EL “SEGUNDO TRATADO DE UTRECH” O “EL NUEVO PACTO DE FAMILIA” DE 2018. Salvador Fontenla Ballesta, General de Brigada (R).

Gibraltar ¿español?

Mi único propósito, al apoderarme de esta Península, era sacarla de manos de los cristianos, por ver cómo se habían apoderado de su mayor parte y por el descuido de sus reyes, por su abandono de la guerra, por delegar su gobierno, por su indolencia y por su afición al bienestar, pues la única preocupación de cada uno era el vino que bebían, las cantoras a quienes oían y las diversiones en que pasaban los días (Yusuf ben Taxufin, emir almorávide).

El siglo XVIII es el siglo de la decadencia imparable de España, porque y aunque a la muerte del Rey Carlos II (1700) solamente tenía un ejército disponible de 1.500 hombres, y su defensa estaba prácticamente confiada a sus aliados, dejó los territorios de la Monarquía española prácticamente intactos, dentro y fuera de Europa. Es admirable, y sorprendente, la capacidad que tuvo la corona de España para mantener sus vastos territorios, con tan escasos recursos.

El nuevo rey de España Felipe V, ya en 1701, dio orden a los virreyes y gobernadores españoles de América que permitiesen la entrada de barcos franceses para el comercio. El rey francés Luis XIV, abuelo de Felipe V, fue de este modo, aprovechándose la debilidad española, haciéndose con las riquezas de nuestras posesiones americanas.

La Guerra de Sucesión (1700 – 1714) fue una catástrofe para España, pues supuso la pérdida de los territorios italianos que tanto habían contribuido al sostenimiento de la Monarquía española. Aquí se debe diferenciar, desde el punto de vista histórico, una catástrofe de un desastre, porque el primero tiene consecuencias irreparables, y el segundo no, aunque sea un descalabro fuerte. Ejemplos de catástrofes son la invasión árabe de 711 (rompió irremediablemente la unidad política de la Península Ibérica) o la Guerra de la Independencia (con la pérdida de los virreinatos americanos); y de desastre el ejemplo más claro fue el de Annual en 1921, que a los pocos años se logró restablecer la situación.

El primer tratado de Utrecht (1713).

Los españoles habían perdido, en el siglo XVIII, el espíritu militar que había sustentado sus pasados éxitos, a causa de la reticencia de muchos españoles a servir en el ejército y la pobre calidad de la mayoría que lo hacían, también porque los mandos medios y superiores no eran elegidos por sus capacidades, como ordenaban las ordenanzas militares de Felipe IV de 1632, sino por herencia o conexiones políticas.

La Guerra de Sucesión y el tratado de Utrecht le costaron a España volver a perder el Peñón de Gibraltar y el control del Estrecho, que ya habíamos perdido en el 711 con la invasión árabe. Pérdida que tardamos 750 años en recuperar la primera vez; y ahora llevamos ya 300 años, con perspectivas poco halagüeñas, principalmente por falta de voluntad política nacional.

La pérdida de peso en la política internacional de la dinastía borbónica española quedó sellada en las negociaciones para los humillantes tratados de Utrecht y de Rastatt, que se hicieron sin conocimiento de España, que tuvo que conformarse con los hechos consumados. Estas negociaciones y los intereses de España fueron asumidos directamente por el rey Sol, que ni siquiera permitió la presencia de representantes españoles.

Casualmente los territorios que se perdían en los sucesivos pactos eran españoles, y cuando Felipe V se quejó a su augusto abuelo del resultado siempre adverso de los pactos, este le contestó simplemente que era su mejor valedor.

El Reino Unido fue la gran beneficiado, consiguiendo la hegemonía en el Océano Atlántico, romper el monopolio del comercio hispanoamericano, y convertirse en árbitro de la política europea.

La monarquía borbónica española quedó subordinada a la política internacional de Francia, a pesar de que esta quedó muy quebrantada económicamente. Este vasallaje quedó rubricado por los pactos de Familia (1733 -1789) que deben su nombre al parentesco entre la monarquía gala y española, que firmaron tres alianzas para defender sus intereses familiares de los borbones franceses, por encima de los nacionales.

España continuó con su política de subordinación a Francia, a pesar de la Revolución, de su conversión a República y después en Imperio, bajo la dictadura de Napoleón. Esta conducta dio lugar a la invasión francesa de España y al prolongado conflicto de la Guerra de la Independencia Española.

Lo nuevos tratados de Utrech y pactos de Familia vejatorios para España: el Brexit.

Son muy evidentes los paralelismos, por desgraciados para España, entre el tratado de Utrecht de 1713 y los famosos pactos de Familia del siglo XVIII, y el que se acaba de firmar por la Unión Europea, que no Europa, para la salida de la misma de Gran Bretaña.

España no envió negociadores al tratado de Utrecht de 1713, ni ahora han intervenido en las del Brexit, a pesar de tener el derecho al veto, por la colonia británica de Gibraltar. El pacto ha sido firmado a nuestras espaldas y contra nuestros intereses con “nocturnidad y alevosía”, como ha reconocido de forma infame el presidente Sánchez.

Han primado los intereses económicos de la familia burocrática de la Unión Europea y de la Gran Bretaña, sobre los derechos soberanos de España sobre el Peñón de Gibraltar (reconocidos en Utrecht y por la ONU). Han tratado a España como nación vasalla, sin autoridad ni prestigio alguna.

No necesitamos enemigos con estos aliados, que además protegen los movimientos separatistas, no amparan Ceuta ni Melilla, y permiten una agresión continuada sobre nuestra integridad nacional en el Peñón de Gibraltar. Cuando paradójicamente tenemos fuerzas conjuntas desplegadas en el extranjero para proteger integridades territoriales foráneas.

Teniendo una deuda superior al 100$ del PIB, que impide cualquier acción ¿Cómo vamos a ser soberanos y defender nuestros intereses? España ha sido la que ha pagado los platos rotos para el Brexit. Quizás sea, como acaba de publicar un libro inglés, porque España es un país de cobardes, o porque debe ser el único país del mundo que paga a traidores.

Salvador Fontenla Ballesta, General de Brigada (R.)

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27 noviembre 2018

 

EL CNI A LAS ÓRDENES DE LA MINISTRA DE DEFENSA. LA UME TAMBIÉN. EL JEMAD SE QUEDA SIN EL MANDO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Extraño. Raro. Algo pasa. ¿Por qué ahora? ¿Para qué? ¿Algo que no sepamos?

El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto por el que el ministerio de Defensa (es decir, la ministra) recupera el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que hasta ahora, con el Gobierno de Rajoy, estaba adscrito a la vicepresidencia del Gobierno (poderosa vicepresidenta).

También dispone el real decreto que la Unidad Militar de Emergencias pase a estar directamente bajo el mando de la ministra de Defensa quitándosela al Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) que ostentaba dicho mando. Mucho mando para la ministra que debe ministrar sobre gente que obedece, cumple y, hasta ahora, calla. Mucho trabajo para  ser lo que debe ser, hacer lo que debe hacer y aprovechar además el tiempo libre.

Por partes:

1.- ¿Hay guerra abierta sobre el control de la información en la Inteligencia española? ¿La hubo y estamos en sus consecuencias? La información, la inteligencia si lo prefieren, estuvo en su día en manos de la vicepresidenta del Gobierno del Partido Popular, aquella que tanto mandó, hasta el último suspiro, ¿hasta dónde y hasta cuándo? Los resultados no aclaran demasiado lo que pasó. El caso es que el Centro Nacional de Inteligencia siempre se pone en manos seguras, de quien manda y controla, de quien protege las espaldas del Gobierno-Estado. Llegó nuevo Gobierno y nueva dependencia. El CNI regresa a Defensa, es decir a la ministra de Defensa, peones colocados y todo controlado. Veremos. El real decreto en este caso solo confirma lo que era un hecho. Batir banderas.

