EL MAGNICIDO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Raro es el día que no se produce una agresión en Cataluña por portar un símbolo de España. Este sábado ha sido en la estación del metro de Urquinaona (Barcelona). Después de ser empujado por la espalda un hombre recibió un fuerte golpe en la cabeza mientras los agresores gritaban: <<mori España>>. Resultado: una brecha en la cabeza de 8 centímetros. Su delito: llevar una gorra de España. Un agente de policía que presenció los hechos logró detener al agresor, pero ante las amenazas que recibía decidió soltarle. Miedo, hay mucho miedo. Riesgo, mucho riesgo. Indefensión, mucha indefensión. Hay ley, no quien obligue a cumplirla. Que cada uno se las arregle, lo que es sumamente peligroso porque da lugar a la ley de la selva y que el más fuerte o sagaz imponga bajo amenaza el control; de la selva. Hay miedo. Mucho miedo. Nadie habla claro, ni piensa en alto, ni siquiera para él; hasta las conciencias están controladas.

Entre todo este desorden, inquietud, salta la noticia de un intento de magnicidio planeado contra el presidente del Gobierno de España, doctor Sánchez. Nos enteramos al mes y pico de la detención del presunto magnicida. Ante el extraño suceso los fiscales de la Audiencia Nacional dicen que nada sabían y los jueces del alto organismo que no vieron motivos para hacerse cargo del asunto. ¿Por qué? ¿Por qué nos lo cuentan ahora? Al presidente del Gobierno tiempo le ha faltado para hacerse eco de la noticia y salir a hacerse la foto mientras pedía una defensa sosegada de las ideas. Las ideas deben ser las que le quitaron de la cabeza al que en Barcelona portaba una gorra de España. Las sosegadas ideas le han costado una brecha de 8 centímetros, señor presidente. Sosegado y real ha sido el golpe sufrido; una constante diaria. Por supuesto no un magnicidio, cuyo alcance debe investigar la policía para tranquilidad de todos.

Más de 300.000. Me explico:

Guardia Civil y Policía Nacional: 150.000

Vigilantes de Seguridad: 80.000

Policías Autonómicas: 24.000

Policías locales: 60.000 (?)

Más de 300.000 personas dedicadas a la seguridad. De todos. Cerca del triple que las Fuerzas Armadas. Estamos en teoría bien asegurados, pero la práctica no coincide.

¿Por qué? Porque el problema no es policial sino político. Extenderme más ofende a la inteligencia. ¡Es tan evidente!

El supuesto intento de magnicidio no debe quedar en el olvido. Cualquier cosa puede ocurrir y debe investigarse a fondo para que no queden dudas. Por ahora solo tenemos confusos datos. La seguridad del presidente debe analizarse al milímetro. Dicen que <<era un lobo solitario>> y podría alguien decir la gracia de que <<Menos lobos Caperucita>>, pero no es para tomárselo a broma. Tampoco la seguridad de todos y cada uno de los españoles que en vez de escolta llevan un símbolo de España.

El ciudadano español de la brecha de 8 centímetros en la cabeza no anda con supuestos, ni intentos: le han abierto la cabeza por llevar una gorra de España. Mañana será otro y otro y así….

Con una brecha en la cabeza este español sí que no está para bromas. Le ha visto las orejas al lobo; y muy cerca. Ha recibido su dentellada.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 noviembre 2018

 

 

 

 

LA DICTADURA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Autodefensa contra la constante influencia de lo(s) político(s) hasta en la intimidad de la recámara. No hay restaurante, despacho, o callejuela, en la que no se conspire. Las consecuencias, los resultados siempre contra nosotros todos.

Autodefensa ciudadana contra el todopoderoso mundo de lo(s) político(s).

Viven otro mundo, en otro mundo, y escenifican a diario el drama.

Ilusiones perdidas, esperanzas rotas, y lo que creíamos superado nos arrastra irremisiblemente al punto de partida, al enfrentamiento. No puede recaer la decisión de lo que es y debe ser España en un ejecutivo que se ampara en la división, se apoya en los que apuestan por la ruptura del Estado y la Nación.

Cuando creíamos haber superado diferencias, estas vuelven y se multiplican.

Cuando nos creíamos en el camino, nos descubrimos en la senda de la transitoriedad.

Cada día peor. De los tres poderes nada, queda nada: legislativo, ejecutivo, judicial. Nada, Un solo poder: omnímodo.

Autonomías legislativas, ejecutivas, hasta judiciales. Hasta policías variopintas y parciales. Fracciones, un puzle cuyas piezas erosionadas ya no encajan.

Estamos peor que antes.

Como parapeto para llenar la boca de ejemplaridad, entremés envenenado, hablan de la libertad. Esa que se vende por raciones mínimas y está restringida, limitada, y a un alto precio. En el parqué de los partidos políticos se mercadea a diario. También son unos cuantos los que manejan el IBEX de la libertad.

La transitoriedad define el momento. No está muy claro hacia dónde conduce. Hay signos que revelan la gravedad de la situación, sin guía aparente. El más peligroso de los signos es que el ejecutivo A se convierta en legislativo a base de unos cuantos Reales-decretos de Consejillo de ministros y el ejecutivo B en legislativo autonómico parcial e insolidario. El judicial empieza a dar miedo. Todo ello se resume en un intercambio de intereses de poder y partido, general y autonómico. Un evidente taifas cuyas consecuencias ya padecemos. Nadie se oculta. Está a la vista. Una representación escénica de la que se escapa algún grito tras las bambalinas que hiela el corazón del espectador.

El día que quede al desnudo lo que hay detrás del escenario veremos que lo que se representa es la tragedia. Temor y esperanza es una peligrosa mezcla ya conocida. Cuyo resultado es tan evidente que pasa desapercibido hasta que se instala entre nosotros sin que te hayas enterado cómo ha sido y de dónde ha venido: la dictadura. Tampoco quién la ha traído. A pesar de su evidencia.

Yo no pienso seguir de espectador en esta función. Ademas de aburrirme el poco talento de los actores, me repugna el sainete tanto como la tragedia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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10 noviembre 2018

LA MINISTRA DE DEFENSA Y SUS DECLARACIONES SOBRE ALSASUA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Casa Cuartel de la Guardia Civil en Alsasua

La ministra de Defensa no conoce a los soldados. Quizá no haya tenido tiempo; tan atareada en sus cosas políticas. Un ejemplo son sus declaraciones sobre lo ocurrido este fin de semana en Alsasua. Tampoco se centra en la Constitución, en lo que dice sobre las Fuerzas Armadas. Esas cosas que parecen haber perdido importancia: la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y la defensa del ordenamiento constitucional. ¿Qué significará todo eso?

Lo de Alsasua ha sido un toque de atención allí dónde se atacó a la Guardia Civil, también son soldados, donde la convivencia es difícil y quedó rota por los que pretenden, ya sabemos quienes, imponer su ley, imposible, peligrosa, temerosa. Allí la Constitución ni por el forro. Por eso, por si acaso, por esas cosas de la chulería, ¿o de la memoria?, para meter miedo, un cobarde sabe de eso, estaba en Alsasua el Carnicero de Mondragón. Allí donde hay que esconderse a diario y esconder que eres guardia civil o soldado, español, de España, y esconder la bandera, roja y amarilla, la de España. Allí donde hay que buscar a España entre susurros, entre confidencias, esconderla entre las nieblas que tanto duran, que casi son permanentes, como las miradas atravesadas, entre riesgos y silencios, silencios, silencios… Entre permanentes vigilias de sospecha y miedo, donde el ruido de los disparos que asesinaron al guardia civil retirado Sebastián Arroyo González, trabajador de la empresa Igastex de Alsasua, resuenan cada mañana, cada tarde, cada noche. Donde sigue el miedo barriendo cualquier sonrisa, esperanza, que solo se recuperan huyendo, escapando de todo aquello; para poder oír la voz de España. Allí estaba el Carnicero de Mondragón, más chulo que un ocho, cobarde, <<no me arrepiento>>, el asesino de los 17 españoles solo por él asesinados, <<ejecuciones>> le llama el cobarde carnicero, ejecuciones…, amenazante, aquí estoy, ¿qué nos quiere recordar con su presencia?

