LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (1): ANTECEDENTES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Democrática

El tema es de tal importancia que dedicaré esta semana a articular mi opinión sobre lo que considero uno de los mayores ataques perpetrados a la democracia desde aquel añorado proceso de la Transición: la conocida como Ley de la Memoria histórica y que ahora será sustituida por la de Memoria Democrática. El 23F81 a su lado fue un juego de niños que no se sabían la lección ni militar ni histórica. El dinero se escondió cuando vio —una vez más— que «no era eso, no era eso».

En definitiva estamos ante el mayor ataque y robo a la libertad individual hasta ahora conocido. Nos separan y dividen entre buenos y malos. Por cierto; me quedo en el lado de los malos. Tomen nota de mi filiación. Llevan ya demasiado tiempo haciendo listas de unos y otros. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se había determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente.

«El 14 de abril de 1931 una nación, España, cuya forma de Estado era la monarquía, la Corona más antigua del mundo occidental, de la noche a la mañana se levanta republicana y el Rey, sin más, dice que se va, hace las maletas, se embarca en Cartagena y desembarca en Marsella. El barco que le lleva luce la bandera de España roja y gualda; en el momento en que Alfonso XIII desembarca es arriada, izándose la republicana.

Adiós a la Monarquía

Si la situación no era fácil de entender más difícil iba a ser construir a partir de ese momento el edificio del nuevo Estado que entraba en un periodo de provisionalidad que acabó en permanente inestabilidad. Hasta hoy. Aquello que parecía que iba a traer paz y sosiego, evitar el derramamiento de sangre, fue degenerando, día a día, hasta convertirse en la peor de las guerras. Después de 90 años de aquello, nos persigue políticamente, sin conseguir reducir los hechos a una lectura de la historia de la que extraigamos consecuencias, errores, y alcancemos la verdad, sea cual sea, sin arrojárnosla unos a otros, con sentido histórico y documental» (La guerra civil en el Norte… General Dávila).

Difícil reinado el de Alfonso XIII. Por todo; sobre todo por el apoyo que tuvo de los que tanto le querían. Nos vemos abocados a lo mismo.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no me digas que no te aviso…

¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!, exclama Francisco I de Francia, derrotado en Pavía, cuando llega prisionero a Madrid y ve por sus calles a los niños jugando con espadas de madera.

Coraje, valor y honor, nunca nos han faltado. En casi todas las ocasiones era lo único, porque espadas, ni de madera. Cuando eso coincide con la pérdida del honor se alcanzan metas como la actual.

Flandes, Filipinas, Cuba, África. Por allí han pasado las Armas y las Letras: Gonzalo Fernández de Córdoba, el Duque de Alba, don Juan de Austria, Pedro Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Enrique de las Morenas y Fossi; general Martínez Campos, general Weyler, almirante Cervera, Comandante Benítez, y miles de anónimos soldados, « ¡No hay un puñado de tierra/sin una tumba española!».

Honor, coraje y valor.

Canalejas replicaba: — ¡Entonces callen tantos himnos de gloria al ejército, cantadle menos, pero respetadle más!

Hubo nombres heroicos en los dos bandos, generales con honor que entendieron lo que es una guerra y su final. Soldados todos, mientras tuvieron un ejemplo a seguir, si les hablaron de honor y dignidad, cuando no eran forajidos los que ostentaban el mando a base del pistolón que colgaba de su cintura.

Era a España: el respeto. El mismo que acaba en guerra cuando no se tuvo, cuando no se tiene.

¡Tanta gloria!, ¡tantos honrosos nombres! de nuestra historia para ahora ser pisoteados por los cerdos.

 El PSOE

El Partido Socialista Obrero Español conocido por sus siglas PSOE está dando la vuelta al calcetín de la convivencia. Quiere guerra y guerra tendrá. Los mismos que hicieron una cosa hacen ahora la contraria. Ya no les sirve la Transición. «El poder tiene recursos para todo…, ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Debe verse al adversario en toda su plenitud: J.L. Rodríguez y P. Sánchez no tienen plenitud. Simples portatirsos llenos de vanidad, muy fáciles de manejar, uno desde las pasarelas de la (mal)-intencionada inclusión y el otro desde los oscuros conventos.

Bien conocido es que la repetición de la guerra, cambiar los hechos, dio comienzo con la nueva artillería manejada por los cañoneros: se fundaron medios para extorsionar —siguen en ello los accionistas— con misiles que compran los del dinero oculto; es el arma principal del combate porque todos dependen de la política, de colocar a sus generales de plomo, a caballo si es posible —que se lo crean—, en la Moncloa. El monclovita a caballo solo tiene que pasear su grotesca sonrisa y las órdenes ya las recibirá de forma permanente y oportuna para apoyar y proteger a las unidades (ahora conglomerados o algo escondido como empresa) que el dinero debe apoyar desde la acción política, que para eso se le nombra general en jefe, con sede en Moncloa. Es la interpretación nueva de la moral. Ya no sirve la de Confucio en la que «solo los caballeros son aptos para gobernar con criterios morales y competencia intelectual». Esa cualificación moral e intelectual ahora la reparten los bancos del poder en sus oscuras reuniones.

No hay futuro. El camino está marcado y solo queda seguir la senda: «Muchos guijarreros, pocos adivinos» (Zenobio, V, 75; Apostolio, XIV, 68b). Delincuentes.

«No hay que abusar de la Historia», dijo Villaverde en plena Restauración. Temía mirar atrás para agacharse a recoger piedras que lanzar. Munición falseada al dictamen.

Acaba diciendo Napoleón: «Yo vencí a los alemanes y a los italianos, vencí también a los polacos a quienes ciega su odio frente a rusos y prusianos, pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad».

¿De qué libertad hablaba?

Comunistas, socialistas, separatistas, anarquistas y pistoleros acabaron con ella.

El 14 de abril de 1931 el Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había depositado en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales. No se le había consultado nada a la República ni a la Monarquía, a nadie le habían preguntado su preferencia. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. De unas elecciones municipales manipuladas surgió la forma del Estado: República. En España, como en mayo de 1808, parece que la política se interpreta en los ayuntamientos.

Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles se habían pronunciado sobre la monarquía, aunque nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

Ya estamos unos enfrente de otros:

«Recordad en todo momento que las páginas más gloriosas de nuestra historia las ha escrito la Infantería con la punta de sus bayonetas».

Son «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora cuando arden las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», apostilla Azaña.

«Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

Agenda 2030: la República

2030. La Agenda 2030, incluido su Director general de Políticas Palanca (no es tomadura de pelo, el cargo existe) no es sino el Arco Triunfal por donde entrar en los cien años de aquella República ilegal e instaurar por la misma vía la de 2031, cien años después. Quizá cambie Cartagena por Torrejón, pero el destino será el mismo: el destierro. Nadie moverá un dedo. Como ahora vemos y vimos entonces, y el dinero seguirá en los oscuros fondos: que dirigen las naciones. Quiero decir los Estados. Ya no hay naciones ni gobernantes, sino esclavos y señores. Oclocracia de Polibio, pero controlada, sin que se vea demasiado.

Llegar al poder y manejar el Congreso de los Diputados, un Legislativo así convertido en Ejecutivo, sin oposición,  es el mayor peligro porque todos, todos los poderes, los grandes y pequeños, la fuerza y la ética, la ley y la estética, el favor o la cárcel, dependen del Ejecutivo, incluso del jefe del Ejecutivo.

Paso a paso han acabado con la Transición. Y la democracia. Condenada.

¿Por qué la Monarquía es su objetivo? Porque ha dado a España una gran estabilidad desde su instauración en 1975. Y lo más importante: moderación y un lugar internacional.

Algo que va contra su objetivo. ¿Cuál es?: la conversión de España en una nueva base comunista que amenace el sur de esta meliflua Europa que cada vez está más rodeada de peligros y con menos fuerza moral y material para su defensa.

No hace falta ser un vidente para darse cuenta que Europa está inmersa en el canto del cisne y sus propios socios huyen buscando fortaleza en sus Ejércitos y en sus economías, que beneficien a su Nación (con mayúscula en este caso).

Esto, señores, se acaba. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se haya determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente. Como pretenden.

Lucharé hasta el final.

¿Me siguen? ¿Cuántos?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 noviembre 2021

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SALVAR AL SOLDADO SÁNCHEZ Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sánchez contra Franco

Pedro Sánchez sabe que tiene perdidas las próximas elecciones. Sí; serlo lo es, pero no tanto como para no darse cuenta de ello. Iván Redondo, que es listo, se fue antes de que su reputación, para hacer pasta, quedase dañada.

Cuando vienen mal dadas se recurre a Franco. Quiere esto decir que la guerra no ha terminado y los dos bandos se forman y conforman.

Está por ver lo que nunca veremos, clave de lo que se nos muestra todos los días y no lo vemos. No es un juego fácil de palabras, ni siquiera es un juego. Es mucho más grave, tanto que nos va la vida en ello, al menos la de los que aún tiene vida para gastarla. El resto somos simple espectadores de un juego en el que ya no tenemos hueco. Pero no nos callarán y hay todavía mucho que contar antes de que este juego termine.

Lola es amiga de Baltar. Ambos lo son de José Manuel, que lo es de todos y de nadie. Las cartas se han repartido y todos saben las que están marcadas, pero el juego sigue como tal cosa. Poderes, en los que ya nadie cree. Ejecutivo ¿y? A la vista del panorama nada es extraño ni nadie se asusta de lo que no percibe que viene.

La guerra civil en el norte

Como ustedes saben, he publicado recientemente un libro cuyo título La Guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto podría ser que llevase una oculta intención.

