MAJESTAD, DÍGANOS ALGO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Leo un tuit de Alfonso Ussía que textualmente dice: <<El Rey haría bien en hablar a los españoles. Estamos todos en nuestras casas>>. Me uno totalmente a esa petición. La idea es suya, la comparto y difundo por necesaria.

Son momentos de escuchar a la sensatez y el equilibrio. La Corona es <<el símbolo moral, la encarnación de todo un pueblo>>.

Acudo a Herman Finer que habla de: <<…la necesidad de que los gobernados se identifiquen míticamente con valores como la virtud, la justicia y la honradez. Un rey puede servir de ejemplo y de ayuda para que la sociedad se identifique con la imagen por la que suspira>>. Estos no son momentos para otra cosa.

Suspiramos por la virtud, algo ausente en este debate. Es necesaria la auctoritas que solo encarna y posee el símbolo y exponente de la nación: el Rey.

En este momento de soledad, quizá de angustia también, necesitamos que el símbolo de la Nación española ondee y flamee en lo más alto, que nos diga, aquí está España, que sois vosotros, que somos todos y yo, vuestro Rey, encabezo la preocupación, e impulso la gestión en la unidad y entendimiento.

No podemos esperar más. El tiempo corre y no puede haber ni una sola ausencia en esta lucha. Es una situación de crisis sin precedentes y la gran mayoría desconocemos a qué y a quién nos enfrentamos.

Necesitamos algo que nos conmueva, que a la vez nos dé fuerza y esperanza. Decía Carlos Seco Serrano: << La virtud de la monarquía ha radicado precisamente -contra la idea de quienes han pretendido fijarla en un momento histórico como estatua de sal convertida en puro pasado- en su virtualidad continuamente operante: respuesta y concreción, estímulo vivo a cada tiempo histórico, y garantía al mismo tiempo de pervivencia en lo esencial, por encima de quiebras traumáticas>>.

Que vivimos un momento histórico es indudable. Que necesitamos una voz que nos integre es una necesidad. El Rey debe estar porque es la única realidad integradora. Debemos oír su voz. Es el momento de integración nacional y no de discusión nacional. Eso solo lo encarna Vuestra Majestad y solo Vuestras palabras pueden traer el necesario sosiego y también los urgentes ánimos que nos infundan fuerza y esperanza.

Si España sufre, sufre el Rey, si los españoles dudan alguien debe despejar su sufrimiento, solo el Rey es capaz de ello. Vuestra figura, Señor, es en estos momentos más necesaria que nunca. Arbitrar y moderar son palabras de una rabiosa actualidad, de urgente necesidad.

El Rey está ahí arriba, pero no en un lugar inalcanzable o invisible. Debe verse y sentirse, cercano y real.

La función del Rey consiste en la representación de la nación, en ser símbolo de ella, en regular y moderar el curso de su marcha histórica.

Este es el momento más grave e incierto que se recuerda de los últimos años, porque está sin control.

Hay que gobernar, aunque quizá sea aún más necesario reinar.

Majestad, díganos algo. Necesitamos que nos hable España. Queremos identificarnos con la virtud, la justicia y la honradez. Es lo que esperan miles de españoles que se sacrifican cada día exponiendo incluso su vida para salvar la nuestra.

España se seca, sin que la sangre corra por sus venas. Majestad,transfunda la necesaria y vivificadora energía y cordura.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 marzo 2020

PANDEMIA, RECLUSIÓN FORZADA, PREOCUPACIÓN Y OCUPACIÓN ¿DÓNDE ESTÁ Y PARA QUE QUEREMOS A LA ONU? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

He pensado que debe de haber mucha gente en casa con preocupación y aburrimiento. No podemos ayudarles en lo primero, pero sí hacer algo para al menos entretenernos y desahogarnos escribiendo lo que pensamos y sentimos. Por ello abro el blog este fin de semana para que todos ustedes se expresen, escriban y cuenten lo que quieran con la finalidad de hacer más llevadera esta reclusión a la que nos someten.

Por tanto vamos a llevar a cabo una maratón de publicaciones, nuestras y suyas, para así hacer más llevadero este encierro. Solo les pido respeto y educación. Se pude decir todo y a todos, pero dentro de las mejores formas que todos conocemos. A por ello.

Hay mucho de irresponsabilidad en esta crisis, también de intranquilidad precisamente porque a alguien se le ha escapado de las manos el control de este proceso. Y se le sigue escapando, porque veo con estupor que el vicepresidente del Gobierno, con grave irresponsabilidad se ha presentado en la mesa del Consejo de Ministros de hoy cuando debería estar sometido a la preceptiva vigilancia o cuarentena. ¿Con qué desvergüenza se atreven a tomar medidas, cuando lo suyo debe ser la inmediata destitución? ¡Vaya ejemplo el del partido morado, junto a los de la convocatoria del 8M! Ahora a parchear.

Dicen que no es momento de críticas y opino lo contrario. Es momento de someter a un rígido control al Gobierno que no ha tenido la decencia de reunirse con el conjunto de líderes políticos  para estudiar, analizar y dejarse aconsejar. La misma situación ocurre a nivel mundial cuando cada nación toma las medidas que se le ocurren y ni China, ni EEUU, ni Europa, ni Rusia, nadie, nadie se reúne para tratar de aliviar y solucionar esta hecatombe.

Me pregunto: ¿Para qué sirve la ONU? ¿Para qué sirve su Consejo de Seguridad? ¿No es esto una crisis mundial?

Los eslogan de quienes ya conocemos, aquellos de <<queremos un Gobierno que no nos mienta>>, los de <<sí se puede>>, resulta que mienten y no pueden. Ayer decía el presidente del Gobierno que <<Estado alarma>>, hoy la esperamos, se hace esperar, ¿por qué no se hizo ayer, o anteayer, o mañana, o nunca? No sabe qué hacer, ni qué decir. Los españoles huyen. ¿Cómo no? No saben, mala información, muchas dudas, mucha intranquilidad. Niños, abuelos, enfermos, la crueldad de no poder visitar a los mayores encerrados en una Residencia, la duda, siempre la duda de en qué manos estamos y siempre la solución a base de arruinar vidas y haciendas de los más débiles. Esa es la respuesta de un Gobierno socialista y comunista.

Otra cosa que no hace más que rondarme la cabeza: Veo un fracaso de la comunidad científica sin precedentes. Esta es una guerra que se podría prever. Hay miles de Think Tank ingresando dineros para contarnos unas películas que nunca se cumplen (desde la caída del muro de Berlín hasta hoy no han dado ni una). Hablan, escriben, cobran y dirigen hasta las finanzas. A ninguno se le ocurrió pensar que la guerra es la de Sunzi y no la de Clausewitz, y que cualquier cosa es posible, incluso esta guerra.

Los científicos se mueven al compás del dinero, como todo. Que si el bosón de Higgs, la partícula de dios, que si el colisionador de Hadrones, que si los marcianos, pero…

Fracaso comunidad científica y de los expertos analistas del futuro, los de la moqueta y cuenta corriente.

Un bichito minúsculo, que conocen, que sabían de su existencia, colapsa al mundo, en una guerra sin precedentes para la que no hay soldados ni armamento.

Saldremos reforzados, como lo hemos hecho siempre, pero a costa de muchos sacrificios y muchos muertos que deben pesar sobre nuestras conciencias, de algunos más que de otros.

Mientras me sigo preguntando todo, pero además  ¿dónde está la solidaridad mundial, de naciones, las reuniones de Jefes de Estado, de la comunidad científica? ¿Tiene miedo al bichito?

Se lo explicaría un legionario: No abandonar jamás a nadie en el campo hasta perecer todos.

Y el que no sirva o tenga miedo que se quite de en medio.

En un reciente artículo el científico español, que fue Director del CSIC y catedrático de microbiología, don  César Nombela decía: <<el mundo haría bien en prepararse para la próxima emergencia infecciosa>>.

Ese es el camino. Que no seguiremos, claro.