2.- Otra cosa es la dependencia de la Unidad Militar de Emergencias (UME), la obra magistral (?) de Zapatero; tan magíster que hemos llegado al convencimiento de ello. Un adelantado a los tiempos. Un elevadísimo presupuesto, a alguien le restará, del que nadie echa cuentas, y que es evidente que  produce altísimos y eficaces resultados. Antes era labor de los ejércitos y lo hacían muy bien. Ahora también. Muy bien. Siempre he defendido la labor de la UME, una magnífica unidad porque son soldados españoles dotados de grandes medios, elevado espíritu y ejemplar comportamiento. Pero eso no es nada nuevo. Fui contrario a su creación y sigo opinando lo mismo, aunque creo que soy ya el único.  No es momento ahora de volver al debate sobre la oportunidad o no de la creación de esta unidad y sus presupuestos restados del conjunto de las FAS cuando fue una misión que desempañaron siempre con máxima eficacia los ejércitos sin necesidad de crear una unidad específica y de tal envergadura y coste.

Uno de los motivos de crítica cuando se creó la Unidad Militar de Emergencias (UME) fue su dependencia directa del presidente del Gobierno luego delegada en el ministro de Defensa. Cuando se entró en razones esa dependencia pasó a manos del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, algo natural dentro de las Fuerzas Armadas y no esta extraña dependencia o unidad presidencial; de la ministra en este caso.  

Fue en 2014 cuando al fin, mediante el Real Decreto 872/2014 se potenció la figura del JEMAD para lograr una mayor eficacia operativa en los ejércitos dándole competencias sobre el Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima, el Mando de Defensa y Operaciones Aéreas y la UME. Al fin la Unidad Militar de Emergencias (UME) quedaba bajo el mando operativo militar, del JEMAD, por eficacia operativa, y no bajo mando operativo político, algo difícil de conjugar. Con ello era el Jefe del Estado Mayor de la Defensa quién tenía capacidad para decidir (previa autorización del ministro de Defensa, cómo en todo) su actuación y llevar su control.

Pues no. Ahora es distinto. Ahora es la señora ministra la que dispone y ordena con su criterio.

Dice el real decreto: <<Está modificación orgánica responde a que dicha unidad de carácter permanente está constituida con el objetivo principal de cumplir la misión asignada a las Fuerzas Armadas por la Ley de la Defensa Nacional, en cuanto a preservar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos en situaciones de emergencia, grave riesgo o catástrofe, ante la creciente demanda de la sociedad española de una respuesta eficaz por parte de las administraciones públicas frente a dichos sucesos y dado que la intervención de la Unidad ha de depender, en última instancia, de las decisiones directas que adopte el titular del Departamento, trascendiendo los aspectos puramente operativos>>.

Intenta explicar las razones y lo que dice, en mi criterio, son razones para que siga bajo el mando del JEMAD. ¿En que han cambiado las cosas? Más política que eficacia.

Que al JEMAD le quiten el mando de la UME debe tener alguna extraña razón; una explicación que nos deben. Porque la lógica era la otra, la dependencia operativa militar y no operativo política.

3.- ¿Hay algo que no sabemos? Nos deben una explicación.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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26 noviembre 2018

¡TRANQUILO, JORDI, TRANQUILO! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

puyolrey14ab-640x640x80Eran alrededor de las ocho y veinte de la tarde del 23 de febrero de 1981. Jordi Pujol, Presidente de la Generalidad de Cataluña, visiblemente asustado, hablaba con el Rey. ¡Tranquilo, Jordi, tranquilo!, contestaba Su Majestad intentando transmitir a toda España un mensaje imposible.

¿Quién se acuerda?  De esto hace treinta y siete años. Solo nos quedan los titulares. Algunos llevaban intención, primera y segunda intención.

¡La bandeja está grabada!, ¡quieto todo el mundo!, ¡se sienten, coño!, ¡ni está, ni se le espera!, la llegada del elefante blanco o el pacto del capó”, por poner algún ejemplo, forman parte de una literatura que había iniciado su andadura con el “golpe de timón” o, el más traumático, “golpe de bisturí”, que todos repetían como papagayos.

timonLa expresión “golpe de timón”, junto a la de “golpe del bisturí”, fue creada por Josep Tarradellas cuando este acababa de dejar la presidencia de la Generalidad.

¿Qué quería decir el expresidente? Desde luego no pedía una medida de fuerza sino que expresaba, pregonaba, una grave preocupación.

Si no hay unidad en España, en Cataluña, en el País Vasco, en todo el país, no nos salvamos. Soy un ciudadano catalán y español apasionadamente preocupado por el país”.

Delataba los síntomas.

Vino a Madrid donde le susurraron al oído lo que ya antes alguien le había contado en privado. Acuerdos entre partidos, conciliábulos, propuestas de dudosa constitucionalidad… Pudo comprobar el ambiente enrarecido de la Villa y Corte.

Se habló de tramas. No todas salieron a la luz, aunque desde distintos lugares se dispuso con astucia o dolo el enredo, el engaño y la traición. La trama no se gestó en los cuarteles ni están los militares en poder del enigma. Entre los pliegues de las guerreras buscó protección más de un villano. Ahí sigue escondido.

descarga (1)No sabemos mucho, pero sabemos que en el momento decisivo las Fuerzas Armadas, como no podía ser de otra manera, estuvieron al lado del Rey, al lado de la democracia y de la unidad de España, cumpliendo fielmente la misión que la Constitución les otorga y que nadie puede interpretar a su libre albedrío. Presenciaron en su mayoría, como todos los españoles, y en su caso avergonzadas, aquella comedia sin reconocer a los protagonistas.

Todo es ya historia. Hace ya treinta y siete años.

Se acabó el tiempo de los golpes, los de timón y los otros. Es el momento de la responsabilidad, de asumirla y exigirla, desde la ley, desde su aplicación, desde la Justicia. Responsabilidad exigible a los que ofenden y golpean, con distintas formas de golpe, en lo más íntimo del sentimiento de millones de españoles con un jaque a la esencia de la Constitución que se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. También a los que se lo permiten.

Nadie está por encima de la Ley, ni entonces ni ahora.

Seguimos caminando en la incertidumbre.

Dudoso es el curso de la culebra, torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza. Señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje”. (Diego de Saavedra Fajardo)

Deseable sería que, sin engaños, el cuerpo siempre supiera por donde le ha de llevar la cabeza. Que supiéramos la intención de este incierto viaje para el que ¡Tranquilo, Jordi, tranquilo! se ve insuficiente, sea quien sea el Jordi de turno.6a010536fa9ded970b0163000877a1970d

La incertidumbre genera intranquilidad y desconfianza. Cualquier cosa es posible…, si al andar no vuelves la vista atrás y ves la senda que nunca se ha de volver a pisar. ¿Golpe a golpe? Mejor verso a verso.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

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25 noviembre 2018

 

TODAVÍA QUEDAN HÉROES. EL MAGISTRADO Y EL ABOGADO DEL ESTADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hace unos días murió Stanley Martin Lee, Stan Lee. Creador de los superhéroes que, en casa, entre mis nietos, se mezclan con soldaditos de la Legión, vaqueros del lejano oeste y otros juguetes extraños para formar ese mundo imposible, o no, como el del Belén que empezamos ya a montar y donde en el mismo prado verde se juntan el lobo y las ovejas, lo patos y los conejos, junto a cerditos y pavos, ángeles y palomas, con un castillo inmenso de Herodes que nunca hay suficiente espacio para colocar.

