MAJESTAD VUELVA A CASA POR NAVIDAD Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Vuelva el Rey Juan Carlos

Vuelva a casa. La suya España. De donde nunca debió salir. ¿Qué extrañas razones hubo para que, por encima de las lágrimas de un alma rota, el Rey accediese a regañadientes a abandonar su Patria?

Siempre es lo mismo: «Un sacrificio que España demanda en estos momentos». Falso. No la Patria, sino los que dicen servirla, y se sirven de ella; toman decisiones basadas en espurios intereses.

Nunca habrá más que habladurías y añadidos a esa lista fabricada por cainitas que hacen y deshacen hasta que ellos caen en su misma trampa. Sin que nadie les señale. ¿O estamos en condiciones de señalar a unos cuantos? ¿Rotos los papeles? Huellas en el mar. Dudas. El cepo se cerrará algún día.

Los silencios de un Rey por su nación son a lo largo de la historia una prueba de amor a lo único que un rey se debe: España en nuestro caso.

Me hago eco de muchos españoles: «Mi casa Señor, es modesta pero como la mía hay millones en España que esperan a Vuestra Majestad».

Recurro al fácil eslogan navideño: ¡Vuelva a casa por Navidad!, porque es donde hace tiempo se os espera y preparados tenemos el alojamiento.

Cuando a España se la empezó a someter: ser o no ser, hubo un obstáculo insalvable: Don Juan Carlos. Sí, el Rey que estaba dispuesto a volver a repetir aquello de  —¿Por qué no te callas? El Rey. Primero España, después España y siempre España.

La ingratitud es iniquidad. «Calumniar es una gran ceguera del corazón y mayor lo es no ver el mal en ello». ¿Dónde están las pruebas? ¿Dónde están los jueces? ¿Por qué ahora y no antes o después?

El Rey que, él solo, guio la Transición, fue el puente tendido en el tránsito por el camino del futuro y cuando algún obstáculo surgió, él se puso al frente. Con valor, algo que no abundaba.

El 23F y otras cosas

El 23F, y algo sabemos, tuvo que ver mucho con juegos políticos peligrosos que manejaban artificieros aficionados con distintas cargas explosivas y que les explotó en las manos. Tuvo que ser el Rey, al que alguno quiso engañar, el que dio un puñetazo en la mesa antes de que todo se fuese a hacer puñetas: —Ya está bien de que juguéis conmigo y con España; aquí manda el pueblo soberano que quiere vivir en paz y armonía. —Ni golpe de timón ni…; los tanques a casita, y vosotros a hacer política y no a enredar. Aquí se cumple la Constitución por encima de las cadenas y de golpes de unos y otros.

Ha demostrado que a él no le cuelan un Golpe de Estado por la puerta trasera.

Los he visto tirar la piedra y esconder la mano. Ya no se acuerdan los conspiradores de cinco tenedores, aquellos que recorrían las fiestas populares por Cataluña y otras zonas concurridas donde eran vistos sin ser notados. Conozco los nombres.

Aquella época y las siguientes tiene una larga lista de personajes del silencio, que dicen tener bien ganado lo bien que viven. ¡Vaya cara!

¿Quién tiene los informes, currículos, y demás secretos? Bien que se negoció con aquellos papeles y hasta alguno montó una empresa con pingües beneficios.

Si aquello del 23F fue lo más sonado no podemos olvidar que el Rey Juan Carlos abrió las entreabiertas puertas del mundo: América del norte, Iberoamérica, Europa, Asia, hasta las zonas más remotas, incluso conflictivas, hablaban español, querían saber de España, y España estaba presente en los foros internacionales de decisión. Aquello fue obra del Rey Juan Carlos, como el resurgir empresarial y el renacimiento cultural de España. Por su impulso e inteligencia política, por su manera de ser y atraer, por ser Rey de España, en España y en otros muchos rincones del mundo. Lo dice quien lo ha visto de cerca durante muchos años y ha viajado con él por todo el mundo. No invento nada; ahí están los datos estadísticos. Humanos también. Otros pueden hablar igual que yo. ¿Por qué callan? Les ofrezco este blog para contarlo.

Si hay que juzgar habrá que juzgar a España. Puede que quepa dentro de la ley de memoria o hacer otra para el descrédito de unos cuantos. La lista la he dado hace bien poco. Incompleta, claro.

En fin, dejemos las razones ya que la principal que te sueltan, con desvergüenza, es razón de Estado. ¡Qué cara tienen! Entre ellos el mediador.

España un camino a la deriva

Uno mantiene cierta relación con el exterior. Esto de internet tiene eso bueno. Desde fuera se nos ve en un momento difícil, que superaremos, dicen, cuando se vayan los comunistas, siguen en el dicho, y les parece normal que en esta amalgama de autonomías y con el tinglado que hemos montado, ocurran estas cosas de lucha política, porque esto parece la Torre de Babel. En todo.

Lo que les cuesta trabajo asimilar es que el Rey Don Juan Carlos no esté en España cuando no hay ni una sola razón para que eso ocurra. Alguno me pregunta ¿Es por su voluntad?

¡No!

Cuesta horrores explicar el porqué. No lo entienden.

Vuelva majestad

Señor, España es Vuestra casa y en España hay millones de hogares dispuestos a recibirle.

Por España. Para que no nos la cambien.

Ya una vez enderezó la democracia. De ello se acuerdan, ¡claro! Eso les preocupa. Podría volver a hacerlo.

Estamos en deuda y su descanso en su Patria España —bien merecido lo tiene— será el nuestro. Mientras esto no sea así nos da la sensación de que no hay normalidad. Algo nos falta.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.). Ayudante de Campo del Rey Juan Carlos I y Jefe de la Guardia Real (1990-2000)

Blog: generaldavila.com

13 diciembre 2021

 

 

LA BRÚJULA ESTRATÉGICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Suena bien. Incluso poético. Es el nuevo invento de la Europa de la OTAN. Se han perdido y buscan el Norte. No lo encontrarán. Ha habido dos grandes guerras, perdidas y recuperadas a última hora, por eso, por no encontrarse. Después llegaron los Balcanes, que ahí siguen: perdidos y con la mecha encendida.

Se trata de encontrar un titular, eso es estrategia, y han encontrado unos versos inacabados:

La brújula estratégica marca la dirección,

caminemos todos juntos como una sola nación.

¡Ya!

La brújula Estratégica

Europa vibra ante el golpe dado por Rusia (Putin) en Crimea, y llegó la vibración al Pentágono que ennegreció la pantalla echando a Trump al que consideraban un tío valiente, por lo tanto peligroso, sin darse cuenta que su valentía era de comerciante que no iba a perder todo en un envite, sino a ganar.

Ante la situación, la América poderosa, la del Norte, le dice a Europa: «¡Tenéis que hacer algo!».

No ha hecho falta mucha imaginación: La brújula estratégica. Ya tenemos tema para la próxima cumbre, además de la paella y el folklore madrileño. A vivir del cuento unos años más. ¿Por qué no la Cumbre OTAN 2022 en Barcelona?

Eso de la brújula viene muy bien que se discuta en España, donde hemos perdido el Norte, el Noreste; y el Sur (el de la OTAN) ni les cuento.

Cualquier documento que lean de la OTAN, UE, o de esos baratillos llamados Think Tank, les enfrentará a una inentendible y farragosa jerga, muy elaborada, en la que más sabe quien menos conoce los conflictos. Se trata de redondear las frases y asustar con una mezcla inaguantable de geografía de parvulario, de física de laboratorio y de gramática parda: eso es todo. Nada. Ni saben ni transmiten la realidad de lo que se nos puede venir encima. Crimea pudo ser una broma. Ocurrirá de nuevo.

Cuando haces el curso de Operaciones Especiales lo primero que te dan es una brújula y una orden: «Tragesela». Hecho. Jamás vuelves a perderte.

Europa quiere ser, pero sin tragarse la brújula, lo que la convierte en una jaula de grillos donde todos cantan, comen y ninguno paga.

La situación de Francia no es la de Polonia, y la de España es la soledad, el abandono pacifista en manos de comunistas, o sea la guerra dentro.

Cumbre 2022 de la OTAN

Nadie sabe como ha sido, ni quién lo ha dirigido, pero el flanco sur de la OTAN y el ala oriental están amenazados y heridos de gravedad, solos ante el peligro. El Reino Unido, proa de Europa en el Atlántico, ha puesto rumbo oeste, la covid19 es un enigma, Polonia, ante la gravedad de lo que ve a sus puertas, está hasta las narices de jueguecitos bélicos, a Ucrania se la comen, el Mediterráneo, por ahora, es una charca llena de ranas a la espera del sapo.

La preparación mediática, la Cultura de Defensa, y la de Seguridad, abandonada en manos de los pacifistas donde se esconden los revolucionarios hombres de la guerra, y se reparten bondades como bendiciones. Eso sí. La brújula gira y gira sin encontrar su dirección adecuada. Norte magnético, geográfico o el de la cuadrícula: ninguna dirección estratégica para Europa que se ha convertido en un simple tapón para la gaseosa. El champán se sirve en otros lares. Aquí ya pasó la fiesta y vamos de recogida.

La seguridad del mundo depende, según señala una banquera importante, del feminismo y del cambio climático. Es el mismo pensamiento y preocupación de nuestro jefe de Gobierno y de la mayor parte de los revolucionarios, progresistas, sostenibles. El mensaje ha calado hondo, pero Europa no se sostiene. No es «sostenible», aunque muy «progresista». (¿Qué querré decir?).