Saben leer los artesanos del valor heroico; saben leer cualquier signo los que calientan el aire con la mirada… Y saben, nuestros guardias civiles y nuestros soldados,  izar nuestra bandera donde les da la gana y donde les mandaron, porque la victoria es algo que no se compra, sino que se conquista…

Y allí se fueron a la conquista. Unos valientes. Alsasua, territorio de España, la España robada con el tiro en la nuca, la bomba, la persecución, la trampa, el odio, el odio, el odio, nada más que odio.

Allí se fueron unos cuantos españoles, valientes, a decir ¡basta!, que a la guardia civil ni se la toca, que no os tenemos miedo, que aquí está España, y este es mi pueblo, tan español como mi bandera. Y si no os gusta carretera y manta, que se acabó. Que no fue un partido, ni partidista los que fueron. Que la única finalidad partidista es España. Que estamos hasta el gorro, hartos, engañados y muy, pero que muy, hasta…

<<Cada uno sabe a lo que va y lo que busca>>. No le quede duda señora ministra que sabíamos a lo que íbamos y lo que buscábamos: España. ¿Dónde está en Alsasua España?  Perdida, amenazada, escondida, temerosa, huída, acorralada, casi vencida. Lleno de Alsasuas está España. Todavía. Algunos no se han enterado. Algo habrá que hacer.

No se ha ido a crispar, ni a amenazar. ¿Chulear?: ellos. ¿Amenazar?: ellos

Le recordaré, señora ministra, que son cientos los soldados y guardias civiles asesinados por ETA simplemente por ser soldado, guardia civil de España.

También niños, policías, jueces y magistrados, políticos, y muchos ciudadanos. Si ahora no matan amenazan. A mil han asesinado.

Le recordaré que el último Caballero Legionario al que se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando fue Juan Maderal Oleaga, un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió. Fue en Edchera el 13 de enero de 1958. En su barrio, Erandio, recibió el homenaje debido dando su nombre a una plaza y erigiendo en ella una estatua. Pero apareció la repugnante alimaña vomitando sus entrañas de odio, la ETA, amenazando por el homenaje a Juan Maderal acusándole de haber participado en la Guerra Civil cuando por entonces ni había nacido. Aprovechando una manifestación  arrancaron  de cuajo el monumento erigido en su nombre arrojándolo al Nervión. No contentos con la amenaza e impotentes ante el héroe, el 17 de Marzo de 1979 tres cobardes encapuchados acribillaron a balazos, cuando se dirigía a su trabajo, a su hermano José María Maderal Oleaga Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya. Era el hermano de Juan quien había despertado la vocación legionaria del héroe de Edchera. Siete impactos de tres alimañas etarras acabaron con su vida.

La estatua de Juan se encuentra en la Brigada de La Legión en Almería, junto a sus compañeros legionarios, en formación apretada y distinguida donde sólo caben los héroes que dan la cara. Está mutilada porque así salió del fondo de las aguas del Nervión donde ha quedado su desnudo brazo para vergüenza de los asesinos.

Este recuerdo como el de los cientos de asesinatos cometidos por la ETA es lo que sabemos y nunca olvidamos. Por eso sabemos muy bien a lo que vamos y lo que buscamos. Se llama: España. Se llama la unidad de España, su integridad territorial y el orden constitucional. Eso buscamos y deseamos. En Alsasua o en las Ramblas, el orden y la Ley. Ni GAL ni diálogo, ni trato o negociación, nunca olvido; solo la Ley, estrictamente la ley.

Siento decirlo, pero la ministra de Defensa, como el de Interior, han estado desafortunados. Mejor callados y en defensa de España. ¿O resulta que ahora y siempre se ha acabado poder pronunciar el nombre de España en cualquier lugar de España?¿Eso significa crispación? ¿A quién he de temer? La democracia significa perder el miedo. España ya no lo tiene.

La ministra de Defensa con el líder de Podemos

Más Alsasuas se hacen necesarias, más veces, allí hay que estar, donde el miedo barría las calles; y algo más insoportable: segaba y barría la vida de los españoles.

Iré donde con mi bandera donde me dé la gana porque la victoria es algo que no se compra, sino que se conquista…

Y allí se fueron a la conquista. Unos valientes. Alsasua, territorio de España, la España robada con el tiro en la nuca. Le guste o no a la señora ministra de Defensa y al señor ministro del Interior. La próxima vez quedan ustedes invitados. Por España.

Recuerde: <<Solo digo mi canción a quien conmigo va>>.

Oiga el murmullo de sus soldados. Escuche su canción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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7 noviembre 2018

GUERRA EN ALSASUA. LA RECONQUISTA DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

España. Alsasua. España

Se han encendido muchas alarmas.

En Alsasua. El odio allí visto es el mismo que provocó cerca de mil asesinatos: ETA. Allí estaba oteando a su enemigo el carnicero de Mondragón, como si nada, como si él tuviese algo que decir. Salen de sus madrigueras.

No hay paz en España. Lo que vemos es una modalidad de la guerra, un preludio, un estado de ánimo, un comienzo, pero guerra. No se pusieron los medios en su momento para acabar con el odio. Nunca. Se admitió la derrota y se dio libertad al enemigo: suya fue la victoria. Preséntense y gobiernen. Manejen todo: la educación, la economía, la administración, la seguridad suya garantizada, la Guardia Civil poco a poco la retiraremos; todo, todo, t-o-d-o, para ustedes. Lo permitió el alto, el máximo, tribunal.

Apoyan al actual presidente del Gobierno de España para que lo sea y el presidente… se deja apoyar. Todo, T-o-d-o, todo, está arreglado.

Ayer, en Alsasua: ¿En que lado estaba el presidente del Gobierno y el Gobierno/PSOE? ¿Esto es el PSOE o simplemente el doctor Sánchez? ¿Con los proetarras y los independentistas? ¿Qué significa eso? ¿En manos de quienes estamos?

La respuesta a cada una de las preguntas es una muestra de la villanía con la que nos gobiernan.

Pero…

De Alsasua hay que sacar dos importantes conclusiones:

1.- Hasta ahora el enemigo ocupaba el terreno, físico e ideológico, sin que nadie se atreviera a plantar cara. Avanzaban sin resistencia. Se ha terminado. A partir de ahora que sepan que puede empezar la <<reconquista>>. ¡Basta! Ni el tañer de las campanas nos va a detener. No perdamos el tiempo y recobremos la España perdida. Esconderse de nada sirve.

2.- La calle se mueve. La España unida se mueve y hace ver que está harta de engaños y traiciones. Porque ayer en Alsasua los cobardes hacían plañir las campanas sin que nadie les oyese ni apoyase. Han sido derrotados. Se acabó el miedo a los cobardes. España ayer en Alsasua decía ¡basta!

Conviene que tome nota este Gobierno de España y recuerde que está donde está gracias a los que hacían tañer las campanas, los que apoyan este engaño con el que se busca partir España.

España empieza a decir: ¡Basta!

<<La paz no es la ausencia de guerra. Es una virtud, un estado de ánimo, una disposición para la benevolencia, la confianza y la justicia>>. Y eso, hoy por hoy, no existe en España, pero los que se creían vencedores e impositores de su dictatorial ideología empiezan a replegarse ante la verdad; que recupera la calle y recuperará la España perdida.

Se impone recuperar la España perdida. La reconquista ha empezado.

Debe ser un comienzo. Hay que tomar la calle, cada semana, en cada sitio, en Cataluña y el País Vasco, por la unidad de España, por España.

Hay que perder el miedo desde dentro y desde fuera. Perder el miedo a la violencia y también a la venganza de las administraciones. Manifestemos nuestra españolidad, sin miedo; y nuestra unidad.

De una vez por todas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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5 noviembre 2018

VIVA ESPAÑA, VIVA EL REY, VIVA EL ORDEN Y LA LEY… Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Estas estrofas del Himno de la Guardia Civil resumen a mí entender el sentimiento de millones de españoles. España, la monarquía, el cumplimiento de la Ley y la exigencia de su cumplimiento, es decir: el orden. Todas en peligro: España, el Rey, el orden y la Ley.

Si se prolonga mucho la agonía presidencial que vivimos, este presidente postizo, sobrepuesto, inmaduro, errante y babieca, va a tener que enfrentarse a situaciones muy tensas. Tanto que puede verse obligado a usar la escalera legal que se eleva por el 116 de la Constitución; sin que le dé tiempo a mostrar, mucho más allá, las carencias de su magistratura.