Como la vida misma. Un juego disparatado de posibilidades imposibles con el que pasa la vida en la imaginación de la necesidad, en la solución de tanto mal, de la eterna lucha entre el bien y el mal, en aquel caballo del bueno detrás del malo que nunca corría lo suficiente. Nada ha cambiado. Los niños se quedan absortos en los dibujos animados, quizá porque todavía están muy cerca del mundo del que vienen, y de los héroes del bien, quizá porque pronto intuyen su necesidad. Los viejos también sueñan con sus héroes, desde esas ventanas de los Centros de Mayores, de las tristes residencias donde vamos a parar cuando ya no servimos y damos la lata, cuando ya se acaba todo, lo poco que teníamos de héroes. Pero allí, seguimos buscándolos, Supermán, Hulk o Spiderman, aunque en este caso no es necesario que se disfracen. Son su hijo, la hija, un nieto, ese con el que jugaba a héroes imposibles. Esperan, los esperan. Es la permanente mirada por la ventana, a la puerta de entrada, que no retirarán hasta ver por ella a su héroe que viene a visitarle.

Es La Iliada de la vida, donde se cobija todo, donde está todo narrado. Aparecen los malos y los buenos, héroes y villanos, la imaginación y la realidad. Stann Lee nos ha resucitado La Iliada con héroes actuales, con sus pasiones, sus virtudes, sus temores y su fe en ellos mismos. El guión lo pone cada uno de nosotros, pero si entre nosotros hablásemos veríamos que para todos es lo mismo. No deja de ser la nueva lectura de un libro eterno, escrito en el imaginario de la vida, de la de todos, desde los iniciales dibujos animados hasta la vuelta al lugar de dónde venimos, esperando antes el abrazo de los que dejamos. Todos somos héroes y no de película, sino de una realidad que empieza y no sabemos si acaba.

La Iliada

Lo cotidiano y la necesidad de plegarte a las razones humanas hace que se plieguen también los héroes. Se les ve muy de vez en cuando. Casi nunca, porque miramos poco al cielo. Pero vuelan y allí están siempre. A nuestro lado.

Esta era la crónica cotidiana de la actualidad y me he ido por donde no quería. No sé como terminar. Empecé de una manera que nada tiene que ver con el final. Quizá sí. Porque hoy quería hablarles de héroes muy corrientes y normales. Porque entre tanta miseria y esclavismo, entre tanto sometimiento humillante al poder establecido, de cualquier manera, en estos días han surgido esos héroes de los que realmente yo quería hablar. Son un juez y un abogado del Estado que han dicho ¡basta!, y se les ha caído el equipo. Decir eso a “estos” es jugártela; porque «estos» son los malos de la película y tienen el poder. Y los héroes cotidianos, como el juez y el abogado (nosotros), no tienen traje para volar, ni tela de araña, ni martillo, ni nada de nada. Y lo que tienen es honradez, vergüenza y dignidad, ese traje, que es el de todos los tiempos, aunque no se vea, pasará, como en la Iliada, que les salvará. Porque a la postre, como en la vida, como al final de la vida, lo que vale y cuenta es la moral, la verdad, la dignidad, la honradez, y saber volar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2018

¡FASCISTAS! ¡GOLPISTAS!… ¡AL FIN LIBRES! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

FOTO JAIME GARCIA ARCHDC EN LA IMAGEN LA FACHADA DE LOS LEONES

La Infantería es fiel reflejo de las virtudes y defectos de la raza. Eso decía la Doctrina para el empleo táctico y logístico de las Armas y los Servicios que estudiábamos en la Academia General Militar. Era el Catecismo del oficial.

Ahí está la Infantería, la otra, pero la misma, la que a diario anda de aquí para allá, por la calle, en el metro, el tren, el diesel… ahí está, dicen que representada en la Carrera de San Jerónimo, donde los leones Benavides y Malospelos siguen sin saber que hacen ahí tan estáticos, rodeados de tanto hotel de lujo y sin saber a quién representan, si al poder o a la gloria, si a la paz o a la guerra, ellos que fueron cañones de bronce allá por la tierra mora. ¿Representados? ¿Fiel reflejo? ¿Quedarán virtudes? ¿Seremos todo defectos?

¡Fascista! ¡Golpista! ¡Comunista! ¡Y tú más! ¿Desalentador o divertido? Me sonrojo al escribir.

Es el diálogo que nos representa, el cuadro que refleja la realidad de España. El dramatismo del 3 de mayo, Goya, se queda en un cómic al lado del espectáculo de nuestros parlamentarios. Dicen ser nuestros representantes los que escenifican este doliente espectáculo.

Extraña que se insulten, pero aún más que parezca que no lo hacen. Como si no pasase nada. Yo te insulto, pero no te preocupes, cuenta con mi voto para que sigamos como estamos. Tú de fascista y yo de golpista; luego entre tú y yo hablamos; y ya sabes.

Creo que ya está bien. Llega la hora de cambiar, de no fiarse de ellos, de ninguno, nada que ver con esta burda y zafia representación. Una España trabajadora, sufridora, del tipo que sea, piense lo que piense y sienta como mejor le parezca, no se merece estar representada por estos personajes que viven del chollo, del momio de su posición. Tampoco nos merecemos estar informados por la deformación de los que les arropan con sus crónicas después de recoger las migajas que se les caen de la mesa. Voceros ya conocidos que siempre anuncian el mismo producto. Falso.

Desde la presidenta a los presididos todos iguales. Unos dicen, otros hacen, otros consienten, otros nada, ¿y nosotros?

Señores diputados: Cojan sus bártulos, solo los que hayan pagado, y dejen sitio. Salgan del Parlamento, despacio, con orden. Primero la presidenta, la de las prohibiciones, a buenas horas mangas verdes, seguida del presidente, del Gobierno, luego los demás, uno a uno, de uno en uno, sin hablar, sin escupir, sin empujarse, el último Rufián, sin mirar atrás. Que no quede rufián escondido entre bambalinas.

Después, a quien le corresponda, convoque elecciones. De ustedes todos, en las listas ni uno, ninguno. Manténganse alejados, al menos 500 metros, del Parlamento. Los leones andarán libres y con hambre.

A ver si es verdad que un día podamos gritar: ¡Al fin libres!  ¡Ha llegado la libertad! Y alguien se preocupa de España, de la sanidad, infraestructuras, ciencia, tecnología y educación, mucha educación, educación y urbanidad.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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23 noviembre 2018

Las buenas intenciones Melitón Cardona. Embajador de España

No hubo piropo que no halagara a los padres de la Constitución del 78, tal vez porque la posibilidad de concordia tras el fallecimiento de Franco fue percibida como menos probable que la de discordia, lo que demuestra lo errados que estaban quienes no confiaron en la sagacidad del general para diseñar una previsión sucesoria susceptible de pervivir al menos algunas décadas; cuatro después, hay que concluir que la norma constitucional fue un proyecto tan bienintencionado como erróneo en su planteamiento, pues se pensó que un diseño autonómico del Estado satisfaría o al menos adormecería las pulsiones independentistas de las llamadas eufemísticamente «comunidades históricas»(¡como si las demás fueran ahistóricas!). El resultado está hoy a la vista: no sólo no se han adormecido, sino que, al amparo de una ley electoral descabellada que les otorga una clarísima sobrerrepresentación, los sucesivos gobiernos constitucionales han ido cediendo terreno a aquellos cuyo proyecto principal consiste en desmantelar el sistema que está en el origen de su existencia; y es que,en un país con tendencias centrífugas, resulta suicida diseñar un proyecto descentralizador en el que en lugar de capacidad de gestión se transfieren por el Estado central competencias normativas: craso error que, a la larga,ha ido produciendo un paulatino desmantelamiento delos mecanismos de defensa del Estado, sobre todo postulándose, como sigue postulándose, el absurdo y erróneo principio según el cual «todas las ideas son legítimas» (¿genocidio incluido?) pero no lo es su puesta en práctica, una contradicción burda que tiene muy mal arreglo en la práctica.