El invento para la reunión de la OTAN en España, folclórica, en 2022 ya se conoce: La Brújula Estratégica.

La mejor definición de filosofía: «Es nada». La dio el maestro Gustavo Bueno. Ponía el ejemplo de un gran restaurador andaluz cuya filosofía era: jamón, jamón y jamón.

La estrategia es lo mismo: nada. Para Europa, como la del restaurador, pero a su manera: feminismo y cambio climático. Ya veremos cuando la mantequilla nos falte.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 diciembre 2021

 

 

 

EL JEFE DE LA ARMADA ESPAÑOLA CON LA UNIDAD MARÍTIMA DE LOS MOZOS DE ESCUADRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El AJEMA sube a bordo del «buque insignia».

Un Jefe de la Armada cuando hace una visita o se deja ver en algún lugar concreto, y más si es fuera de su ámbito de mando, es por algo; una intención le lleva a realizarlo consciente de su repercusión. Incluso política, lo que en un soldado en activo y con mando es una dudoso deber.

El Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), que es decir lo mismo que el Jefe máximo de la Armada española, se dejó ver en una embarcación de los Mozos de Escuadra durante el pasado Salón Náutico de Barcelona. No es difícil adivinar la intención ya que no es un acto que le exija llevar a cabo su condición de Jefe de la Armada. Si se lo han ordenado: mal. Si ha salido de él: peor.

No todo lo que navega flota ni lo que flota navega. Aguas turbulentas en las que se ha metido al visitar lo que le llaman la «Unidad Marítima de los Mozos de Escuadra», que lo que pretende es quedarse con el control marítimo, en todos los aspectos, de la costa catalana, y echar —sí: echar—, a la Guardia Civil del Mar. Detrás irá la Armada.

El Almirante, repito: Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), puede que no recuerde que en el año 2012 se llevaron a cabo los preparativos para entregar la Bandera de Combate al Buque Insignia de la Armada española “Juan Carlos I”. Fue elegida Barcelona como ciudad para organizar la ceremonia. Le correspondía por tradición. El “Dédalo”, la fragata “Cataluña”, el “Príncipe de Asturias”, la fragata “Don Juan de Borbón” son algunos de los barcos que han recibido su Bandera de combate en el puerto de Barcelona.

La madrina de la bandera sería la Reina Doña Sofía. La Casa del Rey junto a la Armada y el ministerio de Defensa se pusieron manos a la obra. Pero la empresa duró poco tiempo. Nada más llegar la petición y ofrecimiento al alcalde de la ciudad, señor Trias i Vidal de LLobatera (PDeCAT), se negó en rotundo a aceptar que su ciudad acogiese tal acto. Sé muy bien el empeño de la Casa Real y las gestiones de todo tipo que se hicieron, pero todo fue inútil.

No es no, y España, la Corona y las Fuerzas Armadas no fueron recibidas en Barcelona. Poco después la ceremonia se trasladaría a Cádiz donde la Reina de España pudo entregar la bandera de Combate al buque insignia de la Armada española: el “Juan Carlos I”.

Esos son los hechos y nunca se ha oído una explicación por quien debería darla.

El Almirante no lo recuerda.

¿Qué razones ocultas, o que no quieren contarnos, hacen que el Almirante dé su aldabonazo a los Mozos de Escuadra y su «Unidad Marítima»? ¿Qué intención tiene su presencia en ese lugar? ¿Qué es eso de «Unidad Marítima de los Mozos de Escaudra»? ¿Son los comienzos de la Armada Catalana?

Todos sabemos lo que ocurrió en octubre de 2017 y lo que desde entonces avanza cada día un paso más. Tener unas Fuerzas Armadas catalanas también está en sus planes.

El Almirante nos debe a todos una explicación. No se entiende esta visita, su actitud es tibia y oscura. La cortesía con España es a su integridad. Al independentismo ni agua (ni siquiera salada).

Puede que él no tenga que llevar a sus hijos a estudiar en Cataluña, ni haya ido a visitar a la familia insultada y denostada que exige la enseñanza en español de los suyos.

Allá por los años ochenta, el alcalde de La Coruña ofreció una recepción a las autoridades civiles y militares en el bello edificio del Ayuntamiento en la plaza de María Pita. El Almirante jefe de la Zona Marítima se trasladó desde Ferrol para tal evento. Como es lógico iba con el uniforme adecuado a la celebración y acompañado de su ayudante de campo y su jefe de Estado Mayor. Ya desde la entrada a la plaza se veía en la puerta del ayuntamiento a los numerosos invitados a la recepción. Al llegar, el Almirante se acercó a un grupo que parecía estar recibiendo a las autoridades.

  • ¿El alcalde, por favor?, preguntó.
  • ¡Son eu!, respondió un caballero vestido con ropa informal, en vaqueros y probablemente chanclas.

Ante la cara de extrañeza del Almirante, el alcalde muy sonriente y dicharachero, amplió la información.

  • É que estou de vacacións.

No hubo el más mínimo reproche ni reparo.

  • Siga usted de vacaciones, alcalde.

El Almirante se dio media vuelta y con su ayudante y jefe de Estado Mayor regresó de inmediato a Ferrol.

Boga, boga, marinero. O bogamos todos o nos quitan el barco y hasta la mar.

«Allí habló el infante Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
Por tu vida el marinero,
dígasme ora ese cantar.
Respondióle el marinero,
tal respuesta le fue a dar:
Yo no digo mi canción
sino a quien conmigo va».

Le diría al Almirante (AJEMA) que mande a alguien, o vaya él mismo, a visitar al niño al que no dejan estudiar en español, le lleve una bandera de España y le dé un paseo en una fragata de la Armada española por el puerto de Barcelona. ¿Necesitará escolta de los Mozos de Escuadra? No todo lo que navega flota ni lo que flota navega.

Siga(n) usted(es) de vacaciones.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

09 diciembre 2021

 

 

 

¡AY MI INFANTERÍA, SEÑORA! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Ay mi Infantería, Señora! A Vuestros pies postrado: ¡Cómo sufre al ver una España troceada!, sin camino por delante y la fe olvidada. No gritan nuestras infantes voces, con ardor, el sagrado y tan santo himno ¿Dónde perdido?, ¿es este el ocaso de la infantería legendaria?

¡Ay mi Infantería! Que aunque despacio, aún camina. Por los resbaladizos fueros de la patria; sin valor que ofrecer; sordos a su voz, que no vibra, por omisión, ¿el deber incumplido?

Tiembla el conjunto al pie de la Cruz aquella. ¿Dónde está mi espada que cruzada juró ante la bandera? ¿Dónde el toque de corneta de la infantería guerrera y legendaria?

Solo suena un largo quejido monótono, perdido. Nadie acude: ¿Dónde está la Infantería de España? ¿Está mi Patria perdida?

¡Ay mi Infantería, Señora!

Temida y honrada, cuando ahora la deshonra va en cabeza ¡con una pancarta como bandera!

Alzan infantes brazos por verla temida y honrada, ¿A la lucha, tú me gritas? Se hace sorda tu llamada.

No veo mi bandera, otras le hacen sombra, aquella que no quiero sea mi visión postrera.

¡La Bandera, la Bandera!, ¡alzad la Bandera! que vea su celestial figura que ha de envolver la patria mía, y avancemos fieles a su historia, no a la indigna memoria.

¡La Bandera!: alcemos su alma, española, con la épica nobleza castellana, donde fuimos formados, en la Academia toledana, de infantes que amor y vida te consagran. ¿Serás de nuevo el esplendor y gloria de otros días?

¡Cuántos anhelos Señora! De tus Infantes pende la historia, por el recuerdo de la sangre derramada, por España y la fe que la consagra.

Tengo hoy más que nunca el ansia altiva de grandes hechos, los que olvidan, los que denigra la maldita memoria, pero yo, que soy Infante de España, te prometo ser fiel a su historia. Digno de su honor y de su gloria.

Solo quiero a España y que, como Infante, me devuelvas, agradecida y amorosa Señora, el beso que recibieras, aquel que se quedó bordado, como la flor más hermosa, en nuestra Bandera.

Ardor guerrero aún me queda y, aunque ya tenue, vibra mi voz para gritar: ¡Viva España! ¡Viva Vuestra Infantería!

Viva el Cielo en el que nos espera nuestra ¡Celestial e Inmaculada Señora!

Por el deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

8 de diciembre 2021

Blog: generaldavila.com

HIMNO OFICIAL DE INFANTERÍA

“Ardor Guerrero vibre en nuestras voces.
Y de amor patrio henchido el corazón.
Entonemos el Himno Sacrosanto.
Del deber, de la Patria y del Honor.
¡Honor!
De los que amor y vida te consagran.
Escucha, España, la canción guerrera
canción que brota de almas que son tuyas
de labios que han besado tu Bandera.
De pechos que esperaron anhelantes
besar la cruz aquella
que forma con la enseña de la Patria
el arma con que habrán de defenderla.
Nuestro anhelo es tu grandeza
que seas noble y fuerte.
Nuestro anhelo es tu grandeza
que seas noble y fuerte
y por verte temida y honrada
contentos tus hijos irán a la muerte.
Y por verte temida y honrada
contentos tus hijos irán a la muerte.
Si al caer en lucha fiera
ven flotar
victoriosa la Bandera
ante esa visión postrera
orgullosos morirán.
Y la Patria, al que su vida
 le entregó,
en la frente dolorida
le devuelve agradecida
el beso que recibió.
El esplendor y gloria de otros días
tu celestial figura ha de envolver
que aún te queda la fiel Infantería
que, por saber morir, sabe vencer.
Y volarán tus hijos ansiosos al combate
tu nombre invocarán.
Y la sangre enemiga en sus espadas
y la española sangre derramada
tu nombre y sus hazañas cantarán.
Y éstos que en la Academia Toledana
sienten que se apodera de sus pechos
con la épica nobleza castellana
el ansia altiva de los grandes hechos
te prometen ser fieles a la historia
y dignos de tu honor y de tu gloria.”

