LOS EJÉRCITOS Y LA ESPAÑA VACIADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El problema que se nos plantea es el de definir qué ejércitos queremos. ¿Lo tenemos claro? Porque eso de «valen para todo» es, además de falso, engañar al contribuyente.

¿Es que hay distintos tipos de ejércitos? Probablemente no, aunque sí. Depende de tu situación (geográfica, económica, y visceral), de tus intenciones, del peso político que quieras tener en el mundo, de la libertad, de la capacidad económica y comercial que proyectes, de tus presupuestos, de tus alianzas, pero sobre todo de la ideología política que arrastra a unos a un lado y a los otros al contrario. Esa es nuestra tragedia como nación. Depende mucho, también, de alguien que mande, entendido como se entiende el mando en los ejércitos, porque en España ese concepto de mando-servicio no se prodiga entre la clase política. De manera que llegan unos y muestran una estructura de ejércitos y llegan los otros, la desmontan, y se van a la estructura contraria. Así no hay presupuesto de Defensa que aguante y al personal (como los llamaba Azaña) lo traen mareado; a sus familias lo mismo de (..)breados.

¿Qué ejércitos queremos? Por tanto depende del partido en el poder. Unos hacen una cosa, los otros la contraria y ello responde a una cuestión ideológica, gran error ya que la Defensa, que también es Ataque (pero eso es otra cuestión más técnica que abordaremos en otra ocasión) no admite ideologías sino victorias o derrotas.

En nuestra reciente historia uno se sentaba con el sheriff y ponía los pies en la mesa y llegó el otro y le tiró piedras al tejado mientras le tocaba en semejante parte (al sheriff).

Después de cometido el error, expuesta la mentira —o dada la patada en semejante parte— todo se resuelve con una adecuada propaganda que hace ver que por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas. Es decir que hay distintos tipos de ejércitos, tantos como la propaganda quiera organizar. Los hay de todos los colores y con coloridas misiones. La guerra solo tiene un color: el de la tragedia; algo que solo se evita si te preparas para ella y lo exhibes. Disuasión y amenaza creíble. Lo demás son cantos de sirena. ¿Alguien nos teme?, o peor ¿alguien nos cree?

Refugiarse en Rávena de nada sirve cuando lo que arrastras contigo es debilidad. El lugar es importante, pero de nada sirve el más fortificado, o pantanos, si no va acompañado de la actitud.

Tener unos ejércitos preparados y bien dotados no es barato y mucho menos si son profesionales. Utilizarlos en cometidos distintos para los que están formados es más caro aún si cabe, además de engañar y rozar el uso indebido de los medios de la Administración.

Estamos construyendo —o destruyendo— unos ejércitos muy caros que se utilizan para cualquier cosa menos para su auténtico cometido que es cambiante y dependiente de la ideología errática: en su política de actuación interna y externa.

La imagen manipulada, fomentada, proyectada, difundida hasta la saciedad de ser una oenegé con pistolas ha calado entre el personal (también entre el de Azaña); y lo han hecho tan bien que hasta los soldados quieren ser de la UME. La Legión es simple folklore. Fíjense si estará bien hecho que fue obra de Zapatero. Con eso y la supresión del ministerio de Defensa queda todo dicho.

La despoblación en España es un grave problema y ahora se intenta parchear. ¿Quién mejor que los militares? En primer tiempo del saludo. ¿Qué más les da estar en Loyola que en Fuerteventura? ¿Sacrificios familiares? ¿Desarraigos? ¡Firmes!

Es un viejo problema el de las «Adaptaciones orgánicas» que los ejércitos (el de tierra básicamente) llevan sufriendo continuamente. No hay nadie que venga y diga: dejemos a la gente como está y arreglemos lo que tenemos y donde lo tenemos. No. Hay que cambiar, hacerse notar y dejar una huella de tristeza y desamparo a lo más valioso de los ejércitos: sus hombres.

Me echo a temblar cuando leo que se trasladan unidades a esas zonas de la España vaciada. Frenar la despoblación de ciertas zonas, ahora en concreto con el traslado de un Regimiento de Artillería y un batallón de Zapadores al antiguo Campamento de Monte la Reina (Zamora). Habrá más traslados.

Ahora recuerdo que erró Fuerteventura que echó a la Legión; ¿y los Cuarteles de Loyola: despoblación u otra población? ¿Cataluña?: si se pone tal y como están puestos ¿por qué no retiramos la Academia de suboficiales del Talar y la llevamos a Teruel, por ejemplo? ¿La Base Militar de Araca (Vitoria)? ¿Era mejor irse a Córdoba?

España no mira a ningún sitio, militarmente hablando.  Ni al norte ni al sur. No navega por ningún mar, ni vuela por aire alguno; tampoco transporta ninguna fuerza, sino que simplemente cambia a sus unidades de ubicación. Su estructura. El enemigo o adversario, que vaya usted a saber, cada vez está más despistado. Es una estrategia más. No precisamente la de la disuasión, amenaza creíble.

Seguro que ya está pensado el siguiente movimiento de unidades para una mejor ubicación. El caso es moverse y que nadie esté tranquilo: la BRIPAC a Tarifa y la DAC (¿cómo se llama ahora?) a los Picos de Europa con su Cuartel General en Bulnes sobre el desfiladero del Cares. La Logística, ya saben, donde mejores y más abundantes rutas haya: Los Ancares. En Madrid emergencias, que es lo suyo.

¿Es eso lo que queremos? Valemos para todo.

Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.

Unos lo cumplen, otros se aprovechan de su cumplimiento.

Hagamos las maletas. De nuevo hay mudanza. Hasta la próxima legislatura que ya veremos.

¿Podría ser que a alguien se le ocurriese hacer en Zamora un gran centro de emergencias y protección civil nacional, con el personal civil cualificado y adecuado (civil), y que los ejércitos se dedicasen a su misión sin malgastar el presupuesto en misiones que no son las suyas?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 noviembre 2021

LOS ACTORES DE LA GUERRA. LA PAZ AMENAZADORA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Señales de Guerra

«Y por la mañana: Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojizo y amenazador. ¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéis discernir las señales de los tiempos?» (Mateo 16:3).

No habrá milagros.

El G20

El 24 de octubre de 1945 los representantes de 50 países se unen en la Conferencia de San Francisco para redactar la Carta de las Naciones Unidas. Ratificada por China, Francia, las Unión Soviética, Reino Unidos, Estados Unidos y el resto.

Las Naciones Unidas son todas (hoy 193), pero son unas más que otras.

Como no eran suficientes luego vino lo del G20 donde gobernantes y banqueros discuten —¿o se reparten la tarta?—sobre políticas relacionadas con la estabilidad financiera internacional. Es decir: todo. ¿España? No, no forma parte, sino que es una invitada, Curioso. Con los cerebros que aquí tenemos.

Rusia y China dicen no. No han asistido a esta reciente reunión. Nula de hecho y derecho. El cambio climático no les interesa, sino el cambio del mundo que es lo que ahora tenemos sobre el tablero: calentamiento. No hay duda de ello, pero no hay que mirar al cielo, basta con leer el termómetro del mundo. Las señales de los tiempos. Se calienta el ser humano, no el mundo como conjunto de todo lo existente, no el medioambiente sino el ambiente.

La ONU

La ONU sigue sin Divisiones Acorazadas, y su aspecto moral ni está ni se le espera. Fondos y vivir lo hacen y muy bien. La saducea trampa de sus 193 miembros es matemáticamente un imposible como lo era el problema de los puentes de Königsberg. Euler no daría con la fórmula para recorrer el mundo pasando solo una vez por cada uno de los 193 países que compone la Organización, puentes del futuro.

La solución es sencilla: China, Francia, la Unión Soviética, Reino Unido, y Estados Unidos. El resto es calderilla, no es la ONU, donde ni Asamblea ni naciones, sino Consejo de Seguridad es el único capaz de tomar decisiones y vetarlas. En resumen: 193-5. El resto calderilla, ni siquiera hoplitas.