La situación, cada vez más grave, le arrastrará. Se aferrará a cualquier cosa antes de perder el poder que sabe que está a punto de perder.

Si es por defender el poder, su poder, los pilares que lo sustentan, no dudará(n), no tiene(n) límites y a todos se llevará(n) por delante. La lucha va a ser violenta y puede que desgarradora. Hará(n) uso de lo que crea(n) conveniente, para su beneficio, lo que sea con tal de mantenerse en el poder. Pactará(n) con el diablo. Si en un momento debe(n) utilizar el 116 lo hará(n); para su beneficio siempre. Sin dudar, sin preguntar. No me fío del tufo que sale de las alcantarillas.

Sabe(n) que ir más lejos de lo que puede(n), y mucho puede(n), no puede(n) y puede que el poder le(s) pueda; porque no siempre todo se puede. El pesoe de ahora tiene un presidente rencoroso y mal encarado, radical, siempre sonriente, no sé de qué se ríe, autocalificado según su terminología, cuando estaba en estado puro, ante las cámaras, cara a cara con su oponente, descarado, mal educado: ruin, mezquino, deleznable; palabras dirigidas a Rajoy en un debate que ahora tapan, olvidan y evitan.

«El presidente nunca ha dicho…», dice la vicepresidenta.

Las palabras se fueron, con ellas quedó el retrato harto certero de quien las pronunciaba; desconocía todo, ni sabía ni aprendió, más allá de repetir lo que le dijeron, sin caer en la cuenta de que se estaba definiendo. Ahora, las palabras, viajeras, van y vienen, cuando menos te las esperas aparecen y se quedan, se revuelven como si en el espejo, que no perdona, se mirase: <<Si usted gana el coste de la democracia es enorme porque el presidente debe ser una persona decente y usted no lo es>>. Nunca se pudo decir más claro, cristalino, queriendo ser hiriente se hirió hondo, definió su quehacer futuro. Decente es honesto, justo, debido, adornado, sin lujo, con limpieza, digno, bien portado, de buena calidad, recatado, pudoroso, razonable y justo.

Ahora resuena el eco de sus palabras ante el obstáculo: eco, eco, eco… ruin, mezquino, deleznable; ruin, mezquino, deleznable…, deleznable…, deleznable… Llega hasta nosotros: <<persona decente, persona decente… y usted no lo es>>. 2015. Cara a cara. Logró echar al que, él, descaradamente, llamaba: ruin, mezquino, deleznable.

No hay eco para España, España, España ¡Viva España!, no hay eco a pesar de tanto obstáculo. Débil y confuso, el sonido se apaga: ¡¡España!!, ¡España!, España…

Llegado el caso, que llegará, cada vez más próximo, tendrá que recurrir a la Ley. Cumplirla y hacerla cumplir. O cambiarla. Cambiarla, cambiarla, cambiarla… Miedo da. Por ahí va la decencia, la mezquindad, la ruindad: cambiar la Ley.

Miedo me da: <<El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades… Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales>>.

Dice la copla:

Me han dicho que no me quieres

no me da pena maldita,

que la mancha de la mora

con otra verde se quita.

Una Ley con otra Ley. La ley con otra Ley, el poder, el secreto, que los recursos legales son infinitos, como estamos viendo y viviendo con impotencia y nada que hacer; se quita, se cambia, adormecidos, cuando ya están casi dormidos una nueva aventura borra todo lo anterior. Se legitima con el tiempo, con la memoria convertida en ley. Tiempo al tiempo, que pasa y todo lo cambia, anestesiados, tiempo indecente, tiempo ruin, tiempo mezquino, deleznable, visible mancha de la mora, de la dilación en cumplir, con otra verde, inexperta, se quita; el presidente debe ser una persona decente, el presidente debe ser una persona decente, el presidente debe ser una persona decente…

<<Si usted gana el coste de la democracia es enorme porque el presidente…>>.

Viva España, Viva el Rey, Viva el orden y la ley… Pues algo tendrán que hacer todos ustedes.

Porque del orden al desorden, la Ley se cambia con otra Ley, que no la va a conocer ni la madre que la parió, España desaparece fraccionada en naciones, y el Rey sin reino. República de repúblicas, ley del desorden, todo llama a nuestras puertas y si no contestan, ustedes, con firmeza, con decencia, abrirán la puerta, la suya, entrarán en sus casas, los indecentes ocuparán sus habitaciones y les pondrán de patitas en la calle. Sin más explicaciones.

<<Si usted gana el coste de la democracia es enorme porque el presidente debe ser una persona decente y usted no lo es>>.

¿Viva España, viva el Rey, viva el orden y la ley…? No hacer nada. Nada. Esperar a que otros lo hagan. Nada pasa. Nada.

No pasa nada. No hagan nada. No habrá España, no habrá Rey, no habrá orden, no habrá ley.

que la mancha de la mora con otra verde se quita.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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1 noviembre 2018

 

LA IGLESIA, EL PROTOCOLO Y LA VICEPRESIDENTA CALVO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Vestir el cargo, señora vicepresidenta del Gobierno, señora Calvo, es someterse a las normas que exige el respeto al cargo que ocupas, a lo que y a quienes representas; el desempeño de las labores de Estado no solo es cuestión de fondo sino también de formas. Cuando se empieza rompiendo, con provocación manifiesta, las formas, no hay fondo que soporte esos comienzos; significa, para entendernos, que entramos en materia mal, con una manifiesta mala educación, es decir: de entrada ponemos en guardia a nuestro interlocutor que traduce el mensaje de las formas sabiendo que hay poco de que hablar; todo está decidido. No hay diálogo sino imposición; que es más que oposición.

La vicepresidenta del Gobierno de España, de repente, sin que hubiese causa mayor, o menor, sin necesidad, aparente de urgente confesión, ni tampoco un fervor repentino, mística española que allí la llevase, impulso por una revelación, nada, aparentemente nada, se presentó de manera precipitada en la Santa Sede para entrevistarse con el primer ministro, Secretario de Estado Cardenal Pietro Parolin. Su Eminencia Reverendísima Pietro S.R.E. Cardenalis Parolin, vestido y revestido del cargo, preparado para la ocasión, conocedor del mundo, del demonio y la carne, de los pecados capitales, de las virtudes cardinales, prudencia, justicia, fortaleza y templanza, armado de paciencia, aprehendida en su juventud en el Tratado sobre la Paciencia de San Agustín, esperaba precavido la entrevista con la vicepresidenta.

El cardenal estaba enterado y extrañado de que el embajador de España ante el Vaticano hubiese sido despedido justo a la vez que entraba en la Santa Sede la petición de audiencia cursada por el Gobierno español. ¿La vicepresidenta va a venir sin el embajador de España?

Paciencia. Veremos. Esperemos. Escuchemos. Prudencia. Templanza.

El viaje de la vicepresidenta fue alterado por perturbaciones, inquietud desde la Moncloa. Se preparaba y se volvía a preparar y cuando estaba doblemente preparado se volvía a preparar.

No, primero lo de Franco, luego el concordato, o mejor lo de las propiedades de la Iglesia en España, o mejor una cosa con la otra, con diplomacia; pero lo uno por lo otro o no hay nada que hacer. Hay que presionar con Franco: o lo de Franco o nada más qué hablar. El resto de cosillas que tenemos con la Iglesia las despacharemos a gusto propio. Así hay que plantear la cuestión.

Reuniones, los de Moncloa con la legislación eclesiástica de mano en mano,  el Concordato, abogados del Estado, catedráticos, algún teólogo ateo, muchos ateos, incluso la opinión de un monaguillo, de Moncloa claro, y algún obispo de la cuerda, infiltrado, improvisado. ¿Quién es el embajador? No ese no, que nombren a otro, si no da tiempo es igual. No necesito embajador. ¿Conductor va a necesitar señora vice o va a ir andando? ¿Se aloja en la embajada o en un hotel?