Hoy España ha entrado en fase de descomposición. Desgobierna un partido que cuenta con menos un tercio de los diputados del Congresos y se encuentra en minoría en el Senado: semejante anomalía antidemocrática está propiciada por los votos de partidos secesionistas que son conscientes de que Pedro Sánchez es capaz de traicionar principios que no tiene a la manera de Groucho Marx con tal de satisfacer la patética vanidad de su mujer. Ha conformado un gabinete de evasores fiscales inasequible a las exigencias de ejemplaridad de su presidente -doctor tahúr cum fraude- y va de rectificación en rectificación en un ejercicio de incongruencia política inédito en nuestro país.

El problema de fondo es que décadas de degradación deliberada de la calidad de la enseñanza propiciadas nada ingenuamente por el PSOE han conformado legiones de iletrados cuyo voto es tan válido como el de los letrados y en estas condiciones hay que temerse lo peor si alguien con vergüenza torera, de la que queda muy poca y cada vez menos, no lo remedia.

Melitón Cardona. Embajador de España

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22 npviembre 2018

MILI KK. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Llevo varios día oyendo y leyendo comentarios, al menos injustos, pocos, pero lo suficientemente graves, a raíz de la, ahora sí-ahora no, prohibición a los ejércitos de la asistencia al Salón de la Educación de Barcelona. Hablo de comentarios injustos, aunque debería decir otra cosa, sobre todo por ser fruto del desconocimiento, que suele llevar mala intención, como es el caso, cuando hay odio, ganas de ofender, vísceras en las palabras, sapos y culebras, demonios que salen por los oídos y nariz, mala baba (léase según Diccionario de la RAE: mala intención), y además de todo eso algo te hace ver, oír y pensar, que no hay otra razón, para así expresarse, que la rabia contenida contra algo, los soldados, que te hace hablar, de ellos, de lo que hacen, sin ton ni son, sin conocimiento de causa.

No importa. Que hablen, que insulten, que ofendan, que usen su libertad para hacer con ella lo que quieran, dentro de la ley, que para defender esa libertad que lo permite, dentro del respeto a la ley, siempre habrá un soldado, ese que no les gusta y al que insultan.

Pero ruego que usen también su libertad para aprender, estudiar, observar, razonar, y muchos más ar, sin que esto último tenga nada que ver con la voz ejecutiva militar ni surja del verbo odiar. 

Todos queremos la paz. Para eso estamos y eso enseñamos. Los militares más que ningún otro. Educar es de una amplitud tal que nunca se abarca su totalidad. Los militares son pacíficos y los pacifistas crean conflictos que luego tienen que remediar los pacíficos militares. La violencia suele surgir allí donde han desaparecido los ejércitos, donde no los hay. El primer paso para el orden y la paz es la presencia de los militares, un ejército. Claro que estas cosas se aprenden en la historia, con cultura, leyendo, observando, conociendo los signos de los tiempos y no con sectarismos, odios y rencores. La violencia, el odio, es peor que la guerra, la genera, porque reside en el corazón humano; una postura de irremediable enfrentamiento a la que solo es necesario dotarla de la fuerza para convertirse en guerra.

Oigo: educación para la paz, el diálogo, la palabra, el entendimiento, tanques, pistolas, metralletas, un avión, un caza, una mezcla explosiva muy lejos de la idea de educación en la paz. Oigo graves insultos dirigidos a nuestros soldados por asistir a un Salón de la Educación, en una mezcla de ironías de bajo nivel, que las hay, y tópicos de taberna, que los hay. Solo es posible responder con cultura y enseñanza. Se lo explicaré por enésima vez. Ya sabe quién corresponde a quién se lo dirijo.

Solo un Ejército formado en valores es capaz de dar paso a un futuro en paz y orden. Formación e información son, hoy por hoy, las casi únicas armas que tenemos para luchar contra la violencia, el terrorismo, la guerra. Formación moral e intelectual, que es la que nuestros soldados imparten mediante el conocimiento y el ejemplo. Los Ejércitos no están exclusivamente para hacer la guerra sino para evitarla, pero si esto no fuese posible, luchan y combaten bajo estrictas normas de respeto al enemigo y protección a la población civil. Los ejércitos han evitado más guerras que las que han provocado, decía Ortega y Gasset. Allá donde la violencia dirige y controla, solo la creación de un ejército en valores puede llevar el orden y la ley.

Todo esto, la paz, la convivencia, se logra con educación y respeto, y a ello contribuyen los soldados, tanto en Irak o Mali donde se dejan la vida, o en el Salón de la Enseñanza de Barcelona donde testimonian su educación y cultura de paz, sin gritos, sin voces, sin exageraciones, con humildad y respeto. Ni siquiera exigen que a ellos se les tenga, y aguantan estoicamente las opiniones, incluso cuando dejan de serlo y pasan a ser graves acusaciones.

<<Estos son españoles, ahora puedo
hablar encareciendo estos soldados
y sin temor, pues sufren pie quedo
con un semblante, bien o mal pagados.

Nunca la sombra vil vieron del miedo

y aunque soberbios son, son reportados.

Todo lo sufren en cualquier asalto;
sólo no sufren que les hablen alto>>.

Repasen los violentos de la palabra su corazón, no sea que este albergue la semilla de la guerra. La palabra muchas veces es una artillería de largo alcance y efectos devastadores que llega a cualquier rincón del mundo y es capaz de encender la llama de la guerra que luego tienen que apagar los soldados. Una palabra que aprendieron en aulas del conocimiento donde también se aloja el mal.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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21 noviembre 2018

 

EL EJÉRCITO VA A ESTAR PRESENTE EN EL SALÓN DE LA ENSEÑANZA DE BARCELONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Madrid 10 09 18 Margarita Robles ministra de Defensa durante su comparecencia en el Senado FOTO JOSE LUIS ROCA

Rectificar es de sabios. Si ayer criticábamos la medida tomada por el ministerio de Defensa que dejaba a las Fuerzas Armadas fuera del Salón de la Enseñanza de Barcelona hoy aplaudimos la rectificación hecha por la ministra y si en algo hemos colaborado con nuestra denuncia para que ese cambio se produzca nos alegramos y celebramos con todos ustedes.

«El ejército español sí que va a estar en la feria de Barcelona como está en todos los lugares del mundo, defendiendo la paz, la seguridad y la libertad». Bien señora ministra. Gracias señora ministra de Defensa.

Dicho esto, con sinceridad y agradecimiento, lo que no podemos pasar por alto es señalar una preocupación constante: los continuos cambios de criterio y parecer de este Gobierno que vive en la permanente rectificación. Preocupante. Una cosa es que un sabio rectifique y otra que las rectificaciones sean fruto de la inconsciencia y la irresponsabilidad. No digo que en este caso lo sea, pero conviene hacer alguna puntualización que con ustedes quiero compartir. De esa manera podrán opinar sobre este tema que tiene mayor trascendencia de lo que a simple vista parece. Lo hago simplemente para dejar clara la situación y no pensar que esta rectificación se produce porque sí. Como pretendo demostrar el cambio de decisión viene motivado por el escándalo y la repercusión mediática  que ha tenido la noticia de la retirada de las Fuerzas Armadas del Salón de la Enseñanza de Barcelona.

