CHINA NOS ENSEÑA LA NUEVA GUERRA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El gran error de la OTAN en la Cumbre de Madrid fue señalar a China como un enemigo a tener en cuenta. ¿Lo es?

El elefante no olvida y responde a la caricia o a la agresividad con más fuerza que con la que recibe una u otra. Es ley de vida para el elefante y para la avispa. Si los dejas en paz es probable que ellos respondan de la misma manera, pero si atacas no rehúyen el duelo.

La sociedad occidental está en uno de los peores momentos de la historia porque se está asentando un futuro desconocido y violento que no responde a los tratamientos aplicados en estos casos en épocas pretéritas. Los llamados máximos dirigentes, los de siempre, pretenden responder a los nuevos desafíos con recetas muy anticuadas que provocan mayor conflictividad.

El análisis de los factores para tomar una decisión es erróneo y lo que estamos a punto de lograr se presenta como una gran tormenta cuyas consecuencias serán de las que hacen historia. Repasen las batallas que han cambiado el mundo y en el futuro una de ellas llevará el nombre de la que se ve venir. Después todo cambiará. Espero no vivirlo, pero llegará.

Es un problema muy sencillo. Somos muchos y todos sabemos lo que hacen unos y otros y la mayoría no está contento con lo que él hace y lo que hace el otro. No queremos ser nosotros ni estamos contentos con los otros.

Es imposible entender lo que se nos viene encima, pero hay un hombre que va dando gritos, contándolo todo: la desnudez y miserias de los predicadores y lo que fuera de la cueva es la realidad.

China se ha cansado de ser China y ahora simplemente quiere ser; con el problema de ser muchos. En definitiva un dilema muy conocido y antiguo, pero de soluciones distintas a lo antiguo que hay que ver y resolver con criterios que aún no se nos han dado a conocer.

Hasta ahora ese tipo de problemas se solucionaba de manera violenta. Decía Hobbes: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte»; parece ser que las causas fundamentales de la guerra son biológicas y económicas.

Las grandes sociedades, en tamaño, empiezan a hablar y lo hacen expandiéndose, pero la respuesta generalizada, para hacerlo y a la vez detenerlo, es armarse y cuando digo armarse sí que estoy hablando de armas. Ya saben quiénes son, pero nadie sabe lo que tienen y hasta donde llegan sus intenciones.

El resultado es que nos encontramos en un mundo armado o si lo prefieren en una sociedad armada que ante el panorama que no acaba de reconocer, dominar o asumir con nuevas inteligencias, recurre a las armas, porque hasta ahora esa ha sido la única forma eficaz para resolver problemas de la envergadura que ahora se atisba.

¡A las armas!, parece gritar este mundo enloquecido donde la economía es inentendible para la mayoría, pero no para los que la dirigen tras una economía de guerra, de las armas: han logrado también que las armas dejen de estar en manos de los militares. Ahora son munición económica, de empresa, de sustancioso tráfico, del poder que todos desean.

El despertar del nuevo mundo se está mostrando mientras se ven los lloros del infante junto a los lamentos del pasado que resuenan cada vez más lejanos y tenues.

Alguien ha agitado las aguas de China que caminaba con rumbo fijo y seguro, pacífico en un principio, lo que ha precipitado su disposición para el combate. En su presupuesto ya se contempla el supuesto de guerra.

Pronto sus barcos de guerra serán los más poderosos y sus ojivas nucleares cubrirán cualquier objetivo del mundo. Sus ejércitos solo tendrán que andar, casi sin disparar, miles de soldados, millones que solo necesitan una orden: ocupar. Sobran voluntarios, sobran soldados, hay técnicos en cada esquina y la ingeniería inversa ya no les es necesaria; todo lo dominan sin copiar. Han aprendido todo para ser ahora maestros.

Taiwán puede esperar toda la vida, como el resto del mundo. Será mañana o pasado mañana, pero será. Sin prisa, sin pausas crecerá el poder militar y el civil.

Lo que ahora vemos es inútil. Armar a la sociedad occidental no servirá para nada. La guerra ya no se hace así, como creemos, tecnología armamentística es una quimera. No es necesaria. Las armas tal y como las conocemos han perdido el filo. Buscad otras armas para vuestros hijos si queréis que conozcan el mundo nuevo que viene despacio, sin galopes, pero viene; ya está cerca. Formad al nuevo ejército, que sea independiente y libre, que no se someta a la nueva religión, la que en altura no sobrepasa una cabeza.

La única verdad sobre la guerra y su futuro está en ganar sin combatir. El combate lleva a dominar y eso en el futuro se hará con otras armas.

El dominio no será a base del terror sino de la sonrisa. El entretenimiento hará mella en todas las conciencias y así entregaremos nuestra voluntad: al más atractivo de los juegos: el yo. Habrá un yo universal tan vigente como Apolo o Dionisio y todos bailaremos a su alrededor. Seremos ese yo y nadie será más allá del nuevo dios de la sonrisa.

Serán esas las armas. Arrojad los misiles y las bombas. Ya no son necesarios.

La nueva era llega a través de la benévola sonrisa que aparece en una pantalla alrededor de la que baila el mundo.

No es ni bueno ni malo: es.

La lucha entre el bien y el mal ya se considera una enfermedad de la mente.

No hay lucha sino sumisión. Esa es la victoria. China sonríe.

La antigua munición se agota y los cañones no callan, pero esa es una guerra ya muy antigua.

El tiempo juega a favor de los más pacientes.

­«Fue el ascenso de Atenas y el temor que eso inculcó en Esparta lo que hizo que la guerra fuera inevitable» (Tucídides).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 marzo 2023

 

ETHOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Xi Jinping en Moscú. No es una visita ni un acuerdo ni nada parecido. Es solo una imagen. No hacen falta palabras: es la guerra y esta visita una de sus imágenes más importantes. Quizá la definitiva por si alguno no se ha enterado.

En el libro de las Estratagemas de Frontino preguntado Metelo Pío en Hispania qué planes tenía para el día siguiente, dijo: “A mi propia túnica prendería yo fuego si pudiera hablar”».

Esta reunión es un mensaje gráfico que forma parte de la interpretación y el director del coro, como en un tragedia griega, será el encargado de traducirlo.

El futuro está en sus manos. Nada descubrirán ellos. Se abrazan y América se desbraza. Europa mira a un lado y a otro.

Ethos es palabra griega recogida por el Diccionario de la Real Academia: «Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad».

Nos recuerda el mariscal Montgomery en su libro Historia del arte de la guerra que Polibio escribió que un general debe «aplicarse en conocer las inclinaciones y carácter de su adversario».

Un general debe conocer la mentalidad de su oponente y por ello no es extraño que profundice en el estudio del mando al que se enfrenta y lo haga en todos sus aspectos, no solo militar, gustos, aficiones, fortalezas y debilidades. Muchos se hacen incluso con una fotografía de su adversario en la que buscan un detalle que le haga vulnerable.

Recojo en mi libro El nuevo arte de la guerra la insistencia de Polibio en este tema cuando dice «Si alguien cree que en el arte de la guerra hay algo más importante que conocer las preferencias y el carácter del general enemigo, es un ignorante y está cegado por la soberbia».

Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y entre los dos elige la victoria; que puede que no esté en tus manos.

En una guerra el factor humano tiene un peso tal que puede él solo inclinar la balanza. La ciencia domina el campo de batalla, pero el principio o el final suelen ser decisiones de un hombre que mucho tiene que ver con su carácter y prestigio. Siempre, en cualquier guerra, hay un Aquiles, un Melcíades, Leónidas o Alejandro…

Eran expertos en el arte de conocer al hombre, se conocían ellos, y miraban en el corazón de los suyos.

Estamos en el momento decisivo de la guerra en Ucrania y ese es el que nos va decir algo sobre este futuro incierto que habla de guerra; por ahora.

Centrados en la ciencia olvidamos que el arte de la guerra ha muerto con ella y con la técnica, pero que las voluntades siguen a sus posibles guías anclados en primitivas formas cuya evolución no lleva caminos convergentes, sino todo lo contrario.

La guerra no está en las bombas ni en los misiles, sino en los corazones como ya avisaba Baruch Spinoza:«La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia».

Es por lo que ni mirándonos a los ojos podremos entender la guerra: «Incluso la verdad que nos habla se presenta enmascarada en el Teatro de la Guerra, escenario preferido para jugar al mortal baile de máscaras en el que se inscribe la historia de la guerra».

El escenario se abre con el paseo del protagonista por el lugar clave de la escena: Mariúpol. Es su punto débil y su fortaleza. Poliercética del alma que no todos los ejércitos conocen. Señalado el lugar donde apoyará su palanca.

Las máscaras se han reunido en una ficticia paz que solo sirve para preparar la próxima guerra; que será aún peor.

Ethos enfrentados. Algo que no es nuevo por lo que esta reunión de Xi Jinping y Putin no deja de ser el sonido de los tambores de Queronea. Está por ver el resultado final de la batalla defintiva; que la habrá.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 marzo 2023

 

DESTITUIDO EL JEFE DE LOS EJÉRCITOS General de División Rafael Dávila Álvarez

General Eberhard Zorn.The Chief of Defence de Alemania

«No hay nada más reservado que un militar en activo ni nada más activo que un general en la reserva».

