Estamos ya en Adviento, tiempo de esperanza y preparación para recibir al Liberador por el Amor, al niño Jesús.
Aquel día, oirán los sordos las palabras del libro; sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos. Los oprimidos volverán a alegrarse en el Señor, y los pobres se llenarán de júbilo en el Santo de Israel porque habrá desaparecido el violento, no quedará rastro del cínico; y serán aniquilados los que traman para hacer el mal: los que condenan a un hombre con su palabra, ponen trampas al juez en el tribunal y por una nadería violan el derecho del inocente…Los insensatos encontrarán la inteligencia y los que murmuraban aprenderán la enseñanza.» ISAIAS
En estas fechas empiezan los conciertos de villancicos y esta semana tenía ocasión de presenciar uno de ellos. Allí desfilaban niños y niñas de 3 años y de 4 y… de 12, ordenadamente y perfectamente, interpretaban los villancicos.
Me hacía pensar que la educación recibida en casa y la enseñanza en el colegio eran evidentes y hacían de ellos angelitos que dejaban boquiabiertos a padres y abuelos.
El ser humano recibe una herencia genética, el ADN, que es su genotipo y luego sus sensores, preparación y vivencias forman su fenotipo. La educación que se recibe en familia se proyecta en la sociedad, primero en su grupo de aprendizaje, después en su trabajo.
¿Que valores transmitimos?
España, tierra de hidalgos, sufría en 1936 su 4ª guerra civil en un siglo. A diferencia de las anteriores, esta guerra, con su correspondiente intervención y apoyo de potencias exteriores, no era en apoyo de una estirpe de liderazgo sino de una ideología liberticida, el socialismo, nacional o internacional.
Después de la deriva de un periodo de revolución republicana, que arrancó en 1931, con asesinatos, huelgas, quemas de conventos…, se produjo el alzamiento cívico-militar de 1936 y la dolorosa persecución religiosa y guerra civil.
Los hidalgos españoles de ambos bandos lucharon por sus ideas mientras los hidnadies políticos o simplemente liberticidas asesinaban y robaban en la retaguardia y luego huían.
A diferencia de Francia o Inglaterra, los mayores enemigos de España han sido los españoles huidos los que atacaban desde el exterior. Inquisición y Leyenda Negra son dos ejemplos. Y aquel Maquis “liberador” duró apenas 15 años relevado por los “libertadores” terroristas de ETA.
Los hijos de todos aquellos hidalgos, que reflexionaron sobre el desastre, recibieron una herencia de paz en sus casas que aun se percibe. Los hidnadies perdedores decidieron justificar su fracaso transmitiendo su calamitoso veneno en casa y fuera a todo incauto o personalmente frustrado. Buscaban y buscan vivir del enfrentamiento y si no lo hay lo provocan. España en eso, desde Carrillo, tiene muchos Doctores.
En estas fechas se ha recordado y celebrado el aniversario de la Constitución de 1978. Realmente solo fue posible por el nivel de paz y desarrollo que a lo largo de más de 39 años se habían entretejido en España con gran esfuerzo. No podemos imaginar a España sometida al régimen comunista podemita como lo fueron Bulgaria, Rumanía, Hungría, Checoslovaquia, Polonia, Alemania Oriental…, o Corea del Norte y Venezuela ahora, sin libertad y en la miseria.
El anterior régimen sabía que había hecho su trabajo y que llegaba el tiempo del cambio y así se lo expresaba el Generalísimo Franco a SAR el Príncipe Juan Carlos.
Transcurridos estos últimos 40 años, la población, que pudo votar con 18 años, ahora tiene 58. Los más jóvenes de 58, que ahora hablan del régimen de Franco, hablan de oídas.
Lejos de leyendas sobre dictaduras de los años 40, conviene refrescar la memoria corta de los 40 últimos años y hacer una autocrítica sobre la aplicación de la ley en el marco de la Constitución.
«Lo peor en política es no querer reconocer los problemas» (Ana Pastor)
– Habría que preguntar por la dictadura marxista secesionista, con más de 800 muertos y miles de heridos de ETA. Ahora pretendidamente “héroes de la paz”, sin pedir perdón, y con aplauso de unos y silencio de otros.
- Habría que preguntar por la dictadura idiomática de los secesionistas.
