EL FRACASO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

He oído en un medio de comunicación que, en la última encuesta del CIS, el político mejor valorado es Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Bueno todos sabemos lo que es el CIS y cómo funciona su cocinero. Pero esa noticia me ha hecho pensar.

El otro día, el Embajador Melitón Cardona en un magnífico artículo en este blog decía que “uno de los gobiernos más canallas que ha padecido el pueblo español a lo largo de su historia, con miles de muertos a sus espaldas, termine yéndose de rositas”. Y continuaba “el personaje que preside el Gobierno de España no sólo no asume la magnitud de sus errores sino que saca pecho y justifica su impresentable actuación con una ristra de mentiras”.

La sociedad española es hoy más manejable que nunca, fruto, sin duda alguna, de nuestras sucesivas leyes de educación.

Tenemos una sociedad dominada por el odio; una sociedad en la que hay “animales” que dicen al personal sanitario que abandone sus casas porque les van a contagiar y pintan sus coches con frases como “rata asquerosa”, con lo que este colectivo está haciendo por todos; una sociedad en la que en una parte de ella impera el separatismo y se aprovecha de estos momentos para reivindicarlo más; una sociedad en la que la derecha está dividida y no presenta un frente común contra este desgobierno;una sociedad con gobernantes sin patriotismo político que se aprovechan de la difícil situación que atravesamos para su beneficio y el de su partido; unos políticos que no dudan en atacar al Jefe del Estado tras haber jurado acatamiento; una sociedad que ve “normal” cosas y situaciones que nos habrían horrorizado hace quince o veinte años y ahora se banalizan y dejan indiferentes a la mayoría; una sociedad dominada por el “posmodernismo”,  que rechaza la idea de “verdad” porque la verdad es relativa y, por tanto, cada sujeto tiene “su” verdad con lo que se manipula la Historia; una sociedad en la que impera la “corrección política” que genera “victimismo” y la divide en víctimas y perpetradores; una sociedad en la que sus medios de comunicación, muchos controlados por juntaletras, saturan nuestros cerebros hasta no dar sentido a las cosas; una sociedad que duda si España es una “nación unitaria”, una “federación simétrica o asimétrica” o una “nación de nacionalidades”.

España está inmersa en la mayor crisis de la era democrática. La sociedad española ha fracasado. No es de extrañar, pues, que el voto de esa sociedad encumbre al personaje mencionado.

Y en los próximos treinta años llegará una transformación tecnológica mundial que agravará los problemas expuestos.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

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18 abril 2020

LOS PACTOS (IMPOSIBLES) DE LA MONCLOA Antonio Roche Periodista y Antiguo Caballero Legionario

Pedro Sánchez ha lanzado la idea de reeditar los pactos de La Moncloa, impulsados en 1977 por el entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y que han servido para avanzar y consolidar una democracia que ha tenido 42 años de vigencia. El escenario es distinto; las circunstancias, diferentes, y los actores, desiguales.

Esa presunta buena intención del presidente del Gobierno revela que pretende hacerse con un respirador que le aporte oxígeno en unos momentos de asfixia sanitaria, económica, política y social. Necesita un respirador para salir airoso de esta crisis, que le ayude a sobrevivir durante más tiempo en La Moncloa. Ese es el único interés personal y no otro.

En 1977, la izquierda (PCE), el centro izquierda (PSOE), el centro (UCD), los nacionalistas (PNV y PDC) y la derecha (AP) fueron capaces de dejar atrás sus diferencias, sus grandes diferencias en algunos casos, y buscaran el interés común: conseguir una democracia plena en la que tuvieran cabida todos, todos, los españoles sin excepción. Se olvidaron del pasado y miraron al futuro con entusiasmo.

Aquellas reuniones, aquellas conversaciones, no debieron ser fáciles. Pero la altura de miras de aquellos actores permitió poner en valor un sistema que ha sido ejemplo para otros países: la monarquía parlamentaria, casa común de todos los españoles, y una Constitución, garante de la igualdad y de la justicia entre los españoles. Una convivencia en paz y en prosperidad.

Ahora, Pedro Sánchez intenta reeditar aquellos pactos, que parecen hoy en día imposibles. Además del PSOE -el principal interesado-, podría ser susceptible que los asumieran PP y C’S, dependiendo del contenido, claro. Pero una parte importante de siglas representadas en el Congreso quedarían al margen, unos por voluntad propia y otros por voluntad ajena. Con lo que el ‘nuevo’ Pacto de la Moncloa nacería incompleto, moribundo, y difícil de llevarlo a cabo.

Seamos realistas: ¿se imaginan sentados en una mesa negociando el futuro de España a PP, EH Bildu, IU-Podemos, C’S, ERC, Vox, PNV…? Seguro que no.

Además, ¿qué se pactaría? El sentido común diría que la unidad de España, el respeto al Rey, el acatamiento de la Constitución, la independencia real de la Justicia, la reforma de la ley electoral, el desvío de las subvenciones prescindibles hacia sectores productivos, ser impecables penalmente contra la corrupción, aminorar el gasto público, aumentar la inversión en sanidad y en I+D, una sanidad y una educación igualitaria para todos los españoles, ampliar el gasto en Seguridad y Defensa, asumir competencias que ahora tienen transferidas las comunidades autónomas, cumplir con los objetivos de déficit de Bruselas, reorientar la política exterior, sobre todo respecto a Venezuela, ‘recuperar’ las aguas territoriales usurpadas por Marruecos y Argelia en las últimas semanas…

De verdad, ¿estaría Pedro Sánchez, el principal inductor de la propuesta, dispuesto a sentarse con firme voluntad de llegar a un acuerdo con las demás fuerzas políticas con estos asuntos sobre la mesa? O, igual, pretende un pacto bilateral Gobierno (PSOE-Podemos)-PP, que no sería ya el ‘Pacto de La Moncloa’, sino otra cosa al no contar con el resto de partidos.

Por otro lado, ¿qué credibilidad tiene el actual presidente del Gobierno para abanderar ese pacto? Ninguna. ¿Y qué disposición? Ninguna. Si ni siquiera por cortesía ha llamado a Casado para informarle que lo va a convocar a una reunión antes de anunciarlo a bombo y platillo en conferencia de prensa. Y todo eso ocurre insultando y menospreciando al principal partido de la oposición. No es la mejor antesala para sentarse a dialogar sin crispación, sin tensión.

La propuesta de Sánchez se percibe como un intento a la desesperada de salir adelante y desviar toda la responsabilidad de esta crisis en unos hipotéticos pactos, que nunca llegarán. No puede impulsar la reconstrucción de España quien la ha devastado dejándola hecha un solar.

Pablo Casado, como líder principal de la oposición, tiene ahora la decisión de corresponder al órdago de Sánchez. O no. Tendría que poner sobre la mesa una relación de proyectos imprescindibles para girar el timón de España. Y eso, su interlocutor principal, no lo aceptaría. Y menos aún el socio del mismo, Pablo Iglesias, bien posicionado ahora por el debilitamiento de Pedro Sánchez..

Todo huele a cortina de humo, a una estrategia más del ivanredondo para apuntalar un Gobierno asfixiado, en declive, desacreditado, a la deriva e incompetente para afrontar una pandemia de gran magnitud, la sanitaria ahora y la económica después. Por cierto, tendrá que rendir cuentas ante la sociedad española de lo que ha hecho en estos dos meses y de lo que no ha hecho. Tiene esa asignatura pendiente.

¿Para qué seguir hablando de ‘pactos de La Moncloa’ si no hay nada que pactar? Se antoja como pactos imposibles.

Antonio Roche Periodista y Antiguo Caballero Legionario

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17 abril 2020

EL PODER JUDICIAL Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

 Con el cambio de régimen de 1978 se dio gran publicidad al nuevo sistema, llamado democracia, en el que todo estaba garantizado por el equilibrio de los tres poderes que lo controlaban.

Los miembros de las Fuerzas Armadas mantenían un apoliticismo para evitar que el liderazgo pudiera inclinar la balanza hacia un lado u otro.

No ocurrió lo mismo con el Poder Judicial que rápidamente se constituyó en asociaciones de carácter político, nada que ver con un colegio profesional, que han influido en la vida nacional hasta el punto de echar a un presidente de gobierno con una sentencia con elementos de clara prevaricación. También hemos asistido al juicio de los sueños algo insólito pero digno de Pilatos que en el año 33, sabiendo de su inocencia y proclamándola, condenaba a un Justo, a pesar de las pruebas y sueños de su mujer. En nuestro caso en 2019 fue al revés se blanqueó a los delincuentes. Ahora, en una tormenta perfecta y gracias a una propaganda artera, asistimos al desmantelamiento del sistema democrático sin que ese Poder Judicial, desde el Constitucional al Supremo hasta llegar a los juzgados locales, se pronuncie.

El avance del desmantelamiento lleva velocidad de crucero, sin obstáculos por parte del Poder Judicial. El Poder Judicial lleva asistiendo a una inflación de leyes en España como si se tratara de emisión de moneda en tiempos crisis y ruina, pero en este caso está en juego la libertad no solo la política, tan cacareada al cambiar el régimen, también la individual con leyes sobre control de movimientos, información, expropiación…, expresión digna de la Rusia comunista.

¿Donde está la libertad de expresión? Todo es unidireccional se puede insultar a las instituciones de la Nación, dividir, alarmar, hostigar (escrachear) y mentir a la población y seguidamente, con un cinismo “gonflé”, exigir respeto para sus congéneres políticos, arrimar el ascua a su sardina invocando la unidad, denunciar bulos mientras se miente, pedir austeridad mientras se enriquecen con sueldos, complementos e influencias.

Las FCSE cumplen con las leyes -…incluyendo la detención con efectividad a quienes “pasean” fuera de la cuarentena pero no detienen a los delincuentes secesionistas que impiden el despliegue nacional de las FAS y FCSE. Solo necesitan que algún juez les dé la orden.