El mayor cargo militar de los ejércitos alemanes, el general Eberhard Zorn, The Chief of Defence, (equivalente en España al Jefe de Estado Mayor de la Defensa), ha sido destituido de su cargo. Dicen que por unas declaraciones que hizo el pasado 2022 sobre la situación de la guerra de invasión a Ucrania en las que dudaba de la capacidad militar del ejército ucraniano para, en esos momentos, expulsar al invasor ruso de su territorio.

No creo que esas declaraciones sean la razón de su destitución, sino que el tema va más allá de una apreciación personal y el fondo de la cuestión, que es una cruda realidad de mayor envergadura que una simple opinión, sea lo que sobre la guerra haya expuesto a su Gobierno de una manera real y detallada.

Porque el general Eberhard Zorn no es cualquiera, sabe muy bien de lo que habla y su opinión, guste o no, está fundamentada en la información y el análisis del proceso bélico del que conoce hasta sus más mínimos detalles. Quiero decir que cuando se ocupa un cargo como él ocupa no se tiene opinión personal, sino la de un informado y estudiado general que ha recibido miles de informes sobre la situación y habla como resultado de serios y concienzudos análisis. Que se pueda equivocar es ley de guerra donde el azar y la fricción clausewiana mandan casi siempre.

La suya no es una opinión aislada, eso es seguro, y no sé el alcance de la misma más allá o más acá de su propio ejército y de la OTAN.

Cada vez que a través de la imagen o la palabra analizo esta guerra dejo claro que en general no disponemos de más información que la que los medios de comunicación, a través de sus enviados especiales, los milbloger, o entidades cualificadas que siguen el proceso, nos remiten sin que haya el más mínimo pronunciamiento de profesionales en activo que nos den a conocer detalles de lo que allí ocurre. Esto es lógico por lo que nuestra palabra es un simple análisis de factores basados en los estudios y el conocimiento del arte y la ciencia militar. Eso es todo.

También he dicho que asistimos a una guerra donde la información ha sido sustituida por la desinformación y el confusionismo a lo que cooperan con gran acierto los silencios de muchos. Porque no siempre hay que hablar, pero hay veces que es peor callar.

Todos mienten y nadie habla; todos callan y todos hablan; todos dicen la verdad a la vez que mienten. Nunca sabes quienes son los unos y los otros.

Me hago eco de Kant: «la veracidad es absoluta e incondicionalmente exigible, sea cual sea el inconveniente que de ahí resulte», incluso en la guerra, o si no mejor no la hagas, o no digas nada.

Otra importante cuestión que debemos dejar claro los que hablamos de la guerra es que lo que exponemos es el análisis de lo que en nuestra opinión está ocurriendo y puede ocurrir y no lo que nos gustaría que ocurriera. Ese es un factor importante porque intentar llevar el análisis a favor de una opción, la que nos gustaría que fuese, cuando una vez analizados los hechos vemos que eso es casi imposible o muy difícil, sería un error y el mentir podría tener graves consecuencias.

Mejor estar callado y ya sabemos lo que eso significa.

El general Eberhard Zorn, a diferencia de nosotros, está informado, muy bien, tiene datos para basar su análisis, es conocedor de las tácticas y técnicas de la guerra moderna, y conoce muy a fondo la estrategia política y militar de Alemania, de la Unión Europea y de la OTAN. La opinión dada en aquella entrevista del año 2022 en la que declaraba que «Ucrania realiza contraataques, con ayuda de los cuales puede recuperar lugares del frente, pero no puede hacer retroceder a Rusia en un frente amplio» era una cruda realidad y lo sigue siendo y en ello coincidimos la mayor parte de los analistas.

Porque el arte de la guerra no responde a los deseos, sino a la cruda realidad que surge del análisis de la misión, el terreno, los medios y el ambiente, algo que solo hacen los militares y no aquellos que creen que la guerra es agua de rosas de lo que ya avisó Napoleón y Clausewitz.

Destitución o no del general alemán no es la cuestión.

Lo verdaderamente grave de la situación es saber si en esta cruel guerra de invasión se está escuchando a los profesionales del arte de la guerra o solo es una cuestión política y económica. Intereses que cada vez se enredan más por la falta de valores entre los que nos mandan.

Porque la guerra no se gana con desear ganarla sino con la voluntad de vencer y mandos que sepan manejarla, junto al armamento y un planeamiento real y eficaz. Y con valores morales.

En definitiva creo que la destitución del general ha sido más por decir lo que nadie quiere oír lo cual es un grave error cuando se trata de asuntos de guerra. Estos tiempos son capaces de poner al mando político, e incluso militar, a hombres que piensan que el Ejército ya no está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa lo que significa acabar con la voluntad de vencer.

Doy fe.

El maestro Jiménez Lozano dijo que «la corrección política es un adiestramiento a los totalitarismos, y éstos celebran su triunfo cuando todos mienten, los de arriba y los de abajo». Yo no les voy a mentir.

Ya saben ustedes el dicho: «No hay nada más reservado que un militar en activo ni nada más activo que un militar en la reserva».

Añadiría: como debe ser. Claro que sin exageraciones. En España siempre ha sido mayor el silencio, casi total, que la expresión.

Creo que eso es algo bueno porque uno de los grandes problemas que tiene la desaparición del servicio militar obligatorio es el cada vez mayor distanciamiento entre los ejércitos y los ciudadanos a los que sirven y así ocurre que llegan a tener muchos de ellos la conciencia de que el soldado es un bombero o cosa parecida.

Acabamos creyendo que otros vendrán que nos defenderán y cuando llegamos a casa el enemigo está en la cocina.

Rey don Sancho, no me digas que no te aviso.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 marzo 2023

 

 

GUERRA DE UCRANIA 16.- LA BATALLA QUE CAMBIÓ EL MUNDO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«En la actualidad aún se oye el eco del antiguo ideal encerrado en el mito de las Termópilas: es el concepto de que hay valores por los que merece la pena morir y también vivir» (Paul Cartledge, Termópilas. La batalla que cambió el mundo).

No solo se oye: se repite: Ucrania. «Ve, caminante, y di en Esparta que nosotros caímos aquí en obediencia a sus leyes».

Merece la pena morir y es Credo para muchos soldados entre ellos los legionarios españoles que proclaman: «El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

Cara es la libertad; hay que defenderla con la vida, pero es tarde cuando se traiciona la historia de los que se sacrificaron por ella.

Dice Esquilo: «La victoria de Grecia sobre Persia fue la lanza sobre el arco, ¿Cómo le irá a Jerjes, el Rey que nació de Darío? ¿Será vencedor el disparo del arco? ¿O ha prevalecido la lanza de punta de hierro?».

Habla simplemente del valor; de defender las leyes y la vida de los tuyos, pero sin miedo a lo que ello supone; casi siempre perder la vida. Según se entienda: o ganarla.

Ucrania es el paso, el desfiladero por donde se cuela la traición de Efialtes. Ucrania es Maratón, Termópilas, Salamina, ¿Platea?Estamos avisados. La retaguardia va a quedar desguarnecida. El mar Mediterráneo vuelve a ser el juego y Oriente y Occidente se miran y penetran. Ahora después de tanto tiempo sigue todo igual, pero peor. Ya no se forman hombres que suben a la escala de lo mitológico y se sitúan entre los dioses y los hombres. Sólo alguno. Cuando la necesidad de ellos obliga, se buscan y se crean. En Ucrania los héroes mueren cada día entre el olvido o ligeras lágrimas del amigo. La guerra une más que la paz, es una nueva familia que hermana para crear la obra mayor del ser humano: ser libre. Por ello se muere. O se vive.

También otros son capaces de luchar —mandar a otros por ellos—para privarte de la libertad en base a encontrar la suya perdida, quizá a esconderla como si no existiese: solo la sumisión sirve de forja a algunos corazones.

Es una historia ya muy vieja que lleva al hombre a la lucha más animal conocida: el deseo de ver muerto a quien no piensa como tú, a aquel que no puedes dominar y doblegar a tu gusto y manera.

Se luchaba con la lanza. El arco persa era detestado porque lo usaba el cobarde, ese que escapa cuando llega la hora de batirse cara a cara.

O cometía traición:

«¿Dónde paran, ¡oh Pándaro!, tu arco

y tus aladas flechas y tu fama?

Nadie contigo en arco rivaliza

aquí al menos; ni tampoco en Licia

de ser mejor que tú nadie se jacta…»

(Ilíada Canto V, 171, 173).

Pándaro había roto la tregua. La lucha con el arco era considerada una cobardía. Hasta que se impuso Apolo, el dios que hiere de lejos.

La flecha se lanza sin que te salpiquen sus efectos.

Hay un cuerpo a cuerpo en Ucrania que no es digno de estos tiempos; cuando otros disparan desde lúgubres sótanos sin sentir el efecto de la flecha que destroza desde la inocente distancia de los que aún no pueden coger ni arco ni lanza. Aprenden a odiar y a cuidarse muy mucho olvidar aquella flecha. Aprendices de Apolo como semidioses y de Odiseo como hombres. Su vida será venganza por aquella flecha y buscarán al que a escondidas guerreaba. Querrán ver su cara, aunque sea por última vez.

