GUERRA, catástrofe, CRISIS HUMANITARIA. Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

Entre las grandes catástrofes de esta época en la que nos ha  tocado vivir en el último siglo están las dos guerras mundiales. La primera GM estrenó a gran escala el arma química y la segunda GM el arma nuclear.

Ahora nos enfrentamos a una guerra biológica, natural o provocada. Saldremos de ella como salieron de las anteriores catástrofes.

En la 1ªGM entre 1914 y 1919 murieron entre 10 y 31 millones entre civiles y militares.

En la 2ªGM entre 1939 y 1945 Murieron entre 70 a 83 millones entre civiles y militares.

La primera Guerra Mundial fue una para las tropas una carnicería en una guerra  de trincheras, artillería y ametralladoras. La juventud europea se desangró. El 21 de febrero de 1916 empezó a temblar Verdun en el Norte de Francia. Diez meses después, 300.000 muertos y más de 400.000 heridos, de ambos bandos, la carnicería continuaba. Fue la batalla de desgaste, más larga de la Primera Guerra Mundial, pero no fue la más sangrienta pues en la batalla del Somme morirían 443.000 hombres.

En un solo día el 22 de agosto de 1914 murieron 27.000 soldados franceses

La 1ª GM supuso, entre los soldados 10 millones de muertos y 20 millones de heridos y entre los civiles, (éxodos, hambrunas, revolución rusa y conflictos regionales de la posguerra) se calcula entre 5 y 10 millones de muertos (incluidos entre 1,2 y 1,5 millones de armenios en el imperio otomano).

Al terminar la guerra, una pandemia mundial de gripe, la llamada gripe española, dejó 40 millones de muertos (300.000 muertos en España).

La Segunda Guerra Mundial los muertos ascendieron a 19.562.880 de militares mientras se multiplicaban las víctimas civiles alcanzando 47.120.000 civiles.

Los bombardeos aéreos, en su mayor parte aliados, produjeron cientos de miles de bajas civiles: 66.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, en Dresde, el número de víctimas, varía en función de la fuente, la línea histórica 46 000 muertos, 200.000 según la policía alemanes y en Hamburgo 42.000 muertos.

Cada Guerra ha cambiado los parámetros de la anterior necesitando una adaptación al nuevo escenario. Hoy esta guerra es Global y biológica que además de las bajas humanas ya ha cambiado el ritmo de vida de la sociedad (a pesar de esos mensajes a los niños de que somos todopoderosos) y la marcha de la economía. Hoy las telecomunicaciones están siendo decisivas a nivel individual.

Entre los factores de la decisión que se estudiaban estaban la misión, el terreno, el ambiente, el enemigo y los medios propios, pero el tiempo era y es un factor clave para la coordinación de acciones y que estas sean oportunas.

En la era de la información, la velocidad y la inteligencia artificial se necesitan “decididores”  preparados y responsables.

Los ejércitos, particularmente los terrestres, se han reducido notablemente ante la tecnología y la inclusión de la 3ª dimensión y el espacio exterior como escenarios de batalla. Pero la inmensa mayoría de los seres humanos siguen viviendo sobre la tierra y aunque los mayores volúmenes de mercancías se mueven por mar terminan en puertos. EEUU, la mayor potencia militar mundial, se dio cuenta de que carecía de fuerza terrestre cuando tuvo que desplegar en dos escenarios que no fueron de alta intensidad para grandes unidades aunque si para los combatientes.

Los tan debatidos servicios militares (¿hoy para todas y todos?) permiten ademas de las enseñanzas técnicas habituarse al sentido de la responsabilidad, al trabajo en equipo y la disciplina social.

EEUU se ha quejado de Europa, por su escasa contribución en los presupuestos de defensa políticos, lo que le obliga a mantener sus despliegues frente a una amenazadora Rusia que quiere seguir manteniendo un glasis defensivo a consta de los países fronterizos del oeste y no del este.

España, a la cola de la OTAN en presupuesto, no en capacidades humanas individuales, va perdiendo operadores y materiales operativos en todas sus especialidades desde la Infantería que con su adherencia adaptación flexibilidad y fluidez ocupa el terreno y mira cara cara a sus habitantes, hasta las capacidades de Helicópteros, Defensa Antiaérea y Aérea, Submarinos, …y  Telecomunicaciones, Sanitarias (Personal y Material). ¿Conocemos y creemos los diversos militares en nuestras capacidades humanas y técnicas?

Llama la atención a este respecto, en el campo civil y en esta crisis que a unos especialistas, MIR no se les habilite ¿No están preparados? y sin embargo decidan sobre ella auténticos legos en sanidad y organización, doctrinarios de la ingeniería social ¿Estos si están preparados?

Una de las armas empleadas en los conflictos es la desinformación que como parte de las PSYOPS  (operaciones sicológicas) tiene objetivos audiencia como el enemigo (los virus no se ven afectados), la población propia y las fuerzas propias. La Influencia de palabra y de obra puede cargar el  esfuerzo en la solución de la crisis o en las próximas elecciones. Para todo nada como los bulos, fakes, postverdad, verdades a medias,…

Reconocer errores y pedir perdón es lo que se está echando en falta. No se puede decir que no sean felices estos democráticos decididores, al menos en apariencia, pues lo tienen todo poder y dinero. Pero ¿es así? Sus urgentes“diktats”,previos ya a la crisis, son expresión de debilidad. El parecer, fachada, puede ser de energía y verdad pero por dentro hay vacío y mentira. Los hábitos definen el carácter. La vida es Ser, estar donde hay que estar, hacer lo que hay que hacer aunque quede a deber y nos perjudique en lo personal.

Esta guerra es una oportunidad que nos ayuda a descubrir, embargados por instintos de poder, materialismo, relativismo, minimalismo moral, sub-ética sensiblera …, si hemos hecho de nuestra vida, fase trascendental de nuestra suerte decisiva, un consumible mas, que No nos tranquiliza cuando aun queda conciencia.

Las virtudes, hábitos buenos, exigen, para aumentar, una repetición de actos.  El deportista mejora su forma física al entrenar, y adquiere mayor aptitud para repetir sus ejercicios; el militar con sus procedimientos repetidos adquiere memoria muscular que le aumentan supervivencia, y así podríamos seguir en las además profesiones.

En lo moral también hay que ejercitarse con actos llenos de sinceridad, veracidad, ecuanimidad, serenidad, paciencia, firmeza, lealtad, cordialidad. Hoy, como ayer, se espera heroísmo en donde estemos, trabajo y familia, ante las desgracias, noticias.

La Ejemplaridad se espera de todos. Como seres libres podemos y debemos pensar y poner juntos el cascabel al gato.

No te preguntes que pueden hacer por ti pregunta que puedes hacer tu por los demás. “La caridad es la que da unidad a todas las virtudes que hacen al hombre perfecto”, decía S Alfonso Maria de Ligorio.

Nadie ama mas que quien da la vida por los demás. Obras son amores.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería. Soldado de España

18/3/2020

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FUERZAS ARMADAS. QUE CADA UNO CUMPLA CON SU DEBER General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es el lema que propongo para esta crisis impredecible y que cambiará el mundo. Nada será igual que antes.

Unos cumplen y otros menos. Unos son ejemplares, otros se ponen las medallas. Los humildes y sencillos, profesionales amantes de lo que hacen y ejemplares en su esfuerzo cumplen ese espíritu del Credo de la Legión que más que una norma militar es una definición del ser humano cuando en crisis como esta, hacen lo que ni ellos mismos suponían capaces de hacer. Sin darle importancia. Es su deber. Lo primero: no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos. ¡Que fácil es decirlo! Pues estamos viendo con qué facilidad y normalidad se hace: Médicos, enfermeros, policías, bomberos, limpiadores, vendedores, comerciantes, empresarios, autónomos, soldados…

Es la España de Infantería, la que “curra”, sufre, vive, disfruta, y trabaja; trabaja como siempre se ha hecho en España, a destajo, y ahora más, amenazados con los despidos, pero sigue haciéndolo por los demás, arruinándose y perdiéndolo todo. No abandonarán a nadie hasta morir todos. ¿Eso lo hacen todos?

Hay enemigos que sólo aparecen y responden con su violento sentimiento de odio cuando surge el honor y la honra. No comprenden que hay héroes que asumen el riego de la muerte por otros, para dar vida a otros; incluso solo para dar compañía a otros.

