LA CARTA DE LOS MILITARES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

De entrada: no hay manifiesto como algunos, con mala intención y ánimo de confundir, pretenden calificar. Es una carta al Rey de España, Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, la que han enviado un grupo de militares retirados. Claro que el hecho de que El País se haya hecho eco, da pie al titular: «Manifiesto de los militares…» y así, con el titular bajo el brazo, se va a la tertulia sin haber leído más.

Antes de seguir conviene que los profanos en la materia militar, tan desconocida, y silenciosos sus componentes, (aunque hay un dicho: no hay nada más reservado que un militar en activo, ni nada más activo que un militar en la reserva), sepan algo más, que sirva de antecedente al tema tratado.

Los firmantes de la carta al Rey forman parte de la XXIII promoción de la Academia General Militar. Eso significa que ingresaron al mismo tiempo en la Academia para ser oficiales y juntos pasaron dos años en la General de Zaragoza y posteriormente se separaron para acudir a las Academias Especiales (Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros, Intendencia y Guardia Civil) y pasar allí otros dos años de formación en su Arma específica. La Academia General Militar tiene como misión fundamental crear espíritu, ese que entre los militares se conoce como  «El espíritu de la General» que no es otro que el valor del compañerismo entre Armas y Cuerpos, la unidad y cohesión tan necesaria en el combate, y una identificación plena entre sus miembros de lo que el juramento a la Bandera significa.

«Armas y Cuerpos funden nuestro emblema…» dice el himno de la General. Mismo espíritu, misma doctrina, mismo ideal.

Conviene saber esto porque ese vínculo que se crea entre los miembros de cada promoción de la General perdura hasta el final de nuestros días. Podrás coincidir o no posteriormente en los destinos, pero la pertenencia a una promoción determinada te mantiene unido siempre, con frecuentes reuniones, seguimiento de los acontecimientos de cada uno, ayudas entre sus miembros, intercambios y relaciones no solo profesionales, sino incluso familiares. El que se lleve con mayor o menor grado esta relación depende en cada promoción de que haya alguno con especial habilidad para incentivar a sus compañeros. Suelen ser los números uno de la promoción de la General y los de las Especiales los que lleven la dirección del grupo.

Este antecedente es importante para comprender que la carta no surge de repente, sino que hay una relación e intercambio de pareceres constante, y que en ella la situación actual de España sea un motivo de gran preocupación.

No sé cómo ha sido el proceso hasta llegar al momento de dar por redactada la carta y hacérsela llegar al Rey, pero me lo figuro.

Es evidente que se escribe para que se convierta en un documento de cara al público, lo que introduce un especial matiz en la misiva. Algo que por otro lado es lógico.

No es la primera carta o manifiesto, que de todo ha habido, ni será la última. Desde que este Gobierno puso en peligro la unidad de España y se ha dispuesto a romper la nación, empezando por la Corona, se han sucedido cartas colectivas o individuales, videos corporativos, declaraciones de todo tipo de personas del arte, la ciencia, la literatura, el derecho, la política; en definitiva la sociedad civil preocupada con la situación por la que este Gobierno conduce a España.

Cualquier manifestación a favor de la unidad de la patria, España,  y de la concordia,  es buena, aunque solo sea una chinita en el camino.

Lo vivido últimamente en España es muy difícil de digerir para quienes llevan más de cincuenta años de servicio bajo el mandato de un juramento. Como le ocurre —esperemos— a la mayoría de españoles,

Camino de la desaparición de España, atados de pies y manos por un estado de alarma abusivo, que atenta contra la libertad, vigilados en nuestras expresiones y declaraciones, o cierras la boca o te la cierran, cuando el comunismo vuelve de la mano de los terroristas a recordar viejos tiempos, ¿es que nadie va a decir nada?, ¿es que con echar una papeleta en la urna cada cuatro años es suficiente?

Al menos permitan que cada uno se exprese, individual o colectivamente, como le venga en gana dentro del escrupuloso cumplimiento de la Ley; cosa que este Gobierno se salta cuando y como quiere.

Así que no le den más vueltas. Los militares retirados de la XXIII promoción de la Academia General Militar (por cierto la que cerró Azaña, por eso de la unidad y cohesión) han dicho lo que piensan, como otros muchos: ya son legión.

