A LOS SEGUIDORES DEL BLOG Rafael Dávila Álvarez

Este blog generaldavila.com tiene la osadía de publicar un artículo casi a diario. Contamos con su autorización ya que entendemos que eso es dado en función del número de lectores que a diario registramos. Pero además hay muchos de ustedes que los comentan lo que es una gran satisfacción para el que escribe porque se completan sus palabras con otras casi siempre más sabias y acertadas.

También son legión los que leen los artículos, pero dicen desconocer el blog, o sea, que no los leen pero sí. De esos hablaré otro día.

Hoy solo escribo para mostrar públicamente mi agradecimiento a todos aquellos que nos siguen y muy especialmente a los que comentan los artículos porque gracias a ello, sobre todo a ellos, nosotros continuamos y hacemos el esfuerzo de modernizarnos cada día y buscar lo más actual respecto a España, su unidad y sus Fuerzas Armadas, cuya misión es esa precisamente: unidad e integridad territorial, soberanía y Constitución.

Quisiera nombrar uno a uno a todos ustedes, pero podría cometer la torpeza de olvidar a alguno, que son muchos, ya he dicho que legión, y no me lo perdonaría.

Como ustedes los conocen, nombrados están.

Con ellos también a unos cuantos miles que nos leen en silencio, con asentimiento o no, que esa es la grandeza de la libertad y de la convivencia, pero que saben que aquí no hay presiones ni mercantiles ni morales, sino independencia. Con nadie nos vamos a posicionar, nada recibimos ni nada queremos y solo aquí permaneceremos mientras tengamos esa autoridad moral que dan los lectores, únicos jueces que la tienen para dictar sentencia.

España se encuentra en una encrucijada importante de su historia en la que cualquier ayuda para encauzarla por el camino correcto es necesaria. No es momento de estrecheces ideológicas ni de capillitas, sino de plantarnos ante una idea básica: la unidad de España. Está tan abandonada que lo primero es sacarla de la UCI; luego vendrá la recuperación. Con ese principio como bandera hay que plantearse la estrategia y las tácticas a seguir. Desde luego partiendo de la unidad y la aceptación de muchos planteamientos políticos distintos a los que podamos pensar individualmente, pero que al estar en línea con la unidad de España debemos aceptar y, así, cogidos del brazo plantar cara a los independentismos y coaliciones antiespaña como la de los terroristas. Es así de fácil: Unidad: España. No es la hora de las fracciones ni de exhibiciones, de posturas radicales, de dejar a nadie, sino la de darnos la mano y juntarnos en esos caminos que deben tener una única meta: España.

Esa es la línea editorial de este blog y hoy con el agradecimiento por seguirnos queremos dejarlo claro antes de que alguno piense que somos de esta manera o de la otra.

Solo hay una forma de lucha y victoria: Ser y querer ser España, por encima de uno mismo, luchar por su unidad y el respeto a la Ley.  En ese concepto creemos que entramos la mayoría. En ese lugar nos encontramos y defenderemos la posición a toda costa.

A por ella. Sin etiquetas.

Gracias amigos y estaremos aquí mientras ustedes lo estén.

Rafael Dávila Álvarez

25 octubre 2021

Blog: generaldavila.com

COSAS DE LA GUERRA CIVIL. FRANCO PRIMER CABALLERO MUTILADO DE GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En el fragor de los combates en la guerra civil española no se detenía la administración de los temas más cotidianos y domésticos, los del día a día.

En enero de 1937 fue creada la Dirección de Mutilados, encargada, a su vez, de organizar el Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria. Su creación se decía era para asegurarle el porvenir a cuantos sufrían inutilidad para el trabajo o mutilación como consecuencia de las operaciones de campaña. El 5 de abril se aprobaba el Reglamento Provisional del Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria que se encabezaba con el nombre «del inmortal genio de la Letras Españolas, Miguel de Cervantes Saavedra, mutilado en el combate naval de Lepanto». En su artículo nº 1 decía: «La Patria acoge bajo su protección y amparo a los individuos pertenecientes a los cuadros de los Ejércitos de Aire, Mar y Tierra y a las Milicias, y a cuantos a consecuencia de la actual campaña, y por la liberación y engrandecimiento de España y en lucha contra el marxismo, resultaron mutilados o heridos en las condiciones que establece el artículo siguiente, en la prestación de servicios de guerra, encomendados por orden superior o prestados espontáneamente si hubieran redundado en beneficio de la campaña…».

Al frente el general Millán-Astray que no tarda en darle sus características y vida al Cuerpo. Una de sus ideas fue integrar al Generalísimo Franco en dicho Cuerpo. No hay gran seguridad sobre el efecto que este nombramiento causó a Franco y si le hizo gracia la propuesta ya que Franco fue herido de guerra (África, El Biutz 29 de junio de 1916), pero no mutilado.

En mayo de 1938, Millán-Astray dirige carta a su compañero de promoción, entonces ministro de Defensa Nacional, el general Dávila, a la que acompaña instancia oficial en la que en nombre del Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria propone nombrar al Caudillo Primer Caballero. Tanto en la carta como en la instancia, el general Millán-Astray evita nombrar a Franco como mutilado y se limita en su propuesta a que sea el «Primer Caballero» y reciba el recién creado distintivo de «Caballero Mutilado de Guerra por la Patria». Además de alabar las virtudes de Franco dice Millán-Astray que Franco debe figurar en cabeza de cualquier Orden, militar o civil.

Alega en su valor el mérito propio para ostentar tan preciado distintivo, porque también tuvo el honor de verter su sangre en gravísimas heridas recibidas en los campos de batalla en África. La realidad que después del nombramiento no fue un distintivo usado por Franco.

En 1976 se reorganiza el Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria y en 1985 llega el momento de su extinción al declararse que ya no podrán ingresar en él ninguna persona que se lesionara a partir de esa fecha y en 1989 queda extinguido oficialmente pasando sus componentes al retiro.

Al que su vida le entregó…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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24 octubre 2021

PUTÍN Y LA OTAN: DECISIÓN E INICIATIVA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Jefe

«La manera segura de perder una guerra es dejar la iniciativa al enemigo. Y la manera más segura de no cargar con una iniciativa equivocada es no tomar ninguna y enjuiciar desde retaguardia las que el otro toma en el frente» (Cardenal Suhard. Del libro Los curas comunistas de José Luis Martín Vigil).

Nunca te fíes del general que dice que está muy ocupado, eso lo conozco, e intuyo que pasa entre muchos altos funcionarios de la gobernanza que por no hacer nada aparentan lo contrario.

Mientras más alto puesto ocupas el trabajo es menor, a cambio de que hagas el tuyo bien hecho y ese consiste en tomar decisiones. Eso es todo y lo es todo.

Llevo selladas las palabras: «El jefe ejerce el mando con plena responsabilidad que no puede compartir con nadie, y su atribuciones no reconocen más límites que la fidelidad a la misión que le haya sido encomendada y el respeto a la doctrina»

Muchas son las veces que dudo a la hora de escribir. La técnica no es difícil y no hay que decir mucho. Depende de quién lo diga, ni más alto o más bajo, sino de quién lo diga. Con una sola palabra creó Dios el mundo. No es esa la cuestión por tanto. Sino decidir.  Para ello es necesario llevar la iniciativa. Mejor que aciertes porque si no es así, no solo no crearás el mundo, sino que este se te vendrá encima.

Guerra y paz

La guerra y la paz son fruto de una decisión, una sola que suele ser la de uno, aunque concurran muchas circunstancias. Solo uno es el que dirige a los diez mil. Jenofonte es la historia.