En cualquier Academia Militar, no necesariamente de Estado Mayor, se estudian las señales que anuncian un posible conflicto, los síntomas de una posible guerra. Uno de ellos es este que hemos visto en la última reunión del G20: la ausencia de Rusia y China. Más cuando va precedida -o ligada- a otras muchas señales: la pandemia, los movimientos en las fronteras, nuevos y desconcertantes despliegues de tropas, reactivación del servicio militar en algunos países (algo impensable hasta ahora), grupos armados sin control (?), ciberguerra declarada, focos de tensión que entran en actividad: Taiwán, Báltico, Kaliningrado, Bielorrusia, Crimea, América española, Argelia-Marruecos; y los de siempre agazapados con sus átomos a cuestas.

No lo digo yo, sino que está escrito: la guerra es un fenómeno inevitable.

La Guerra

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

Los signos de estos tiempos son claros, pero no sabemos discernirlos. Se reúne el G20, no asisten dos de sus actores principales, la ONU ni está ni se la espera. No creo que nadie quiera llevar a su nación a una despiadada guerra. Sí, creo y veo, sin necesidad de interpretar ningún signo, que los que mandan, y pueden mandar aún más terror y desasosiego, son incapaces de reunirse y decidir una paz solvente y no una paz amenazadora.

El mundo en nada ha cambiado, y si lo ha hecho es a peor.

Vivimos sobre una paz amenazadora y eso no es paz. El gran pensador de la guerra, Carl von Clausewitz (1780-1831), dejó el vaticinio de los males que anuncian el futuro: las guerras son el reflejo de las sociedades que las sostienen.

Mirémonos. No habrá milagros. Sostenella y no enmendalla.

«Empiezo a cantar a la poderosa Palas Atenea, protectora de las ciudades, que se cuida, juntamente con Ares, de las acciones bélicas, de las ciudades tomadas, de la gritería y de los combates; y libra al pueblo al ir y al volver (del combate).

Salve, diosa; y danos suerte y felicidad» (Homero. Himnos).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 noviembre 2021

 

 

ADIÓS MÍSTER MARSHALL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Adiós Míster Marshall. Los americanos se van de España. Poco a poco. Sin que se note.

Fuerza de Reacción para África

Los soldados estadounidenses de la Fuerza de Reacción para África dejan la base de Morón y se van a Vicenza después de la larga conversación mantenida entre Biden y Sánchez; ahora y nunca jamás. ¿Charlas de dedos cruzados o de corte de manga?

Entre Zapatero y Sánchez no ha habido diálogo con Estados Unidos de América. Ni hablar ni entenderse; parece que lo tienen más maduro con Maduro. Mientras Biden hablaba con Sánchez (nada y de nada) sus barcos y soldados cubrían el espacio temporal y cibernético.

Las bases hasta ahora aguantan porque no hay más remedio, pero empiezan a notarse gestos que indican que hay alternativas y que en cualquier momento los americanos y el Plan Marshall de nuevo nos abandonan. Su memoria es de elefante y están ya hartos del sí se puede y del progresismo de barraca. O conmigo o contra mí. La situación mundial no está para soportar exhibicionismos como los del moderno socialcomunismo sanchista o zapaterista. El problema es muy serio y no es solo militar, que lo es, sino un serio palo para la economía de los lugares donde se encuentran las bases, para la del conjunto de España. Sánchez da un paso más para pasar a la tercera división de la liga o de la famosa Liga de Campeones de Zapatero de la que ya nos han expulsado.

Estados Unidos tiene alternativas, como nos demuestra, en la cálida costa mediterránea italiana, también en Gibraltar o en la base marroquí de Alcazarseguir. No nos necesitan, nosotros a ellos sí. Pero preferimos a Maduro.

Las razones para este próximo desaguisado se las expuse no hace mucho tiempo y para no olvidar los hechos lo hago de nuevo. Es el desaguisado histórico de nuestros generales en la fase actual de la guerra en la que no dejamos de perder batallas y acumular víctimas.

Para esta «guerra de los pollos» creo que tampoco estamos preparados.

BIDEN Y LA GUERRA A POLLAZOS

Todos sabemos la categoría y nivel de presidente que tenemos, sabemos el peso internacional de nuestra nación después de la política emprendida por Zapatero, continuada por Rajoy y apuntalada por Sánchez. Todos sabemos que la retirada bochornosa de Irak hizo mucho daño en las filas norteamericanas, no solo en sus políticos, sino también en sus soldados. Todo sabemos que aquella traición de Zapatero al no levantarse, con afán de ofender, al paso de la bandera de la nación americana es inolvidable, una huella fosilizada en el corazón de la Casa Blanca.

Todos sabemos que la política internacional —como la nacional— tiene fondo y forma, o mejor dicho fondos y formas.

Los fondos son insondables, cabe todo. Las formas se mantienen, siempre, hasta en pleno combate.

Una cosa es perderse en los fondos y otra perder las formas.

Por ejemplo:

—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción, José Luis Rodríguez Zapatero, ofendía de manera pública y ostentosa, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco.

Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada. No olvidan y no se fían.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Se elige al general italiano: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego CNI y actualmente consejero de Iberdrola.

—23 Marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno y asesor personal en política exterior de Zapatero, y Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen B. León y Félix Sanz (actual Consejero de Iberdrola) en las Azores les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

Zapatero es ignorado, sus homólogos europeos no se acercan a hablarle informalmente de política al cabo de las reuniones. Solo y sin hablar con nadie. Encima se decanta en las elecciones por Obama de manera impertinente en asuntos que no son los suyos.

—Llegada de Rajoy al que todo esto le importa un bledo. Ni los americanos ni sus tropas. ¡Vaya coñazo!

Trump avisa: La seguridad se la pagan ustedes. La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, intenta el funambulismo. Se cae con todo el equipo que encabeza Rajoy

—30 diciembre 2019. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, socialistas y comunistas, presentan el acuerdo al que han llegado tras semanas de negociación: el pacto fundamental sobre el que se sustentará el Gobierno de coalición. En los Estados Unidos saltan todas las alarmas. Comunistas no.

Venezuela, Cuba y por penúltimo…

—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente». (Todos inciden en señalar este punto como el decisivo para no aceptar a Navantia, y no es sino un sumando más).

—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

El Gobierno social-comunista-bolivariano empieza su juego internacional. Europa nos da la espalda. Nadie se fía de nosotros.

—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó ayer el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Por tanto la clave de la pérdida del contrato de Navantia no ha sido ni Wisconsin ni el precio agresivo de Fincantieri. Para entenderlo repasemos nuestra política exterior y nuestro compromiso con la Defensa que no llega al 1%. del PIB.

Por último, Josep Borrell, el que afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios” no apoya mucho a España y el The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

La Codorniz, «la revista más audaz para el lector más inteligente» publicó un chascarrillo digno de ser contado incluso repetitivamente, como suelo hacer, ya que es un factor de disuasión.

Decía que allá por los sesenta los americanos, gracias a su inteligencia y desarrollo, consiguieron engordar los pollos en un tiempo récord lo que produjo una caída de su precio y popularizó su consumo. Lo comparaba con España, muy atrasada todavía, olvidada del Plan Marshall, donde la alimentación del pollo seguía siendo lenta y paciente. Pollo se comía los domingos y solo los pudientes. Terminaba el inteligente artículo con todo un reto: ‹‹A pesar de ello estamos dispuestos a emprender la guerra a pollazos contra los americanos cuando ellos quieran››.

BIDEN

Señor Biden, no confunda a este pollo con los españoles. Este es cosa nuestra y acabará siendo pollo con patatas con un regusto amargo, intragable, pero nos apañaremos sin que usted nos muestre su desprecio.

Dígaselo a la cara y entre ustedes, en esos fondos enfangados, pero las formas no las rompa contra los españoles.

El vergonzoso paseíllo que usted protagonizó con el presidente de una nación como España le dejó a usted peor que al señor Sánchez y eso es difícil de lograr; perdió las formas. Creí que la diplomacia americana era más inteligente y la española más diligente. Ni lo uno ni lo otro.