Esta es una guerra de máxima crueldad donde se forman barreras de hombres que sirven de parapeto mientras se lanzan las flechas sobre sus ciudades como si de un videojuego se tratase.

La victoria será de la espada, aunque sean pocos los que la manejen.

Como Pándaro tendrán que renunciar a las flechas cuando llegue el momento decisivo. Porque los campos de cereales quedarán sembrados solo de odio. Y este, tarde o temprano, sin mediar el tiempo de las nubes, crece y crece sin secarse; hasta que arde por todas sus parcelas. No hay flecha que apague el odio de la guerra.

«Y así

los dejé y como infante me he venido

a Ilio, en mi arco confiado

que, cual se ve, de nada me valdría.

Porque ya a dos caudillos disparé,

al hijo de Tideo y al de Atreo,

y sin duda, de entrambos brotar hice,

pues di en el blanco, sangre,

pero más excitéles el coraje».

Por muchos que sean, por muy lejanas y mortíferas que sean sus flechas, por mucho odio que siembren, los pueblos han vivido y entregado su vida por la libertad. Es decir porque nadie se les imponga violenta —o pacíficamente— con armas —o engaños— para someterlos a su voluntad —o a su negocio— que requiere amansar las conciencias.

Son cosas, no de la historia, sino de la libertad: no ser esclavo de nadie. También de no desear nada de lo que ofrece el dios que hiere de lejos y en silencio.

Triunfará la verdad: el cara a cara, desnudos uno frente a otro. Claro que eso no será ahora ni por ahora. Eso fue cuando la sabiduría: antes de nacer Platón.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 marzo 2023

 

 

FERROVIAL ¿POR QUÉ TE VAS? Rafael Dávila Álvarez

«La patria no es solo hacer patrimonio, es ser solidario, arrimar el hombro y ayudar cuando tu país lo necesita, estamos hablando de la tercera fortuna de España» (Presidente del Gobierno de España).

¡Ay la libertad! ¡Ay Gobierno de mis entretelas! ¡Tan patriótico! En tromba salen ahora sacudidos porque alguien ha osado no aguantar más un arbitraje dictado a su capricho y sin más garantía jurídica que la de iletrados cumplidores del dictado(r).

No cometeré el error de hablar de lo que desconozco así que la repercusión económica y los aspectos empresariales del traslado de la sede de Ferrovial no la juzgaré, aunque pienso que nada se tambalea para los accionistas, sino todo lo contrario y Europa es España y España es de Europa, o al menos eso nos venden a diario. Ganará España y su prestigio; perderá quien la quiere empobrecer.

¡Ay la imagen de esta pobre España en manos de quien está!

«Una de las cosas, dijo a esta sazón Don Quijote, que más debe de dar contento a un hombre virtuoso y eminente, es verse, viviendo, andar con buen nombre, por las lenguas de las gentes, impreso y en estampa…».

No; no andamos con buen nombre. Aquí se dice hoy lo contrario de mañana y nadie se fía de nadie ni es de fiar quien manda ni quien obedece que cuando cuenta te has dado España te han robado; los mismos que antes te han prometido y jurado, los que por norma tienen el engaño y, encima, se ríen en tu cara y te envían al algoritmo del más votado; que va siendo un descaro.

Se va Ferrovial, ¿por qué te vas? Inseguridad ¿Jurídica? Casi que me voy allá donde la libertad.

De lo que no me cabe la menor duda es que el Gobierno de España queda en muy mal lugar, lo cual era de esperar y razones hay más que sobradas.

«Aur, aur… Desperta ferro», era el grito de guerra de los almogávares. El de la empresa española Ferrovial ha sido parecido, pero no de huida como algunos pretende calificar, sino de encontrar libertad sin ira, como antes se cantaba, encontrar posiciones estratégicas que le permitan vencer: fuera y dentro. A todos nos vendrá bien su ejemplo.

«Agur, agur… España» ahora suena como un primer ataque, aviso a navegantes de que estos mares están minados y hay que tomar posiciones para recuperarlos. Estrategia y táctica que con buenos generales hará que volvamos triunfantes al echar a los piratas.

¿Por qué te vas? Lo más fácil es escuchar las mentiras a modo de claves, las que pronuncian los patrióticos de un Gobierno que en tromba hablan de esos valores cívicos olvidando los que arrastran con ellos: el independentismo y las razones para que el ingenioso hidalgo haya puesto de moda «Que te vote Txapote» (el patriota). ¿Por qué será? Silencio de muerte abrazados a quienes no les preguntan ¿por qué? Hay que abrazarse con la serpiente salida del odio.

Laocoonte avisó y para ello clavó su lanza en la panza del caballo y de inmediato sus hijos fueron comidos por las serpientes.

España se muere. ¿No estará ya muerta?

«Cuenta el viejo Herodoto que, vituperados unos soldados egipcios por haber pasado a servir a otro pueblo, e invocándoles el nombre de la patria, contestaron señalando sus partes genitales: “Donde va esto, va la patria”».

Aquí nadie se va a servir a otro pueblo (¿Europa es otro pueblo?) sino a levantar el nombre de España allí donde se puede hacerlo en libertad, sin que nadie meta mano en donde no debe, en donde la honradez y el control se mide con la misma vara de medir sin cambiar las reglas de juego con el «pito del partido», allí donde eres libre para ir o quedarte, donde se Gobierna para gestionar la libertad y no para minarla e ideologizarla  y desde se construirá más España que la  que aquí se destruye.

Con patriotismo y no enfrentando a la gente y dividiendo los unos a mi derecha los otros a mi izquierda. De hunos y hotros…

«La patria no es solo hacer patrimonio…».

¿Lo es renunciar a ella, a su historia?, ¿lo es repartirla entre los nuevos hunos independentistas y lo hotros: («que te vote Txapote»)?

¿Recuerdan?

Al insultador de oficio le contestaría: «A mí me deshonra mi patria; pero tú eres el deshonor de la tuya».

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 marzo 2022

PRESENTACIÓN EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA EN ZAMORA.

 

Este próximo jueves día 2 tendré el honor de presentar mi libro El nuevo arte de la guerra en Zamora invitado por Club La Opinión (El Correo de Zamora). El acto será presentado y moderado por Carmen Ferreras, Embajadora de las Fuerzas Armadas, y contará con las intervenciones de Gabriel Albiac que forma parte esencial del libro no solo por su prólogo, sino por las largas enseñanzas que de él recibí y sigo aprendiendo. Así mismo la amabilidad del Coronel José Andrés Cuellar que fue Delegado de Defensa de Zamora  hace que podamos contar con su presencia.

Están todos ustedes invitados y deseamos acompañarles en esa tarde que se presenta fría en temperatura ambiente, pero auguro que será caliente en esta palpitante actualidad que todo lo llena: la guerra. En lo que a nosotros afecta pondremos paz y sosiego para mejor entender algo tan viejo como la guerra, pero que sigue persiguiéndonos  como una pesadilla. ¿Por qué? Se lo explicamos este jueves.

General (R:) Rafael Dávila

Blog: generaldavila.com

GUERRA DE UCRANIA 13.- EL FINAL DE LA GUERRA General Dávila (R.)

No hay arma más poderosa que la palabra. Su velocidad, alcance y efectos son incomparables. Atraviesa muros, traspasa al mar y la tierra tiembla al escucharla. El cielo se precipita hasta los infiernos y lo único que no logra es el inverso camino.

No todo lo puede, el límite es por ahora un desconocido que no se ha dado al hombre. Casi, por tanto, todo lo puede, lo sabe lo dice y lo desdice. La palabra delata, lo hace más allá de una mirada y mata como la herida del silencio.

Estuvo a punto de la delación Helena: «Tres veces anduviste alrededor de la hueca emboscada tocándola y llamando por su nombre a los más valientes dánaos y, al hacerlo, remedabas la voz de las esposas de cada uno de los argivos».

Sinón, héroe o traidor, ¡vaya usted a saber!, no utiliza armas, sino el engaño de su palabra. ¿Hay peor artillería? Vencer con lo que las armas no han logrado en diez años. Más que toda la guerra, que todas las guerras.

¿Por qué esperar tanto a que la palabra sea mediador y salgan los hombres de las trincheras si tarde o temprano habrá que hacerlo?

Algunas claves en palabras:

—Sin la ayuda occidental no hay guerra. Ucrania hubiese sido invadida, al menos hasta el curso del Dniéper junto a su capital Kiev. Pero por la libertad y el honor merece la pena morir. Es más triste vivir como un cobarde.

—Con más ayuda occidental, en tiempo y oportunidad Rusia hubiese sido ya vencida. En junio del 2022 Rusia se retiraba. Bastaba un empujón.

—Rusia no puede perder la guerra. Tampoco ganarla. Algo habrá que hacer y esa clave de guerra podría ser introducir el caballo de nuevo en Troya. «Cuando los arqueros creen muy distante el blanco y conocen bien el alcance de su arco apuntan a mayor altura que el objetivo deseado con la finalidad no de llegar con la flecha a tanta altura, sino de alcanzar el blanco propuesto» (El Príncipe. Maquiavelo).