El parte de guerra dado por Franco «la guerra ha terminado» no era exacto. La guerra no había terminado y a los hechos me remito; al menos la posguerra. Asistimos, aún, a ella, y en los mismos lugares. Los frentes estabilizados son los mismos y la decisión final está en ese norte del que hablo en el libro y que ocupa desde Madrid hacía Bilbao y alrededores para continuar desde el Ebro a Cataluña. Ellos, los peeneuve y ezquerros, los icetos, los bildu, y demás harinas de pescado, han abierto de nuevo la guerra y pretenden ganarla en un último estertor, a la espera de que la Europa que nunca les ayudó lo haga ahora.

Hay evidencias y parecidos. Largo Caballero, el largo de la Moncloa, pretende ser rojo sin saber ser más allá que largo, poco más, y los variopintos apoyos que ahí lo mantienen son listos, que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Los viejos diablos empiezan a cansarse, como ocurrió en mayo de 1937 con el otro largo al que largaron. Porque en un nido, de lo que sea, nunca se está seguro y el pollo más grande echa al chico y la ley de la naturaleza dice que muchos no caben, hay que seleccionar, con lo cual, se queda y crece el más grande. Los pequeños lo saben y lucharán hasta el final hasta que la madre se canse de ellos, de todos, y diga a volar que sois muy pesados.

Negrín y Andrés Nin

Fue mayo del 37 y mandaban los comunistas. Que muy listillos trajeron al Negrín, que ya se sabe, buena mesa y más cosas, y este será un mandao. Ni aun así pudieron con el enfrentamiento interno, aunque acabaron con unos cuantos como Andrés Nin.

Así creyeron que el Ebro sería un muro donde ampararse —a la espera de Europa, pensó Negrín— sin darse cuenta que el río pasaba por El Pilar y que de vez en cuando se desborda como el Escamandro.

Dicho popular: «Entre todos la mataron y ella sola se murió», que fue lo que ocurrió con Negrín y el conglomerado imposible de amasar para dar pan. Retales de una sala de disección, alguno de ellos podrido de humedad sanguinolenta. Los comunistas querían quedarse ellos solos. Como ahora.

Buscaban a Europa que jamás miró hacia ellos. Huyeron, todos, menos los que murieron por abandonados a su suerte. Hasta los uniformados perdieron las estrellas mientras corrían por la frontera buscando un avión.

Todo se repite, decía Ángel González en su glosas a Heráclito:

«Nadie se mete dos veces en el mismo lío

(excepto los marxistas-leninistas)»

Es lo que cuento en mi libro: La Guerra civil en el norte. Seguiré contando y más. No me callarán.

Madrid expectante y estabilizada. El norte se derrumbaba por culpa del reparto de poderes. Allí mandaban todos, pero era para llevarse la mejor tajada. Al final se cayeron del nido.

Se enfrentaban a una unidad, un bloque definido y mandado, sin fisuras, con un objetivo común: España.

Ahora esto no es como antes. ¿Unidad, dónde?

Ley de Amnistía de 1977

Claro que no sé: Sánchez ha olido su final de ciclo. Los asociados del norte lo saben y buscan tajada antes de que algo irreversible ocurra.  Nada mejor que volver a la guerra civil, ventear de nuevo las cenizas de Franco y condenar  —¿exhumando sus restos?— a sus generales en el juicio público de la mano de Garzón, al que se expulsó de la judicatura por prevaricador, y de la mano de Lola. Porque eso exigen ahora los asociados del norte, y Sánchez otorgará, en la nueva ley que se traen entre dedos, de memoria democrática, derogar la Ley de Amnistía de 1977.

Si no lo ven claro les aseguro que algo harán antes de quedarse de brazos cruzados y admitir la derrota. Como entonces.

No estaría de más al otro grupo, el de la llamada derecha, los que ya se creen vencedores en el Ebro, que espabile, lea la historia y en cualquier caso busque la unidad, es decir un mando único. Como siempre que se pretende obtener una victoria.

«Nadie se mete dos veces en el mismo lío

(excepto los marxistas-leninistas)»

Ya saben lo que habrá que hacer y si no se hace: de perdidos al río. Ebro.

Buscarán de nuevo a Franco para enfrentarse a él. Es la única victoria que les tranquilizará o al menos les dará votos.

¡Qué poco hemos cambiado!

Una ley para investigar los crímenes de la ETA

Hacemos héroes a los asesinos. ¡Qué poca vergüenza!

¿Aprobarán una ley para investigar los crímenes de la ETA o se cobijarán con ellos en la madriguera? Los asesinos andan sueltos y más sueltos que van a estar. Gobernando.

En la historia de España se desconoce un periodo tan desgraciado como el vivido con los gobiernos de Zapatero y Sánchez.

Cuando otros que dicen servir a España vengan a coger las riendas será tarde y serán culpables de lo pasado. Tanto como los que ahora desgobiernan. Tanto o más. Todos en ese alarde de querer ser lo mejor de España y no aunar fuerzas acogiendo al mayor número de personas piensen o sientan cualquier cosa que no vaya contra la unidad y por encima de todo que no predique el enfrentamiento. Una vez más.

Me gustaría que recordasen este artículo que escribí hace muy poco más de un año y que ahora se hace realidad: LA LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA. A PABLO CASADO: ¿PERDEREMOS LA GUERRA?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 noviembre 2021

CUBA LIBRE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Monumento al Che en Oleiros La Coruña

«A Trump debían matarlo, porque si no nos va a matar a todos»

Así se expresa el alcalde de Oleiros (La Coruña). No pasa nada. Todos contentos en Oleiros. ¡Saludad al Ché!

Cuba salta a la escena internacional ¿Estuvo fuera alguna vez? Los dictadores tienen seguidores que erigen monumentos a los criminales. Luego pedimos libertad y cosas así desde la comodidad y el plato caliente. Son esos que los votan por lo cómodo y disciplinado que es estar bajo un dictador que te guarda los ahorros. Nos gusta ser borregos y que haya un pastor con firme cayado.  Lo de la libertad es un peso que conviene aligerar y que sea otro el que la asuma por mi. Con seguirle sus pasos me llega.

En España hay ejemplos muy cubanos, muy de dictador, pero las urnas mandan y están tan contentos. Su dinero seguro y la disciplina no falta. Cada vez que paso por el monumento al Che Guevara me da repugnancia. Procuro evitarlo, pero la morbosa mirada me lleva de nuevo a ver si hay alguien que proteste. Nadie ¡Viva Cuba libre! ¡No! ¡Viva la dictadura! dice o expresa el adefesio que han levantado hace tiempo en Oleiros (La Coruña): el monumento al horror y al crimen. Tan contentos. Alguno pensó que el Che era un cantante de la tierra.

Hablar de disidentes en Cuba es pleonasmo, pero además está prohibido por el régimen; como debe ser. ¿Para qué hablar con mentira? Cuba es un paraíso de la naturaleza y por tanto de la libertad. No hay más que salir a sus calles y el alimento llega solo, cae del Cielo. Lo malo es que cuando entra el hambre o la enfermedad lo mismo da que llueva o nieve. Y el hambre, la enfermedad; de libertad; no se sacia ni se cura nunca.

¿Qué querrán en Cuba? No es retórica la pregunta. Algo más que todo: libertad. Ansiedad es su alimento.

Saludé a Fidel Castro en una Cumbre Iberoamericana. Hacía lo imposible para hacerse el encontradizo con el Rey Don Juan Carlos. Hasta en el ascensor. ¿Admirador o interesado?

Fidel era como Fraga de uniforme. Uno tenía el Estado en las barbas y el otro en la cabeza. A ninguno podías tocarles semejantes partes. Eran cabezones. Siempre es mejor la autoridad con cabeza que con barbas. Sobre todo en libertad. Fraga propuso a Fidel ser alcalde de Láncara, en Lugo, Comarca de Sarria, donde se dan los mejores chorizos que conozco; son los orígenes de Fidel Castro. Allí había sitio para el retiro del dictador gallego cuya tumba, ahora, nadie osa tocar.

En la Galicia de Fraga y de Fidel hay un recuerdo para la dictadura cubana. Nadie se atreve a tocarlo. No hay ley de memoria histórica, sino otra cosa que se supone. Es en Oleiros (La Coruña). Dicen que el dinero es de derechas. Creo que es un error. El dinero es de quien lo trabaja, como la tierra. No sé si en Cuba pasa lo mismo. Oleiros es el municipio de España con más ricos por metro cuadrado. Por eso su alcalde dedicó la mayor rotonda del lugar a erigir un monumento al Che Guevara, en el camino al Pazo de Meirás. Pazo y Che pal pueblo. Total, si sobra el dinero para qué vamos a enterrarlo en tonterías.

El problema es que el Che Guevara no es ninguna tontería. Un guerrillero comunista internacional siempre merece un reconocimiento. Matar por excusas políticas tiene rédito.

Una vez que han sacado a Franco del Valle de los Caídos quieren los cheguevaristas que todos rindamos tributo a la mayor democracia de habla hispana: la que los Castro y los Guevara han dado a Cuba.

¡Aquella conversación!:

<<¿Habrá perdido usted todo en el naufragio?>>

<<Así es, todo menos el honor>>, contestó el Almirante Cervera.

El conflicto era con Estados Unidos. En Cuba, por Cuba.

El honor. ¿O no? Eso era en tiempos de Cervera, el Almirante.

En los mares naufragó el honor. Ya tiene precio y alguien es capaz de invertir el honor por dinero en la estatua de un criminal.