¿Pasa algo? Si alguno se pone nervioso, Ley y tila.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2020

 

ATENTADO CONTRA ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez

¿Pretende usted atentar contra la vida del presidente de los Estados Unidos de América? Algo parecido te preguntan en ese simple, pero eficaz cuestionario, que te hacen firmar antes de pisar suelo americano.

No buscan proteger al presidente, como todos entendemos, sino a su nación. La vida del presidente es la vida de los Estados Unidos de América y en ella está depositada la confianza del pueblo americano, les caiga mejor o peor, le hayan votado o no. Porque nadie va a permitir que atenten contra su vida que es la de la nación, que son ellos mismos. Unas veces será republicano, demócrata otras, pero siempre americano, será América.

America first no es un eslogan inventado temporalmente en una campaña, sino que la idea de Trump está no solo en el alma americana, sino en la de los miembros  de todas las naciones, y digo todas menos una: España.

Amar a tu nación no va contra nadie, ni significa excluir a otros de tu nacionalidad o amistad, es luchar por hacerla cada día más grande y participativa, más admirada y querida.

En el mundo militar se consagra el soldado al servicio mediante el juramento a la bandera; hasta que no juras no eres soldado, algo que no ocurre con los que asumen la enorme responsabilidad de formar parte de las instituciones del Estado: Judicial, Ejecutivo y Legislativo.

Juran o prometen su cargo para después reírse en nuestra cara, cambiar la ley a su gusto, salir indultados, manipular datos, muerto arriba muerto abajo, utilizar a la Institución del honor, la Guardia Civil, para vigilar(nos) con el descaro de decirlo públicamente (general Santiago), hundir Madrid y sembrar el odio entre españoles resucitando la Guerra Civil y profanando tumbas.

¿Se dan cuenta  de que han echado (ya) al Rey de España? ¿Emérito). Esperen y verán. Lo han echado sin más, lo pinten como lo pinten.

¿Pretende usted atentar contra la vida del presidente de los Estados Unidos de América? No es mala la pregunta.

En España debería preguntarse antes de coger el acta de Diputado. Aunque a «estos» ningún juramento o promesa los ata.

El presidente del Congreso, con solemnidad: ¿Pretende usted con su actuación atentar contra la vida de España y la convivencia de los españoles? No hace falta que contesten.

Porque eso es lo que están haciendo.

Eso, al menos, mientras no se ilegalice a los que, acuciados por el Partido Socialista del señor Zapatero, miembros del Tribunal Constitucional, legalizaron, en contra de la sentencia del Supremo, a partidos afines a la ETA. Gracias a esas franquicias del terrorismo hoy gobierna quien lo hace. Desde luego no lo hace desde «primero España, después España y siempre España». Le importa un pimiento España.

La Moncloa convertida en una casa de intrigas.

«Miré los muros de la Patria mía…».

Al mirar ya no me cabe duda: alguien pretende atentar contra España. ¿O el atentado ya está hecho?

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 diciembre 2020

 

TERRORISTAS Y COMUNISTAS ¿PERO HAY ALGUIEN MÁS? Rafael Dávila Álvarez

Ayer se cumplieron años de la muerte en combate de siete de nuestros militares destacados en Iraq. Pertenecían al CNI; en más de una ocasión he pedido que se estudie la posibilidad de investigar los hechos por si alguno fuese merecedor de la condecoración que se da a los héroes.

El pasado día 26 se cumplían 63 años de la muerte en combate, en Ifni ¿alguien sabe lo que allí pasó?, del teniente Antonio Ortiz de Zárate, Medalla Militar a su heroísmo.

Historia de nuestros ejércitos implicados en dos guerras olvidadas: Ifni e Irak. ¿Cosas distintas? Todas las guerras son iguales. Las provocan los políticos y culpan a los militares. Luego hay que olvidarlas o esconderse. Las guerras terminan y los soldados se retiran; los políticos siguen y miran para otro lado como si con ellos no fuese la cosa. Irak ni nombrarlo. Ifni no existió. Se entierran los muertos y se olvidan.

Los que llevan dentro la semilla de la guerra no descansan y se cuelan en el quehacer diario en cuanto el centinela retira su vigilancia; o se duerme.

«La paz no es la ausencia de guerra. Es una virtud, un estado de ánimo, una disposición para la benevolencia, la confianza y la justicia» (Baruch  Spinoza).

