente cierto, que si bueno es el legionario en la muerte ajena, cuando se trata de la propia, se convierte en un  verdadero y consumado artista.

Nadie lo quería ser pero alguien tenía que serlo.

Nadie lo quería hacer pero alguien tenía que hacerlo.

Cuando todos se marchaban a nosotros nos tocaba llegar.

Fuimos y somos lo que somos, gritando al matar y  muriendo en silencio, como aquel sabeedor de que su conciencia será su único testigo y con eso le basta. Consciente de que será un  héroe mudo a los ojos de aquel para el que pelea el bien con lo más preciado que tiene, la propia vida, la vida del que sabe morir por otros, en definitiva…

¡LA VIDA DE UN NOVIO DE LA MUERTE!

Cabo Caballero Legionario Aníbal Snoid Muguruza

Tercio Gran Capitán I de La Legión

I bandera 1 compañía

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29 MARZO 2020

 

RECONOZCO MI ERROR, FIARME DE LA IZQUIERDA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Breve frase que es un compendio de ciencia política que la derecha española no ha aprendido.

Ha tenido que ser una voz callada, humilde, que se dedica a trabajar sin descanso y solucionar la vida de los madrileños. Entre tanta mentira, insulto, y agitación política, mientras los españoles se mueren a miles, salta la verdad. Una sentencia que resume estos terribles meses y una denuncia del hacer político de la izquierda que va para cien años. Por fin: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda…>>. Lo resume todo.

Ahora hay que fiarse de la desescalada y nos hemos fiado del estado de alarma. Son las dos últimas trampas en las que la oposición ha vuelto a caer. Llevan así desde 1931.

Desescalada, anglicismo o más bien tontería: <<dicho o hecho tonto>>. Las dos.

Voy al Diccionario de la Real Academia y no aparece ni desescalar ni desescalada. Desde luego no es un término científico, aunque pueda serlo para el Comité Científico, que es más bien Comisión. En la vida militar siempre se ha dicho que si algo quieres que no tenga solución crea una Comisión. Es como los Reglamentos Provisionales que duran una eternidad. El Gobierno Provisional, este de ahora, para el que lo recuerde, ha vuelto, es como el de entonces: 1931, cien años. Todo es provisional y nada funciona. La desescalada es el camino del infierno.

Cayetana Álvarez de Toledo finalizaba ayer su intervención en el Congreso con la siguiente pregunta al ministro de Justicia: «En el gobierno hay tres jueces, usted es uno de ellos, dígame: ¿por qué amparan las mentiras de Iglesias y sus ataques a la Justicia?» Cayetana que es apellidada de Toledo sabe lo que costó a Alfonso VI de León, el Bravo, reconquistarla, y Macarena Olona, que sabe de lo que habla, le espeta a Illa: «Los corruptos, como las ratas, buscan la oscuridad».

Hay alternativas al Gobierno Provisional, pero ellos llevan cien años, para el 2031 puede acabar la provisionalidad, será en su Centenario. No dejen la fecha en el olvido. Fue cuando empezó la mentira y la provisionalidad de la izquierda, esa que llega hasta nuestros días.

Sigo quedándome con la presidenta de la Comunidad de Madrid, por ahora, si no se contagia ni por su derecha ni por su izquierda. Está muy bien donde está. Dice Isabel Díaz Ayuso, Isabel de Madrid, que podría ser de Castilla y de España: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda pero no volverá a ocurrir>>. Eso sí que es decir. Todo dicho. Una frase que es una lección de política que desde la transición la derecha aun no ha  aprendido. Se han reído de las lágrimas de la Presidenta porque ellos no tienen lágrimas. Ni nombres ni números, que para ellos son datos elaborados en macabro laboratorio de estadísticas. CIS.