Antes de quejarse de la falta de libertad en Cuba dense un paso por Oleiros (La Coruña), en la rotonda del Che, sin ley de memoria, con flores, bajo el epitafio:

<<Aquí, en la selva cubana, vivo y sediento de sangre>>.

Claro que nadie lee: nadie sabe. Porque por culpa del fanatismo político hemos perdido nuestro mejor tesoro: Cuba es algo nuestro, español; y España es algo de ellos, de su ser y cultura.

¿De qué libertad me hablan? ¿De la del acero? De acero es el monumento. Como la cara.

¡Raza de víboras! Lo habéis perdido todo, pero ¿a vosotros os importa el honor?

«A Trump debían matarlo, porque si no nos va a matar a todos».

Este personaje es alcalde de Oleiros. ¿De qué nos quejamos?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

TIKTOK: LA NUEVA GUERRA Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

No tiene traducción. Es.

Como un dios. Generalicemos; es lo mismo TikTok que otras. Un redil.  Rige las cabezas de ganado para que se entretengan. Una ve el culo de la otra y se pegan al calor de su soledad que comparte ese trasero como horizonte: el culo. Fascinación. ¿Hay otra cosa?

Hablo mucho de guerra. Conocer sus orígenes y evolución es mi oficio: la paz, que solo se sostiene dominando la guerra. Conocimiento.

Ya no es necesaria la violencia física, que se enfrenten los cuerpos y las máquinas. Hoy se gana las guerras al ritmo de TikTok, el en-red-ado baile mortal que permite atacar por los flancos y la retaguardia de un gremio de paranoicos que buscan ser otros en la virtualidad, apariencia sin ser, ser otro.

Terrible esta guerra que toma directamente la paz por objeto. Una danza alrededor de la destrucción de uno mismo. La más sutil que jamás arma alguna haya podido llevar a cabo. Letal. Sin apenas ruido: el del baile. Unos movimientos de cadera absurdos, o enseñar tus debilidades e ignorancia, te suben al pódium desde donde dejarás de ser tú y serás nadie, aclamado por los millones de seguidores de nada.

Esa es la destrucción: ser nadie. Un número, una señal eléctrica que vive sin vivir en ella, sino en y por un flujo electromagnético. Si quieren no morirás nunca. Puedes quedar grabado y evolucionar con la moda por los siglos de los siglos. Solo es necesario un programador de vidas que actualice tu software. Si no sirves serás conducido por los desagües hasta el vertedero de cenizas. Reciclado.

Nunca serás. Estás en definitiva muerto: es la aniquilación hecha con una dulce canción y movimientos de baile en un escenario al que asisten embobadas todas las ovejas y que tienen como horizonte el culo de la otra. Ni siquiera sombras en la caverna. Peor. Utilicemos el término más adecuado: Exterminio.

No es necesario hacer uso de aquellas vetustas armas de guerra. Ahora es la música y el escenario los que hacen su labor.

La dulce melodía llega a los rincones del desierto y a las profundas aguas glaciales. Todos están en red de la nueva religión: TikTok, TikTok, TikTok.

La guerra se desarrolla como un juego que se retroalimenta. Cada jugador o guerrero está controlado, no importa la cantidad, mientras más mejor, y todos conforman tipologías que entran en las distintas formaciones, donde el mismo juego elige a los cabos, sargentos y así hasta los generales. El orden es inverso a la capacidad, el general es el más tonto; y así: ¡velay! La vida misma.

Ellos no lo saben, pero el que abandona es sometido a severos castigos que pueden llegar a lo peor: aislamiento y martirio; además de no ser: no estar.

Hay un rígido control, disciplina y reglas de enfrentamiento, de guerra, que hay que cumplir bajo severas sanciones si no lo haces. Disciplina. Ejércitos que son masas que se mueven con precisión de relojería.

Es la evolución de la guerra donde los pacifistas no son pacíficos, sino agresivos consumidores bélicos que compran impulsivamente las armas para acabar con las conciencias. Cada clic es un disparo que se registra en la pantalla con el que caen cientos de soldados que pronto son sustituidos por otros miles.

Se vota, se habla, se canta, se alimenta, se baila, se vive y: se muere. Es más, una guerra donde puedes morir y seguir vivo. Eso pasa con sus héroes. ¿Qué más da el cuerpo si puede quedar grabado para siempre en esa edad de oro donde su culo fue el más visto de la red? Éxito conseguido. ¿Para qué vivir más? El esperpento de lo que fuiste seguirá siendo y alimentándose con el interminable cargador de munición en el que te has convertido.

Es la nueva guerra y se llama: TikTok. Hay más, habrá más, tantas como ejércitos. Es una continua evolución hacia el final de una especie demasiado tonta y con fervor al culo.

Don Jacinto Benavente contaba que dos pastores se encontraron después de cierto tiempo. Se saludaron los perros y el canelo le dijo al otro:

— ¿Cómo te va la vida?

—Fatal, no soporto el olor de las ovejas.

—Pero si solo huelen a ovejas.

El canelo acompañó a su amigo, el otro, y fueron oliendo una a una hasta la última de ellas.

— ¿Has visto lo mal que huelen?

—No me extraña. A todas les hueles el culo.

No encuentro mejor definición para explicar esta nueva guerra hecha sobre lo mejor de cada cual: el culo.

¿La guerra? Una pantallita. Todos muertos ante ella. Sin apenas combatir.

Solo hace falta utilizar la tragedia humana como reclamo mientras la masa fervorosa consume -de todo- alrededor de la danza mortal.

En la frontera de Polonia no es el TikTok lo que se baila. Es un juego de guerra cuyo objetivo final se llama Europa.

TikTok-TikTok-TikTok.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

PREPARATIVOS DE GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

I y II Guerras Mundiales

Desde el 1 de septiembre de 1939 al 7 de mayo de 1945 Europa fue campo de batalla. Soldados y máquinas de guerra enfrentados de manera salvaje y sin que leyes de guerra, humanas al fin y al cabo, suavizasen la contienda más brutal y absurda a la que el mundo se ha enfrentado. Era el paso obligado, siguiente a la Gran Guerra, que nadie quiso adivinar. A día de hoy no hay respuesta: ¿por qué? Quedó una temblorosa civilización, ruinas y muertos. Los vivos hubiesen preferido morir.

Olvido. El miedo hoy parece que no existe, pero el riesgo sigue instalado entre nosotros a la espera de saber cuál será el primer paso del seguro próximo enfrentamiento, que como el primero, el segundo, no tendrá respuesta alguna que no sea esta pulsión de muerte que no superamos.

Fue y es algo parecido al fin del mundo para el que nunca estamos preparados. No lo estábamos entonces. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. La siguiente piedra da claras muestras de encontrase en el camino.

La frontera Polaca

En el verano de 1939 los alemanes desplegaron en la frontera polaca cerca de 100 divisiones, 4000 aviones y millares de carros de combate. Todo fue muy rápido.

Dinamarca, Noruega, Francia y retirada del ejército británico de Dunquerque. Los Estados Unidos empezaron a inquietarse.

Alemania, a la vista de todos, con el consentimiento tácito de todos, se había transformado en la mayor potencia militar de la historia y del momento. Atacó, invadió, nadie fue capaz de detenerla por incapacidad material y moral. Sin espíritu de lucha.

Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos de América, habían disminuido sus ejércitos, dedicados a rutinarias acciones para combatir el aburrimiento y así minar poco a poco el espíritu de lucha y defensa de sus pueblos.

Sí. Una sociedad instalada en ese temor a la guerra, no a la defensa, búsqueda de la comodidad, no al esfuerzo, pacifismo a diestro y siniestro. Ejércitos de papel para mantener una imagen falsa y alimentar una industria en decadencia. Pero cuando vienen mal dadas un ejército no se improvisa y menos cuando ha estado sometido a la rutina y al lento, eficaz minado de su mentalidad ofensiva y de lucha.

Una irresponsabilidad que trajo la peor guerra conocida hasta nuestros días y que no perdió Europa gracias a la participación de los Estados Unidos de América.

La defensa se había abandonado y esas eran las consecuencias fatales: los pactos firmados en falso y no amparados por la fuerza. No hay justicia si no se vale de la fuerza. Los ejércitos ante la invasión tenían la ley, pero no la fuerza.

El general Eisenhower da la clave: «En la mayoría de las unidades se prestó más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción».

Nosotros podríamos añadir más debilidades sobre la errónea utilización de los ejércitos.

Pearl Harbor

«El 7 de diciembre fue una fecha que vivirá en la infamia»: ataque a Pearl Harbor. Hubo que transformar deprisa y corriendo la debilidad militar americana para acudir en defensa de la libertad que llamaba a gritos; sin eufemismos. Una sociedad lastrada por la complacencia vio que todo se derrumbaba y que lo que creían probable, pero imposible, lo tenían a la puerta de su casa.

Se podía aceptar un fracaso. Nunca un abandono.

Esfuerzo de guerra. Sin él jamás hubiese amanecido en Europa; hoy no existiría. Se logró gracias a una coalición, pero con el claro signo de un dominante en ella, de un mando único sin interferencias ni injerencias.

Los Estados Unidos salvaron a una Europa indefensa o que no supo estar preparada militarmente para el momento.

Las fronteras son fuente de preocupación y suenan, detrás de la tragedia humana utilizada como arma ofensiva, las formaciones disciplinadas a la espera de que les abran las puertas. La inteligencia se cuela por los resquicios de unas redes infectadas de espías cibernéticos que pretenden paralizar la vida cotidiana. Las materias primas están en manos de unos y otros que controlan el suministro.