Pensaba estos días en las vidas sesgadas de tantos jóvenes soldados de los que ya pocos se acuerdan y de los motivos de su entrega y disposición a dar la vida por la patria. Pensaba que en estos tiempos de ertes y eres y empleos mal pagados, a nuestros soldados, dispuestos a dar la vida, a la obediencia consciente de su servicio, les echan sin contemplaciones a los 45 años de edad, en plena vida activa, y aún hay quien dice que ya lo sabían cuando firmaron y que hubiesen espabilado, que han tenido tiempo para colocarse.

¿Cómo hemos podido llegar a tratar con indecente política a los sectores más entregados y sensibles de la sociedad? ¿Cómo henos podido llegar a repudiar las virtudes que eran un referente en esta sociedad nuestra?

Los soldados se retiran después de la guerra; muchos no vuelven a casa y engrosan ese frío número de los que dieron su vida por la patria y la patria se olvidó de ellos. Los que nunca se retiran y están siempre al acecho, en guerra permanente, son los que la llevan dentro, en su corazón de violencia desde el poder, de constante búsqueda del enfrentamiento y la división entre los distintos sectores de la sociedad. Instituciones que siempre fueron referente en España se han visto acosadas por ese virus del que todos conocemos el nombre y el remedio, pero nadie lo aplica: comunismo y terrorismo. Dicen no estar en guerra, hablan de paz, y han matado más gente que ninguna guerra mundial.  No aciertan ni a contarlos. Siguen con sus estadísticas.

Esta es la guerra y ellos son sus héroes. Pongan los nombres de sus generales. Los conocen igual que yo.

Ustedes han sido derrotados; yo también, aunque a diario intento levantar la voz y decir: ¡Ahí están!

Debería haber una guardia, pero se ha quedado dormida. A la pregunta: ¿Hay alguien más? Empiezo a adivinar que no.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 noviembre 2020

 

LOS CUARTELES DE LOYOLA Y LOS MILITARES Rafael Dávila Álvarez

Todo se junta y es que nunca se ha separado. Cuarteles de Loyola, PNV, Socialistas y los que piensan que España es una cuchufleta. Los Ejércitos una broma que hay que ir quitándose de en medio. «Capitán mande firmes», pronto lo aprendieron. De determinados militares, pobladores de Consejos de Administración, que llegaron con aquel viento al que la tierra pertenece. La liaron parda.

Lo que yo sé es que esta operación de Loyola no es a favor de, sino en contra de, y que es vieja, pactada en sucias negociaciones a espaldas de todos. Era una carta guardada en el cajón de los jugadores del póquer de la política del poder.

Van ocurriendo cosas y quedan ahí, ya definitivas, a pesar del clamor del momento, de rabias contenidas y declaraciones de unos y otros. ¡Cuando yo gobierne…! Nada de nada. ¡¿Y ese por qué no dimite?! Pregúntenle a la parienta. En fin que mucha paja y poco trigo.

Si el presidente del Gobierno dijo —y dice— que suprimiría el Ejército, la consecuencia lógica es eso: presupuestos 0 y Loyola para ellos. Luego vienen las declaraciones, la hemeroteca, el famoso cuando yo gobierne (que todo seguirá igual) y las dimisiones; quiero decir que nadie dimite.

Hace tiempo que esto de los ejércitos «es un coñazo» y nuestros misiles se trasladan para defender Turquía —¿contra qué o quién?— porque aquí no hacen falta.

¿Le han preguntado al jefe del los ejércitos si los Cuarteles de Loyola son imprescindibles? No sé si la pregunta se ha hecho ni sé si son o no imprescindibles. Algo se mueve por el norte donde el problema no son los acuartelamientos, que también, sino el rechazo del Gobierno Vasco a lo militar.

«Ni Loyola ni leches» me decía ayer un antiguo general ¿No te acuerdas lo que publicabas hace poco? ¿No recuerdas que el Partido Nacionalista Vasco y Bildu han pactado una resolución, aprobada por las Juntas Generales, por la que reprueban al Ejército español y  a la Bandera de España?

«Las Juntas Generales de Gipuzkoa reprueban las exhibiciones militares que se han hecho por la ley de la fuerza y por la fuerza de la ley en Gipuzkoa y en la sociedad vasca, y condenan la estrategia de tratar de que en la sociedad vasca se considere habitual y se admita con normalidad ver en nuestros pueblos y espacios emblemáticos al ejército español, porque constituyen una imposición y una falta de respeto hacia este pueblo y hacia la ciudadanía vasca».