Todo esto lo digo con indignación, que no es buena consejera a la hora de escribir, pero me arriesgo y asumo mi mala sintaxis y mis errores. Voy al fondo, estocada entera.

Obedecer es la primera misión. A pesar de que los que mandan dejan mucho que desear y ordenan para ellos primero; luego los demás. Además mienten.

Las Fuerzas Armadas han cumplido y cumplen con su deber. Que esto sea lo que deben hacer es un tema distinto y que trataremos en momento más oportuno. Porque todavía resuenan en mis oídos las palabras del General Fernando Alejandre, cuando era JEMAD, ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados: <<A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite>>.

Ahora hay que estar unidos para superar este momento. Sin duda. Pero ni callados, ni sometidos. Que cada uno cumpla con su deber significa exigir al que no cumple.

Solo voy a poner el punto de mira en un escándalo mayúsculo del que hay que hacerse eco con urgencia. Las Fuerzas Armadas están haciendo lo que se la has ordenado y ponen su esfuerzo y mejor cara sin rechistar, todo lo contrario, con ganas e ilusión por ayudar a sus compatriotas cuando llevan años ayudando en el exterior. Lo mismo desinfectan, transportan material, atienden en sus hospitales, regulan el tráfico, llevan la compra de una anciana o vigilan un aeropuerto. Lo que sea. Lo que se nos mande.

En Cataluña, España, en las queridas tierras vascas, el País Vasco que le llaman, nos han prohibido la entrada, o ha sido toda una proeza poder entrar. Todo por esos gobernantes, o lo que sean, monopolistas del pensamiento, el único para ellos, el odio a España y por tanto a lo militar. Es muy grave, pero además de por ser conocido, por ser admitido y hasta diría que fomentado por estos gestores del odio a España, de su destrucción, que ni en momentos de crisis de muerte tienen el más mínimo respeto. ¡Cobardes!

Las Fuerzas Armadas no abandonan a nadie en el campo hasta morir todos.

Otros nos abandonan a nosotros a sus ciudadanos no admitiendo nuestra presencia. Quien lo consiente es reo de delito, moral, pero de grave delito a España. Por admitirlo.

Apoyo en lo que sea y cumplo con mi deber, pero no me callo señor presidente y señora ministra de Defensa. No necesitamos palabras hueras y menos manoseos inútiles. Cumplan con su obligación, constitucional. ¿Que las puertas de Cataluña y el País vasco se cierren para nuestros soldados? ¿Pero esto qué es? ¿Aquí quién manda?

Y a ti, mi general, Jefe del Estado Mayor de la Defensa, te pido que lo cuentes todo, no a medias. Aquí parece que mienten todos. ¿Te suena? Los militares no.

Sabes, porque eres el responsable, que las Fuerzas Armadas han desplegado en toda la geografía española. Pero en Vascongadas y en Cataluña a regañadientes y ya conoces en qué condiciones y con qué condiciones. Sin querer hacer caso de la rumorología podría ser que la UME fuese al aeropuerto de Sondica y que el gobierno vasco la enviase con cajas destempladas a la base militar de Araca sin admitirnos en ese trozo de España. ¿Eso es cierto? Queremos saber la verdad. ¿Por qué se volvieron a Zaragoza? O como dice El Correo y recoge VozPopuli «el Ejército, que se dirigía al municipio de Loiu (junto a Bilbao) para desinfectar el aeropuerto, cambió su rumbo para cumplir con la misma función en Valdecilla (Cantabria). Según el periódico vasco, una llamada de queja del Gobierno vasco propició el cambio de planes». Estas «cositas» hay que saberlas. También conviene explicar como es que el agua del Hospital de la Defensa «Gomez Ulla» no es potable, ¿abandono?

No mi general, los soldados no están en toda España, o lo están a regañadientes,  y tu deber es al menos decirlo. La órdenes desde arriba son breves y concisas, pero trascendentes.

Por cierto, para el general de la Guardia Civil y solo como ejemplo: En Llodio, el Ayuntamiento,  ha solicitado refuerzos a la academia de la Ertzaintza y a agentes de la policía municipal jubilados por la escasez de plantilla. Mientras, la Compañía de la Guardia Civil de Llodio acuartelada y de brazos cruzados sin nada que hacer.

Si solo fuese eso…

Que cada uno cumpla con su deber. ¿A demanda? No sabemos que es eso. El deber necesita una explicación. Cuando hay que cumplirlo se cumple, por encima de todo y de todos.

Hay mucha gente no dispuesta a abandonar jamás a un solo hombre en el campo (aún siendo viejos) hasta perecer todos.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

FAS en Cataluña y P.Vasco. ¿Lo entienden?…        Como ha dicho la ministra…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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20 marzo 2020

SEGUIMOS. LA BATALLA DEL COVID-19 LA VAMOS A GANAR. Paula Ruiz Psicóloga General Sanitaria

La situación empeora por momentos. El número de infectados crece día a día.
Los españoles tenemos que ser más responsables y solidarios.
Una parte importante de nuestros compatriotas, ancianos, enfermos, niños y personas sin hogar están incluidos en grupos de riesgo. De riesgo por la soledad, de riesgo sanitario, de riesgo alimenticio, de riesgo de exclusión, cuando no de los cuatro.
Tenemos que adelantarnos a la llamada, al grito de auxilio, tenemos que llamar, preguntar, interesarnos por su situación, ofrecer nuestra ayuda. Tenemos que ser solidarios. El bienestar de nuestros grupos de riesgo, de nuestros conciudadanos, es una parte importante de nuestra misión como sociedad. Es nuestro deber moral. El enemigo es peligroso, muy peligroso y nos ataca por los flancos más débiles. Hay, si me permiten la terminología, que tomar esas posiciones y mantenerlas cueste lo que cueste. Tenemos que proteger a los más débiles.
Las autoridades sanitarias nos advierten: no ha llegado lo peor, mantengamos fría la cabeza, mantengamos la calma, no hagamos locuras.
Acaparar alimentos es un disparate que termina por crear problemas a los demás y a los acaparadores. Es un síntoma de histeria, de necesidad de tener el control de la situación y de dejarnos llevar por las emociones, en lugar de actuar desde la razón. Tenemos la certeza de que no va a haber problemas de desabastecimiento.
Desplazarnos de nuestra residencia habitual no es responsable, ni con los que presuntamente queremos proteger (les estamos dando un mal ejemplo), ni con el resto de ciudadanos. Una cuarentena es una cuarentena. Tenemos que ser conscientes de ello y asumirlo con todas las consecuencias. Esta actitud es propia de las diferentes fases por las que pasamos ante un acontecimiento especialmente estresante y desestabilizador para nosotros. En un primer momento pasamos por una fase de negación de la situación, seguida de una fase de enfado y tristeza por todo lo que nos conlleva esta situación, hasta llegar a la aceptación de la situación y finalmente a la superación psicológica. Es difícil, cierto, pero tenemos que hacerlo. Mantengámonos ocupados y con un afrontamiento positivo y realista. Sabemos que esta situación tiene un fin. Por tanto, sigamos las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Seamos sensatos, confiemos en nuestros sanitarios que son profesionales cualificados y saben lo que están haciendo.
Me dirijo a los españoles que están en el exterior. Insistan por favor, con sus familiares, amigos y conocidos para que se respeten las medidas de prevención y seguridad que conllevan la cuarentena. Es por el bien de todos.
Paula Ruiz Psicóloga General Sanitaria

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18 marzo 2020

Y HABLÓ EL REY General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez «QUE CADA UNO CUMPLA CON SU DEBER»

Esperado, esperanza; obligada audiencia con todos los españoles, atentos a la palabra. En uno de los momentos más desconocidos de nuestra historia cuya gravedad reside en lo inesperado y en la incertidumbre. Atentos escuchamos la palabra, cuando hartos de palabrería empieza a faltar la confianza. ¿En quién confiar? Ese es el mensaje de nuestro Rey: en nosotros mismos, en nuestro sistema sanitario, en los científicos, en los trabajadores, en todos y cada de uno de los que formamos este gran pueblo que se constituye en nación: España.

Así, unidos, nosotros y nuestra fuerza, seremos capaces de volver a abrazarnos, a sentirnos, a acompañarnos; y a reír, llorar y cantar, cuando y porque nos de la gana sin que nada nos imponga un maldito virus.