¿Qué hay de la administración desleal, la publicidad engañosa, homicidio negligente, malversación de fondos…? Seguro que los jueces saben mucho mas por donde hincar el diente.

La pelota está pues en el tejado del Poder Judicial y a los partidos y políticos españoles les toca exigir al Poder Judicial y denunciar en los juzgados esta deriva y la responsabilidad criminal.

Antes de que el virus rojo paralice el CNI, las FCSE y FAS son los Jueces los que deben mover ficha. De no ser así no valdrán lamentos ni echar culpas a alguna confabulación exterior. Los capitales deben mover ficha también y todos los Españoles apoyar al Rey sin llamadas al diálogo a los delincuentes.

Aplicar la ley al ciudadano es fácil desde el conocimiento, aplicar la ley al delincuente poderoso requiere además fuerza y firmeza moral y tomar la iniciativa como Poder judicial requiere rectitud, valor y patriotismo. No decidir es decidir

Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado e España

8/4/2020

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DÍAZ AYUSO Y MARTÍNEZ-ALMEIDA. COMUNIDAD Y AYUNTAMIENTO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me da lo mismo que lo misma me da. A estas alturas mi triunfo es la independencia ante, o contra, todo. Si soy objetivo o subjetivo tampoco me preocupa. Hasta el proemio es innecesario, pero por si acaso.

<<No hay más que dos grupos humanos: los que guisan con aceite, y los que guisan con manteca. Los primeros son los semidioses; los segundos los esquimales>> (d´Ors).

En esta crisis vemos esquimales que nos dejan cada día helado el corazón, como la morada en la que habitan y los guisos de manteca que nos ofrecen.

Pedía San Ignacio de Loyola no hacer mudanza en tiempos de crisis. La crisis es permanente y es el tiempo de la mentira-mudanza, cuando todos prometen, hacen y deshacen, para que se vea que ni hacen ni dejan hacer. Una de las cosas que mejor hacen es deshacer lo que otros hacen para que se vea que ellos son los únicos que hacen. Una mudanza continúa e inquietante que nos conduce a vivir en la incertidumbre.

¡Ay, si estuviesen quietos! Todo este juego de palabras es la trampa diaria de la política. Dicen una cosa y al día siguiente otra. Rellenan los folios vacios de nuestras mentes. Ellos escriben sobre ese espacio que les dejamos; y da resultado. En colectiva mudanza, cuando no saben ya en qué habitación están los muebles.

En esta durísima crisis más que soluciones hay enfrentamientos. Se tiran los trastos a la cabeza. El Gobierno ha propuesto la mejor de las soluciones: no hacer nada, dejar pasar el tiempo y señalar como culpable a Madrid, cuna del 8M. y de Vistalegre. Ya lo saben ustedes: la culpa la tienen la presidenta de la Comunidad y el Alcalde. Arma política para su derribo: el insulto. No conocen otra.

Vuelvo al proemio, porque obras son amores y es lo único que mis ciegos ojos ven y escuchan mis sordos oídos.

Eficacia en Madrid. A pesar de ser el lugar desde donde atacan los que viven en una isla fortificada llamada La Moncloa.

Estos tiempos recios, confinados, dan para mucho. Observar y analizar datos y posturas, mentiras y composturas, es un buen entretenimiento. <<¡Desconfiad de los falsos profetas! […] ¡Desconfiad de aquellos que pretenden tener el sólo y único monopolio de la verdad!>>.

Me quedo con la gestión de la Comunidad de Madrid y del Alcalde de la Capital de España. Se han llevado la peor parte de la pandemia y los mayores insultos del agitprop. Su gestión está siendo impecable, sin medios, sin ayudas y con la difamación como aliento.

No importa; obras son amores.

Humildad, paciencia, gestión y caminemos.

No sé por qué me da que ellos van por el buen camino. Por primera vez y sin que sirva de precedente se puede hablar con convicción y esperanza de unos políticos: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida.

¡Aleluya! Nada de manteca. ¿Veremos un horizonte que amanece? Va siendo hora de salir de esta noche oscura.

¿Porque saben cual es el problema? Que a pesar de lo que ustedes y yo pensamos, a pesar de ver lo que está ocurriendo, si mañana hay elecciones generales nada cambiará en España. El colchón de la Moncloa no tiene visos de cambio.

No habrá mudanza. ¿Dónde está o quién es el error? No miren hacia fuera, dentro está; entre los que siendo iguales, van a su aire, y se creen lo más. Guisan con manteca.

Divide y vencerás. Divididos están.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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15 abril 2020

EL EJÉRCITO PERDIDO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Puede que estemos ante una epopeya. La primera entre los hombres que adopta carácter mundial y que no significa, por ahora, enfrentamiento de unos contra otros, sino contra algo que creíamos insignificante, desconocido para esta mayoría que solo cree en lo que ve y por tanto ha dejado de ser heroica y primitiva.

Troya era el paso, la fortaleza que dominaba el camino de Europa a Asia. Allí se inicia la historia, al menos el relato de la más fantástica batalla del ser humano en la que los protagonistas son invariablemente las pasiones y los dioses; que es lo mismo.

Se desarrollan en un latido entre el amor y el odio, la vida y la muerte, y no hay virtud o maldad que no tenga su protagonismo sin más juicio que la constatación del paisaje que ofrece el campo de batalla, único lugar donde les es posible vivir. Todos mueren, pero antes han dejado su huella en un gesto final que nadie reprocha ni juzga, sino que conceptúa una realidad que nada ha cambiado -siglo VIII a. C.- hasta nuestros días.

Las mismas pasiones y los mismos dioses que llevaron y llevan a los hombres a la guerra. En lo que más se ha esforzado el hombre en su historia ha sido en aprender a hacer la guerra. Por encima de aprender a morir aprendimos a matar y desde entonces se canta al amor, a la vida y se alaba la gloria y el honor. En ese escenario permanente surge el sacrificio voluntario de los defensores de la Patria, el honor, la cobardía, los duelos, las violaciones, las angustias, la vanidad, el egoísmo…, todo está y se refleja en el campo de batalla. Héroes y villanos son la misma cosa y quedan reflejados en los dioses que actúan y de los que se alimentan hasta encontrarse en la soledad del Hades.

Todo el poema gira alrededor de la ausencia. Nada podrá conducirse sin el guía, el poderoso Aquiles con su fuerza y poder. Todos luchan con coraje, pero son sustitutos, no son el héroe de la victoria cuya ausencia provoca la muerte de sus guerreros más valientes.

Así será desde que Homero escribió La Ilíada. Todo sigue igual. Nada ha cambiado. Todo quedó en sus cantos proféticos sin que ni siquiera las armas hayan variado. Empieza todo con una peste que sale de las flechas de Apolo y termina con la vejez suplicando poder sepultar a la juventud atrevida.

La ausencia prima sobre el relato: Aquiles. El guía hacia la victoria.

Siglos más tarde un ejército perdido se encuentra en la misma situación.

<<¡Demostrad que sois los mejores capitanes y más dignos de guiar ejércitos que los propios estrategos!>>: La Retirada de los Diez Mil. Un puñado de hombres desorientados, sin moral, quizá sin valor, lograron atravesar el Imperio con el ejemplo y la autoridad de quien ocupó aquella ausencia con su ejemplo: <<Entretanto, Jenofonte se paseaba a caballo entre las filas arengando a sus hombres: “¡Soldados, pensad que estamos corriendo hacia Grecia, hacia vuestras mujeres e hijos; haced ahora este pequeño esfuerzo y no habrá más lucha en lo que queda de camino!”. Entonces Sotéridas de Sición replicó lo siguiente: “No estamos en igualdad de condiciones, Jenofonte. Tú vas a caballo y yo estoy completamente destrozado a fuerza de llevar el escudo”. Cuando Jenofonte oyó sus palabras, se bajó del caballo, lo arrastró fuera de la fila y, arrancándole el escudo, prosiguió las marcha con él en las manos lo más deprisa que pudo, todavía llevaba encima la coraza de jinete, con lo que soportaba un enorme peso>> (Anábasis III 4.46-49).

Nada ha cambiado desde Homero, aunque -puede- jamás existió.

La historia sigue siendo un constante percibir la ausencia. Nótenlo ustedes.

Unas veces Aquiles, otras fue Jenofonte, Anábasis. Ahora también: la ausencia nos hace más débiles.

Hemos evolucionado hacia la catábasis. Lo avisó el mensajero en Orestes: <<Porque así es la casta. Los heraldos saltan siempre del lado de los afortunados. Amigo de ellos es todo el que tiene poder y ocupa cargos en la ciudad>>.

Y surge de la boca del Orestes de Eurípides el mayor insulto que recoge la literatura de todos los tiempos: <<¡Oh tú, que, salvo para conducir un ejército en pos de una mujer, para nada más sirves!>>. Nada hay escrito que recoja tanta humillación.

La ausencia de un guía se hace patente y cada vez es más necesario que alguien se baje del caballo, arrastre al triste y al llorón fuera de la fila, y arrancándole el escudo prosiga la marcha con él en las manos lo más deprisa que pueda, aún soportando un enorme peso, el suyo propio y el de los demás.

Su ausencia es el culpable de todo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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16 abril 2020

CORONAVIRUS DESDE LA RETAGUARDIA. Coronel Ejército del Aire en la Reserva, Carlos de Palma Arrabal.

Enfermedades y epidemias son compañeras inseparables de nuestras vidas. Desde la primera oleada que se cuenta con información, la Peste Negra universal del año 1330, la humanidad ha sufrido decenas de pandemias y cientos de millones de fallecidos. Solamente la Gripe universal de 1918 causó en un año 80 millones de muertos, el doble que la Primera Guerra Mundial (las cantidades son aproximadas). Nos parecen cifras espeluznantes para nuestra sociedad del bienestar, en parte porque los avances científicos y tecnológicos nos hacen sentir como los amos del mundo, pero en realidad somos unos modestos supervivientes.