Les cuento los detalles.

La decisión de no asistir al Salón de Barcelona no se ha tomado ahora. Se tomó, como ayer exponía en mi artículo, el pasado mes de julio. La tomó la Directora de Reclutamiento y Enseñanza, señora Valcarce, y lo que no puedo asegurar es si la ministra de Defensa conoció entonces tal decisión o la ha conocido ahora al hacerse pública. No sé que es peor. La señora Valcarce adoptó esa medida después de recibir informes muy detallados en los que se le explicaba el grave error que suponía no asistir a ese evento. Evidentemente era una rendición manifiesta ante el independentismo y ante la alcaldesa de Barcelona que había mostrado con reiteración y feas maneras su disgusto por ver allí a los soldados. Ya este año se cedió vergonzosamente al ordenar el ministerio de Defensa que nadie acudiese al estand de las Fuerzas Armadas de uniforme por lo que lo atendieron funcionarios. Sin comentarios. Pero además en el informe presentado se exponía los beneficios para las Fuerzas Armadas dado el numeroso público que acudía al estand militar y el interés que despertaba en la sociedad catalana las posibilidades que a la juventud le ofrecía la vida militar. La Directora de Reclutamiento y Enseñanza se cerró en banda, sus razones tendría (?). En aquel momento nada se dijo de tal decisión, pero conviene recordar que hacía un mes de la moción de censura. Ahora se da a conocer la decisión, no sabemos por qué ahora, y se produce un revuelo mediático importante por lo que al día siguiente la propia ministra de Defensa desautoriza a su Directora de Reclutamiento y Enseñanza y anuncia que las Fuerzas Armadas sí asistirán al Salón de Barcelona. Todo muy raro, todo muy extraño, todo un despropósito. Nos alegramos del cambio de decisión, pero la preocupación se mantiene y aumenta.

No estaría de más que nos diese una explicación, la ministra o, mucho mejor, la señora Valcarce.

Eso es todo. Saquen ustedes sus propias conclusiones y lean con detalle lo que ayer les contaba. Con eso y esto tendrán la película completa (casi completa; siempre queda algo por contar).

 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 noviembre 2018

LOS EJÉRCITOS DE NUEVO HUMILLADOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

<<En tiempo de sedición hasta el malvado obtiene honores>>: hexámetro de autor desconocido y una de las citas preferidas de Plutarco.

Son tiempos de sedición, de rebelión y de traiciones. La mayor traición es a la Patria: España.

Se empieza con la humillación y luego nunca se sabe.

Desde el Paseo de la Castellana, sede del ministerio de Defensa y de la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar se ha prohibido a las Fuerzas Armadas asistir, como desde 2001 llevan haciendo sin interrupción, al Salón de la Enseñanza de Barcelona del año 2019 que se celebrará entre los días 20 y 24 de marzo. La decisión parte de la directora general de reclutamiento y enseñanza, señora Valcarce, la misma que, sin mediar palabra ni explicación, propuso a la ministra el cese y posterior pase a la reserva del vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba, decisión que posteriormente fue anulada por la Sala III del Tribunal Supremo.

La escala de responsables sube de la señora Valcarce al subsecretario, que casualmente perteneció al cuerpo jurídico militar, hasta llegar a la ministra de Defensa.

Jóvenes se interesan por las Fuerzas Armadas en Barcelona

Dejé escrita una crónica del Salón de la Enseñanza de Barcelona 2018 cuyo título lo dice todo: <<En este salón hay un estand manchado de sangre. ¡Cabrones!>>. Eran las palabras con las que un grupito ya conocido, escrito en una pancarta, nos daba la bienvenida al Salón (el adjetivo malsonante es mío). Nos han insultado, ofendido, las máximas autoridades institucionales catalanas también. De nada les sirvió; más de 8.000 jóvenes pasaron por el estand a interesarse por la carrera militar y las opciones que esta le proporcionaba. Éxito rotundo.

La prohibición ahora causa estupor, extrañeza e indignación. Salta hoy la noticia en el ABC, pero no dicen que la decisión se tomó en julio de este año, en pago al apoyo a la moción de censura. Tampoco cuentan que se hizo contra la opinión militar ya que se perdía una única y magnífica oportunidad de llegar a la juventud catalana. La decisión era firme, sin oír razones, fruto de la negociación con los independentistas. Y a ellos nos doblegamos. Ahora por razones que desconozco filtran la información.

En definitiva una humillación ante el ataque enemigo y que suena a rendición. Se equivoca señora ministra de Defensa a pesar de ser también ministra del CNI y dominar la información, se equivoca señora directora, se equivocó y vuelve a hacerlo,  se equivoca señor subsecretario, se equivocan señores del ministerio de Defensa, perdidos en otras cosas que nada tienen que ver con la Defensa y menos con los soldados. Sabemos que no están ahí para esto de los soldados, de sus valores, de sus sacrificios, de a España servir hasta morir, pero al menos podían disimular.

No dan explicaciones. Es su estilo. Como no las dieron cuando mandaron a la reserva al vicealmirante. Ni la palabra le dirigieron. Ni el derecho al trámite de audiencia. Así suelen ser las cosas en materia de Defensa, desde el ministerio de Defensa: sin explicaciones.

Las razones de la prohibición se enmarcan claramente en las cesiones hechas por este Gobierno al independentismo catalán, y en este caso a la señora Colau que quiere declarar Barcelona tierra hostil para los ejércitos de España.

Esta nueva cesión de soberanía, de cobardía, es un claro síntoma de lo que dijo el señor Casado, don Pablo, en el Congreso de los Diputados dirigiéndose al señor presidente del Gobierno, doctor Sánchez. Cito textualmente: <<¿No se da cuenta que es partícipe y responsable de un golpe de Estado?>>.

¿A ustedes qué les parece? Al no darse explicaciones, se dan todas. Al no haberlas, aparece la verdad, la única posible.

Cuartel del Bruc. Barcelona. Jornada de puertas abiertas

¡En pie! ¡Firmes! ¡Descubrirse! Así no se manda. Así no se gobierna.

<<Persuadir o disuadir a pocos es muy fácil porque, si no bastan las palabras, podéis emplear la autoridad de la fuerza. La verdadera dificultad consiste en destruir en el ánimo de la multitud un error funesto y pernicioso para el bien común o contrario a vuestra opinión, pues en este caso solo puede usarse de la palabra, y, para convencer a todos, preciso es que llegue a sus oídos […] sin saber hablar a todo el ejército, con dificultad puede hacerse cosa buena>> (Maquiavelo: El Arte de la Guerra).

Es necesario explicárselo a este ministerio, llamado de Defensa. ¿De España?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2018

 

¿DE MODO QUE HA ESTALLADO UN MOTÍN? ¡NO MAJESTAD! ¡LO QUE HA ESTALLADO ES UNA REVOLUCIÓN! General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

 

Este artículo fue publicado en el blog el día 29 de octubre de 2017. Había estallado la Revolución. Nadie se ha dado por enterado. Sigue paso a paso, día a día, imponiendo su criterio. Cuando queramos darnos cuenta será tarde. Les recuerdo que las revoluciones las ganan las armas o el dinero. Pueden aparecer las armas , lo que es indudable es que está el dinero. ¿Quien lo ha puesto?