HIROSHIMA. SOL, SILENCIO, OLVIDO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A tanta luz sucedió la oscuridad absoluta; que permanece. Los que la vivieron no han querido que se sepa lo que les cegó, y su silencio es una incógnita que no se atiene a nuestra razón porque solo ha existido para ellos, lo oscuro, algo así como el infierno con el que de niño te asustaban, pero de verdad. Sucedió en Hiroshima.

Hiroshima. Sol, silencio, olvido.

Es el libro, estremecedor, de Ana Arias y Fernando Palmero.

Dijo Obama en su visita a aquel pasado: «Era una mañana clara y sin nubes, la muerte cayó del cielo y cambió el mundo».  Una pretensión: hacer poesía entre muertos sin caer en que aquello fue peor que la muerte.

No acertó ni una. Ni cayó del cielo ni el mundo ha cambiado. Era del corazón humano de donde salieron aquellas bombas y para nada cambió el mundo que prefirió olvidarlo. Hasta la próxima.

Lo que los escritores Ana Arias y Fernando Palmero plasman en su libro es un denso viaje por el más atroz momento que la historia del ser humano ha provocado en la Tierra.

El formato delicado de la editorial Confluencias cabe en una mano, pero no hay corazón que sea capaz de albergar tan escalofriantes palabras. Estremece, aunque seas de granito. Una obra que convendría leyesen los grandes y los pequeños, la ONU y los maestros de Escuela. En estos momentos de máxima incertidumbre bien vendría. Lo dice un soldado.

Aquello que describen Ana y Fernando no tiene parecido en ninguna guerra anterior, y marca un nuevo paso hacia el abismo; al que vamos derechos. Nada era antes, ahora menos nada. No es descriptible. De ahí el olvido.

Para ganar una guerra no todo vale. Diga lo contrario quien lo diga. Las guerras no parecen dejar huella en el recuerdo: 1914 y 1939 se han perdido. Dos guerras donde parecía que el ser humano había enloquecido, pero repetía locura. Y lo volverá a hacer porque no hemos entendido nada.

Fue entonces, a partir de ese momento, Hiroshima y Nagasaki, cuando quedó validado un nuevo terror. Más sabiduría, también para el mal.

Ahora los campos de batalla se han trasladado a las grandes urbes donde se ha sembrado una semilla que crece en los lugares más insospechados. La guerra silenciosa por ahora se oye muy lejos, latidos mediáticos, pero puede que de nuevo quedemos cegados.

Alguien tiene la mano en la guadaña.

No hay soldados de uniforme, ni reglas de juego en esta guerra que si estalla será la última.

Viene muy a tiempo el trabajo infinito de Ana y Fernando que es un aldabonazo a nuestra indiferencia hacia el pasado, a lo que pasó, a lo que pasará, si no es que ya estamos en ello.

El horror de un fogonazo blanco: la luz mortal. El final.

Ello ocurrió, y será de nuevo, por abonar y regar cada día la fatídica semilla cuyo nombre todos conocemos.

Hay que agradecer a Ana y Fernando que suban el telón nuclear, colgante  de un fino hilo, que burdas manos intercambian como si de una joya o moneda de cambio fuese: el terror.

Todos somos culpables. Estadistas y políticos asumen una responsabilidad muy grande. Nosotros también. Olvido.

La ética de la guerra se impone. Ante lo que parece inevitable. Más necesaria la de la paz, que en definitiva conduce a la guerra por ese fino hilo más débil que el de la tela de araña.

Tanto que fuimos capaces de esconder el terror en una efímera flor de almendro:

Grabado en la piedra hace mucho,

Perdido en la arena movediza,

En medio de un mundo que se derrumba,

La visión de una flor.

El libro Hiroshima. Sol, silencio, olvido es un brote de almendro que esperamos florezca antes de que llegue la oscuridad del resplandor.

Está dedicado al Premio Cervantes don José Jiménez Lozano, in memoriam. 

Llegó una esperanza,

como una golondrina adelantada,

antes de cesar el hielo,

Y era un prodigio.

Mas sólo voló un instante,

cual un relámpago en la nieve,

y cayó muerta. ¿Cómo entierro

yo, ahora, una esperanza,

tan pequeña y con corbata roja?

La grulla de origami hecha por Sadako, una niña que murió de leucemia diez años después del destello, es uno de los símbolos de aquel instante.

Ni siquiera una esperanza.

«Bandada de grullas celestiales

ampara a mi hija bajo tus alas»

Tengamos el valor de afrontar el pasado con vistas al futuro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Entrevista a Fernando Palmero en el diario El Mundo

5 diciembre 2021

 

AMANCIO ORTEGA. EL CONDE GALLEGO Rafael Dávila Álvarez

Amancio Ortega

No sé cómo es en las distancias cortas, que más bien parece un icono económico, pero jamás olvidó su pequeño negocio.

Le vi en esa lejanía, como a otro cualquiera, sin el fulgor de los que no se bajan del coche ni del caballo hasta que no les abren las puertas o les dan la mano servil.

Él sirve.

Sabemos lo que ha hecho. Es más que suficiente.

Cuentan que es un señor muy normal, muy familiar, con carácter, y que viste normal, come normal y pasea normal, aunque alguna vez en yate. Hace cosas normales, como dar trabajo y riqueza a su nación y de camino a súa terra.

Creo que lee poco, pero lo importante de él no es que lea, sino leerle, su actitud, su sinceridad, humildad, trabajo, y por encima de todo haber sido siempre el mismo. Esa es una lectura que a más de uno le vendría bien. Exigente, no le gustan las medianías ni que le vengan con cuentiños ni mentiras. Es difícil colársela.

Le gusta tomarse el café con el amigo de siempre y ver la dársena desde su casa, además de las cigalas y el godello. Le he visto hacer cola para entrar en un pequeño restaurante cerca de La Coruña, en la misma que yo esperaba; tomamos el mismo pulpo; bebimos el mismo tinto, de una jarra, del país, muy bueno por cierto.

ZARA

Parece que llega el relevo en ZARA, como a él le gusta llamar a INDITEX, que fue su primera casa y su primera bata.

Amancio Ortega ha revolucionado España, para bien, para que los aviones que van y vienen lleven más trabajadores de INDITEX que ninguna otra empresa del mundo, para que el avión de La Coruña sea el de Arteixo. Ha vestido a medio mundo como si fuesen reinas y reyes. No es el más rico del mundo, una clasificación subversiva y malintencionada, sino el Papa Noel del mundo que desde su fábrica hace lo indecible para que todos coman el turrón, incluso los más necesitados de salud.

La pena es que no hayan llevado sus manos directoras la logística europea, como sus fábricas. Ahora Europa sería una potencia mundial.

El Conde gallego

Él ya es grande de España y su selección es campeona del mundo, varias veces, no hay final que se le resista, ni título que no haya ganado, pero eso es ya la historia de un hombre que deja la empresa en manos de su hija y da un paso atrás, sin dejar de caminar hacia adelante.

No querrá homenaje y se irá con la misma sencillez que ha dirigido su empresa, su mejor premio, pero no estaría de más que España se lo reconociese al menos con un título, nobiliario, por nobleza, como el de Duque de Arteixo.

Su selección no mete goles, mete millones a las arcas de España y da de comer a ese mismo número de españoles.

Amancio Ortega ha hecho por España lo que todavía esperamos de otros a los que solo se les ve el nombre y no los hechos.

Supongo que lo que sugiero está ya en marcha. El Conde Gallego.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2021

EUROPA SIN DEFENSA MILITAR. ESPAÑA SOSPECHOSA BAJO LA CUÁDRUPLE ALIANZA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días les hablaba de AUKUS una alianza militar para —lo de fabricar submarinos atómicos es una excusa— asentar los reales, que acaban de constituir Australia, Reino Unido y los Estados Unidos de América. La razón es muy sencilla: situarse en condiciones de ataque, que es, sin duda, la mejor defensa. Disuasión convencional; en principio.

Guerras en Europa

Europa ha participado de lleno en las dos últimas conflagraciones mundiales y las dos las ha perdido a costa de millones de muertos. Incapaz de defenderse. Fue necesaria la intervención de los Estados Unidos de América para que la balanza se volviese del lado occidental. Millones de muertos. Hemos olvidado.

En España continúa la guerra entre nosotros, que no olvidamos—vamos a nuestro aire—y que los que la perdieron ahora pretenden ganar.

Mientras, abandonamos a los aliados. Ellos lo saben. Lo de Irak también. Los dejamos en el desamparo con riesgo para la vida de los que deprisa y corriendo tuvieron que ocupar nuestro puesto: irresponsable retirada.

Ese recuerdo del año 2004 y el actual reinado de la «Cuádruple Alianza» española: socialista-comunista-separatista-terrorista, el mundo no lo olvida. Por tanto vivimos bajo sus consecuencias.

España es una nación muy peculiar. Nada democrática. En cada persona hay un rey, un presidente de gobierno, un juez, un estratega, un policía y un entrenador de futbol. Actualmente los hoplitas son todos expertos virólogos.