Ahora ha llegado el turno al Coronavirus, calificado en titulares como segunda pandemia universal. Los canales de alerta mundiales avisaron con tiempo de su inminente llegada, pero las autoridades de cada país han reaccionado a su manera y sus ciudadanos la sufren de distintos modos. Por ello pretendo compartir, desde la Retaguardia de esta pandemia, la idea de que pensemos por nosotros mismos en Planes de Contingencia y Lecciones Aprendidas como ciudadanos de a pie.

Al Coronavirus la combaten cuerpo a cuerpo un puñado de valientes encabezados por médicos, enfermeros, sacerdotes, voluntarios y personal del sector sanitario y servicios sociales. Y a estos valientes se han unido también profesionales esenciales como militares, guardias civiles, policías nacionales y municipales, guardias jurados, bomberos, voluntarios, agricultores, ganaderos, pescadores, fabricantes, transportistas, taxistas, suministradores, almacenistas, periodistas, reporteros de radio y TV, profesores, así como personal de protección civil, juzgados, cárceles, servicios funerarios, tiendas y supermercados, empresas, instituciones, limpieza, recogida de basuras y un largo etc.

Empleando un símil militar, estos valientes se encuentran en la primera línea de lucha contra el Coronavirus. En segunda línea del frente y puestos de mando claves se encontrarían nuestros dirigentes públicos, mientras que la Retaguardia la cubrirían el resto de personas que, en ejercicio del bien común, permanecen confinadas en casa. Solo la lealtad y coordinación entre estos tres frentes por igual podrá ganarle la batalla al Coronavirus.

Y hablando de batallas, hay conceptos extraídos de la experiencia militar que se deben compartir en la gestión de crisis, porque los militares son ciudadanos como los demás, porque forman uno de los colectivos más sobresalientes y cualificados, y porque tienen el deber de contribuir activamente al bienestar de sus compatriotas. Algunos conceptos útiles son las Estrategias, los Planes de Contingencia y las Lecciones Aprendidas.

En el caso de España se dispone del documento del Gobierno “Estrategia de Seguridad Nacional 2017”, que señala las siguientes AMENAZAS a la seguridad (Terrorismo, Espionaje, Crimen organizado, Conflictos armados, Proliferación armas destrucción masiva), y los siguientes DESAFÍOS (Epidemias y Pandemias, Emergencias y catástrofes, Vulnerabilidad energética, Inestabilidad económica y financiera, Daños en infraestructuras críticas, Flujos migratorios irregulares, Cambio climático). Además se cuenta desde 2013 con la “Estrategia de Seguridad Marítima Nacional”, y desde 2019 con la “Estrategia de Seguridad Aeroespacial Nacional”, la “Estrategia Nacional de Protección Civil” y la “Estrategia Nacional de Ciberseguridad” (se citan textualmente para facilitar su búsqueda en Internet). Estos documentos, junto a la Constitución española de 1978 constituyen los cimientos de nuestra Seguridad y Libertad. Todos ellos deberían estudiarse suficientemente en institutos y universidades, pues esta Seguridad y Libertad no son gratuitas sino que hay que luchar por ellas cada día en este mundo.

Estos documentos sobre “ESTRATEGIAS”, llamémosles teóricas, se actualizan cada varios años y se desarrollan hasta concretarse en PLANES DE CONTINGENCIA para hacer frente a cada amenaza y riesgo señalado anteriormente. Estos planes se organizan por niveles de responsabilidad gubernativa (nacional, autonómico, local) y por tipo de interviniente (Servicios de Inteligencia, Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Policía Local, Protección Civil, Servicios de Salud, etc.). A nivel de población general, los Planes de Contingencia que los ciudadanos, empresas e instituciones tienen asumido por Ley son los relativos a Incendios, Evacuación de edificios, Prevención de Riesgos de Salud y Laborales, Protección de Datos personales y Redes informáticas.

Dejando aparte los distintos Planes de Contingencia oficiales y gubernativos sería deseable que, desde la Retaguardia, las instituciones, empresas e incluso autónomos y otras unidades laborales de carácter general elaborasen sus propios Planes de Contingencia para cubrir las posibles amenazas o riesgos que ellos mismos consideren que pudiesen afectarles gravemente. Todas las unidades militares, la UME (Unidad Militar de Emergencias), etc. trabajan continuamente con estos conceptos, y ello les permite reaccionar de forma rápida y eficaz. Los militares saben muy bien que las improvisaciones cuestan vidas.

Un Plan de Contingencia puede consistir en un breve documento escrito donde identificar claramente el eventual riesgo o amenaza a la que harán frente los intervinientes, así como los pasos que cada cual debe dar para minimizar los efectos de una incidencia leve o de una situación grave. Este plan debe ser accesible de inmediato, conocido por los afectados y practicado periódicamente. Son válidos para civiles y militares.

Los Planes de Contingencia se alimentan, entre otros ingredientes, de LECCIONES APRENDIDAS. Y centrándonos por ejemplo en las pandemias, resulta que una de las Lecciones Aprendidas en Corea por su gobierno y su población -y compartida con la red mundial de sanidad- tras las recientes pandemias del SARS en 2002 (Síndrome respiratorio grave), de la Gripe Aviar en 2005-2011-2014, o la Gripe Porcina en 2009, fue la recomendación de uso generalizado de mascarillas, por lo que su población y desde la Retaguardia, empezó a usarlas antes incluso de que se les ordenara su empleo; desde el mismo momento que oyeron de los primeros casos de Coronavirus en China.

Si bien cada organismo gubernamental tiene sus Estrategias, Protocolos, Planes de Contingencia, y debería extraer y difundir en su momento las Lecciones Aprendidas de esta nueva crisis, pensemos ahora en: ¿Cuáles podrían ser las Lecciones Aprendidas del Coronavirus para los ciudadanos y profesionales que nos encontramos en la Retaguardia? Brevemente y sin ánimo de exhaustividad podrían ser las siguientes:

1º) Disciplina y prevención: Hay que seguir, como mínimo, las consignas de las autoridades competentes. Pero además se necesita aprender todo lo posible y entender la naturaleza de la amenaza, para colaborar activamente y adaptar las medidas a nuestro entorno y circunstancias particulares. Hay que prevenir para garantizar la Seguridad.

2º) Conocer al enemigo: En este caso, la Coronavirus es un agente viral que se encuentra en estudio. Recopilando las recomendaciones dadas, sabemos que ataca a cualquier persona siguiendo un patrón sin distinción geográfica y con predilección sobre los mayores. Se aloja en el infectado con suma facilidad de contagio sin que se entere, y a partir de ahí se transmite por contacto en nuestra boca, nariz y ojos por medio de micropartículas aéreas y superficies de contacto sobre las que se posa el virus. Podría compararse con el radio de acción del humo de tabaco, pero que no se ve ni se huele. Para evitar su contagio hay  que mantener distancia preventiva de unos 2 metros (equivale a no tocarse entre dos personas con sus brazos extendidos), evitar reuniones, usar material de protección, limpieza, etc. La mayoría de las personas lo sufren con escasos efectos (asintomáticos) y nuestros científicos van encontrando su tratamiento, vacunas, etc., pero mientras tanto en la Retaguardia debemos aprender individualmente como combatirlo. Estas amenazas, riesgos y desafíos actuales no son lineales, sino que presentan COMPORTAMIENTOS EXPONENCIALES de contagio y pueden provocar desbordamientos y colapso.

3º) Equipo de Protección Individual (EPI): Un combatiente o un grupo ha de luchar protegido, y volviendo a recopilar recomendaciones, se deben usar mascarilla y guantes, siendo recomendable según la actividad usar gafas y vestuario de protección. Este material hay que manejarlo adecuadamente para colocarlo y retirarlo, evitando contacto con posibles partes contaminadas. El vestuario, gorros, batas, zapatos, etc., también requieren limpieza, las manos o guantes requieren frecuente lavado con jabón y no tocarnos boca, nariz u ojos. Este material se asemeja al EPI de un combatiente, o al de un obrero en su trabajo frente a sus riesgos laborales. Es una responsabilidad individual manejarlo correctamente, por la propia seguridad y la de los demás. Es un material individual, intransferible y habrá que seguir usándolo mucho tiempo.

4º) Reservas y reposición de material: Cada persona enfrentada a potenciales contagios debe disponer de su propio stock de EPI y renovarlo adecuadamente para poder ser autónomo. Si no se encuentra material óptimo se debe suplir transitoriamente con otro opcional (pañuelo y guantes textiles, gafas de jardín,plásticos, lo que sea). Una vez conseguido el material hay que tratarlo, limpiarlo o desecharlo según el caso tras su uso. Este virus, u otros, pueden volver a reproducirse aunque sea con menor virulencia en el futuro, por lo que en cada domicilio o unidad laboral (oficina, empresa, fábrica, hospital, etc.) debería haber un stock suficiente de RESERVA, y tener identificados los canales de REPOSICIÓN y fabricantes suministradores de dichas reservas y otros equipos críticos en la propia localidad o región (en el campo militar se llama Reserva de Guerra y Canales de Aprovisionamiento). En una pandemia o emergencia generalizada nuestra administración pública tendrá que atender muchas prioridades y no siempre podrá cubrir nuestras necesidades en la Retaguardia. En esta pandemia de evolución exponencial, los niveles de reservas de EPI han resultado insuficientes, y al superar en magnitud exponencial los Planes de Contingencia previstos ha habido que improvisar la adquisición de material y otros equipos críticos de refuerzo (respiradores, test de pruebas, medicamentos, etc.).