Muchas preguntas sin respuesta. Les daré una pista. Analicen estos dos hechos de nuestra reciente historia. A mí me parece que explican muchas cosas:

-«¿Que coño es eso de la UDEF?»(Jordi Pujol: expresidente de la Generalidad y en desconocida situación procesal).

-» El vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino» (Cándido Conde Pumpido exfiscal General del Estado con Zapatero).

Luis XVI en 1789 no entendía lo que estaba ocurriendo. Nosotros ahora tampoco. Conviene entender, conocer y actuar, porque podría ser que, cuando quieras darte cuenta, el motín no era tal, sino una Revolución que te lleva por delante.

Creo que aquel artículo publicado hace un año, hoy cobra aún más actualidad. Grave actualidad.

En 1789 era una Revolución; ahora se llama populismo. Es una revolución virtual, que se gana con un ejército de imágenes, pero ejército al fin y al cabo.

¡Ignorantes! Las imágenes, que hoy son su ejército, ya se están materializando. Pasan a ser hechos. Totalitarismo. Las masas uniformadas… en el pensamiento: populismo. Creo que la batalla está perdida mientras sigamos pensando que esto es política, que hay que utilizar el diálogo y los pactos. Desengáñense, Este populismo es la peor de las revoluciones y o lo atajamos ¡ya! o vayan despidiéndose. Ellos se instruyen para vencer

«¿DE MODO QUE HA ESTALLADO UN MOTÍN? ¡No Majestad! ¡Lo que ha estallado es un revolución!»

-‹‹¿De modo que ha estallado un motín?››

5 de mayo de 1789. Luis XVI no entendía lo que estaba ocurriendo en torno suyo. Un cortesano le aclaró lo que sucedía.

-‹‹¡No Majestad! ¡Lo que ha estallado es un revolución!››

Siguió sin entender gran cosa, incluso mostró su total satisfacción. Más tarde, al fin, intentó huir y destituido poco después, por la Asamblea, moría guillotinado.

Hay algo en común. Nadie entiende nada de lo que pasa ahora. Incluso muchos muestran su total satisfacción.

Pronto aparecen los primeros conflictos en la calle. Las exigencias. Comienzan las protestas; violentas. Se rompen los lazos de subordinación con las autoridades. Los tópicos se apoderan del discurso. Liberación política. Derecho a decidir. La democracia secuestrada. Actúan los primeros violentos callejeros. Cada vez más numerosos. Como salidos de la nada aparecen verdaderos ejércitos armados. No se sabe de dónde vienen ni quien los sostiene. ¿Quién manda o dispone todo aquello? Nadie sabe cómo llegó, lo que pasa y mucho menos lo que puede pasar. ¡Y sin embargo…!

Es la Guerra Revolucionaria, pero si nos les gusta el nombre pueden ponerle otro. La guillotina puede esperar siglos.

No se batirán en retirada a pesar de su cobardía. Ellos están deshonrados desde el primer momento. Su táctica es la cobardía y eso les hace especialmente peligrosos. Ayer, cuando votaron su traición demostraron ser pusilánimes, sin valor ni espíritu para afrontar situaciones peligrosas o arriesgadas. La definición de cobarde.

Por eso son tan peligrosos. Conviene que entendamos lo que está pasando y empecemos a llamar a las cosas por su nombre. Esto es un proceso revolucionario que aparece y desaparece. Siempre desde la cobardía y la traición. Están instruidos.

Hay una regla general, la subversión no puede triunfar sin un apoyo exterior. Analicen quién.

Los principios del Arte de la Guerra también tienen su aplicación subversiva:

-Exaltada fe en la propia ideología

-Secreto. Seguridad. Iniciativa. Sorpresa

-Concentración de esfuerzos que le dé la necesaria capacidad de ejecución.

Habrá que recordar el lema de la Academia Militar de Saint-Cyr:

‹‹Ils s’instruisent pour vaincre›› (‹‹se instruyen para vencer››), si es que queremos saber a lo que nos estamos enfrentando.

¿Un motín?

-‹‹¡No Majestad! ¡Lo que ha estallado es una revolución!

Muy peligrosa. De cobardes.

La actual situación no es para estar tranquilos, aunque ese sea el mensaje con el que nos pretenden hipnotizar.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

17 octubre 2018

La escala de buques de guerra rusos en Ceuta irrita a los británicos. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Entre el 9 y el 12 de noviembre estuvieron en Ceuta el crucero ruso Marshal Ustinov, el petrolero Dubna y el remolcador SB 406. Como una muestra de la nostalgia que, según parece, algunos sienten por las glorias pasadas del Imperio británico surgió en la prensa y redes sociales de ámbito anglosajón una campaña contra España con la que se trató de frustrar esa escala y, quizá, evitar que pueda repetirse.

En octubre de 2016, con una campaña similar, consiguieron que la embajada rusa en Madrid retirase la petición de escala en Ceuta prevista para algunos de los buques que acompañaban al portaaviones Admiral Kuznetsov hacia el teatro de operaciones de Siria.  Parece que esta vez la presión contra España no ha sido suficiente para que los rusos retirasen su petición.

Este Blog del General Dávila publicó el 03.05.2016 un artículo en el que se explicaba cómo el gobierno del General Franco, el 11.02.1969, llegó a un acuerdo con el de la URSS por el cual los barcos soviéticos dejaban de entrar en Gibraltar y pasaban a hacerlo en las Canarias. Por aquel entonces, España no pertenecía a la OTAN mientras que en Gibraltar existía un Mando de zona de la Alianza. Eran los tiempos de la Guerra Fría y ni la OTAN ni ese Mando impidieron que los buques de Estado soviéticos entrasen en el puerto del Peñón; de esto ya se han olvidado. En virtud de ese acuerdo hispano-soviético (ahora hispano-ruso), buques de guerra rusos han estado entrando en Ceuta sin problemas hasta 2016. Llama la atención que entre 2016 y 2018, cuando los rusos no entraban en Ceuta, lo hacían en puertos griegos o portugueses y nadie decía nada.

El abanderado de la campaña antiespañola es Luke Coffey, ciudadano americano que trabajó para el ministerio de Defensa británico y ahora es director de un centro dedicado al análisis de la política exterior en la Heritage Foundation, con sede en Washington. Esta fundación es un Think Tank conservador que tuvo cierto liderazgo en tiempos de Ronald Reagan; se inclina hacia una política exterior intervencionista. A partir de lo que firma Luke Coffey relacionado con España, los rusos y Ceuta, empieza la serie de argumentos y, ocasionalmente, algún exabrupto contra España a cuenta de las ciudades españolas del norte de África, además de otras ocurrencias. Entre ellas, la de recomendar al Congreso, Casa Blanca, Pentágono y OTAN lo que deben hacer contra España. ¡Y hace sólo unos días estuvo Putin en París con Trump, May, Macron, Merkel, etc.!

Entre los argumentos que repiten está el que mientras España permite la entrada en Ceuta de los rusos, no permite la entrada en nuestros puertos de los buques de cualquier Estado (aunque sea de la OTAN) si justo antes o después han entrado o van a entrar en Gibraltar. Esto les irrita profundamente porque es una restricción evidente al libre uso de la colonia militar. Se olvidan de que España es un país soberano y como tal, el Gobierno español puede aceptar o rechazar la entrada en nuestros puertos de quien estime conveniente.

No seré yo quien diga que a los militares británicos les da miedo lo que puedan hacer los rusos desde Ceuta (a 14,5 millas de Gibraltar) en las 72 horas de su escala y sus efectos sobre la base naval. Pese a las protestas, bien que debe aprovecharse la Inteligencia británica con estas escalas porque, como se informó en mayo de 2014 en la prensa del Reino Unido, cuando entran barcos rusos en Ceuta se aumenta el número de soldados del Regimiento de Señales nº 10 destacados en Gibraltar. Cubren los equipos dedicados al espionaje de comunicaciones y, como es lógico, en estas ocasiones aumenta el trabajo.