—Entre Rusia y Estados Unidos, más allá de Ucrania, esta Europa. El arquero levanta su arco.

—Europa se ha encontrado dividida y sin defensas. No daba crédito y veía sus arsenales vacíos.

Ese objetivo del arquero debe ser más alto que el actual. Taiwán puede esperar mientras se negocia el fin de la guerra, como otras parcelas de las que nadie dice nada, pero ahí están, con palabras distintas a las de ayer.

Palabras. Misiles. Obras estratégicas ambas para los que hacen de la guerra un negocio donde mueren los que menos tiene que ver con ella.

Los espías han avisado. Esto dura demasiado y hay que ponerle fin. «Son gente que pueden ir y venir y transmitir informes. Como espías flotantes debemos reclutar hombres inteligentes, pero de apariencia estúpida, y hombres intrépidos, a pesar de su aspecto inofensivo; hombres ligeros, vigorosos, audaces y valientes, acostumbrados a las tareas humildes y capaces de soportar el hambre, el frío, la suciedad y la humillación» (Sun Tzu. El Arte de la guerra).

En la actual situación sonroja ver como en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi, se inauguró la exposición internacional de armas IDEX 2023. La delegación rusa en este festival de armas estuvo encabezada por el Ministro de Industria y Comercio de la Federación Rusa, Denis Manturov, quien dijo que «el interés internacional en las armas rusas ahora se incrementa a la luz de su eficacia en el marco del Nuevo Orden Mundial».

El final de la guerra llegará mientras ya estamos preparando la próxima.

«Siempre, en lo que yo recuerdo, o bien se hizo la guerra o bien se ¡discurrió cómo hacerla; ahora discurrimos, dentro de nada la haremos; y cuando la hayamos acabado volveremos a discurrir sobre ella» (Maquiavelo).

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

27 febrero 2023

 

23F. POR MUCHO QUE ESCUCHÉIS, NO ENTENDERÉIS…

images (2)Entre pícaros y juglares, funámbulos y trileros, se mezclaban unos aprovechados mensajeros que vendían o intercambiaban sus indecentes propuestas amparados en lo que decían representar. Aprovechando los festejos en algunos pueblos leridanos, adecuada cobertura para no llamar la atención, tanteaban al personal a la vez que medían sus capacidades. Se intercambiaban informes personales y hubo inconfesables delaciones, lo que obligó a refugiarse en las alcantarillas para seguir con la negociación política. Nadie se sorprendió al verse en tan extraños lugares y con tan singular compañía. Aquello te hacía importante en una España que se encontraba navegando por un proceloso mar. Entre el ruido y la música alguien elevó la voz, “es necesario un golpe de timón”. Unos lo oyeron y otros se hicieron los sordos, pero los más se preguntaban ¿quién lo ha dicho?, que en la intimidad se convirtió en ¿quien te lo ha dicho?, sutil matiz que creó incertidumbre y hasta equivocadas interpretaciones. Se oyeron muchas cosas, tantas cosas que se oyó ruido, mucho ruido. Todo terminó un 23F en lo que pudo ser una tragedia. Después desaparecieron casi todos, no hubo protagonistas, y por un tiempo se hizo el silencio. Pero una vez vacunados, y amparados en la necesidad de controlarlo todo, volvieron las intrigas, los dosieres, los tahúres y los juegos peligrosos. Ya no había militares. Hasta las clausuras fueron controladas y se compraron traiciones tanto en oscuros mercadillos como en iluminados salones enmoquetados. Informes, dosieres, dinero, poder, y el enigma que vuelve acusándose unos a otros. ¡Cuántos secretos!, tanto por saber y mucho que esconder. Anclados en el tiempo, sin evolucionar, seguimos en la intriga; sólo algunos, muy pocos, saben algunas cosas y los porqués. Van desapareciendo los que conocen el guión y al guionista que lo escribió; se pueden ya contar con los dedos de una mano. Nunca hablarán porque…

Ahora son los contadores o inventores de historias los que se enzarzan en la polémica y publican hasta los más mínimos detalles de lo acontecido, envuelto en la permanente duda que empaña nuestra historia. La duda y la polémica mantienen vivos y recientes los hechos oscuros que no por juzgados quedan aclarados. Vuelven el recuerdo y las palabras, las imágenes grotescas del tricornio pistola en mano, libros, artículos, nuevas interpretaciones… y más dudas.

Se conjugaba entonces el verbo saber en presente indicativo, “yo sé, tú sabes, él sabe” y ahora se conjuga en pretérito imperfecto simple “yo supe, tú supiste, él supo”, aunque alguno haya preferido escudarse en el pluscuamperfecto “si yo hubiese sabido”. Lo que cada uno sabía, decía saber o dice saber, no ha logrado componer el puzle al completo.

Antes del Golpe de Estado en política se jugaba a conspirar; la prensa aireaba sin descanso y sin rubor, incluso alentaba, situaciones de dudosa constitucionalidad; los servicios de información, militares, y de cualquier otra índole, eran Mortadelo y Filemón o así pretendían hacerse ver; un autor material del golpe, que había sido condenado por algo parecido, estaba, se supone, sin vigilancia; todos sabían, todos insinuaban, todos informaban y se informaban…y nadie hizo nada o no quiso saber nada. Todos dejaron hacer sin saber que hacer, sin querer hacer, hasta que Goya con sus pinceles trazó el cuadro más negro de nuestra historia reciente. No fueron las Fuerzas Armadas ni la Guardia Civil las autoras de este horrendo cuadro. En su mayoría presenciaron, como todos los españoles, atónitas y avergonzadas aquella comedia sin saber  quien la representaba. En el cepo cayeron los conejos y se escaparon los zorros, aunque allí dejaran su olor que llega hasta nuestros días.

Se ha escrito y se seguirá escribiendo; se ha insinuado y se seguirá insinuando; se han ocultado datos y se seguirán ocultando; se ha novelado y se seguirá novelando; se ha mentido y se seguirá mintiendo. Cada uno vive con su verdad pero las operaciones con estas verdades dan los mismos resultados que los misteriosos números primos sólo divisibles por uno y por sí mismos.

Quizás todo sea más sencillo de lo que pensamos y el error fue que en el Congreso sonó aquella tarde una música estridente muy distinta a la esperada por algunos.

Sólo nos queda un concierto malinterpretado- y peor dirigido-, gracias a Dios, por unos actores que repiten: “lo que yo dije”,  y “lo que quería decir”; “lo que yo hice” y “lo que yo tenía que hacer”; y el aderezo, “no era eso” “no era eso”. Todo unido por un tenue hilo de seda que enlaza lo abstracto y lo concreto, lo que sabemos y lo que no sabemos; lo que ciertamente pasó y lo que supuestamente algunos sabían que tenía que pasar.

Por mucho que escuchéis, no entenderéis; por mucho que miréis, no veréis.

Aquello pasó a la historia trágica o cómica de España. Ahora los golpes de Estado se dan desde las Instituciones y sin mover un dedo. La Ley los ampara a través de sus intérpretes.

23 febrero 2023

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)

Blog: generaldavila.com

 

 

ARTÍCULO PUBLICADO EN ABC POR EMILIO ROMERO EL 31 DE ENERO DE 1981(un mes antes del Golpe).

Las tertulias de Madrid

Madrid era anteanoche un heredero de tertulias. Casualmente me encontré en dos: en la primera tuvo

lugar el nacimiento de la noticia de la dimisión de Adolfo Suárez, y algún día la contaré por ¡lustre, por

excitante y por galdosiana. En la otra, tenía el carácter exuberante de un despliegue de las hipótesis.

Todavía en España la democracia es un sistema provisional y la dictadura una contingencia histórica.

Aquí no se estabiliza otra cosa que las cordilleras. El ambiente era de «acontecimiento nacional» y esto

habría que inscribirlo más cerca de la psicopatía que del raciocinio. Ni el suceso, ni el personaje que lo

protagonizaba merecían la ansiedad, ni la masturbación mental. De Gaulle, Churchill o Adenauer —tres

personajes históricamente universales— no produjeron en sus países, con su marcha, conmoción, sino

noticia de interés a toda plana y episodio interesante de normalidad democrática. Los dos grandes temas

eran «los estímulos de la dimisión», la verdadera revelación histórica de las causas de la marcha —que es

un ovillo y no un hilo— y las profecías sobre el sucesor. Para lo primero se precisa una mentalidad

analítica a lo Pedral Ríus en el legajo del asesinato de Prim. Para lo segundo, la exigencia es menor; basta

un retrato-robot de las condiciones necesarias. Dentro de lo que hay en los cuadros de UCD salieron

siempre Leopoldo Calvo-Sotelo y Landelino Lavílla. Y por todas estas cosas: por una exigencia de

integración; Suárez había separado. El sucesor tenía que reunirse o juntar. Tendría que estar familiarizado

con la economía, que es la exigencia principal en todos los presidentes actuales de Europa.