Suman a su proceder mentira tras mentira: <<Desescalada sin calendario y en continuo estado de alarma>>. No significa nada, sino lo que significa: un ministro del Interior juez, uno de Sanidad filósofo en sus ratos libres, una ministra de Defensa juez y un vicepresidente comunista. A ello súmenle lo de la fiscalía general del Estado y el estado de alarma tiene el mismo significado que la desescalada: ninguno. Alarma, la de los ciudadanos. Si a todo esto le añadimos las declaraciones del general Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil y las posteriores reacciones -ninguna- el estado de España no es de Alarma sino de gravísima preocupación democrática. Nadie hace nada. Una voz en este desierto mediático ha hablado, la Presidenta de la Comunidad de Madrid: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda pero no volverá a ocurrir>>. Llevan haciéndolo hace más de 50 años y en abril de 2031 se cumplirá el Centenario del mayor engaño de todos: la II República. No cabe la menor duda. Ayer lo recordaba el comunista, que pronunciaba desde sus adentros más sucios, con tono amenazador, el de siempre, lo único que conoce: <<Porque ustedes representan el odio, la hipocresía y la miseria moral. Y les aseguro que España y nuestro pueblo, una vez más, como en el siglo XX, se quitarán de encima la inmundicia que ustedes representan>> (Pablo Iglesias. Vicepresidente del Gobierno del Reino de España). ¿Que quiere decir? Gravísima amenaza. Rescoldos que trae de odio y que recuerdan los discursos y amenazas en el Congreso de 1936. ¿A cual de ellos se refiere el comunista? ¿A los de la comunista, a los del socialista? Sinceramente esto empieza a dar miedo. Esto sí que es un Estado de Alarma.

Desengáñese España. El problema no es el PSOE, el problema se llama Pedro Sánchez y el odio que arrastra su amigo comunista. Así no se puede gobernar, ni siquiera hablar.

Isabel Díaz Ayuso ha entreabierto los ojos. Ábranlos del todo y todos. Ya era hora de que alguien se diese cuenta. Espabilen o ellos celebrarán el Centenario, desde el siglo XX, esa fecha que le gusta recordar al comunista. ¿Será la de 1936?

La señora Ayuso dice que no volverá a ocurrir. Una lección pendiente que deben aprender de una vez por todas.

Ellos la heredan, no se arrepienten de nada, volverán a lo de siempre, lo único que saben hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 abril 2020

¿Humor subsahariano? Melitón Cardona (*)

Como estudié diez largos años en el colegio de Montesión de los jesuitas en Palma de Mallorca, uno de los más antiguos del mundo, me complace hoy poder contradecir a San Ignacio y afirmar que en tiempos de tribulación se debe hacer mudanza, de manera que hoy voy a dejar de lado mi habitual seriedad de diplomático jubilado para tratar de ofrecer un panorama jocoso del desconcierto lingüístico que nos asuela o asola, que de las dos maneras puede decirse.

Debo aclarar que, por desgracia, no son de mi cosecha ni fruto de mi ingenuo ingenio, sino de la ubérrima proliferación de malentendidos gramaticales y sintácticos que proliferan en los medios de comunicación en general y particularmente, entre la banda de ignaros que nos desgobiernan.

Así, por ejemplo, resulta pausible y no es infrecuente que algunos confundan la deontología con la odontología, por extraño que parezca; y si uno se pregunta cómo es posible tamaño despropósito, ha de concluir que tal vez se deba a que algunos piensan que debe tratase de una pregunta pletórica o de frases laminarias sin mayor trascendencia, mientras otros pensarán que es tema menor y sólo se trata del chocolate del loro. Como ha señalado algún ministro o ministra analfabeto o analfabeta de los que nos asuelan o asolan, el núcleo gordiano de la cuestión no reside en saber hablar bien sino en actuar en consecuencia, una contradictio in terminis que puede deberse al estrés que provocan los sinsudores del cargo que detenta y es que más de uno todavía pretende vender la piel del mono antes de cazarlo. Sea como sea, que salga el sol por donde quiera y que prosiga el despropósito al que se suma ya la Real Academia de la Lengua avalando el laísmo en un frase que se la ha consultado no hace mucho. ¿Hay quién dé más? Y, si es el caso, miel sobre ruedas, que una frase laminaria de más o de menos tampoco es tan grave.

No quiero ser pájaro de mal agujero, pero al ritmo que llevamos pronto será cosa común dar pato por liebre, hacer caso sumiso de mis sabias municiones y acabar hablando como la señora marquesa de Galapagar, que dice que hay familias monomarentales y se queda tan ancha. La verdad es tampoco es para rajarse las vestiduras en alguien que cita a destiempo a Rosa de Luxemburgo, no distingue churras de meninas y está felizmente casada con un intelectual del todo a cien que afirma leer libros que Kant jamás publicó.