Internacionalmente las alianzas se mantiene bajo dos razones: las económicas y sobre todo las militares, base firme para mantener las primeras. No es una broma ni un juego estratégico, sino un delicado intercambio de intereses que es mejor cumplir antes que traicionar. Los ejemplos llenan la historia militar.

España en Irak

El que dio España en Irak iniciaba un cambio de rumbo por el hecho en sí y por lo que vino después: un cambio en el pensamiento de Defensa y Seguridad militar de nuestros dirigentes. De allí, de aquellas guerras, la consecuencia que obtuvo España fue crear la Unidad Militar de Emergencias (UME), por tanto un cambio de ideología en la formación de nuestros soldados en la instrucción y el adiestramiento, y en los principios de la formación académica. Yo, perdonen que señale, no estudié en una Academia Militar para ser bombero, excelente oficio que requiere una formación muy específica, no necesaria ni precisamente militar. Esas tácticas son para mí desconocidas y no entran ni en mi vocación ni en mi formación. Sí la del servicio, pero no cualquier servicio.

Prefiere que le maten a matar: san Bono

Dijo el ministro de Defensa español en Washington ante la atónita mirada del mundo occidental: «Yo prefiero que me maten a matar, soy un ministro de Defensa». Era España convertida en una insegura alianza. Un fariseo. Un sepulcro blanqueado.

Estados Unidos de América aprieta a Europa para que se ocupe y sobre todo se preocupe de su Defensa; que la pague.

Por otro lado en cualquier momento Ucrania es Crimea, o se amaga por Polonia, o Taiwán, o el Báltico, Venezuela, Cuba, el Sahara, el Sahel, o el Pacífico, o Argelia; incluso Chipre. O un iglú en Alaska. Vaya usted a saber, porque no hay lugar en el mundo en el que se pueda estar tranquilo.

Ese es el concepto estratégico más importante del siglo XXI: el azar de la contienda, la incertidumbre. ¿Dónde?

¿No se han dado cuenta los de la ONG española? No es la disuasión nuclear lo importante, sino saber que estás dispuesto a todo: en esas circunstancias hay varios, locos o no, señalados por la ONU o no.

Parece que dos guerras mundiales y las guerrillas posteriores que se han llevado puesta la credibilidad de naciones enteras no nos hace entender la situación.

Cuádruple Alianza

España está sola y más sola que estará. ¿Razones? En principio solo hay una: desconfianza. La principal razón en este momento presente se llama «Cuádruple Alianza»: socialista-comunista-separatista-terrorista. Eso es España. Un riesgo evidente.

Las potencias mundiales se posicionan. Algo nuevo está surgiendo.

AUKUS.

La Alianza Atlántica OTAN difuminada y contra las cuerdas: ¿Aquí quién paga? Polonia se rebela. Bielorrusia se encabrita. Crimea en el recuerdo. ¿Guerra del futuro?: un golpe rápido, corto, pero eficaz; y luego hablamos: Crimea, por ejemplo. Todo queda consumado. «La malicia de los perversos fue reforzada por la debilidad de los virtuosos», sentenció W. Churchill después de la IIGM.

El Pacto del Quirinal

Italia y Francia acaban de sellar un pacto europeo que para los medios ha pasado casi desapercibido y que vuelve a dejar a España fuera del concierto internacional; sin que se fíen de ella. El «Pacto del Quirinal», del que poco se sabe, pone en evidencia que las cosas en Europa no están bien en materia de Defensa y Seguridad, que el Reino Unido ha pasado a ser un apéndice de los Estados Unidos de América y militarmente actúa a su dictado, que Alemania es una auténtica desconocida, de extraño comportamiento militar, y que los Estados Unidos miran hacia otras zonas de conflicto. Francia no se resiste a ser ninguneada y busca el liderazgo. El pacto franco-italiano es de gran envergadura y supone un importante varapalo para la política española no solo de Defensa y Seguridad, sino económica.

Habrá que estar muy atento en los próximos años (o menos) a lo que ocurre en Europa porque se avecinan cambios de trascendencia tan importante que los notaremos los españoles en nuestra cada vez mayor insignificancia económica. Como ya lo es la militar.

Porque nadie se fía de un Gobierno como este compuesto por una peligrosísima Cuádruple Alianza.

Podemos. Empeorar. Dos términos que se han unido: trágicamente.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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01 diciembre 2021

 

 

 

DON ODÓN (ELORZA) Rafael Dávila Álvarez

Don Odón (Elorza) es un nombre que habrá que recordar. Su imagen es ya un significante icónico. Todo es artificio; corta y pega. Hasta sus palabras no son suyas; del averno.

Un hombre es capaz de convertirse en un símbolo. Incluso de la vileza e infamia y aún así sentirse orgulloso de ello.

En el Congreso de los Diputados cada uno dice lo que le viene en gana, aunque a alguno, que viene mal de casa, le sirve para aprovechar el momento y evacuar. Lo dicho en el Congreso no lo dice a la cara de la inteligencia, sino a la de la agitación. Un vulgar tirón de la cadena para finalizar el acto.

El Congreso de los Diputados ha aguantado casi todo. Hasta la metáfora del caballo con un general que lleva las riendas desde sus lomos y aprieta las espuelas. A algunos les gusta la democracia a caballo y sobre todo dar espuelas al público. La democracia sin espuelas no acaba de entenderse.

Los tiros al aire que detuvo el techo del Congreso han quedado allí para siempre mientras resuene el grito de la chapuza: «¡Se sienten, coño!».

Don Odón: ¡Se siente, cáspita!

Siéntese entre los agitadores y deje su metralleta vocinglera. Esos, como usted, que usan el canto para amedrentar tienen un nombre: le llaman el Pico de hoz marrón y habita en las selvas de Nueva Guinea. Un simple pájaro que quería ser ametralladora..

Los vómitos se limpian, pero del vomitador queda siempre esa imagen de repugnancia que aparece cuando le ves. Por muy limpio que parezca. Las imágenes deben ir vestidas siempre de lo que representan y cuando las desnudas la cruda realidad te hace ver lo endeble de Superman sin su traje o convertido en piltrafa en las proximidades de la criptonita, abundante en el norte. Cobardean en tablas y huyen a los chiqueros. Como los terroristas cuando no les apoyaba una pistola. O la política; o algún político

Blanquear a la ETA a voces, protegido por la inmunidad que da el escenario es muy cobarde. Una vergonzosa puesta en escena que provoca dolor y devuelve el vértigo del terror. La náusea.

La ETA está; y lo peor es que está al lado del poder en la maniobra más repugnante que han hecho en España personajes que aceptan que el tiro en la nuca consiga sus objetivos. Matar para sentarse en las instituciones y ser bendecidos como hombres de paz es el espectáculo dantesco que ahora se revive para bochorno de todos. La sutil diferencia está en que él, don Odón, puede decir eso y más, pero si yo voy al centro de San Sebastián y grito ¡Viva España! me detienen y encima me piden explicaciones o me acusan de delito de odio.

Franco fue. Es una historia que se estudia en el contexto de lo sucedido y que yo sepa nadie la utiliza políticamente ni para el insulto o enfrentamiento, sino que son ellos, su partido socialista, de siglas PSOE, don Odón Elorza, los que hacen uso de la historia para insultar, mentir y sobre todo enfrentar que es lo que pretende con sus estentóreas voces desde donde lanza su infame arrebato contra las víctimas. Porque la ETA existe reencarnada en esos «hombres de paz» que no dudan en agitar su nombre, y exigir, para a cambio apoyar, por ejemplo, los Presupuestos.

Son muchos los testimonios que me llegan de indignación contra este don Odón (Elorza). Son relatos tristes, sensatos, dolorosos y correctos. Todo lo que él no es. Ha hecho usted mucho daño. Le recomiendo que lea la carta que publica el ABC del pasado día 26 firmada por Almudena Blanco Martín, hija de Pedro Blanco García, teniente coronel asesinado por la ETA. «Su sacrificio nuestra libertad». Libertad de la que usted, señor Odón, abusa. Ha hecho usted mucho daño.

Eso es todo a pesar del vuelo y gritos del Pico de hoz marrón.

Compruebo y comprendo que los aseos del Congreso estén ocupados de manera permanente.

Habla don Odón

como el reclamo del

Pico de hoz marrón:

al suelo tol mundo.

¡Cococo coñó!


Pico de hoz marrón (Epimachus meyeri) o pájaro ametralladora: La particularidad del Pico de hoz marrón es que algunos machos utilizan un reclamo que no suena para nada natural y recuerda al ruido de una ametralladora. Ello provocaba que en la IIGM, los soldados se tirasen al suelo al oír su canto por creer que era una ráfaga enemiga.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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29 noviembre 2021

 

 

 

IRAK 29 NOVIEMBRE 2003. HÉROES ESPAÑOLES SIN LAUREADAS. EN RECUERDO A SU ENTREGA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Comandante Alberto Martínez González, Comandante Carlos Baró, Comandante José Carlos Rodríguez Pérez, Comandante José Merino Olivera, Brigada Alfonso Vega, Brigada José Lucas Egea, Sargento primero Luis Ignacio Zanón. ¡Presentes

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

Se cumplen 18 años de la muerte en combate en Irak de siete de nuestros mejores soldados. Murieron combatiendo, combatiendo sí, después de sufrir un ataque armado cuando viajaban en sus vehículos y cumplían tan delicada misión: ser agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en servicio a nuestras tropas allí destacadas. Evitaban muertes por la espalda, traidores ataques de un enemigo que no se quiso reconocer, en una guerra que vergüenza tiene que darle a  aquellos que aún la niegan. Nuestros siete valientes soldados combatieron hasta el final, sabiendo que iban a morir, por España, que la muerte no es tan horrible como parece cuando se entrega por una causa, por otras vidas que salvas, por España, y cumplieron con la máxima de nuestros valientes:

«Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos».