¡Ah! Por cierto. ¿Cuál es el protocolo? Que si la vestimenta, el tratamiento, el saludo, los planteamientos iniciales; señora el embajador le hará saber.  Nada, nada, nada… De embajador nada, luego van y lo cuentan todo, iré vestida como a mí me parezca, tratamiento de usted a usted, saludo con un buenos días, buenos días, ¿El Papa bien? Me alegro. Mejor imponer nuestras normas, entramos pisando fuerte. Iré vestida a la última; el cardenal irá de cardenal y yo de vice del Gobierno de Pedro Sánchez. Purpurado, púrpura escarlata, yo iré más sencilla, descocada y a mi aire.

Alguien por un pasillo comenta que hay que cuidar las formas con la Iglesia, que son muy carcas, que exigen mucha normativa, que se ponen muy pesados, que sonríen, pero toman nota, que todo les parece bien y aceptan, pero luego dan tiempo al tiempo y alargan, alargan, dominan los tiempos, un protocolo que nadie rompe ni discute, que saben y quieren, que respetan y aman, dulces y fuertes, que nunca se sabe si sí o si no, que puede o quizá, nunca jamás, nunca no, tampoco sí, pero nunca si su sonrisa es; o no es. Que si sí, que si no. Que qué sé yo; pero ellos saben y manejan los espacios y los tiempos con lo que al final marcan la velocidad. Mejor ir despacio señora vicepresidenta.

Bueno, bueno, veremos, hacedme una nota, dadme los datos de ese Parolin y ya veréis como se traga lo de Franco.

Vestir el cargo siempre se llamó a la correcta ostentación en la vestimenta, civil o militar, signo de respeto y educación debida a lo que representa el cargo que ostentas y la dignidad que le debes a los que representas. Ser general o soldado, diputado, presidente de una nación o de la comunidad de vecinos, ser simplemente vecino o peatón, vicepresidenta, exige cumplir unas normas, unos protocolos: educación, urbanidad, elegancia, respeto, civismo, cortesía… hasta diplomacia.

La vicepresidenta del Gobierno del Reino de España se fue al Vaticano, a la Santa Sede, sin respetar el protocolo debido. Ni embajador, ni vestimenta, ni tratamiento, ni diálogo ni nada de nada. Imposición. Ella, solo ella, en nombre de él, el presidente. La parafernalia por ella impuesta nada que ver con los tiempos que corren ni con el lugar al que acudía. La historia tiene largo recorrido, y siglos cuesta escribirla, más asumirla y mucho más asimilarla. La Iglesia sabe de eso mucho y más. España lo fue todo en protocolo y dignidades. En la Santa Sede se quiere y respeta a España. Sus Reyes son Los Reyes Católicos; ahora también.

Paciencia, prudencia, templanza.

Llegó el final. El no esperado. La vicepresidenta se ha vuelto de la Santa Sede con las piernas cortas, con la mentira en la maleta. En cuanto la ha abierto se le ha caído toda la parafernalia que pretendía imponer a Su Eminencia Reverendísima. Nadie gana. Perdemos todos.

Ya no se dirá aquello de <<Como Cagancho en Almagro>>. Es más actual y moderno decir: <<Como la vice en el Vaticano>>. Una fea actuación que ha tenido pronta respuesta de la Santa Sede. No han dicho la simpleza de que no es no. Simplemente han aclarado que no, que ellos no se han pronunciado sobre el lugar donde debe ser enterrado Franco:

«El cardenal Pietro Parolin no se opone a la exhumación de Francisco Franco, si así lo han decidido las autoridades competentes; pero en ningún momento se pronunció sobre el lugar de la inhumación. Es cierto que la señora Carmen Calvo expresó su preocupación por la posible sepultura de los restos en la catedral de La Almudena, así como su deseo de explorar otras alternativas, también a través del diálogo con la familia. Al Cardenal Secretario de Estado le pareció oportuna esta solución». Todo un tratado de diplomacia para decir lo que dice que no deja de ser lo contrario de lo que la vice dice.

Al llegar la señora Calvo a la Moncloa de la maleta, además de la prepotencia, se le ha caído un libro: Tratado sobre la Paciencia; de San Agustín. Regalo de Su Eminencia.

Con la Iglesia hemos topado.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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OFENSA A LA BANDERA EN LA SEXTA TV. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

OFENSA A LA BANDERA EN LA SEXTA TV. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ofensa a la Bandera en la Sexta TV.

Contaré hasta diez antes de escribir: uno, dos, tres… Debo seguir hasta cien: once, doce…Calma, calma, calma.

La Sexta TV. Señalemos en la dirección adecuada. No nos quedemos con el mensajero y busquemos donde está el origen del mensaje, en este caso de la provocación y ofensa.

Grupo Planeta.

Desde la Sexta TV se ha ofendido a la Bandera de España en un programa llamado El Intermedio. Que un poderoso, muy poderoso, medio de comunicación permita que desde uno de sus canales de televisión, la Sexta, se provoque, se ofenda, se insulte a la Bandera de España, y por tanto a los españoles, a la Nación entera, y que no se tomen medidas contra los responsables, amplía el número de estos y hace máximo responsable a todo el Grupo Planeta como accionista de referencia que es. Señalar en otra dirección es hacerlo hacia un objetivo equivocado.

Grupo Planeta. Copio de su página web:

<<Líder multimedia (prensa, radio, televisión e internet) y del entretenimiento audiovisual.

Desde principios del siglo XXI el Grupo Planeta se ha consolidado en nuevas áreas de negocio para convertirse en uno de los grandes grupos de comunicación españoles. Es accionista de referencia del diario La Razón y de ATRESMEDIA, que incluye los canales de televisión Antena 3, laSexta, Neox, Nova, Mega y ATRESERIES; las emisoras de radio Onda Cero, Europa FM y Melodía FM; producción de cine y televisión; portales de televisión y cine online, y gestión de publicidad multimedia (televisión, radio e internet). A través de estos canales difunde campañas de concienciación viaria, medioambiental y de salud. Por otro lado, Prisma Publicaciones elabora revistas especializadas como Objetivo BienestarLonely Planet TravellerHistoria y Vida e Interiores, y ofrece servicios editoriales en papel y digitales para empresas e instituciones>>.

Accionista de referencia. Esperamos la reacción del Grupo Planeta. Mucho están tardando. ¿Asumirán el hecho como suyo? No es suficiente retirar el video. La ofensa queda. Que asuman las consecuencias.

La situación ha llegado a ser tensa, delicada, incontrolada, y nadie sabe en lo que puede desembocar. El <<cuanto peor, mejor>>, solo puede terminar peor que mal. No debemos permitir que se ofenda a millones de españoles alegando humorismo barato, cuando solo es una señal de decadencia y falta de libertad.

En estos momentos en España unos grupos poderosos campean a sus anchas con grandes apoyos económicos y mediáticos cuya única finalidad es provocar; dicho con más claridad y rotundidad: buscar el enfrentamiento, sentirse atacados para volver al pasado, en lo que ellos entienden como libertad que es ofender los sentimientos, las tradiciones, los valores de los españoles, que vemos impotentes como esto se nos escapa de las manos. No podemos entrar en el juego de la provocación. Debemos exigir que estas acciones sean castigadas, se impidan mediante la actuación de la ley, se endurezca la ley, se pongan todos los medios para defender a los ofendidos que es España, su símbolo: la Bandera. Saben lo que hacen y donde duele.

Todavía hoy es delito la ofensa a los símbolos de la Nación. Artículo 543 del Código Penal: << Las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad, se castigarán con la pena de multa de siete a doce meses>>). ¿Dónde está la fiscalía?

Lo quieren suprimir del Código Penal. Lo suprimirán y habrá barra libre para provocar, ofender…, y acabaremos mal.

Todo esto es una provocación. Calma. Exijamos, convoquemos, protestemos, defendamos, unámonos, manifestémonos, que cada cual use la palabra, sus posibilidades, su libertad…, para defenderse y defender a España.

Calma. Pretenden provocarnos.

Por lo pronto conozcamos de donde viene la ofensa y que cada cual vea… lo que tiene que ver, leer y comprar.

He tenido que contar hasta mil… Les sigo contando.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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2 noviembre 2018

UNA MUJER GENERAL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Normalidad. El hecho de que una mujer alcance el generalato en las Fuerzas Armadas españolas es sin duda una noticia buena y destacable. Absoluta normalidad.