En concretizando y para no agobiar al personal más de la factura, mal vamos, aunque al final todo queda en agua de borrascas y aquí paz y allí escoria. Amén.

(*) Ministro plenipotenciario jubilado

29 abril 2020

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PUERTAS GIRATORIAS ¿UH… ME COLOCAS O QUÉ? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En más de una ocasión hemos hablado de las puertas giratorias en el Ministerio de Defensa. La penúltima causó enorme extrañeza, aunque aquí lo extraño es la normalidad democrática y la opaca ley de trasparencia. Pasar de ser el Secretario de Estado de Defensa en menos de nueve meses a formar parte de la plantilla de dirección de la compañía de armamento <<Escribano Mechanical & Engineering>> suena un poco raro. ¿Por qué? Porque la mujer del César además de… Dado que la Secretaría de Estado se ocupa, entre otras cosas, de todo lo referente a Armamento y Material para las Fuerzas Armadas, de  los Asuntos de Infraestructura, de los Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, de Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial <<Esteban Terradas>>, de la Ingeniería de Sistemas para la Defensa y cosas varias, parece un tanto… Tanto que el Ministerio de Defensa emitió un informe en el que se oponía a concederle la preceptiva autorización. El ministerio de Defensa advertía de que durante el periodo en que había sido Secretario de Estado había llevado a cabo actuaciones relacionadas con la empresa que le quería contratar como Director General. Pese a ello, la Oficina de Conflictos de Intereses aprobó su fichaje. No se hable más; ni menos.

Tampoco de la seguridad.

Pues todos felices ya que el tema no es nuevo. No es la primera, ni será la última, de las íntimas relaciones que se producen entre el ministerio de Defensa y algunas empresillas de las que se dedican a estas cosas del armamento. Hoy por ti…

Si no recuerdo mal, Santa Bárbara Sistemas (General Dynamics), Navantia, Amper Ingenio, Expal, Airbus… y hasta Feve, vaya usted a saber, tienen un especial atractivo, como el imán de Ramón J. Sender, pero no para las balas sino para los de las balas. Hubo incluso quien tuvo que renunciar al honroso puesto de Vocal de la Asamblea de las Reales Órdenes Militares de San Fernando y San Hermenegildo para ocupar un cargo algo más retribuido, aunque no fuese militar.

Que yo me alegro de los suculentos sueldos después de una vida azarosa y pobre, a pie y sin dinero, que uno pueda dedicarse a hacer unos ahorrillos para los cumples de los nietos. ¡Faltaría más! ¡Y mira que lo envidio! Con envidia de la mala, pero en fin en vez de disparar me he colocado, lo sé, en el disparadero.

Lo que me parece regular es precipitarse. Hay que mantener algo la distancia en estas épocas en las que todo se pega. La proximidad puede traer graves contagios. Vete tú a saber el tiempo que hay que guardar de cuarentena. Porque esto se sabe cuando acaba, más o menos, pero nunca cuando empezó. Son tiempos en los que hay que saber mantener las distancias y llevar mascarilla.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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28 abril 2020

¿SABEMOS EL PROBLEMA? ¿POR QUÉ NO APLICAMOS LA SOLUCIÓN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Grave error habernos equivocado al identificar el problema.

Los virus, nos dicen los especialistas, gozan de una extraordinaria <<inteligencia>> (adaptación) para el engaño. Apuntan por una vía para que la sigamos y es un ardid. Atacan por donde no esperábamos. Han debido aprender del libro del Arte de la guerra de Sunzi, de mil batallas, porque su estrategia depende del momento y de las circunstancias del lugar, y del estudio constante de su víctima. En definitiva es su forma de sobrevivir.

Ganan. ¿Por qué ganan? Porque tienen un Código de actuación que aplican con rigor fruto de haber analizado durante siglos cómo parasitar a su víctima. Es algo habitual, desde lo más pequeño hasta lo más grande. Aprovechan el error del contrario: llévale al engaño y caerá bajo tu dominio. Nada que reprochar. Es un juego de <<inteligencias>>, en el fondo apasionante, porque es la lucha por la vida, simplemente por ser.

Hay otros más peligrosos, visibles, pero silenciosos. Que se mueven en su abonado campo del superficial mundo de valores invertidos. El conjunto, al que todo le da igual, vive feliz en una rutina que dejará su histórica huella de insoportable inmadurez. Caminar por donde nos lleven es su cómoda y perpetua herencia.