No todo el mundo está capacitado para alcanzar ese lugar nada privilegiado, pero hoy parece lo contrario y son las campañas de publicidad la que por propios intereses elevan a los lugares de máxima responsabilidad a marionetas perfiladas, pintadas y acomodadas al lujo del puesto y es el espejito mágico su visita cada amanecer y al terminar el día.

Lo peor de la decisión no es no tomarla, sino tomar la equivocada e insistir en el error, y eso es lo que ocurre con demasiada frecuencia. Hombres sin la preparación y la fuerza moral necesaria, la que deberían tener, ocupan los puestos de mayor responsabilidad sin asumir el riesgo y fatiga que ello debería suponer y sin asumir su escasa preparación.

Cuando se escribe se torea de salón, es como los juicios que los políticos emiten desde la retaguardia y les lleva a tomar decisiones a remolque de la iniciativa del enemigo.

Los tiempos son de riesgo y hay amenazas a la vista. No sabemos cómo será la guerra del futuro, pero hay indicios porque la guerra ha estallado en sus primeras fases y ahora hay una valoración de los hechos para ver como se lleva a cabo el siguiente ataque.

Una de ellas muy significativa se desarrolló en Crimea. Aún está latente, aunque detenida. Le salió como quería.

Putin, Borrell y la OTAN

La OTAN despliega en las fronteras rusas. ¿Para y por qué?

Putin amaga, aunque todavía no pega. Cada día es un hombre más misterioso e inaccesible. Más alejado; de Europa sobre todo, que no es una y hay unos que deben estar más preocupados que otros.

Por lo pronto Putin decide y no lo permite al adversario; él no pierde la iniciativa. Le sale bien.

Por otro lado se ocupa de lo que debe cuando otros dan pases en el salón de sus elegantes palacios.

No estaría de más que la primera iniciativa europea fuese sentarse con Putin y pedirle que nos explique cómo lo hace.

La política Europea está necesitada de una profunda revisión que debe empezar por jubilar al alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el señor Borrell.  Ganaríamos todos. Incluso él.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 octubre 2021

DIGNIFICAR EL OFICIO DE SOLDADO: ASIGNATURA PENDIENTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El oficio de soldado

Dignificar el oficio de soldado. ¿Suena extraño?

Yo comprendo que no sea un tema de interés general. Debería serlo. Los soldados tiene pocos cauces legales para manifestar su precaria situación, pocos altavoces, y tampoco son muchos los oídos dispuestos a escuchar. Ante las distintos comentarios que me llegan debo hacerme eco de la tristeza ante el futuro laboral de estos hombres de honor, valor y servicio callado, eficaces y de absoluta necesidad: los soldados.

El cambio del ejército de reemplazo al profesional se hizo sin pies ni cabeza, de manera precipitada, sin consultar con los que saben: los militares. La frivolidad de la medidas adoptadas, y la precipitación con que se tomaron, hizo que los ejércitos y la Armada (esta de manera más acusada) estuvieran un largo tiempo inoperativos. Demasiado tiempo, el suficiente para desarmarlos, hipotecarlos, e incluso tiempo para vaciar su espíritu. Consecuencias que aún sufrimos. Camino de inventar otra cosa distinta a un Ejército.

La recuperación es lenta y el futuro muy incierto. Se resume o tiene su paradigma en el soldado que a los 45 años se encuentra en la calle sin oficio ni beneficio. El ministerio de Defensa es consciente del problema y se lucha por buscar una solución que sabemos no es fácil. Se está en ello y toman medidas, a todas luces insuficientes, aunque se les facilite el acceso a otros cuerpos y se les forme para reintegrarse en la vida civil. No es suficiente. La inseguridad vive con ellos.

La sociedad española está obligada a buscar una solución. Las hay. ¿Qué son difíciles y que el tema de la edad hace que no puedan permanecer siempre como soldados? Es discutible. Lo hemos explicado por activa y por pasiva y dadas las cifras y datos sobre la cantidad de puestos de trabajo que hay en los ministerios, en concreto el de Defensa, y en algunas unidades donde la edad no es determinante, está claro que existen lugares y procedimientos para ubicarlos. Lo que no parece muy alentador para un hombre de servicio, de servicio de riesgo mal pagado, es que ahora le aplaudan cuando se juega la vida, por ser el primero ante el máximo riesgo y luego tener que mirar a la guardia civil o a la policía, para poder ingresar en ellas y asegurarse el futuro porque en su ejército no tiene sitio. Vamos que le echan. Cualquier empleado público tiene su futuro asegurado; menos los soldados.

Soldados al paro

Es un empleo seguro (laboral) el de guardia civil o el de policía, nacional o municipal, también el de bombero, pero no lo es el de soldado, ni de armas ni de emergencias. El primero el soldado de armas, lo tiene más difícil porque su oficio ha sido empuñar un arma y encuadrase en una unidad para el combate. Futuro desasegurado.

Todavía sigo sin entender como nadie ha dado un paso al frente para solucionar el tema de la profesionalidad combinada con un voluntariado y a la vez devolver a su lugar a aquellas escalas tan necesarias como era la de la Legión que tan excelentes resultados dio.

Algún ministro, muy de la tropa, muy militar él,  se cargó el futuro y las ilusiones y los demás solo asentaron el edificio mal construido, en ruinas. Claro que ahora estamos más por la destrucción de España y con ello la de los del artículo 8, a los que hay que dar otra misión y dedicarlos a las tareas domésticas para después de halagarlos unos años mandarlos a la cola del paro.

Aquí la más principal hazaña es obedecer: ni pedir ni rehusar.

¿Otros lo harán? Muchos pensamos; otros decimos. Nadie hace.

Podría darse el caso, hipotético, digo yo, que España, la del futuro que se ha empezado a construir, no necesite soldados, sino que haya que seguir la teoría del actual presidente del Gobierno y suprimir el ministerio de Defensa para dar paso al de Emergencias. Sí. Estamos muy necesitados. Estamos ante una verdadera emergencia nacional.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 octubre 2021

LEYES PARA EL ENFRENTAMIENTO CIVIL, HISTÓRICO Y MILITAR Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Histórica

Ley de Memoria Histórica, que no se llama así —a ellos mismos les avergonzaba el nombre—, sino Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.

Perversión de ley. La ley no debería ser necesaria si la sociedad fuese justa, equitativa y racional, y para ello ha habido gobiernos de uno y otro lado, de perspectivas distintas ante una única historia, que han debido actuar con esa justicia y equidad que obliga a reparar todo aquello que lo exigiese, ya fuese perdón o reconocimiento, algo en lo que todos estamos de acuerdo. ¿No lo han hecho?

Juan Negrín Cabrera

Porque yo recuerdo que el año 1995 mediante acuerdo transaccional entre el Estado y los herederos de Negrín estos recibieron del Estado español: 287.000.000 de pesetas, «y así evitar toda controversia o litigio judicial que llevaría implícitas evidentes y grandes dificultades». ¿Dificultades? El tema era según aludía el acuerdo «Como consecuencia de la incautación y administración judicial de 105 bienes integrantes de la herencia de don Juan Negrín Cabrera, durante el tiempo en que estuvieron en esta situación por aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas». Alguien debería aclarar el asunto de acuerdo político tan costoso para todos. ¡Menuda reparación!

Pero la historia como tal es otra cosa y contarla es necesario. Con verdad y sin odio.

Tuvo que venir un indefinible personaje, y su sucesor, a implantar de nuevo el enfrentamiento, la división y escribir una historia, que desconocen, para lo que dieron orden a manipuladores de su redacción.