5º) Plan de Contingencia: Se elabora para cada unidad colectiva, ya sea empresa, fábrica, hospital, etc. Hay que practicarlo periódicamente y garantizar que cada persona usa su EPI y cumple los protocolos adecuadamente. Con ciudadanos responsables, bien informados y formados, los protocolos de confinamiento se aliviarían y la economía sufriría mucho menos. En el futuro habrá que insertar anuncios de recordatorio estacionales en prensa, radio, TV e Internet, y quizás, tal y como se hace en la actualidad con los avisos de niveles de contaminación o de agentes que provocan alergias, habrá que añadir avisos temporales en paneles por epidemias o pandemias. Además de lo anterior, y para salir progresivamente del confinamiento por sectores productivos, es fundamental que seamos muy responsables y disciplinados. Nos va la vida en ello.

6º) Continuar siendo humanos e implementar apoyos económicos: Las crisis y el uso futuro que habremos de hacer de mascarillas, guantes, EPI, etc. no debería hacernos perder nuestra humanidad. Podremos comunicarnos por muchos medios, saludar con un gesto, con la mirada, o con una sonrisa que podrá adivinarse en los ojos o tras la mascarilla. Habrá que sacar adelante medidas y apoyos económicos drásticos, justos y solidarios, y no cabe duda que nos afectarán a todos los niveles, debido al nivel de interdependencia económica de nuestra sociedad.

Concluyo con una palabra que considero importante: CONFIANZA. Confianza en la resolución de esta crisis, en la vuelta ala actividad de nuestros comercios, en viajar por este mundo, y en la esperanza de poder modificar este diseño de “Inhumano Desorden Mundial” que construimos. Esta Pandemia nos ha dado un importante aviso de humildad en forma de minúsculo virus. Aprovechemos la oportunidad para reflexionar, y oremos también por las almas de nuestros fallecidos. ¡¡ Descansen en la paz de Dios ¡¡

Coronel Ejército del Aire en la Reserva, Carlos de Palma Arrabal.

Piloto Combate. Diplomado Estado Mayor. Curso Senior OTAN. Curso Oficiales Superiores Iberoamericanos.

14 abril 2020

Blog: generaldavila.com

EL COMUNISMO SE INSTALA EN ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La calle en España siempre ha sido el preludio, de un homenaje o de un crimen, de la paz o de la guerra, el caso es estar en la calle. Ahora ocurre algo inédito cuya respuesta es imprevisible. Sin calle ¿qué será España?

Los datos que el <<Comité Científico>> maneja son espeluznantes. La enfermedad que padecemos se llama libertad. Urge acabar con ella. No se sabe cómo, pero ocurrirá. Los datos lo avalan.

Semana Santa en privado. Ningún rezo en público, ni una saeta al aire. Iglesias cerradas. Solo cerradas. Por ahora. Iglesia que guarda silencio expectante, cartujano y previsor. A veces parece de color tibio.

Feliks Yakovlevich Kon: <<¡Celebramos mitines en una sala en la que están sentadas decenas de millones de personas! ¡Esto es magnífico!>>.

Mitines diarios. Mordaza a los medios, si es que alguno(s) queda(n) libre(s) camino de la extinción. Al resto se le subvenciona la fidelidad. El tiempo que esta dure. Las televisiones son tres y todas del mismo dueño: del poder. Alguna otra hace que reza, pero bajito, no vaya a ser.

<<No hay censura, sino una monitorización de las redes sociales por si hay discursos de odio>> (Fernando Grande-Marlasca. Juez y parte).

Colas en los supermercados. Distancias contagiosas. Desabastecimientos elementales. El papel higiénico se agota, como el papel de la Constitución.

Asusta leer: <<…la declaración del estado de alarma no permite, a su amparo, decretar, como se ha hecho, la suspensión generalizada del derecho de libertad de circulación y residencia de los españoles, medida que solo puede adoptarse en el estado de excepción, como determina el artículo 55.1 de la Constitución […]. La protección de la salud es una finalidad que legitima la actuación de los poderes públicos, por supuesto, y más aún, es una obligación que les viene impuesta, pero ese objetivo solo puede llevarse a cabo a través de las reglas del Estado de derecho. Ambas obligaciones son, y deben ser, perfectamente compatibles>> (El País, 10 abril 2020. Manuel Aragón. Catedrático emérito de Derecho Constitucional y magistrado emérito del Tribunal Constitucional).

Dice también que a su juicio no se ha respetado la Constitución. Grave.

Amenazan con el 128: <<Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general>>. Han aprendido bien en el país caribeño. Aprovechan el momento: Queda aprobado injuriar a la Corona y ultrajar a España. Eso no es odio. Luego se ocupará el Palacio como bien público;  o la segunda vivienda.

La cátedra habla de <<Dictadura constitucional>>.

Economía sumergida; ante la política submarino. Todo a escondidas. Todo  oculto. Trapicheos gubernamentales.

Empiezan por el tuteo y te acaban robando la cartera, según la proximidad paternalista aumenta.

Enjaulados por la ineficacia. Los niños aprenden lo que es la libertad, entre paredes, sin las sonrisas de otros niños. Aprenden a no fiarse de andar entre niños o entre mayores. Todos pueden ser contagiosos de ideas. Educar en prevención: mirar de reojo. Ni del compañero de pareja.

Los mayores son víctimas del triaje por su reprochable edad. Inservibles y caros.

Controles policiales. Todo es policial y controlado. Sin claridad democrática. Carnet o uniforme. Salvoconductos.

Soldados a la calle, a pasear popularidad; de popular. Donde no los quieren se van, los echan y es una huida que su jefe no asume como tal, sino como libertad.

Nadie sabe quién manda. Solo el que todo lo manda. La justicia ha cerrado por defunción; o posible; y lo que es, o no es, justo, nadie lo sabe. Todo articulado en su Código. Solo ellos juzgan sentados en el banco de los créditos a la insolvencia.

Geolocalización. Gran hermano. Movimientos controlados, denuncias, miradas tras los visillos. Venganzas.

Despidos estatales, ellos deciden quién sí, quién no. El futuro de cada uno en sus manos de largos dedos que todo lo tocan.

Los que pueden oponerse se empequeñecen. No tienen alternativa. No saben tomar decisiones valientes en tiempos recios. Cada uno labra su parcela en una lucha feroz y egoísta por las lindes. Poco más que lechugas y algún tomate. Viento sembrado entre las hortalizas. Seguirán oponiéndose a nada. Tempestad.

Surge, y será aún más fuerte, la desconfianza, que es el primer paso para acabar con la libertad.

Mienten. Todos mienten. El que más miente denuncia la mentira, pero él es juez y parte.

Ruina, miseria y miedo; más que miedo.

Miedo a la muerte, pero es peor perder la libertad.

<<El comunismo es una desmemoria. No un olvido, sino la destrucción de la historia, de todo lo que nos recuerde lo que henos sido o venido a ser, para poder imponernos lo que, como una página en blanco que llenarán nuestros amos, vamos a ser, querámoslo o no>> (Federico Jiménez Losantos. Memoria del Comunismo).

Si ven que el barco se hunde, recuerden que Lenin tiró por la borda a Marx. De todo son capaces.

¿Vacuna? Llega tarde. Vamos a ser nada. Querámoslo o no.

Yo, que felizmente soy nada, solo hay una cosa que en estos momentos deseo más que ser nada: equivocarme.

Solo, para ello, veo una solución: dejemos de pensar en lo que puede pasar y pensemos también en lo que podemos hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 abril 2020

ATAQUE BIOLÓGICO CONTINÚA LA GUERRA ECONÓMICA Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

En Francia durante la temporada 1973-1974 el libro mas vendido fué “Cuando China despierte” de Alain Peyrefitte. Alai Peyrefitte, “enarca” , ministro de Degaulle, como presidente de la Comisión de Asuntos culturales de la Asamblea Francesa encabezando una delegación de una veintena de personas visitó China en 1971. El viaje le inspiró el libro.

El titulo atribuido a una frase de Napoleón ,“Cuando China despierte el mundo temblará”, lo habría pronunciado después de leer “Viaje a China y a Tartaria” de Lord Mc Cartney.

Años mas tarde, destinado en la Embajada Española en Paris tuve ocasión de asistir en Junio de 1989 a la presentación de otro de sus libros “L’EmpireImmobileou les Choc des Mondes”. Olvidar el pasado entre generaciones es solo de animales e intentar aplicar criterios estrechos de pensamiento cultural diferente es un grave riesgo.

En aquella presentación recuerdo como anécdota: Una mujer miembro de la Embajada China que, junto a otros camaradas llegaban puerta a puerta de su domicilio a su embajada situada al lado de la Española en Paris, asistía a la presentación del libro, al final de la misma hubo un aperitivo. La pobre mujer, acostumbrada a comer el arroz de cocido semanal, aprovechó la ocasión y comió… en exceso y se puso malita.

Los libros de Peyrefitte, son dos tomos interesantes para leer y entender algo sobre China.

China ha entrado en el tablero de juego y, sin cambiar el régimen político, ha mutado su modo de acción, ha atraído los ávidos capitales del mundo mas desarrollado en lo económico y tecnológico aunque con debilitada moralidad. Bajo una aparente oferta generosa para atraer a China al mundo libre, se escondía la avaricia de grandes capitales e industrias que han provocado, ya antes de la pandemia, muchos cierres nacionales por no poder resistir los costes de producción.

Como es posible que tengamos que acudir, muy tarde por cierto, a que nos faciliten mascarillas o equipos de tecnología simple.

La guerra económica con EEUU ha saltado a la luz mas recientemente, pero la expansión económica china lleva ya muchos años en marcha.

En Africa de Argel a Ciudad del Cabo los chinos y sus contratos de trueque con los gobiernos están presentes en las motocicletas, artículos de ferretería, maquinaria agrícola, generadores, obras publicas,…a cambio de recursos como minerales o combustibles.

En los mares asiáticos se crean islas artificiales para reclamar soberanía sobre mar territorial y recursos de las plataformas submarinas.

Por falta de información veraz, hay muchos puntos oscuros en esta pandemia, demasiadas incoherencias sobre la expansión de la pandemia y el numero de muertos en cada país que no permiten afirmar rotundamente, de momento, que esto es una guerra lanzada aunque no declaraba. Sin embargo los indicios de que anda como un pato nada como un pato y vuela como un pato nos llevan a declarar que eso es un pato. El ataque Alemán a Polonia en base a un ataque a una emisora fué una mentira mas.