Manden sus comentarios y no estemos solos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

14 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

 

CRISIS. LO MEJOR Y LO PEOR DEL SER HUMANO. ¡SÁLVESE QUIEN PUEDA! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Como en las guerras. Con una diferencia: los soldados están preparados después de una intensa y dura instrucción y adiestramiento, sometidos a una férrea disciplina interna y externa y a unas leyes muy duras. Todo lo contrario de lo que ahora vemos en esta crisis: lo peor de la crisis son las consecuencias de su mala gestión. Este general nos lleva a la derrota.

Lo que hasta ahora vemos es un Gobierno débil, por detrás de los acontecimientos, desnortado, indisciplinado y, lo peor, mirándose el ombligo, como acostumbrados nos tiene.

Por no hablar de cobardía. Entregarse al enemigo llámese coronavirus o separatistas. Es igual, con tal de que no haya que cambiar el colchón de la Moncloa.

Eso sí a la hora de ponerse en cola para hacerse pruebas, los primeros, ¡no sabe usted con quién está hablando!, ellos, los innecesarios, a los que la nación otorga privilegios inmerecidos. No se salva ninguno. ¿Repito?: ninguno.

Cada Comunidad va a su bola, a lo suyo, con egoísmo y propaganda: ¡Que bien lo hemos hecho! Otra prueba más del desastroso plan de Comunidades que la frivolidad del momento constituyó en una Constitución.

Ahora hablemos de los otros contagiados por el coronavirus colateral: empresarios y trabajadores. Me dice un amigo que tiene un restaurante humilde al que suelo ir a menudo: ¿moratoria del pago de impuestos? ¡Hay que tener cara! Me cierran el negocio, no tengo liquidez, no puedo pagar las nóminas, me dicen que tres meses sin pagar impuestos y después ¿qué?: pago tres meses y le añado el mes corriente. ¿Con el dinero de quién?, ¿y a mis trabajadores quién les paga?, ¿el paro de nuevo?

Miedo, cobardía, dejación, y dispersión de medios y funciones. Ellos, todos, tienen el <<todo gratis>>.

Acabo de oír al que ejerce de presidente del Gobierno y mi preocupación aumenta exponencialmente. Siento decir que mi impresión es que no tiene ni idea de lo que se trae entre manos.

Nadie pide responsabilidades. Se esconden los que han promovido, asistido -y contagiado-, recientemente a concentraciones innecesarias y de alto riesgo. Ahí están los resultados. El contagio en progresión geométrica. Ahora desaparecen de la escena y callan. El que la hace la paga. Dice el dicho castizo.

Es la hora de la unidad, de la lucha conjunta para acabar con esto y de nuevo nos mienten. Suena a <<Sálvese quien pueda>>.

Aquí solo se hace lo que dicen Sánchez e Iglesias. Nada más. Nada bueno. Lo que abre enormes interrogantes.

Lo peor: miro a uno y otro lado y nadie sabe, nadie da una respuesta, una solución. La comunidad científica internacional nos defrauda. Es así, aunque nadie se atreva a decirlo. Buscan en el espacio.

Nosotros confiamos en el personal sanitario, en su sacrifico y buen hacer. Pero no pueden hacer más.

Arruinados negocios, mucha gente, sin esperarlo, se queda sin futuro, libertades restringidas, miedo, ansiedad, y desatención.

¿Pero esto qué es?

Desatendidos, humillados y ¿Europa? La noble Europa es un caos, España un desgobierno. Para echarse a temblar.

Cuando todos los líderes mundiales deberían estar reunidos en permanente cónclave cada uno va a lo suyo. En España con las Autonomías lo mismo.

El que hace de presidente en vez de tranquilizar, por su actitud y dominio de la situación, lo que ha hecho es armarla gorda.

Les espero el lunes; si no hay novedades.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2020

EL CORONAVIRUS. COVID-19 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Así ha quedado bautizado. <<Co>> por corona, <<vi>> por virus <<d>> por disease, y 19 por el año en que apareció el brote que parece ser fue identificado el último día de ese año. Es el nombre científico y así ha sido nombrado en su nacimiento mundial: covid-19 acaba de llegar al mundo y lo hace para crecer y multiplicarse.

Mi nieto, uno de ellos, recluido en casa sin saber para qué, ni porqué -los niños no se plantean interrogantes- lo ha bautizado mejor, colocando al bichito en el lugar que se merece:

-Abuelo es el rey de los virus porque tiene corona.

Este niño tiene futuro.

Lo primero que se me ocurre es que todos deberíamos hacer un acto de humildad para vernos en nuestra fragilidad y dejar de lado nuestra corona de reyes de la naturaleza. Apreciemos lo insignificante, por peligroso en ocasiones.

En situaciones de crisis, cuando reina la muerte, con corona de virus en este caso, canta y cuenta el amor a la vida, y en ello debe estar presente el honor del hombre, más deseable que la propia vida. Sin ello no habrá victoria. Es necesario un ejército de hombres de honor.

Nos lo enseña la Ilíada. En cuanto el hombre se puso a escribir, a transmitir el dolor y el amor, entre gente de todas las clases y condición, entre guerras y pasiones, se cantó al honor y al valor necesarios para adquirir la condición de hombre. Aprendemos que se lucha por el deber y nunca por la pasión. En el punto de partida de la literatura griega, de toda la literatura occidental, un anciano, Crises, abre la epopeya heroica. Así empezaba el Capítulo I: La peste. La cólera. <<Canta, oh diosa, La cólera del Pelida Aquiles…>>.

<<El hijo de Leto y de Zeus. Airado con el rey, suscitó en el ejército maligna peste, y los hombres perecían por el ultraje que el Atrida infiriera al sacedote Crises>>.

<<Poned en libertad a mi hija…>>.

Termina en el Capítulo XXIV: El rescate de Héctor. <<Príamo, caído a los pies de Aquiles, lloraba copiosamente por Héctor…>>. La compasión y la piedad.

Son momentos, estos de ahora, como entonces, donde se muestra la grandeza y miseria del ser humano, donde todo se refleja, en cada acto cotidiano, valor y cobardía, honor y lo contrario, la lucha y la huida, no hay pasión humana que no quede al descubierto. La mayor de todas es la cobardía que engendra el egoísmo. Contra el valor que engendra el honor.

La Ilíada cuenta la historia del nacimiento de los sentimientos; en un nuevo ser humano.

Ahora se repite el escenario de aquella primera literatura. Escrito está y aflora. Muchos se enfrentan, recogen a los heridos y curan. Otros tienen peor labor. Hay soldados en lucha por todas partes, venciendo al miedo, esperando que Aquiles entre en combate, ellos dan lo mejor de cada uno. Vencerán porque no hay lucha que dure siempre.

No quedarán grabados los nombres de los luchadores, porque la grandeza no describe a los que la usan a diario. Son un ejército de médicos, sanitarios, enfermeros, cuidadores, científicos, técnicos, auxiliares, policías, vigilantes, comerciantes, autónomos, vendedores, padres, abuelos sacrificados, conductores… ¡Son tantos!

No olvidaremos los nombres de los que huyeron al primer sonido de las armas. Se sabrán quienes son los que cerraron y tiraron las llaves de aquellos lugares más seguros, pero necesarios para dar continuidad al ataque. Ninguna Institución del Estado, ningún poder del Estado, Cortes, Gobierno, jueces y magistrados, ningún órgano de la Administración, deben, ni por un minuto, cesar en su actividad. Es su deber encabezar la lucha, sin pedir nada a cambio o, si acaso, el cambio de lugar si hay infección. Ellos no pueden abandonar su puesto por el ataque de un virus por muy mortal que sea. Ni ante la muerte debe haber deserción, menos que ante otra causa.

El valor es auténtico coraje que sabe sobreponerse al miedo. La lección la dan dos ancianos con cuyos nombres empieza y termina la Ilíada: Crises y Príamo.

Empieza con el canto I: La peste. La cólera. Termina con el canto XXIV el de la compasión y la piedad: El rescate de Héctor.

Así empezó la escritura y la historia de los acontecimientos; hasta hoy.