Ahora ante la escasa penetración de sus mentiras, del odio que quieren inyectar, recurren a ahondar en el tema, más y más dañina ley — ¿Memoria Democrática?— que es fuente de votos entre los rescoldos que nunca han querido apagar. Vuelven a la carga con otra ley que acrecienta la división y se acerca a la inquisición intelectual que padecerán, incluso con la cárcel, aquellos que escriban fuera del dictado del dictador.

En fin que reparar, lo que se dice reparar, pues eso, a Negrín, ahí es nadie. La historia nada tiene que decir, pero no callará. Tarde o temprano resurgirá.

Estas cosas de la reparación histórica son como lo del Descubrimiento. Obedece al poderoso dinero de malos incultos que las lanzan y a los tontos incultos que las reciben, y entre medias está la pasta de quienes con ello viven, y muy bien.

Miren la verdad de esta historia que unas leyes sectarias quieren imponernos es la de un Rey, Alfonso XIII, que expulsaron de España y declararon reo de delito y así, de camino, desaparecía de un plumazo (o de un balazo): la Corona.

Expulsado y perseguido. ¿Por qué? Eso no lo cuentan tal y como fue: convirtieron unas elecciones municipales en un plebiscito. Es decir como si las últimas elecciones autonómicas en Madrid ganadas por Isabel Díaz Ayuso las convirtiésemos en eso, un plebiscito en España, y la hiciésemos presidenta del Gobierno o incluso reina. Eso es lo que ocurrió en 1931 que se llevó puesto a un rey y a la Corona entera, a pesar de haber perdido los republicanos. Claro que para aquella izquierda el voto no era igual, que unos valían más que otros. Muy propio. Después la cosa se amaña con una buena propaganda, agitprop incluido, bien aderezada, una nueva Constitución y a correr. Así fue entonces. ¿Volverá a ser así? Si el curso de la historia, de aquella historia, hubiese sido otro, hoy sería otra España, o lo estaríamos contando de otra manera. Como puede ser que dentro de unos años sea otra España, otro nombre, otra manera.

Hoy lo que es, y no lo que se cuenta, es que echaron al Rey y se montaron una República. Los del Pacto, el de San Sebastián, y así hasta que en el año 1934 como había ganado la derecha, o sea, los que no habían firmado el Pacto, el de San Sebastián, como ahora, «a esos ni agua», pues dieron un golpe de Estado.

Que la derecha no gobernase era el pacto, y el golpe de Estado, y para que no hubiese dudas, cuando vieron que eso no se cumplía, de nuevo convocaron sus elecciones, estas sí, republicanas, pero menos, sino suyas y para ellos, y engañaron de nuevo; y no ganaron, pero como si ganasen. Porque mandó la calle, la suya, la guerra callejera, tanto que hasta las fuerzas de seguridad, varias y distintas, que eran la policía, o sea los representantes de la ley y el orden, que deberían hacerla cumplir y cumplirla, asesinaron al líder de la oposición y se quedaron tan a gusto porque hasta se retiró de su pesquisas al juez que le correspondía investigar; y no hubo más. Hubo que se habían quemado iglesias y asesinado a curas y monjas, y a cualquiera que diese indicios de cultura religiosa o no, sino de otra, pero cultura. A tiro limpio por las calles era la forma que querían imponerse los nuevos ganadores. Hubo movimientos militares y avisos, y se dijo: ¡cuidado!

El crimen estaba en la calle y por nada y sin nada eras víctima del pistolón.

La Guerra

Al grito de ¡Viva la República! y el de ¡Viva España! unos militares dijeron ¡basta!, pero les contestaron que de eso nada que se disolvían las unidades y las armas para el pueblo. Claro que el pueblo al que se referían eran unos cuantos, porque el pueblo, el que es el pueblo, más bien se asustó y se quedó en casa a esperar.

Cuando ese pueblo suyo, el que ellos proclamaban, tuvo las armas, se iban a la sierra de Madrid como si fuese la verbena y la caseta del tiro al blanco y luego volvían al barrio a bailar o a dar a alguno el baile con paseíllo incluido, y en Barcelona ni te cuento, allí no se movía ni el Mediterráneo, hasta que los comunistas por un lado, los anarcosindicalistas, que se llevaban a muerte entre ellos, todos contra todos, se dieron cuenta que así no ganaban una guerra y dijeron: disciplina.

Como había pistoleros, muchos venidos de fuera, pero de oficio pistoleros, que se incrustaban hasta en las instituciones, como entre los asesinos de Calvo Sotelo, pudo imponerse una cierta disciplina de matón. Fue cuando un mono como uniforme y pistolón al cinto te convertía en jefe, y se erigieron en jefes del pueblo, su pueblo armado, y a todo el que por allí pasaba, por Francos Rodríguez, por ejemplo, o por la Castellana, se le armaba o se la armaban.

Por el otro lado, los otros, se pararon en las puertas de Madrid a ver lo que pasaba y como allí pasaba de todo y nadie abría, se fueron a llevar a cabo la aproximación indirecta, que ya caerían los de Madrid ellos solos.

Claro no podía ser de otra manera. A los primeros que mandaban o creían hacerlo, en Madrid y Barcelona, y en Valencia y en Bilbao, y otros lugares así, los anarcos se los quitaron de encima por ser sociocomunistas y entonces pusieron a otro socialista más comunista y que creían que cumpliría mejor el papel. Pero claro los había en Aragón del bando anarcosindicalista de pistolón, y en Cataluña más de esos y de los otros, más fieros. Era un lío a ver qué pistola mandaba mejor y era más rápida. C.N.T, P.O.U.M, F.A I, o Amigos de Durruti, y muchos más que menos hacían la guerra por su cuenta y siguen en ello, y son más conocidos, pero también menos porque se esconden mucho mejor.

En Vizcaya y Guipúzcoa estaban unos que hacían la guerra sin querer hacerla y eran de derechas y con capellanes castrenses, pero muy suyos y dijeron que ejército solo el suyo que lo manda el suyo «el Aguirre este nuestro que le hacemos general» y que nada de Santander, traición al canto, y se pusieron a pactar con los italianos, fascistas, muy de su cuerda, y con el Papa si necesario fuere, y los pillaron; claro.

Pues eso: un lío porque había muchos y todos eran distintos y pensaban, pero no todos, y enfrentados, en uno y otro sitio, y así no se podía hacer la guerra decían los militares profesionales de los que los milicianos no se fiaban porque mandaban y había que obedecerles.

Entonces en Barcelona no tragaban con los de Madrid-Valencia, indisciplinados decían, y se lio en las calles entre unos y otros hasta que dijeron que socialistas no, ese Largo pues largo de aquí, comunistas tampoco y anarcosindicalistas tampoco. Hasta entre ellos se mataron como al camarada Andreu. Andreu Nin. Y llegó Negrín que era de todo, era Negrín, y todo fue a peor; ¡velay!

Las cosas no pintaban oros, sino bastos, y en el Ebro un general que hasta entonces era solo jefe, pero comandante de los de Estado Mayor, o menor (depende), Rojo algo rojo, se puso al mando de tres de los del pistolón, elegidos por él,  Casado, Líster y Tagüeña y se encontró con el Ebro a la espalda y un poco más allá el Mediterráneo. Agua por todas partes. Y la tropa, pues eso, tropa, carne de cañón, que casi ninguno emigró a México y sitios así.