No olvide que no hay enemigo pequeño ni siquiera demasiado pequeño, y tampoco nación tan grande como para ofender a los españoles.

¿Recuerda aquella campaña con Disney en la II guerra mundial?: «Food will win the War».

Nosotros no somos pollos, pero «we will win the war». Aunque sea con pollos como este.

Resumen de fondo y forma. No es fácil adivinarlo, pero ustedes son inteligentes: la tomadura de pelo del señor Sánchez a todos los españoles que ante un ridículo jamás conocido en la política internacional española quiera apuntárselo como un éxito. Sin duda estamos ante una anormalidad. No, no es la ministra de Exteriores, es ella y su presidente los que deben abandonar su «exitosa» labor.  ¡Váyase señor Sánchez! y detrás todos los flautistas que le apoyan.

La situación actual de España es de máxima gravedad. ¿Qué nos espera? Se lo contaré otro día, aunque está a la vista.

WWWW contra usted.

Adiós Míster Marshall. Vuelva usted antes de que España esté «Okupada». Nosotros hacemos la guerra con pollos y gaseosa.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

LA GUERRA: LA PECULIAR NATURALEZA DE SUS MEDIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«La guerra es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad».

Podría haber dicho Clausewitz: La política es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. De ahí la sutileza de su definición: «La guerra es la simple continuación de la política con otros medios. Queda sólo como exclusivo de la guerra la peculiar naturaleza de sus medios».

Las cosas han cambiado de manera que ya los tratadistas militares se quedan a mitad de camino; solo aciertan y son válidos los que emplean la filosofía en sus análisis porque la guerra ya no tiene definición, ni frentes, no hay límites geográficos ni se distinguen las vanguardias de las retaguardias. Es total y sin periodos de descanso; vive con nosotros.

Entendemos a Freud. Dice que la superioridad intelectual comienza ya a desplazar a la fuerza muscular bruta, pero el objetivo final de la lucha sigue siendo el mismo: eliminar al enemigo, matarle. Ya no es exclusiva característica de la guerra la naturaleza de sus medios. Se mata sin recurrir a la fuerza bruta; y eso es la guerra, ahora más sibilina y dulce.

La guerra actual no marca líneas que diferencien la política de la guerra y se usan los mismos medios de destrucción en uno y otro caso, porque no es el medio, sino el fin lo que a la política le interesa. Toda la palabrería de guerra es un vano recuerdo ni servible ni comparable a aquellos conflictos. No cambia desde Gilgamesh o, más conocido, desde la Ilíada, el concepto de guerra: matar al contrario. No le queda más remedio a Freud que sacar a relucir la teoría de las pulsiones: «conservar y unir (eróticas) — destruir y matar (de destrucción)». Es como fue y es como es y será.

El cambio en nuestros días es tan sutil como profundo: ya no hay enemigos, ni declaraciones de guerra, todos son adversarios y mediáticos ataques contra el honor y la razón como sustitutos de la más agresiva artillería. Las doctrinas militares no hablan de enemigo, hablan de adversarios, crisis o conflictos armados; con cinismo apartan de sus vocabularios la palabra guerra, indefinible, inasumible en su ortodoxia. Moderna.

Las concesiones políticas, el no a la guerra de Irak o la retirada de Afganistán, como válidos ejemplos, ha causado más muertos y tragedias humanas que la misma guerra, que el peor de los misiles. El mundo avanza hacia el desequilibrio total, desconocido, que hace que todas las teorías de la guerra, los estudios ancestrales y los análisis más consecuentes se queden como simples panfletos; ante lo que se avecina.

Es la dominación pacífica, dominación a la postre que, en cualquier momento y por cualquier nimiedad, puedes estallar en una explosión tan inimaginable como Hiroshima, no distinta del objetivo de la guerra: «obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad». Matar.

No hay más. En este juego de la guerra, tan íntimo y humano, ya no hay vencedores o vencidos, hay muertos y vivos y la muerte no es exclusivamente la pérdida de la vida, sino andar sin rumbo ni horizonte con el que soñar.

Es decir: lo que ahora tantos y tantos viven como consecuencia de esta guerra que padecemos.

Son las nuevas víctimas de esta guerra a la que solo se le ha cambiado el nombre y la naturaleza de sus medios. Ya no son tan peculiares. Ni los soldados llevan uniforme.

El final me lleva a pensar que la guerra, como locura que era, se ha hecho; y es: racional, moderna y homologada. De ahí su verdadero peligro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2021

 

EL ARZOBISPO CASTRENSE DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Monseñor Juan del Río Martín falleció el jueves 28 de enero de 2021, en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla como consecuencia de las afecciones provocadas por el coronavirus COVID-19. 

Era el Arzobispo Castrense de España desde septiembre de 2008.

A fecha de hoy ni siquiera hay rumores de que se produzca el obligado, además de esperado, nuevo nombramiento; que yo sepa.

Cuenten: nueve meses, el parto de los montes.

¿Será que piensan en un monaguillo ahora en formación?

¿Es tan difícil elegir al Arzobispo encargado de la atención espiritual de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?

¿Es una espera retardada, controlada, para dar un paso más y más lejano?

¿Es un problema de Roma o de Moncloa?

¿Por qué no hablamos claro?

Ese es uno de los déficits de esta democracia. Se cuenta una cosa y se callan mil; se hace por un lado mientras se deshace por el otro. Una cosa es lo que nos creemos, otra lo que nos cuentan y luego está lo que en realidad es.

La realidad de lo que esconde el nombramiento es una pugna entre Roma y Moncloa, que no son Papa y Presidente, sino fontaneros que atascan las tuberías. Eso al menos me dicen fuentes por lo general mal informadas. Aunque no está de más recordar que el Arzobispo Castrense de España es nombrado por el Papa, a propuesta de Su Majestad el Rey, conforme al Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español. O sea: Papa, el Rey, el Gobierno, los fontaneros, los…

Como verán este es un tema que a nadie le preocupa y ocupa a unos cuantos. ¿El Arzobispo Castrense? ¡¿Mande?!

Los medios silencian, los soldados no se acuerdan o callan, los capellanes ¿qué dicen los capellanes castrenses? ¿La Conferencia Episcopal? Los católicos no saben, no contestan. Es tan así que he llegado a dudar de que el tema interese a las propias Fuerzas Armadas: JEMAD, JEME, AJEMA, JEMA, Cabo de Guardia…

Sé que esto que digo es muy duro, pero díganme ustedes razones para no decir lo que digo, para no dudar de esta larga travesía por el desierto espiritual en los ejércitos. Un nombramiento tan sencillo crea una singular duda que puede que tenga sus razones. La necesaria atención espiritual no queda abandonada porque los ejércitos cuentan con una plantilla de sacerdotes entregados en alma y corazón a sus soldados. No es ese el problema, que también, ya que el mando se requiere hasta en la sacristía, sino la falta de respuesta ante un nombramiento necesario del que, tal y como están los tiempos (políticos), uno duda de si hay razones alejadas de esa atención espiritual para que no se produzca el nombramiento y este se convierta en una arma más política que espiritual. Eso es lo que conviene aclarar. Ha pasado demasiado tiempo y el nombramiento no se produce.

Los capellanes, el Páter, llevan con nosotros desde los Tercios de Flandes curando, consolando y acompañando. Ellos también necesitan un guía en su labor y ese es el Arzobispo Castrense, al que se echa de menos.

La Cruz y la espada, Cruz de San Andrés que abanderaba el veterano y valeroso alférez, un referente como el capellán que recorría los frentes con la estola y su Cruz en la mano dando consuelo en el último de los suspiros.

Lo he dicho: Cura, consuela y acompaña.

¿Hay algo que lo impida?

Miren y divulguen. Es la labor del Arzobispado Castrense y de sus soldados: el Páter, que lo es del alma.