<<En los umbrales del palacio de Zeus hay dos toneles de dones que el dios reparte: en el uno están los males, y en el otro los bienes>>.

En unos el honor y el valor. En el otro ungüento para los cobardes.

De este último ungüento, desde entonces, surgieron las guerras y traiciones. La muerte sale de ese tonel donde se mezcla con la cobardía; son lo mismo.

Todo está escrito en los principios de la literatura griega, de toda la literatura occidental.

En momentos como este solo queda: que cada uno cumpla con su deber. Si es que queda algo de honor y valor.

<<…pues el necio solo conoce el mal cuando ya está hecho>> (Ilíada. Canto XVII).

El mal ya está hecho ante la cobarde reacción de los que deberían estar en primera línea del frente de la defensa. ¿Qué saben ellos de su misión: ser los primeros en servir y últimos en servirse?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2020

EL ASCENSO AL GENERALATO Y OTROS DESIGNIOS MINISTERIALES General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Aquí, donde la principal hazaña es obedecer, esté quien esté, con o sin uniforme, sin pedir ni rehusar, te exigen grandes controles para acceder a determinados puestos, más si pertenecen a organismos internacionales. Un sutil cedazo que entendemos cumple la ley y la respeta, sin mezclar cosas que nada tienen que ver con el puesto a ocupar y que pertenecen a ámbitos personales. No creo necesario entrar en más detalles.

La vida militar es compleja y dura, quizá por ser vocacional, lo que provoca grandes desilusiones; ilusiones también. Hay una máxima, en la que todos confiamos, que te hace meditar con frecuencia, y ya se sabe que de la meditación se puede salir con dudas.

Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas. Artículo 18. Justicia en las Fuerzas Armadas:

<<Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad>>.

Los destinos, ascensos y designaciones por elección, tienen una parte de mérito y capacidad, pero sin duda también una gran parte subjetiva, y más cuando la política hace acto de presencia en la valoración y cae en manos de dudosa aptitud.

En la empresa privada allá el dueño de la empresa.

En la pública es distinto y no debería intervenir la partitocracia o intereses espurios, o sin control del que controla.

Decía que para ocupar ciertos organismos, sobre todo internacionales, por donde pasa cierta documentación clasificada, debes tener una acreditación internacional que te lo permita. Todo queda en nada cuando se eleva eso a la categoría política que en definitiva son los que manejan e intercambian en su provecho la información sensible. Delicado tema que no sé cómo se trapichea y resuelve en las altas esferas. Lo intuyo por lo que a la vista están los trapicheos.

En leyes y nombramientos, en los ascensos al generalato, la parte militar propone, pero no dispone, lo que puede crear disfunciones.

La política de personal del ministerio de Defensa lleva años siendo errática, partidista y, en ocasiones, en clara contradicción con las propuestas militares, incluso aprobándose ascensos, leyes y normas sin previo conocimiento de los mandos de los ejércitos. También tienen ellos su parte de culpa por ciertos planteamientos egoístas, todavía existentes entre ejércitos.

El caso es que ahora más que nunca, o lo parece, el río suena con esto de los nombramientos, designaciones para ciertos puestos  y ascensos al, o en el, generalato. No puedo dar una información confirmada y contrastada porque todo el mundo guarda un silencio delatador.

Termino como empecé; con la máxima ley que lleva rigiendo en los ejércitos desde Calderón de la Barca insigne soldado de los Tercios de Flandes cuyas leyes cada día se echan más en falta.

  …porque aquí a la sangre excede

el lugar que uno se hace

y sin mirar cómo nace

se mira cómo procede.

Esperemos se cumpla y que el lugar que uno se hace, o en el que nace, no sea baremo -negativo- a tener en cuenta.

En uno y otro, en cualquier caso: mírese como procede, sin mirar cómo ni dónde nace. Lo dejó claro un soldado de la mejor Infantería del mundo. Hoy es ley en la milicia.

Para servirse vale cualquiera. Para servir hay que tener preparación y virtud. Exactamente lo que se exige a un soldado o a un general.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

9 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

DON JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hoy he ordenado, algo, lo que se puede, mi biblioteca, porque se ha muerto José Jiménez Lozano. En cuanto me he enterado he recopilado sus libros, casi todos, y he vaciado uno de los anaqueles para poner juntos, El Mudejarillo, Maestro Huidobro, Las Memorias de un escribidor, su antología poética de El Precio… ¡son tantos!, novelas, cuentos, Diarios íntimos, poemas. Hace unos días, muy pocos, me llevaba de regalo el maestro Gabriel Albiac Precauciones con Teresa y el Mudejarillo en una preciosa edición reciente de la editorial Confluencias. Hablamos de don José al que leo constantemente, en esos momentos de lectura profunda, gracias a mi amigo Gabriel.

A partir de ahora quiero tener cerca todo lo escrito, que yo conozca, de don José. El lugar preferente de mis estanterías para Homero y don José. Lo otro puede esperar.

Uno de los libros no lo encuentro. Sé cuál es, está repetido, tengo muchos repetidos, porque me gusta tener varios del mismo; cuando uno merece la pena compro varios, para regalar y regalarte, para que los encuentres incluso cuando no los buscas;  manías. El caso es que, en el que no encuentro, escribí algo sobre Cervantes y Jiménez Lozano, que es Premio Cervantes, y ahora me gustaría recordar; esta debe ser una broma de don José que no quiere que escriba aquello. Recuerdo algo así como que Jiménez Lozano no es Premio Cervantes sino el mismísimo Cervantes.

Siento el dolor de la marcha de un amigo. Al que solo conozco por leído, muy leído. Escribió algo del atardecer con <<un libro de Pascal entre sus manos/ junto al dorado fuego que se mueve…/¡Oh, si este momento fuese eterno!/Nada más pedirías a la vida/¿Estás seguro?! Eterno se hace el momento, eterno quien lo ha vivido.

Podría decir don José, como el escribidor, y Maestro fray Luis: Por mi mano plantado tengo un huerto.

Sin querer me llega la protesta. Que él dijo:

La vida es para siempre, Dios,

¿ya no te acuerdas?

Y santa Rita, Rita

lo que se da no se quita,

o no juego contigo a más vida

ni tampoco a más muerte.

Siempre me haces trampas,

me prometes,

no te devuelvo nada, ya no es tuyo:

Santa Rita, Rita,

lo que se da no se quita,

¿no te acuerdas?

Y cuando murió Maestro Huidobro <<dijo el médico asimismo, que no era, además, como un agonizante, sino como alguien que estuviese esperando, en una estación, un tren, y echara una cabezada. Eso dijo>>. Así debe ser. Dejemos que Maestro Lozano dé su cabezada mientras espera. Seguro que volverá de aquel viaje al que le llevó don Austreberto, al lugar entre dos ríos, el Parque Municipal de Isola, el Paraíso Terrenal que decían los niños. Después de hablar con el señor Virgilio, el guía.

Me queda la tristeza de que se haya ido en La estación que gusta al cuco.

Marzo alzó el vuelo de la niebla

y volviste a reconciliarte con Homero.

Durante cuatro meses de afilados hielos

y brumas como boscaje  con herrumbre,

apagado o rojo, cruel sol de amaneceres

invernales a punto estuviste, dilo,

de hacerte asceta y calumniar al mundo,

pero ¿cómo en abril ya renunciarías

a la vida, si has de morir mañana?

Y así no puede acabar todo, ¿cómo va a serlo, si te lo explicó aquel viejo canario muerto?

¿ADÓNDE está tu canto, ahora?

¿Adónde?

Pero aguzo mis oídos y escucho,

porque

el Dios antiguo debe de haberlo recogido,

o todos

viviríamos en balde para siempre.

¿ADÓNDE?

Fuera libros de los anaqueles. Hoy el lugar está ocupado, lleno para siempre: es de don José Jiménez Lozano.

Agudizo mis oídos y escucho…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 Marzo 2020

 

EL EJÉRCITO DE TIERRA BUSCA LEMA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Voy a participar y a colaborar con su difusión. Aviso de antemano que mi participación es un plagio. Algo que como está de moda espero que cuele.