Se aguó la terrible fiesta y los suyos dijeron ¡basta!, nos rendimos, pero como eran distintos, que ni entre ellos se entendían, unos huyeron otros, los más, abandonaron a sus tropas y otros no supieron qué hacer. Los más jefes, de todos, los jefazos, huyeron. Valientes como ninguno su ejemplo llega a nuestros días.

Aquello fue muy duro: perder de aquella manera. Luego, además, había que contar como fue la pérdida, y es por lo que alguno no lo admite y quiere empezar de cero.

Esto fue y es la primera parte. Que cada uno lo cuente como quiera, pero alguno debe darse prisa en hacerlo porque vienen.

Son muchos y distintos y, aunque cada uno vaya a lo suyo, lo que tienen claro es contra quién vienen. A eso le llaman ley de la memoria o memoria democrática, que vaya usted a saber de lo que se acuerdan los que la redactan.

¡Velay!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

18 octubre 2021

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CONMEMORACIÓN DEL CENTENARIO DE LA CAMPAÑA DE MELILLA. ANNUAL 1921 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El General de Ejército D. Amador Enseñat y Berea, recién nombrado JEME. ha querido que su primer acto de carácter militar sea el homenaje a los miles de soldados que lucharon y murieron dando su vida por España en la Campaña militar de Melilla en 1921 de la que se celebra el Centenario. Un Centenario que había pasado desapercibido institucionalmente y que ahora se recupera en una ceremonia celebrada en nuestra eterna ciudad de Melilla y que a pesar de la poca repercusión mediática queremos resaltar aquí porque: es la conmemoración de mayor relevancia militar de todo esta año 2021 que termina.

El pasado sábado día 17 el nuevo Jefe del Ejército de Tierra presidió en Melilla el homenaje para corroborar que la historia militar la componen y la estructuran nuestros soldados y por tanto seguimos fieles a nuestras Reales Ordenanzas: «Los miembros de las Fuerzas Armadas se sentirán herederos y depositarios de la tradición militar española. El homenaje a los héroes que la forjaron y a todos los que entregaron su vida por España es un deber de gratitud y un motivo de estímulo para la continuación de su obra».

Hace ahora cien años muchos de nuestros compatriotas regaron con su sangre la seca y correosa tierra rifeña donde el deber les exigía aguantar el silencio de aquella incomprendida misión que les llevó a un final aún inexplicado e inexplicable.

La conmemoración militar tiene algo que va más allá de la historia y de las opiniones. Significa que el recuerdo a los que cayeron en el campo de batalla permanece en los anales de su historia y en nuestros corazones a base de recordar los hechos y transmitirlos como enseñanza y ejemplo.

Hace unos meses escribía un artículo sobre el homenaje que un español, en solitario, en La Coruña, rendía honores a los héroes de Annual depositando una Corona de rosas blancas a los pies de la bandera de España que se iza en la antigua Capitanía General. Expresé mi admiración a aquel español al que luego tuve la oportunidad de conocer personalmente: Francisco Vázquez de la Iglesia; y escribí aquello también con un reproche dirigido al olvido, a aquellos que deberían recordar institucionalmente los hechos y no lo hicieron.

Hoy tengo que mostrar mi alegría, la de soldado, y con ello me llega el recuerdo de las primeras estrofas del Himno de Infantería

Ardor Guerrero vibre en nuestras voces

y de amor patrio henchido el corazón

entonemos el Himno Sacrosanto

del deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

Por fin se ha rendido el debido homenaje institucional y restituido la memoria de aquellos que murieron cumpliendo su deber. Hay España por la que rezar y a la que defender. Solo con un gesto se puede hacer más que con mil campañas de desmemoria.

Permanezcan en nuestro recuerdo aquellos que en los confines de la tierra su último suspiro fue un Viva España para morir por España.

Elevemos nuestra oración por ellos.

 El toque de oración inicia el vuelo

y hay en las últimas luces del cielo

algo invisible que nos acompaña,

como si en la quietud de los soldados

estuvieran aquí formados

todos los que murieron por España”

(Coronel Luis López Anglada)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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18 octubre 2021

 

 

OTANno—OTANsí General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de ideas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

El noruego, actual Secretario General, Stoltenberg, da la fórmula secreta: «disuasión y diálogo». Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Si algo queda para entonces, la próxima cumbre de la OTAN se celebrará en Madrid los días 29 y 30 de junio de 2022.

El presidente Sánchez lo ha anunciado tras reunirse, o lo que sea, en Moncloa con Stoltenberg y ha señalado la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga que diría Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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15 octubre 2021

 

LA CABRA Y EL (AR)CHIVO DE LA LEGIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La cabra de la Legión

Del 12 de octubre hemos sacado en resumen que ya no habrá cabra ni carnero ni cabrón en la Legión. Pues eso, que lo de la cabra, ya se lo expliqué en un artículo que aquí les dejo (enlace), a Franco no le gustaba nada: «inadmisible», decía.

Inadmisible dice la ley, que no sé qué ley será, franquista puede, pero será, y por si acaso he abierto la jaula al canario ahora que llega el invierno para que sepa lo que es bueno y lo buenas que son las leyes que dicen proteger a los animales y los fríos junto a las cotorras que no me dejan dormir, asentadas en el frondoso árbol que se mete por la ventana de mi casa y el ayuntamiento no poda porque dice que hay que dejar morir en su tristeza al viejo y enfermo olmo. A ver, si no, donde van a mear los perros.

La legión sin cabra es como el Quijote sin lanza, o Sancho sin su rucio, o sin Bucéfalo Alejandro. O el perro sin su olmo enfermo. Babiecas tengamos que son legión.

La Legión

Tampoco habrá chivo en la Legión y eso sí que es una faena. Porque toda la vida legionaria, pero toda, incluso ahora, que ya no se sabe si es o no, el chivo se ponía cerca de la mesa del secretario, en la oficinilla de la Legión, y cuando estaban ya los papeles, un legionario ya viejo y muy hecho en batallas de oficios y balas, después, digo, de despachar los papeles con el capitán, entraba en aquel cuarto y al legionario secretario, el que estaba sentado en la mesita, le decía: «toma esto parchivo»; y claro, el legionario secretario, como no se lo escribían, sino al oído, entendía que el papel ya no servía y era para el chivo, para que se lo comiese, y este que estaba cerca, pegado a la mesa de la oficinilla, solo tenía que abrir la boca y masticar despacito el papel aquel que era de papel de verdad y no reciclado. ¡Par chivo! Pues eso que así estaba de gordo el cabrón, perdón el chivo, y es por eso que en la Legión no ha quedado nada archivado sino en la saga y mente de aquellos parchivos que siempre supieron mucho del papel legionario. En la Legión esa es la razón de que las razones entre legionarios permanezcan secretas y los chivatazos no se perdonen; y los chivos que se chivan ni desfilan ni pasan de los seis meses antes de que se conviertan en chuletas.

El archivo de la Legión

Los secretos eso son y no hay que intentar ver por dentro, sino por fuera y como de verde vestimos, pero poco verde comemos, si quieren que no desfile la cabra, ni el chivo ni el cabrón, pondremos de mascotas lechugas verde legión y alfalfa; o un buen melocotón. Mejor dos.

Si ustedes quieren saber algo de la legión no olisqueen por archivos ni legajos ocultos, sino que pregunten al cabrón, porque el chivo no va a contestar nada de nada, pero no olviden que lo sabe todo, y todo en la Legión es nada.

Esto es muy raro, me dijo ayer, entristecido, el chivo, que ve que se queda sin su puesto de trabajo.

No sé por qué me da que lo que pretenden es que no desfile la Legión y que en su lugar lo hagan las cabras y el problema es ahora buscar quién desfila como mascota. De las cabras.