Dejo en su recuerdo el caso del soldado Cristo Ancor Cabello Santana 

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2021

 

CONFINAMIENTO INCONSTITUCIONAL Rafael Dávila Álvarez

En una democracia las cosas no funcionan a capricho del que gobierna, sino con respeto a la Ley. Eso está muy bien, pero la clase política, que hizo la Ley, se lo pasa por el arco del triunfo.

Ni el confinamiento ni el cerrojazo al Congreso de los Diputados fue legal. Quitarse la responsabilidad y señalar a otros es inmoral. Las dos cosas han sido sentenciadas por el Tribunal Constitucional que son los que legalmente la interpretan.

¿Consecuencias? Ninguna para los inconsecuentes. Si usted se equivoca con la Administración puede prepararse para el calvario legal al que le someterán los administradores.

Estos años de pandemia todo ha sido una farsa, lo dice el Tribunal Constitucional: hemos estado sometidos a un recorte de nuestros derechos fundamentales. Pensé que eso era un delito, pero por lo que veo no es que no lo sea, sino que no todos somos iguales ante la Ley. Ser político es equivalente a ser irresponsable, que todo queda en manos de ese verbo tan gaseoso: gobernar.

Nos han robado, hablando en román paladino, dinero y libertad, uno en metálico y otro, lo que es más grave, en el mayor de los derechos fundamentales.

No pasa nada.

Se lo diré con palabras muy graves, pero que todos entendemos y ellos más que nadie: el Gobierno que tenemos en estos momentos en España cree que es fácil engañar al pueblo con esa liturgia, vieja conocida, que predica la revolución socialista consistente en decir que lucha por la igualdad económica y la realidad es un recorte de las libertades civiles.

Ese es el secreto. Se constituyen en una Religión: el término tiene todo el sentido de ir en mayúscula. Tan es así que estos nuevos religiosos hacen temblar —¿dudar?—hasta al Papa: Populismo.

Pero el mundo es tan viejo que es difícil engañarlo.

En la Apología de Sócrates Platón describe su despedida con una predicción: «Ahora dejadme predecir lo que os va a suceder a vosotros que me habéis condenado, pues estoy a punto de morir y en estos momentos es cuando los hombres están más dotados del don de profetizar. Os predigo que después de mi muerte caerá sobre vosotros, ¡por Zeus!, un castigo mucho más duro que el que me acabáis de infringir. Me habéis condenado con la esperanza de quedar libres de responder de vuestros actos, pero os profetizo que las cuentas os van a salir muy al revés: cada día aumentará el número de los que exijan explicación de vuestros actos, a quienes hasta ahora yo he podido contener, aunque vosotros no lo advertíais, y tanto más duros serán cuanto más jóvenes y, por ello, más exigentes; por eso viviréis aún mucho más enojados. Estáis muy equivocados si creéis que la mejor manera de desembarazaros de los que os recriminan es matarlos. No es éste el modo más honrado de cerrar la boca a quienes os inquietan; hay otro mucho más fácil: no perjudicar a los demás y mejorar la propia conducta en todo lo posible».

Se despide Sócrates con una petición para el futuro, para los hijos que vienen: «Y si presumen de ser algo, sin serlo de verdad, reprochádselo como yo os he reprochado, y exigidles que se cuiden de lo que deben y que no se den importancia, cuando en realidad nada valen».

Digo, que no soy Sócrates: ¿Quiénes os habéis creído ser?

REVELACIÓN

Sol vencido te regala,

en la tarde de otoño,

el poder y la gloria.

Mira tu alargada sombra:

nunca serás más grande.

(El Precio, antología poética José Jiménez Lozano)

Después de calmar mi furibundo enfado leo a Sócrates y al volar en el sueño de don José llego a la conclusión final: estos personajes nos roban la cartera, la de los valores, y nos da igual.

Hay que hacer un juicio sobre la cartera de valores, que son ¡tan distintos! Ya saben a los que me refiero cuando digo que nos los roban. Ahí está el problema: nos da igual, ¿o hemos gastado los valores?

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 0ctubre 202

EL ESPÍA QUE SURGIÓ ¿DEL FRÍO? Rafael Dávila Álvarez

 

CNI Centro Nacional de Inteligencia

LOS ESPÍAS

Conocí a uno (puede que fuese huno) que al llegar fin de mes las cuentas no le salían porque pedía más dietas que días tenía el mes. Lo justificaba de esa original manera porque decía ser espía y por tanto tener dos trabajos, el de las dietas y el otro con el que las camuflaba. Nunca se supo si era sicofanta o valido que ambicionaba la riqueza. Suele pasar cuando juegas a los dos oficios, el de adulador y el otro. El viento les guía.

En un momento eres y en otro lo contrario, pero no se puede estar así toda la vida. El pagador cae en la cuenta de que no le salen las cuentas, va y lo cuenta.

PICAR ALTO

Con el rollito de los espías se han escrito muchos libros. El CESID levanta pasiones y el CNI recientemente las ha levantado y picado alto. Como Villamediana, pero sin el título que deseaba. Entonces no existían los papeles del Cesid, que es hacer un pan como unas tortas, como para creerse que aquí se investigara algo más allá que de cintura para abajo, que eso del cotilleo impera, pero allá cada cual, que con su pan se lo coma.

Poner una vela a uno y a otro es un juego muy de los espías, es el juego que dictan ahora, tiempos modernos y de cambios, y de espías, por lo que vemos, que decía mi admirado amigo Sunzi que «Entre los funcionarios hay hombres de mérito que han sido destituidos, hay otros que han sido castigados por haber cometido errores. […] Los hay que, injustamente, han sido relegados durante mucho tiempo a funciones modestas, los que jamás han accedido a puestos de responsabilidad y aquellos cuyo único deseo es aprovecharse de los periodos turbulentos para ampliar su poder personal. Los hay de doble faz, inconstantes y pérfidos, que siempre esperan ver de dónde sopla el viento».

Pues a lo mejor se le entiende y se me entiende.

AMIGO O ENEMIGO

Sopla el viento furibundo, que todo pertenece al viento, y provoca tempestades que hacen cambiar editoriales, con los huracanes que vuelven a las redacciones encharcadas del lodo de la modernidad y, ¡oye, que no se vende un ejemplar!, ¡a ver que hay por ahí que cause escándalo!; buscar un buen guion, que eso es lo que importa, escribir el que venda más y mejor; ¿qué dices de línea editorial?, ¡¿de qué me hablas?!

La Corona y Franco son los temas preferidos. Eso sí que mola, El Pardo, y la Zarzuela que es un género muy popular, como Doña Francisquita.

Al tratarse de vientos que soplan, me llega uno que dice que hay barra libre para que se dispare en todas las direcciones sea quien sea el que caiga, amigo o enemigo, que el IFR (Identification Friend or Foe) ya no es válido y las Reglas de Enfrenamiento están en los quioscos sin que nadie las compre.

En fin que ya uno no sabe si el espía que quería ser algo más, o el de ahora, o el anterior, o quién sea, y si todo es por el régimen o contra el régimen, pero los meses siguen teniendo los días que tienen y cobrar por ser una cosa y la otra a la vez ni siquiera en las eléctricas lo admiten ¿o ahí sí? Como les decía en el camarote de los hermanos Marx todavía hay sitio.

¡En las redacciones entra cada cosa!

Como en los Consejos de Administración. Del frío no. Ande yo caliente y ríase la gente.

P. S. Dedicado a mi amigo el espía. Pero vete tu a saber si es amigo o no, que siempre espera ver de dónde sopla el viento para inclinarse como el junco.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 octubre 2021

PRESUPUESTOS DE DEFENSA Y OTANISTAS DE SALÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Alguien todavía, incluso militares de excelente nivel y metódica preparación, con pocas armas a sus espaldas, piensa que España es algo y alguien en el conjunto de la Defensa Europea y por tanto mundial. Nada ni nadie. ¿Es esto importante? Pues miren cuando te sientas en cualquier mesa de negociación, sea para una u otra cosa, para defender una frontera o para vender naranjas, lo primero que se preguntan los interlocutores es eso que viene en los libros de historia y enseñan en la Escuelas Diplomáticas y Militares: ¿Cuántas Divisiones tiene…?