Porque ahora llega lo de “Marca Ejército” cuando aún no sabemos muy bien en qué quedó lo de “Marca España”.

El Ejército convoca un concurso. Busca un lema. El lema perdido, podría titularse.

La convocatoria dice así:

<< El Ejército puede llevar tu lema

¿Eres creativo? ¿Tienes soltura eligiendo las palabras adecuadas? ¿Se te da bien escribir? Pues entonces es posible que puedas convertirte en el próximo autor del lema que el Ejército está buscando para condensar en una frase, de no más de cinco palabras, los atributos tangibles e intangibles que representa la Institución, con una evocación a la tradición, a sus valores y al futuro.

Para encontrar este lema, se ha puesto en marcha un certamen en el que puede participar cualquier persona física o jurídica de nacionalidad española, que ha de remitir su propuesta al correo electrónico marcaejercito@mde.es, hasta el 31 de marzo.

Una vez cerrado el plazo, un jurado integrado por representantes institucionales del Ejército así como de la “Marca Ejército” procederá a la elección del ganador. Su creador, que renunciará formalmente a los derechos de autor sobre el lema elegido, recibirá como reconocimiento una estatuilla de una figura histórica en el marco de un acto que se celebrará en el Cuartel General del Ejército>>.

Veo bien lo del lema en esta sociedad de titulares y mensajes que acaban siendo historia: Americam first. No está mal si además lo cumple, que esa es otra. El que da gato por liebre o se aleja del propósito final no vende.

En su día dijimos: ¡Que España no es una marca! Ahora repetimos: el Ejército tampoco. ¿O sí? Porque dentro de poco nuestros carros de combate, aviones y buques llevarán lo de cocacola, macdonald, o moda España, en sus laterales, y los uniformes se llenarán de pegatinas anunciadoras del que mejor pague. Incluso intervendrán en las campañas electorales con el rótulo de uno u otro partido. No es nuevo: dinero, dinero, dinero. ¿Cañones o mantequilla?, que se preguntaba el exJemad. Pues anunciemos mantequilla y así compramos cañones. Puede que sea una forma de dotarnos de los adecuados y modernos aviones, fragatas y vehículos de combate de los que tan mal y escasos estamos. Mejor que el actual sistema presupuestario militar, cualquier cosa. Eso es modernizarse y dejarse de lemas patrióticos. Probemos.

Contagiados de esta manía de hacerse vender parece que todo vale.

Prefiero antes que venderme, en el sentido mediático, hacerme valorar, que significa atender a las dotaciones necesarias en medios y personal. ¿Cómo? Con una acción de Gobierno justa y equitativa que dé a cada uno lo suyo, ponga a cada uno en su lugar y respete los valores y tradiciones.

Cuando no te echen de una feria de la Educación, cuando acepten los honores a los que te precedieron, cuando honren y respeten, a tu Patria y a tu Bandera, a la Constitución, a la unidad e integridad territorial, a eso que juramos con nuestra sangre de por medio, cuando amar a España y a sus Ejércitos sea asignatura obligada… y no sé cuantas cosa más. Porque hay un lema en el Ejército, un lema perdido, retirado de mala manera, y ese es el único que hay que recuperar. ¿O no?

Aquel lema era el lema. No es necesario buscar otro:

A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR

Es mi opción en el concurso. Cinco palabras. Sí; un plagio a las montañas, de la historia, de la tradición, de lo que fuimos, y no sé si somos, un plagio de la razón que nos ha llevado a ser soldados y ciudadanos españoles; no hay otro: España es mi lema.

Esa es mi innecesaria propuesta. Ya sé que no se aceptará. Fue el lema oprobiado, y retirado sin sentido, por mandato de un personaje dudoso y que nos condujo al independentismo. ¿O es que ya no vale ese lema?

Había que borrar el nombre de España.

Pues sí. Me presento al concurso con un plagio. Con el lema que sobre las faldas del Monte Constampla pusieron un día nuestro suboficiales del Ejército, en su Academia General.

El Talarn es un pueblo español en la provincia de Lérida, catalán hasta la médula, donde se encuentra la Academia General Básica de Suboficiales. Desde el año 1974 en aquel hermoso paraje se forman los suboficiales del Ejército de Tierra. En las laderas del monte que allí domina el paisaje, Monte Constampla, se podía leer: A ESPAÑA, SERVIR HASTA MORIR.

Con él amanecían aquellos jóvenes soldados; era su Oración al anochecer. Un político nacionalista catalán, de cuyo nombre no quiero acordarme, presionó al ministro de Defensa, José Bono Martinez, impropio ministro para tan buenos soldados, para que retirase aquel lema que le molestaba ver desde el cielo cuando su avión pasaba por encima de aquellos montes catalanes. Se cedió. El ministro ordenó retirar el lema y los militares cumplieron. Bajaron del monte el lema, agacharon la cabeza, se borró de los cielos de España para colocarse, modesto y sumiso, en la Plaza de Armas de la Academia. Aunque parezca mentira esto ha ocurrido en España con el Gobierno del señor Zapatero y su ministro de Defensa; de nefasto recuerdo. De aquellos, y otros más cercanos, polvos… ¿Nos extraña que ocurra lo que ahora ocurre?: A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR.

Esa es mi propuesta. Si no es aceptado propongo otro concurso: El Ejército busca su definición.

Después de tantos años… hay que modernizarse. Puede que eso esté bien y sea adecuado. Mi duda es saber hasta donde estoy (estamos) anticuado.

Por ahora y con el panorama que veo desde el Monte Constampla, me quedo con Calderón. Cualquiera de sus estrofas me sirve como lema.

Creo que es una propuesta razonable, justa y equitativa.

Un ruego final: a los participantes y al jurado les pido que no falte en el lema la palabra España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

TODO POR LA PATRIA

NOTA: Uno de los primeros comentarios que me llega después de la publicación de este artículo es el de un asiduo lector que hace la siguiente pregunta: ¿Es que el lema «TODO POR LA PATRIA» ya no sirve? Me hago eco y me sumo al interrogante; que ahí queda.

11 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

CERCO A LA CORONA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ya se sabe que todo depende de quién lo dice, o escribe, y de quienes lo oyen, o leen.

Lo dice ABC, en su editorial 25-02-2020: Cerco de Sánchez a la Corona.

Que lo diga yo no tiene mayor importancia. No se la den.

Aunque lo veo de la misma manera que el monárquico diario. Opino desde esta guerra de guerrillas para la que nos hemos preparado. De serranía en serranía, por los collados de paso y los puntos que los dominan. Tierras de bandoleros. Quedaré señalado.

Viene a cuento de la última: el nombramiento de una diputada del PSOE presidenta de Patrimonio Nacional, un organismo público que controla y administra todos los bienes del Estado que proceden del legado de la Monarquía. Siempre se ha evitado la politización de este organismo por elementales razones.

Aquí, ahora, no se da puntada sin hilo y la guerrilla Sánchez-Iglesias ha iniciado la ocupación de pasos y collados.

Cerco a la Corona, dice ABC, ¿o previene? Hace el diario monárquico un repaso sobre el <<extraño comportamiento de Sánchez respecto a la Corona>> y nos recuerda las numerosas suplantaciones, <<donde no han faltado gestos y estrategias en las que el líder socialista parecía ser el propio jefe del Estado>>, terminando por recordar el día y el lugar: <<No, no parece que fuera un error que Sánchez y su esposa se colocaran en aquel besamanos de los Reyes en el Palacio Real>>. Era la llave del país.

Podemos entenderlo de muchas maneras, aunque solo hay una verdadera, un significado significable y entendible. La finalidad del cerco es cerrarle al cercado todas las salidas para apresarlo o rendir su voluntad. Es el significado de sitiar. Es así más fácil de entender; utilizando el lenguaje táctico.