Porque desde luego la Legión sin la cabra será, pero será una legión sin cabra, que no sé qué es lo que será, aunque vista de verde y lleve de mascota un huerto de lechugas. Porque el problema puede, que yo no lo sé, que no sea la Legión, sino la cabra, y así vamos quitando cosas de en medio. Entonces podremos algún día entendernos; en el monte que es a donde tira la cabra. Los legionarios no. ¿Es que no se habían dado cuenta?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 octubre 2021

LOS ABUCHEOS AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sánchez dimisión

¡Fuera, Fuera!, ¡Sánchez dimisión!

¿¡Qué quieren que les diga!? Una forma de expresión como otra cualquiera. Gustará más o menos, pero es una forma tan adecuada como escribir esta crónica.

Algunos creen que la calle les pertenece y que la manifestación y el griterío es propiedad suya (intelectual). Cuando otros lo hacen se rasgan las vestiduras.

El que manda sin hacerse respetar ya se sabe que no manda. No es falta de respeto mostrar las diferencias a quien no quiere darse cuenta del daño que está haciendo a los gobernados. Se manda para todos y no para los suyos. En política democrática se debe respetar más al que abuchea que al que halaga. El primero te debe hacer pensar; el segundo olvidar.

Hablemos de los abucheos al señor Sánchez en el desfile de las Fuerzas Armadas el Día de la Fiesta Nacional de España.

Fuerzas Armadas

Conviene diferenciar lo que Pedro Sánchez no diferencia. El Pedro Sánchez incapacitado para gobernar y el presidente del Gobierno de España que se encamina con decisión a acabar con España. Él no es más que nadie ni menos. Pero puede más que nadie y eso le lleva a ser menos que nadie. Claro que no lo entiende(n). Los abucheos lo recuerdan. Que España es otra cosa y que él está ahí por el voto comunista y de los enemigos de la unidad e integridad territorial de España, de su forma de Estado y de su Constitución. Que si no fuese por ellos, él no gobernaría, lo que es un claro indicador. Su política es favorecedora hacia los que pretenden romper con la unidad de España y su forma de Estado, la Corona. Por sus obras los conoceréis. Ese es el significado de los abucheos de los que asistían a ver desfilar a los que tiene por misión, de acuerdo con el artículo 8 de la Constitución, garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. No a esa política de acabar con España.

Cuando uno llega a ser presidente de una nación debe como norma fundamental olvidarse del partido y pensar solo en la nación.

Sánchez dimisión. Aviso a navegantes

Esto es un aviso a navegantes. Si yo fuese él, que no lo soy, estaría preocupado. Hay goteras por todas partes y estoy percibiéndolas en los lugares donde él menos se lo espera. Por ahora no puedo ser más explícito, pero cuidado con la democracia que al final se impone, aunque a alguno de los que le apoyan no le guste. España es una nación democrática y por ende unida, libre y soberana. Tenga cuidado y ponga la proa al frente, que las olas no le zarandeen lateralmente. Desde el mismo barco alguien mueve el timón.

Luego no me diga que no le aviso. ¡Rey don Sancho, rey don Sancho…!

Alerte a su guardia que buena falta le va a hacer.

¡Ah! ¿Qué no me entiende? No esperaba menos de Vos. Consulte con su Inteligencia.

¡Fuera, Fuera!, ¡Sánchez dimisión! Nos han hecho ser así. Obligados a ver lo que ocultan bajo el cargo. No es mala educación ni falta de respeto, es lo poco que queda de libertad. Yo escribo. Otros lo hacen al aire limpio de Madrid.

¿Quién gritaba? Piensen.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 octubre 2021

 

 

12 DE OCTUBRE ¿QUÉ CELEBRAMOS?

sinescudogigante

Mañana es el Día de la Fiesta Nacional.

Un año más surge el interrogante al que nadie responde y que con señalar a las Fuerzas Armadas ya se creen haber cumplido con el significado de la festividad. Nadie se preocupa de explicar y fomentar el espíritu que encierra esta celebración.

¿Qué celebramos? ¿Por qué el 12 de octubre es el Día de la Fiesta Nacional? ¿Qué significado tiene esta fecha para España y los españoles? ¿Por qué hay un desfile militar? ¿Es el Día de las Fuerzas Armadas?

En 1978 se estableció el día de las Fuerzas Armadas, coincidente con la festividad de San Fernando, celebrándose cada año con especial énfasis en una Capitanía General. El año 1987 se extendió la celebración simultáneamente a todo el territorio nacional, quedando configurado el día de las Fuerzas Armadas como una jornada de encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares.

Al aprobar las Cortes Generales en 1987 una ley que establecía el 12 de octubre Día de la Fiesta Nacional, se decretó en1997 que se trasladasen a este día los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas (sin suprimirlo), al considerar que tal medida contribuiría notablemente a realzar la conmemoración de la Fiesta Nacional y a la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la Nación española. Esa es la razón por la que se celebra un desfile militar el 12 de octubre, que nada tiene que ver con el día de las Fuerzas Armadas. Eso sí, quede claro que ese desfile muestra una vez más que son la máxima expresión de la fuerza institucional del Estado. Por si alguien lo olvida.

12 octubre Fiesta Nacional

A lo largo de la historia de España, la Fiesta Nacional del 12 de octubre se ha conmemorado con distintos nombres: Fiesta Nacional en 1892, Fiesta de la Raza en 1918, Día de la Hispanidad en 1958, Día de la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad en 1981 y el actual: Día de la Fiesta Nacional en 1987.

La ley actual dice:

«La conmemoración de la Fiesta Nacional, práctica común en el mundo actual, tiene como finalidad recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos.

Sin menoscabo de la indiscutible complejidad que implica el pasado de una nación tan diversa como la española, ha de procurarse que el hecho histórico que se celebre represente uno de los momentos más relevantes para la convivencia política, el acervo cultural y la afirmación misma de la identidad estatal y la singularidad nacional de ese pueblo».

La simple lectura del texto legal es suficiente para sonrojar a todos los que irresponsablemente nos han llevado al lugar de incertidumbre en el que nos encontramos. Algo que resulta práctica común en cualquier nación aquí, entre la confusión conceptual y la meliflua actitud de los responsables de cumplir y hacer cumplir la ley, nos encontramos ante la España de la incertidumbre. No tenemos la certeza de ser un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad popular al ponerse en duda la misma Nación española y por tanto, la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes.

Es el Día de España y de América, el de la Hispanidad.

Todo y a todos nos tienen confundidos los confusos gobernantes que crean un Instituto Cervantes como escuela de idiomas y ¿algo más?, una Marca España (?), ¿qué es eso? Dicen que una política de Estado que tiene como objetivo mejorar la imagen del país en el extranjero y entre los propios españoles. Es decir una abstracción con sueldo y coche oficial, y ¿algo más?

500 millones de habitantes hablan en el mundo nuestro idioma, el español, fruto de la mayor obra civilizadora llevada a cabo por nación alguna. El descubrimiento de América ha sido el hecho más importante en la historia de la humanidad.

Hoy a su conmemoración la llamamos Día de la Fiesta Nacional de España en clara desvinculación de nuestros hermanos americanos cuya sangre compartimos.

El mundo fue otro a partir de aquel 12 de octubre de 1492 y el mundo fue nuestro.

Más América y menos Europa.

Miremos a nuestros hermanos americanos, celebremos juntos y caminemos juntos sin dejarnos engañar por historias que tratan de deshermanarnos. Descubrimos América y América nos descubrió y abrió a nuevos horizontes: la Hispanidad es nuestra y de ellos. Más América.