Oigo la palabra dimisión. Seamos realistas. Nadie va a dimitir, nadie se siente culpable y todos aman a los ejércitos. Los demás somos unos exagerados y fachas sin solución. Detrás del posible dimitido hay mil para ocupar su puesto.

Pediría, con disciplinada petición, que alguno de mis compañeros de armas, de los que ocupan la Cúpula de la Catedral de las Fuerzas Armadas, nos explique a todos los españoles, con permiso de la ministra, eso tan elemental y sencillo que se enseña en la milicia y que constituye el estudio mínimo y sencillo para la toma de decisiones; desde el soldado al general: ¿A dónde vamos, por dónde, cómo y cuándo? Es algo que los contribuyentes tienen derecho a saber. No vaya a ser que por ir a la guerra de Troya, a la vuelta nos encontremos con la casa invadida y perseguida nuestra generación y familia. La cultura, las tradiciones, el idioma, los quereres y los deberes.

Lo de Loyola va más allá de una simple operación inmobiliaria. Las pruebas hablan solas.

Esto ya no es un juego ni siquiera peligroso. Es algo peor: O ellos o nosotros. Pónganle nombre.

Pero sigamos nuestra particular odisea mientras en casa se meten los que se comerán y beberán todo para después echar a los perros los despojos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 noviembre 2020

 

PATRIA. Rafael Dávila Álvarez

Mirad chavales, jóvenes de vuestra, y solo vuestra, tierra y  futuro. Asumid el mensaje y su ejemplo.

Esos hombres, dirigentes de vuestra patria, que hoy os han hablado de derechos humanos y de convivencia en esta escuela cívica, saben muy bien de lo que hablan porque su mérito es fruto de las pistolas y las bombas, la traición, en emboscadas a los inocentes de ese lugar que recordaréis; le llaman España, y con el que hay que acabar.

¡Qué lugar tan atroz! Sin libertades, sin convivencia, sin dignidad. España, la opresora de nuestros abuelos y padres, de nuestro pueblo, de nuestra raza.

Ellos en cambio, ya los habéis oído, etarras valientes, salían cada mañana con la pistola escondida, o al amanecer dejaban un coche cargado de dinamita, y, en el momento en que no hubiese riesgo, disparaban en la nuca, o volaban a hombres, mujeres y niños, sin importarle el número; mientras más mejor.

¿Sabéis por qué lo hacían?

Por vosotros, por vuestro futuro en paz, por acabar con eso que llaman  España, una civilización opresora que coartaba la libertad de Euskal Erria. Les costó matar a tantos, aunque en el fondo, como buenos cobardes, les gustaba. Aprended de ellos y seguid sus pasos. Sed cobardes como ellos. Cuesta mucho, sangre y persecución, pero gracias a ello y a ellos, España ya no es tal. Ya podemos legislar y encarcelar a cualquiera que defienda —lo español le llamaban— que España es una patria; ya no hay más patria que la que culminan los héroes etarras.

¿Qué es eso de inocentes? ¿Quiénes eran esos inocentes asesinados? Eran ladrones de la libertad del pueblo vasco, y de los otros pueblos de aquello que llaman España.

Estos héroes que hoy os han hablado deben ser vuestro ejemplo. Debéis seguirlos y admirarlos. Gracia a ellos tenéis libertad, eso sí nosotros os guiaremos, os enseñaremos lo que está bien o mal y lo que este pueblo necesita. Cumplid obedientemente nuestras consignas.

Asesinaron a cerca de 1000 personas. Se les llamaba asesinos, pero ahora, ya reconocidos, ocupan lugares importantes en la Administación y conducen con mano firme nuestros destinos; porque gracias a ellos se ha abierto este horizonte de convivencia del que ahora disfrutamos. Gracias a ellos se abrieron las tumbas y se abrirán las cárceles.

Haced caso a esta gente que sabe mucho de muerte y guerra sucia, que tiene una gran autoestima y han sabido defender sus valores con esa fuerza de asesinos, llevándose por delante a todos los que no pensaban como ellos o eran hijos de los que no pensaban como ellos. O simplemente pensaban en libertad y paz. ¡Qué osadía!

Esos hombres que os han hablado, hoy tienen gran poder, el suficiente para acabar con España, y nos enseñan a pensar  como ellos.