El general C. Von Clausewitz dedica todo un capítulo en su libro De la Guerra a hablarnos de la Llave del país: <<Si existe una localidad, sin posición de la cual no es posible arriesgarse a penetrar en el país enemigo se la podrá denominar, con razón, llave del país>>. En aquellas palabras, Clausewitz dice: <<… se aisló y se escogió entre todos los atributos posibles de la llave los de las regiones más elevadas del terreno>>. Los puntos que lo dominan.

Era la guerra, distinta, de ocupación del terreno, físico. Montes y ríos, ciudades y carreteras. Hablaban los cañones y desplegaban los soldados. Hoy es otra cosa; la guerra.

Pero no se equivocaba, sino que se adelantaba a los tiempos, el general Clausewitz. Siempre la llave de un país está en lo más elevado. Su ocupación es la victoria sobre el conjunto.

La localidad, sin posición de la cual no es posible arriesgarse a penetrar en el país se llama Monarquía. Lo más alto. A por ella. En España. La quieren apresar, rendir su voluntad. Es la unidad que representa; es la unidad de España. Un cuento viejo, escrito con sangre en las páginas de nuestra historia.

<<Es España. España que viene…>>, decía Sánchez Albornoz desde el exilio ante la visita del Rey.

El cerco se estrecha.

Queda clara la maniobra de cerco.

<<En el principio fue el Rey…>>, dijo don Leopoldo Calvo Sotelo refiriéndose a la difícil y pacífica <<Historia de la Transición>>.

Estabilidad, moderación, equilibrio y punto de referencia de todos los españoles.

Sobre todo y por encima de todo: Símbolo de unidad y permanencia, símbolo y exponente de la nación.

Por eso en el principio fue el Rey y buscan apoderarse de la Llave de la nación. Es el final y el comienzo de otra cosa ya conocida y dolorosa.

A la tercera va la vencida. ¿Alguien pensaba que la Monarquía no iba a ser uno de sus primeros objetivos?

Sigan ustedes en el mundo de Yupi. Nación, Monarquía, y Omella (Monseñor), que se vaya espabilando. Es de manual.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 marzo 2020

EL CABO BURGOS… DE LA TOPOGRÁFICA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Don Antonio Burgos. Hijo Predilecto de Andalucía, de España.

Don Antonio Burgos Belinchón acaba de ser nombrado Hijo Predilecto de Andalucía. Como si esto fuese cosa de un día, de ayer ¡vamos!, como si él mismo no fuese nacido de oro molido, que de oro y verde ha vestido a Andalucía con el remate de una pincelada blanca de olores de Sevilla. Buen hijo.

Hace ya unos cuantos años alguien se adentró en la Bahía para llevarle sus aguas al cura que lo bautizó. Agua salada, de plata quieta, traída desde La Caleta. Antonio Burgos Belinchón: Yo te bautizo en el nombre de Andalucía, de Sevilla y de Cádiz, Padre, Hijo y Espíritu Santo de esta tierra santísima que te vio nacer. Besó su tierra el niño, saboreando el agua que le corría por las mejillas y la convirtió en andaluza sintaxis. En libertad, que para don Antonio es decir Cádiz; y con agua de La Caleta.

Ahora, Andalucía le devuelve agradecida el beso que recibió. De verdad. ¡Que Andalucía cuando besa…! Como una madre.

Se fue a Madrid don Antonio, voluntario, a hacer la mili, en la Agrupación Obrera y Topográfica del Servicio Geográfico del Ejército, la de la estrella celeste, de la Purísima de Infantería, y Estado Mayor; y allí se convirtió en “el Sevilla”, como su amigo era “el Cáceres” y así cada uno, entre todos, de aquí y de allá, hermanados en una Bandera, hacían España, que levantaron entera, con su topografía y tipografía; que se pueden escribir tomos de nuestra historia.

<<¿Quiénes son esos soldados/que andan por las montañas?/Son de la Brigada Obrera/haciendo el mapa de España»…>>.

Volvió Cabo, que se puede ser de todo en milicia, pero todo es ser Cabo: que <<como jefe más inmediato del soldado se hará querer y respetar de él…, firme en el mando, graciable en lo que pueda>>.

Al lado de la Legión, con su Medalla de Oro, los dos oros de España, que no ha sido casualidad, que algo ha tenido que ser para que sea: dos cosas tan españolas, tan callejeras, tan guerreras, Armas y Letras, pero no de andar por casa, sino de alambradas y trincheras, de las Buenas Armas y mejores Letras. Cabo de la Topográfica, General y Almirante de las Letras.

A Curro, el Faraón, el torero, hermano de don Antonio, hijos de Andalucía, le dieron un aviso pegando un lance.

A don Antonio, al Cabo Burgos -ya lo dijo un día: ¡Qué bonita Bandera!- tuvieron que darle un aviso cuando remataba sus palabras en el Día de su Andalucía; terminaba, pero no terminaba:

«Bajo tu enseña sagrada/ mi madre la zapatera aquí me dejó;/ Andalucía, ya eres mi madre,/ no me abandone ni tu verde esperanza ni tu blanco amor». Gracias, ay, tierra mía, por hacerme sentir hoy y siempre el orgullo y «la gloria infinita de ser español… de Andalucía».

Porque eso no tiene fin. Un lance eterno de amor a España, a Andalucía.

Mi querido Antonio, mi Cabo: España, Andalucía, ahora te devuelve agradecida el beso que recibió.

Mucho tardan nuestros Ejércitos en reconocer esa «gloria infinita» convertida en amor a España, y colgar de los hombros de un Cabo la banda de la Gran Cruz del Mérito Militar; al que llevó con el teodolito España a sus espaldas y sigue ahora, incluso en la adversidad, recorriendo vértices geodésicos para conformar el mapa de su unidad.

Mi Cabo, amigo, maestro: ¡Viva la Madre que te parió!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

2 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

¿POR QUÉ FUERZAS ARMADAS A LO QUE SIEMPRE SE LLAMÓ EJÉRCITOS Y MARINA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se ha generalizado, además de oficializarse, de acuerdo con la Constitución, el término Fuerzas Armadas. ¿Por qué y desde cuando ese nombre? Seguramente si hacemos la pregunta todos contestarán que siempre se llamaron así: Fuerzas Armadas.  Pues no. Conviene aclararlo porque la cuestión no es caprichosa ni baladí. No suele darse puntada sin hilo.

Ya saben que el término guerra está casi prohibido en nuestra Ley de leyes, limitándose a utilizar esa palabra (maldita) tres veces y no para su definición, sino como de paso, en los artículos 15, 63.3 y 169: <<pena de muerte en tiempo de guerra>> -asunto ya zanjado-; <<que al Rey le corresponde declarar la guerra>> (?); y por último, <<no poder iniciarse la reforma constitucional en tiempo de guerra>>. Eso es todo.

Me viene a la memoria lo acertadísimo que estuvo mi querido Coronel José María Grande Urquijo, colaborador de este blog, cuando en una conferencia dijo: <<Las Fuerzas Armadas no son una ONG con pistolas>>, una cruda realidad que nuestra clase política hipócritamente rehúye mientras azuza los rescoldos de la hoguera.

Vamos camino de la emergencia, de sitio (de sitiar, claro), Fuerzas de Sitio, o de Emergencia, más acorde con el lenguaje de nuestra Constitución que contempla los estados de alarma, excepción y sitio, pero no el de guerra. Es curioso contemplar que la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio (Art. 32, uno) dice: <<Cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno, de conformidad con lo dispuesto en el apartado cuatro del artículo ciento dieciséis de la Constitución, podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración de estado de sitio>>. Algo parecido hablando en román paladino, a la guerra (sin citarla, no vaya a ser…) ¿no les parece? Estado de sitio: <<cuando se produzca o amenace producirse una insurrección (que significa: levantamiento, sublevación o rebelión de un pueblo, de una nación), o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España…>>.  Es difícil ponerlo más claro. Suena cercano eso de <<o amenace producirse>>.

¿Más aclaraciones?

Leo en el Diccionario de la RAE:

<<estado de sitio

  1. m. estado que, ante una agresión a la integridad del Estado, se decreta otorgando poderes excepcionales a la autoridad militar>>.