Hasta perecer todos, hasta perecer todos, hasta perecer todos… No abandonar jamás, jamás, jamás, a un hombre en el campo hasta perecer todos.

Repetidlo ¡soldados! Cada día, cada hora, cada minuto: ese es el deber y la honra, el honor de ser soldado: morir por los demás.

Allí en Irak hubo héroes y actos que merecen como mínimo abrir un expediente para determinar si alguno de ellos es digno de la máxima condecoración al valor: la Laureada de San Fernando o la Medalla Militar, individual o colectiva. Estamos esperando. Allí sí hubo y estuvo el valor, el honor distinguido, excepcional.

¿Es que ya no hay héroes? ¿Quiénes son los jueces que determinan la heroicidad?

No olvidemos el relato de lo que ocurrió en Irak. Solos frente a la muerte, sin ningún medio para defenderse, solo el valor, sin rendiciones, sin salvación. Todos muertos. No se ha levantado acta al valor sobre aquella actuación, sobre hasta dónde llegó su heroísmo. <<No poder hacer nada, no poder hacer nada, no poder hacer nada>>. Han quedado grabadas esas palabras en el Centro Nacional de Inteligencia español donde escucharon en directo los disparos, donde sonaba alto y claro el valor. ¡Se oye a los valientes, los matan ¿qué podemos hacer?!

En combate, en ese combate que no les querían reconocer, que ninguna medalla de guerra había para entregar sobre su féretro, que aquello no era la guerra, ¿qué era aquello?, ¿dónde estaban?

Conteste quien sepa, si es que alguno sabe algo. Hoy sobre la milicia cunde el dolor, por la ingratitud, dónde ya no se condecora a los héroes distinguidos; y me pregunto: ¿qué hicimos?, ¿por qué aguantamos aquellas humillaciones de los que no saben que la guerra es algo que no debe avergonzar a quienes la hacen porque ellos no son el por qué de esa guerra que otros declaran mientras miran para otro lado. Los soldados se limitan a deshacer lo mal hecho, con su vida, nada más, sin preguntar y sin reprochar.

Yo no soy ningún héroe, pero los he conocido y sé como son. Por eso pido algo más para ellos. Merecer estar en ese libro de oro que llenan los que han alcanzado la virtud en la milicia, los santos soldados que lucen la medalla del valor y del honor, unos, ya casi ninguno, en el pecho, otros sobre su tumba. ¿Es que nadie va a dejar de esconder su mirada?

¿Preferimos mirar a otro lado porque un héroe se asimila a guerra? Sí, hay guerras y nuestros soldados llevan años en ellas, combatiendo, enseñando a combatir y evitando los combates. Y en todos estos años ha habido y habrá héroes sin laureadas.

Todavía estamos a tiempo de enmendar nuestro desagradecimiento.

Hay que estar más atentos.

Comandante Alberto Martínez González, Comandante Carlos Baró, Comandante José Carlos Rodríguez Pérez, Comandante José Merino Olivera, Brigada Alfonso Vega, Brigada José Lucas Egea, Sargento primero Luis Ignacio Zanón. ¡Presentes!

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

Fue W. Churchill después de la batalla de Inglaterra cuando se dirigió a sus pilotos de combate:

«Jamás, en el campo de humanos conflictos, debieron tantos a tan pocos tanto».

Viene muy a cuento.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2021

ERROR: NO SOLO EN EL PARTIDO POPULAR Rafael Dávila Álvarez

No sé quién es el culpable, pero el error es mayúsculo ¿o no?

Me dice un joven seguidor:

—Tener dos partidos populares es un grave error.

Tiene razón. Le pido que me aclare si está hablando de la crisis Casado-Ayuso y me dice que no, que él se refiere a la existencia de partidos políticos que nos unen en principios (deberían) y resulta que nos dividen. Entonces entiendo. Como el tema me parece muy interesante y lleno de claves políticas le lanzo el señuelo:

—Pero si no son lo mismo. Nada que ver unos con los otros.

Se lanza detrás del reclamo y contesta

—Nadie es igual, aunque haya parecidos. Todos distintos, incluso distantes, aunque eso no quiera decir que seamos contrarios ni adversarios. En política gana quien no se aferra a un estrecho margen de ideas y da cabida a gente de distintas posturas, pero con la misma base, misma escuela y armas similares para la lucha. Es decir, si hablamos de la derecha común, del ciudadano de a pie, podemos referirnos a estos conceptos: honradez (material y espiritual), amor a España, unidad, historia común, esfuerzo, sacrificio, y esas cosas que ahora llaman intangibles y que nos definen. Nadie tiene la exclusividad y dentro de una amplia base de partida donde quepamos todos se puede construir una España muy de acuerdo con sus tradiciones y seriedad, plena de rigor histórico. Nadie o muy pocos son los que están dispuestos a ser engañados con propuestas de ruptura o de alianzas antinaturales con los tradicionales enemigos de la unidad de España.

—¡Bueno, bueno!, despacio; le replico.

No hay manera. Está lanzado y le dejo hablar.

—Molesta la soberbia, la indiferencia hacia los humildes votantes, el postureo, los engaños, decir y hacer como que no ha dicho, los enfrentamientos, la vanidad de los falsos líderes. El último de mi clase es el primero de una Comunidad de la que me callo el nombre. Le dabas un canuto y te hacía la O con el canuto puesto horizontal.

—Le entiendo amigo. He visto a los líderes que en un santiamén se piensan reencarnados en el Magno.

Contesta antes de que yo termine.

—Le voy a decir algo. Lo que sobra de alguno de estos partidos políticos es el empeño en aparentar ser un líder y no presentarse como alguien normal y corriente, del conjunto y que solo quiere ser honrado y gestionar bien. Porque estamos inundados de política y abandonados en la gestión.

Llevamos años sin nuevas infraestructuras y desatendidas las que tenemos, sin el adecuado nivel  sanitario e investigador, falta de inversión en tecnologías, sin transportes ferroviarios que alivien las carreteras, sin administración eficaz y transparente, sin… ¡Ay! si hablo de la educación; como de urbanidad.

—¿Y qué solución ve usted?

—Mire se la doy como receta: humildad. Menos exhibicionismo atlético, menos fotos y campañas de lo guapo y bien vestido que vas; menos alardes de ser el último defensor de la civilización, más coherencia con lo que dices y haces, y con lo que eres, menos liderazgo virtual y más gestión eficaz. Conciso, claro, rotundo y riguroso. Fuera los equipos que gestionan la imagen y recuperar la honradez de ser uno mismo. Transparencia en las inversiones no significa muchos números o palabras, sino que el ciudadano lo entienda. Nadie entiende nada.

—Bueno pues yo sí le he entendido y lo veo todo muy acertado. Pero dígame una cosa: ¿usted con quién va, con Casado, con Ayuso o con Abascal?

—No tengo ningún inconveniente en contestar sin irme por las ramas: debe de haber un mando único y no tropecientos. El que más sabe debe enseñar al que sabe menos, y el que más gana repartir y entregárselo al jefe para que gane el equipo, el conjunto. Los que se van, si vuelven debe ser a base de entregar las armas y acatar la disciplina. Divide y vencerás dice el enemigo. Eso es lo que han estado haciendo los adversarios y con esta confrontación se frotan las manos. Cabemos todos bajo un mando único. En una situación normal quizá le contestase con un nombre de partido al que podría afiliarme, pero en estos momentos solo debe haber un partido y ese se llama España: amplio, que acoja a los que no quieren una España comunista y rota. Solo eso que es lo principal: la Nación. Luego sentadas esa bases habrá tiempo para discutir otro tipo de cuestiones más partidistas. Ahora NO, y se lo digo con mayúscula.

El camino debe ser ancho y sin angosturas de manera que estén todos aquellos que tiene como meta la unidad de España, contra los separatismos y de manera clara contra la ETA y sus herederos.  Hay que atender a ello prioritariamente porque España está en peligro de muerte.

—Gracias amigo. Pensaré en su juventud y propuesta antes de emitir mi voto.

Bendita juventud. Pero no es tan sencillo. Hay mucho postureo. La falsa imagen no cuela. La exhibición de hoy es un fracaso para los que aman a España y las cañas de hoy serán lanzas mañana.

No hay donde encontrar firmeza y rigurosidad. Hay intereses espurios.

Visto lo que me dicen y examinado el panorama que nos acompaña: nombremos una gestora. Por España.

Rafael Dávila Álvarez

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24 noviembre 2021

 

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (3). EL FINAL Rafael Dávila Álvarez

Acabar con la Monarquía

¿Cuál es el objetivo final?: el Poder. No hay otro. Cuando lo pierden dan un Golpe de Estado (1931-1934) (¿1981?) (¿2004?)…

Quizá sea uno de los objetivos de la llamada Agenda 2030 y si no está escrito lo está inscrito en el molde socialista actual: acabar con la Corona.

Se ensañaron con Alfonso XIII, entonces. Lo pretenden ahora con Don Juan Carlos al que han expulsado de España en lo que para mí significa acabar con España.