Signos de guerra

Hay signos preocupantes. De guerra. No sabemos cómo se desarrollará, pero el esfuerzo para estar preparados corre prisa y hay que ponerse a trabajar en la política de Defensa y Exterior, en los pactos, fuertes y solventes; decididamente hay que apostar por un mundo en guerra.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo el mundo es bueno. España tengo la impresión de que no está en condiciones políticas ni militares para hacer los deberes que le corresponden. Lo que deja en peligro a todos y cada uno de los que diariamente dan lo mejor; expuestos a que mañana estemos sin gas, sin gasolina, sin electricidad, sin identidad. O algo mucho peor.

Corremos un gran riesgo.

La responsabilidad debe cada uno asumirla y recordar que entre cumplir o no está el que la Patria se lo agradezca y premie, o si no, merezca su desprecio y su castigo, como indigno hijo de ella.

Un fracaso sí. Un abandono jamás.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 noviembre 2021

 

TIEMPO DE ROJOS Rafael Dávila Álvarez

La idea básica que mueve esta sociedad: «Nosotros lo hacemos por usted. Todo».

Por no hacer ni piense, ya pensamos nosotros y decidimos; usted limítese a vivir, es decir a seguir nuestro mandato.

Y en el vaivén unos van a un lado y los otros al otro, que los dos persiguen lo mismo, con ideas distintas, pero el mismo fin: mandar unos; y ser mandados: otros.

Eso en las filas militares está muy bien: mando y disciplina, pero en la vida cada uno debe ser su propio capitán y dirigir sus huestes: las pasiones, las realizaciones, los pensamientos, las decisiones: su vida.

Para mover los hilos del guiñol solo es necesaria una idea básica plasmada en un mensaje, mientras más corto mejor. Se vende la política como el que vende cocacola o colacao y a la frase o titular debe acompañar una buena compañía. Campaña. Pleonasmos.

La vida es un eslogan.

Ácratas, comunistas, socialistas, liberales, ¿democristianos? ¿monárquicos?, ¿derechistas? No sé. Todos tienen una mentira que sintetizar.

Un eslogan inauguró la revolución y fue mentira: «Libertad, igualdad, fraternidad». Ya nada sería igual. De ahí pasamos: «A la Bastilla».

Homero reducido a una frase. Platón, Alejandro Magno, Lenin: unas pocas palabras. Nada más. Todo está dicho y leído en unos pocos caracteres.

No me gustó la pintada ácrata que leí en el metro: «Curas a picar». Debió hacerla un rojo metido a político, que nunca han salido de ese agujero.

En la Academia Militar a las 0630 horas nos duchábamos en unas largas galerías y bajo aquellos chorros el grito de guerra era: «Que no somos pollos», porque las tuberías echaban lava y no agua. Se convirtió en una reivindicación, ¿qué pedíamos?: nada, era el fuero no el huevo. Se ha quedado en frase histórica con la que nos reconocemos los «pollos» de la época. Mejor pollo que borrego.

¡Proletarios del mundo, uníos! Mientras se repartían los pollos los que inducían a gritar.

No pasarán. Prohibido prohibir. La imaginación al poder. Sed realistas ¡Pedid lo imposible! Bajo los adoquines, la playa. El algodón no engaña. Cien años de honradez (¡manda huevos!). La derechita cobarde. Estamos mal, pero vamos bien. Sí se puede.

Pues sí: Merecemos una España mejor decían «los muy»; y los otros: Juntos vamos a más (que ya lo vemos).

El problema es que no hay: Motivos para creer

Demuestran su inteligencia con: No es no. ¿Y yo que creía que dos negaciones era una afirmación?

Con cabeza y corazón, decía otro; a lo que añado: Con un par mejor.

Ya se sabe que Hacienda somos todos, más o menos.

Hace muchos años fui al cine y la película se tuvo que suspender porque después del NODO metieron un anuncio. Se veía a dos jugadores de tenis peloteando. Uno no daba una y el otro era un crack. En un momento este último se quedaba delante de la cámara mostrando unos calzoncillos y decía: «No se le escaparán más pelotas usando calzoncillos Elefante».

Figúrense en aquellos tiempos el escándalo. Se vendieron como churros.

Así funciona el mercado, el político y el otro.

Para dedicarse a esto de la política ya saben: «Un poco de pasta, basta»

Las ideas claras.

No piensen no decidan y les irá «De fruta madre».

Olvidaba una muy buena y actual: Tiempo de rojos: hambre y piojos. ¿Todavía no lo ha notado? Revísese.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 noviembre 2021

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS Rafael Dávila Álvarez

¡Hambre!

Churchill prometió la victoria: sangre, sudor y lágrimas. La propuesta no era muy alentadora, pero al menos era la ancestral fórmula de la victoria.

«Tengo frío, no me atrevo a poner los radiadores, el butano me da miedo porque el apartamento donde vivo es muy pequeño y mal ventilado, paso hambre y calamidades, no llego a fin de mes, estoy entrampada y ni tarjetas ni préstamos, me lo he comido todo y ahora lo debo; nadie me da nada y no tengo los puntos necesarios para acogerme a las cosas esas sociales. En donde vivo no hay colas de Cáritas ni parroquiales y me da vergüenza ir a contar mi caso al cura o la señora que está atendiendo las tristezas de cada uno. Creo en la justicia y no en la caridad.

Antes mal que bien iba tirando, ahora vivo a oscuras, sin metáforas; me acuesto con el sol y con él me levanto. Tengo trabajo, pero también una enfermedad que me ha supuesto la baja durante meses, demasiados, y cobro apenas 500 euros de mi trabajo que cuando me lo ingresan se va entre lo que debo y lo que tengo que pagar del apartamento. Me queda nada, casi, para comer algo, pan y así, con salami o chorizo, una pizza o una fabada de lata. No tengo nada y eso puede que sea lo bueno porque por no tener ni hijos me alegro dentro de la tristeza porque así el mal lo paso sola sin compartir miserias, que seguro que hay cientos así, como yo, y peor.

Me dicen que no hay camareros, ni conductores de camión, ni… ¡Si yo pudiese servir en una cafetería! Echar unas horas, o limpiar en los apartamentos donde vivo, pero con la baja laboral por enfermedad y mi trabajo, al que no puedo ir, tengo que quedarme en casa y no hacer nada.

En fin así un mes y otro; y voy al médico y me dice que esto mío va para largo y que gestione lo de una minusvalía, que puede que algo me den. En mi familia, que algo ayudan cuando pueden, no conocen bien mi situación y piensan que voy tirando. Tengo 45 años.

¡Yo qué sé! No sé qué hacer, ni pienso hacer mucho hasta que esto se vaya extinguiendo solo y puede que acabe en la cárcel donde tendré gratis la luz, el agua y la comida. Me atenderán los médicos y puede que hasta tenga un trabajo.

Envidio un lugar donde ver amanecer sin esperar ansiosa la noche. En la que estoy de manera permanente».

Es lo que he recibido en mi correo donde a diario leo de todo.

Entonces como había empezado este artículo con aquello de lord Byron, sangre, sudor y lágrimas; y veo que ni aún así aprendemos, creo más acertado recordar a El Cid Campeador. Que tampoco sirve de nada.

Contestar quisiera: «¡En marcha!».

El ciego sol, la sed y la fatiga.

Por la terrible estepa castellana

al destierro, con doce de los suyos,

polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga.

¡Polvo, sudor y hierro! Sangre, sudor y lágrimas.

No es suficiente. Ni el polvo ni el sudor ni las lágrimas. Quizá el hierro solo basta.

¡Dios qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 noviembre 2021

 

 

CAUSA DE BEATIFICACIÓN DEL PÁTER FERNANDO HUIDOBRO, CAPELLÁN DE LA LEGIÓN. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

EL PADRE HUIDOBRO LEGIONARIO Y SANTO

Camino de Santidad ya recorrido. Un proceso lento que se inició en 1946 y estaba olvidado, detenido, casi perdido. De nuevo se ha retomado y hay que empezar de nuevo, casi de cero. Habrá que reunir documentación, testimonios, historias, todo servirá, pero no será esa recopilación lo más importante. Es necesaria la devoción, el permanente recuerdo y advocación al Santo legionario, al Páter Huidobro, y esa devoción le llevará a los altares; tendremos que obligarle a bajar del Cielo para que nos acompañe, no lo dudará, pero antes hay que rezar.

Fernando, José María, Melitón, de Huidobro y Polanco, nació en Santander el 10 de marzo de 1903, siendo el sexto hijo de los nueve que tuvieron sus padres, dos de ellos asesinados en la revolución roja.

Su infancia y niñez se desarrolló entre Santander y Melilla a donde se había trasladado la familia, y posteriormente en Madrid.

Desde niño quiso ser militar, aunque en un momento debió aclarar que cura militar, ya que dos de sus hermanos estudiaban la carrera de las armas.

Se preparó en Derecho en el Colegio de los Padres Jesuitas del Paseo de Areneros en Madrid, y una vez terminada su formación expresó el deseo de ingresar en el noviciado de la Compañía de Jesús, lo que efectuó en Granada el 20 de octubre de 1919.

Fue la Primera Profesión en 1921, dando a continuación comienzo sus estudios de Humanidades y Filosofía en Aranjuez (1927-29) y Madrid, Colegio de Chamartín de la Rosa (1929-30). Pasó a cursar Teología en Oña (Burgos) y en Madrid.

El Decreto de disolución de la Compañía de Jesús (1932) le obligó a trasladarse a Bélgica (Castillo de Marneffe) y de allí a Holanda (Valkenburg) siendo ordenado sacerdote y diciendo su primera misa el 28 de agosto (San Agustín) en 1933.