Dicen que la primera víctima de una guerra es la verdad ciertamente en España la verdad lleva muerta muchos años y nos ha llevado a la situación actual empleando la palabra democracia como pasaporte.

“Spain is different”, por incapacidad, maldad e interés, batimos los récords de muertos y a eso habrá que sumar la ruina económica. No se han seguido las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Protegidos por EPIs políticos a nuestros gobernantes les resbalan las advertencias de la OMS primero y las críticas después.

Nuestro vecino Francia, ante los desastres de la 1a y 2a Guerras Mundiales, en plena guerra, cambiaron generales y POLITICOS.

Como decía en un articulo anterior: Saldremos de ella como salieron nuestros predecesores de las anteriores catástrofes. En la 1aGM entre 1914 y 1919 murieron entre 10 y 31 millones entre civiles y militares. En la 2aGM entre 1939 y 1945 Murieron entre 70 a 83 millones entre civiles y militares.

En un solo día el 22 de agosto de 1914 murieron 27.000 soldados franceses. En febrero de 1916 se inició la batalla de Verdun en Francia. Diez meses después, 300.000 muertos y más de 400.000 heridos, continuaba. Su héroe fue el Mariscal Petain.

La 1a GM costó, 10 millones de soldados muertos y 20 millones de heridos y entre 5 y 10 millones de civiles muertos. Al terminar la guerra, una pandemia mundial de gripe, llamada española, dejó 40 millones de muertos (300.000 muertos en España).En la Segunda Guerra Mundial se duplicaron los soldados muertos llegando a 20 millones y se multiplicaron las víctimas civiles llegando a 47 millones.

Cada Guerra ha cambiado los parámetros de la anterior necesitando una adaptación al nuevo escenario. Hoy esta guerra Global y biológica, además de las bajas humanas ya ha cambiado el ritmo de vida de la sociedad y la marcha de la economía. El tiempo era y es un factor clave para coordinar con oportunidad. La globalización no solo ha llevado a los viajes también a los intercambios de información mediante cesión, venta o copia.

En la era de la información, la velocidad y la inteligencia artificial se necesitan “SERVIDORES” con amor a España y a los Españoles de antes de ahora y del futuro. Esta pandemia se está cebando en una generación que sin haber combatido en la guerra civil si ha sido testigo del trabajo, unión y desarrollo de España y sus Españoles.

El eliminado servicio militar y el social permitían, ademas de las enseñanzas técnicas, habituarse al sentido de la responsabilidad, al trabajo en equipo y a la autodisciplina.

El Orgullo por lo hecho por nuestros predecesores, del triunfo sobre la pandemia a pesar del virus gubernamental impulsará a nuestros sucesores.

La desinformación que como parte de las PSYOPS (operaciones sicológicas) tiene objetivos audiencia como el enemigo, la población propia y las fuerzas propias. La “Influencia” de palabra y de obra puede cargar el esfuerzo en la solución de la crisis o en las próximas elecciones. Para ello nada como los bulos, postverdades, verdades a medias o rotundas mentiras. Perdida la credibilidad de una información oficial puesta al servicio de los partidos políticos gobernantes, las redes sociales se han constituido en focos de información a los que se intenta confundir difundiendo mentiras y medias verdades desde troles al servicio de los diktadores.

¡Aló Presidente y “democráticos” enterradores!! Reconozcan los errores ya, pues para destruir un error hace falta mas tiempo que para darle vida. Gustave le Bon) y pedir perdón pues aunque la clemencia que perdona a los criminales es asesina (Shakespeare), más que un ejercito hiriendo vence un héroe perdonando (Calderón de la Barca) y héroe es el pueblo español, camino de los 20.000 muertos.

Hay que activar la economía y para ello proporcionar con urgencia detectores y equipos que permitan trabajar.

Españoles! Esta guerra es una oportunidad que nos ayuda a descubrir, en que estamos fallando, qué sobra y qué falta y sin retórica tomar medidas, con obras que son amores.

Ama y haz lo que quieras. La medida del amor es amar sin medida (S. Agustin) Esperando la orden.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

6/4/2020

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PONCIO PILATOS Y LA GESTIÓN DE UNA PLAGA DE PROPORCIONES BÍBLICAS (CUANDO LAVARSE LAS MANOS NO ES SUFICIENTE) Eloisa Pérez de Pascua

Pilato se lava las manos [y mira hacia otro lado] Obra de GebhardFugel (Iglesia de Santa Isabel, Stuttgart)

Estamos en una Semana Santa ciertamente atípica que, por razón de la plaga que, en forma de virus, nos azota, hemos de celebrar con impuesto y extremo recogimiento. Semana Santa de confinamiento y forzada ausencia de las celebraciones populares que – aunque ferozmente atacadas desde alguno ámbitos – forman parte de nuestra  tradición  y son reflejo y manifestación del sentir de un pueblo – el de Dios – en el que cada uno, a su manera y medida, practica los preceptos que su fe y conciencia le dictan. Pueblo, en el que el respeto a los demás y a sus sentimientos constituye principio fundamental y guía de conducta (cosa que a la inversa suele no ocurrir). Ciudadanos cristianos, respetables y respetuosos, que suponemos también tienen derecho a celebrar (en igualdad de condiciones que otros colectivos y/o colectivas) lo que a sus intereses y sentimientos convenga. Ciudadanos que, en esta ocasión y de muy buen grado,aceptan quedarse en casa renunciando a manifestaciones multitudinarias (cosa que no ha mucho – 8M – no hicieron otros colectivos y/o colectivas) para evitar mayores males.

Pues precisamente por tratarse de una Semana Santa de obligado recogimiento, debemos aprovechar la ocasión para meditar sobre su verdadero significado y recordar las enseñanzas que en la Biblia son y que, aunque escritas hace largos siglos,tienen hoy una paradójica y casi burlona actualidad.

Comencemos recordando el pasaje bíblico de Poncio Pilato.

Mateo 27 (24:25)

24 Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo ¡Allávosotros!

25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: ¡Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos!

 Ha querido el cruel destino que hace un par de meses, allá por febrero, cuando empezó la cuaresma y debió haber empezado la cuarentena (craso error como después pudo comprobarse),empezó a ponerse de moda el tema del lavado de manos, remedio que hasta mediados de marzo se presentaba como  la mejor y más eficaz solución para contener la pandemia. Sin embargo la situación iba de mal en peor, las manos estaban limpias pero la epidemia avanzaba a vertiginoso ritmo. A pesar de ello, el Presidente del Gobierno, en su comparecencia de 13 de marzo[1], a la vez que anunciaba que se iba decretar el estado de alarma, seguía aferrado al lavatorio y pronunciaba la, a nuestro juicio, desafortunada frase “el heroísmo también es lavarse las manos”, sentencia que desde ese mismo día figura en el tweet oficial del partido(ya hubiese querido el Poncio romano tener un grupo de asesores que le hubiesen compuesto tan oportuna frase).

Antes de seguir adelante, que nadie interprete que pretendemos contradecir las recomendaciones del Ministerio de Sanidad sobre la pertinencia de lavarse las manos. Todo lo contrario, suscribimos y apoyamos sin reservas tan saludable y profiláctica acción (ahora y cuando pase la plaga vírica). Sin embargo, lavarse las manos no es suficiente, lo decimos nosotros y las demoledores cifras que, día a día, no dejan de sorprendernos y alarmarnos. En este punto recomendamos la lectura de un artículo que hemos leído recientemente (“Guerra contra el coronavirus. La maldición de Sisifo)[2] donde se ofrecen algunas estimaciones y datos para la reflexión y, si fuese posible, alguna que otra acción. Estamos de acuerdo en que lavarse las manos es una saludable costumbre – a nivel doméstico que no político – pero ¿no podría hacerse algo más? Otros países, cuyas autoridades no se lavan tanto las manos, están realizando otras acciones que parecen estar dando mejores resultados: inversión en infraestructuras y equipamiento sanitario, impulso a la investigación, medidas para garantizar equipos de protección (en particular para el personal más expuesto), realización de tests masivos para identificar a los infectados y los inmunizados para aislar a los unos y liberar a los otros…

El artificio y excusa de lavarse las manos es muy viejo y ya lo usó– con poco éxito – Poncio Pilato hace casi 2000 años para, en el caso de Jesucristo, hacer poco o nada y eludir la responsabilidad de su crucifixión. Ojo, con una importante matización, no hay que echar toda la culpa al denostado Poncio. Leamos a San Mateo con atención y comprobaremos que el pueblo fue cómplice y responsable. El prefecto romano, consciente de la presente injusticia yvenidera tragedia,con no poca astucia y habilidad, acabó por trasladar la responsabilidad del crimen a la ofuscada y tal vez mal informada plebe. A tal fin hizo las oportunas declaraciones: “Inocente soy yo” – dijo el taimado Poncio – “de la sangre de este justo ¡Allá vosotros!” ¿Y qué respondió el alborotado y ciego pueblo? “¡Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos!”. Moraleja: Como a buen entendedor…¡Que cada cual saque la suya!

Lo que aconteció a Pilato después de lavarse las manos y condenar a Jesucristo no está del todo claro, aunque parece que, por sus pecados y mala gestión, nuestro personaje no acabodel todo bien. Entre las fuentes más fiables podemos citar a Eusebio Pamphili (263-339 d.C.), también conocido como Eusebio de Cesarea, por haber sido prelado de la mencionada diócesis. El Obispo de Cesarea fue también escritor, destacando entre sus obras las tituladas “Pantodape Historia” (Historia Universal) y “Theofaneia” (Historia de la Iglesia). En sus escritos Eusebio cuenta que Poncio Pilatos, acabo mal. Tras el infame lavatorio, no tardo en caer en desgracia, fue trasladado a la Galia y, cuatro años después (precisamente lo que dura una legislatura), en el 37 d.C, acabó suicidándose (probablemente agobiado por la mala conciencia y remordimientos).