Y hasta sería también un mérito conocer Europa en sus entresijos económicos. Tendría también que tener

algunas

condiciones parlamentarias de conocimiento de cosas y de repentización. No debía alarmar a la izquierda,

a los militares, a la Conferencia Episcopal. Y, por supuesto, tendría que ser un hombre de clara confianza

para la Corona, en primer lugar porque el Rey es el protagonista principal de la restauración democrática

la Monarquía de todos—, y después porque la relación obligada entre e! presidente del Gobierno y e! jefe

del Estado no autoriza sombras recelos. De todas maneras, la primera acción de posibilidades que ha de

tener el sucesor de Suárez es la aceptación e identificación de su partido, representado ahora

principalmente en sus parlamentarios. El partido y el Congreso de Mallorca son todavía una nube.

Después de esta presunta normalidad de procedimientos, se manejaba otro factor que no debo silenciar, y

es que se decía que aquí están pasando cosas que obligan a una remodelación sustancial. Si para hacer

esto UCD no proveyera, entonces existiría la vía de «un hombre ajeno y políticamente bendecido».

Ahora o pasado mañana. Un tranquilizador neutral y en aquel objetivo. Eché entonces un vistazo a los

profesores y a los militares, y de profesores me rendí. Los había, pero en la endoesfera. Estimulé entonces

a la imaginación y encontré al general Alfonso Armada. Todo esto no quiere decir otra cosa que las

tertulias de Madrid eran prisioneras del «clima esotérico de las hipótesis» que decía Rusell. Pero hay una

realidad que me consta, y es que lo que pasa es tan importante, o tan grave, que no es aceptable ningún

continuinlsmo. Un golpe de timón, en la versión Tarradellas, es un golpe de timón. No le demos

vueltas.—Emilio ROMERO.

OFENSAS A LA BANDERA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Junts mueve la bandera de España en el Congreso e Inés Arrimadas la coloca. El Mundo

España y sus Fuerzas Armadas son la prioridad de este blog. Dicho de otra manera: España y su unidad, su historia y tradiciones, su cultura, es decir el conjunto de todos los españoles representados en sus símbolos: la Bandera, el Escudo, el Himno Nacional. De tal manera que cualquier ofensa de las que a diario se lanzan contra nuestros símbolos y sus Fuerzas Armadas es motivo de denuncia y de réplica por nuestra parte, aunque el ofensor no sea para tenerlo en cuenta por su incultura democrática. Lo que ocurre es que uno a uno, esta incultura democrática suma y se instala en las instituciones para nutrirse del esfuerzo y buena voluntad del conjunto y, lo que es peor, ser admitido por el partido en el Gobierno, encamarse con ellos para destruir desde dentro la unidad de España y la convivencia democrática.

Este preámbulo viene porque la portavoz del partido independista Junts, Míriam Nogueras, pretendió mostrar su falta de educación democrática, y de la otra, retirando de su proximidad la bandera de España, la suya, cuando hablaba, no sé para qué ni por qué, en el Congreso de los Diputados. Le guste o no, la señora Nogueras sabe que esa bandera que pretendía alejar de su proximidad es la suya, lo es y será, por lo que mucho será su dolor al tener que soportar los colores de nuestra bandera y así será día a día hasta el final de los días. No hay quien la cure este mal antidemocrático. Es para siempre. Lo sentimos.

La unidad de España no hay ni habrá quien la destruya y su bandera será hoy, mañana y siempre. Ofende quien puede y no quien quiere. No hay quien pueda.

Nos indignan las ofensas, incluso las concesiones de nuestro Gobierno al independentismo, que tenemos que soportar, al ver la calaña de sus compañeros de viaje. Pero nada de eso nos intranquiliza, solo nos indigna temporalmente, porque sabemos que tarde o temprano las aguas volverán a su cauce porque no hay quien pueda con España, con su bandera y sus símbolos, su unidad. Nadie destruirá España; ni su Ley. Van a rabiar durante todo el tiempo porque España seguirá siendo España y sus Fuerzas Armadas cumplirán con su deber y su misión constitucional.

Hubo España, hay España y siempre habrá España; y españoles para contarlo y defenderlo.

Lo siento señora Nogueras, va a tener la bandera de España muy cerca, siempre, para siempre, y si no le gusta váyase del Congreso, deje su sueldo y prebendas que la Patria, la suya también, España, le da; y que le vaya bonito.

Conviene que recuerde que:

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución».

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007:

«La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento».

Es cierto que la Bandera de España no se iza en todo el territorio nacional. En Cataluña y en muchos rincones del País Vasco se ha arriado la Bandera de España. Incluso se la ofende a diario. Nadie hace nada, no pasa nada.

No lo olvidemos. Pero es coyuntural. Les aseguro que es coyuntural.

España aguanta y resiste. Sus enemigos no. Caerán derrotados por la Ley y por los españoles que levantan España cada día con su esfuerzo, respeto, educación y amor a España y su bandera. ¿He dicho pocas veces España? Pues lo diré de nuevo: ¡Viva España!, y su bandera.

Mañana será otro día. Lucirá la bandera de España. Como ayer, hoy y mañana.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog generaldavila.com

22 febrero 2023

 

¿ESTÁ USTED DISPUESTO A DEFENDER LA UNIDAD DE ESPAÑA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Publicación del Estado Mayor de la Defensa (EMAD)

El resultado de la encuesta ha sido: «Depende».

¿Maneja el Ministerio de Defensa encuestas, datos, prospectivas sobre la disposición de la población española para defender lo que dice la Constitución?

Está bien eso de «Depende».

Podría ocurrir que Antonete Gálvez, diputado federal, huertano o no, declarara «…el Cantón de…» y el Capitán General (ahora con nombre más… y menos…telegrafiase (o pusiese un wasap) al Jefe del Ejército o al Rey (?): «A las seis mañana castillo Galeras ha enarbolado bandera turca» mientras la bandera roja anuncia la República Federal.

Antonete fue el terror del Mediterráneo, bombardeó Alicante, se enfrentó a escuadras extranjeras y quiso invadir el resto de España. Algún televisivo golpista de ahora es su vivo retrato, pero en cobarde.

El cantonalismo en marcha.

No se lo tomen a broma, ocurrió, acaba de ocurrir y volverá ¿para quedarse?

Por eso: «Depende». ¿De qué depende?

¿Defender qué? Nada que bombardear, nada que defender, nada que objetar. Se hace y basta y si la Ley dice que eso no se debe hacer, se cambia la Ley con efectos retroactivos. Nunca en España ni en época del tan traído a colación jefe del Estado, Francisco Franco, se manejó el orden y la ley tan a la orden y dictado del que dicta y ordena con la sutil interpretación de sus asesores ento(enfan)gados.

Estamos ante una situación muy preocupante porque para colmo la otra alternativa política está dividida y confundida sin distinguirse las churras de las merinas y la soberanía popular sin enterarse de nada de lo que ocurre tras las bambalinas, que es mucho y muy grave. Nunca hubo tanta ocultación y oscurantismo, nunca la política se hizo tan a escondidas y nunca los medios estuvieron tan al servicio del poder u otros poderes.

España no requiere Defensa porque ya ha perdido la guerra. ¿Defender qué?

Encuesta va y viene. El Instituto de Estudios Estratégicos, perteneciente al ministerio de Defensa, se pronunció allá por el año 2015 con los resultados de una encuesta del CIS en la mano. Si este tipo de encuesta se sigue haciendo la deben guardar muy en secreto. Los resultados empeoran.

Solo un 16,3% de la población española estaría dispuesto a defender a España ante una agresión extranjera. Apaguemos y vayámonos. Más del 50% se reparte entre rechazar o se muestra reacio a tomar parte en la defensa de España. El último que apague la luz.

¿Para qué seguir con tanto engaño?

No se han vuelto a hacer más encuestas de ese calibre. ¿Asustan? Las cosas han cambiado: a peor.

Ahora el ministerio prefiere otras encuestas: ¿Están ustedes contentos con nuestros soldados?

No necesitamos saber lo que opina España sobre sus Fuerzas Armadas, es harto sabido, sino lo que opinan sobre la Defensa de España, de la Constitución, de la Ley y su disposición a luchar por ella y el orden constitucional si necesario fuera. Saber lo que opinan sobre ellos mismos y su postura de indolencia ante España a la que ni sienten ni padecen, sin melifluas actitudes y sin querer el resultado de «que contentos están todos con sus soldados». Esa no es la cuestión, sino enseñar y defender las razones por las que hacen falta los soldados y cuál es su misión verdadera. No estar contento con su papel de ONG, sino con el auténtico de soldados para la guerra. Porque a día de hoy cerca de tres mil efectivos de nuestras Fuerzas Armadas están en guerra, a las puertas de la guerra o para evitar una guerra, en 17 misiones en el exterior. Hace falta material de guerra, munición, equipos muy caros, pero sobre todo y ante todo que la soberanía popular se entere y asuma que estar hoy en el mundo significa tener un Ejército muy preparado y dotado. El resto es perder y perderse, ser más pobres y menos desarrollados. Las Fuerzas Armadas dicen como la canción: «No me quieras tanto, quiéreme mejor»

Si no asumimos esta cruda realidad, estamos engañando a la soberanía. Claro que está primero por definir quién es el soberano, quién ejerce la soberanía, como se impone y quien la maneja a su capricho. También, que se esconde detrás del secreto que se oculta a la auténtica soberanía que parece debería ser la popular y no la dedal.