Héroes: se lo han ganado, exhiben su trofeo de muerte como victoria ante la intransigencia. La de niños y padres que compraban en un supermercado, o los que eran hijos de guardias civiles y vivían en la Casa Cuartel, militares, policías, magistrados, honrados políticos, o a cualquiera que por allí pasaba; por ser español, es decir: enemigos.

Mirad a los héroes, son de la ETA, de HB, o de sus franquicia.

Mirad: ellos son la gente de bien, hombres de paz.

Seguid su ejemplo y camino; y al que no lo haga ya sabéis cual es la norma a seguir. Habéis tenido grandes maestros.

Son los héroes de la ETA. Seguid sus virtudes que os engrandecerán y harán que ocupéis grandes puestos sin gran esfuerzo.

Debéis seguir las virtudes de los héroes que os precedieron: la cobardía y la traición, el abuso indiscriminado de todo y de todos, el vicio, el odio.

Que sea el odio vuestra principal  virtud, la que blinde el conjunto de vuestra actuación. Así seréis patria y la serviréis.

Nunca jamás os arrepintáis de vuestra lucha. La victoria nuestra es un huerto regado con sangre de la que vosotros renacéis.

La Patria es vuestra. Estos son los héroes.

Patria.

Rafael Dávila Álvarez

25 noviembre 2020

Blog: generaldavila.com

 

EL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA DEFENSA ANTE UNOS PRESUPUESTOS PARA EL DESARME Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No lo tiene fácil el general Villarroya, Jefe de Estado Mayor de la Defensa. Por mucho que la ministra del ramo diga estar muy a gusto con la Cúpula, supongo que en los más altos niveles serán conscientes de la dificultad con que  se sostiene la bóveda o cúpula de las Fuerzas Armadas.

Ya he utilizado el símil en otra ocasión y vuelvo a recordarlo por lo urgente de la situación: es más necesario que nunca actualizar el IFF (Identification Friend or Foe).

Un Jefe de Estado Mayor de la Defensa no se examina en las Operaciones, ni en la Balmis ni en Irak. Su verdadero examen es ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados, frente a los Presupuestos, lugar donde solo hay dos alternativas: cortar las orejas o que salga Florito con los bueyes.

El JEMAD es un torero al que nunca se aplaude. Los más valientes salen con peores heridas que las de guerra. Los que no salen heridos tiene futuro como novilleros en los Consejos (dando malos consejos).

El pasado día 5 fue la comparecencia del Jemad, general del Aire Miguel Ángel Villarroya Vilalta, ante los diputados que componen esa mesa que llaman de Defensa y en la que también se defienden intereses ofensivos. Esto de la Defensa es un tema que a nadie interesa y de tal irresponsabilidad es de esperar, por el bien de todos, no tener que arrepentirnos.

El general Fernando Alejandre, en enero de 2019, explicó con claridad meridiana ante los señores diputados la alarmante situación de los ejércitos, achacable a la manifiesta irresponsabilidad de los responsables de presupuestarlos. Dio conceptos y necesidades. Explicó nuestra misión y lo lejos que estábamos de tan siquiera aproximarnos a la posibilidad de cumplimiento. Puso en evidencia al sistema. Suele hacerlo con fina ironía: «En mi anterior comparecencia ante ustedes creí percibir en los miembros de la Comisión de Defensa un puntual conocimiento del escenario de seguridad al que nos enfrentábamos…» (El subrayado es mío).

Eso, que en argot militar se llama cumplir con su deber, no le gustó al equipo de la señora ministra lo que provocó que el general abriese la puerta de salida, consciente de la situación, y sin permitir un empujón más.

Sus palabras no se han ido; han quedado grabadas en muchas conciencias.

Es tal la situación de pobreza de las Fuerzas Armadas —la austeridad es una virtud militar, no la pobreza— que, aunque lo pretendiese, el Jemad no puede esconderse. Pobreza material, sin recursos ni previsible mejora, sino todo lo contrario. ¿Pobreza también moral? Queda el  interrogante.

A lo que vamos. Nuevo Jemad. ¿Qué ha dicho el Jemad?

Pues que estamos mal y además hipotecados. Que los programas envejecen y nosotros también, y siempre es más de lo mismo: nada. Que nos engañan con los Programas Especiales de Modernización que se hacen tan viejos y nos endeudan tanto que nunca se cumplen y además cuando finaliza alguno, si es que lo hace, hay que segur pagándolo, está ya caduco, y no es posible iniciar otro. Más tiempo, menos eficacia militar y prolongación de los contratos con la industria. Ese es el truco. Alargar y alargar, envejecer los proyectos.