Portugal, Alemania, Bélgica; allí se enteró del comienzo de la Guerra Civil. Pronto pide permiso al Prepósito General de la Compañía, Padre Wladimiro Ledochowski, residente en Roma, para incorporarse a la lucha por la necesidad que había de sacerdotes.

Con la autorización concedida llega a España y entra por Hendaya donde presencia la batalla de Irún que describe en una de sus cartas.

Al entrar en Pamplona se emociona ante el espectáculo de aquellos requetés que rezan todas las noches el Santo Rosario y marchan al combate después de confesar y comulgar. Se aleja de Navarra al ver que allí sobraban sacerdotes.

El 2 de septiembre llega al frente de Guadarrama donde se encuentra con otro jesuita, el Padre Caballero, al que sustituye para que pueda descansar unos días. Es su bautismo de fuego, su primera Extrema Unción, los primeros muertos a los que consuela en su final.

Se traslada a Cáceres donde logra entrevistarse con Franco: «Trabaje usted, Padre, y sus compañeros cuanto puedan por el bien espiritual de nuestro soldados».

Es destinado a la IV Bandera del Tercio de la Legión a la que se incorpora el 12 de septiembre de 1936.

Escribe al Provincial, Padre Sánchez Roble: «Después de muchos días, logro escribirle en el papel que me prestan los soldados. Estoy con la columna del teniente coronel Asensio, de modo que mis feligreses, aparte las fuerzas auxiliares de Artillería, Ingenieros, Sanidad, son los legionarios. Ya he actuado intensamente».

Produjo su aspecto una inicial desilusión en los legionarios, que se desvaneció enseguida al verlo actuar, grande en el combate, heroico en su proceder, mortificado en su persona, sacrificado en el servicio y con un atractivo que arrastraba tras de sí.

En el caserío denominado El Bravo sufrió su primer bombardeo. Refugiado en el Puesto de Socorro atiende a los heridos mientras un avión Douglas bombardea durante horas, pero milagrosamente ni un solo proyectil tocó el caserón donde se había instalado el Puesto de Socorro.

Cazalegas, San Román de los Montes, Santa Olalla, San Martín de Valdeiglesias, Escalona, Torrijos… Móstoles, Alcorcón. Combate decisivo en Retamares, se toma Cuatro Vientos, Villaverde, los Carabancheles, dice la primera misa sobre el Cerro de los Ángeles y, al fin, Madrid.

Es herido en una pierna el 9 de noviembre siendo evacuado al hospital de Griñón y después al de Talavera. En diciembre ya estaba de nuevo en su puesto con los legionarios. Aprovechó unos días de menor actividad en el frente para hacer su profesión solemne en la Compañía de Jesús. Fueron cinco días de retiro, como una preparación para la muerte. El 25 de marzo de 1937 hacía Páter Huidobro Profesión solemne ante el Rector del Colegio de Villafranca de los Barros, Padre Enrique Jiménez. Dio una conferencia el día 6 de abril sobre su labor apostólica con los legionarios y el día 6 de abril se despedía para incorporarse de nuevo a la IV Bandera de la Legión.

Los días 8 al 13 de abril fueron de un combate durísimo. El domingo 11, el ataque se intensificó. El Páter Huidobro no abandonó ni un solo instante el Puesto de Socorro.

Un obús de cañón 12´40 cayó en el marco de la segunda ventana de la casa. En el suelo yacían varios muertos y heridos, y entre ellos, de espalda, junto a la misma puerta de la habitación, con una herida profunda en el lado izquierdo de la cara, producida por la metralla, el capellán de la Bandera, Páter Fernando de Huidobro. La muerte fue instantánea.

¡Padre! ¡Guárdese, que le van a matar! Le gritaban los legionarios cuando le veían cruzar de una a otra parte buscando heridos mientras las balas parecían respetarle.

Los legionarios cuentan y no acaban de las conversaciones que tenía con ellos en las que procuraba irles poco a poco esclareciendo y aplicando a su vida militar las doctrinas de la Iglesia. Les hacía preciosos y sustanciosos comentarios sobre el Credo legionario y sobre todo les acompañaba en el último momento dando esperanza y una mano donde agarrarse.

Sin dejar nunca de interesarse por los rojos a quienes predicó más de una vez desde su puesto utilizando altavoces.

Dicen los legionarios que la Misa no la omitió jamás durante la campaña. Los días que había operaciones se le veía a las dos y a las tres de la mañana cuidándose de prepararla. Oían muchas veces la Misa entre el silbido de los proyectiles artilleros y el tableteo de las ametralladoras, los morterazos, y sobre todo se sobreponía la voz de aquel cura con persuasión y firmeza.

Al empezar un combate todos querían besar el crucifijo del Páter; con él en alto los arengaba y les excitaba a la contrición. Lo ponía sobre los labios ensangrentados de los que caían heridos en el combate. Tenían gran devoción al Crucifijo y fue su deseo ponerlo en el guion de la IV Bandera al morir su Capellán.

En noviembre de 1936 escribía el Padre Enrique Jiménez, Rector del Colegio de Villafranca (Badajoz) al Padre Sánchez Robles: «Han pasado por aquí unos legionarios heridos. No tiene usted ni idea del concepto elevadísimo que tienen del Padre Huidobro, y, sobre todo, de su valor… Para que esta gente —que son los soldados más bravos del mundo— hable con entusiasmo de la valentía del padre se necesita que haya hecho éste derroche de valor. Cuando asaltan las trincheras el Padre va siempre en primera línea con ellos, les da a besar el Crucifijo y los bendice y absuelve. En ocasiones se ha traído a hombros heridos de los rojos para confesarlos antes de morir».

Podría seguir con cientos de testimonios legionarios, de los mandos, de uno y otro bando, pero hablar de un Santo sobrecoge y mejor es dejarlo para la intimidad.

Sus restos se encuentran en la Iglesia de los jesuitas San Francisco de Borja, de la calle Serrano y quizá en breve se trasladen a la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas en la calle Sacramento de Madrid. Recientemente el Arzobispado Castrense con el fallecido Obispo Castrense don Juan del Río (D.E.P.) a la cabeza, se hizo cargo de los trámites necesarios para recuperar la causa de beatificación del Padre Huidobro. Está en marcha de nuevo este lento caminar que la humildad de Páter legionario parece que se resiste a realizar, que le tengamos por Santo, cuando él sabe que sin protocolos, sino el legionario, hace ya muchos años que es el Páter legionario y Santo.

Recordad aquello de «Pedid y se os dará». Nada como la intercesión del Páter Huidobro. Acudid a él con esa fe legionaria que se eleva por encima de la adversidad, que no le importa que seas pecador, que acoge a quien acude, sea quien sea y necesite lo que necesite. Todos necesitamos y él espera a sus legionarios, pecadores o santos.

Id a rezarle, que su devoción aumente y venga entre nosotros que buena falta nos hace.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Enlace a la Causa de Beatificación del Padre Huidobro

 

 

LOS EJÉRCITOS Y LA ESPAÑA VACIADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El problema que se nos plantea es el de definir qué ejércitos queremos. ¿Lo tenemos claro? Porque eso de «valen para todo» es, además de falso, engañar al contribuyente.

¿Es que hay distintos tipos de ejércitos? Probablemente no, aunque sí. Depende de tu situación (geográfica, económica, y visceral), de tus intenciones, del peso político que quieras tener en el mundo, de la libertad, de la capacidad económica y comercial que proyectes, de tus presupuestos, de tus alianzas, pero sobre todo de la ideología política que arrastra a unos a un lado y a los otros al contrario. Esa es nuestra tragedia como nación. Depende mucho, también, de alguien que mande, entendido como se entiende el mando en los ejércitos, porque en España ese concepto de mando-servicio no se prodiga entre la clase política. De manera que llegan unos y muestran una estructura de ejércitos y llegan los otros, la desmontan, y se van a la estructura contraria. Así no hay presupuesto de Defensa que aguante y al personal (como los llamaba Azaña) lo traen mareado; a sus familias lo mismo de (..)breados.

¿Qué ejércitos queremos? Por tanto depende del partido en el poder. Unos hacen una cosa, los otros la contraria y ello responde a una cuestión ideológica, gran error ya que la Defensa, que también es Ataque (pero eso es otra cuestión más técnica que abordaremos en otra ocasión) no admite ideologías sino victorias o derrotas.

En nuestra reciente historia uno se sentaba con el sheriff y ponía los pies en la mesa y llegó el otro y le tiró piedras al tejado mientras le tocaba en semejante parte (al sheriff).

Después de cometido el error, expuesta la mentira —o dada la patada en semejante parte— todo se resuelve con una adecuada propaganda que hace ver que por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas. Es decir que hay distintos tipos de ejércitos, tantos como la propaganda quiera organizar. Los hay de todos los colores y con coloridas misiones. La guerra solo tiene un color: el de la tragedia; algo que solo se evita si te preparas para ella y lo exhibes. Disuasión y amenaza creíble. Lo demás son cantos de sirena. ¿Alguien nos teme?, o peor ¿alguien nos cree?

Refugiarse en Rávena de nada sirve cuando lo que arrastras contigo es debilidad. El lugar es importante, pero de nada sirve el más fortificado, o pantanos, si no va acompañado de la actitud.

Tener unos ejércitos preparados y bien dotados no es barato y mucho menos si son profesionales. Utilizarlos en cometidos distintos para los que están formados es más caro aún si cabe, además de engañar y rozar el uso indebido de los medios de la Administración.

Estamos construyendo —o destruyendo— unos ejércitos muy caros que se utilizan para cualquier cosa menos para su auténtico cometido que es cambiante y dependiente de la ideología errática: en su política de actuación interna y externa.