Las Fuerzas Armadas españolas son la institución que mejor asumió la llegada de la democracia y la que, de manera ejemplar, ha sabido evolucionar conforme los tiempos exigían. Hoy son un modelo de eficacia, valores morales y ciudadanos, ejemplares en su proceder. Así lo reconoce la mayoría del pueblo español excluyendo a esa minoría que hagan lo que hagan los soldados nunca se lo reconocerán.

Dentro de esa normalidad institucional, ejemplar casi siempre, por primera vez una mujer es convocada para realizar el curso de ascenso al generalato. No quiere decir que ya tenga asegurado el ascenso; antes debe superar el curso y posteriormente existir vacante, ser propuesta y aprobado su ascenso en Consejo de Ministros. Eso deseamos a la coronel Patricia Ortega García, perteneciente al cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército de Tierra, especialidad de Construcción. El hecho de iniciar el proceso que en breve puede llevarla a alcanzar el soñado empleo de general de las Fuerzas Armadas españolas ya es una gran y alentadora noticia.

Se cumplen 30 años de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas españolas. He contado en alguna ocasión que la mayor prueba de la normalidad del proceso la viví mandando la Brigada de la Legión en Viator (Almería). Nos preparábamos para acudir al conflicto de Irak cuando un grupo de periodistas llegaron a la base para realizar un reportaje. Quisieron entrevistar a las Damas legionarias que formaban parte del contingente. No hubo manera. Argumentaban que ellas eran exactamente iguales que sus compañeros legionarios y no cabía hacer separaciones ni declaraciones alrededor de su condición de mujer. En la Legión somos todos iguales. Lo mismo de iguales a la hora de entrevistarnos que a la hora de combatir. Así fue; la primera felicitación en Irak por una acción de fuego frente al enemigo recayó en los miembros de un pelotón donde una cabo legionaria mandaba una escuadra.

Ser general de soldados como los españoles es la mayor dignidad y grandeza que se puede alcanzar. Seas hombre o mujer, la exigencia es la misma, misma responsabilidad, misma ejemplaridad.

Como nos ilustra el general Bermúdez de Castro en su obra Arte del buen mandar español la palabra general aparece en el siglo XVI, pero su significado, sus atribuciones y deberes, son tan antiguos como la guerra. <<Lo mismo que se llama estratego entre los griegos, cónsul con los romanos, duque en los godos, cabdiello en el primer periodo de la Edad Media, condestable en el resto de la Edad Media y capitán al finalizar esta>>.

El capitán y el cabo eran los mandos principales que agrupaban desde las mesnadas a las compañías y posteriormente a las colunelas transformadas en coronelía de donde surgió el coronel.

La coronelía en Italia se dividía en compañías mandadas por capitanes. Fue Gonzalo Fernández de Córdoba el capitán de estos capitanes por lo que para distinguirlo de ellos le llamaron general porque los abarcaba a todos. Me parece que queda definido, ampliamente aclarado, el significado de general como abarcador, común a todos sus hombres que constituyen un todo bajo el mando del que los abarca: el general.

Fue el Gran Capitán el primer general como nos cuenta Bermúdez de Castro en su libro ya citado. Es el honroso título, tan noble y español que pronto puede alcanzar una soldado española.

¿Algo extraño, algo que destacar? Una gran noticia. Las mujeres en primera línea de combate. Como siempre.

Ánimo mi coronel y que pronto luzcas el merecido empleo de general para engrandecer lo que ya es muy grande, porque como bien sabes este es un lugar:

en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.

<<Los oficiales generales ejercen la acción de mando en la estructura orgánica y operativa de las Fuerzas Armadas y la alta dirección y gestión de sus recursos humanos, materiales y financieros. Accederán a esta categoría los oficiales que hayan acreditado en su carrera militar de modo sobresaliente su competencia profesional y capacidad de liderazgo>> (Art. 20.2  Ley de la Carrera Militar).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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1 noviembre 2018

BANCOS, NÓMINAS, HIPOTECAS… Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Prefiero ir al dentista que entrar en un banco. Dicen que dan un servicio. Sin duda: para el que lo necesite. En muchos casos solo hacen de oficina de cobro y pago. Pero antes de pagar cobran, cobran, cobran siempre, por los siglos de los siglos. Es el canon que aceptamos creyendo que el banco está por encima de todo y de todos.

Cuando éramos jóvenes tenientes cobrábamos en mano; en un sobre venía el dinerito contante y sonante, además de todas las explicaciones de cuentas y descuentos. Era el mejor día del mes.

El día de cobro uno de mis compañeros se sentaba, solo, en una mesa del bar de oficiales, abría ceremoniosamente el sobre y en voz alta empezaba a sacar y contar los billetes mientras calculaba sus gastos domésticos: 100 de luz, 50 de agua, 100 colegios niños, 200 ropa, 100 casa, 300 comer, 200 alquiler…, total que solo me quedan 30 para imprevistos. ¡Qué desastre! En aquel momento había conseguido que todos le prestásemos atención. Llegaba el final que él buscaba: ¡¡Qué soy soltero!!, gritaba mientras recogía todo el dinero que había puesto en montoncitos sobre la mesa. ¡Para mí todo!

Lo de los bancos era para ricos. Nosotros éramos pobres, pero libres.

Decía Romanones que la independencia económica es no tener dinero. No sé no sé.

Pero un día… Llegaron los bancos y se acabó el sobre, la libertad. Había que cobrar por el banco. Elegir una entidad bancaria y… ¡Vaya negocio para unos cuantos! Llegó el control para los vulgares y monótonos de la nómina. ¿Por qué tiene que pasar mi dinero por el banco? Nos preguntábamos.

Una muesca más contra la libertad, por culpa de los que la zarandean, roban, mienten, ocultan, trapichean, evaden, defraudan, delinquen, guindan, mangan, pillan, sisan, desfalcan, expolian, desvalijan, extorsionan, rapiñan, soplan, carmenan, apañan, birlan, atracan, ratean, transfieren, juegan, blanquean, blackquean, enajenan, engañan, corrompen, saquean, estafan, ningunean, mienten, arrancan, quitan, asaltan, ratean, choricean, despojan, choran, trampean, expertos en la ciencia de Caco. Mismo rasero a ellos que a los otros. Todos iguales (?) ante la ley, la justicia, la sanidad… y nunca iguales para la banca. Que nadie se escape de las garras del gran hermano. Cortados por el mismo rasero, el más bajo posible. La educación bancaria se basa en el engaño, a todo. Le llaman lucha por la supervivencia.

Hablaba con el mecánico mientras terminaba de cambiar el aceite al coche… Viene el fontanero a casa…, el de la tele, el mantenimiento de la caldera… ¡Cómo están las cosas! La conversación se repite, todos dicen lo mismo: ¡Se lo llevan crudo estos…!, ¡nos roban…!, ¡no hay quien viva! Pero ninguno de ellos me ofrece una factura. ¿Oiga y el IVA? ¡Ah!, entonces son 50 más.

Un toma y daca. Me tomo por aquí lo que me quitan por allá.

La Administración nos tiene controlados, cada día más, a casi todos, pero no a todos. Sí, pero sin IVA. El que roba a un ladrón…

En aquellos tiempos en los que pasamos del sobre al banco, sin apenas darnos cuenta de lo que se nos venía encima, llegó un compañero contándonos que le habían llamado del banco (“de su banco” como a los banqueros les gusta que digas) para decirle que estaba en números rojos. Al principio, se quedó algo azarado, con la sensación de haber cometido algo grave, hasta que reaccionó y le dijo al amable banquero: ¿Oiga y el mes pasado por estas fechas cómo estaba mi cuenta? Miró sus papeles el banquero. No, señor, el mes pasado tenía usted en esta fecha 500 a su favor. Mi amigo, desconocedor de los trámites bancarios le contestó: Pues ¿por qué no me avisó también?

En fin…, ahora jueces, magistrados, banqueros, en guerra… y el gobierno que los azuza. Amenazas de los del dinero, del nuestro por supuesto. Una sentencia firme ¿se puede volver a sentenciar o revisar solo porque la sentencia ha creado revuelo? Alarma bancaria que no social. ¿Explicaciones del Alto Tribunal? Ninguna. Cualquier grieta por pequeña que sea sirve para que el poder del dinero se cuele como agua… o fuego. El interés no es el 3% o el 4%. Es todo y todo es ciencia y conciencia (s). Dinero, dinero, dinero.