Para colmo no hay dinero ni para su mantenimiento, cuyas necesidades en este año, en el conjunto de las FAS solo ha podido ser atendida en un 51%. Eso sí, de moral muy bien ¡gracias! (no a ustedes). Algo así como que en los últimos diez años ha disminuido el adiestramiento de la Fuerza Conjunta en su totalidad, por tanto una menor eficacia del conjunto, y hay un menor número de equipos y tripulaciones preparadas para desarrollar sus cometidos superando el umbral de seguridad. Mal, muy mal.

«Tenemos un alto porcentaje de materiales y sistemas inmovilizado por falta de recursos. La inversión en nuevos programas de modernización es necesaria, sí, pero siempre que no vaya en detrimento del mantenimiento del material en servicio».

Barcos y aviones, tripulaciones, soldados y marineros, operaciones, dinero, dinero y dinero.

Ministra ¿de lo mío qué?: Para ti un avión teledirigido, a ti un velero de papel y tú tienes la Brigada XXXV para que juegues al monopoly. ¿Se puede pedir más?

No hay enemigo. No hay misiones. No hay fronteras. «La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento».

«Sobra el ministerio de Defensa». Está claro. Alguien más.

Creo que esto es todo. Esto más o menos dijo el Jemad, quizá con otro tono, claro. Es que no se puede decir otra cosa; lo que sí se puede es modular el tono, no más alto, sino más rotundo y exigente.

Y que ustedes lo presupuesten bien, que viene Biden y nadie sabe como ha sido ni lo que será. Con la OTAN, con la defensa de España, en todos los sentidos; por decir algo.

La bóveda o cúpula de la catedral de las Fuerzas Armadas tiene goteras. Es hora de revisar el IFF.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 noviembre 2020

 

 

 

LA LEGIÓN ANTE EL FUTURO: ¿QUÉ SIGNIFICA SER LEGIONARIO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De antemano les digo que no voy a dar respuesta alguna. Sería descubrir un misterio y eso por definición es imposible. Lo que podemos hacer entre todos es aproximarnos al significado y escuchar el latido del sentimiento legionario por lo que hemos visto, vivido y aprendido cerca de los que sin saber lo que es ser, lo son.

De entrada aprecio que uno de las grandes virtudes del legionario es su soberbia humildad. Un oxímoron que hace de la soledad altiva, del que sabe que no hay tiempo que perder, una reflexión que le sublima ante las puertas de lo grande que le va a suceder: la muerte si es que llega.

Hay que hablar del Credo. De los artículos para la guerra y los permanentes para cualquier situación. De guerra es el espíritu del legionario, el de marcha, sufrimiento y dureza, acudir al fuego, disciplina, combate, muerte y bravura. Siempre y en cualquier situación: la bandera y la Legión.

Estos que parecen los más duros y difíciles de hacer realidad, vida y presente, encuentran en la práctica un sencillo cumplimiento del que está llena de ejemplos la historia de la Legión.

Otros espíritus más sencillos y usuales a priori, que deberían ser de uso diario y constante, tienen un cumplimiento más dudoso y presentan mayores dificultades en la cotidiana vida dentro y fuera: Compañerismo, Amistad y Unión y Socorro.

El Espíritu de compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos.

El Espíritu de amistad: De juramento entre cada dos hombres.

El Espíritu de unión y socorro: A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio.

Durante estos últimos años, próximos al Centenario, y ya en él sumergidos, oigo con una preocupante frecuencia, repetido como si de un mensaje se tratara, desde dentro, que la Legión se ha adaptado a la modernidad y al nuevo estilo que la sociedad demanda. Lo he oído tantas veces que me ha hecho reflexionar sobre nuestro pasado, presente y futuro.

Me ha sonado el mensaje como una renuncia a lo que fue la Legión, una excusa (¿pedir perdón?) de lo que fue en el pasado, un no querer ser aquello que fue y por tanto renuncia a su historia primigenia y sus fundamentos o principios. La historia de la Legión no puede explicarse en color, en tecnicolor, porque la guerra es en blanco y negro y solo reluce en roja sangre y dolor eterno. La Legión está hecha para la guerra y no hay más. Si es otra su misión que se llame de otra manera y que sirva de manera distinta. Busquen a otros.