También tratan de confundir con los títulos que avalan la españolidad de Ceuta, Melilla y los peñones y, comparan su estatus con el de Gibraltar. David Lidington, actual miembro del gobierno británico, dijo en su Parlamento el 03.12.2013: «El estatus de los territorios españoles de Ceuta y Melilla es, como el estatus de Gibraltar como un Territorio Británico de Ultramar, el resultado de un conjunto diferente de circunstancias históricas».  Se olvidan de que Melilla es española desde  1497, el peñón de Vélez de la Gomera desde 1564, el de Alhucemas desde 1560, Ceuta lo es desde 1580 y las islas Chafarinas desde 1848. Ni siquiera mencionan que Irlanda del Norte surgió de la partición de la isla que hizo el gobierno británico en 1921 para quedarse con los seis condados del nordeste; que las bases de soberanía británica de Acrotiri y Dhekelia en Chipre se las quedaron los británicos en 1960 cuando dieron la independencia a los chipriotas; y no me olvido de Diego García, ejemplo vergonzoso del colonialismo británico a mediados del siglo XX, plenamente vigente.

Si llegasen a interferir en la capacidad soberana de España y echar a los rusos de Ceuta, quizá Gibraltar recuperaría la primacía en el control del Estrecho, algo que perdió hace años frente a España y a Marruecos. Esto favorecería a la base militar y a las autoridades locales pues aumentaría el valor estratégico del Peñón, ahora menor que el que tenía hace unos 40 años.

En esta campaña contra España también llama la atención el que los datos que se publican con la firma de Luke Coffey ofrecen muchos detalles, son extensos y reiterativos. Da la impresión de que su origen es una fuente militar británica, quizá de su servicio de Inteligencia en el Peñón, pero lo más llamativo es que, ocasionalmente, los discursos y entrevistas del denominado ministro principal de Gibraltar presentan muchas coincidencias con los textos publicados en Washington. Este grado de coincidencia genera la sospecha de quién inspira a quién, quién se deja dirigir y quién hace el trabajo sucio de forma que los militares británicos no tengan que mancharse las manos enredando en los asuntos internos de España; no sería extraño.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

14 de noviembre de 2018

Blog: generaldavila.com

EL DIFÍCIL ARTE DE LOS MOTES: EL COJONARIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se va perdiendo el sentido del humor y eso es grave. Es uno de los síntomas que una sociedad en decadencia debe tener en cuenta y someter a revisión, no el sentido del humor, sino el camino emprendido, por donde se va perdiendo, para rectificar a tiempo. Hay personajes que más que provocar humor provocan indignación, repulsa y rechazo. Si le encajamos un buen mote, que resuma su personalidad y actuación, la cosa, mientras dure, será más llevadera. Se hace necesario, casi obligado, para vivir entre tanto ramplón y tramposo.

Para conocer a los causantes de nuestra tristeza no es suficiente el nombre o apellido. Su auténtica personalidad y proceder se revela utilizando el transparente e irónico mote. Es un ejercicio de humor y rentabilidad comunicativa, síntesis de sabiduría popular, que deberíamos recuperar para desenmascarar  a muchos de los que pretenden ejemplarizar desde la vida pública. Las academias militares, centros de supervivencia, donde un profesor sin mote es un don nadie, siempre fueron escuelas en este difícil arte. Allí estaba “el Culo con Botas”, mote que no requiere explicación, junto a una pareja inseparable, “el Masca” y “el Tanca”; ya saben, intercambiables, tanca como “el Masca”, o masca que “el Tanca”. Grandiosos eran “el Veraneante”, que nada hacía ni sabía y “el Bikini” que enseñaba todo menos lo fundamental. Alguno se jactaba de su mote, lo que no es muy recomendable. <<Me llaman “el Remacho” por mi porte y valentía>>; un compañero le hizo ver la cruda realidad, <<te llaman “el Remache” porque eres bajito y cabezón>>. Aquel día arrestó a más de media Compañía. Era muy amigo del “Mafeito”, que solía decir, <<Caballeros, mafeito (arresto) a seis a la vez>>.57

Como les decía, deberíamos recuperar el ingenioso arte del mote. “El Sacabuches”, “el Arrugas”, “el Combustible” (de apellido Resino Grasa)… los_militares_estacan_el_dibujo_animado_del_camion_tarjeta_postal-red44fb0f993849209c4bc8bdced38243_vgbaq_8byvr_512Pero nada como aquél mote, “el Engañabaldosas”, que identificaba a un curtido profesor del que se decía que “va como va, más no como debe”. ¡Sublime!

Sobrenombres, apodos, motes, constituyen una precisión identificativa y una caricatura lingüística que estamos perdiendo y que sería muy útil, con el debido respeto, utilizar en las redes sociales. Es un discurso sintético muy rentable para la economía del lenguaje y que genera lazos convivenciales además de representar una de las producciones lingüísticas de más creatividad.

Me falta recordar algún mote… Repasen la vida política y ejerzan el sano oficio de moteador o apodador y verán como todo se hace más llevadero. ¿Como llamábamos a aquel que decía una cosa y hacía la contraria? , ¿o el okupante de la Moncloa? Uf! me falla la memoria. Seguro que a ustedes se les ocurre enseguida porque lo sufren a diario. Les invito a, con respeto y sentido del humor, empezar a bautizar a estos insufribles que sufrimos a diario.

Mandando la Legión, una de mis ingeniosas nietas dijo en el colegio que su abuelo era “cojonario”. Acertó aunque tuvimos que dar explicaciones escolares. A la hora de ponerte mote mejor es que te lo ponga alguien que te quiere.legiondibujo--644x724

Rafael Dávila Álvarez . General de División(R.)

14 noviembre 2018

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EL MAGNICIDO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Raro es el día que no se produce una agresión en Cataluña por portar un símbolo de España. Este sábado ha sido en la estación del metro de Urquinaona (Barcelona). Después de ser empujado por la espalda un hombre recibió un fuerte golpe en la cabeza mientras los agresores gritaban: <<mori España>>. Resultado: una brecha en la cabeza de 8 centímetros. Su delito: llevar una gorra de España. Un agente de policía que presenció los hechos logró detener al agresor, pero ante las amenazas que recibía decidió soltarle. Miedo, hay mucho miedo. Riesgo, mucho riesgo. Indefensión, mucha indefensión. Hay ley, no quien obligue a cumplirla. Que cada uno se las arregle, lo que es sumamente peligroso porque da lugar a la ley de la selva y que el más fuerte o sagaz imponga bajo amenaza el control; de la selva. Hay miedo. Mucho miedo. Nadie habla claro, ni piensa en alto, ni siquiera para él; hasta las conciencias están controladas.

Entre todo este desorden, inquietud, salta la noticia de un intento de magnicidio planeado contra el presidente del Gobierno de España, doctor Sánchez. Nos enteramos al mes y pico de la detención del presunto magnicida. Ante el extraño suceso los fiscales de la Audiencia Nacional dicen que nada sabían y los jueces del alto organismo que no vieron motivos para hacerse cargo del asunto. ¿Por qué? ¿Por qué nos lo cuentan ahora? Al presidente del Gobierno tiempo le ha faltado para hacerse eco de la noticia y salir a hacerse la foto mientras pedía una defensa sosegada de las ideas. Las ideas deben ser las que le quitaron de la cabeza al que en Barcelona portaba una gorra de España. Las sosegadas ideas le han costado una brecha de 8 centímetros, señor presidente. Sosegado y real ha sido el golpe sufrido; una constante diaria. Por supuesto no un magnicidio, cuyo alcance debe investigar la policía para tranquilidad de todos.