El nombre de España irrita. Lo de la nación española escandaliza. Españoles atormenta. No es un lenguaje que se utilice en los rituales.

Los reyes hablan de «Majestad, España ante todo›». ‹‹Por España. Todo por España››.

La monarquía encarna el espíritu de la Nación. Si acabas con la nación ¿para qué necesita encarnarse lo que no existe?

Hablan del juicio de la historia. Aquí se juzga: sin saber historia.

Ley Indigna y violenta: Memoria democrática

La ley de Memoria Democrática pretende anular todo lo que en el periodo 1936 a 1975 (¿1982?) se hizo o se deshizo. Ellos solo son acusadores, no delincuentes, que lo fueron sus siglas. A pesar de gobernar ilegalmente como acaba de sentenciar el Tribunal Constitucional. Nos han privado de la libertad y se da por bueno. Nadie dimite por actuar fuera de la Ley.

Solo nos falta la Ley de Memoria Democrática, anular todo lo que haya sido aprobado por Decreto en el periodo que abarca esos años. Quedan derogadas leyes y Decretos del periodo franquista.

Denunciar estas cosas te cuesta quedar adjetivado. Con la verdad no se alimenta uno. Destierro incluso para la amistad; que creías. Hay que ser fuerte y sobreponerse a tu propia historia que pretenden difamar y señalarte con el dedo.

Lo que estamos viendo en España en los últimos tiempos no es creíble.

Veremos mucho más.

Ahora, muy pronto.

La República la trajeron los monárquicos

Tiempo al tiempo. La subversión está guardada y protegida. En Cataluña se dirige con armas anarquistas y burguesas, como antaño, y en el País Vasco ya saben que Madrid bien vale una misa; en el Sur florece 1812 por Cádiz.

El conjunto es un conglomerado que espera.

Habrá que admitir la consabida frase: «La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos».

Para qué vamos a darle más vueltas a la situación.

El camino está claro: Franco invalidado y por tanto todas sus decisiones.

El Rey tendrá que elegir por donde y en donde. Tiene de plazo hasta el Centenario.

Yo empezaría la voladura de los pantanos, de la paga extra, de la Seguridad Social, por poner algunos ejemplos, y dejaría solos y ante el peligro a los señores del GAL y a los de la Brigada del Amanecer.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2021

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (2) LA SERPIENTE HA PUESTO EL HUEVO

Destierro de Alfonso XIII

Azaña, como presidente del Gobierno, firmaba el 26 de noviembre de 1931 la sentencia dictada por la oclocracia del momento: «El Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores».

Se cumplen 90 años. Diez para un Centenario. ¿Habrá celebración?

1947: la Ley de Sucesión hace formalmente de España un reino.

1969: Franco nombra a don Juan Carlos de Borbón heredero suyo a título de Rey.

Muere Franco en noviembre de 1975 y queda vigente la Ley Orgánica y proclamado Rey don Juan Carlos I.

Empezaba la Transición. La prudencia del Rey, en unos momentos en los que el protagonismo egoísta de algunos quiere conducir el proceso, lleva a España a la Constitución:

—Artículo 1

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
  2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
  3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

El Rey reina, pero no gobierna.

Menos cuando hay que salvar la democracia:

«He ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen las medidas necesaria para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente».

¿Quién (es) sembró la semilla de la discordia y resucitó el enfrentamiento?

En mi opinión ni Zapatero ni Sánchez tienen capacidad intelectual para ello. Lo cual deja el campo abierto para las especulaciones de todo tipo y entre alguna de las muchas que circulan está sin duda la directiva enviada para (contra) España: Ley de Memoria histórica. Ley de Memoria Democrática.

La Ley y el GAL

«Cuando un pueblo tiene buenas costumbres, las leyes se vuelven simples» sentencia Montesquieu que cree que un aumento de la actividad legislativa indicaba una crisis de la moral social. Cuando se legisla contra y no en beneficio de, cuando se legisla para enfrentar y un autócrata se hace ley, estamos ante la puerta del infierno de Dante donde dice una inscripción: Lasciate ogni speranza voi ch´entrate.

El final de la esperanza llegó cuando lo legal se encamó con lo inmoral, al convertir la ley en arbitrariedad: «En efecto, allá donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, veo pronto la ruina de la ciudad; y donde, por el contrario, la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, veo la salvación de la ciudad y la acumulación sobre ella de todos los bienes que los dioses suelen prodigar a las ciudades. (Leyes, 715 d. Platón).

Nadie sale ileso de su enfrentamiento con el poder político y económico. No salió la justicia cuyo mayor peligro es, y el poder lo sabe, ser autónoma.

Se llamaba aquello GAL. El ministerio del Interior convertido en banda armada. Todos. Muchos más.

El gobernador del Banco de España a la cárcel por defraudar; el Director General de la Guardia Civil robo y fraude, huye de España. El ministerio del Interior… «Sangre y dinero».

Elecciones. Declaraciones. Jueces de la Audiencia Nacional prevaricadores. FILESA. España en la desmemoria. Hay que poner fin a tanto desaguisado. ERE,s andaluces de años de honradez socialista, la ETA a las instituciones, los independentistas al Gobierno.

Cal viva para la reciente historia socialista y comunista. Era «la zona de sombra de la transición» como acertadamente la bautiza mi amigo y maestro Gabriel Albiac (desde la incertidumbre. Plaza & Janés).

Una inmensa chapuza sobrevuela la política española, lo hace como dice el Canto XII de la Ilíada: «y llevaba apresada entre sus uñas una roja serpiente color sangre…».

Ley de Memoria democrática

La serpiente ha puesto el huevo.

«Salomón dijo: no hay nada nuevo sobre la tierra. Así como Platón imaginó que todo conocimiento no es otra cosa que recuerdo, Salomón sentenció: que toda novedad no es otra cosa que olvido» (Sir Francis Bacon (1561-1626) Essays, LVIII, en El Inmortal de J.L.Borges).

No ocurre nada que sea nuevo. Ya ocurrió antes. No hay para ello Ley de Memoria Democrática. Ciegos a la realidad, tontos al discurso zafio, grosero, inmaduro, de los obscenos personajes que han hecho de la política un ritual donde serviles personajes se ponen a las órdenes de vaya usted a saber quién. Administración pública, judicatura, bancos y demás entidades financieras, movimientos llamados sociales, medios de comunicación cada vez más y más extorsionadores, entidades benéficas, policías, militares: rodillo implacable.

España es una Emergencia.

Pablo Casado Blanco

Solo me (nos) queda hacer una pregunta en tomo mayestático. No es un yo, sino un nos soberano:

Pablo Casado Blanco, presidente del Partido Popular y alternativa, hoy por hoy, a: socialistas-comunistas-independentistas-herederos de terroristas:

¿Propondrás la derogación de la Ley de Memoria democrática si llegas a ser Presidente del Gobierno del Reino de España?

Debes hacer una declaración sin ambages antes de que me decida a votar. Creo con esta pregunta hacerme portavoz de miles de españoles que necesitan contestación antes de votarte o no. Esto no es una broma ni cuestión baladí. Esa pregunta encierra el futuro de España porque visto lo acontecido en estos años no me fio de ninguno de los que os dedicáis a la política y digo «de ninguno» a pesar de que los hay muy buenos, pero que de nada sirven porque lo hacen con la disciplina que impone el pastor y su cayado; no son ellos mismos.

Contestación sin ambigüedades.

Para engañarme ya me basto solo, sin ayudas ni consejos.

Contesta.

Porque:

Pues a ellos que estaban ansiosos

por traspasar la fosa,

sobrevino un agüero:

un águila de altísimo vuelo

que iba dejando aparte, hacia la izquierda,

a las huestes troyanas

y llevaba apresada entre sus uñas

una roja serpiente color sangre,

enorme, viva, aún jadeante,

que, además, todavía de la lucha,

no se había olvidado;

pues hacia atrás habiéndose doblado,

picó al águila misma

que la iba llevando entre sus garras,

en pleno pecho, al lado del cuello,

y el águila transida de dolores,

lejos de sí dejóla caer a tierra

y arrojóla en medio de la turba,

mientras ella, en chillidos prorrumpiendo,

con los soplos del viento iba volando.

(La Ilíada. Canto XII)

La serpiente ha puesto el huevo que ahora encuba. Entre vosotros. Turba. No os habéis enterado.

Solo nos queda con Borges: «seguir jugando a no ser ciego, comprando libros, llenando la casa de libros» como una ventana que nos permita saltar por ella antes de ser relegados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 noviembre 2021

 

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (1): ANTECEDENTES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Democrática

El tema es de tal importancia que dedicaré esta semana a articular mi opinión sobre lo que considero uno de los mayores ataques perpetrados a la democracia desde aquel añorado proceso de la Transición: la conocida como Ley de la Memoria histórica y que ahora será sustituida por la de Memoria Democrática. El 23F81 a su lado fue un juego de niños que no se sabían la lección ni militar ni histórica. El dinero se escondió cuando vio —una vez más— que «no era eso, no era eso».

En definitiva estamos ante el mayor ataque y robo a la libertad individual hasta ahora conocido. Nos separan y dividen entre buenos y malos. Por cierto; me quedo en el lado de los malos. Tomen nota de mi filiación. Llevan ya demasiado tiempo haciendo listas de unos y otros. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se había determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente.