Por otra parte es difícil olvidar la postura de España ante estas cosas tan absurdas de la Defensa. Solo recuerdo tres momentos. Hay muchos más. Todos indefendibles a la hora de sentarse en una mesa de Defensa, Política Exterior o Comercio.

1.- El proceso de entrada de España en la OTAN.

2.- La vergonzosa retirada de España de Irak  junto a la proclama desde Túnez instando todo un presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a la retirada de las tropas aliadas, humillando a su nación e insultando al resto.

3.- Esta es conjunta: Zapatero-Sánchez.

3.1.- El grave insulto del señor Zapatero a los Estados Unidos de América al no levantarse al paso de su bandera, la de todo el pueblo norteamericano. El señor Zapatero nos condenó al tercer orden y el mundo nos mandó más allá del Atlántico.

3.2.- El señor Sánchez lo arregló: «Sobra el ministerio de Defensa».

Sé que nuestra ministra, doña Margarita Robles, hace lo que puede y debe y que en Europa-OTAN es bien recibida por su talante y comprensión del problema. Ya saben que donde hay patrón no manda marinero. Un verdadero sacrificio el de la ministra este de nadar contracorriente.

En Europa no cuentan con nosotros: militarmente. De lo otro no entiendo, pero creo que aún menos.

Les voy a refrescar la memoria de aquello que se llamó «La polémica atlántica», cuando España se situó en el papel secundario que le correspondía hasta llegar al terciario que le corresponde.

La polémica era muy pobre por parte de España. Iban de la mano la entrada en el Mercado Común y en la OTAN. Reconozcamos que siendo el interés mutuo, en la Comunidad Europea les resultaba incómodo tener que hacer un hueco para incluirnos. El planteamiento español y las exigencias era infantil, demasiado elemental para una negociación: ayuda en la defensa de Ceuta y Melilla y la devolución de Gibraltar. Ante eso nos encontramos con el insalvable muro negociador que impuso la CE, y la OTAN.

Ni Suárez (conocida su actitud como «síndrome del Estrecho de Ormuz») estaba ni se le esperaba y Felipe González seguía la política de su partido: «se declara hostil a la existencia de bloques militares». En 1976 denunció la renovación de los acuerdos de las bases militares y en 1979 se declaraba opuesto al ingreso de España en la OTAN. Algo que reiteró el PSOE en su Congreso de 1981 (ya en 1977 Felipe González y Alfonso Guerra viajaron a Moscú donde se pronunciaron «contra los bloques político-militares» y aceptaron no apoyar el ingreso de España en la OTAN, obteniendo así el apoyo del Kremlin).

España se convirtió en miembro de pleno derecho del Tratado en mayo de 1982 con el Gobierno de UCD presidido por Leopoldo Calvo Sotelo.

En 1984 y ante el «no hay más remedio» el PSOE ataca a UCD, pero no por el ingreso en la Alianza, sino ahora por la forma en que se ha hecho, lo que supone al menos un paso al frente.

España se convirtió en el miembro número 16 de la OTAN el 30 de mayo de 1982 y en marzo de 1986, tras un referéndum consultivo en el que ganó el “SÍ”, inició su participación en todos los comités y grupos de trabajo, con excepción de la estructura militar. La plena incorporación de España en la estructura militar integrada tuvo lugar el 1 de enero de 1999.

Así nos plantamos en Irak, como socios fiables, queríamos dar un definitivo avance a nuestra posición internacional. La fidelidad y lealtad a los compromisos fue rota y eso no se perdona ni se olvida: la retirada de Irak y la ofensa a la bandera de uno de sus principales miembros: los Estados Unidos de América.

Sobramos. Hay razones para que ese sea el sentimiento que recibimos. Recuerdo lo que ya les he dicho más de una vez. En la historia de la OTAN jamás el presidente del Comité Militar de la OTAN ha sido un oficial general español, por mucho que lo hemos intentado. ¿Por qué?

España por mucha cumbre de la OTAN que aquí se vaya a celebrar sigue estando en la cola de un tren que está en proceso de cambiar la máquina y en búsqueda de una nueva energía que lo impulse, y España, su Gobierno ¿solo? en estos cruciales momentos, sigue pensando en la ONG con pistolas.

Unos ejércitos no se construyen para emergencias y protección civil, aunque quede muy bonito de cara a la galería.

Miren las estadísticas y los presupuestos de Defensa.

Presupuestos que cuentan para su aprobación con aquellos socios: los de las pistolas. Esas sí son armas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2021

 

CRUCEMOS EL RUBICÓN. AUT CAESAR AUT NIHIL: O CÉSAR O NADA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Llevan la Kitchen al Congreso de los llamados diputados ¡lo que hay que oír!: «Al Rey hubo que inyectarle hormonas femeninas».

También se oyó un buen día: ¡Manda huevos!, que esta España nuestra es de huevos o no es.

El Congreso de los llamados diputados cocina con huevos, ¿podridos?

A Franco, dicen, le faltaba uno (un huevo quiero decir y lo dicen ¿los que se lo han visto?) y su hija no era su hija, pero mandó o manduvo mucho.

Esa es la historia que nos gusta ahora, la de cintura para abajo, la del espionaje piojoso para los que no han leído. Y lo mismo da la izquierda que la derecha. Se juntan en un abrazo mortal.

Francesco Guicciardini, padre de la historiografía moderna, en su obra Relazione di Spagna, dice que preguntó a Fernando el Católico: «¿Cómo es posible que un pueblo tan belicoso como el español haya sido siempre conquistado, de todo o en parte, por galos, romanos, cartagineses, vándalos, moros…?» A lo que el rey contestó: «La nación es bastante apta para las armas, pero desordenada, de suerte que solo se puede hacer con ella grandes cosas el que sepa mantenerla unida».

Alejandro VI, el Borgia, el valenciano Rodrigo de Borja, VI de los Papas Alejandrinos, era de hormonas, vilipendiado entre otras cosas por su sexualidad, tuvo cuatro vástagos y algunos más, pero fue un hábil gobernante en la lucha contra las potencias europeas por hacerse con el control de la península italiana. De él se cuentan solo los secretos de alcoba y las intrigas que parecen de muerte y nada del descubrimiento del Nuevo Mundo, la condena de Savonarola o evitar el saqueo de Roma, entre otras cosas que hizo, pero no hizo.

Su hijo César Borgia fue un gran soldado que venía de la imposición de ser Cardenal. En Viana (Navarra) se conserva una placa sobre los que se creen sus restos después de tanto entierro y desentierro.

En España se juega a dos cosas: a indagar en el sexo, siempre del contrario, y a desenterrar los huesos del que uno piensa que fue su enemigo (o amigo traicionado). «Me gusta un cementerio de muertos bien relleno…».

Muertos que quedan en el olvido, y que se les alinea en un bando u otro en función de los pagados historiadores del momento. Del Presupuesto.

Todos cobran del Presupuesto. Pasen y vean como España está a merced de los terroristas. Antes daban un tiro en la nuca y ahora hurgan en el bolsillo del contribuyente para con ello liberar a 200 asesinos, que sumados a los 377 asesinatos que están sin esclarecer es el punto final de su victoria.

¡Victoria! Finge negociar una guerra aquel que ya la ha perdido. La perdimos. Gana la ETA y su campaña: que emprendió uno que fue presidente del gobierno señalando a los asesinos como hombres de paz. El señor que mandaba y negociaba la traición.

César Borgia llevaba grabado en su espada: Aut Caesar Aut nihil: O César o nada.

Ya somos una legión

los que dispuestos estamos

a cruzar el Rubicón.

Hemos aprendido que esta España de ahora es una traición.

«Yo era César Borgia,

César por hechos y por nombre;

o nada o César, dijo: una y otra cosa fue».

Leo en la novela de Gabriel Albiac, Dormir con vuestro ojos: «Aquel era un tiempo de guerra. Como todos. Los hombres llaman paz a los minúsculos intervalos en los cuales se aprestan a afinar los engranajes de la próxima batalla».