No queda si no desear a los lectores y gentes de buena fe, que pasen una recogida, espiritual y, sobre todo, muy feliz Semana Santa en compañía de los seres queridos.

[1]https://www.20minutos.es/noticia/4186823/0/discurso-pedro-sanchez-crisis-coronavirus/

[2]https://www.defensa.com/en-abierto/guerra-contra-coronavirus-maldicion-sisifo1

Eloisa Pérez de Pascua

10 abril 2020

Blog: generaldavila.com

UNA EDITORIAL Y UNA ENTREVISTA Enrique Alonso Marcili. Coronel de Infantería (R.)

Leemos hoy en el digital “El Mundo” una editorial (1) y una entrevista (2) cuya protagonista en ambas es la Sra. Margarita Robles, Ministra de Defensa.

La editorial, la señala como una de las ministras de este gobierno con más fuste. No será el que suscribe quien ponga en duda esa aseveración. No podría hacerlo sin conocer a otros en ese ámbito que permitiera establecer comparaciones. Sin embargo, la lectura de la entrevista siembra ciertas incertidumbres.

Es verdad o así puede ser, que cuando en el ambiente domina la incertidumbre que propicia un elevado estrés, algunas cuestiones no son fáciles de responder, uno puede verse en la necesidad de “torear” (en términos taurinos).

En algunas respuestas respecto al Sr. Torra, a Podemos como socio de gobierno, al Sr. Pablo Iglesias, al partido de la oposición (PP), al dialogo con los separatistas catalanes y algunas otras, la Sra. Robles torea o echa balones fuera, pero sorprende con su respuesta cuando el entrevistador dice:

“¿Se equivocaron ustedes al no prever su alcance? Hubo un cambio de enfoque de un día para otro. De permitir el 8-M y otros actos multitudinarios a tener que cerrar colegios en Madrid y Vitoria”.

Su respuesta: “Siempre hemos seguido el consejo de los expertos. No puede hablarse de falta de previsión porque esto se refiere a algo que podría haber resultado previsible y no ha sido así. Lo vemos en el resto de países. Ha sido imprevisible.

Aquí no hay toreo ni balones fuera. Aquí hay una defensa a todo trance del gobierno. Defensa que se basa en culpar a los asesores. Cierto es que no los específica, asunto que sería preciso, pues al no hacerlo deja en el aire instituciones y órganos, personas y técnicos cuyo cometido es precisamente ese, “Asesorar”. No ha habido, que se sepa, ceses en ese ámbito por lo que se puede pensar, que lo que resta en su respuesta trata de ablandar la acusación que supone su aseveración inicial. Y es curioso este intento de minusvalorar así el asunto cuando es consecuencia del olvido del R. Decreto 1008/2017 que aprueba la Estrategia de Seguridad Nacional (3).

¿Ignora la Sra. Ministra ese Real Decreto? ¿Lo ignoran y lo han incumplido sus asesores? Habrá que recordar a la Sra. Ministra y a sus asesores que en el Capítulo 4 en Amenazas y Desafíos para la Seguridad Nacional, epidemias y pandemias dice: (…) Es necesario, además de reducir la vulnerabilidad de la población, desarrollar planes de preparación y respuesta ante amenazas y desafíos sanitarios, tanto genéricos como específicos, con una aproximación multisectorial que asegure una buena coordinación de todas las administraciones implicadas tanto a nivel nacional como internacional.

Y que en el Capítulo 5 Objetivos y líneas de acción estratégicas para los ámbitos de la Seguridad Nacional, incide en seguridad frente a pandemias y epidemias del que se adjunta cuadro.

En fin Sra. Ministra, permítame significarle que, mantenerla y no enmendarla en asuntos como estos, esparcen el barro sobre muchos hombros cuando el peso de la responsabilidad debe recaer siempre sobre quien la ostenta. La responsabilidad no se comparte.

Enrique Alonso Marcili 6/ABR/2020

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TÉCNICAS DE SUPERVIVENCIA DURANTE EL CONFINAMIENTO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Por ahora no es necesario aprender a hacer fuego o sembrar tomates en la ventana de su casa. En un futuro quien sabe.

Les contaré una anécdota. En el Paleolítico, cuando yo era un joven teniente de Operaciones  Especiales, hacíamos prácticas de supervivencia invernal en un pueblecito de la provincia de Burgos. Dormíamos en iglús construidos por nosotros mismos, estancias confortables cuando no hay otra cosa a mano. El caso es que un día recibimos el aviso a través de la Guardia Civil de que el alcalde de un pueblo cercano quería hablar con el máximo responsable de la unidad. Bajamos a verle y mayúscula fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que habían desaparecido todos los perros de pueblo y que si nosotros sabíamos algo de aquello. Era evidente. Las noches en los iglús no dejan de ser bajo hielo y el calorcito de un perro junto a tu saco de dormir es una estufa natural inigualable. Los perros por algo de comida habían seguido a los soldados hasta sus elegantes, pero frías estancias y el que no les había seguido fue convencido. De estos últimos, pocos, porque desde tiempos históricos los perros han seguido a las tropas fielmente.

Supervivencia es sin duda buscarse la vida. Unos son más aptos que otros, pero tiene sus reglas que todos deben compartir.

Todas, reglas, normas, y procedimientos se resumen en uno: disciplina.

La disciplina es doctrina, instrucción de una persona y de un grupo, especialmente en lo moral. Y sin duda la observancia de unas normas de comportamiento tanto interno, individual, como en nuestra relación con los demás. Instruir, aprender, entrenar, ejercitar y asumir. No es fácil cuando todo está a tu alcance, pero sin práctica habitual, cuando vienen mal dadas, es difícil asumir los comportamientos.

Comer sapos o culebras, hacer fuego en la nieve, pescar con las manos, hacerse una choza, comer hierbas del monte o ratas de cloaca es una simple anécdota. La vida te pone en peores trances y La vida del Buscón llamado don Pablos es un retrato diario que cada vez más se repite. Lo importante para supervivir es vivir en continuidad de comportamiento, en saber sufrir y aprovechar cada ocasión, mala o buena, que todas traen algo para alimentarse. El que se queja o lloriquea se queda en el camino.

Disciplina. Conocí en aquella época del Paleolítico al máximo exponente de la supervivencia: el Capitán don Teodoro Palacios Cueto, héroe de la División Azul y Laureado de San Fernando. Once años, tras la durísima batalla de Krasny Bor (10 febrero 1943), estuvo prisionero en distintos gulags, al cual más cruel, pasando por celdas de castigo y siempre al mando de sus hombres con una  dignidad ejemplar y que asombró al mundo. Su historia fue relatada por Torcuato Luca de Tena en Embajador en el infierno. Regresó a España en 1954 y allá por los años setenta tuve la oportunidad de establecer amistad con él mientras practicábamos escalada en los alrededores de Potes, lugar donde vivía.  Un día me atreví a entrar en su intimidad.

-¿Mi general como pudieron aguantar tanto tiempo en aquellas condiciones?

No lo dudó un instante: disciplina, mi teniente. Desde que amanecía hasta que llegaba el sueño se mantuvo una férrea disciplina individual y de grupo. Nos apoyamos y vigilamos los unos a los otros. En cuanto veíamos que uno decaía no le dejamos ni un minuto. Pensábamos con él, vivíamos con él y por él. Cuando empezaba a llamarnos pesados es que ya estaba salvado.

Me enseñó algo más importante: adivinar el primer síntoma de derrota. Cuando veíamos que uno de nuestros hombres dejaba el aseo personal cada mañana, no se lavaba ni afeitaba, no se cambiaba, daba el aspecto de dejadez, ese era el síntoma más claro de que empezaba a venirse abajo. La férrea disciplina se llevaba en todas las actividades, aseo personal, trabajos, reuniones (cuando nos dejaban), triquiñuelas e invenciones, juegos, hasta creamos una revista; el ingenio personal de cada uno era aprovechado por el conjunto. Nunca permitimos a nadie estar solo. En definitiva una vida nueva, dura y repugnante, dolorosa, pero era una vida, no podíamos elegir otra y lo que hicimos fue rellenarla de disciplina, entre todos, como una compañía que éramos.

Todos aguantamos, todos resistimos con la esperanza del día a día, sin planteamientos a largos plazos, sin permitir que nadie contagiase la enfermedad que provoca la soledad y el abandono. La vida se ralentizaba, teníamos tiempo para vivir, mal, pero despacio y entonces salió de cada uno de nosotros lo mejor que teníamos.

Mi teniente, acabó diciéndome, tú sabes que esas cosas del honor y del valor, del amor a tu patria, del ejemplo y la virtud, no son palabras hueras sino una realidad que se muestra en toda su crudeza y realismo en situaciones extremas. Así somos los españoles.

Estábamos sentados en una pequeña taberna de Potes. Nevaba y por la ventana se veían solo gruesos copos de nieve.

-Podría odiar esta nieve y el frío, pero me reconforta y recuerda, lo sé, que cuando el hombre saca las ganas de vivir no hay fuerza de la naturaleza que pueda con él.

-Sí; mi general.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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EL RANCHERO Y EL BUZO. LOS CAÑONES PUEDEN SER NECESARIOS. NUNCA SE SABE… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En una deliciosa biografía de Wellington escrita por Andrés Révesz, encontramos inspiración para la paz de las experiencias de la guerra. En alguna ocasión les he hablado de la batalla de Vitoria (21 junio 1813), pero no recuerdo haberles contado la anécdota de uno de los más bizarros oficiales ingleses de Artilleria, el capitán Ramsay.

Al empezar la batalla, Wellington le ordenó colocarse con su batería en un lugar apartado del frente, no parecía el más adecuado para el combate, con orden de no moverse de allí si él mismo no le daba la contraorden. Durante el desarrollo del combate el capitán Ramsay se desesperaba por su inacción, lejano al lugar que creía corresponderle cerca de las primeras líneas de combate.