El Rey en pie, España en pie, centinela alerta, habla el Rey al descubierto, sin parapetos, sin escudarse en nada ni en nadie. Ahora todos tenemos una tarea común por la que luchar. Unidos contra el invasor oculto, sutil y cruel, que viene a por nosotros. Unidad, esfuerzo común:   <<Ahora tenemos que resistir, que aguantar y tenemos que adaptar nuestros modos de vida y nuestros comportamientos a las indicaciones de nuestras autoridades y a las recomendaciones de nuestros expertos para ganarle al virus. Todos debemos contribuir a ese esfuerzo colectivo con nuestras actitudes y nuestras acciones, por pequeñas que sean>>.

Queremos que el Rey reine, que sea nuestro referente, la seguridad del camino sin desvíos ni malos atajos, sin tomar partido en la contienda política, de la que está por encima de ella. Es esperanza, fuerza y referencia.

Hoy el Rey nos ha servido de estímulo y moderación.

Estoy más seguro que nunca de que: <<Recuperaremos la normalidad de nuestra convivencia, la vida en nuestras calles, en nuestros pueblos y ciudades; la economía, los puestos de trabajo, nuestras empresas, nuestros comercios, nuestros talleres… España recuperará su pulso, su vitalidad, su fuerza>>.

La seguridad de ello la ha señalado el Rey. Ni políticos, ni partidos, ni mágicas soluciones; no serán las cacerolas ni los insolidarios, serán los esforzados españoles: <<Una sociedad en pie frente a cualquier adversidad>>, la que nos haga de nuevo reír, cantar y gozar de este paraíso que se llama España.

Sí. Seremos más fuertes y estaremos más unidos. No será fácil, pero lo lograremos.

Después de oír al Rey les propongo un lema para esta lucha: <<Que cada uno cumpla con su deber>>.

Nunca olvidemos a los que ya han caído en la lucha. Sigamos honrando su memoria y que su fuerza y recuerdo nos ayude.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

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19 marzo 2020

¿NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA? Enrique Alonso Marcili. Coronel de Infantería (R.)

Esta pandemia y sus trazas apuntan, quizás, a que nuestra sociedad va a descubrir lo que nunca ha querido ver. Que la justicia, la dignidad,la libertad y la seguridad, en definitiva el bienestar, ni son gratis, ni se regalan. Y que además, son bienes que se sustentan en otros que no pueden olvidarse. Está escrito “ganaras el pan con el sudor de tu frente”…“Esta vida es el valle de lágrimas”.

Sociedad engañada y que engaña a las generaciones que nos siguen. Hoy todos tenemos derechos y más derechos, derechos muchos, responsabilidades las menos. Desde el más simple que no admite órdenes de nadie, hasta el que se aferra a las altas magistraturas de la política sin acreditar mérito y capacidad, pasando por quienes les votan.

La democracia no es votar, la democracia se basa en el control del poder. Y lo primero que tiene que hacer una sociedad democrática es exigir mérito y capacidad al que pretende ostentar el poder. Sin mérito y capacidad no puede haber responsabilidad.Ejercer el poder exige mucha. Cuando se reduce la democracia al voto, el charlatán y el arribista se encumbran, y en estos, la responsabilidad es un bluf.

La obsesión del voto impide ver más allá de las próximas elecciones, propicia la demagogia y como el pescador usa el engodo para atraer los peces, el político multiplica los chiringuitos subvencionados para garantizarse el voto.

No hay previsión, el estado vive al día engordando la deuda y obviando las reservas. Los primeros damnificados son los que están en primera línea, en este caso los sanitarios, los que trabajan cara al público y luego todos los demás. Hoy con 13716 diagnosticados ¿Cuántos sin diagnosticar?… Problema logístico decía el ministro. No Sr. Ministro no es ente jurídico la logística, es falta de previsión y ella si tiene responsables.

Es triste que ante esta pandemia hayamos fracasado aun habiendo dispuesto de más tiempo que otros. Los casi seiscientos (600) muertos a día de hoy lo avalan suficientemente y el fracaso ha sido por falta de reacción. Naturalmente no puede haber reacción oportuna si no hay previsión.

Han muerto muchos y seguramente lo harán más. Muchas familias sufriéndolo. Y hay responsables, no pueden, no podemos salir de rositas.

La sociedad es como una pirámide. En todos los niveles de su altura debe exigirse responsabilidad pero cuanto más cercano al vértice, mayor es esta.

Si como algunos dicen hoy, cuando pase el temporal será el momento de reclamar responsabilidades y se invierte el ambiente social para bien, al menos la respuesta será si al título de esta entrada.

Enrique Alonso Marcili 18/03/2020

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LA LEY MILITAR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se escribió hace muchos años. Fue escrita por un soldado de los Tercios de Flandes. Sigue en vigor y nadie ha sido capaz de brindarnos algo tan sencillo, humilde, práctico y hondo, que permanezca agrandándose cada día. El Himno de la Infantería española se aproxima  a esta ley, el Credo de la Legión también, y convencido estoy de que sus autores se inspiraron en ella.

Les hablaba hace unos días de que el Ejército español buscaba lema, que parece perdida su identidad, o será que la modernización, esa de la que tanto se habla, desde el 98,  sin saber muy bien de qué se trata, siempre requiere de titulares. No hay más titular para los soldados que el cumplimiento del deber, y la forma como ha de ser es la ley de las que les hablo.  A ello solo hay que añadirle  presupuesto. Lema ya tenemos, presupuesto adecuado no.

Veamos pues. En ese afán de vender (se), imagen, relato, misiones, y un infinito darse a conocer, luchan los Gabinetes de Comunicación de los Cuarteles General de los Ejércitos, de sus unidades, con equipos de expertos comunicadores (di alguna conferencia en los cursos que imparte el ministerio de Defensa, pero fui fichado por periodistas que no por el ministerio), que desarrollan una magnífica labor de difusión y ayudan a la necesaria proximidad que los ejércitos deben tener con la población a la que sirven. Sin ser conocido, nunca puedes ser reconocido y ello tiene la ventaja de poder transmitir no solo lo bueno sino que se conozca lo malo, las deficiencias y las escaseces, como por ejemplo los presupuestos.

Estoy hablando, como la mayoría ya habrá adivinado, de la ley comprendida en los versos que don Pedro Calderón de la Barca (1600-1685) escribió siendo soldado de la mejor Infantería del mundo: Para vencer a amor, querer vencerle. Una obra en la que explica lo que es un Ejército, como se entiende la vida militar, una verdadera Constitución para los soldados.

No hay cadete o recluta que no aprenda desde el primer día que viste  el uniforme esos versos, que quedan grabados en lo más hondo de su condición de soldado español. Quizá sea eso lo que nos distingue y diferencia en el mundo militar internacional.

Una ley que nadie debe cambiar ni una coma, unos versos que deben respetarse hasta en su entonación. A eso voy.

El canal de Youtube  del Ejército de Tierra acaba de publicar un vídeo en el que los alumnos aspirantes a sargentos de la Academia de Infantería recitan a paso ligero los versos de Calderón. Textualmente dice la presentación del video: <<Paso ligero con los alumnos de la Academia (por cierto Academia no lleva tilde) de #Infantería, futuros #sargentos que prestarán servicio en las unidades del #EjércitodeTierra, manteniendo las tradiciones que hicieron a la Infantería Española ser considerada la mejor del mundo. https://ejercito.defensa.gob.es/unida&#8230; Canal Oficial del Ejército de Tierra en Youtube>>.

Se podrá estar de acuerdo o no con la estética del vídeo (a mi no me gusta) y, en contra del dicho, mi opinión es que sobre gustos hay mucho escrito, pero se lee muy poco. Lo que no se puede admitir es que se cambie el texto de Calderón. Ni una coma.

Recitan nuestros futuros sargentos en el video:

Aquí en fin la cortesía, / el buen trato, la verdad,

la firmeza, la lealtad, / el honor, la bizarría…

¡No!, y tres veces no. Triste es que en el Ejército de Tierra se cometa semejante error. ¡Es fineza, no firmeza!

No dijo Calderón nada de firmeza; sus versos, su ley, contemplan fineza que es otra cosa. Nada impone el poeta, y en sus versos, de poeta y soldado, va desgranando el alma, llega hasta lo más hondo de la calidad humana, sin exigir nada, sino entregar mucho, sin dureza alguna, sino con elegancia, sin levantar la voz, sino susurrando. La firmeza está en el conjunto del poema, en su estructura militar y en su rotunda y fina elegancia.