Más de 300.000. Me explico:

Guardia Civil y Policía Nacional: 150.000

Vigilantes de Seguridad: 80.000

Policías Autonómicas: 24.000

Policías locales: 60.000 (?)

Más de 300.000 personas dedicadas a la seguridad. De todos. Cerca del triple que las Fuerzas Armadas. Estamos en teoría bien asegurados, pero la práctica no coincide.

¿Por qué? Porque el problema no es policial sino político. Extenderme más ofende a la inteligencia. ¡Es tan evidente!

El supuesto intento de magnicidio no debe quedar en el olvido. Cualquier cosa puede ocurrir y debe investigarse a fondo para que no queden dudas. Por ahora solo tenemos confusos datos. La seguridad del presidente debe analizarse al milímetro. Dicen que <<era un lobo solitario>> y podría alguien decir la gracia de que <<Menos lobos Caperucita>>, pero no es para tomárselo a broma. Tampoco la seguridad de todos y cada uno de los españoles que en vez de escolta llevan un símbolo de España.

El ciudadano español de la brecha de 8 centímetros en la cabeza no anda con supuestos, ni intentos: le han abierto la cabeza por llevar una gorra de España. Mañana será otro y otro y así….

Con una brecha en la cabeza este español sí que no está para bromas. Le ha visto las orejas al lobo; y muy cerca. Ha recibido su dentellada.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 noviembre 2018

 

 

 

 

Progreso al pasado Melitón Cardona. Embajador de España

Con el mismo  título de este artículo, Juan Van-Halen denunciaba hace unos días en una espléndida tercera de ABC cómo los progresistas»progresan al pasado mirando la historia por un espejo retrovisor y reescribiéndolo a su antojo». Se trata de un diagnóstico acertado que no se completa con el análisis de la etiología del fenómeno perverso que tan bien identifica, porque la manipulación del pasado tiene por objeto no sólo condicionar el presente sino, sobre todo, ganar el futuro. Se trata de un proyecto totalitario y excluyente que intuyó magistralmente George Orwell en 1949 en su obra «1984«; en ella afirmaba que «quien controla el pasado controla el futuro», que “la guerra es la paz,que «la libertad es esclavitud», que «la ignorancia es fortaleza» y que «en tiempos de engaño, decir la verdad es ya un acto revolucionario», algo que Hanna Arendt formuló así:»donde todo el mundo miente, quienes dicen la verdad ya han empezado a actuar porque, en el supuesto improbable de que sobrevivan, habrán dado un paso adelante para cambiar el mundo».

Basta leer la prensa diaria para percatarse de que tanto las premoniciones del escritor inglés como las de la pensadora alemana fueron certeras. Como es lógico, para que lo fueran era indispensable ir degradando los sistemas educativos hasta el punto de que pudiera acabar ocupando el poder una clase política tan ignorante como anómica, relativista e incompetente.

Es bochornoso que el Presidente del Gobierno del Reino de España sea un falso doctor que en cualquier país serio no hubiera pasado de portero de discoteca o de vendedor de coches usados. También es triste oír a políticos con mando en plaza aludir a «Leopoldo Alias Clarín» o referirse a una “dictadura de Calvo-Sotelo» que nunca existió. No menos patético resulta que una sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo redacte nada menos que ciento seis folios para concluir que dónde la norma dice que «en los contratos de préstamo, el obligado tributario es el prestatario», al final el obligado tributario resulte ser el prestamista. ¿Hay quién dé más?

En su libro «Sobre la democracia en América» de 1835 Tocqueville escribió lo siguiente: «Cuando el gusto por el poder y la incompetencia se reúnen en un mismo individuo, su voluntad de triunfar le hacer perder su probidad: cree ser el mejor y se pone a hacer trampas. Apoyándose en los débiles de entre los que ha surgido, sustituye la desigualdad en libertad por la igualdad en la mediocridad y la originalidad de pensamiento por el conformismo intelectual». Releyendo lo anterior, caigo en la cuenta de que el texto refleja a la perfección el averiado esquema mental de Pedro Sánchez, ese incompetente ávido de poder que no pierde oportunidad de ocultar su vacuidad intelectual, su ambición de figurar y su chusca cursilería indumentaria. Su medida estelar consiste en exhumar los restos mortales de un compatriota olvidando la afirmación de Esopo según la cual «sólo los cobardes insultan a los muertos» y el dicho latino «de mortuis nihil nisi bonum».

Conviene tener presente la admonición de Orwell: quien controla el pasado, controlará el futuro. Si le dejan.

Melitón Cardona. Embajador de España

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11 noviembre 2018

LA DICTADURA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Autodefensa contra la constante influencia de lo(s) político(s) hasta en la intimidad de la recámara. No hay restaurante, despacho, o callejuela, en la que no se conspire. Las consecuencias, los resultados siempre contra nosotros todos.

Autodefensa ciudadana contra el todopoderoso mundo de lo(s) político(s).

Viven otro mundo, en otro mundo, y escenifican a diario el drama.

Ilusiones perdidas, esperanzas rotas, y lo que creíamos superado nos arrastra irremisiblemente al punto de partida, al enfrentamiento. No puede recaer la decisión de lo que es y debe ser España en un ejecutivo que se ampara en la división, se apoya en los que apuestan por la ruptura del Estado y la Nación.

Cuando creíamos haber superado diferencias, estas vuelven y se multiplican.

Cuando nos creíamos en el camino, nos descubrimos en la senda de la transitoriedad.

Cada día peor. De los tres poderes nada, queda nada: legislativo, ejecutivo, judicial. Nada, Un solo poder: omnímodo.

Autonomías legislativas, ejecutivas, hasta judiciales. Hasta policías variopintas y parciales. Fracciones, un puzle cuyas piezas erosionadas ya no encajan.

Estamos peor que antes.

Como parapeto para llenar la boca de ejemplaridad, entremés envenenado, hablan de la libertad. Esa que se vende por raciones mínimas y está restringida, limitada, y a un alto precio. En el parqué de los partidos políticos se mercadea a diario. También son unos cuantos los que manejan el IBEX de la libertad.

La transitoriedad define el momento. No está muy claro hacia dónde conduce. Hay signos que revelan la gravedad de la situación, sin guía aparente. El más peligroso de los signos es que el ejecutivo A se convierta en legislativo a base de unos cuantos Reales-decretos de Consejillo de ministros y el ejecutivo B en legislativo autonómico parcial e insolidario. El judicial empieza a dar miedo. Todo ello se resume en un intercambio de intereses de poder y partido, general y autonómico. Un evidente taifas cuyas consecuencias ya padecemos. Nadie se oculta. Está a la vista. Una representación escénica de la que se escapa algún grito tras las bambalinas que hiela el corazón del espectador.

El día que quede al desnudo lo que hay detrás del escenario veremos que lo que se representa es la tragedia. Temor y esperanza es una peligrosa mezcla ya conocida. Cuyo resultado es tan evidente que pasa desapercibido hasta que se instala entre nosotros sin que te hayas enterado cómo ha sido y de dónde ha venido: la dictadura. Tampoco quién la ha traído. A pesar de su evidencia.

Yo no pienso seguir de espectador en esta función. Ademas de aburrirme el poco talento de los actores, me repugna el sainete tanto como la tragedia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 noviembre 2018