«El 14 de abril de 1931 una nación, España, cuya forma de Estado era la monarquía, la Corona más antigua del mundo occidental, de la noche a la mañana se levanta republicana y el Rey, sin más, dice que se va, hace las maletas, se embarca en Cartagena y desembarca en Marsella. El barco que le lleva luce la bandera de España roja y gualda; en el momento en que Alfonso XIII desembarca es arriada, izándose la republicana.

Adiós a la Monarquía

Si la situación no era fácil de entender más difícil iba a ser construir a partir de ese momento el edificio del nuevo Estado que entraba en un periodo de provisionalidad que acabó en permanente inestabilidad. Hasta hoy. Aquello que parecía que iba a traer paz y sosiego, evitar el derramamiento de sangre, fue degenerando, día a día, hasta convertirse en la peor de las guerras. Después de 90 años de aquello, nos persigue políticamente, sin conseguir reducir los hechos a una lectura de la historia de la que extraigamos consecuencias, errores, y alcancemos la verdad, sea cual sea, sin arrojárnosla unos a otros, con sentido histórico y documental» (La guerra civil en el Norte… General Dávila).

Difícil reinado el de Alfonso XIII. Por todo; sobre todo por el apoyo que tuvo de los que tanto le querían. Nos vemos abocados a lo mismo.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no me digas que no te aviso…

¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!, exclama Francisco I de Francia, derrotado en Pavía, cuando llega prisionero a Madrid y ve por sus calles a los niños jugando con espadas de madera.

Coraje, valor y honor, nunca nos han faltado. En casi todas las ocasiones era lo único, porque espadas, ni de madera. Cuando eso coincide con la pérdida del honor se alcanzan metas como la actual.

Flandes, Filipinas, Cuba, África. Por allí han pasado las Armas y las Letras: Gonzalo Fernández de Córdoba, el Duque de Alba, don Juan de Austria, Pedro Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Enrique de las Morenas y Fossi; general Martínez Campos, general Weyler, almirante Cervera, Comandante Benítez, y miles de anónimos soldados, « ¡No hay un puñado de tierra/sin una tumba española!».

Honor, coraje y valor.

Canalejas replicaba: — ¡Entonces callen tantos himnos de gloria al ejército, cantadle menos, pero respetadle más!

Hubo nombres heroicos en los dos bandos, generales con honor que entendieron lo que es una guerra y su final. Soldados todos, mientras tuvieron un ejemplo a seguir, si les hablaron de honor y dignidad, cuando no eran forajidos los que ostentaban el mando a base del pistolón que colgaba de su cintura.

Era a España: el respeto. El mismo que acaba en guerra cuando no se tuvo, cuando no se tiene.

¡Tanta gloria!, ¡tantos honrosos nombres! de nuestra historia para ahora ser pisoteados por los cerdos.

 El PSOE

El Partido Socialista Obrero Español conocido por sus siglas PSOE está dando la vuelta al calcetín de la convivencia. Quiere guerra y guerra tendrá. Los mismos que hicieron una cosa hacen ahora la contraria. Ya no les sirve la Transición. «El poder tiene recursos para todo…, ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Debe verse al adversario en toda su plenitud: J.L. Rodríguez y P. Sánchez no tienen plenitud. Simples portatirsos llenos de vanidad, muy fáciles de manejar, uno desde las pasarelas de la (mal)-intencionada inclusión y el otro desde los oscuros conventos.

Bien conocido es que la repetición de la guerra, cambiar los hechos, dio comienzo con la nueva artillería manejada por los cañoneros: se fundaron medios para extorsionar —siguen en ello los accionistas— con misiles que compran los del dinero oculto; es el arma principal del combate porque todos dependen de la política, de colocar a sus generales de plomo, a caballo si es posible —que se lo crean—, en la Moncloa. El monclovita a caballo solo tiene que pasear su grotesca sonrisa y las órdenes ya las recibirá de forma permanente y oportuna para apoyar y proteger a las unidades (ahora conglomerados o algo escondido como empresa) que el dinero debe apoyar desde la acción política, que para eso se le nombra general en jefe, con sede en Moncloa. Es la interpretación nueva de la moral. Ya no sirve la de Confucio en la que «solo los caballeros son aptos para gobernar con criterios morales y competencia intelectual». Esa cualificación moral e intelectual ahora la reparten los bancos del poder en sus oscuras reuniones.

No hay futuro. El camino está marcado y solo queda seguir la senda: «Muchos guijarreros, pocos adivinos» (Zenobio, V, 75; Apostolio, XIV, 68b). Delincuentes.

«No hay que abusar de la Historia», dijo Villaverde en plena Restauración. Temía mirar atrás para agacharse a recoger piedras que lanzar. Munición falseada al dictamen.

Acaba diciendo Napoleón: «Yo vencí a los alemanes y a los italianos, vencí también a los polacos a quienes ciega su odio frente a rusos y prusianos, pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad».

¿De qué libertad hablaba?

Comunistas, socialistas, separatistas, anarquistas y pistoleros acabaron con ella.

El 14 de abril de 1931 el Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había depositado en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales. No se le había consultado nada a la República ni a la Monarquía, a nadie le habían preguntado su preferencia. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. De unas elecciones municipales manipuladas surgió la forma del Estado: República. En España, como en mayo de 1808, parece que la política se interpreta en los ayuntamientos.

Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles se habían pronunciado sobre la monarquía, aunque nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

Ya estamos unos enfrente de otros:

«Recordad en todo momento que las páginas más gloriosas de nuestra historia las ha escrito la Infantería con la punta de sus bayonetas».

Son «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora cuando arden las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», apostilla Azaña.

«Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

Agenda 2030: la República

2030. La Agenda 2030, incluido su Director general de Políticas Palanca (no es tomadura de pelo, el cargo existe) no es sino el Arco Triunfal por donde entrar en los cien años de aquella República ilegal e instaurar por la misma vía la de 2031, cien años después. Quizá cambie Cartagena por Torrejón, pero el destino será el mismo: el destierro. Nadie moverá un dedo. Como ahora vemos y vimos entonces, y el dinero seguirá en los oscuros fondos: que dirigen las naciones. Quiero decir los Estados. Ya no hay naciones ni gobernantes, sino esclavos y señores. Oclocracia de Polibio, pero controlada, sin que se vea demasiado.

Llegar al poder y manejar el Congreso de los Diputados, un Legislativo así convertido en Ejecutivo, sin oposición,  es el mayor peligro porque todos, todos los poderes, los grandes y pequeños, la fuerza y la ética, la ley y la estética, el favor o la cárcel, dependen del Ejecutivo, incluso del jefe del Ejecutivo.

Paso a paso han acabado con la Transición. Y la democracia. Condenada.

¿Por qué la Monarquía es su objetivo? Porque ha dado a España una gran estabilidad desde su instauración en 1975. Y lo más importante: moderación y un lugar internacional.

Algo que va contra su objetivo. ¿Cuál es?: la conversión de España en una nueva base comunista que amenace el sur de esta meliflua Europa que cada vez está más rodeada de peligros y con menos fuerza moral y material para su defensa.

No hace falta ser un vidente para darse cuenta que Europa está inmersa en el canto del cisne y sus propios socios huyen buscando fortaleza en sus Ejércitos y en sus economías, que beneficien a su Nación (con mayúscula en este caso).

Esto, señores, se acaba. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se haya determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente. Como pretenden.

Lucharé hasta el final.

¿Me siguen? ¿Cuántos?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 noviembre 2021

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SALVAR AL SOLDADO SÁNCHEZ Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sánchez contra Franco

Pedro Sánchez sabe que tiene perdidas las próximas elecciones. Sí; serlo lo es, pero no tanto como para no darse cuenta de ello. Iván Redondo, que es listo, se fue antes de que su reputación, para hacer pasta, quedase dañada.

Cuando vienen mal dadas se recurre a Franco. Quiere esto decir que la guerra no ha terminado y los dos bandos se forman y conforman.

Está por ver lo que nunca veremos, clave de lo que se nos muestra todos los días y no lo vemos. No es un juego fácil de palabras, ni siquiera es un juego. Es mucho más grave, tanto que nos va la vida en ello, al menos la de los que aún tiene vida para gastarla. El resto somos simple espectadores de un juego en el que ya no tenemos hueco. Pero no nos callarán y hay todavía mucho que contar antes de que este juego termine.

Lola es amiga de Baltar. Ambos lo son de José Manuel, que lo es de todos y de nadie. Las cartas se han repartido y todos saben las que están marcadas, pero el juego sigue como tal cosa. Poderes, en los que ya nadie cree. Ejecutivo ¿y? A la vista del panorama nada es extraño ni nadie se asusta de lo que no percibe que viene.

La guerra civil en el norte

Como ustedes saben, he publicado recientemente un libro cuyo título La Guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto podría ser que llevase una oculta intención.

El parte de guerra dado por Franco «la guerra ha terminado» no era exacto. La guerra no había terminado y a los hechos me remito; al menos la posguerra. Asistimos, aún, a ella, y en los mismos lugares. Los frentes estabilizados son los mismos y la decisión final está en ese norte del que hablo en el libro y que ocupa desde Madrid hacía Bilbao y alrededores para continuar desde el Ebro a Cataluña. Ellos, los peeneuve y ezquerros, los icetos, los bildu, y demás harinas de pescado, han abierto de nuevo la guerra y pretenden ganarla en un último estertor, a la espera de que la Europa que nunca les ayudó lo haga ahora.