En una magnífica tercera de ABC <<Una nueva globalización>> la historiadora americanista y profesora investigadora española, Enriqueta Vila Vilar dice: <<Hace quinientos años, todo estaba reglado por la religión y por la guerra. Ahora, que afortunadamente no es así ni nunca más debe serlo, habrá que buscar nuevas fórmulas globales, distintos modelos culturales y volver a los principios fundamentales que forman la naturaleza del hombre y que no es posible olvidar: el yo espiritual, la hermandad y la igualdad, el interés común de la felicidad, el esfuerzo personal y colectivo… Todo esto está volviendo a salir a flote en estos días de desazones y desgracias>>.

Mi respeto a doña Enriqueta es total y no me atrevería a llevarle la contraria, pero observo en el conjunto del artículo no una realidad, sino una esperanza, un deseo. Lo deseamos todos. Ella sabe que todo sigue reglado por la guerra. La de Heráclito: <<La guerra es padre y señor de todas las cosas… a unos los hace esclavos y a otros libres >>, y la nueva religión es esa que anuncian como progreso, a la que estamos sometidos en continua catequesis gubernamental. ¿No hay guerras y muertes? Las hay, aunque miremos en otra dirección. Muchos muertos sin un solo disparo, pero esos no cuentan como heridos o muertos en guerra. La nueva  religión es caminar por la senda a la que el disparo les lleva.

Europa murió con la II Guerra Mundial. Pese a quien pese. Estamos viéndolo y sufriéndolo.

España seguramente lleva el mismo camino desde la Guerra Civil por la insistente tozudez de los que la perdieron.

Identifiquemos el problema: todos señalan a los políticos, como clase, en concreto a los que ahora gobiernan: comunistas y socialistas. También los otros, los que viven en la oposición, los que van a remolque, unos despistados, esperando, y otros al galope, haciendo más bien, y únicamente, ruido al golpear los cascos del caballo con el resbaladizo cemento. Insuficiente.

Identificado, subrayamos  el que creemos nuestro problema: la clase política.

Analicémoslo. Después de una tragedia inolvidable, indecentemente olvidada, llegó al poder, de manera dudosa, José Luis Rodríguez Zapatero, que nos hundió en una de las crisis más profundas por las que ha pasado España. Crisis -el detalle es importante- material y moral.

De su pobreza material, moral e intelectual, surgieron los partidos callejeros, comunistas, marionetas, manipulables, manipulados desde lejos por una maquinaria de poder e ideología que nos inundó de incultura, grosería, insultos y permanente crispación. Sacaron y provocaron de nuevo la Guerra Civil. Consiguieron lo propuesto: una sociedad enfrentada. Tocaron hasta en el dolor: dieron poder, institucional y económico, a los asesinos, a los terroristas que durante años nos hicieron sufrir lágrimas de sangre, la ETA, es decir lo peor de la reciente historia de España alcanzaba su meta gracias al tiro en la nuca. Ahí están. Solo les faltaba la fractura y avisaron a los fracturadores: ¡Aprovechad, es el momento! Los separatistas iniciaron su guerra; sin adversario enfrente.

Hubo un paréntesis (siempre que hay ruina económica se abre un paréntesis): Rajoy, la derecha que creíamos. Nos sacó de la crisis y nos metió en otra de mayor calado. ¿Mayor? Cuando entregó las armas del poder mediático a sus enemigos, estos lo liquidaron. Desde un bar, taberna o caverna, vio como nos robaban España. La gente bebía, reía y cantaba y le dio el poder a la movida de siempre. Socialistas de nuevo cuño, comunistas, filoterroristas y, ¡lo que faltaba!, los separatistas al poder. ¡Por un juez! <<Cuando se hallaba el mundo a punto de que el prodigio sucediese…>>

Es difícil predecir, es fácil manipular –CIS-, pero ahí está, el predictor, que rellena las mentes huecas y vacías, que el voto es para él, para su amo. Y lo será a no ser que la pobreza haga de nuevo recurrir al de la derecha, que es el único que saca a flote esto de la economía. Luego todo volverá a la zafiedad socialista, comunista, etarra y separatista.

Definido el problema, analizado, queda sacar una conclusión.