Un general que por allí pasaba le recriminó.

-¿Qué hace usted aquí?

-Nada, aquí me ha colocado el marqués y  supongo que aquí tendré que quedarme.

El general pensó que aquello era inútil y ordenó al capitán que le siguiese con su Artillería.

El capitán obedeció.

Vencidos los franceses, se retiraban por la carretera de Pamplona, lo que se comunicó a Wellington diciéndole.

-Que lástima que no tengamos nada para detenerlos.

-¿¡Cómo que nada!?, exclamó el Duque.

-¿Qué hay con los cañones del capitán Ramsey?

Se le retiró del servicio. Ramsey volvió a los dos años a reintegrarse al Ejército y cayó junto a sus cañones en Waterloo.

Llevo días repitiendo: <<Que cada uno cumpla con su deber>>, y no otro. Los alardes o las reacciones teatrales de nada sirven en un jefe, sino para llevar a sus hombres a la derrota y a la muerte. Todos somos importantes en el lugar que a cada uno le corresponde por muy humilde o insignificante que nos parezca. Ni estar más arriba, ni más abajo, sino allí donde está tu lugar: cumple, lo mejor que sepas, cumple. Cumple, pero no te exhibas.

Nos enseña el antiguo Reglamento Táctico de Infantería: <<El oficial ha de abstenerse en el combate de realizar alardes inútiles de valor>> […] <<todas sus actividades y todo su valor, en el verdadero concepto de esta palabra, han de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado, las energías físicas y morales de su tropa…>>.

Veo alardes y pésima gestión en esta guerra contra el coronavirus. Surge repentinamente lo mejor y lo peor. Exhibiciones inútiles. Al final todo se sabe, pero no sé cómo se las apañan que no todo se juzga.

Les hablaba la pasada semana de estos bravos soldados, de bata y mascarilla, que luchan en primera línea del frente jugándose la vida, mal dotados y equipados, pero con la voluntad firme, el saber hacer y sacrificio ejemplares.

Falla la dirección de la guerra. Malos generales.

El que un día quiso organizarlos, sin saber nada de soldados, solo acertó cuando dejó escrito:

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló)

No he encontrado mejor calificativo: el ranchero y el buzo. Uno con la sartén por el mango dándonos bazofia. El otro en las profundidades de las ciénagas. Obvio. No es necesario dar sus nombres. No les daría ni un premio, simplemente les haría abandonar la gestión. Bastante error se cometió haciéndoles coronel y Almirante. Han hundido el barco y traen hambre para todos.

Cada uno su deber. Cumplan la orden. No muevan los cañones de lugar. Pueden ser necesarios el día que huyan.

Diomedes intercambiando sus armas con Glauco

<<A Glauco, el Cabrero: ¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado>> (Homero. Himnos).

Perderemos el batallón, el barco y… el perro murió, sin alimento, sin oír a la fiera que entraba. Lo habían matado.

El enemigo está ya dentro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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30 marzo 2020

RESPUESTA A LA CARTA DE LA MINISTRA DE DEFENSA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Después de leer la carta de la ministra de Defensa la preocupación aumenta. Aquí no es un miembro del Gobierno el problema sino el todo, formado por las partes que lo conforman.

Es humano elogiar cuando juzgas bajo la esperanza puesta en lo personal, pero la experiencia me dice que no hay que fiarse del que mucho te halaga. No debe preocuparnos a donde <<voy>> a llegar, sino a donde <<vamos>>. Que esto no es uno, ni masa, sino compañía.

El caso es que la carta de la ministra la agradecen, algunos, pero es inoportuna e inadecuada. Tenga paciencia y espere, señora ministra, a que esto acabe, si ustedes son capaces de ponerle fin. Ahora queremos datos. Esos que no nos aportan. Ayudan más los datos que las lisonjas.

Hasta hace bien poco, el Mando militar, entiéndase la cadena de mando militar, uniformados, para entendernos, no paraba de exponer con rotundidad la situación real de nuestros ejércitos. Mala, muy mala: <<sacrificamos soldados y desmantelamos unidades>>. Cuando ahora llega el momento de la verdad y un ejército vago al hielo y al calor asombra a propios y extraños por su rapidez y destreza en la ayuda y apoyo, todos se sorprenden y aplauden. Empezando por la ministra. ¿Pero que creía? Pues a pesar de todo y de todos…

No, no es solo la UME, son los ejércitos de España, como siempre, todos, que sin pedir ni rehusar, con lo poco que tienen parece que son lo más, y desinfectan, entierran, levantan hospitales, curan hacen lo que otros no hacen, o no quieren hacer, o lo que no se quiere pagar, mano de obra barata; lo que sea, cumplen con su deber y obedecen hasta morir.

Han utilizado al ejército cuando la situación les superó y no sabían a quién recurrir. Desde el Gobierno (especialmente la Ministra de Defensa) ha querido mostrar, desde el primer momento de la declaración del estado de alarma, la participación del Ejército en la emergencia (quizá porque sabe que el pueblo español lo recibe bien y se tranquiliza cuando percibe la presencia de los militares junto a ellos en las emergencias. Esto, por otra parte, al gobierno le sirve de «balón de oxígeno»). ¿En qué condiciones?

Pero, las FFAA no son solo la UME. Las capacidades de transporte, alojamiento, abastecimiento, alimentación, entre los pobres presupuestos y las externalizaciones (por no llamarlas por su verdadero nombre: privatizaciones), se han reducido enormemente (y si no que se lo pregunten al anterior JEMAD). La Sanidad militar que incluiría los Hospitales fijos y todo el elenco de médicos, enfermeros, auxiliares etc., fue reducida drásticamente.

Hasta la seguridad militar se ha externalizado (¿privatizado?), -¿quién lo diría?- y ya para colmo se remató la jugada con la externalización de la enseñanza militar, a pesar, se habrá dado cuenta la ministra, que en este ejército que ve sobran ingenieros de moqueta y faltan soldados. A este paso hasta el mando de compañía se privatizará.

La  reducción de efectivos que se dio, ya que el servicio militar se había <<suspendido>>, fue la excusa perfecta para vender inmuebles (establecimientos, hospitales)  y desprenderse de personal (y  de una organización que funcionaba) ya que a los <<ya en menor número>> de militares que iban a quedar en plantilla (aunque, entonces, se incorporase la tropa profesional) se les encauzaba  a las compañías sanitarias o a la Seguridad Social (¿Externalización? Eso sí, se mantuvo – menos mal – una mínima Sanidad militar para campaña y operaciones).

Por eso, porque tampoco hay tantos sitios de donde sacar, la UME puede ser considerada como una solución para mostrar presencia inmediata.

El problema es, y eso no lo conoce el pueblo español, que las capacidades que tenían los Ejércitos hace unos años y que -por otra parte son las que la sociedad española sigue creyendo que mantienen-, es algo que ha pasado a la historia debido, a muchos años, y a muchos gobiernos de ambos colores, que han desmantelado sus capacidades y no han hecho nada por atender la necesaria inversión. Si no fuese por la exigencia de Defensa y Seguridad internacionales dudo de que existiesen Cuarteles o que tuviésemos armas; todo lo más mangueras.

No es necesaria la lisonja a unos hombres, soldados, curtidos en el cumplimiento del deber.

Lo que más valoran es la verdad y el ejemplo de su capitán. No puede cualquiera mandar firmes a su tropa cuando no ha defendido su presencia en el lugar que les corresponde. Cuando no son bien recibidos en lugares de de España, por la que han jurado entregar hasta la última gota de su sangre, por los demás. Su ministra dice textualmente: <<Me gustaría resaltar también la excelente acogida que nuestras unidades han recibido allí donde han intervenido. Lo que refuerza la integración de las Fuerzas Armadas con la sociedad española, de la que forman parte y a la que sirven>>. Mal está la verdad a medias, señora ministra. ¿Dónde han intervenido? ¿Dónde no han intervenido? Usted no dice toda la verdad. No han sido queridas ni recibidas como se merecen ni en Cataluña, ni en el País Vasco, y mucha de la culpa de ello la tiene el Gobierno al que usted pertenece y que se mantiene gracias a esos que no ponen buena cara a sus ejércitos porque no los sienten como suyos. Porque sus gobiernos predican no ser españoles y difunden ideas contra España: separatistas. Sus socios de Gobierno.

De forma que obras son amores y aquí todo se aguanta menos que a uno le hablen alto, es decir que nos mientan.

Pasado esto, se olvidarán de los soldados y volveremos al material caducado, avejentado, y a la diaria lucha por la supervivencia, a <<sacrificar soldados y a desmantelar unidades>>. Presupuesto cero para tiempos recios. Tiempos para admitir que invadan nuestra aguas territoriales, o que nuestros soldados desplieguen sus misiles para defender a quien nos roba el material sanitario, a ser lo menos y aparentar lo más.

Siga aplaudiendo y enviando cartas, señora ministra, sin enterarse de lo que son unos ejércitos y para lo que sirven.

Ser soldado es ser de España, de toda, aquí en Madrid, en Sabadell o en Irura. Solo faltaría. También para defender nuestras aguas territoriales y nuestras fronteras.

Decía la antigua Doctrina del Ejército de Tierra que <<la Infantería reúne un conjunto equilibrado de capacidades medias que le permiten combatir, en casos excepcionales, con sus solos elementos y recursos>>. Eran otros tiempos. No somos masa, sino compañía.

Puede ser que la solución, como pretendía este presidente del Gobierno, sea suprimir el ministerio de Defensa. Crear otro, otra cosa. Otro día les explico como podría quedar la cuestión de ese ministerio suprimiéndolo o más acorde con lo que estos gobernantes piensan.

No puedo terminar sin recordarla con preocupación, y debería ser su ocupación, que usted es ministra de este Gobierno que a su vez lo es gracias a los que, aprovechando el momento de máximo dolor de España, pretenden aprobar, con ustedes, poder lanzarse a injuriar al Rey y ultrajar a España.