Porque la milicia no es más que una religión de hombres honrados.

La firmeza es otra cosa. Es como decía el artículo del Cabo: <<será firme en el mando… >>. Es entereza, fuerza moral y exigencia; muy adecuada en el mando para luchar y exigir lo necesario para sus subordinados. Es decir: presupuesto. Una cualidad, más bien obligación, unida al mando.

No seré yo quien indique lo que cada uno debe hacer, simplemente señalar que hay un error grave en el vídeo que se debe corregir.

Por si hay dudas pongo una versión del siglo XIX para que comprueben lo que el poema dice.

Espero haberme expresado con suficiente fineza.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Vídeo Paso ligero, Ejército de Tierra 

COTILLEOS DEL PALACIO… DE LA MONCLOA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De fuentes bien informadas, como antes se decía, me entero de que en el Consejo de Ministros de la crisis se plantaron Calviño y Robles.

El comunista, en cuarentena, fue allí, por encima de todo, incluso del riesgo para sus compis, a sacar tajada. Dos ministras dijeron ¡basta!. Calviño vio la economía temblar y por un momento se le apareció Maduro sentado en el lugar de Sánchez. Robles vio al Ejército, en rojo, estrellado de rojas estrellas, repartiendo tiritas y con flores en los cañones, que de entrada quedaba muy bonito, pero pensó en aquello de ¡A mí la Legión! y le temblaron las canillas.

¡No. Hasta aquí hemos llegado!, Coletas, y no te arrimes tanto.

Sánchez confuso, miraba al ministro de Universidades que, como Unamuno y medio dormido, se entretenía en hacer pajaritas de papel, hasta que en una de esas gritó: ¡Viva la inteligencia! Soñaba un mal sueño. Se abrió la puerta y todos miraron hacia ella con cierto temor, por si acaso, pero no, era un ujier con una jofaina de agua para que el presidente se lavase las manos. Corría entre ministros el desinfectante.

Calviño amenazó con Europa. Voy y me chivo. Te vas a enterar, Coletas.

El Coletas miraba a Robles: Tú a mí no me tocas… mis soldados. Contestó iracunda la magistrada.

Ella a Sánchez: Mi jemad ya está preparado y me ha dicho que solo espera órdenes. Los soldados uniformados, sin armas claro, los aviones vuelan y los barcos navegan. De milagro, decía el anterior jemad, pero este me dice que no, que le sobran barcos, aviones y soldados. Para dietas no sabe si le va a llegar, pero con las de la instrucción y adiestramiento suspendido nos apañamos. Ya aprenderán y se adiestrarán más adelante. Si es necesario nos traemos a los del Líbano, Irak, Turquía, Letonia…

Sánchez respira. Robles no sabe que le han dicho lo que los soldados pueden hacer, pero nadie le ha informado de lo que no deben hacer. Ese es un problema. Siempre la confusión del poder con el deber.

El comunista veía que perdía y creía que la fiebre le subía. ¡Ía-ía-ía, Illa maravilla! Impertérrito el de Sanidad, consultaba los últimos datos del día, y todo subía y abajo se venía. Habla del INSALUD y alguien le dice que eso ya no existe. Claro él no es médico sino dialogador. ¡Anda! por eso ahora con lo de las Autonomías si a uno de Pamplona le da un jamacuco en Madrid y va a urgencias nadie conoce sus antecedentes clínicos, no hay cruce de datos.

Al comunista se le ocurrió otra vía: la Corona. Se la puso por montera y salió de la reunión muy enfadado, bueno, mejor dicho cabreado, estos no saben de enfados, sino de lo que implícito lleva lo otro. Pensaba entre moquetas: Tengo la sexta y la cuatro y hasta la cinco y la del 3, creo que la 1 y la 2; tengo, tengo, solo necesito dominar. Desde la Sierra Madrileña, nido de águilas, dominaré Madrid y sus palacios.

Lo intenta por otro camino y seguirá con su proyecto a través de las falsas noticias y medias verdades, táctica de agitación y propaganda de los bolcheviques. Le importa un bledo el virus ya que el comunismo es afecto a toda clase de virus.

No sé quién -¿el ocupador de salas VIP?-, preguntó: ¿Hasta cuándo aguantarán los españoles encerrados en sus casas¿ ¿Por qué los británicos no toman medidas? ¿Será esto imparable y no tengamos otra solución que esperar al calor de agosto? Nadie sabe nada.

Termina la reunión como el rosario de la aurora.

Saliendo el Coletas de la reunión entró Ivan, ya saben.

¿Tienes la solución? Preguntó el presidente Sánchez (a partir de ahora hay que poner el nombre porque, según veíamos ayer en el show televisivo, el de interior no dirige sino preside).

No, presidente. Llaman Pablo, Santi, Inés, que se ofrecen para un Gobierno de Concentración. ¿Y eso qué es? ¿Pero yo sigo aquí en mi colchón? ¿Y cuando esto pase sigo siendo el rey?

Pues eso tenéis que hablarlo.

Celaaaá que ha puesto el oído pregunta ¿Qué hay una concentración?

El de Interior, el que preside, mira a Robles: ¿Concentración? ¿Tú o yo? ¿Tuya o mía?

Presi, el colchón no hay quien te lo quite mientras yo esté a tu lado. Termina Iván tranquilizando a Sánchez, que con mal gesto y peor cara se dirige a los españoles, sus súbditos: ¡Españoles!: Solo mil palabras para deciros que nada. Nada y nada. Más nada que nada y hasta mañana nada, y después de mañana nada; y que nada, que esto lo vamos a ganar, porque nada, así que nada… Durante cerca de una hora. Pues nada: tranquinada.

El CNI, este y el otro, el del otro, no sé si el de Villarejo también, lo grabó todo.

Lo guardan porque aquí, tarde o temprano, todo se sabe.

Una recomendación: estén atentos, porque entre falsas noticias (fakes) se cuelan algunas verdades.

«En este mundo traidor nada hay verdad ni mentira; todo es según del color del cristal con que se mira» (Ramón de Campoamor y Campoosorio.1817-1901). A este Consejo de Ministros acudieron con gafas oscuras y el resultado es, como anunció el presidente, Sánchez, que nada, quédate en casa, que no hay nada que hacer. Nada es nada, como sí es sí y no es no. Sino todo lo contrario.

Nota aclaratoria: Las Fuerzas Armadas poseen infinidad de capacidades, pero no son un «todo a cien«. Es delicado hacer un uso inadecuado de medios y capacidades. Por ejemplo usarlas, como veo y escucho, para anunciar por megafonía que nos quedemos en casa. Esto no es un toque de queda. Eso lo pueden y deben hacer otros. El mando militar debe asesorar y explicar la diferencia entre lo que se puede hacer y lo que se debe hacer. Sobre todo no engañar al personal para dar imagen y desperdiciar sus verdaderas capacidades. El mal o inadecuado empleo de los medios es preocupante. Luego se oye lo que se oye: Los militares toman las calles. Sí; de pregoneros.

Claro que aquí todo vale con tal de aparentar. Nada, pues, nada, nada que hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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16 marzo 2020

PANDEMIA, RECLUSIÓN FORZADA, PREOCUPACIÓN Y OCUPACIÓN ¿DÓNDE ESTÁ Y PARA QUE QUEREMOS A LA ONU? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

He pensado que debe de haber mucha gente en casa con preocupación y aburrimiento. No podemos ayudarles en lo primero, pero sí hacer algo para al menos entretenernos y desahogarnos escribiendo lo que pensamos y sentimos. Por ello abro el blog este fin de semana para que todos ustedes se expresen, escriban y cuenten lo que quieran con la finalidad de hacer más llevadera esta reclusión a la que nos someten.

Por tanto vamos a llevar a cabo una maratón de publicaciones, nuestras y suyas, para así hacer más llevadero este encierro. Solo les pido respeto y educación. Se pude decir todo y a todos, pero dentro de las mejores formas que todos conocemos. A por ello.