El pensamiento ha muerto. Asistimos diligentes a la catequesis gubernamental. Hemos identificado mal el problema y hecho un equivocado análisis. El virus se queda.

Conclusión: el problema no son los políticos. El problema son ustedes (en el que me incluyo). Son el problema y la solución. Pero si quieren  podemos seguir con la subvención, el sí señor, el pensamiento único (al que le quede pensamiento), sometidos y enfrentados, mientras nos bautizamos en esta nueva religión del progreso a cuya catequesis asistimos a diario; algunos espeluznados.

Hace ya tiempo uno de mis nietos, que estaba malito, me decía: <<Abuelo me duele la mente>>.

Me callé, pero a mí me lleva pasando hace mucho tiempo.

*<<Sé que el invierno está aquí,

detrás de esa puerta. Sé

que si ahora saliese fuera

lo hallaría todo muerto,

luchando por renacer>>.

Son ustedes (me incluyo) los únicos culpables de esta pandemia política. No nos dejemos pensar, ni permitamos esta inmoral catequesis gubernamental.

No son ellos el problema. Son ustedes.

*<<Pero toco la alegría,

porque aunque todo esté muerto

yo aún estoy vivo y lo sé>>.

También ustedes son la solución.

Se acaban los viejos, que eran el fruto maduro, ahora pretenden manipular la semilla, los niños. Me duele la mente desde lo más hondo.

<<Pero toco la alegría… yo aún estoy vivo y lo sé>>.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

*José Hierro. Fe de vida.

Blog: generaldavila.com

27 abril 2020

EL QUE MENOS SABE Y LOS QUE NO SABEN NADA. Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

Un día, un sabio me dijo que para  lo que escribiera tuviera algo de éxito, la introducción   debería estar envuelta en un ambiente aristocrático, el nudo tener algo de sexo e intriga, y al final el desenlace colorearlo con un toque religioso para darle profundidad.

A veces aplico la regla, pero siempre me sale  un poco corto:

«¡Dios mío! (toque religioso), dijo la marquesa (aristocracia), ¡estoy embarazada! (sexo). ¿Quién será el padre? (intriga)».

A ver como me sale esto hoy, aunque como comprenderéis aquí hay de todo menos ambiente aristocrático; el sexo ni tocarlo, pues llegando ellas a sus casas, solas a las tantas y borrachas, aún sin consentirlo, les puede pasar cualquier cosa; intriga si que hay, pues nadie sabe lo que  van a hacer mañana, y al final no podremos darle profundidad al asunto, pues para ellos, lo que atañe a la religión es tabú.

INTRODUCCIÓN.-

En todos estos años, aparte de la formación científica y de liderazgo que han pretendido dar en escuelas, colegios y universidades a los jóvenes españoles, olvidaron una de las  tareas más importantes, la de mantener en sus alumnos  el amor a España y a los símbolos que representan al Estado Español: la Ban­dera, el Escudo y el Himno.

A todos ellos decirles que:

Por encima de ideologías o partidismos la «BANDERA»  que es de todos, sim­boliza nuestra historia y nuestros derechos y libertades. El «ESCUDO» resume las diferentes etapas del país, puesto que los elementos heráldicos que lo componen se remontan a los distintos reinos medievales que tuvimos, y nues­tro «HIMNO», que tiene su  origen en la marcha militar «La Granadera», entre otras cosas, es uno de los tres del mundo que no tienen letra y  el tercero más antiguo tras los de Holanda y Reino Unido.

Pero muchos se han instalado en la incultura, hoy los analfabetos no son los que no saben leer, sino los que no leen.  Para esa mayoría la buena educación y los buenos modales es cosa del pasado; respetar  a la bandera, aunque sea la de un país amigo, sin levantarse de la silla cuando desfila ante ellos, de fa­chas; y de pijos, el no silbar al himno, en algunos campos, en las finales de fútbol de las Copas de SM el Rey…,  y así, poco a poco, nos hemos  encontrado que una parte de nuestra  juventud  son analfabetos  manipulados. A todos ellos les diría que, para quitarse el pelo de la dehesa, se dieran una vuelta por: Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, Japón, Estados Unidos…, y de postre, vieran el final de la película «El Francotirador», o escuchen lo que suena en el estadio antes de empezar la «Super Bowl» cada primer domingo de febrero.