La imagen manipulada, fomentada, proyectada, difundida hasta la saciedad de ser una oenegé con pistolas ha calado entre el personal (también entre el de Azaña); y lo han hecho tan bien que hasta los soldados quieren ser de la UME. La Legión es simple folklore. Fíjense si estará bien hecho que fue obra de Zapatero. Con eso y la supresión del ministerio de Defensa queda todo dicho.

La despoblación en España es un grave problema y ahora se intenta parchear. ¿Quién mejor que los militares? En primer tiempo del saludo. ¿Qué más les da estar en Loyola que en Fuerteventura? ¿Sacrificios familiares? ¿Desarraigos? ¡Firmes!

Es un viejo problema el de las «Adaptaciones orgánicas» que los ejércitos (el de tierra básicamente) llevan sufriendo continuamente. No hay nadie que venga y diga: dejemos a la gente como está y arreglemos lo que tenemos y donde lo tenemos. No. Hay que cambiar, hacerse notar y dejar una huella de tristeza y desamparo a lo más valioso de los ejércitos: sus hombres.

Me echo a temblar cuando leo que se trasladan unidades a esas zonas de la España vaciada. Frenar la despoblación de ciertas zonas, ahora en concreto con el traslado de un Regimiento de Artillería y un batallón de Zapadores al antiguo Campamento de Monte la Reina (Zamora). Habrá más traslados.

Ahora recuerdo que erró Fuerteventura que echó a la Legión; ¿y los Cuarteles de Loyola: despoblación u otra población? ¿Cataluña?: si se pone tal y como están puestos ¿por qué no retiramos la Academia de suboficiales del Talar y la llevamos a Teruel, por ejemplo? ¿La Base Militar de Araca (Vitoria)? ¿Era mejor irse a Córdoba?

España no mira a ningún sitio, militarmente hablando.  Ni al norte ni al sur. No navega por ningún mar, ni vuela por aire alguno; tampoco transporta ninguna fuerza, sino que simplemente cambia a sus unidades de ubicación. Su estructura. El enemigo o adversario, que vaya usted a saber, cada vez está más despistado. Es una estrategia más. No precisamente la de la disuasión, amenaza creíble.

Seguro que ya está pensado el siguiente movimiento de unidades para una mejor ubicación. El caso es moverse y que nadie esté tranquilo: la BRIPAC a Tarifa y la DAC (¿cómo se llama ahora?) a los Picos de Europa con su Cuartel General en Bulnes sobre el desfiladero del Cares. La Logística, ya saben, donde mejores y más abundantes rutas haya: Los Ancares. En Madrid emergencias, que es lo suyo.

¿Es eso lo que queremos? Valemos para todo.

Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.

Unos lo cumplen, otros se aprovechan de su cumplimiento.

Hagamos las maletas. De nuevo hay mudanza. Hasta la próxima legislatura que ya veremos.

¿Podría ser que a alguien se le ocurriese hacer en Zamora un gran centro de emergencias y protección civil nacional, con el personal civil cualificado y adecuado (civil), y que los ejércitos se dedicasen a su misión sin malgastar el presupuesto en misiones que no son las suyas?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 noviembre 2021

LOS ACTORES DE LA GUERRA. LA PAZ AMENAZADORA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Señales de Guerra

«Y por la mañana: Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojizo y amenazador. ¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéis discernir las señales de los tiempos?» (Mateo 16:3).

No habrá milagros.

El G20

El 24 de octubre de 1945 los representantes de 50 países se unen en la Conferencia de San Francisco para redactar la Carta de las Naciones Unidas. Ratificada por China, Francia, las Unión Soviética, Reino Unidos, Estados Unidos y el resto.

Las Naciones Unidas son todas (hoy 193), pero son unas más que otras.

Como no eran suficientes luego vino lo del G20 donde gobernantes y banqueros discuten —¿o se reparten la tarta?—sobre políticas relacionadas con la estabilidad financiera internacional. Es decir: todo. ¿España? No, no forma parte, sino que es una invitada, Curioso. Con los cerebros que aquí tenemos.

Rusia y China dicen no. No han asistido a esta reciente reunión. Nula de hecho y derecho. El cambio climático no les interesa, sino el cambio del mundo que es lo que ahora tenemos sobre el tablero: calentamiento. No hay duda de ello, pero no hay que mirar al cielo, basta con leer el termómetro del mundo. Las señales de los tiempos. Se calienta el ser humano, no el mundo como conjunto de todo lo existente, no el medioambiente sino el ambiente.

La ONU

La ONU sigue sin Divisiones Acorazadas, y su aspecto moral ni está ni se le espera. Fondos y vivir lo hacen y muy bien. La saducea trampa de sus 193 miembros es matemáticamente un imposible como lo era el problema de los puentes de Königsberg. Euler no daría con la fórmula para recorrer el mundo pasando solo una vez por cada uno de los 193 países que compone la Organización, puentes del futuro.

La solución es sencilla: China, Francia, la Unión Soviética, Reino Unido, y Estados Unidos. El resto es calderilla, no es la ONU, donde ni Asamblea ni naciones, sino Consejo de Seguridad es el único capaz de tomar decisiones y vetarlas. En resumen: 193-5. El resto calderilla, ni siquiera hoplitas.

En cualquier Academia Militar, no necesariamente de Estado Mayor, se estudian las señales que anuncian un posible conflicto, los síntomas de una posible guerra. Uno de ellos es este que hemos visto en la última reunión del G20: la ausencia de Rusia y China. Más cuando va precedida -o ligada- a otras muchas señales: la pandemia, los movimientos en las fronteras, nuevos y desconcertantes despliegues de tropas, reactivación del servicio militar en algunos países (algo impensable hasta ahora), grupos armados sin control (?), ciberguerra declarada, focos de tensión que entran en actividad: Taiwán, Báltico, Kaliningrado, Bielorrusia, Crimea, América española, Argelia-Marruecos; y los de siempre agazapados con sus átomos a cuestas.

No lo digo yo, sino que está escrito: la guerra es un fenómeno inevitable.

La Guerra

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

Los signos de estos tiempos son claros, pero no sabemos discernirlos. Se reúne el G20, no asisten dos de sus actores principales, la ONU ni está ni se la espera. No creo que nadie quiera llevar a su nación a una despiadada guerra. Sí, creo y veo, sin necesidad de interpretar ningún signo, que los que mandan, y pueden mandar aún más terror y desasosiego, son incapaces de reunirse y decidir una paz solvente y no una paz amenazadora.

El mundo en nada ha cambiado, y si lo ha hecho es a peor.

Vivimos sobre una paz amenazadora y eso no es paz. El gran pensador de la guerra, Carl von Clausewitz (1780-1831), dejó el vaticinio de los males que anuncian el futuro: las guerras son el reflejo de las sociedades que las sostienen.

Mirémonos. No habrá milagros. Sostenella y no enmendalla.

«Empiezo a cantar a la poderosa Palas Atenea, protectora de las ciudades, que se cuida, juntamente con Ares, de las acciones bélicas, de las ciudades tomadas, de la gritería y de los combates; y libra al pueblo al ir y al volver (del combate).

Salve, diosa; y danos suerte y felicidad» (Homero. Himnos).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 noviembre 2021

 

 

ADIÓS MÍSTER MARSHALL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Adiós Míster Marshall. Los americanos se van de España. Poco a poco. Sin que se note.

Fuerza de Reacción para África

Los soldados estadounidenses de la Fuerza de Reacción para África dejan la base de Morón y se van a Vicenza después de la larga conversación mantenida entre Biden y Sánchez; ahora y nunca jamás. ¿Charlas de dedos cruzados o de corte de manga?

Entre Zapatero y Sánchez no ha habido diálogo con Estados Unidos de América. Ni hablar ni entenderse; parece que lo tienen más maduro con Maduro. Mientras Biden hablaba con Sánchez (nada y de nada) sus barcos y soldados cubrían el espacio temporal y cibernético.

Las bases hasta ahora aguantan porque no hay más remedio, pero empiezan a notarse gestos que indican que hay alternativas y que en cualquier momento los americanos y el Plan Marshall de nuevo nos abandonan. Su memoria es de elefante y están ya hartos del sí se puede y del progresismo de barraca. O conmigo o contra mí. La situación mundial no está para soportar exhibicionismos como los del moderno socialcomunismo sanchista o zapaterista. El problema es muy serio y no es solo militar, que lo es, sino un serio palo para la economía de los lugares donde se encuentran las bases, para la del conjunto de España. Sánchez da un paso más para pasar a la tercera división de la liga o de la famosa Liga de Campeones de Zapatero de la que ya nos han expulsado.

Estados Unidos tiene alternativas, como nos demuestra, en la cálida costa mediterránea italiana, también en Gibraltar o en la base marroquí de Alcazarseguir. No nos necesitan, nosotros a ellos sí. Pero preferimos a Maduro.

Las razones para este próximo desaguisado se las expuse no hace mucho tiempo y para no olvidar los hechos lo hago de nuevo. Es el desaguisado histórico de nuestros generales en la fase actual de la guerra en la que no dejamos de perder batallas y acumular víctimas.

Para esta «guerra de los pollos» creo que tampoco estamos preparados.

BIDEN Y LA GUERRA A POLLAZOS

Todos sabemos la categoría y nivel de presidente que tenemos, sabemos el peso internacional de nuestra nación después de la política emprendida por Zapatero, continuada por Rajoy y apuntalada por Sánchez. Todos sabemos que la retirada bochornosa de Irak hizo mucho daño en las filas norteamericanas, no solo en sus políticos, sino también en sus soldados. Todo sabemos que aquella traición de Zapatero al no levantarse, con afán de ofender, al paso de la bandera de la nación americana es inolvidable, una huella fosilizada en el corazón de la Casa Blanca.