No sé lo que hace la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados, si están informados, si nos informan, si nos oyen, si oyen, si les cuentan algo que es tan secreto que la soberanía se queda entre unos cuantos, ¿es que hay tantos secretos? De cintura para abajo.

¿Está usted dispuesto a defender la unidad de España?

Les daría un par de direcciones para que fuesen allí a preguntar, pero ¿para qué?; ustedes saben muy bien el código postal; incluso lo que significa «arrimar al código».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 febrero 2023

 

 

 

UN COCIDO LEGIONARIO EN PALACIO REAL DE MADRID General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cocidito Legionario,

que han tocado ya fajina,

huele a Tercio de Extranjeros

con sus cien años encima.

Cocidito Legionario

de Dar Riffien y Tahuima,

alegría de furrieles,

¡atenta la compañía!

Me reengancho de este rancho

si sus garibolos veo,

Cocidito Legionario,

Cocidito Legionario,

¡y que se mueran los feos!

A esta letra del Cabo de la Topográfica y General del Ejército de las Letras D. Antonio Burgos Belinchón pónganle ustedes la música del estribillo de «Cocidito Madrileño» de Pepe Blanco y degusten un cocido en la Hermandad Nacional de antiguos Caballeros Legionarios en la Capital, calle San Nicolás. El mejor cocido de España porque es el único que se hace con garibolos y el alma legionaria de la familia de Angelines, su marido Félix y sus hijos Mª Ángeles, Natalia y Juanfe. Más que amigos; te cuidan como en familia, que lo son; legionaria y que mucho se hacen querer.

El año 1921 en el hospital de sangre de Málaga se recuperaban de sus heridas muchos legionarios que venían de la campaña del Rif y entre ellos se encontraba el teniente de legionarios Sr. Sampietro al que una de su heridas, en concreto la tercera, le había destrozado la boca; una bala le explotó en su interior y hubo que restituir la mandíbula. S.M. Alfonso XIII, acompañado de la Reina Victoria Eugenia, visitaron el hospital y hablaron con el teniente de la Legión al que atendió el médico odontólogo Florestán Aguilar enviado por el Rey.

Cuando hablaban del tiempo de su recuperación el Rey le dijo que sin prisas a lo que el teniente Samprieto le contestó

—Majestad no quisiera irme de aquí hasta que no esté en condiciones de comerme un buen cocido.

El pobre teniente legionario no se acostumbraba a vivir a base de caldos y otros líquidos. Don Alfonso no lo dudó y después de hablar con la Reina le dijo:

—Todo está arreglado. El próximo cocido lo comerás con nosotros en Palacio.

No sabemos si aquel almuerzo palaciego tuvo lugar; o no. El final de la historia es libre, pero seguro que bueno. Por si acaso existe la posibilidad de acercarse al Palacio Real y preguntar por sus alrededores. Los mirlos que corretean por los setos de arrayanes de la Plaza de Oriente guardan el secreto.

Hoy se puede comer ese cocido, no será en Palacio, pero si a su vera, en la Hermandad de la Legión donde el cocido madrileño se hace con los mejores garibolos del mundo y el alma legionaria. Ni en Palacio.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 febrero 2023

 

 

GUERRA EN UCRANIA 12. ¿HACIA EL FINAL DE LA GUERRA? ¿CÓMO SERÁ? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Acabamos de oír al Secretario General de la OTAN Stoltenberg: «La nueva ofensiva rusa en Ucrania ha empezado ya».

Miles de soldados y armas se disponen al ataque.

El caso es que la Inteligencia Militar aún no sabe por dónde es o será ese ataque.

Es indudable que la guerra ha dado un giro en contra de Ucrania. Fue una pena que en el mes de junio cuando Rusia estaba sin iniciativa no se hubiese ayudado más y mejor a Ucrania. Occidente se equivocó. La ayuda parece ser que ahora llega tarde cuando hasta el más elemental Estado Mayor sabía que después de los primeros seis meses de guerra el material de la era soviética se acababa y debería ser reemplazado por el occidental.

Hagamos un resumen:

—Febrero a julio ofensiva Rusa. Los tres factores que lograron detener el avance ruso fueron: Javelin/Stinger/Inteligencia estadounidense.

—Agosto a noviembre contraofensiva ucraniana. Faltó apoyo de sistemas de armas de alta gama (Aviación-Carros de combate-munición de largo alcance y DAA) y aprovechar la desorganización de las unidades rusas. Hubiese sido el golpe definitivo para expulsarlas incluso de Crimea. ¿Por qué no se hizo? Nunca habrá respuesta, pero todos la imaginamos.

—Noviembre hasta ahora: Guerra posicional. Rusia se hace fuerte en el río Dniéper, de Jersón a Zaporiyia, cada vez más fuerte y ejerce su presión en el Dombás, donde hay que adivinar si el esfuerzo lo lleva hacia Jarkov o por el contrario hacia Zaporiyia. Ha reforzado sus unidades, instruido a los movilizados y puesto en marcha toda una industria armamentística que estaba a medio gas. Apoyos internacionales no le faltan; mayores de los que pensamos.

Ucrania está en un momento de indecisión y falta de iniciativa impuestos por la necesidad de más materiales de medio y largo alcance, defensa antiaérea y medios de combate terrestre y aéreos, algo difícil de obtener de un día para otro, sobre todo cuando el adiestramiento (manejo de los elementos coordinados y en formaciones de combate) es muy complejo. Los carros de combate sin el apoyo aéreo poco harán en un escenario de guerra.

Por otro lado la munición necesaria escasea. En palabras de Stoltenberg: «La guerra de Ucrania está consumiendo una enorme cantidad de municiones y agotando las reservas de los aliados» con lo que se gasta más de lo que se fabrica. La artillería de 155 y los cohetes Himars son claves así como los javelin y stinger.

En estos momentos Rusia está mostrando músculo: en el Báltico, en Moldavia, en Ucrania no cesan los bombardeos y en el fondo hay un silencio bélico que habla más que las órdenes de operaciones. Algo se traen entre manos.

No es posible hablar de derrota de una potencia nuclear como Rusia (6.000 Ojivas). Esto lo entienden todos. Se podrá alcanzar un acuerdo que esté basado en los acuerdos de Minsk o en otros nuevos, pero no contemplo la derrota militar de Rusia y si es por el derrocamiento interno de Putin la cosa puede ir a peor.

Quizá estamos ante la última oportunidad de Zelenski. Austin Lloid, Secretario de Estado de Defensa estadounidense, avisa y parece dar de plazo hasta la primavera. Los apoyos no van a ser siempre; son finitos.

Esta guerra como todas da síntomas de agotamiento. Los dos púgiles se abrazan. Hay que esperar al nuevo asalto, si habrá gancho o crochet, KO o victoria por puntos.

En estos momentos hay una carrera hacia la movilización y otra armamentística en ambos bandos. Más hombres, más armamento. Y mucho agotamiento físico y psíquico.

Rusia se mantendrá en el Dniéper y asestará golpes fuertes para alcanzar Bajmut y si puede Jarkov. Enseña su fuerza nuclear, maniobras con los misiles Iskander en Kaliningrado y con los buques cisterna Aframax navega desde el Báltico hasta el Mediterráneo para allí descargar el petróleo en buques cisterna que cargan hasta 700.000 barriles con destino China e India.

Estamos jugando con la velocidad. Hay que se rápido. Temer cualquier cosa y negociar desde una posición de poder. Rusia la busca y desde ese momento hay que escuchar propuestas, aunque en principio parezcan descabelladas, para detener la guerra. Se ha llegado a acuerdos en situaciones más complejas y difíciles que la de Ucrania.

Pongamos fin a esta guerra que a nadie favorece. Cualquier guerra por la que planee el arma nuclear solo puede acabar por medios no militares.

Es tiempo de cosecha. Deberían estar ya sembrados los campos; no de chatarra y odio.

«Cayó en el Océano la luz

del sol esplendorosa, arrastrando

la negra noche sobre el alma tierra;

como era de esperar, a los troyanos

les contrarió que la luz se hundiera,

en cambio, a los aqueos deseada,

tres veces anhelada,

la tenebrosa noche sobrevino»

(Ilíada, VIII, 484)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog; generaldavila.com

16 febrero 2023

El control del estrecho de Gibraltar, los británicos y la guerra de Ucrania. Capitán de Navío Ángel Liberal (R.)

En 1655, Oliver Cromwell, Lord Protector de la Mancomunidad de Inglaterra, Escocia e Irlanda, dijo: «…la ciudad y castillo de  Gibraltar, una vez poseída y ser defendible por nosotros, sería también una gran ventaja para nuestro comercio y un fastidio para los españoles; y nos permitiría, sin necesidad de mantener una gran flota en esas costas –con sólo seis fragatas ligeras situadas allí- hacer más daño a los españoles que con una flota.»