Los que acaban provocando el enfrentamiento (es histórico) suelen presentarse como pacifistas, pero no son pacíficos.

El que fue (es un decir) ministro de Defensa, Bono, en su día ya propuso eliminar los artículos de la Constitución Española que contienen la palabra guerra por innecesarios. Claro. Para guerra, la que él dio.

Me he ido, intencionadamente, del tema que inicialmente planteaba.

Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Fuerzas Armadas o Ejércitos? ¿Fuerzas de sitio, de emergencias? Respuesta constitucional: <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire…>>.

La primera referencia al término Fuerzas Armadas que encontramos podría ser la Ley Orgánica del Estado de 10 de enero de 1967 cuyo título VI en su artículo 37 dice:<<Las Fuerzas Armadas de la Nación, constituidas por los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y las Fuerzas de Orden Público, garantizan la unidad e independencia de la Patria, la integridad de sus territorios, la seguridad nacional y la defensa del orden institucional>>.

Sin embargo en el maremágnun semántico el artículo siguiente de aquella misma ley hablaba de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y para nada citaba a las Fuerzas de Orden Público.

Es sin duda la creación del ministerio de Defensa la que consagra el término <<Fuerzas Armadas>>, con visión conjunta de los Ejércitos, con el importante detalle de que desaparecen del concepto las de Orden Público.

También comprobamos que el término ejército en la acepción del Diccionario de la Real Academia Española es referido únicamente al conjunto de fuerzas aéreas o terrestres  de una nación, definiendo la Armada (en su acepción núm. 7) como el conjunto de fuerzas navales de un Estado. Es decir que la Armada es Fuerza Armada, pero no ejército. ¿O es el brazo naval de las Fuerzas Armadas como decía la II República? Aquello de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, en conjunto, ya no está dentro del lenguaje al uso.

En fin podíamos seguir perdidos en la semántica y terminología distinta para decir lo mismo, o no. Ejército, Armada, Fuerzas de Tierra y de Mar, Marina de Guerra, Fuerzas Nacionales de Tierra, Mar y Aire; o Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, como se denominaban bajo el primer ministerio de Defensa creado en 1938 de quien dependían los ministerios de Tierra, Marina y Aire.

En resumen y de acuerdo con nuestra Constitución <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire…>>.

Queda claro. Y de guerra nada, sino Estado de sitio.

Como Alejandro Magno: el sitio de Tiro. No es mala la idea.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

“VIVÍ CUARENTA AÑOS BAJO LA DICTADURA DEL VATICANO Y DE EE.UU” (SIN VERGÜENZA) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Con comunistas en el Gobierno salen dictadores por todas partes; menos ellos, todos, la historia de España es una dictadura permanente. Se cree el ladrón…

Les traigo una noticia que seguramente pocos han leído, oculta, ignorada, que va a tener graves consecuencias para España. Detrás de los agricultores tendremos que ir todos a por todas porque de aquí a la ruina hay un paso.

No habrá bendición posible, ni lloverá del cielo. Verán por qué.

Hace unos días, en una importante reunión de la Unión Europea, el  ministro de Exteriores de Polonia, Jacek Czaputowicz, defendía la política exterior de Estados Unidos sin permitir que se contemplase con los mismos criterios que la de China y Rusia, como pretendía el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el socialista español señor Borrell. Ante la bofetada e ingratitud del señor Borrell hacia nuestros socios y aliados estadounidenses el ministro polaco defendía y agradecía la política de los Estados Unidos recordando que en la frontera oriental de la UE y de la OTAN, que es la suya, con Bielorrusia y Ucrania, el papel del ejército estadounidense es impagable. ¡Cuánta razón le asiste! El ministro polaco se mostró firme partidario de que la política exterior de la UE siga vinculada sin fisuras a la estadounidense. El señor Borrell saltó como alma que lleva el diablo y le salió la vena marxista socialista de ese Gobierno que acaba de dejar, para atacar con ese rencor-odio que acumulan repentinamente contra todo lo español, norteamericano, occidental y civilizado. Ellos con Venezuela y Cuba tienen suficiente.

El Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el español señor Borrell, hasta hace poco, ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España, contestó al ministro de Exteriores polaco: <<Usted, vive en libertad gracias al Vaticano y a los EE.UU. Yo en cambio viví en España bajo la dictadura durante cuarenta años precisamente a causa del Vaticano y de los EE.UU. Así que no puedo decir que veo a los EE.UU. de la misma manera que usted>>.

Una ofensa en toda regla que nos va a costar serios disgustos.  Económicos, militares, sociales y morales. ¡Como para fiarse de nosotros!

Europa no es nadie. Será invadida y desaparecerá hasta que un puñado de soldados la recupere. ¿Estadounidenses?

Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad: Josep Borrell Fontelles, el moderado de este Gobierno de socialcomunistas.

Toma nota Trump; ofensa a los estadounidenses. ¿El Vaticano? ¿Cuántas divisiones tiene el Vaticano?

Macron dice que Occidente se debilita cuando debe decir que Europa está enferma de una anemia terminal. Dice, y dice bien, que nuestros valores no son ya un imán que atrae por sí solo.

El señor Borrell ha quedado en ridículo, un ridículo sectario que es lo peor para la inteligencia, aunque entre mediocres se le aplauda.

Europa se debilita, pero aún queda alguien sensato que presenta cara a los mediocres, incluso a los sectarios.

¿Por qué juegan con nuestros soldados? Me pregunto y le pregunto a nuestro Gobierno: ¿Qué hacen nuestros soldados en Turquía o en Letonia?  ¿Es la Base de Rota parte de la dictadura de los EE.UU.? ¿Y los aranceles? ¿Y la OTAN?

En la reunión la mayoría de los miembros de la UE estuvo a favor de que Europa <<deberá tratar de trabajar junto con los EE.UU.>>, pero el señor Borrell sigue en su puesto.

Pobre señor Borrell, ¡tan sufrido! que vivió cuarenta años en una España bajo la dictadura del Vaticano y de los EE.UU.

Y su patrimonio sin enterarse. Lo dice sin vergüenza.

Por cierto. La ministra de Defensa compareció este pasado día 20 ante la mesa de Defensa del Congreso de los Diputados. Seguí por internet su intervención y las de los distintos Grupos Parlamentarios. Todos en un tono dócil y aprobatorio. Como si aquí no pasase nada. A ningún grupo le escuché preguntar por las consecuencias de las palabras del señor Borrell que en el plano militar las traerá. Pronto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

25 febrero 2020

FUERZAS ARMADAS Y EL ARTÍCULO 8 DE LA CONSTITUCIÓN. UN GRAN ERROR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Convencidos ­­de que el gran problema del futuro de España eran las autonomías, conocedores de los antecedentes históricos que arrastrábamos, nuestra transición quedó tambaleante cuando unos cuantos sabios elaboraron una Constitución a sabiendas de que tarde o temprano iba a estallar y saltar por los aires llevándose a España por delante. Lo sabían; y si no, es que no eran los más adecuados para semejante labor.

La Constitución de 1978 fue un intento de armonizar sensibilidades opuestas, que traía un mensaje de paz a los hombres de buena voluntad. Pronto se vio que eso, en España, es imposible.

El fanatismo se armó de pistolas que asesinaros a cerca de mil personas para después entrar en la fase del infame olvido una vez que los asesinos han conquistado las instituciones y son apoyados desde el poder establecido con el honroso título de hombres de paz.

Siguiente paso: romper la unidad de España a través del separatismo burgués, agresivo y amenazador, con el apoyo internacional de sectores harto conocidos.

Superada la fase de la violencia física, la de matar (suponemos y deseamos), hemos entrado en ello: consiste en poner cara de buenos y reclamar unos  derechos (¿derecho a decidir?) inexistentes cuya única finalidad es desunir España y acabar con la convivencia. Para ello se abrazan a los que apoyaron -y apoyan- la primera fase y los invitan a su casa a comer en la misma pocilga.