No tengan miedo. Crucemos el Rubicón con César. Tendremos que buscarlo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

COSAS DE LA GUERRA CIVIL. FRANCO PRIMER CABALLERO MUTILADO DE GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En el fragor de los combates en la guerra civil española no se detenía la administración de los temas más cotidianos y domésticos, los del día a día.

En enero de 1937 fue creada la Dirección de Mutilados, encargada, a su vez, de organizar el Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria. Su creación se decía era para asegurarle el porvenir a cuantos sufrían inutilidad para el trabajo o mutilación como consecuencia de las operaciones de campaña. El 5 de abril se aprobaba el Reglamento Provisional del Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria que se encabezaba con el nombre «del inmortal genio de la Letras Españolas, Miguel de Cervantes Saavedra, mutilado en el combate naval de Lepanto». En su artículo nº 1 decía: «La Patria acoge bajo su protección y amparo a los individuos pertenecientes a los cuadros de los Ejércitos de Aire, Mar y Tierra y a las Milicias, y a cuantos a consecuencia de la actual campaña, y por la liberación y engrandecimiento de España y en lucha contra el marxismo, resultaron mutilados o heridos en las condiciones que establece el artículo siguiente, en la prestación de servicios de guerra, encomendados por orden superior o prestados espontáneamente si hubieran redundado en beneficio de la campaña…».

Al frente el general Millán-Astray que no tarda en darle sus características y vida al Cuerpo. Una de sus ideas fue integrar al Generalísimo Franco en dicho Cuerpo. No hay gran seguridad sobre el efecto que este nombramiento causó a Franco y si le hizo gracia la propuesta ya que Franco fue herido de guerra (África, El Biutz 29 de junio de 1916), pero no mutilado.

En mayo de 1938, Millán-Astray dirige carta a su compañero de promoción, entonces ministro de Defensa Nacional, el general Dávila, a la que acompaña instancia oficial en la que en nombre del Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria propone nombrar al Caudillo Primer Caballero. Tanto en la carta como en la instancia, el general Millán-Astray evita nombrar a Franco como mutilado y se limita en su propuesta a que sea el «Primer Caballero» y reciba el recién creado distintivo de «Caballero Mutilado de Guerra por la Patria». Además de alabar las virtudes de Franco dice Millán-Astray que Franco debe figurar en cabeza de cualquier Orden, militar o civil.

Alega en su valor el mérito propio para ostentar tan preciado distintivo, porque también tuvo el honor de verter su sangre en gravísimas heridas recibidas en los campos de batalla en África. La realidad que después del nombramiento no fue un distintivo usado por Franco.

En 1976 se reorganiza el Benemérito Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria y en 1985 llega el momento de su extinción al declararse que ya no podrán ingresar en él ninguna persona que se lesionara a partir de esa fecha y en 1989 queda extinguido oficialmente pasando sus componentes al retiro.

Al que su vida le entregó…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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24 octubre 2021

PUTÍN Y LA OTAN: DECISIÓN E INICIATIVA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Jefe

«La manera segura de perder una guerra es dejar la iniciativa al enemigo. Y la manera más segura de no cargar con una iniciativa equivocada es no tomar ninguna y enjuiciar desde retaguardia las que el otro toma en el frente» (Cardenal Suhard. Del libro Los curas comunistas de José Luis Martín Vigil).

Nunca te fíes del general que dice que está muy ocupado, eso lo conozco, e intuyo que pasa entre muchos altos funcionarios de la gobernanza que por no hacer nada aparentan lo contrario.

Mientras más alto puesto ocupas el trabajo es menor, a cambio de que hagas el tuyo bien hecho y ese consiste en tomar decisiones. Eso es todo y lo es todo.

Llevo selladas las palabras: «El jefe ejerce el mando con plena responsabilidad que no puede compartir con nadie, y su atribuciones no reconocen más límites que la fidelidad a la misión que le haya sido encomendada y el respeto a la doctrina»

Muchas son las veces que dudo a la hora de escribir. La técnica no es difícil y no hay que decir mucho. Depende de quién lo diga, ni más alto o más bajo, sino de quién lo diga. Con una sola palabra creó Dios el mundo. No es esa la cuestión por tanto. Sino decidir.  Para ello es necesario llevar la iniciativa. Mejor que aciertes porque si no es así, no solo no crearás el mundo, sino que este se te vendrá encima.

Guerra y paz

La guerra y la paz son fruto de una decisión, una sola que suele ser la de uno, aunque concurran muchas circunstancias. Solo uno es el que dirige a los diez mil. Jenofonte es la historia.

No todo el mundo está capacitado para alcanzar ese lugar nada privilegiado, pero hoy parece lo contrario y son las campañas de publicidad la que por propios intereses elevan a los lugares de máxima responsabilidad a marionetas perfiladas, pintadas y acomodadas al lujo del puesto y es el espejito mágico su visita cada amanecer y al terminar el día.

Lo peor de la decisión no es no tomarla, sino tomar la equivocada e insistir en el error, y eso es lo que ocurre con demasiada frecuencia. Hombres sin la preparación y la fuerza moral necesaria, la que deberían tener, ocupan los puestos de mayor responsabilidad sin asumir el riesgo y fatiga que ello debería suponer y sin asumir su escasa preparación.

Cuando se escribe se torea de salón, es como los juicios que los políticos emiten desde la retaguardia y les lleva a tomar decisiones a remolque de la iniciativa del enemigo.

Los tiempos son de riesgo y hay amenazas a la vista. No sabemos cómo será la guerra del futuro, pero hay indicios porque la guerra ha estallado en sus primeras fases y ahora hay una valoración de los hechos para ver como se lleva a cabo el siguiente ataque.

Una de ellas muy significativa se desarrolló en Crimea. Aún está latente, aunque detenida. Le salió como quería.

Putin, Borrell y la OTAN

La OTAN despliega en las fronteras rusas. ¿Para y por qué?

Putin amaga, aunque todavía no pega. Cada día es un hombre más misterioso e inaccesible. Más alejado; de Europa sobre todo, que no es una y hay unos que deben estar más preocupados que otros.

Por lo pronto Putin decide y no lo permite al adversario; él no pierde la iniciativa. Le sale bien.

Por otro lado se ocupa de lo que debe cuando otros dan pases en el salón de sus elegantes palacios.

No estaría de más que la primera iniciativa europea fuese sentarse con Putin y pedirle que nos explique cómo lo hace.

La política Europea está necesitada de una profunda revisión que debe empezar por jubilar al alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el señor Borrell.  Ganaríamos todos. Incluso él.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 octubre 2021

DIGNIFICAR EL OFICIO DE SOLDADO: ASIGNATURA PENDIENTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El oficio de soldado

Dignificar el oficio de soldado. ¿Suena extraño?

Yo comprendo que no sea un tema de interés general. Debería serlo. Los soldados tiene pocos cauces legales para manifestar su precaria situación, pocos altavoces, y tampoco son muchos los oídos dispuestos a escuchar. Ante las distintos comentarios que me llegan debo hacerme eco de la tristeza ante el futuro laboral de estos hombres de honor, valor y servicio callado, eficaces y de absoluta necesidad: los soldados.

El cambio del ejército de reemplazo al profesional se hizo sin pies ni cabeza, de manera precipitada, sin consultar con los que saben: los militares. La frivolidad de la medidas adoptadas, y la precipitación con que se tomaron, hizo que los ejércitos y la Armada (esta de manera más acusada) estuvieran un largo tiempo inoperativos. Demasiado tiempo, el suficiente para desarmarlos, hipotecarlos, e incluso tiempo para vaciar su espíritu. Consecuencias que aún sufrimos. Camino de inventar otra cosa distinta a un Ejército.

La recuperación es lenta y el futuro muy incierto. Se resume o tiene su paradigma en el soldado que a los 45 años se encuentra en la calle sin oficio ni beneficio. El ministerio de Defensa es consciente del problema y se lucha por buscar una solución que sabemos no es fácil. Se está en ello y toman medidas, a todas luces insuficientes, aunque se les facilite el acceso a otros cuerpos y se les forme para reintegrarse en la vida civil. No es suficiente. La inseguridad vive con ellos.