Debería ser tarea fundamental enmendar la crisis actual,  para ello urge una nueva cultura, y no tener de modelos a países con sistemas de gobierno  como el de Venezuela con su República Boliviarana, o el de Cuba con su Estado Socialista Marxista Leninista, sin darse cuenta que por esas tierras de allende los mares, lo único que tienen en abundancia, y que deben perder cuanto antes, es la pobreza.

NUDO.-

Para presidir un gobierno  es necesario tener «prestigio» ( pública estima de alguien fruto de su mérito ),aunque comprendo que esta cualidad sólo es potestativa de los grandes, forma parte de la figura del genio, y por tanto está reservada a muy pocos. Al resto, les bastaría con tener «carisma» (influencia o autoridad moral), el equivalente al prestigio de aquellos, pero con  la ventaja de estar al alcance de muchos más.

Un buen presidente es aquel que, pese a no ser el que más sabe sobre la materia en cuestión, se rodea de los mejores para hacer un buen equipo que desempeñe con habilidad la dirección y el liderazgo, tratando de  conseguir los mejores resultados a través  de ese equipo. El actual gobierno elefantiásico se compone nada menos que de 22 ministerios,113 direcciones generales, 46 subdirecciones y un batallón de 781 asesores. Una situación que, aunque no es habitual, no debería generar muchos  problemas mientras el responsable admita, sus carencias y destaque como buen gestor. Es importante que no mienta, que siempre  diga la verdad, ya que uno de los elementos esenciales para un buen entendimiento con sus subordinados, es la confianza y por supuesto comportarse con cierta humildad, aceptando sus limitaciones.

Para algunos, la ventaja de tener ministros que saben poco –no confundir con los que no saben nada-, es que se convierten en un seguro contra el desempleo de sus adláteres y asesores, siendo estos la única condición que les seguirá manteniendo en sus sillones de la bancada azul, aunque muchas veces no se cubran de gloria con sus manifestaciones y menos con sus acciones..

ꟷ«Una persona que vive sola es muy probable que no infecte a nadie en esta pandemia» (Fernando Simón).

ꟷTampoco tranquilizó que la ministra Celaá, asegurase que no deben darse «noticias negativas, noticias falsas», como si fueran la misma cosa.

ꟷ«En la primera semana del estado de alarma, el tráfico en nuestras carreteras y autopistas ha bajado considerablemente» (José Luis Ábalos Meco).

ꟷ«Durante el confinamiento hemos registrado un importante bajón en las casas de  apuestas deportivas» (Alberto Garzón responsable de la nueva cartera de consumo).

ꟷ Y dentro de las acciones, la del alcalde socialista de Badalona que  en pleno estado de alarma se saltó el confinamiento, condujo haciendo eses y mordió una oreja al agente que le detuvo. El pobre hombre, intentaba llegar solo, borracho y a altas horas de la noche a su casa, como le había dicho la perla de su ministra de igualdad Irene María Montero.

DESENLACE.-

«Esa aparente calma perfecta del presidente y su gobierno, me recuerda  precisamente la del caballo midiendo noblemente el paso entre la brida y la espuela y orgulloso de no ser responsable de nada».

Con este panorama, la  situación tarde o temprano se volverá insostenible para ambas partes, y la única salida sera  que en este año bisiesto, quiero decir siniestro, se lleve a cabo, lo antes posible,  un cambio en la dirección de todo este desgobierno central.

¿Quien será el nuevo presidente? (intriga).

A ese desgobierno le pregunto si nosotros los mayores, vamos a ser los últimos en salir del confinamiento a tomar el sol, o si como mínimo nos van a tratar en condiciones de igualdad y no como últimamente en las hucis de los hospitales, que aunque se escriben con hache, para nosotros nada han tenido de humanas. Cuando eso ocurra empezaremos a entender la frasecita de marras «desescalada territorial asimétrica», mientras tanto, pues no me fío un pelo, lo mejor sería que primero fueran dejando salir a los feos para ir ahuyentando al virus, y después, por una sola vez y sin que sirva de precedente, les permitiremos que nos manden a paseo.

Para que se aclaren, igual hay que permitir al presidente, vicepresidentes y  ministros salir a dar un paseo acompañados de un adulto.

«Después de esto, ¿habrán aprendido que es más barato prevenir que paralizar el mundo»?

Zaragoza mayo 2020.

Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

Blog: generaldavila.com