Todo ello, primera y segunda fase, auspiciado desde el poder, el que da manejar las instituciones y apoya el silencio de la tibieza cobarde de muchos, por no decir de casi todos. Pocos se salvan de la mediocridad, o traición, con resultados que veremos en muy poco tiempo, menos del que pensamos.

El proceso pronto entrará en su tercera fase: controlar los medios (ya están acabando el ciclo), modificar la Ley (están en ello), legalizar el delito, eliminar esta Constitución que consagra la forma política de la nación como Monarquía parlamentaria. Ni nación, ni monarquía, ni religión; que son los tres grandes retos que afrontan los nuevos estalinianos: Largo Caballero transformado en Zapatero y convertidos ambos en el transformer Sánchez, aderezado, al fin, con dosis de todo pelaje del extremismo comunista. Malas hierbas.

El gran error de la democracia fue: <<Pan para hoy, hambre para mañana>>. Echaron migas a los gorriones que ahora se han convertido en buitres leonados.

El gran error fue de inocencia estudiantil, de desconocimiento de la historia de este pueblo al que el comunismo se le coló de rondón y anda detrás de él como la hiena tras la carroña.

Aquella Constitución se elaboró con un gran error, y no fue el de las nacionalidades del artículo 2, que también, sino el no haber legislado  para evitar que el separatismo renaciese fuerte y seguro en sus aspiraciones. Sabían y sabíamos que esto ocurriría, pero se miró para otro lado para salvar aquel momento. Nadie tuvo el valor y la fuerza de decir y legislar que España es soberana, independiente, que su integridad territorial está por encima de cualquier capricho separatista; así como el ordenamiento constitucional. Decirlo no era suficiente. Había que llevarlo al Código Penal.

Para cubrirse se inventaron el artículo 8. Calmaban, en principio, el arreón que se temía. Creyeron que le daban fortaleza a la unidad de España, a su integridad territorial: <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>. ¿Y qué?, ¿para qué? De nada sirve. Papel mojado. Una burla constituida tras un juramento: ¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor…! Cumplir y hacer cumplir la Constitución (?). ¿Un brindis al sol? No hay artículo 8 si la voluntad política negocia con la integridad territorial y la unidad de España. Porque como todos sabemos de aquellos tiempos: <<El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales>>. España en manos de los separatistas. La zorra en el gallinero. El dueño de las gallinas tiene escopeta, pero sin munición.

Fue el gran error: no blindar la unidad de España, su integridad territorial, con la Ley, de manera que cualquiera que plantease su ruptura fuese reo de delito. De grave delito. No debería existir un grupo político que desde dentro, cual caballo de Troya, se convierta en destructor de España, que su planteamiento sea la independencia desde el separatismo. Legislar así, penar a todo el que se constituya contra la unidad e integridad territorial, era, es, y debe ser, constituirse en defensa de la unidad de España y su integridad territorial. Se les olvidó a los padres de la Constitución. ¿O no?

Creo que ya es tarde. Vemos que ni el artículo 116, ni el 155; mucho menos el 8, sirven para evitar que la locura separatista-independentista se produzca. De nada nos vale la Constitución si la voluntad política es contraria. Cuestión de tiempo.

Parece que el dicho popular: <<el que hace la Ley hace la trampa>>, en este caso, y en otros muchos, se cumple. De entrada ya están moldeando la ley a su antojo. Sedición, rebelión, como recuerdo de la ley de defensa de la República, al margen de los tribunales. Toda una pieza de legalidad.

De aquellos polvos estos lodos. La casa patas arriba. Menos mal que aún queda algo de casa.

Pronto habrá mudanza. Vayan embalando. Todo consentido, dialogado, aprobado y legalizado.

¡Vaya error! ¿O no? Dijeron y escribieron: España , su unidad como única Nación, independiente, soberana, íntegra territorialmente, respetuosa con el orden constitucional. Se lo dieron como  misión a las Fuerzas Armadas. ¿Para qué? Se olvidaron de la Ley y cualquiera puede predicar, legislar y, desde dentro, hacer lo contrario. Hasta conseguirlo ante la asombrada mirada de los que nos creíamos que la Ley protegía la unidad de España y su integridad territorial.

Ni la Ley, ni los cañones.

“El golpe de estado es el rayo que fulmina antes de que el trueno pueda ser escuchado” (Gabriel Naudé).

¿Oyen algo? Silencio. Sigan esperando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 febrero 2020

LOS ALMENDROS Y EL 23F. TODO UN GOLPE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se acerca el 23F que fue una broma al lado del golpe de Estado en marcha, el que avanza silencioso y oculto bajo el poder del propio Estado, o Gobierno o desGobierno, o lo que esto sea. Tuvo repercusión, entonces, aquello de los almendros. Se empezó a hablar del colectivo <<Almendros>>  y después de tantos años y pesquisas nadie sabe quiénes eran; ni siquiera si eran.

Claro que es primavera y el almendro tiene la manía de ser <<el primero que se levanta>>, que según José Jiménez Lozano, es lo que significa su nombre en las lenguas primigenias.

<<Su flor es abatida una y otra vez, pero sigue relumbrando cada año; y, según las leyes de Darwin, ya debía de haber mudado, si esa helada siempre ha supuesto su muerte. Pero, entonces, ¿quiere decir esto que incluso el ser siempre abatidos no puede matar nuestra esperanza?>>, y continúa diciendo don José: <<Mata la helada a la flor del almendro, /un año y otro año, y uno y otro siglo, /contra la ley de Darwin./¿Será la flor de Darwin la esperanza humana,/o flor de almendro?>>.

No hay primavera que no salga a pasear entre almendros de esperanza para oler el sutil aroma de atracción antes que les pille la helada. Quizá lo haga porque es efímero, la flor y su olor, porque es el primer signo de esperanza de la naturaleza que sabe jugar como nadie entre la vida y la muerte. Todo muere y todo renace, que sepamos, por ahora. Pese a la seguridad de la derrota la flor hace frente a la adversidad y llena los campos de ilusión, aunque esta sea imaginaria o efímera. Cumple con su deber, sin soñar con grandes esperanzas, sino con la limitada y pequeñita de una flor temprana que a otras indica su hora. Es la hora, el único momento, breve y, por eso, fructífero

La España que nos domina es la que ha conseguido asaltar las instituciones pistola en mano. Junto a la que ha sobrevivido y vivido con el lujo y poder que concede el 3%. Todo ello, hoy, en apretada conspiración con la mano izquierda que, de tanto apretarla, ha secado la rosa, marchita al ser cortada de cuajo por la hoz y machacada por el martillo. Todo un golpe.

El colectivo, los del golpe de ahora, ya no tienen nombre florido, y nos encontramos con el temor frente a la esperanza. ¡¿Si no fuese por la lección de la naturaleza, por esa diminuta flor que inunda campos, carreteras, autopistas y jardines!? Anuncia desde cualquier lugar, con suma humildad, que mata la helada a la flor del almendro, un año y otro año, pero no puede acabar con ella.

El almendro es un árbol alóctono por lo que, de acuerdo con la alcaldesa de Vic, habría que poner fin a su costumbre de florecer en castellano y aparentar esperanza en su aspecto físico, así que, o se injertan, o se cortan todos. Además tiene nombre de golpe de Estado.

<<Tenemos que concienciar a los catalanes autóctonos de que quienes hayan nacido fuera deben aprender el catalán, y poner fin a una costumbre muy presente en determinadas zonas del país de hablar en castellano a cualquier persona que por su aspecto físico o por su nombre no parezca catalana>>.

El almendro nada intenta parecer, ni sabe del 3%, ni ha usado pistolas, ni siquiera tiene la belleza aislada de una rosa, ni hoz ni martillo son suficientes para cortarlo, ni de aquí, ni de allí, que no le preocupa, ni a nadie ha pedido permiso para florecer en uno u otro lado. Simplemente florece contento con el lugar donde le ha tocado hacerlo.

La flor del almendro es abatida una y otra vez, pero sigue relumbrando cada año. ¿Quiere decir esto que incluso el ser siempre abatidos no puede matar nuestra esperanza?