No saber leer, no saber escribir… saber contar. Los tribunales al descubierto, en números rojos. Igual que los bancos. Pedir perdón no es suficiente. Hay que pagar y no precisamente con dinero. En justicia. Nadie entiende nada. Si algo se han llevado que nos lo devuelvan sin trámites engorrosos, sin papeleos, abogados, pérdidas de tiempo, dinero (de nuevo) y paciencia. Eso es lo justo, lo demás es volver a empezar el calvario de siempre contra Goliat.

¿No somos todos iguales?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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28 octubre 2018

 

EL ALMIRANTE VUELVE A LA ACTIVIDAD. ¿LA MINISTRA DE DEFENSA NO DIMITE? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El tema es conocido por todos ustedes. He dedicado dos artículos a dar cuenta de la sorprendente decisión planteada por la ministra de Defensa en el Consejo de Ministros del pasado 31 de agosto y que por Real-decreto pasó a la reserva al vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba. Una decisión poco usual y sin motivaciones aclaradas que dejó estupefactos a todos los miembros de la Armada española y del resto de los ejércitos.

Se lo explicaba a todos ustedes de manera resumida (Ver artículo):

El vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba de capitán de Navío al mando del buque escuela Juan Sebastián Elcano

<<El almirante de la Armada española Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba fue destituido recientemente de su cargo en el ministerio de Defensa por no estar de acuerdo con la repetición de unas oposiciones a psicólogo militar realizadas con todas las garantías y ajustadas a derecho. La reclamación de dos aspirantes, eliminadas por un tatuaje de acuerdo con las normas dictadas por el ministerio, hizo a la ministra replantearse la convocatoria y repetirla. Lógicamente eso significaba un serio revés y perjuicio para aquellos que hasta ese momento habían aprobado todas las pruebas realizadas. Por tanto estos aspirantes, con las pruebas superadas,  recurrieron la decisión de la ministra. La misma decisión que el almirante no compartía. El almirante al mantener su justo criterio fue cesado. A los pocos días la ministra pidió al Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada que, al ser cesado en Defensa, la Armada le asignase un destino irrelevante. El AJEMA contestó diciendo que eso no existía en la Armada y que allí todos los destinos son relevantes. La ministra, no sabemos si como reacción airada u otras causas que nos gustaría conocer, si es que existen,  decidió mandar a la reserva al almirante, es decir truncar su carrera militar. Dicho en román paladino: mandó al almirante a su casa>>.

El caso es que el almirante ante la inexplicable decisión del Consejo de ministros recurrió la misma ante el Tribunal Supremo. Ahora la Sala III de lo Contencioso Administrativo, la misma a la que en su día perteneció la ministra, ha acordado admitir la medida cautelar solicitada por el almirante:

<<LA SALA ACUERDA:

PRIMERO.- Ha lugar a la medida cautelar solicitada por la representación procesal de D. Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba, por lo que queda en suspenso la ejecución del Real Decreto 1095/2018, de 31 de agosto, por el que se dispone el pase a la situación de reserva del Vicealmirante del Cuerpo General de la Armada don Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba.

SEGUNDO.- Imponemos a la Administración General del Estado las costas causadas en este incidente cautelar, en los términos fijados en el razonamiento jurídico octavo de este auto.

TERCERO.- Y ordenamos llevar testimonio de este auto a los autos principales>>.

El almirante vuelve a su situación de actividad, se incorpora a su carrera de manera relevante y debe ocupar el destino que le corresponda que siempre será relevante y de servicio a España, único motivo que le mueve en su carrera militar.

Llegados a este punto solo tengo que manifestar mi alegría por esta decisión que implica el retorno a su carrera militar en activo del vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba.

Este ha sido un caso, bajo mi punto de vista, en el que se ha actuado con precipitación, impulsos viscerales, imposición desmedida, poco tacto y haciendo uso de un estilo de mando desconocido y nunca usado en el ámbito militar. Desde el ministerio de Defensa entre la ministra y su directora general de Reclutamiento y Enseñanza Militar se han despachado a gusto contra un vicealmirante que se oponía a tomar una decisión en su opinión contra el reglamento establecido y sin los requerimientos legales necesarios; un almirante era poca cosa y la solución era dimisión y acabar con su carrera enviándole a la reserva. No entendemos muy bien la postura del Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada que tuvo en sus manos darle un destino al vicealmirante sin cuestionar más el caso.

La ministra de Defensa Margarita Robles

Ahora la justicia da la razón al vicealmirante. Habrá que darle un destino. La Armada gana, los ejércitos ganan. No se juega <<al ordeno y mando>> con los soldados. Aquí donde la más principal hazaña es obedecer hay que saber templar los ánimos, ser honrado, tener crédito y opinión para poder mandar.

Cuando uno se equivoca rectifica, se piden las disculpas necesarias, se repone el mal hecho y se dimite. La ministra de Defensa se ve obligada por la justicia a rectificar. El Real-decreto de todo un Consejo de Ministros, mal aconsejado, queda en suspenso.

Esperamos sus disculpas ya que no dimitirá. Pero ni lo uno ni lo otro llegará.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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27 octubre 2018

¡BUM! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Interjección onomatopéyica utilizada para imitar el ruido de un golpe o de una explosión.

¡Bum! Golpe y explosión en el Congreso de los Diputados. Tocaba el Brexit y lo de la venta de armas a Arabia Saudí. Los británicos están tranquilos porque ven como el doctor Sánchez pasa de Gibraltar.

Lo de las bombas… Esas bombas que ahora sí se venden, ahora no, que si los derechos humanos, que si los puestos de trabajo, que si esto es un lío, que si sí, que si no; que esto es el gobierno y no la oposición, que aquí las cosas no son tan fáciles, que tengo que dar la cara y me la van a partir, que las elecciones en Andalucía, los presupuestos, que no me compliquéis más la vida.

Bombas que no eran tan precisas como decían y con las que la ministra de Defensa ha metido en la boca del lobo a todo el Gobierno, con el presidente a la  cabeza y que ahora echa más leña al fuego mientras hace pimpampum, buscando su momento de gloria.

El presidente nunca supo lo que decía, nunca lo que hace. Bombas precisas (?) e imprecisión intelectual entre los que dicen una cosa y hacen la contraria. ¡Esa es mi izquierda!, la incongruente, la ya conocida por desconocerse ella misma. Ahora, en una crisis terminal, se agarran a lo que sea, incluso a los pactos más siniestros. Como bien estamos viendo.

Ante eso no quedaba otra alternativa. Y hubo explosión: ¡Bum!

Porque el tema no son las bombas sino el golpe, el de Estado. Ese sí que ha hecho ruido y daño. Sigue haciéndolo.

El ruido de un golpe: ¡Bum!

Ese era el debate. Ese es el problema de España. Ese es el ¡bum!: el golpe de Estado.

Al fin, un líder brillante, el recién estrenado presidente del Partido Popular, Pablo Casado, le ha dicho al presidente del Gobierno del reino de España cuatro cosas bien dichas. Preciso, claro y rotundo, sin papeles aprendidos, a cara descubierta y sin tapujos: << ¿No se da cuenta de que es partícipe y responsable de un golpe de Estado?>>

Las verdades duelen y se ha notado.

Tocado. Uno de cuatro: <<… usted y yo no tenemos nada más que hablar>>. Por supuesto. Nada de qué hablar con los golpistas o con los que les apoyan, o en ellos se apoyan, para gobernar. ¿Se lo repito? Nada. Ese es el camino. Quien está contra España está contra mí y los que me votan. Hablemos claro de una vez y que todos nos entiendan, sepan quién está con España y quién contra ella. Así de sencillo.

Y se ha hablado de lo que hay que hablar: del golpe de Estado. Los golpistas y sus apoyos se han puesto nerviosos. Los argumentos que usa el golpismo se repiten: sacan a relucir a la ultraderecha y los fusilamientos.

El problema de España, ahora, hoy, no son las bombas de precisión vendidas a Arabia Saudí; no es el Brexit. El problema de España, ahora, hoy, es la misma España.

Hay que quitarse la careta de una vez por todas. O conmigo o contra mí.