- Habría que preguntar por la hipercorrupción al amparo de los partidos políticos.
- Habría que preguntar por la elefantiásica administración y el endeudamiento público que esta ha supuesto y supone.
- Habría que preguntar por el PIB de Florida (USA) y el nº y gastos de sus parlamentarios.
- Habría que preguntar por la proporción entre el salario mínimo interprofesional y el PIB per cápita en relación con los países de nuestro entorno. ¿Dónde va nuestro dinero? ¿Por qué?
- Habría que preguntar si el PIB se ha multiplicado por 5 en 40 años cuánto se multiplicó del 1939 al 1978.
- Habría que preguntar por la desigualdad entre españoles en política, economía, sanidad, enseñanza…
- Habría que preguntar por la Ley electoral y de Partidos.
- Habría que preguntar por las pensiones, las pensiones solidarias para algunos y libres, con planes oficiales, para otros.
- Habría que preguntar si la falta de verdad, desde gran parte de los políticos y de los periodistas no ha bloqueado la brújula del destino de España, nuestro destino.
- Habría que preguntar si sin la Verdad, que nos hace libres para decidir en las urnas, puede haber Democracia. Si puede haber Justicia sin Verdad y si puede haber Paz sin Justicia.
- Habría que preguntarse si pueden infectar a España y a los Españoles los patógenos virus herederos del «moderado» Stalin, contumaces hidnadies, caballo de Troya de nuestra democracia en la Cortes, esperando su oportunidad de asaltar el poder con la falacia populista y cínica de sus líderes, llamando a defender una “democracia” en la que no creen.
- Habría que preguntar cuales son los límites para permitir la autodestrucción sectaria de España y en la que ni la Constitución ni España son los modelos, sino la de la STASI de la República “DEMOCRÁTICA” Alemana o el SEBIN de Maduro. Es admisible que al igual que Mussolini en su marcha fascista sobre Roma si no hay representación seá la algarada y llegado el caso el histórico asesinato.
- Habría que preguntar, no nos engañemos, si su fin dictatorial, como sus primos soviéticos, nazis, khemers rojos o talibanes es legítimo, si es constitucional y si justifica todos los medios.
- Habría que preguntarse por el consentimiento del golpe de Estado secesionista anticonstitucional en aras de intereses espúreos personales o de partido.
- Habría que preguntar por el adoctrinamiento y adocenamiento mediático que atacan, con medias-verdades, post-verdades, mentiras…, la Democracia en su base.
- Había q preguntar en cuánto la ambigüedad y la cobardía han restado crecimiento y mejora y han recreado una división que cada vez más se va a nutrir de la violencia, como se ve día a día,.
- Habría que preguntar por la imposición de una ley de memoria histórica guerracivilista.
- Habría que preguntar por la libertad de expresión y el insulto a las instituciones del Estado.
- Habría que preguntar por la responsabilidad penal de los políticos.
- Habría que preguntar si los políticos se ocupan de lo que realmente preocupa a los ciudadano o si crean ellos las preocupaciones.
- Habría que preguntar “se ha cedido sin perder la unidad de España y la dignidad de los españoles?”
- …

La España individualista, presumía de ser un pueblo con iniciativa y lo fue, ahora es pueblo al que la política excesiva e irresponsable ha fundido su iniciativa en estado de bienestar, pero sin haber mejorado su organización y cohesión.
En España la lista de Hidalgos, de héroes, del trabajo diario, de la exploración y descubrimientos, del combate en inferioridad, de la literatura, de la política, de la ascética y la santidad, del arte, … es inacabable y cimiento y esperanza de futuro.
Vicente Díaz de Villegas y Herrería. Soldado de España
7/12/2018
Blog: generaldavila.com



Todos, los que todo lo andamos y vivimos somos infantería. Ser infante es sentir mucho y haber vivido intensamente cada instante. Es sentir la necesidad del centinela que espera la aurora. Es saber caminar con las plantas de los pies calcinadas y derrumbarte si te paras. Es conocer y haber sufrido quebrantos, los del enorme esfuerzo que exige enfrentarse cara a cara al enemigo en las cortas distancias.
