Me acerco a la humildad del sabio y a su lado escucho: <<¿Será la flor de Darwin la esperanza humana,/o flor de almendro?>>.

Nuevos brotes: ¿dónde?¿Ley de Darwin?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 febrero 2020

CAMINO DE LA REPÚBLICA DE ANTONETE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En febrero de 1873 dimitía Amadeo de Saboya acabando así con quince siglos de monarquía en España. En las Cortes, de mayoría monárquica, se votaba a favor de la República, la primera en España, con más advenedizos, oportunistas y resentidos personales, que republicanos. Aquella aventura empezó mal y de ello se dio cuenta su primer Presidente, el catalán Estanislao Figueras, que al ver el panorama definió la situación con una sola frase, “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”, cogió un tren en Atocha y no se bajó hasta llegar a París.Figueras

Aquella República duró menos de un año envuelta en una locura federalista que rompió a España entre odios regionales y locales. Todos se saludaba al grito de ¡Salud y República!, y ninguno sabía lo que aquello del federalismo republicano significaba.  Pero el afán de ser diferentes llevó a declararse repúblicas independientes a Cataluña, Málaga, Cádiz, Sevilla, Granada, enarbolándose en todos los lugares la bandera de la independencia y el enfrentamiento de todos contra todos. Un ejemplo de aquel progresismo, solidaridad social y talante democrático ocurrió en Cartagena durante aquellos días de auge federalista.

“A las seis mañana castillo Galeras ha enarbolado bandera turca” telegrafiaba el Capitán General del departamento marítimo de Cartagena al ver ondear allí la bandera roja que anunciaba la República Federal. Antonete Gálvez, no se lo tomen a broma, era un diputado federal huertano que declaró el “Cantón Murciano” en la ciudad naval militar de Cartagena. Fue el terror del Mediterráneo, bombardeó Alicante, se enfrentó a escuadras extranjeras y quiso invadir el resto de España. El cantonalismo fue uno de los episodios más bochornoso de nuestra historia y un riguroso ridículo internacional. Eran las consecuencias de una labor demagógica que proclamaba la llegada de una República federal, libertaria y redentora. Todo terminó once meses después, cuando Castelar dijo aquello de “Lo quemasteis en Cataluña” al reclamarle los diputados federales el proyecto de Constitución federal. Un pequeño piquete de soldados enviados por el General Pavía disolvió la asamblea. Pronto volvimos a las andadas y seguimos en ello. No tenía la República la culpa sino ese deporte nacional incomprensible e insolidario que consiste en repartirse España a trozos. Es tal la incultura y las mentiras en las que se basa el reparto, que cualquier intento de independencia responde únicamente a los intereses de una secta. Ya sabemos lo que dijo Castelar en una definición tan acertada como la de Don Estanislao “Aquí en España todo el mundo prefiere su secta a su patria, todo el mundo… intolerantes todos, intransigentes todos”.

Pues eso, “Senyors, ja no agunto mes” “Estic fins als collons de tots nosaltres”

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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14 febrero 2020

 

LAS DOS ESPAÑAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Una imagen ofende más que mil palabras

<<La ley por sí sola no basta para solucionar el conflicto catalán>>, dice este aficionado a los fraudes literarios que ahora se adentra en el campo de la política para nuestra desgracia. En lugar de cumplir la Ley y hacerla cumplir -como es su ineludible obligación-  escucha y sella la constante canción: Somos separatistas, queremos la independencia y no reconocemos al Estado español.

Se reúne en Barcelona con uno de los que encabezan ese separatismo, un condenado por la ley, inhabilitado para la acción política, aunque  intelectualmente también lo está; su capacidad no va más allá del insulto mezquino. De dos inteligencias de tal porte en una reunión de este calibre puede esperarse lo peor. Uno representa a menos de media España, mucho menos; el otro menos de la media Cataluña, prácticamente a nadie en el conjunto de España. Son apoyos que les conducen al totalitarismo.

Para el presidente del Gobierno hay dos cosas inexistentes:

1).-Los representantes de la otra media España de la que tanto habla.

2).-La Ley (no es necesario poner ejemplos) y la ley (caso Delcy Rodríguez; por ejemplo).

Dice que ser el representante de media España -tirando por lo muy alto- es lo que le lleva a arrodillarse ante el <<inhabilitado>> y con desparpajo decir: <<Tendremos presente la realidad plural de Cataluña, social, cultural y política. Solo cabe el reencuentro si se acoge a la totalidad de la sociedad catalana […] poniendo como mediador a los 47 millones de ciudadanos>>. Desfachatez (Diccionario RAE: cara de cemento). Contrasta con la repulsa a reunirse con la oposición, la otra media España -tirando por lo bajo-, para recoger su opinión.

Aprovecharán las dos inteligencias reunidas, que el pueblo español está adormecido, dominado por la presión mediática que resuena en nuestros oídos como música celestial, mientras nos roban la esencia y la decencia, <<…entre una España que muere/y otra España que bosteza>>.

La maniobra está clara. Es un camino lento, pero imparable, que comenzó el mismo día en el que se aprobó la Constitución: nacionalismos. Así empezaba la historia.

ETA mataba, asesinaba con una violencia desconocida en mente humana. No eran separatistas (ellos recogían las nueces), eran asesinos que pistola en mano han conseguido asaltar las instituciones e instalarse en ellas. Mientras, los separatistas catalanes esperaban, recogían parte de la cosecha con su aire digno y las arcas del 3%. No estaban solos. Forman parte de ese grupo que acaba instalándose donde pone el ojo, como Cuba o Venezuela, y que se perpetúa con el apoyo de quienes todos sabemos.

<<Va a ser un diálogo «franco y transparente>> (sobre todo franco).

<<Vivo un sentimiento de honor por reunirme con el jefe del ejecutivo autonómico […] He venido con respeto y emoción>>.

No sabe lo que dice porque camina por los pasos perdidos. En dos palabras (como el torero): im-presentable.

Hablar de dos mitades, de las dos Españas, es un juego peligroso cuando se fomenta y se trabaja en la división, algo que a los socialistas siempre les ha gustado. El juego que da eso de las dos Españas conduce al enfrentamiento y a las aguas revueltas, malolientes, donde estos personajes acostumbran a pescar.

La solución se presenta muy negra porque aquí la política, los políticos, unos y otros, tocan y discuten temas alejados del conjunto, que nada tienen que ver con la realidad social de España.

Este Gobierno de socialistas y comunistas ha decidido romper España arrastrando lo que ellos dicen representar: media España. La otra media bosteza; la múltiple oposición vive (y muy bien) su sueño dorado y al final toda España muere.

Llevo más de cuatro años defendiendo desde aquí una España unida. Creo que es un sueño del que empiezo a despertarme. Y lo que veo no me gusta.

Decía César González Ruano: <<Es algo tremendo cómo una costumbre adquirida durante muchos años, sin ningún esfuerzo se pierde en unas semanas>>.

Lo último que escribía: <<Voy creyendo firmemente que todo reside en la costumbre. Y que, muchas veces, la muerte consiste en ir perdiendo la costumbre de vivir>>.

¿Estaremos perdiendo la costumbre de ser españoles? ¿De vivir como españoles? Sería la muerte de la Nación. Será.

También dijo Ruano: <<Nadie se muere si vivió de veras. Se mueren solo los muertos. […] La inmortalidad es memoria>>.

¿Es esta una España muerta? ¿O entre todos la estamos matando hasta acostumbrarse a no ser España?

<<…entre una España que muere/y otra España que bosteza>>.

Debo repetirlo: Llevo más de cuatro años en este blog defendiendo una España unida. Creo que es un sueño del que empiezo a despertarme. Y lo que veo no me gusta. La muerte de España consiste en ir perdiendo la costumbre de ser españoles…

Morir y bostezar viene a ser lo mismo. Desaparecer.

Tantas españas que nos hemos quedado sin España.

Muchos la defienden, una, unida, pero escondidos en sacristías, desde no hacer nada. A otros nos señalan por intentarlo; a cara descubierta. Empiezo a despertarme y no veo más que muertos y bostezos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 febrero 2020