Hay mucho de irresponsabilidad en esta crisis, también de intranquilidad precisamente porque a alguien se le ha escapado de las manos el control de este proceso. Y se le sigue escapando, porque veo con estupor que el vicepresidente del Gobierno, con grave irresponsabilidad se ha presentado en la mesa del Consejo de Ministros de hoy cuando debería estar sometido a la preceptiva vigilancia o cuarentena. ¿Con qué desvergüenza se atreven a tomar medidas, cuando lo suyo debe ser la inmediata destitución? ¡Vaya ejemplo el del partido morado, junto a los de la convocatoria del 8M! Ahora a parchear.

Dicen que no es momento de críticas y opino lo contrario. Es momento de someter a un rígido control al Gobierno que no ha tenido la decencia de reunirse con el conjunto de líderes políticos  para estudiar, analizar y dejarse aconsejar. La misma situación ocurre a nivel mundial cuando cada nación toma las medidas que se le ocurren y ni China, ni EEUU, ni Europa, ni Rusia, nadie, nadie se reúne para tratar de aliviar y solucionar esta hecatombe.

Me pregunto: ¿Para qué sirve la ONU? ¿Para qué sirve su Consejo de Seguridad? ¿No es esto una crisis mundial?

Los eslogan de quienes ya conocemos, aquellos de <<queremos un Gobierno que no nos mienta>>, los de <<sí se puede>>, resulta que mienten y no pueden. Ayer decía el presidente del Gobierno que <<Estado alarma>>, hoy la esperamos, se hace esperar, ¿por qué no se hizo ayer, o anteayer, o mañana, o nunca? No sabe qué hacer, ni qué decir. Los españoles huyen. ¿Cómo no? No saben, mala información, muchas dudas, mucha intranquilidad. Niños, abuelos, enfermos, la crueldad de no poder visitar a los mayores encerrados en una Residencia, la duda, siempre la duda de en qué manos estamos y siempre la solución a base de arruinar vidas y haciendas de los más débiles. Esa es la respuesta de un Gobierno socialista y comunista.

Otra cosa que no hace más que rondarme la cabeza: Veo un fracaso de la comunidad científica sin precedentes. Esta es una guerra que se podría prever. Hay miles de Think Tank ingresando dineros para contarnos unas películas que nunca se cumplen (desde la caída del muro de Berlín hasta hoy no han dado ni una). Hablan, escriben, cobran y dirigen hasta las finanzas. A ninguno se le ocurrió pensar que la guerra es la de Sunzi y no la de Clausewitz, y que cualquier cosa es posible, incluso esta guerra.

Los científicos se mueven al compás del dinero, como todo. Que si el bosón de Higgs, la partícula de dios, que si el colisionador de Hadrones, que si los marcianos, pero…

Fracaso comunidad científica y de los expertos analistas del futuro, los de la moqueta y cuenta corriente.

Un bichito minúsculo, que conocen, que sabían de su existencia, colapsa al mundo, en una guerra sin precedentes para la que no hay soldados ni armamento.

Saldremos reforzados, como lo hemos hecho siempre, pero a costa de muchos sacrificios y muchos muertos que deben pesar sobre nuestras conciencias, de algunos más que de otros.

Mientras me sigo preguntando todo, pero además  ¿dónde está la solidaridad mundial, de naciones, las reuniones de Jefes de Estado, de la comunidad científica? ¿Tiene miedo al bichito?

Se lo explicaría un legionario: No abandonar jamás a nadie en el campo hasta perecer todos.

Y el que no sirva o tenga miedo que se quite de en medio.

En un reciente artículo el científico español, que fue Director del CSIC y catedrático de microbiología, don  César Nombela decía: <<el mundo haría bien en prepararse para la próxima emergencia infecciosa>>.

Ese es el camino. Que no seguiremos, claro.

Manden sus comentarios y no estemos solos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

14 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

 

CRISIS. LO MEJOR Y LO PEOR DEL SER HUMANO. ¡SÁLVESE QUIEN PUEDA! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Como en las guerras. Con una diferencia: los soldados están preparados después de una intensa y dura instrucción y adiestramiento, sometidos a una férrea disciplina interna y externa y a unas leyes muy duras. Todo lo contrario de lo que ahora vemos en esta crisis: lo peor de la crisis son las consecuencias de su mala gestión. Este general nos lleva a la derrota.

Lo que hasta ahora vemos es un Gobierno débil, por detrás de los acontecimientos, desnortado, indisciplinado y, lo peor, mirándose el ombligo, como acostumbrados nos tiene.

Por no hablar de cobardía. Entregarse al enemigo llámese coronavirus o separatistas. Es igual, con tal de que no haya que cambiar el colchón de la Moncloa.

Eso sí a la hora de ponerse en cola para hacerse pruebas, los primeros, ¡no sabe usted con quién está hablando!, ellos, los innecesarios, a los que la nación otorga privilegios inmerecidos. No se salva ninguno. ¿Repito?: ninguno.

Cada Comunidad va a su bola, a lo suyo, con egoísmo y propaganda: ¡Que bien lo hemos hecho! Otra prueba más del desastroso plan de Comunidades que la frivolidad del momento constituyó en una Constitución.

Ahora hablemos de los otros contagiados por el coronavirus colateral: empresarios y trabajadores. Me dice un amigo que tiene un restaurante humilde al que suelo ir a menudo: ¿moratoria del pago de impuestos? ¡Hay que tener cara! Me cierran el negocio, no tengo liquidez, no puedo pagar las nóminas, me dicen que tres meses sin pagar impuestos y después ¿qué?: pago tres meses y le añado el mes corriente. ¿Con el dinero de quién?, ¿y a mis trabajadores quién les paga?, ¿el paro de nuevo?

Miedo, cobardía, dejación, y dispersión de medios y funciones. Ellos, todos, tienen el <<todo gratis>>.

Acabo de oír al que ejerce de presidente del Gobierno y mi preocupación aumenta exponencialmente. Siento decir que mi impresión es que no tiene ni idea de lo que se trae entre manos.

Nadie pide responsabilidades. Se esconden los que han promovido, asistido -y contagiado-, recientemente a concentraciones innecesarias y de alto riesgo. Ahí están los resultados. El contagio en progresión geométrica. Ahora desaparecen de la escena y callan. El que la hace la paga. Dice el dicho castizo.

Es la hora de la unidad, de la lucha conjunta para acabar con esto y de nuevo nos mienten. Suena a <<Sálvese quien pueda>>.

Aquí solo se hace lo que dicen Sánchez e Iglesias. Nada más. Nada bueno. Lo que abre enormes interrogantes.

Lo peor: miro a uno y otro lado y nadie sabe, nadie da una respuesta, una solución. La comunidad científica internacional nos defrauda. Es así, aunque nadie se atreva a decirlo. Buscan en el espacio.

Nosotros confiamos en el personal sanitario, en su sacrifico y buen hacer. Pero no pueden hacer más.

Arruinados negocios, mucha gente, sin esperarlo, se queda sin futuro, libertades restringidas, miedo, ansiedad, y desatención.

¿Pero esto qué es?

Desatendidos, humillados y ¿Europa? La noble Europa es un caos, España un desgobierno. Para echarse a temblar.

Cuando todos los líderes mundiales deberían estar reunidos en permanente cónclave cada uno va a lo suyo. En España con las Autonomías lo mismo.

El que hace de presidente en vez de tranquilizar, por su actitud y dominio de la situación, lo que ha hecho es armarla gorda.

Les espero el lunes; si no hay novedades.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2020

EL CORONAVIRUS. COVID-19 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Así ha quedado bautizado. <<Co>> por corona, <<vi>> por virus <<d>> por disease, y 19 por el año en que apareció el brote que parece ser fue identificado el último día de ese año. Es el nombre científico y así ha sido nombrado en su nacimiento mundial: covid-19 acaba de llegar al mundo y lo hace para crecer y multiplicarse.

Mi nieto, uno de ellos, recluido en casa sin saber para qué, ni porqué -los niños no se plantean interrogantes- lo ha bautizado mejor, colocando al bichito en el lugar que se merece:

-Abuelo es el rey de los virus porque tiene corona.

Este niño tiene futuro.

Lo primero que se me ocurre es que todos deberíamos hacer un acto de humildad para vernos en nuestra fragilidad y dejar de lado nuestra corona de reyes de la naturaleza. Apreciemos lo insignificante, por peligroso en ocasiones.

En situaciones de crisis, cuando reina la muerte, con corona de virus en este caso, canta y cuenta el amor a la vida, y en ello debe estar presente el honor del hombre, más deseable que la propia vida. Sin ello no habrá victoria. Es necesario un ejército de hombres de honor.