12 de octubre de1492: ¡Tierra a la vista!

12 de octubre de 2021: ¡Peligro a la vista!

¿Habrá cambiado el grito de Triana?

Esta es la situación de la Nación española cuando llega el Día de la Fiesta Nacional. Que cada cual vea y ¿responsabilidades?, que a cada uno la sociedad se las demande.

Ya no hay ni banderas en los balcones. Parce que iniciamos el cierre.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2021

EL GENERAL DE EJÉRCITO AMADOR ENSEÑAT Y BEREA NUEVO JEFE DEL EJÉRCITO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Nuevo JEME General de Ejército Amador Enseñat y Berea

La ministra de Defensa acaba de dar un paso más hacia adelante con el nombramiento del nuevo Jefe del Ejército de Tierra: General de Ejército Amador Enseñat y Berea.

Escribía hace unos días un artículo La Cúpula Militar que anticipaba el cambio del que hoy doy cuenta desde la satisfacción y gran esperanza. El nuevo JEME es un excelente nombramiento. Nadie puede presumir de objetividad, pero como soy conocido por los lectores y saben que con nadie me caso, permítanme que diga que el general Enseñat responde a los criterios que en mi anterior artículo exponía desde la filosofía y sin querer desmerecer a nadie.

La ministra se ha decantado por «No escogería al hombre que está dispuesto a enfrentarse a un tigre o a precipitarse en un río sin preocuparse de salvar la vida o morir. Elegiría, sin duda, a un hombre que considerase el obstáculo con la prudencia requerida y que prefiriese triunfar por la estrategia».

Muchos son los problemas que afectan al Ejército. No solo de material, que también, sino más bien de alma, corazón y vida. Viejos problemas heredados de una antigua mala intención que parece ya superada.

El Ejército de Tierra

El Ejército de Tierra tiene ante sí un reto grande. Los que siguen este blog conocen mi opinión y la de otros compañeros, sin que eso signifique que estamos en lo correcto. Es una opinión, aunque lo que no es opinable, y en eso tenemos razón, moral y legal, es en la ineludible misión de la defensa de la unidad e integridad territorial de España y de la Constitución. Eso no es opinable y está en el artículo 8 de la Constitución.

No es este el momento de dar consejos a quien conoce muy hondo su Ejército y el conjunto de las Fuerzas Armadas y que con sabiduría y serenidad se enfrentará a todo de manera acertada. De ello estamos seguros y cuenta con nuestro leal y sincero apoyo.

Escuché con mucha atención las palabras del general Enseñat en su toma de mando.

«El Ejército de Tierra de hoy ha de mirar al futuro, preservando y poniendo de manifiesto nuestros valores tradicionales que, sin ser exclusivo patrimonio militar, son imprescindibles en nuestra profesión».

Otra clave, el siempre necesario asunto, prioritario en un ejército: el personal, al que hay que cuidar y preservar como el más alto valor y base firme de la institución.

Pero el general Enseñat introdujo un novedoso matiz en sus palabras al que doy enorme valor y espero que otros sean capaces de intuirlo: las sinergias. Una asignatura pendiente en muchos aspectos de la vida en España. Lo es sin duda en el conjunto de las distintas fuerzas, ¿Qué fuerzas? Las Fuerzas Armadas. Es una de las claves del futuro. Un acierto señalarlo.

Los efectos individuales no son nada sin la acción conjunta y esa acción es solo una: España. El concurso activo y concertado de Tierra, Armada y Aire solo tiene esa función. En eso estamos de acuerdo y no hay fisura alguna.

El nuevo Jefe del Ejército, a mi entender, se refería al necesario concurso activo y concertado de los ejércitos y Armada en todos los campos y que muchas veces egoísmos corporativistas interrumpen el camino o lo hacen más cuesta arriba. No siempre se camina de manera conjunta. Gran novedad en esas palabras y clave esencial hacia el futuro.

Bienvenido mi general y desde aquí nos ponemos a tus órdenes.

Debo decirles que la emoción pudo conmigo esa tarde del pasado viernes cuando el otoño madrileño nos brindaba su habitual juego de luces en esos atardeceres que asombran y emiten el silencio de su misterioso atractivo. Los tambores y cornetas despertaban la curiosidad de la diosa Cibeles, inmóvil, viéndolo todo sin mirar nada, mientras mucha gente escrudiñaba entre los frondosos árboles del Cuartel General del Ejército en un vano intento de ver las tropas formadas. ¿De dónde viene el ruido de esos tambores?

Palacio Buenavista

El patio de Armas del Palacio de Buenavista, Cuartel General del Ejército de Tierra, es un escenario que sobrecoge. Un recinto reducido y grandioso a la vez, donde las paredes parecen juntarse para abrazar a la formación militar y alistar en ella al que emocionado presencia el acto. La sonoridad te envuelve y aprieta hasta formar un conjunto que explota cuando suena el Himno Nacional. Ya está todo hecho y dicho. El que no haya oído cómo suena España en ese recinto aún no conoce lo que es temblarle el corazón.

Madrid es militar cuando le dejan serlo. Madrid es de todos, de todo el que viene a visitarla, y es de sus soldados; le gusta la tropa por sus calles, no solo el día 12 de octubre, no solo por la Balmis, no solo apagando incendios o en las inundaciones.

Es una sugerencia que le hago al nuevo Jefe de Estado Mayor. Que vuelvan los soldados a las calles, a desfilar en sus fiestas mayores, la música a los templetes de los parques, y a las procesiones. Que España toque a sus soldados no en tragedias o lejanos lugares. Siempre.

España es tropa, es cuarteles, es música militar, es el Himno Nacional y su Bandera y hay que sacarlos, con sus soldados, pasearlos y que cada día sean más, no solo reconocidos, sino amados.

Mi general todo el Ejército de Tierra queda a tus órdenes, en tus manos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2021

SOLO MUERE EL OLVIDADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Solo muere el soldado olvidado. El batallón II/62 en la Campaña de Rusia. 1942-1943

Es el libro del Coronel de Infantería de Marina José M. Estévez Payeras y que hoy traigo al blog porque debe ser conocido y más que leído: estudiado. Una joya de la historia y que con una prosa fácil y atractiva se desliza a través de uno de los muchos acontecimientos desconocidos de la historia militar reciente de España: la División Azul.

Este es un libro fundamental que habla de los soldados españoles que formando parte de aquella unidad, en concreto los del batallón II/62, combatieron en Rusia. Pero eso no es lo más importante. El autor del libro ha ido más lejos y en la riqueza de su relato se puede ver lo que fue y es un soldado español luchando fuera de su patria. La mejor infantería del mundo. La descripción nominal de los protagonistas, incrustada en el contexto general del relato, del porqué de su presencia allí, nos lleva a escenarios que parecen sacados de cualquier relato histórico donde un español convertido en soldado muestra su carácter y personalidad. Cada uno de los protagonistas podría ser un antepasado nuestro extraído de uno de tantos episodios bélicos donde hemos participado

No es un libro fácil porque mezcla dolor y valor, casi son lo mismo, y en ocasiones te pierdes en la creencia de estar ante una novela, relatos inverosímiles, imposibles, hasta que los nombres y los hechos te devuelven a una cruda realidad, la de esta historia de España que como tantas parecen una novela sin final.