En 1704 los británicos materializaron esa idea de Cromwell con la ocupación de esta ciudad española situada en un punto de importancia estratégica excepcional. Lo hicieron como aliados del Archiduque de Austria, pretendiente al trono de España, y en su nombre.

Aunque en los 319 años de presencia en Gibraltar los británicos han tenido sus altibajos, en 2021 reafirmaron públicamente su interés informando sobre las inversiones que estaban haciendo, desde pocos años atrás y siguen haciendo, para reforzar sus capacidades estratégicas en el Peñón. Son inversiones sobre todo en los campos de la Logística (en la base naval y en el aeródromo de la RAF) y de la Inteligencia.

Al mismo tiempo que aseguran sus intereses mediante la fuerza, como dijo Cromwell, a los británicos les gusta utilizar otros procedimientos más sutiles para lograr o conservar su objetivo que, en este caso, no es otro que mantener la base militar (puerto, aeródromo y estación de Inteligencia) al menor coste posible, como también apuntó el Lord Protector.

Entre sus sutilezas se encuentra la de convencer a personas bien situadas –tanto en España como en el propio Gibraltar- mediante su aparente amistad y, presionarles basándose en sus debilidades (ambiciones personales y corporativas). A unos y otros tratarán de arrancarles favores para conseguir lo que denominan objetivos comunes pero que en realidad son los que refuerzan la defensa de los objetivos británicos, que por supuesto no declaran abiertamente. Hábilmente disfrazan sus intereses particulares contando para ello con una legión de colaboradores españoles, entre otros, en los ámbitos de la política, prensa, cultura, economía, sindical, académico y oficial.

Un ejemplo de lo anterior lo tenemos en la puerta de nuestra casa, con el Peñón «okupado» cuando vinieron a ayudar (objetivos comunes) a uno de los bandos en la Guerra de Sucesión de 1704, y ahí siguen.

Otro ejemplo muy gráfico fue la destrucción, en 1810, de la línea de contravalación construida por los españoles en el istmo que une al Peñón con lo que actualmente es La Línea de la Concepción. La destrucción de los fuertes, con el argumento de la proximidad del invasor francés, permitió a los británicos deshacerse del freno que les impedía su expansión por el istmo y por las aguas que rodean al Peñón.

En tiempos más recientes, cada vez que se encuentran incómodos por las reacciones españolas frente a sus abusos, apelan ¡cómo no! a los objetivos comunes que ahora suelen ser la lucha contra el terrorismo yihadista y el narcotráfico, con la adición a ultimísima hora de la lucha para erradicar el «contrabando de tabaco», por muy surrealista que parezca ya que entre los beneficiarios de ese «comercio» se encuentran el gobierno local y la presencia militar británica en Gibraltar. Sin olvidar el supuesto bienestar de la Comarca del Campo de Gibraltar y lo que denominan «prosperidad compartida».

Es cierto que tendremos algunos objetivos e intereses comunes pero es evidente que, en esta zona, no todos lo son, empezando porque mientras al Reino Unido le interesa seguir en Gibraltar, a España –desde hace 319 años- le interesa que se marchen.

Respecto al terrorismo conviene recordar la poca prisa que se dan para trasladar a su colonia la normativa internacional cuando así les ha convenido. El Reino Unido ratificó el 07.03.2001 el «Convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo», de 09.12.1999, y lo hizo extensivo a Gibraltar 20 años después, el 23.03.2020. En cuanto ala «Convención Contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas»(20.12.1988), el Reino Unido la ratificó el 28.06.1991 y la hizo extensiva a Gibraltar 23 años después, el 02.07.2014.

Los argumentos con los que engatusan a quienes son susceptibles de dejarse engatusar evolucionan con los tiempos. Ahora, sin perjuicio de recurrir a los antes citados, va cobrando fuerza el recurso a la guerra de Ucrania y su relación con el estrecho de Gibraltar.

El paso frente al Peñón es imprescindible para los barcos rusos que quieran navegar entre el Atlántico y sus puertos en el mar Negro o en Siria. En la orilla norte del Estrecho, además de nosotros los españoles, están los británicos junto con los americanos, estos dos ajenos a estas latitudes y los tres, aliados en la OTAN.

En el Gibraltar «okupado» y en el fondo marino del Estrecho, nuestros aliados tienen equipos americanos usados para la detección acústica (ACINT) de los submarinos que quieran pasar en inmersión; operan con ellos miembros de la US Navy y de la Royal Navy.

Cerca de punta Europa, en el punto denominado Windmill Hill, tienen la «Estación de Señales»(WHSS) en la que cuentan con equipos para Inteligencia Electrónica (ELINT) y de Comunicaciones (COMINT) servidos por militares británicos y americanos así como radares de exploración costera y visores electro-ópticos que les sirven para la detección de todo lo que navega por la superficie.

Una red cierra la mitad sur de esa «ratonera» que es la base naval de Gibraltar. Protegido en su interior está el HMS Trent que lleva más de ocho meses sin apenas moverse de puerto, posiblemente averiado

Aunque su puerto es como una «ratonera», no dudan en meter allí a submarinos nucleares, británicos y americanos, para repararlos dejándolos inmovilizados un buen número de días.

También tienen misiles, torpedos, minas y munición de artillería en los túneles, no exentos de riesgos, no sólo por derrumbes sino también por incendios. Los derrumbes inutilizaron los depósitos que tenían para unas 200.000 tons. de combustible; un incendio en uno de los túneles provocó una crisis importante en 2022 al inutilizar parte de su capacidad de producción de agua potable por ósmosis inversa pues, como es sabido, en Gibraltar no existen fuentes naturales de agua dulce.

Pañol para almacenaje de materiales peligrosos de la RAF, situado en el extremo de poniente de la pista de aterrizaje, a 715 metros de las viviendas de La Línea de la Concepción

Tienen un aeródromo militar construido en el istmo «okupado» ilegalmente, como un añadido a la «okupación» de 1704. Sus limitaciones son significativas. Entre sus fallos se encuentran las bajas relativamente frecuentes en el número de controladores aéreos, los efectos del viento fuerte de levante o del suroeste, las averías en los equipos de control, la caída de la alimentación eléctrica o los fallos de comunicaciones. En consecuencia, para el uso por los aviones comerciales recurren al aeropuerto internacional de Málaga usándolo –cada vez más- como alternativo (quizá como «auxiliar»), incluso en evidente fraude de ley, para lo que encuentran amplia comprensión y amistades españolas que les facilitan lo que sea menester, en esta y en cualquier otra de las notables carencias que les afectan, como se describió en este Blog el 01.09.2022, «Gibraltar y su dependencia de España». Carencias que se van agravando como consecuencia del Brexit, especialmente las militares.

El caso es que España cuenta no con los 6,2 km2 del Peñón y sus ampliaciones ilegales, sino con toda la costa norte del Estrecho y sus accesos desde cabo de Gata hasta Ayamonte. En la costa sur son españolas Ceuta, Melilla, Chafarinas y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera. No olvidamos los aeropuertos de Málaga, Jerez, Rota, Sevilla y Morón que se encuentran a escasos minutos de vuelo desde el Estrecho.

Es posible que en España, un tanto adormilados por la eficacia de los procedimientos británicos para neutralizar nuestra voluntad, no seamos conscientes de que, mientras enviamos fuerzas de los tres ejércitos a operar a miles de kilómetros de nuestra Patria, tenemos a unos «okupas» no deseados en la puerta de nuestra casa, aprovechándose de nuestras infraestructuras, recursos y medios de producción y, sustrayéndonos una parte importante de nuestro valor geoestratégico; sin contar los riesgos a que someten a nuestra población.

En esta situación cabe preguntarse por qué se les están dando las facilidades de que disfrutan. Si malo es tener una colonia extranjera en el territorio nacional, mucho peor es contribuir a su sostenimiento y sin embargo, eso es lo que muchos españoles hacen.

El transporte marítimo siempre ha sido fundamental para la economía de las naciones, como ahora lo es para Rusia en sus esfuerzos bélicos y económicos por la guerra de Ucrania y para superar las sanciones.

A pesar de su dependencia de España y gracias a la flexibilidad y comprensión de niveles cósmicos que encuentran en Sevilla y en Madrid, sea cual sea el partido político gobernante, podemos estar seguros de que británicos y americanos, desde la colonia militar de Gibraltar, tienen la atención puesta en Rusia y sus submarinos, así como en sus barcos de guerra y mercantes que transitan por el Estrecho. Por ejemplo, los petroleros –sean de la bandera que sea- que trasvasan miles de toneladas de crudo ruso en el mar de Alborán, más allá de las doce millas de Ceuta.

La cooperación entre los países de Occidente en defensa de nuestra libertad y concretamente de la de Ucrania es muy importante; ciertamente es un objetivo a compartir.

El estrecho de Gibraltar también es muy importante para la defensa de Occidente. Sabemos, porque insisten en ello pensando igual que en el siglo XVII, que la ocupación de Gibraltar es importante para los intereses de la defensa del Reino Unido.