La sociedad española está obligada a buscar una solución. Las hay. ¿Qué son difíciles y que el tema de la edad hace que no puedan permanecer siempre como soldados? Es discutible. Lo hemos explicado por activa y por pasiva y dadas las cifras y datos sobre la cantidad de puestos de trabajo que hay en los ministerios, en concreto el de Defensa, y en algunas unidades donde la edad no es determinante, está claro que existen lugares y procedimientos para ubicarlos. Lo que no parece muy alentador para un hombre de servicio, de servicio de riesgo mal pagado, es que ahora le aplaudan cuando se juega la vida, por ser el primero ante el máximo riesgo y luego tener que mirar a la guardia civil o a la policía, para poder ingresar en ellas y asegurarse el futuro porque en su ejército no tiene sitio. Vamos que le echan. Cualquier empleado público tiene su futuro asegurado; menos los soldados.

Soldados al paro

Es un empleo seguro (laboral) el de guardia civil o el de policía, nacional o municipal, también el de bombero, pero no lo es el de soldado, ni de armas ni de emergencias. El primero el soldado de armas, lo tiene más difícil porque su oficio ha sido empuñar un arma y encuadrase en una unidad para el combate. Futuro desasegurado.

Todavía sigo sin entender como nadie ha dado un paso al frente para solucionar el tema de la profesionalidad combinada con un voluntariado y a la vez devolver a su lugar a aquellas escalas tan necesarias como era la de la Legión que tan excelentes resultados dio.

Algún ministro, muy de la tropa, muy militar él,  se cargó el futuro y las ilusiones y los demás solo asentaron el edificio mal construido, en ruinas. Claro que ahora estamos más por la destrucción de España y con ello la de los del artículo 8, a los que hay que dar otra misión y dedicarlos a las tareas domésticas para después de halagarlos unos años mandarlos a la cola del paro.

Aquí la más principal hazaña es obedecer: ni pedir ni rehusar.

¿Otros lo harán? Muchos pensamos; otros decimos. Nadie hace.

Podría darse el caso, hipotético, digo yo, que España, la del futuro que se ha empezado a construir, no necesite soldados, sino que haya que seguir la teoría del actual presidente del Gobierno y suprimir el ministerio de Defensa para dar paso al de Emergencias. Sí. Estamos muy necesitados. Estamos ante una verdadera emergencia nacional.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 octubre 2021

LEYES PARA EL ENFRENTAMIENTO CIVIL, HISTÓRICO Y MILITAR Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Histórica

Ley de Memoria Histórica, que no se llama así —a ellos mismos les avergonzaba el nombre—, sino Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.

Perversión de ley. La ley no debería ser necesaria si la sociedad fuese justa, equitativa y racional, y para ello ha habido gobiernos de uno y otro lado, de perspectivas distintas ante una única historia, que han debido actuar con esa justicia y equidad que obliga a reparar todo aquello que lo exigiese, ya fuese perdón o reconocimiento, algo en lo que todos estamos de acuerdo. ¿No lo han hecho?

Juan Negrín Cabrera

Porque yo recuerdo que el año 1995 mediante acuerdo transaccional entre el Estado y los herederos de Negrín estos recibieron del Estado español: 287.000.000 de pesetas, «y así evitar toda controversia o litigio judicial que llevaría implícitas evidentes y grandes dificultades». ¿Dificultades? El tema era según aludía el acuerdo «Como consecuencia de la incautación y administración judicial de 105 bienes integrantes de la herencia de don Juan Negrín Cabrera, durante el tiempo en que estuvieron en esta situación por aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas». Alguien debería aclarar el asunto de acuerdo político tan costoso para todos. ¡Menuda reparación!

Pero la historia como tal es otra cosa y contarla es necesario. Con verdad y sin odio.

Tuvo que venir un indefinible personaje, y su sucesor, a implantar de nuevo el enfrentamiento, la división y escribir una historia, que desconocen, para lo que dieron orden a manipuladores de su redacción.

Ahora ante la escasa penetración de sus mentiras, del odio que quieren inyectar, recurren a ahondar en el tema, más y más dañina ley — ¿Memoria Democrática?— que es fuente de votos entre los rescoldos que nunca han querido apagar. Vuelven a la carga con otra ley que acrecienta la división y se acerca a la inquisición intelectual que padecerán, incluso con la cárcel, aquellos que escriban fuera del dictado del dictador.

En fin que reparar, lo que se dice reparar, pues eso, a Negrín, ahí es nadie. La historia nada tiene que decir, pero no callará. Tarde o temprano resurgirá.

Estas cosas de la reparación histórica son como lo del Descubrimiento. Obedece al poderoso dinero de malos incultos que las lanzan y a los tontos incultos que las reciben, y entre medias está la pasta de quienes con ello viven, y muy bien.

Miren la verdad de esta historia que unas leyes sectarias quieren imponernos es la de un Rey, Alfonso XIII, que expulsaron de España y declararon reo de delito y así, de camino, desaparecía de un plumazo (o de un balazo): la Corona.

Expulsado y perseguido. ¿Por qué? Eso no lo cuentan tal y como fue: convirtieron unas elecciones municipales en un plebiscito. Es decir como si las últimas elecciones autonómicas en Madrid ganadas por Isabel Díaz Ayuso las convirtiésemos en eso, un plebiscito en España, y la hiciésemos presidenta del Gobierno o incluso reina. Eso es lo que ocurrió en 1931 que se llevó puesto a un rey y a la Corona entera, a pesar de haber perdido los republicanos. Claro que para aquella izquierda el voto no era igual, que unos valían más que otros. Muy propio. Después la cosa se amaña con una buena propaganda, agitprop incluido, bien aderezada, una nueva Constitución y a correr. Así fue entonces. ¿Volverá a ser así? Si el curso de la historia, de aquella historia, hubiese sido otro, hoy sería otra España, o lo estaríamos contando de otra manera. Como puede ser que dentro de unos años sea otra España, otro nombre, otra manera.

Hoy lo que es, y no lo que se cuenta, es que echaron al Rey y se montaron una República. Los del Pacto, el de San Sebastián, y así hasta que en el año 1934 como había ganado la derecha, o sea, los que no habían firmado el Pacto, el de San Sebastián, como ahora, «a esos ni agua», pues dieron un golpe de Estado.

Que la derecha no gobernase era el pacto, y el golpe de Estado, y para que no hubiese dudas, cuando vieron que eso no se cumplía, de nuevo convocaron sus elecciones, estas sí, republicanas, pero menos, sino suyas y para ellos, y engañaron de nuevo; y no ganaron, pero como si ganasen. Porque mandó la calle, la suya, la guerra callejera, tanto que hasta las fuerzas de seguridad, varias y distintas, que eran la policía, o sea los representantes de la ley y el orden, que deberían hacerla cumplir y cumplirla, asesinaron al líder de la oposición y se quedaron tan a gusto porque hasta se retiró de su pesquisas al juez que le correspondía investigar; y no hubo más. Hubo que se habían quemado iglesias y asesinado a curas y monjas, y a cualquiera que diese indicios de cultura religiosa o no, sino de otra, pero cultura. A tiro limpio por las calles era la forma que querían imponerse los nuevos ganadores. Hubo movimientos militares y avisos, y se dijo: ¡cuidado!

El crimen estaba en la calle y por nada y sin nada eras víctima del pistolón.

La Guerra

Al grito de ¡Viva la República! y el de ¡Viva España! unos militares dijeron ¡basta!, pero les contestaron que de eso nada que se disolvían las unidades y las armas para el pueblo. Claro que el pueblo al que se referían eran unos cuantos, porque el pueblo, el que es el pueblo, más bien se asustó y se quedó en casa a esperar.