Nos lo enseña la Ilíada. En cuanto el hombre se puso a escribir, a transmitir el dolor y el amor, entre gente de todas las clases y condición, entre guerras y pasiones, se cantó al honor y al valor necesarios para adquirir la condición de hombre. Aprendemos que se lucha por el deber y nunca por la pasión. En el punto de partida de la literatura griega, de toda la literatura occidental, un anciano, Crises, abre la epopeya heroica. Así empezaba el Capítulo I: La peste. La cólera. <<Canta, oh diosa, La cólera del Pelida Aquiles…>>.

<<El hijo de Leto y de Zeus. Airado con el rey, suscitó en el ejército maligna peste, y los hombres perecían por el ultraje que el Atrida infiriera al sacedote Crises>>.

<<Poned en libertad a mi hija…>>.

Termina en el Capítulo XXIV: El rescate de Héctor. <<Príamo, caído a los pies de Aquiles, lloraba copiosamente por Héctor…>>. La compasión y la piedad.

Son momentos, estos de ahora, como entonces, donde se muestra la grandeza y miseria del ser humano, donde todo se refleja, en cada acto cotidiano, valor y cobardía, honor y lo contrario, la lucha y la huida, no hay pasión humana que no quede al descubierto. La mayor de todas es la cobardía que engendra el egoísmo. Contra el valor que engendra el honor.

La Ilíada cuenta la historia del nacimiento de los sentimientos; en un nuevo ser humano.

Ahora se repite el escenario de aquella primera literatura. Escrito está y aflora. Muchos se enfrentan, recogen a los heridos y curan. Otros tienen peor labor. Hay soldados en lucha por todas partes, venciendo al miedo, esperando que Aquiles entre en combate, ellos dan lo mejor de cada uno. Vencerán porque no hay lucha que dure siempre.

No quedarán grabados los nombres de los luchadores, porque la grandeza no describe a los que la usan a diario. Son un ejército de médicos, sanitarios, enfermeros, cuidadores, científicos, técnicos, auxiliares, policías, vigilantes, comerciantes, autónomos, vendedores, padres, abuelos sacrificados, conductores… ¡Son tantos!

No olvidaremos los nombres de los que huyeron al primer sonido de las armas. Se sabrán quienes son los que cerraron y tiraron las llaves de aquellos lugares más seguros, pero necesarios para dar continuidad al ataque. Ninguna Institución del Estado, ningún poder del Estado, Cortes, Gobierno, jueces y magistrados, ningún órgano de la Administración, deben, ni por un minuto, cesar en su actividad. Es su deber encabezar la lucha, sin pedir nada a cambio o, si acaso, el cambio de lugar si hay infección. Ellos no pueden abandonar su puesto por el ataque de un virus por muy mortal que sea. Ni ante la muerte debe haber deserción, menos que ante otra causa.

El valor es auténtico coraje que sabe sobreponerse al miedo. La lección la dan dos ancianos con cuyos nombres empieza y termina la Ilíada: Crises y Príamo.

Empieza con el canto I: La peste. La cólera. Termina con el canto XXIV el de la compasión y la piedad: El rescate de Héctor.

Así empezó la escritura y la historia de los acontecimientos; hasta hoy.

<<En los umbrales del palacio de Zeus hay dos toneles de dones que el dios reparte: en el uno están los males, y en el otro los bienes>>.

En unos el honor y el valor. En el otro ungüento para los cobardes.

De este último ungüento, desde entonces, surgieron las guerras y traiciones. La muerte sale de ese tonel donde se mezcla con la cobardía; son lo mismo.

Todo está escrito en los principios de la literatura griega, de toda la literatura occidental.

En momentos como este solo queda: que cada uno cumpla con su deber. Si es que queda algo de honor y valor.

<<…pues el necio solo conoce el mal cuando ya está hecho>> (Ilíada. Canto XVII).

El mal ya está hecho ante la cobarde reacción de los que deberían estar en primera línea del frente de la defensa. ¿Qué saben ellos de su misión: ser los primeros en servir y últimos en servirse?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2020

FUERZAS ARMADAS. QUE CADA UNO CUMPLA CON SU DEBER General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es el lema que propongo para esta crisis impredecible y que cambiará el mundo. Nada será igual que antes.

Unos cumplen y otros menos. Unos son ejemplares, otros se ponen las medallas. Los humildes y sencillos, profesionales amantes de lo que hacen y ejemplares en su esfuerzo cumplen ese espíritu del Credo de la Legión que más que una norma militar es una definición del ser humano cuando en crisis como esta, hacen lo que ni ellos mismos suponían capaces de hacer. Sin darle importancia. Es su deber. Lo primero: no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos. ¡Que fácil es decirlo! Pues estamos viendo con qué facilidad y normalidad se hace: Médicos, enfermeros, policías, bomberos, limpiadores, vendedores, comerciantes, empresarios, autónomos, soldados…

Es la España de Infantería, la que “curra”, sufre, vive, disfruta, y trabaja; trabaja como siempre se ha hecho en España, a destajo, y ahora más, amenazados con los despidos, pero sigue haciéndolo por los demás, arruinándose y perdiéndolo todo. No abandonarán a nadie hasta morir todos. ¿Eso lo hacen todos?

Hay enemigos que sólo aparecen y responden con su violento sentimiento de odio cuando surge el honor y la honra. No comprenden que hay héroes que asumen el riego de la muerte por otros, para dar vida a otros; incluso solo para dar compañía a otros.

Todo esto lo digo con indignación, que no es buena consejera a la hora de escribir, pero me arriesgo y asumo mi mala sintaxis y mis errores. Voy al fondo, estocada entera.

Obedecer es la primera misión. A pesar de que los que mandan dejan mucho que desear y ordenan para ellos primero; luego los demás. Además mienten.

Las Fuerzas Armadas han cumplido y cumplen con su deber. Que esto sea lo que deben hacer u otra cosa es un tema distinto y que trataremos en momento más oportuno. Porque todavía resuenan en mis oídos las palabras del General Fernando Alejandre, cuando era JEMAD, ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados: <<A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite>>.

Ahora hay que estar unidos para superar este momento. Sin duda. Pero ni callados, ni sometidos. Que cada uno cumpla con su deber significa exigir al que no cumple.

Solo voy a poner el punto de mira en un escándalo mayúsculo del que hay que hacerse eco con urgencia. Las Fuerzas Armadas están haciendo lo que se la has ordenado y ponen su esfuerzo y mejor cara sin rechistar, todo lo contrario, con ganas e ilusión por ayudar a sus compatriotas cuando llevan años ayudando en el exterior. Lo mismo desinfectan, transportan material, atienden en sus hospitales, regulan el tráfico, llevan la compra de una anciana o vigilan un aeropuerto. Lo que sea. Lo que se nos mande.

En Cataluña, España, en las queridas tierras vascas, el País Vasco que le llaman, nos han prohibido la entrada, o ha sido toda una proeza poder entrar. Todo por esos gobernantes, o lo que sean, monopolistas del pensamiento, el único para ellos, el odio a España y por tanto a lo militar. Es muy grave, pero además de por ser conocido, por ser admitido y hasta diría que fomentado por estos gestores del odio a España, de su destrucción, que ni en momentos de crisis de muerte tienen el más mínimo respeto. ¡Cobardes!

Las Fuerzas Armadas no abandonan a nadie en el campo hasta morir todos.

Otros nos abandonan a nosotros a sus ciudadanos no admitiendo nuestra presencia. Quien lo consiente es reo de delito, moral, pero de grave delito a España. Por admitirlo.

Apoyo en lo que sea y cumplo con mi deber, pero no me callo señor presidente y señora ministra de Defensa. No necesitamos palabras hueras y menos manoseos inútiles. Cumplan con su obligación, constitucional. ¿Que las puertas de Cataluña y el País vasco se cierren para nuestros soldados? ¿Pero esto qué es? ¿Aquí quién manda?

Y a ti, mi general, Jefe del Estado Mayor de la Defensa, te pido que lo cuentes todo, no a medias. Aquí parece que mienten todos. ¿Te suena? Los militares no.