Hay evidencias y parecidos. Largo Caballero, el largo de la Moncloa, pretende ser rojo sin saber ser más allá que largo, poco más, y los variopintos apoyos que ahí lo mantienen son listos, que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Los viejos diablos empiezan a cansarse, como ocurrió en mayo de 1937 con el otro largo al que largaron. Porque en un nido, de lo que sea, nunca se está seguro y el pollo más grande echa al chico y la ley de la naturaleza dice que muchos no caben, hay que seleccionar, con lo cual, se queda y crece el más grande. Los pequeños lo saben y lucharán hasta el final hasta que la madre se canse de ellos, de todos, y diga a volar que sois muy pesados.

Negrín y Andrés Nin

Fue mayo del 37 y mandaban los comunistas. Que muy listillos trajeron al Negrín, que ya se sabe, buena mesa y más cosas, y este será un mandao. Ni aun así pudieron con el enfrentamiento interno, aunque acabaron con unos cuantos como Andrés Nin.

Así creyeron que el Ebro sería un muro donde ampararse —a la espera de Europa, pensó Negrín— sin darse cuenta que el río pasaba por El Pilar y que de vez en cuando se desborda como el Escamandro.

Dicho popular: «Entre todos la mataron y ella sola se murió», que fue lo que ocurrió con Negrín y el conglomerado imposible de amasar para dar pan. Retales de una sala de disección, alguno de ellos podrido de humedad sanguinolenta. Los comunistas querían quedarse ellos solos. Como ahora.

Buscaban a Europa que jamás miró hacia ellos. Huyeron, todos, menos los que murieron por abandonados a su suerte. Hasta los uniformados perdieron las estrellas mientras corrían por la frontera buscando un avión.

Todo se repite, decía Ángel González en su glosas a Heráclito:

«Nadie se mete dos veces en el mismo lío

(excepto los marxistas-leninistas)»

Es lo que cuento en mi libro: La Guerra civil en el norte. Seguiré contando y más. No me callarán.

Madrid expectante y estabilizada. El norte se derrumbaba por culpa del reparto de poderes. Allí mandaban todos, pero era para llevarse la mejor tajada. Al final se cayeron del nido.

Se enfrentaban a una unidad, un bloque definido y mandado, sin fisuras, con un objetivo común: España.

Ahora esto no es como antes. ¿Unidad, dónde?

Ley de Amnistía de 1977

Claro que no sé: Sánchez ha olido su final de ciclo. Los asociados del norte lo saben y buscan tajada antes de que algo irreversible ocurra.  Nada mejor que volver a la guerra civil, ventear de nuevo las cenizas de Franco y condenar  —¿exhumando sus restos?— a sus generales en el juicio público de la mano de Garzón, al que se expulsó de la judicatura por prevaricador, y de la mano de Lola. Porque eso exigen ahora los asociados del norte, y Sánchez otorgará, en la nueva ley que se traen entre dedos, de memoria democrática, derogar la Ley de Amnistía de 1977.

Si no lo ven claro les aseguro que algo harán antes de quedarse de brazos cruzados y admitir la derrota. Como entonces.

No estaría de más al otro grupo, el de la llamada derecha, los que ya se creen vencedores en el Ebro, que espabile, lea la historia y en cualquier caso busque la unidad, es decir un mando único. Como siempre que se pretende obtener una victoria.

«Nadie se mete dos veces en el mismo lío

(excepto los marxistas-leninistas)»

Ya saben lo que habrá que hacer y si no se hace: de perdidos al río. Ebro.

Buscarán de nuevo a Franco para enfrentarse a él. Es la única victoria que les tranquilizará o al menos les dará votos.

¡Qué poco hemos cambiado!

Una ley para investigar los crímenes de la ETA

Hacemos héroes a los asesinos. ¡Qué poca vergüenza!

¿Aprobarán una ley para investigar los crímenes de la ETA o se cobijarán con ellos en la madriguera? Los asesinos andan sueltos y más sueltos que van a estar. Gobernando.

En la historia de España se desconoce un periodo tan desgraciado como el vivido con los gobiernos de Zapatero y Sánchez.

Cuando otros que dicen servir a España vengan a coger las riendas será tarde y serán culpables de lo pasado. Tanto como los que ahora desgobiernan. Tanto o más. Todos en ese alarde de querer ser lo mejor de España y no aunar fuerzas acogiendo al mayor número de personas piensen o sientan cualquier cosa que no vaya contra la unidad y por encima de todo que no predique el enfrentamiento. Una vez más.

Me gustaría que recordasen este artículo que escribí hace muy poco más de un año y que ahora se hace realidad: LA LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA. A PABLO CASADO: ¿PERDEREMOS LA GUERRA?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 noviembre 2021

CUBA LIBRE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Monumento al Che en Oleiros La Coruña

«A Trump debían matarlo, porque si no nos va a matar a todos»

Así se expresa el alcalde de Oleiros (La Coruña). No pasa nada. Todos contentos en Oleiros. ¡Saludad al Ché!

Cuba salta a la escena internacional ¿Estuvo fuera alguna vez? Los dictadores tienen seguidores que erigen monumentos a los criminales. Luego pedimos libertad y cosas así desde la comodidad y el plato caliente. Son esos que los votan por lo cómodo y disciplinado que es estar bajo un dictador que te guarda los ahorros. Nos gusta ser borregos y que haya un pastor con firme cayado.  Lo de la libertad es un peso que conviene aligerar y que sea otro el que la asuma por mi. Con seguirle sus pasos me llega.

En España hay ejemplos muy cubanos, muy de dictador, pero las urnas mandan y están tan contentos. Su dinero seguro y la disciplina no falta. Cada vez que paso por el monumento al Che Guevara me da repugnancia. Procuro evitarlo, pero la morbosa mirada me lleva de nuevo a ver si hay alguien que proteste. Nadie ¡Viva Cuba libre! ¡No! ¡Viva la dictadura! dice o expresa el adefesio que han levantado hace tiempo en Oleiros (La Coruña): el monumento al horror y al crimen. Tan contentos. Alguno pensó que el Che era un cantante de la tierra.

Hablar de disidentes en Cuba es pleonasmo, pero además está prohibido por el régimen; como debe ser. ¿Para qué hablar con mentira? Cuba es un paraíso de la naturaleza y por tanto de la libertad. No hay más que salir a sus calles y el alimento llega solo, cae del Cielo. Lo malo es que cuando entra el hambre o la enfermedad lo mismo da que llueva o nieve. Y el hambre, la enfermedad; de libertad; no se sacia ni se cura nunca.

¿Qué querrán en Cuba? No es retórica la pregunta. Algo más que todo: libertad. Ansiedad es su alimento.

Saludé a Fidel Castro en una Cumbre Iberoamericana. Hacía lo imposible para hacerse el encontradizo con el Rey Don Juan Carlos. Hasta en el ascensor. ¿Admirador o interesado?

Fidel era como Fraga de uniforme. Uno tenía el Estado en las barbas y el otro en la cabeza. A ninguno podías tocarles semejantes partes. Eran cabezones. Siempre es mejor la autoridad con cabeza que con barbas. Sobre todo en libertad. Fraga propuso a Fidel ser alcalde de Láncara, en Lugo, Comarca de Sarria, donde se dan los mejores chorizos que conozco; son los orígenes de Fidel Castro. Allí había sitio para el retiro del dictador gallego cuya tumba, ahora, nadie osa tocar.

En la Galicia de Fraga y de Fidel hay un recuerdo para la dictadura cubana. Nadie se atreve a tocarlo. No hay ley de memoria histórica, sino otra cosa que se supone. Es en Oleiros (La Coruña). Dicen que el dinero es de derechas. Creo que es un error. El dinero es de quien lo trabaja, como la tierra. No sé si en Cuba pasa lo mismo. Oleiros es el municipio de España con más ricos por metro cuadrado. Por eso su alcalde dedicó la mayor rotonda del lugar a erigir un monumento al Che Guevara, en el camino al Pazo de Meirás. Pazo y Che pal pueblo. Total, si sobra el dinero para qué vamos a enterrarlo en tonterías.

El problema es que el Che Guevara no es ninguna tontería. Un guerrillero comunista internacional siempre merece un reconocimiento. Matar por excusas políticas tiene rédito.

Una vez que han sacado a Franco del Valle de los Caídos quieren los cheguevaristas que todos rindamos tributo a la mayor democracia de habla hispana: la que los Castro y los Guevara han dado a Cuba.

¡Aquella conversación!:

<<¿Habrá perdido usted todo en el naufragio?>>

<<Así es, todo menos el honor>>, contestó el Almirante Cervera.

El conflicto era con Estados Unidos. En Cuba, por Cuba.

El honor. ¿O no? Eso era en tiempos de Cervera, el Almirante.

En los mares naufragó el honor. Ya tiene precio y alguien es capaz de invertir el honor por dinero en la estatua de un criminal.

Antes de quejarse de la falta de libertad en Cuba dense un paso por Oleiros (La Coruña), en la rotonda del Che, sin ley de memoria, con flores, bajo el epitafio:

<<Aquí, en la selva cubana, vivo y sediento de sangre>>.

Claro que nadie lee: nadie sabe. Porque por culpa del fanatismo político hemos perdido nuestro mejor tesoro: Cuba es algo nuestro, español; y España es algo de ellos, de su ser y cultura.

¿De qué libertad me hablan? ¿De la del acero? De acero es el monumento. Como la cara.

¡Raza de víboras! Lo habéis perdido todo, pero ¿a vosotros os importa el honor?

«A Trump debían matarlo, porque si no nos va a matar a todos».

Este personaje es alcalde de Oleiros. ¿De qué nos quejamos?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com