Todos sabemos que la política internacional —como la nacional— tiene fondo y forma, o mejor dicho fondos y formas.

Los fondos son insondables, cabe todo. Las formas se mantienen, siempre, hasta en pleno combate.

Una cosa es perderse en los fondos y otra perder las formas.

Por ejemplo:

—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción, José Luis Rodríguez Zapatero, ofendía de manera pública y ostentosa, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.

—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco.

Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada. No olvidan y no se fían.

—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Se elige al general italiano: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán (actual Consejero de Iberdrola), que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!

El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego CNI y actualmente consejero de Iberdrola.

—23 Marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el americano debe recibirle y postrase ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno y asesor personal en política exterior de Zapatero, y Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.

En la escala que hacen B. León y Félix Sanz (actual Consejero de Iberdrola) en las Azores les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.

Zapatero es ignorado, sus homólogos europeos no se acercan a hablarle informalmente de política al cabo de las reuniones. Solo y sin hablar con nadie. Encima se decanta en las elecciones por Obama de manera impertinente en asuntos que no son los suyos.

—Llegada de Rajoy al que todo esto le importa un bledo. Ni los americanos ni sus tropas. ¡Vaya coñazo!

Trump avisa: La seguridad se la pagan ustedes. La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, intenta el funambulismo. Se cae con todo el equipo que encabeza Rajoy

—30 diciembre 2019. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, socialistas y comunistas, presentan el acuerdo al que han llegado tras semanas de negociación: el pacto fundamental sobre el que se sustentará el Gobierno de coalición. En los Estados Unidos saltan todas las alarmas. Comunistas no.

Venezuela, Cuba y por penúltimo…

—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente». (Todos inciden en señalar este punto como el decisivo para no aceptar a Navantia, y no es sino un sumando más).

—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».

El Gobierno social-comunista-bolivariano empieza su juego internacional. Europa nos da la espalda. Nadie se fía de nosotros.

—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó ayer el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».

Por tanto la clave de la pérdida del contrato de Navantia no ha sido ni Wisconsin ni el precio agresivo de Fincantieri. Para entenderlo repasemos nuestra política exterior y nuestro compromiso con la Defensa que no llega al 1%. del PIB.

Por último, Josep Borrell, el que afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios” no apoya mucho a España y el The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».

La Codorniz, «la revista más audaz para el lector más inteligente» publicó un chascarrillo digno de ser contado incluso repetitivamente, como suelo hacer, ya que es un factor de disuasión.

Decía que allá por los sesenta los americanos, gracias a su inteligencia y desarrollo, consiguieron engordar los pollos en un tiempo récord lo que produjo una caída de su precio y popularizó su consumo. Lo comparaba con España, muy atrasada todavía, olvidada del Plan Marshall, donde la alimentación del pollo seguía siendo lenta y paciente. Pollo se comía los domingos y solo los pudientes. Terminaba el inteligente artículo con todo un reto: ‹‹A pesar de ello estamos dispuestos a emprender la guerra a pollazos contra los americanos cuando ellos quieran››.

BIDEN

Señor Biden, no confunda a este pollo con los españoles. Este es cosa nuestra y acabará siendo pollo con patatas con un regusto amargo, intragable, pero nos apañaremos sin que usted nos muestre su desprecio.

Dígaselo a la cara y entre ustedes, en esos fondos enfangados, pero las formas no las rompa contra los españoles.

El vergonzoso paseíllo que usted protagonizó con el presidente de una nación como España le dejó a usted peor que al señor Sánchez y eso es difícil de lograr; perdió las formas. Creí que la diplomacia americana era más inteligente y la española más diligente. Ni lo uno ni lo otro.

No olvide que no hay enemigo pequeño ni siquiera demasiado pequeño, y tampoco nación tan grande como para ofender a los españoles.

¿Recuerda aquella campaña con Disney en la II guerra mundial?: «Food will win the War».

Nosotros no somos pollos, pero «we will win the war». Aunque sea con pollos como este.

Resumen de fondo y forma. No es fácil adivinarlo, pero ustedes son inteligentes: la tomadura de pelo del señor Sánchez a todos los españoles que ante un ridículo jamás conocido en la política internacional española quiera apuntárselo como un éxito. Sin duda estamos ante una anormalidad. No, no es la ministra de Exteriores, es ella y su presidente los que deben abandonar su «exitosa» labor.  ¡Váyase señor Sánchez! y detrás todos los flautistas que le apoyan.

La situación actual de España es de máxima gravedad. ¿Qué nos espera? Se lo contaré otro día, aunque está a la vista.

WWWW contra usted.

Adiós Míster Marshall. Vuelva usted antes de que España esté «Okupada». Nosotros hacemos la guerra con pollos y gaseosa.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

LA GUERRA: LA PECULIAR NATURALEZA DE SUS MEDIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«La guerra es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad».

Podría haber dicho Clausewitz: La política es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. De ahí la sutileza de su definición: «La guerra es la simple continuación de la política con otros medios. Queda sólo como exclusivo de la guerra la peculiar naturaleza de sus medios».

Las cosas han cambiado de manera que ya los tratadistas militares se quedan a mitad de camino; solo aciertan y son válidos los que emplean la filosofía en sus análisis porque la guerra ya no tiene definición, ni frentes, no hay límites geográficos ni se distinguen las vanguardias de las retaguardias. Es total y sin periodos de descanso; vive con nosotros.

Entendemos a Freud. Dice que la superioridad intelectual comienza ya a desplazar a la fuerza muscular bruta, pero el objetivo final de la lucha sigue siendo el mismo: eliminar al enemigo, matarle. Ya no es exclusiva característica de la guerra la naturaleza de sus medios. Se mata sin recurrir a la fuerza bruta; y eso es la guerra, ahora más sibilina y dulce.

La guerra actual no marca líneas que diferencien la política de la guerra y se usan los mismos medios de destrucción en uno y otro caso, porque no es el medio, sino el fin lo que a la política le interesa. Toda la palabrería de guerra es un vano recuerdo ni servible ni comparable a aquellos conflictos. No cambia desde Gilgamesh o, más conocido, desde la Ilíada, el concepto de guerra: matar al contrario. No le queda más remedio a Freud que sacar a relucir la teoría de las pulsiones: «conservar y unir (eróticas) — destruir y matar (de destrucción)». Es como fue y es como es y será.

El cambio en nuestros días es tan sutil como profundo: ya no hay enemigos, ni declaraciones de guerra, todos son adversarios y mediáticos ataques contra el honor y la razón como sustitutos de la más agresiva artillería. Las doctrinas militares no hablan de enemigo, hablan de adversarios, crisis o conflictos armados; con cinismo apartan de sus vocabularios la palabra guerra, indefinible, inasumible en su ortodoxia. Moderna.

Las concesiones políticas, el no a la guerra de Irak o la retirada de Afganistán, como válidos ejemplos, ha causado más muertos y tragedias humanas que la misma guerra, que el peor de los misiles. El mundo avanza hacia el desequilibrio total, desconocido, que hace que todas las teorías de la guerra, los estudios ancestrales y los análisis más consecuentes se queden como simples panfletos; ante lo que se avecina.

Es la dominación pacífica, dominación a la postre que, en cualquier momento y por cualquier nimiedad, puedes estallar en una explosión tan inimaginable como Hiroshima, no distinta del objetivo de la guerra: «obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad». Matar.

No hay más. En este juego de la guerra, tan íntimo y humano, ya no hay vencedores o vencidos, hay muertos y vivos y la muerte no es exclusivamente la pérdida de la vida, sino andar sin rumbo ni horizonte con el que soñar.

Es decir: lo que ahora tantos y tantos viven como consecuencia de esta guerra que padecemos.

Son las nuevas víctimas de esta guerra a la que solo se le ha cambiado el nombre y la naturaleza de sus medios. Ya no son tan peculiares. Ni los soldados llevan uniforme.

El final me lleva a pensar que la guerra, como locura que era, se ha hecho; y es: racional, moderna y homologada. De ahí su verdadero peligro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 noviembre 2021

 

EL ARZOBISPO CASTRENSE DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Monseñor Juan del Río Martín falleció el jueves 28 de enero de 2021, en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla como consecuencia de las afecciones provocadas por el coronavirus COVID-19. 

Era el Arzobispo Castrense de España desde septiembre de 2008.

A fecha de hoy ni siquiera hay rumores de que se produzca el obligado, además de esperado, nuevo nombramiento; que yo sepa.

Cuenten: nueve meses, el parto de los montes.

¿Será que piensan en un monaguillo ahora en formación?

¿Es tan difícil elegir al Arzobispo encargado de la atención espiritual de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?

¿Es una espera retardada, controlada, para dar un paso más y más lejano?

¿Es un problema de Roma o de Moncloa?

¿Por qué no hablamos claro?

Ese es uno de los déficits de esta democracia. Se cuenta una cosa y se callan mil; se hace por un lado mientras se deshace por el otro. Una cosa es lo que nos creemos, otra lo que nos cuentan y luego está lo que en realidad es.

La realidad de lo que esconde el nombramiento es una pugna entre Roma y Moncloa, que no son Papa y Presidente, sino fontaneros que atascan las tuberías. Eso al menos me dicen fuentes por lo general mal informadas. Aunque no está de más recordar que el Arzobispo Castrense de España es nombrado por el Papa, a propuesta de Su Majestad el Rey, conforme al Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español. O sea: Papa, el Rey, el Gobierno, los fontaneros, los…

Como verán este es un tema que a nadie le preocupa y ocupa a unos cuantos. ¿El Arzobispo Castrense? ¡¿Mande?!