Y dejar de leer el manuscrito de siempre, el que se pasan unos a otros en cuanto les llevas la contraria. No nos engañen más. Hablen a cara descubierta, sin acuerdos ocultos, sin papeles escritos por otros; sobre todo hablen con vergüenza esa que alguno suele dejarse en el recuerdo si es que alguna vez la tuvo.

<< ¿No se da cuenta de que es partícipe y responsable de un golpe de Estado?>>.

Y si no quiere usted oír la cruda verdad, doctor Sánchez, señor presidente, rompa con los  independentistas y comunistas. Convoque elecciones.

No se esconda. Dé la cara. Empecemos por ahí.

Con España o contra España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

25 octubre 2018

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TERRORISTAS, INDEPENDENTISTAS, COMUNISTAS ¿AQUÍ QUIÉN MANDA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Urkullu-Iglesias

40 aniversario de la Constitución española. Durante este tiempo dos amenazas han ensombrecido nuestra convivencia: el terrorismo y el independentismo.

La ETA, que sigue, después de asesinar durante años recoge sus frutos. Dicen que hemos acabado con el terrorismo. Un expresidente del Gobierno se jacta del triunfo. Los terroristas no han desaparecido y mandan. El resto traga sapos y culebras. ¡Desde aquel día que el Tribunal Constitucional…!

La semilla de la secesión sembrada en Cataluña y en el País Vasco da sus frutos. El independentismo ya no es una amenaza sino un hecho contrastado al que solo le falta el último empujoncito; en eso están unos y otros. Los independentistas mandan. El resto obedece y empuja.

Les voy a contar lo que nadie cuenta, pero todos saben, el nombre de la trampa en la que hemos caído: El Pacto de Waterloo.

Pablo Iglesias visita a los presos

Todo empezó con la aplicación del 155. Podría ser que incluso los primeros pasos se diesen con el caso Pujol, ¿recuerdan?: ¿Qué coño es esto de la UDEF? (octubre 2015).

Rajoy aplicó un 155 de mínimos, solo en apariencia (octubre 2017). Quería evitarlo, pero no pudo: la cárcel para Junqueras y compañía (noviembre 2017). Era la señal de salida.

El independentismo catalán, burgués y tradicional, el de los ricachones, dijo: ¡Basta, hasta aquí hemos llegado!

Interior estaba a otra cosa y el CNI, pues no sabemos muy bien. El caso es que la maquinaria se puso en marcha, la orden se cursó con rapidez y diligencia. Estaba firmada. Waterloo (febrero 2018).

Junio 2018. A todos nos extrañó aquella moción de censura inesperada, fulminante como el rayo. En escasas dos semanas habíamos cambiado de Gobierno.

¡Menudo cambio!: sin apenas oposición parlamentaria, con el presidente del Gobierno buscando las tablas en un restaurante, huyendo del reto parlamentario, sin oposición, y con un pueblo atónito y sorprendido. Ganaron independentistas, comunistas… ¿Qué sabía Rajoy?

El independentismo, los sucedáneos del terrorismo, y demás <<gente de bien>> habían ganado por la mano. Era el Pacto Belga, el Pacto de Waterloo. Un muñeco a la presidencia y a continuar el camino: las elecciones cuando nosotros digamos. Mandones nosotros: ¡poned a un mandarín!

Era aquel artículo de Unamuno; el último: Mandarines y no Mandones. Encaja.

<<Al español lo que no le gusta es mandar […]. Le gusta ocupar el puesto de mando, pero no mandar, sentarse en la presidencia, pero no presidir […] Ocupar el puesto de mando y vivir en él>>.

El Pacto de Waterloo

Pedro Sánchez era el muñeco perfecto. Pero su limitada capacidad ha puesto en riesgo el Pacto de Waterloo. Había que ponerse en marcha. Urgente.

<<Hay que cuidar la mayoría de la moción de censura. Nosotros lo estamos haciendo>>, dice sin pudor Pablo Iglesias después de reunirse con Urkullu, miembro del Pacto.

Antes ha hecho la ronda de la vergüenza en la cárcel: dialoga y pacta. ¿En nombre de quién?

Zapatero se acaba de reunir en un caserío de Elgoibar con un terrorista, Arnaldo Otegui: ¿En nombre de quién?

Eso es todo. Cuarenta años que nos deberían haber llevado a ser una gran nación. Hemos caído en el cepo.

No ha sido hoy. Se ha ido elaborando cada hora, cada día, cada año: durante 40 años.

Aniversario de la Constitución española: 40 años. Queda comunismo, terrorismo e independentismo. ¿Algo que celebrar?

Puede que nos lo merezcamos. Unas sabias palabras del profesor Gabriel Albiac en La sinagoga vacía me sirven de explicación:

<<La multitud, que nada desea más que servidumbre, acaba necesariamente por odiar a quien gobierna sin ajustarse a la convenida balanza de corrupción y despotismo: a la sabia dosificación de ambos llama la multitud política>>.

<<¿Qué desean las masas? Ser siervas: porque ninguna interrogación, ninguna duda ni angustia hay en la servidumbre; todo en ella es compacto, idéntico, todo es seguro; no existe certidumbre mayor que la del siervo; no existirá; el siervo lo sabe. Por eso, a nadie ama con mayor sinceridad la muchedumbre que a su amo; mejor, si tirano; óptimo si verdugo>>.

Ellos mandan nosotros somos siervos. Mandarines en manos de los mandones. Y a vivir que son dos días. Eso sí: todos nos quejamos.

Vuelvo, para cerrar, con Unamuno: <<El pueblo necesita un mesías -digamos un cacique- y lo busca, y si no lo halla, lo inventa>>.

Tenemos mandón, cacique y mesías, todo en uno. Y mandarín. Pongan ustedes los nombres. Y una Constitución que no se cumple ni se obliga a cumplir.

¿Aquí quién manda?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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23 octubre 2018

LOS SECRETOS DEL BLOG A LA LUZ DE LA CÁMARA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No soy muy amigo de colgar en las redes sociales nada que pertenezca a la intimidad, aunque cuando uno escribe está realizando una descarada exhibición del interior más profundo. Pero eso es otra cosa.

Lo que hoy publico también es otra  cosa. No se trata de fotografías personales, ningún valor tendría, va más allá. Es el arte de la observación tras la cámara. Una especie de misteriosa relación con la luz que pretende captar no la imagen, que es una excusa, sino lo que la envuelve, lo que la luz nos oculta, y adentrarse en el significado completo del lugar y del momento. Una radiografía del espacio, captar las partículas del misterioso vacío. Hay que pedir permiso a la luz para lograrlo. Que sea modesta y complaciente y nos deje ver más allá de ella misma.

De esta manera, una persona muy especial, de esas que juegan y se dejan llevar por la luz y las sombras, ha entrado en las máquinas del blog generaldavila.com en el momento en que estas funcionaban. Despacio, sin ruidos, ha captado el movimiento de esta maquinaria. Solo funciona con libros, muchos libros, una pluma y tinta; al fondo algún reloj sonando, y siempre, una ventana: que nunca falten los gorriones, las ramas del árbol que veo y el juego de las nubes. Aunque no los mire, ese conjunto siempre aparece.

Esa persona además es mi hijo (Instagram: @rafa.davila.emociones) . Estaba en deuda con él porque él fue el que me provocó hasta conseguir el primer artículo de este blog; que ya va para largo. A él se lo debo y ahora ha querido fotografiar la máquina que se esconde en su redacción.

Este es un sencillo trabajo, que muestra sus engranajes. Un secreto inaccesible para el que no se deje acompañar de la luz. Hoy callan las palabras y habla la luz que forma y conforma la sombra. Captado por la cámara de mi hijo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Instagram: @rafa.davila.emociones

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21 octubre 2018

ACOSTUMBRARSE A NO SER ESPAÑOL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El escritor César González-Ruano

César González-Ruano daba nombre a uno de los más prestigiosos premios para columnistas de periódicos y revistas. El último se entregó en 2013 y desde entonces la Fundación Mapfre, fundadora del premio, lo suprimió o lo cambió por otra cosa; vaya usted a saber. Las razones mejor las dejamos a un lado porque ninguna se sostiene en pié. Pierde la Fundación y perdemos el recuerdo de uno de nuestros mejores hombres, entretenido, vividor de todo lo bueno y lo malo, que si no, pasas por la vida sin haberte enterado.