Esta es la vida en combate de un hombre valiente, de un jefe, de unos soldados de honor, pero también es una historia familiar, como la de miles de españoles que viven con ella sin darse cuenta, sin haber percibido que entre sus antepasados hubo un soldado que luchó y murió por España. Solo muere el olvidado. Es más que un título. Es un mensaje a todos los que tienen estas historia y que solo las intuyen sin que nadie se las haya narrado. Este libro incita a todos a resucitarlas y con ello a no permitir que nuestros antepasados, en mil batallas perdidos, sean olvidados. Leed, contad, preguntad. Que nadie muera en el olvido de los suyos.

Tengo entre mis manos los papeles de un héroe de aquellos días de Krasny Bor: el capitán Teodoro Palacios Cueto, uno de los protagonistas del libro.

Su relato de los hechos, que en su día narraré al completo, empieza así:

«El 9 de febrero recibió un escrito del Comandante Jefe de su Bon. Segundo del Rgto., 262, Don JOSÉ PAYERAS ALCINA, que virtualmente decía así: El Servicio de Información me dice que, en la madrugada del día de mañana, el enemigo efectuará un ataque en el sector defendido por este Bón., con unos efectivos de una División en primera línea y dos de reserva.- Ruégole tome todas las medidas oportunas y me informe por todos los medios de comunicación de que dispone, teléfono, radio y soldadograma, de todas las incidencias del combate.- En todo caso espero de su Compañía, sabrá cumplir con su deber.-».

Era el 9 de febrero de 1943. Iba a dar comienzo una batalla que no terminaría hasta el año 1954 cuando en el mes de marzo volverían del cautiverio, a bordo del buque Semíramis, los últimos soldados que lucharon en Rusia, en la batalla de Krasny Bor.

El capitán Palacios pregunta por quien era su jefe inmediato aquel día tan lejano.

—Mi coronel, ¿qué sabes de Payeras?

—Muerto.

—¡Dios mío!

El coronel José Manuel Estévez Payeras, cumplido su deber, nos da un aldabonazo histórico con su libro: Solo muere el olvidado.

Ese es el mensaje y la historia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 octubre 2021

 

COSAS DE LA GUERRA CIVIL. JOSÉ MARÍA PEMÁN RECHAZA EL CARGO DE PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE CULTURA Y ENSEÑANZA DE LA JUNTA DE DEFENSA NACIONAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Muchas cosas se han escrito sobre la guerra civil española; alguna jamás saldrá a la luz. En ese afán de reunir el mayor número de datos de fuentes primarias de vez en cuando publicamos documentos que llegan a nuestras manos desde los más desconocidos lugares. Hoy les ofrecemos la carta que José María Pemán dirige al general Dávila, en la que rechaza la presidencia de la Comisión de Cultura de la Junta de Defensa Nacional que presidía el general Cabanellas.

Atención especial se dedicó a la Comisión de Cultura y Enseñanza con la que se pretendía mostrar al mundo la normalidad de la vida nacional en las regiones ocupadas por el Ejército español.

El 18 de septiembre don José María Pemán había dirigido carta a su buen amigo, el general Dávila: «Hace unas horas que hablé con Vd. por teléfono. Poco después recibí noticias del general Varela que me urgían la marcha al frente de Madrid, donde quedé de acuerdo con él para ser testigo y cronista de las últimas operaciones y entrar cuanto antes en la capital para gritarle a España, por la radio, la gran noticia.

Por esto le pongo esta carta: por si en ella, dada la premura de tiempo evito el tener que desviar mi viaje hasta Burgos, lo cual retrasaría mi llegada al frente de Madrid, sin perjuicio, naturalmente, de que si a pesar de estas letras, Vd. quisiere hablar conmigo, no tiene más que ponerme un telegrama que, dado que tardaré aun en salir unos cuatro días, llegaría a tiempo de que yo obedezca y pase por Burgos antes de mi ida al frente… ». El señor Pemán había sido nombrado Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza y en esta carta se excusaba de aceptarlo:

«Ante todo me preocupa que pueda Vd. creer cuanto le dije por teléfono -y ya había adelantado en Salamanca a Nicolás Franco– era producto de una falsa modestia o mero deseo de esquivar trabajo. Esto último no creo lo pensara Vd. pues entre viajes, conferencias, discursos y artículos de prensa, difícilmente tengo ahora un minuto que no sea empleado en trabajar para esta gloriosa Causa. Mi suplica de ser eliminado del cargo oficial que, haciéndome tanto honor se me ofrece, nace de un honrado deseo de trabajar en lo que verdaderamente me siento útil y eficaz. Creo sinceramente que la adscripción a un cargo oficial y a una tarea burocrática, anularía casi por completo mi labor de propaganda y exaltación de entusiasmo y formación de espíritu patriótico, sin ventaja para nadie; pues yo, detrás de una mesa en funciones de burocracia y detalles, soy una absoluta nulidad. Creo que en esa labor de propaganda, prensa, oratoria, etc., en la que empleo los dones que Dios se ha servido concederme, no puedo ser sustituido por otro. En cambio en la Presidencia de la Junta de Cultura, sí puedo ser sustituido por muchos con grandísima ventaja. Y esto no es solo por la absorción material de tiempo que lleva en sí un cargo de esta especie, quitándolo para toda otra labor, sino por otras muchas cosas que conozco perfectamente por mi ya larga experiencia de hombre dedicado a estas tareas de creación literaria. Primero, un cargo de esta especie engendra, para el que pretende ejercerlo con responsabilidad y escrúpulo, una serie de preocupaciones que anula el reposo necesario para la creación literaria y artística. Yo estoy como todo español ahora  a la orden. Pero sé positivamente que si me llevan a ese cargo, donde otro puede sustituirme, se me quedan por hacer muchos libros y artículos, obras y discursos que me bullen en el alma que creo serán para bien de España y que ningún otro hará. En segundo lugar, yo sé por experiencia todo lo que me cargo así y más cuando su labor de momento ha de ser la de dura cirugía depuradora merma de libertad, independencia y simpatía, para esa función que, como la mía, exige para su eficacia ser escuchado sin recelos, por la mayor extensión posible de personas. Yo he logrado -y en ello cifro la mayor eficacia de mis actuaciones por España- ser oído y leído, sin recelo ni distingo, por unos y otros en mis propagandas nacionales. ¿No le parece a usted que a un cargo como ese debe de ir los que vayan a seguir con todas sus consecuencias ese camino, en la brecha de la actuación pública, y no yo, que por vocación y eficacia, he de seguir otro camino en la vida, al que solo ha de servir de entorpecimiento el breve tiempo que, provisionalmente, me resignare a estar en el cargo? Le escribo a Vd. con el corazón en la mano y sin otro deseo que el de ser sinceramente útil a España en este y en todos los momentos. Yo creo que mis razones le convencerán, y de todos modos le repito que, si alguna aclaración más desease, un telegrama suyo me haría subir a Burgos antes de ir al frente de Madrid. Mi saludo cordial y mi gratitud de todos modos por la honra inmerecida. Suyo afmo. Buen amigo q.e.s.m. José María Pemán».

Es un documento del que se desprenden no solo la renuncia sino que contiene muchos datos sobre el desarrollo de la contienda y aclara la situación general de la guerra tal y como se veía desde el bando nacional.

Les dejo el documento sin comentar para que sean ustedes los que saquen conclusiones. Hay mucho que concluir.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 octubre 2021

 

CONVENCIÓN NACIONAL DEL PARTIDO POPULAR (PP) Rafael Dávila Álvarez

La felicidad reside en la independencia y no todos pueden decir lo mismo. Después de una azarosa vida uno sabe más de lo que quisiera y entra en fase de limitarse a ser sin la más mínima accesoria.