Cabe preguntarse si la consecución de los objetivos generales de la defensa de Occidente exige que Gibraltar siga en manos de los británicos y no regrese a sus legítimos propietarios, el pueblo español.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío ( R )

Blog: generaldavila.com

15 febrero 2023

LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA ES UN VERSO SUELTO Rafael Dávila Álvarez

En cierta ocasión escuché a un eminente jurista decir que la Constitución defiende al individuo, pero que luego las leyes, triste realidad, se encargan de vapulearlo frente al grupo. Me quedé de piedra, nada entendía; me ha costado años descubrir la trampa y ver que la Constitución es un verso suelto para el inacabado poema de la falsa lírica de la vida en común.

Ni casa, ni trabajo, ni enseñanza, ni Ley… ¿Orden? Libertad según y hacia donde se mire. La de algunos. Una ilusión escrita entre abrazos y consensos para dejar el terreno abonado a su interpretación. ¿Pero quién se ha creído Montesquieu que es?

Claro que es por eso que yo siempre estuve convencido que España era indisoluble, es decir que no se puede disolver, que ese era el fundamento de lo escrito en la ley grande, y que las tablas de la ley eran tan claras y rotundas que, por si caso, dijeron «esto es tan importante que hay que guardarlo tan guardado que sea como el Banco de España bajo la protección de la Cibeles». Entonces hicieron un Tribunal Constitucional y como no era suficiente dijeron: que sean los militares quienes la protejan bajo sus cañones y espadas, bajo su vigilancia, rigor y seriedad, ellos que tiene el honor y las armas. Y todos se pusieron a cuidar la Ley de leyes.

Por si alguno tenía dudas redactaron un artículo que decía: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

Era mentira. Un verso para que encajase una rima; sin más.

Pero como aquello de las nacionalidades podía desentonar en el poema constitucional, en su lírica manifiesta, y alguno darse cuenta de ello, el más valiente de todos los constituyentes, sabios todos al servicio de los ignorantes, dijo: ¿Dudas? Ya veréis como no hay dudas si enseñamos los cañones; y, entonces, redactaron un nuevo artículo para dejar sentado y bien sentado el anterior; ¡Hala, los soldados, que sean los militares…! Así nacía el artículo 8: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional». Dos mentiras en una, ni indisoluble ni hay misión que valga.

El que más tripa tenía dijo: «A ver si te dan un golpe de Estado, quita quita ese artículo», pero el más pillo de los pillos, que entre los sabios los hay, más sabio que los otros, tan inocentes, le contestó, más bien sentenció: «No te preocupes, que escriban lo que quieran; para lo que va a servir… Mira el golpe de Estado se dará ¡vaya que se dará!, pero no por los militares, sino desde las Instituciones, desde la legalidad impuesta por las leyes que apruebe la soberanía popular, que ya sabes…». Yo no sé nada, ¿qué dices?, murmuró uno del fondo, a lo que el pillo le contestó: mira aceptemos lo que ahora conviene que tengamos y luego ya se verá.

Dicho y hecho. Dado el golpe de Estado ahora se legaliza. Los jueces, asustados por el yugo que los atenaza avisan. Cataluña 2017.

«La deslealtad constitucional y el menosprecio a las bases de la convivencia, incluso cuando fueran seguidos de un alzamiento público y tumultuario, no necesariamente violento, no serían susceptibles de tratamiento penal. En otras palabras, la creación de un marco normativo de ruptura territorial que preparara la secesión de una parte del territorio del Estado, incluso acompañada de actos multitudinarios que condujeran a la inobservancia generalizada de las leyes y al incumplimiento de las decisiones gubernativas o jurisdiccionales que intentaran ponerle término, serían ajenas a la intervención del derecho penal».

Vía libre a la independencia, a la desintegración territorial, se acabó la Constitución.

La ley son los dueños de la calle, de la algarabía, de los medios, información y desinformación, los que son jueces y parte, esos a los que España les sobra.

Sobra la Constitución. Ellos son suficientes y ellos han ganado no en las urnas que les alza en el Congreso, sino en la interpretación de la Constitución, un verso suelto al que en su poema les sobra o al menos sitúan donde mejor les rima para su triste canción del final de España, que según dice el verso suelto: patria común de todos los españoles.

A lo que se ve no lo es.  Nos han robado España mientras dormimos.

Artículo 2, artículo 8… ¿Para qué tanto papel mojado? Aquí lo que vale y manda es una buena ley que ponga en su sitio a la Ley.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 febrero 2023

LA SUCESIÓN EN EL TRONO DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La CONSTITUCIÓN española en su artículo 57 dice:
  1. La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.
  2. El Príncipe heredero, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España.
  3. Extinguidas todas las líneas llamadas en Derecho, las Cortes Generales proveerán a la sucesión en la Corona en la forma que más convenga a los intereses de España.
  4. Aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión en el trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y de las Cortes Generales, quedarán excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes.
  5. Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica.

Visto y de acuerdo con la Constitución el actual orden sucesorio después de Don Felipe es:

  • Doña Leonor, Princesa de Asturias por ser la hija mayor de Don Felipe.
  • Doña Sofía, Infanta de España, segunda hija del Rey Don Felipe.
  • Doña Elena, Infanta de España, hermana mayor del Rey Don Felipe.
  • Don Felipe Juan Froilán, hijo mayor de Doña Elena.
  • Doña Victoria Federica, hija de Doña Elena.

A continuación pasaría la descendencia a Doña Cristina hermana pequeña de Don Felipe y a sus hijos.

Así está la legalidad sucesoria en una nación donde la Ley está en manos de las interpretaciones ad hoc por lo que cualquier cosa puede ser tan legal como la contraria.

Que las leyes son capaces de todo y más, es algo que ya aprendimos: «El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Con un Constitucional no hay Constitución que se resista.

A la hora de asumir los conceptos legales en asuntos de tanta trascendencia para el futuro de España, que no es mañana o pasado sino que puede ser más lejano, hay que dejar todo «atado y bien atado» y no en la frágil flotabilidad de un momento concreto, del barquito de papel que lleva al soldadito de plomo. Porque es probado que el poder tiene recursos para todo, incluso puede modificarlo todo, hasta lo que la Constitución, bien o regular, recoge en su articulado.

Todos ustedes saben que, al menos potencialmente, habrá ley capaz de cambiar el curso sucesorio impuesto por la Constitución sin necesidad de cambiar esta. Desde los dieciséis años.

Mutatis mutandis.

No queda mucho más clara la parte militar en lo que atañe al sucesor del Rey que debe prepararse para ser «El mando supremo de las Fuerzas Armadas (artículo 62 h)», lo que supone un mínimo conocimiento de las mismas.

La Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, dice:

Artículo 2. Empleos militares del Rey y del Príncipe de Asturias.

  1. El Rey tiene el empleo militar de capitán general del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, máximo rango militar que le corresponde en exclusiva como mando supremo de las Fuerzas Armadas.
  2. El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar y tener los empleos militares que, mediante real decreto, determine el Gobierno, que queda facultado para establecer un régimen propio y diferenciado teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y su condición de heredero de la Corona de España.

Y posteriormente en la disposición adicional primera:

«La carrera militar de Su Alteza Real Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, se ajusta a un régimen propio y diferenciado regulado mediante real decreto aprobado en Consejo de Ministros, basado en el régimen del personal de las Fuerzas Armadas y teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y las circunstancias que concurren en su persona como heredero de la Corona de España».

No hay nada más legislado sobre la carrera militar del Príncipe de Asturias. ¿Lo entienden? A mí me cuesta un poco; vamos que no lo entiendo.

Primero dice que «El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar…» es decir, tiene expedita la facultad de hacerlo pero no tiene porqué hacerlo. Podrá, podría…, en fin.

Posteriormente en la disposición adicional primera (ya dio problemas su redacción en la ley 17/99) en lugar de hablar del «Príncipe de Asturias» en general, se centra en una persona concreta: Don Felipe de Borbón; algo insólito en una ley. Extraña y confusa regulación que genera dudas e incluso malintencionadas interpretaciones. ¿Y después de Don Felipe? La ley olvidó que hay una sucesión…

Nada queda claro y pensar que es necesario realizar la carrera militar para ostentar el mando supremo de las Fuerzas Armadas es simple suposición y más cuando hay ministros de Defensa o presidentes del gobierno que no prestan juramento o promesa ante la Bandera.

Por tanto, el interrogante es saber quién decide si la Princesa de Asturias desarrollará la carrera militar, o no. ¿El Rey, la Reina, el Gobierno? ¿O los socios del Gobierno?

Todo queda abierto a interpretaciones y suposiciones. Necesario es que se regule lo antes posible y dejemos la improvisación gubernamental, que en lo referente a los temas de la Casa Real vemos que es demasiado frecuente.

A partir de este momento se requiere una regulación sobre la formación del heredero de la Corona de España y dentro de ella sobre su formación militar.

El orden sucesorio en el trono de España está de alguna manera en desequilibrio legal y cualquier fino movimiento puede deshacer lo hecho por su fragilidad cuando se legisla sin ver el conjunto, sino partidistamente y sin la responsabilidad de las consecuencias, algo muy notable en España y que está actualmente creando un verdadero escándalo político y legal. Uno más.

Lo de la formación militar viene después y ¿a alguien le importa?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 febrero 2023