Los medios silencian, los soldados no se acuerdan o callan, los capellanes ¿qué dicen los capellanes castrenses? ¿La Conferencia Episcopal? Los católicos no saben, no contestan. Es tan así que he llegado a dudar de que el tema interese a las propias Fuerzas Armadas: JEMAD, JEME, AJEMA, JEMA, Cabo de Guardia…

Sé que esto que digo es muy duro, pero díganme ustedes razones para no decir lo que digo, para no dudar de esta larga travesía por el desierto espiritual en los ejércitos. Un nombramiento tan sencillo crea una singular duda que puede que tenga sus razones. La necesaria atención espiritual no queda abandonada porque los ejércitos cuentan con una plantilla de sacerdotes entregados en alma y corazón a sus soldados. No es ese el problema, que también, ya que el mando se requiere hasta en la sacristía, sino la falta de respuesta ante un nombramiento necesario del que, tal y como están los tiempos (políticos), uno duda de si hay razones alejadas de esa atención espiritual para que no se produzca el nombramiento y este se convierta en una arma más política que espiritual. Eso es lo que conviene aclarar. Ha pasado demasiado tiempo y el nombramiento no se produce.

Los capellanes, el Páter, llevan con nosotros desde los Tercios de Flandes curando, consolando y acompañando. Ellos también necesitan un guía en su labor y ese es el Arzobispo Castrense, al que se echa de menos.

La Cruz y la espada, Cruz de San Andrés que abanderaba el veterano y valeroso alférez, un referente como el capellán que recorría los frentes con la estola y su Cruz en la mano dando consuelo en el último de los suspiros.

Lo he dicho: Cura, consuela y acompaña.

¿Hay algo que lo impida?

Miren y divulguen. Es la labor del Arzobispado Castrense y de sus soldados: el Páter, que lo es del alma.

Dejo en su recuerdo el caso del soldado Cristo Ancor Cabello Santana 

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2021

 

CONFINAMIENTO INCONSTITUCIONAL Rafael Dávila Álvarez

En una democracia las cosas no funcionan a capricho del que gobierna, sino con respeto a la Ley. Eso está muy bien, pero la clase política, que hizo la Ley, se lo pasa por el arco del triunfo.

Ni el confinamiento ni el cerrojazo al Congreso de los Diputados fue legal. Quitarse la responsabilidad y señalar a otros es inmoral. Las dos cosas han sido sentenciadas por el Tribunal Constitucional que son los que legalmente la interpretan.

¿Consecuencias? Ninguna para los inconsecuentes. Si usted se equivoca con la Administración puede prepararse para el calvario legal al que le someterán los administradores.

Estos años de pandemia todo ha sido una farsa, lo dice el Tribunal Constitucional: hemos estado sometidos a un recorte de nuestros derechos fundamentales. Pensé que eso era un delito, pero por lo que veo no es que no lo sea, sino que no todos somos iguales ante la Ley. Ser político es equivalente a ser irresponsable, que todo queda en manos de ese verbo tan gaseoso: gobernar.

Nos han robado, hablando en román paladino, dinero y libertad, uno en metálico y otro, lo que es más grave, en el mayor de los derechos fundamentales.

No pasa nada.

Se lo diré con palabras muy graves, pero que todos entendemos y ellos más que nadie: el Gobierno que tenemos en estos momentos en España cree que es fácil engañar al pueblo con esa liturgia, vieja conocida, que predica la revolución socialista consistente en decir que lucha por la igualdad económica y la realidad es un recorte de las libertades civiles.

Ese es el secreto. Se constituyen en una Religión: el término tiene todo el sentido de ir en mayúscula. Tan es así que estos nuevos religiosos hacen temblar —¿dudar?—hasta al Papa: Populismo.

Pero el mundo es tan viejo que es difícil engañarlo.

En la Apología de Sócrates Platón describe su despedida con una predicción: «Ahora dejadme predecir lo que os va a suceder a vosotros que me habéis condenado, pues estoy a punto de morir y en estos momentos es cuando los hombres están más dotados del don de profetizar. Os predigo que después de mi muerte caerá sobre vosotros, ¡por Zeus!, un castigo mucho más duro que el que me acabáis de infringir. Me habéis condenado con la esperanza de quedar libres de responder de vuestros actos, pero os profetizo que las cuentas os van a salir muy al revés: cada día aumentará el número de los que exijan explicación de vuestros actos, a quienes hasta ahora yo he podido contener, aunque vosotros no lo advertíais, y tanto más duros serán cuanto más jóvenes y, por ello, más exigentes; por eso viviréis aún mucho más enojados. Estáis muy equivocados si creéis que la mejor manera de desembarazaros de los que os recriminan es matarlos. No es éste el modo más honrado de cerrar la boca a quienes os inquietan; hay otro mucho más fácil: no perjudicar a los demás y mejorar la propia conducta en todo lo posible».

Se despide Sócrates con una petición para el futuro, para los hijos que vienen: «Y si presumen de ser algo, sin serlo de verdad, reprochádselo como yo os he reprochado, y exigidles que se cuiden de lo que deben y que no se den importancia, cuando en realidad nada valen».

Digo, que no soy Sócrates: ¿Quiénes os habéis creído ser?

REVELACIÓN

Sol vencido te regala,

en la tarde de otoño,

el poder y la gloria.

Mira tu alargada sombra:

nunca serás más grande.

(El Precio, antología poética José Jiménez Lozano)

Después de calmar mi furibundo enfado leo a Sócrates y al volar en el sueño de don José llego a la conclusión final: estos personajes nos roban la cartera, la de los valores, y nos da igual.

Hay que hacer un juicio sobre la cartera de valores, que son ¡tan distintos! Ya saben a los que me refiero cuando digo que nos los roban. Ahí está el problema: nos da igual, ¿o hemos gastado los valores?

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 0ctubre 202

EL ESPÍA QUE SURGIÓ ¿DEL FRÍO? Rafael Dávila Álvarez

 

CNI Centro Nacional de Inteligencia

LOS ESPÍAS

Conocí a uno (puede que fuese huno) que al llegar fin de mes las cuentas no le salían porque pedía más dietas que días tenía el mes. Lo justificaba de esa original manera porque decía ser espía y por tanto tener dos trabajos, el de las dietas y el otro con el que las camuflaba. Nunca se supo si era sicofanta o valido que ambicionaba la riqueza. Suele pasar cuando juegas a los dos oficios, el de adulador y el otro. El viento les guía.

En un momento eres y en otro lo contrario, pero no se puede estar así toda la vida. El pagador cae en la cuenta de que no le salen las cuentas, va y lo cuenta.

PICAR ALTO

Con el rollito de los espías se han escrito muchos libros. El CESID levanta pasiones y el CNI recientemente las ha levantado y picado alto. Como Villamediana, pero sin el título que deseaba. Entonces no existían los papeles del Cesid, que es hacer un pan como unas tortas, como para creerse que aquí se investigara algo más allá que de cintura para abajo, que eso del cotilleo impera, pero allá cada cual, que con su pan se lo coma.

Poner una vela a uno y a otro es un juego muy de los espías, es el juego que dictan ahora, tiempos modernos y de cambios, y de espías, por lo que vemos, que decía mi admirado amigo Sunzi que «Entre los funcionarios hay hombres de mérito que han sido destituidos, hay otros que han sido castigados por haber cometido errores. […] Los hay que, injustamente, han sido relegados durante mucho tiempo a funciones modestas, los que jamás han accedido a puestos de responsabilidad y aquellos cuyo único deseo es aprovecharse de los periodos turbulentos para ampliar su poder personal. Los hay de doble faz, inconstantes y pérfidos, que siempre esperan ver de dónde sopla el viento».

Pues a lo mejor se le entiende y se me entiende.

AMIGO O ENEMIGO

Sopla el viento furibundo, que todo pertenece al viento, y provoca tempestades que hacen cambiar editoriales, con los huracanes que vuelven a las redacciones encharcadas del lodo de la modernidad y, ¡oye, que no se vende un ejemplar!, ¡a ver que hay por ahí que cause escándalo!; buscar un buen guion, que eso es lo que importa, escribir el que venda más y mejor; ¿qué dices de línea editorial?, ¡¿de qué me hablas?!

La Corona y Franco son los temas preferidos. Eso sí que mola, El Pardo, y la Zarzuela que es un género muy popular, como Doña Francisquita.

Al tratarse de vientos que soplan, me llega uno que dice que hay barra libre para que se dispare en todas las direcciones sea quien sea el que caiga, amigo o enemigo, que el IFR (Identification Friend or Foe) ya no es válido y las Reglas de Enfrenamiento están en los quioscos sin que nadie las compre.

En fin que ya uno no sabe si el espía que quería ser algo más, o el de ahora, o el anterior, o quién sea, y si todo es por el régimen o contra el régimen, pero los meses siguen teniendo los días que tienen y cobrar por ser una cosa y la otra a la vez ni siquiera en las eléctricas lo admiten ¿o ahí sí? Como les decía en el camarote de los hermanos Marx todavía hay sitio.

¡En las redacciones entra cada cosa!

Como en los Consejos de Administración. Del frío no. Ande yo caliente y ríase la gente.

P. S. Dedicado a mi amigo el espía. Pero vete tu a saber si es amigo o no, que siempre espera ver de dónde sopla el viento para inclinarse como el junco.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 octubre 2021