El Partido Popular

Esta convención, o lo que sea, de largo y mediterráneo fin de semana, que acaba de celebrar el Partido Popular (PP), es de enorme importancia para España. Es algo más que una convención de partido. De calado para el futuro de España y creo que digo bien. Las españas, que pretenden serlo a trozos, están demasiado presentes en esta crisis moral y pandémica donde el PSOE, o lo que esto sea, con Pedro Sánchez a la cabeza, han destrozado la vida de miles de españoles a los que han dejado en la ruina y el desamparo, no solo económico, sino moral e histórico. Los trozos cobran protagonismo y España sufre una grave crisis de identidad que puede terminar en tragedia. Surgió de la tristeza y las bombas, del engaño y la perversión de un momento de dolor. Todo empezó desde el terror y la confusión un 11M. aprovechado por unos cuantos desalmados de la política con las mediáticas armas en sus manos sucias.

Desde entonces la conmoción no ha dejado de presidir nuestra política, mezcla de corrupción, engaño y traición. España está destrozada que es algo así como hecha trozos. Aniquilada también.

El cambio en España

España necesita un cambio y eso está en la calle. Se piensa y se siente, es urgente y necesario. No es ya una cuestión política, sino que se ha convertido en necesidad vital para que sobreviva el concepto de nación por encima de la política; y para que vivamos en libertad los españoles. Fundamentalmente. Ni el Estado está donde debe estar ni la nación tiene futuro por este incierto camino. Tres conceptos por la borda: Nación, Estado y españoles.

¿Qué no le gusta quién lidera el Partido Popular? No es ese el problema. De entrada lo que necesitamos es el cambio en la gobernabilidad de España, con ayuda si es necesaria, pero que vuelva a lucir la España que deseamos; todos unidos y empujando en la misma dirección.

Hoy España no es un estrecho concepto reservado para una exclusiva ideología, no es una España de partido único donde todos piensen lo mismo, no es de unos cuantos con su lista de principios e ideas, es y debe ser por encima de todo una España completa, que dé cabida a todos.

No es posible en el momento actual manejar el concepto de una España estrecha que camina por un angosto camino reservado para unos cuantos y en el que no cabe más que su pensamiento. La cabecera de esta pancarta que lidera el cambio debe decir simple y llanamente España y los portadores, a pesar de pensar con formas y matices distintos, llevar algo común que les una por encima de cualquier tonalidad: el nombre y la bandera de España; su unidad. Todos tienen sitio en esa cabecera de la manifestación. Lo demás se puede hablar largo y tendido, pero desde la unidad y el respeto a la Ley y a la historia.

Trigo y cizaña

Hay trigo y cizaña. Es momento de que crezcan juntos hasta la siega.

Es hora de gobernar con le mente y el corazón puestos en la nación española, Nación, y no de pensar en lo que me favorecerá después, por ejemplo en Iberdrola que parece el camarote de los hermanos Marx o el arca de Noé. ¿Servicios prestados?

Es un momento de gravedad política que a todos nos afecta. Es necesario un cambio que creo se avista. La siega se acerca. Todos cabemos a la hora de poner por delante a España. Empujemos en esa dirección.

No pongamos palos en las ruedas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

4 octubre 2021

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EL GENERAL VICENTE ROJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE

En mi libro La Guerra Civil en el Norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto pueden ustedes leer los informes que el general Vicente Rojo eleva al mando político y su visión del conflicto (páginas 358 y sigs.). Fechados en marzo de 1938 desvelan una crítica situación militar que le hace pensar en un repliegue estratégico de los frentes, incluso ceder Madrid en beneficio de la defensa de Cataluña.

EL GENERAL VICENTE ROJO

El general Rojo ve dos puntos de verdadero interés a mantener por encima del resto: Los frentes de Cataluña y el Maestrazgo, donde se va a decidir el final de la guerra que veía próximo y casi irremediable. No se ha prestado interés a este momento histórico de la guerra civil al que dedicaremos más adelante nuestra atención.

El general Rojo, en mi criterio, se equivocó, como razono en el libro, en varios episodios militares de la contienda, pero ya al final de la misma se dio cuenta de las traiciones a su ejército y el abandono al que fue sometido. Era un militar entero al que las circunstancias nada favorables para ejercer el mando le llevaron a cometer errores de bulto en su estrategia, pero nunca abandonó a sus tropas ni olvidó su carácter militar.

«Para mí la guerra ha terminado. Me he quedado sin Patria y sin casa y sin dinero» (Perpiñán, 28 de febrero de 1939. Vicente Rojo).

Era el principio y el final. Una carta que dirige el general Vicente Rojo al señor Negrín, Presidente del Consejo de Ministros y ministro de Defensa.

La carta abochorna a quien la lee, pero no debió hacerlo el destinatario (s) que pasó a la historia de la maldita memoria indigna a pesar de ser exaltado por los facciosos del recuerdo.

Hubo dos bandos enfrentados y en ambos formaban héroes que amaban a su Patria España; con su uniforme de soldado lucharon lo mejor que sabían defendiendo ideales. Deberían ser tratados, vencedores o vencidos, con el respeto que da la lucha armada y reconoce el código del honor militar.

El general Rojo se queja como jefe militar del trato y abandono de 400.000 de sus hombres y se lo reprocha a Negrín: «Es tarde para todo menos para recobrar nuestra libertad, y puesto que los derechos constitucionales han sido conculcados por quienes mayormente tenían el deber de defenderlos y las libertades del pueblo han sido arrojadas al arroyo no sólo por la conducta inhumana observada con las 400.000 almas internadas en Francia (si en parte están recogidas más se debe a la caridad pública que a la acción del Gobierno…».

AZAÑA Y NEGRÍN

El dolor del general se mezcla con una rabia infinita al ver la cobardía y traición de los políticos de la República. «Pero próximo ya el momento de la terminación de la República con la dimisión del presidente y la pérdida de autoridad del Gobierno, aquella sensación de abandono que percibimos los primeros días de nuestra estancia en Francia se han acentuado de manera tan lamentable que no estimo digno asistir a ella en silencio, por eso, antes de que esto termine y cada uno de ustedes, de los políticos y comités que han traído a nuestro pueblo a esta situación de desastre total, recoja su equipaje y vaya a discurrir a un retiro plácido —como ya lo está haciendo el señor Azaña— sobre la participación que ha tenido en el infortunio en que han sumido a sus compatriotas, yo, que nada he pedido nunca a ustedes y que nada quiero de ustedes, ni siquiera la parte de botín que puedan tenerme reservada los encargados de contabilizar los últimos despojos de nuestro pueblo, me dirijo a V.E. como lo haré a las demás autoridades de la República, finiquitadas o no como tales para hacerles presente que no participo en esta bochornosa liquidación de la dignidad de nuestro pueblo y de nuestro Ejército y de la cual protesto, de aquel hay ya abandonadas en la mendicidad algunos millares de familias muy dignas, y de este hubiera sido más digno dárselo a quien lo ha ganado como en tiempo oportuno se propuso a V.E. que el que nos abandone ahora despreciándonos».

No creo necesario en este breve artículo hacer ningún comentario. No se lo merecen aquellos que abandonaron a sus hombres y que ahora algunos quieren ensalzar. Su jefe, el soldado, el general Rojo, resume la valía de aquellos que desprecian a los que han dado su vida y hacienda para su vergonzoso enriquecimiento.

«Para mí la guerra ha terminado. Me he quedado sin Patria y sin casa y sin dinero» (Perpiñán, 28 de febrero de 1939. Vicente Rojo).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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30 septiembre  2021