Sabes, porque eres el responsable, que las Fuerzas Armadas han desplegado en toda la geografía española. Pero no en Vascongadas y en Cataluña a medias y con harto dolor de corazón. No has dicho que se envió a la UME al aeropuerto de Sondica y el gobierno vasco los envió con cajas destempladas a la base militar de Araca sin admitirnos en ese trozo de España. ¿Es cierto? El Correo dice que el Ejército, que se dirigía al municipio de Loiu (junto a Bilbao) para desinfectar el aeropuerto, cambió su rumbo para cumplir con la misma función en Valdecilla (Cantabria) ante una llamada de queja del Gobierno vasco. ¿Es cierto

Necesitamos un Gobierno que nos diga la verdad.

No mi general, los soldados no están en toda España y tu deber es al menos decirlo. La órdenes desde arriba son breves y concisas, pero trascendentes.

Que cada uno cumpla con su deber. ¿A demanda? El deber necesita una explicación.

Hay mucha gente no dispuesta a abandonar jamás a un solo hombre en el campo (aún siendo viejos) hasta perecer todos.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 marzo 2020

EL ASCENSO AL GENERALATO Y OTROS DESIGNIOS MINISTERIALES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Aquí, donde la principal hazaña es obedecer, esté quien esté, con o sin uniforme, sin pedir ni rehusar, te exigen grandes controles para acceder a determinados puestos, más si pertenecen a organismos internacionales. Un sutil cedazo que entendemos cumple la ley y la respeta, sin mezclar cosas que nada tienen que ver con el puesto a ocupar y que pertenecen a ámbitos personales. No creo necesario entrar en más detalles.

La vida militar es compleja y dura, quizá por ser vocacional, lo que provoca grandes desilusiones; ilusiones también. Hay una máxima, en la que todos confiamos, que te hace meditar con frecuencia, y ya se sabe que de la meditación se puede salir con dudas.

Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas. Artículo 18. Justicia en las Fuerzas Armadas:

<<Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad>>.

Los destinos, ascensos y designaciones por elección, tienen una parte de mérito y capacidad, pero sin duda también una gran parte subjetiva, y más cuando la política hace acto de presencia en la valoración y cae en manos de dudosa aptitud.

En la empresa privada allá el dueño de la empresa.

En la pública es distinto y no debería intervenir la partitocracia o intereses espurios, o sin control del que controla.

Decía que para ocupar ciertos organismos, sobre todo internacionales, por donde pasa cierta documentación clasificada, debes tener una acreditación internacional que te lo permita. Todo queda en nada cuando se eleva eso a la categoría política que en definitiva son los que manejan e intercambian en su provecho la información sensible. Delicado tema que no sé cómo se trapichea y resuelve en las altas esferas. Lo intuyo por lo que a la vista están los trapicheos.

En leyes y nombramientos, en los ascensos al generalato, la parte militar propone, pero no dispone, lo que puede crear disfunciones.

La política de personal del ministerio de Defensa lleva años siendo errática, partidista y, en ocasiones, en clara contradicción con las propuestas militares, incluso aprobándose ascensos, leyes y normas sin previo conocimiento de los mandos de los ejércitos. También tienen ellos su parte de culpa por ciertos planteamientos egoístas, todavía existentes entre ejércitos.

El caso es que ahora más que nunca, o lo parece, el río suena con esto de los nombramientos, designaciones para ciertos puestos  y ascensos al, o en el, generalato. No puedo dar una información confirmada y contrastada porque todo el mundo guarda un silencio delatador.

Termino como empecé; con la máxima ley que lleva rigiendo en los ejércitos desde Calderón de la Barca insigne soldado de los Tercios de Flandes cuyas leyes cada día se echan más en falta.

  …porque aquí a la sangre excede

el lugar que uno se hace

y sin mirar cómo nace

se mira cómo procede.

Esperemos se cumpla y que el lugar que uno se hace, o en el que nace, no sea baremo -negativo- a tener en cuenta.

En uno y otro, en cualquier caso: mírese como procede, sin mirar cómo ni dónde nace. Lo dejó claro un soldado de la mejor Infantería del mundo. Hoy es ley en la milicia.

Para servirse vale cualquiera. Para servir hay que tener preparación y virtud. Exactamente lo que se exige a un soldado o a un general.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

9 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

Duelo de jaques Melitón Cardona (*)

AFP PHOTO / GABRIEL BOUYS

Como tantas otras, suele atribuirse a Winston Churchill, la frase de que cada nación tiene el gobierno que se merece; en realidad, fue formulada por Joseph de Maistre en 1811. André Malraux la matizó diciendo que las gentes tiene los gobernantes que se les parecen, pero creo que fue el ingenioso Lord Acton quien sentenció que los pueblos tienen el gobierno que su oposición se merece. Nada más cierto y, en particular, aquí en España.

No suelo ser optimista porque pienso que las posibilidades de que el desorden prevalezca sobre el orden suelen ser mayores. Sin embargo, creo que este gobierno socialcomunista tiene poco recorrido por varias razones: en primer lugar porque las alianzas de pillos y felones suelen resultar quebradizas y más si los protagonistas dan por supuesta su superioridad jaquetona en el manejo de sus malas artes; en segundo lugar, porque su supervivencia depende de la aquiescencia de quienes ponen como condición de su apoyo que el Gobierno traspase límites constitucionales que no está en condiciones de traspasar y en tercer lugar porque al condicionar uno de los socios un giro temerario de la política exterior está sembrando la semilla de su destrucción a manos de fuerzas mucho más poderosas de las que, imprudentemente, infravaloran. Pero, sobre todo, porque los días de la ominosa mesa del diálogo con los separatistas catalanes están también contados porque acabarán percatándose, como ya se malician los más avisados, de que los cantos de sirena del conciliador Sánchez son sólo eso: cantos de un embaucador que sólo pretende ganar tiempo instalado en La Moncloa.

Dicho lo anterior y teniendo en cuenta el dicho según el cual Spain is different, tengo claro que puedo equivocarme de medio a medio, pero parafraseando al Dr. Johnson, digo que «sensation is sensation» y que tal vez no ande del todo descaminado, aunque mi pesimismo es mucho más profundo y creo que más fundado. Basta vencer la repugnancia que produce ver la mayoría de programas de las cadenas de televisión de más audiencia para saber a ciencia cierta que el pueblo español, en su mayoría, está encanallado hasta extremos inconcebibles hace pocos años y como es lógico elige a los gobernantes que se le parecen, como intuyó Malraux. Lo anterior es el resultado de un sistema educativo perverso que premia la mediocridad y castiga el mérito y la capacidad combinado con una telebasura en la que personajes despreciables airean públicamente sus taras morales a cambio de salarios desmesurados. En estas condiciones y con esos mimbres es imposible imaginar un futuro halagüeño de nuestro país. Inútil decir que  me gustaría equivocarme.

(*) Ex Embajador de España.

10 marzo 2020

Blo: generaldavila.com

EL EJÉRCITO DE TIERRA BUSCA LEMA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Voy a participar y a colaborar con su difusión. Aviso de antemano que mi participación es un plagio. Algo que como está de moda espero que cuele.

Porque ahora llega lo de “Marca Ejército” cuando aún no sabemos muy bien en qué quedó lo de “Marca España”.

El Ejército convoca un concurso. Busca un lema. El lema perdido, podría titularse.

La convocatoria dice así:

<< El Ejército puede llevar tu lema

¿Eres creativo? ¿Tienes soltura eligiendo las palabras adecuadas? ¿Se te da bien escribir? Pues entonces es posible que puedas convertirte en el próximo autor del lema que el Ejército está buscando para condensar en una frase, de no más de cinco palabras, los atributos tangibles e intangibles que representa la Institución, con una evocación a la tradición, a sus valores y al futuro.

Para encontrar este lema, se ha puesto en marcha un certamen en el que puede participar cualquier persona física o jurídica de nacionalidad española, que ha de remitir su propuesta al correo electrónico marcaejercito@mde.es, hasta el 31 de marzo.

Una vez cerrado el plazo, un jurado integrado por representantes institucionales del Ejército así como de la “Marca Ejército” procederá a la elección del ganador. Su creador, que renunciará formalmente a los derechos de autor sobre el lema elegido, recibirá como reconocimiento una estatuilla de una figura histórica en el marco de un acto que se celebrará en el Cuartel General del Ejército>>.

Veo bien lo del lema en esta sociedad de titulares y mensajes que acaban siendo historia: Americam first. No está mal si además lo cumple, que esa es otra. El que da gato por liebre o se aleja del propósito final no vende.