El escritor sobrepasa al premio que lleva su nombre. Lo olvidamos, seguimos ignorando lo bueno que tuvimos. Es preferible permanecer en la noria con los ojos vendados. Siempre, por los siglos. Dicen que Ruano no era fiable. Lo son todos los que escriben. No fiables son los que no leen y, aún así, se atreven a interpretar. El mundo se deshace por las interpretaciones de los que no saben lo que leen.

César González-Ruano publica su última tercera de ABC el día 12 de diciembre del año 1965. El día de su muerte. Recordarlo me lleva muy atrás. Leía en ABC a González-Ruano antes de ingresar en la Academia Militar. No sé que tenían sus palabras. Solo casi recuerdo su nombre. Quedó en las mezclas de lecturas de aquella época. Alguna salta de repente y, entonces, de nuevo busco su compañía.

Hoy entre las hojas de Las batallas decisivas del mundo occidental del general J.F.C.Fuller, encuentro un recorte con aquél su último artículo. En amarillento papel la firma: César GONZÁLEZ-RUANO. Escondido entre las hojas del libro.

La Costumbre es el título de su última columna. Su despedida. Tengo la impresión que nunca le importó la muerte. En esta despedida se vislumbra que lo que le apena es que muera su escritura, que no vuelva la columna con la firma César González-Ruano. Todo, viene a decir, es costumbre… pero no lo dice de la escritura. Es eterno escribir, está siempre en la mente. Se vive y se duerme con lo escrito y con lo que por escribir queda: todo. Hasta el final. A lo eterno no se pudo acostumbrar el escritor porque lo desconoce, aún intuyéndolo.

Termina la columna. Y termina su vida: <<Voy creyendo que todo reside en la costumbre. Y que, muchas veces, la muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir>>.

Me temo que algo parecido nos ocurre. Estamos dejando la costumbre de ser españoles y dando paso a ciertas novedades que no son tales, sino oposición a lo que a base de costumbres y otras cosas ha creado nuestra cultura: la española.

Se trata precisamente de eso: …ir perdiendo la costumbre a lo español, a minimizarlo hasta que lleguemos a la muerte de lo español.

Entre las páginas 216-217 del libro Batallas decisivas del mundo occidental, capítulo dedicado al <<Sitio de Dyrraquium y la batalla de Farsalia>> (48 a. de J.), he encontrado el recorte de aquella tercera de ABC donde César González-Ruano decía adiós.

En esas páginas del libro puedo leer: <<En el fondo de todo aquel sistema, la usura actuaba como un cáncer para la república, y aunque la degeneración resultante fuera producto de la hartura más que de la carencia -o dicho de otro modo: de una violenta indigestión más que de una enfermedad mortal-, raras veces un pueblo ha caído tan bajo como el romano. Desprovisto de ideas religiosas, de moral, de virtudes sociales, aquella masa alimentada gracias a los donativos del Estado, se revolcaba en terribles vicios. El exceso de lujo produjo brutalidad, y esta dio paso a las costumbres licenciosas; como consecuencia, los matrimonios eran escasos y la falta de hijos se convirtió en mal endémico. Para aquellos degenerados, la libertad era libertinaje; en cambio para los plutocrátas significaba poder, beneficios sin cuento y un ilimitado afán de riqueza. Como consecuencia, el dinero llegó a convertirse en el único vínculo entre los hombres>>.

¿Por qué allí el recorte de aquella tercera de ABC? ¿En que estaría yo pensando cuando lo dejé olvidado? ¿Por qué surge ahora de nuevo?

Y todo esto, las costumbres licenciosas que nos traen a no ser españoles ni a amar a España, acabará imponiéndose hasta que desaparezcamos como Roma. La plutocracia se impone.

Una pira enorme se alzará junto a la puerta de las grandes bibliotecas. Se quemarán, uno a uno, todos los libros que pronuncien el nombre de España. Luego se prenderá fuego a las bibliotecas y a todo lo que dentro haya, o haya osado permanecer en su interior y pronunciar el nombre de España; un día.

Y se hará costumbre…, pero yo jamás podré acostumbrarme a dejar de ser español. Sería como ir perdiendo la costumbre de vivir.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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21 octubre 2018

CON LAS ARMAS SE DEFIENDEN LAS REPÚBLICAS… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

2012071027afganista_intMandar soldados, mandar sobre los que tienen como primer y fundamental deber defender a España incluso con la entrega de la vida, no admite experimentos gaseosos sobre la formación y preparación de los que mandan. Mandar no es dar órdenes ni aplicar leyes y reglamentos sino liderar desde el ejemplo. No es servirse sino servir desde el espíritu de entrega a un objetivo y un ideal, España y los españoles

Mandar es también decir siempre la verdad, a los de arriba y a los de abajo.

Si la preparación técnica es importante más lo es la formación moral. El espíritu de un soldado no se forja con leyes y reglamentos sino fomentando las virtudes históricas y permanentes como el amor a la Patria, el honor, la disciplina y el valor.

Un soldado no vive exclusivamente por un salario, que gana con sangre, sudor y lágrimas, sino por el sustento moral que le lleva al sacrificio y que recibe de la sociedad a la que sirve y de las Instituciones que la gobiernan y dirigen. Ellos deben ser su ejemplo, apoyo y respaldo moral. Sí no, es preferible cambiar su primer y fundamental deber por otro y así no engañar a nadie.Cartel_p

Alguien debe preocuparse y ocuparse de atender las necesidades de nuestros soldados y darles forma con leyes y reglamentos. En el plazo de 20 años la política de personal de las Fuerzas Armadas ha estado regulada por tres leyes (1989-1999-2007), a las que hay que añadir la regulación de  nuevas Reales Ordenanzas y la Ley de Derechos y Deberes. Para tan corto tiempo es mucho cambio, sobre todo cuando este no es de procedimiento, sino que afecta  a la esencia de la vocación, a su motivación y a las expectativas de futuro de todos y cada uno de los que visten el uniforme; y lo más grave, a sus familias, base y sustento de esta profesión de las Armas.

Siempre la polémica ha rodeado las distintas legislaciones. La última, la Ley de la Carrera Militar, trajo el desencanto entre los que ejercen el oficio de las armas. La polémica y los recursos envejecen en los tribunales mientras se sufren las consecuencias del tiempo perdido entre comisiones y  falsas promesas.

El sistema de ascensos y escalas cercenó las expectativas de carrera, enrarecido el tradicional compañerismo y dañado la esencia de cualquier cambio, la motivación.

PORTADA Ley carrera militarEl nuevo modelo de enseñanza para los oficiales abre interrogantes y dudas de su eficacia. Poco de historia militar, de humanidades y tradiciones, claves de la formación  militar, mientras se crea algo indefinido entre soldado e ingeniero. Ingeniería del alma es la necesaria para cumplir su primer deber de soldado.

Los suboficiales siguen sin tener un tratamiento acorde con sus capacidades y prestigio, y se les priva de la merecida promoción y  de sus legítimas expectativas. Hay una enorme deuda con ellos y no se les reconoce su valía y preparación. Son la clave, la infraestructura de nuestros ejércitos.

La tropa sigue con su permanente temporalidad y escasas perspectivas de dignificar su profesión y facilitar su reinserción en la vida civil. Su temporalidad debe ser resuelta asegurando, sin la menor incertidumbre, su futuro estable.

Hay cosas que no exigen comisiones ni sindicatos o juntas de gorriones. Cumplir con su deber y 4ac2106a482cef3d60707b537abb0869_extras_albumes_0obedecer hasta morir debe tener una obligada respuesta, una exigencia y responsable compromiso,  entre los que mandan desde ese Ministerio de Defensa, y hacerlo antes de que se suprima, o veamos materializada alguna otra brillante idea de las que, como consecuencia de la falta de liderazgo, ahora circulan por los medios.

Porque lo que se percibe es desamparo y poca valoración de unos profesionales, que amén de jugarse la vida, han renunciado a sus derechos ciudadanos en beneficio de España.

“…con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios…”, amigo Sancho.VELAZQUEZ---LA-RENDICION-DE-BREDA-O-LAS-LANZAS

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2018