Cuando ese pueblo suyo, el que ellos proclamaban, tuvo las armas, se iban a la sierra de Madrid como si fuese la verbena y la caseta del tiro al blanco y luego volvían al barrio a bailar o a dar a alguno el baile con paseíllo incluido, y en Barcelona ni te cuento, allí no se movía ni el Mediterráneo, hasta que los comunistas por un lado, los anarcosindicalistas, que se llevaban a muerte entre ellos, todos contra todos, se dieron cuenta que así no ganaban una guerra y dijeron: disciplina.

Como había pistoleros, muchos venidos de fuera, pero de oficio pistoleros, que se incrustaban hasta en las instituciones, como entre los asesinos de Calvo Sotelo, pudo imponerse una cierta disciplina de matón. Fue cuando un mono como uniforme y pistolón al cinto te convertía en jefe, y se erigieron en jefes del pueblo, su pueblo armado, y a todo el que por allí pasaba, por Francos Rodríguez, por ejemplo, o por la Castellana, se le armaba o se la armaban.

Por el otro lado, los otros, se pararon en las puertas de Madrid a ver lo que pasaba y como allí pasaba de todo y nadie abría, se fueron a llevar a cabo la aproximación indirecta, que ya caerían los de Madrid ellos solos.

Claro no podía ser de otra manera. A los primeros que mandaban o creían hacerlo, en Madrid y Barcelona, y en Valencia y en Bilbao, y otros lugares así, los anarcos se los quitaron de encima por ser sociocomunistas y entonces pusieron a otro socialista más comunista y que creían que cumpliría mejor el papel. Pero claro los había en Aragón del bando anarcosindicalista de pistolón, y en Cataluña más de esos y de los otros, más fieros. Era un lío a ver qué pistola mandaba mejor y era más rápida. C.N.T, P.O.U.M, F.A I, o Amigos de Durruti, y muchos más que menos hacían la guerra por su cuenta y siguen en ello, y son más conocidos, pero también menos porque se esconden mucho mejor.

En Vizcaya y Guipúzcoa estaban unos que hacían la guerra sin querer hacerla y eran de derechas y con capellanes castrenses, pero muy suyos y dijeron que ejército solo el suyo que lo manda el suyo «el Aguirre este nuestro que le hacemos general» y que nada de Santander, traición al canto, y se pusieron a pactar con los italianos, fascistas, muy de su cuerda, y con el Papa si necesario fuere, y los pillaron; claro.

Pues eso: un lío porque había muchos y todos eran distintos y pensaban, pero no todos, y enfrentados, en uno y otro sitio, y así no se podía hacer la guerra decían los militares profesionales de los que los milicianos no se fiaban porque mandaban y había que obedecerles.

Entonces en Barcelona no tragaban con los de Madrid-Valencia, indisciplinados decían, y se lio en las calles entre unos y otros hasta que dijeron que socialistas no, ese Largo pues largo de aquí, comunistas tampoco y anarcosindicalistas tampoco. Hasta entre ellos se mataron como al camarada Andreu. Andreu Nin. Y llegó Negrín que era de todo, era Negrín, y todo fue a peor; ¡velay!

Las cosas no pintaban oros, sino bastos, y en el Ebro un general que hasta entonces era solo jefe, pero comandante de los de Estado Mayor, o menor (depende), Rojo algo rojo, se puso al mando de tres de los del pistolón, elegidos por él,  Casado, Líster y Tagüeña y se encontró con el Ebro a la espalda y un poco más allá el Mediterráneo. Agua por todas partes. Y la tropa, pues eso, tropa, carne de cañón, que casi ninguno emigró a México y sitios así.

Se aguó la terrible fiesta y los suyos dijeron ¡basta!, nos rendimos, pero como eran distintos, que ni entre ellos se entendían, unos huyeron otros, los más, abandonaron a sus tropas y otros no supieron qué hacer. Los más jefes, de todos, los jefazos, huyeron. Valientes como ninguno su ejemplo llega a nuestros días.

Aquello fue muy duro: perder de aquella manera. Luego, además, había que contar como fue la pérdida, y es por lo que alguno no lo admite y quiere empezar de cero.

Esto fue y es la primera parte. Que cada uno lo cuente como quiera, pero alguno debe darse prisa en hacerlo porque vienen.

Son muchos y distintos y, aunque cada uno vaya a lo suyo, lo que tienen claro es contra quién vienen. A eso le llaman ley de la memoria o memoria democrática, que vaya usted a saber de lo que se acuerdan los que la redactan.

¡Velay!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

18 octubre 2021

Blog: generaldavila.com

 

CONMEMORACIÓN DEL CENTENARIO DE LA CAMPAÑA DE MELILLA. ANNUAL 1921 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El General de Ejército D. Amador Enseñat y Berea, recién nombrado JEME. ha querido que su primer acto de carácter militar sea el homenaje a los miles de soldados que lucharon y murieron dando su vida por España en la Campaña militar de Melilla en 1921 de la que se celebra el Centenario. Un Centenario que había pasado desapercibido institucionalmente y que ahora se recupera en una ceremonia celebrada en nuestra eterna ciudad de Melilla y que a pesar de la poca repercusión mediática queremos resaltar aquí porque: es la conmemoración de mayor relevancia militar de todo esta año 2021 que termina.

El pasado sábado día 17 el nuevo Jefe del Ejército de Tierra presidió en Melilla el homenaje para corroborar que la historia militar la componen y la estructuran nuestros soldados y por tanto seguimos fieles a nuestras Reales Ordenanzas: «Los miembros de las Fuerzas Armadas se sentirán herederos y depositarios de la tradición militar española. El homenaje a los héroes que la forjaron y a todos los que entregaron su vida por España es un deber de gratitud y un motivo de estímulo para la continuación de su obra».

Hace ahora cien años muchos de nuestros compatriotas regaron con su sangre la seca y correosa tierra rifeña donde el deber les exigía aguantar el silencio de aquella incomprendida misión que les llevó a un final aún inexplicado e inexplicable.

La conmemoración militar tiene algo que va más allá de la historia y de las opiniones. Significa que el recuerdo a los que cayeron en el campo de batalla permanece en los anales de su historia y en nuestros corazones a base de recordar los hechos y transmitirlos como enseñanza y ejemplo.

Hace unos meses escribía un artículo sobre el homenaje que un español, en solitario, en La Coruña, rendía honores a los héroes de Annual depositando una Corona de rosas blancas a los pies de la bandera de España que se iza en la antigua Capitanía General. Expresé mi admiración a aquel español al que luego tuve la oportunidad de conocer personalmente: Francisco Vázquez de la Iglesia; y escribí aquello también con un reproche dirigido al olvido, a aquellos que deberían recordar institucionalmente los hechos y no lo hicieron.

Hoy tengo que mostrar mi alegría, la de soldado, y con ello me llega el recuerdo de las primeras estrofas del Himno de Infantería

Ardor Guerrero vibre en nuestras voces

y de amor patrio henchido el corazón

entonemos el Himno Sacrosanto

del deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

Por fin se ha rendido el debido homenaje institucional y restituido la memoria de aquellos que murieron cumpliendo su deber. Hay España por la que rezar y a la que defender. Solo con un gesto se puede hacer más que con mil campañas de desmemoria.

Permanezcan en nuestro recuerdo aquellos que en los confines de la tierra su último suspiro fue un Viva España para morir por España.

Elevemos nuestra oración por ellos.

 El toque de oración inicia el vuelo

y hay en las últimas luces del cielo

algo invisible que nos acompaña,

como si en la quietud de los soldados

estuvieran aquí formados

todos los que murieron por España”

(Coronel Luis López Anglada)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 octubre 2021

 

 

OTANno—OTANsí General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de ideas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

El noruego, actual Secretario General, Stoltenberg, da la fórmula secreta: «disuasión y diálogo». Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Si algo queda para entonces, la próxima cumbre de la OTAN se celebrará en Madrid los días 29 y 30 de junio de 2022.

El presidente Sánchez lo ha anunciado tras reunirse, o lo que sea, en Moncloa con Stoltenberg y ha señalado la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga que diría Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 octubre 2021