Para la próxima ocasión, si la hay, dígale a su asesor militar, que le recuerde terminar las cartas dirigidas a sus soldados con un ¡Viva España! un ¡Viva el Rey! o un ¡Viva las Fuerzas Armadas!, esas cosillas que hacemos los soldados. Se le ha debido pasar incluso poner en la carta una bandera de España.

Ya sé que soy un soldado retirado y que para mí no iba la carta. En cualquier caso la hubiese dado por no recibida.

La carta de la ministra de Defensa

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 abril 2020

ESPÍRITU DE SERVICIO. CADETES, OPOSITORES. Paula Ruiz. Psicóloga General Sanitaria

En estos días de desgracias y adversidades que estamos viviendo, oímos, leemos, vemos, como la pandemia se esta cebando con nosotros, con nuestros compatriotas. El número de fallecidos e infectados aumenta día a día. Nos dicen que todavía no hemos llegado “al pico”, momento en el que la situación empezará a cambiar. Las medidas de confinamiento están resultando efectivas y es necesario cumplirlas con voluntad de victoria y disciplina. Es el camino. Como se dice en Aragón “no reblemos”.
Como “no reblan” los sanitarios y tantos profesionales, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas. Todo un ejemplo vivo de dedicación, voluntad y espíritu de sacrificio y servicio.
Espíritu de servicio que, desde tiempos pretéritos, hasta hoy, ha enganchado a miles de españoles a servir en las Fuerzas Armadas.
Hoy, cientos de estudiantes, cadetes ya, están como el resto de los españoles, confinados en sus domicilios particulares siguiendo los planes de estudio, adaptándose a la situación. Con la sangre hirviendo. Hoy, también hay miles de opositores que con la misma idea y en la misma situación sienten lo mismo.
Los primeros han comenzado a andar el camino que les llevará a conseguir su objetivo, su sueño. Ser oficiales y suboficiales del ejército español, casi nada.
Los otros, los opositores, los que quieren servir en los tres ejércitos y en los cuerpos comunes han diseñado su plan de combate. Han tomado posiciones, armados con temarios y con voluntad férrea están decididos a seguir adelante, a superarse, a vencer.
Unos y otros al principio tenían una idea más o menos clara del significado de lo que quiere decir espíritu de servicio, de sacrificio. Ya no tienen dudas. El ejemplo que nos están dando todos los que los que hoy están en primera línea es el camino a seguir.
Ver como ondea la bandera a media asta provoca dolor, tristeza y sentimientos encontrados. Sabemos que es por los mayores que trabajando nos han traído hasta aquí, sabemos que es por los no tan mayores, sabemos que es por nuestros profesionales, sabemos que es por los nuestros, sabemos que son nuestros compatriotas.
Sabemos que el dolor, la tristeza, la impotencia, la frustración y otros sentimientos encontrados son esperables y normales en una situación de excepción como es la que estamos viviendo. Tenemos que saberlo, es imprescindible que lo entendamos. Lo importante es ser conscientes, afrontarlo y que nos interfiera lo menos posible.
Los opositores tienen muy interiorizado el distanciamiento social, la rutina y la responsabilidad y eso ayuda a sobrellevar mejor la situación de confinamiento. Eso ayuda, es cierto. Pero tenéis que ser conscientes de la realidad. Es normal que sintáis miedo y una gran incertidumbre de todas las consecuencias que esta guerra va a generar en nuestra sociedad. También de vuestro futuro en el que tanto tiempo, tanta energía y tanto todo estáis invirtiendo. Estoy segura de que todos estáis muy enfocados en vuestro objetivo, en vuestro sueño y eso normalmente sirve como estrategia para afrontar las situaciones, enfocándoos en ello, como un escudo, pero puede que esta situación os sobrepase emocionalmente. Por eso es importante que mantengáis la calma, mantengáis vuestras rutinas, haciendo lo posible por flexibilizar la obsesividad que caracteriza a los opositores en general. Para ello os animo a que os analicéis y toméis conciencia de lo que os pasa y de lo que está ocurriendo a vuestro alrededor. Cada uno lo viviréis de una forma distinta, pero con unas fases comunes para todos. Empezando por vuestra lucha interior porque la situación no interfiera en vuestro principal objetivo, en vuestra oposición y en vuestro día a día tan establecido hasta ahora. En un principio podéis sentir irrealidad, falta de concentración, aunque aparente serenidad, irritabilidad… es una fase de shock y negación. Esto irá seguido de un reajuste en el que irremediablemente tenéis que enfrentaros a la cruda realidad y pasar a adaptaros, construyendo una nueva normalidad para vosotros. Terminando con la superación de la crisis, haciéndoos más fuertes.
Me dirijo a todos los que estáis empezando a ser y a todos los que queremos ser (yo también soy opositora) soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas. Tenéis/tenemos una misión: hay que ejercer el liderazgo, hay que ejercerlo en nuestro entorno, en nuestras familias, tenemos que demostrar que somos capaces de sobreponernos y seguir avanzando en situaciones tan difíciles como la que estamos viviendo. Por eso, aquí y ahora y conmigo: “Cuando la pena nos alcanza…”
https://www.youtube.com/watch?v=CQ_CxIr4vMI
Paula Ruiz. Psicóloga General Sanitaria

5 abril 2020

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DOS FACTORES: LOGÍSTICA Y MERCADO. Enrique Alonso Marcili. Coronel de Infantería (R.)

Parece ser que el gobierno Turco ha detenido en su aduana un pedido de respiradores  español. Algunas noticias informan que Turquía ha prohibido las exportaciones de respiradores desde su territorio para asegurar en primer lugar, la cobertura de sus propias necesidades y se estima que se servirán dentro de unas semanas.

También salta al noticiero que por un asunto burocrático Madrid tiene un pedido parado en Zaragoza.

Desconozco la veracidad de tales noticias, pero lo que es cierto es que cuando aumenta la demanda, no solo sube el precio. También ocurre que el productor prioriza la atención en función de parámetros lógicos: “cantidad/valoración del pedido, importancia y fidelidad del cliente, etc.”. Si el pedido es menor y el cliente no habitual, este queda en cola de prioridad. Y posiblemente eso haya tenido algo que ver en los problemas que, en general, estamos teniendo, forzándonos además a caer en manos de productores circunstanciales y de escasa confianza.

La pandemia que nos afecta de este nuevo coronavirus, tiene unas características que lo convierte en un enemigo serio, tanto por su capacidad y velocidad de transmisión entre los seres humanos, como, porque a un porcentaje nada desdeñoso, les afecta con especial gravedad incluso hasta la muerte.

Si como un enemigo, consideramos al virus SARS-CoV-2-Covid-19, no está de más recordar que un principio del arte de la guerra es la sorpresa. Buscar sorprender al enemigo, tanto como evitar que nos sorprenda.

Hemos de reconocer, que este virus nos ha sorprendido. A uno le cuesta entender que disponiendo de un calendario de acontecimientos desde enero a marzo (casi 3 meses) incluidos los informes y advertencias de la Organización Mundial de la Salud, también de otros órganos de investigación y expertos biólogos; nuestras organizaciones de inteligencia hayan permanecido ajenos y por tanto silenciosos como técnicos y asesores ante nuestros gobernantes. Evidentemente esa sorpresa, por parte del virus pone en entredicho ciertas capacidades propias que será conveniente dilucidar. Sería una irresponsabilidad no hacerlo pues han sido muchas y seguramente serán más, las víctimas y muertos que se han producido. También por aprender de los hierros cometidos de cara al futuro.

Volviendo ahora al problema logístico suscitado por la dificultad de adquisición de los equipos sanitarios necesarios, en mi opinión, ha sido por la carencia de un protocolo de actuación, que también convendría pergeñar.Si lo había, desde luego en el ámbito nacional parece haber sido un auténtico fracaso. No sé si aún estaremos a tiempo, pero por si así fuera, quizás puedan servir estas ideas:

En España hay organizaciones empresariales que colaboran en la explotación y explotan recursos en el ámbito global. Disponen de una magnifica organización logística no exenta de los mejores avances tecnológicos para la obtención, acumulación y distribución, siguiendo al minuto la trazabilidad de los recursos desde la fábrica hasta su distribución.

Como la sanidad esta cedida a las Autonomías, Estas disponen de su propia organización logística. Pero las dotaciones de sus recursos humanos e infraestructuras sanitarias, así como el nivel para reponer dotaciones y sus reservas, son escasas o pueden serlo ante la pandemia, por lo que necesitan apoyo.

Pues bien ¿Qué hubiera pasado si en lugar de truncar la explotación de recursos de las comunidades autónomas, como se hizo, se les hubiese permitido mantenerla y organizar con esas grandes empresas (Inditex, Corte Ingles y otras expertas en importación y exportación), poseedoras de una organización logística eficaz, la obtención de recursos y su distribución para el apoyo a las comunidades? ¿Tendrían ahora Navarra y Castilla la Mancha sus pedidos parados en Turquía? ¿Madrid en Zaragoza? ¿Hará más fuerza ante el productor un pedido nacional que un pedido regional? ¿Uno de un solicitante esporádico y temporal que uno habitual y permanente?

En fin, son cuestiones que hoy quedan en el aire. Pero una cosa es cierta, toda orden de ejecución se debe a una finalidad. La finalidad suele estar lejana en el tiempo, la orden de ejecución es más inmediata. La finalidad incluida en el prólogo de la orden, permite iniciativa al ejecutante cuando la misión queda obsoleta por una mutación en la situación. Mirada lejana y anticipación son virtudes que adornan el estadista.

https://www.diariodeburgos.es/Noticia/Z8E2490B0-CE14-DFFD-1BCD88FCDB3FB7B5/turquia-retiene-un-avion-con-respiradores-para-espana

Enrique Alonso Marcili 4ABR2020

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