En su día dijimos: ¡Que España no es una marca! Ahora repetimos: el Ejército tampoco. ¿O sí? Porque dentro de poco nuestros carros de combate, aviones y buques llevarán lo de cocacola, macdonald, o moda España, en sus laterales, y los uniformes se llenarán de pegatinas anunciadoras del que mejor pague. Incluso intervendrán en las campañas electorales con el rótulo de uno u otro partido. No es nuevo: dinero, dinero, dinero. ¿Cañones o mantequilla?, que se preguntaba el exJemad. Pues anunciemos mantequilla y así compramos cañones. Puede que sea una forma de dotarnos de los adecuados y modernos aviones, fragatas y vehículos de combate de los que tan mal y escasos estamos. Mejor que el actual sistema presupuestario militar, cualquier cosa. Eso es modernizarse y dejarse de lemas patrióticos. Probemos.

Contagiados de esta manía de hacerse vender parece que todo vale.

Prefiero antes que venderme, en el sentido mediático, hacerme valorar, que significa atender a las dotaciones necesarias en medios y personal. ¿Cómo? Con una acción de Gobierno justa y equitativa que dé a cada uno lo suyo, ponga a cada uno en su lugar y respete los valores y tradiciones.

Cuando no te echen de una feria de la Educación, cuando acepten los honores a los que te precedieron, cuando honren y respeten, a tu Patria y a tu Bandera, a la Constitución, a la unidad e integridad territorial, a eso que juramos con nuestra sangre de por medio, cuando amar a España y a sus Ejércitos sea asignatura obligada… y no sé cuantas cosa más. Porque hay un lema en el Ejército, un lema perdido, retirado de mala manera, y ese es el único que hay que recuperar. ¿O no?

Aquel lema era el lema. No es necesario buscar otro:

A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR

Es mi opción en el concurso. Cinco palabras. Sí; un plagio a las montañas, de la historia, de la tradición, de lo que fuimos, y no sé si somos, un plagio de la razón que nos ha llevado a ser soldados y ciudadanos españoles; no hay otro: España es mi lema.

Esa es mi innecesaria propuesta. Ya sé que no se aceptará. Fue el lema oprobiado, y retirado sin sentido, por mandato de un personaje dudoso y que nos condujo al independentismo. ¿O es que ya no vale ese lema?

Había que borrar el nombre de España.

Pues sí. Me presento al concurso con un plagio. Con el lema que sobre las faldas del Monte Constampla pusieron un día nuestro suboficiales del Ejército, en su Academia General.

El Talarn es un pueblo español en la provincia de Lérida, catalán hasta la médula, donde se encuentra la Academia General Básica de Suboficiales. Desde el año 1974 en aquel hermoso paraje se forman los suboficiales del Ejército de Tierra. En las laderas del monte que allí domina el paisaje, Monte Constampla, se podía leer: A ESPAÑA, SERVIR HASTA MORIR.

Con él amanecían aquellos jóvenes soldados; era su Oración al anochecer. Un político nacionalista catalán, de cuyo nombre no quiero acordarme, presionó al ministro de Defensa, José Bono Martinez, impropio ministro para tan buenos soldados, para que retirase aquel lema que le molestaba ver desde el cielo cuando su avión pasaba por encima de aquellos montes catalanes. Se cedió. El ministro ordenó retirar el lema y los militares cumplieron. Bajaron del monte el lema, agacharon la cabeza, se borró de los cielos de España para colocarse, modesto y sumiso, en la Plaza de Armas de la Academia. Aunque parezca mentira esto ha ocurrido en España con el Gobierno del señor Zapatero y su ministro de Defensa; de nefasto recuerdo. De aquellos, y otros más cercanos, polvos… ¿Nos extraña que ocurra lo que ahora ocurre?: A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR.

Esa es mi propuesta. Si no es aceptado propongo otro concurso: El Ejército busca su definición.

Después de tantos años… hay que modernizarse. Puede que eso esté bien y sea adecuado. Mi duda es saber hasta donde estoy (estamos) anticuado.

Por ahora y con el panorama que veo desde el Monte Constampla, me quedo con Calderón. Cualquiera de sus estrofas me sirve como lema.

Creo que es una propuesta razonable, justa y equitativa.

Un ruego final: a los participantes y al jurado les pido que no falte en el lema la palabra España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

TODO POR LA PATRIA

NOTA: Uno de los primeros comentarios que me llega después de la publicación de este artículo es el de un asiduo lector que hace la siguiente pregunta: ¿Es que el lema «TODO POR LA PATRIA» ya no sirve? Me hago eco y me sumo al interrogante; que ahí queda.

11 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

CERCO A LA CORONA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ya se sabe que todo depende de quién lo dice, o escribe, y de quienes lo oyen, o leen.

Lo dice ABC, en su editorial 25-02-2020: Cerco de Sánchez a la Corona.

Que lo diga yo no tiene mayor importancia. No se la den.

Aunque lo veo de la misma manera que el monárquico diario. Opino desde esta guerra de guerrillas para la que nos hemos preparado. De serranía en serranía, por los collados de paso y los puntos que los dominan. Tierras de bandoleros. Quedaré señalado.

Viene a cuento de la última: el nombramiento de una diputada del PSOE presidenta de Patrimonio Nacional, un organismo público que controla y administra todos los bienes del Estado que proceden del legado de la Monarquía. Siempre se ha evitado la politización de este organismo por elementales razones.

Aquí, ahora, no se da puntada sin hilo y la guerrilla Sánchez-Iglesias ha iniciado la ocupación de pasos y collados.

Cerco a la Corona, dice ABC, ¿o previene? Hace el diario monárquico un repaso sobre el <<extraño comportamiento de Sánchez respecto a la Corona>> y nos recuerda las numerosas suplantaciones, <<donde no han faltado gestos y estrategias en las que el líder socialista parecía ser el propio jefe del Estado>>, terminando por recordar el día y el lugar: <<No, no parece que fuera un error que Sánchez y su esposa se colocaran en aquel besamanos de los Reyes en el Palacio Real>>. Era la llave del país.

Podemos entenderlo de muchas maneras, aunque solo hay una verdadera, un significado significable y entendible. La finalidad del cerco es cerrarle al cercado todas las salidas para apresarlo o rendir su voluntad. Es el significado de sitiar. Es así más fácil de entender; utilizando el lenguaje táctico.

El general C. Von Clausewitz dedica todo un capítulo en su libro De la Guerra a hablarnos de la Llave del país: <<Si existe una localidad, sin posición de la cual no es posible arriesgarse a penetrar en el país enemigo se la podrá denominar, con razón, llave del país>>. En aquellas palabras, Clausewitz dice: <<… se aisló y se escogió entre todos los atributos posibles de la llave los de las regiones más elevadas del terreno>>. Los puntos que lo dominan.

Era la guerra, distinta, de ocupación del terreno, físico. Montes y ríos, ciudades y carreteras. Hablaban los cañones y desplegaban los soldados. Hoy es otra cosa; la guerra.

Pero no se equivocaba, sino que se adelantaba a los tiempos, el general Clausewitz. Siempre la llave de un país está en lo más elevado. Su ocupación es la victoria sobre el conjunto.

La localidad, sin posición de la cual no es posible arriesgarse a penetrar en el país se llama Monarquía. Lo más alto. A por ella. En España. La quieren apresar, rendir su voluntad. Es la unidad que representa; es la unidad de España. Un cuento viejo, escrito con sangre en las páginas de nuestra historia.

<<Es España. España que viene…>>, decía Sánchez Albornoz desde el exilio ante la visita del Rey.

El cerco se estrecha.

Queda clara la maniobra de cerco.

<<En el principio fue el Rey…>>, dijo don Leopoldo Calvo Sotelo refiriéndose a la difícil y pacífica <<Historia de la Transición>>.

Estabilidad, moderación, equilibrio y punto de referencia de todos los españoles.

Sobre todo y por encima de todo: Símbolo de unidad y permanencia, símbolo y exponente de la nación.

Por eso en el principio fue el Rey y buscan apoderarse de la Llave de la nación. Es el final y el comienzo de otra cosa ya conocida y dolorosa.

A la tercera va la vencida. ¿Alguien pensaba que la Monarquía no iba a ser uno de sus primeros objetivos?

Sigan ustedes en el mundo de Yupi. Nación, Monarquía, y Omella (Monseñor), que se vaya espabilando. Es de manual.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 marzo 2020