Ser legionario significa combatir hasta morir. No otra cosa, que para otra cosa no es necesaria legión, ni la Legión.

El futuro de la Legión es dudoso, porque entendieron (es una vieja historia de uniformados) que puede sobrevivir con su folklore más o menos atractivo, incluso con su polémica existencia, siempre que, con cobarde habilidad, quede solo su representación. Bambalinas, una teatral escenificación.

Al valor se le engaña: «Cuán dulce el engaño,/ que encamina al fin imaginado y deseado…». Porque ya han pasado los tiempos aquellos en los que se podía, entonces, ser sabio y guerrero; y poeta. Hoy basta con ser malvado.

El general Millán-Astray, fundador de La Legión, lo dejó escrito: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

La Legión es tragedia, belleza homérica para quien la siente, una comedia que no requiere escenarios ni actores deslucidos. Solo el campo de batalla.

Solo la realidad del combate, la tragedia que se representa cada día.

No les entrenéis para la escena; no para otra cosa que no sea el combate. No engañéis a los legionarios para que sean como los demás o, si así lo queréis, borrad su nombre; llamadlos de otra manera. ¿Quién sabe del duelo con la muerte sino los analfabetos de la vida?

Contad la verdad con la dureza y sin temor a las consecuencias. Pero jamás admitáis un sucedáneo de la historia con el peso que ello significa para su continuidad. Ser legionario es insoportable, para algunos inadmisible; por ello hay que mantener algo más que su imagen: su verdad.

Cien años de Legión no pueden tirarse por la borda de la historia ni contar cosa distinta a lo que fue, a lo que debe ser y seguir siendo.

Que cada uno ocupe su sitio en formación y todos cumplan con su deber. Será el mejor homenaje a un Centenario entre sombras.

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001 y 2004.

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15 noviembre 2020

 

REBELDÍA. José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM (R.)

La rebeldía es un tipo de comportamiento humano caracterizado por la resistencia o el desafío a la autoridad, la desobediencia de una orden o el incumplimiento de una obligación sea o no justa la causa. Por lo cual, la rebeldía puede ser positiva o negativa dependiendo del propósito.

Pareciera, pues, que la rebeldía es una actitud que no siempre es bien vista por la sociedad. Quizá se debe a que es rompedora y no todos se sienten cómodos con eso. Pero lo cierto es que la rebeldía es el principio generador del cambio. Mientras el mundo exista, habrá injusticias, dictaduras y Gobiernos corruptos, y si nadie se opusiese y nadie se revelase, esas injusticias durarían para siempre. Es el rebelde el que salva el barco cuando todos han aceptado morir. Rebelarse contra la injusticia es lo que genera cambios.

Son los rebeldes los que han cambiado el mundo. Y su rebeldía nos ha dejado muchas enseñanzas. Pensar contra la corriente del tiempo es heroico; decirlo, una locura. A las personas que piensan diferente siempre se les ha señalado, y cuando además lo manifiestan, se les ha perseguido.

Noam Chomsky hace una dura crítica sobre el servilismo de algunos hacia el poder y dice que “si yo no la traicionara me avergonzaría de mí mismo”. Mijaíl Bakunin, principal ideólogo del anarquismo, cansado del sometimiento de su pueblo a las injusticias y a los desmanes de la clase dominante dijo “algún día el yunque, cansado de ser yunque, pasará a ser martillo”. No me resisto a citar una frase de Arturo Pérez-Reverte “la rebeldía es el único refugio digno de la inteligencia frente a la imbecilidad.

Otegui, jefe de EH Bildu, brazo político de ETA dijo en 2016 “para que España sea roja, antes tendrá que ser una España rota”. No se puede ser más claro. Esta secta, tras pactar los Presupuestos con Sánchez, dijo en el parlamento vasco: «Vamos a Madrid a tumbar definitivamente ese régimen». Qué país es este en el que el vicepresidente segundo del Gobierno afirma «yo no puedo decir España, yo no puedo utilizar la bandera rojigualda».

Nuestra querida España, debido a una estúpida ley electoral, está siendo gobernada por partidos políticos independentistas, terroristas y comunistas que no creen en ella y que pretenden romperla para alcanzar sus metas. ¿Hay que seguir soportando esto?

Pues eso.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM (R.)

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14 noviembre 2020

LA POLÍTICA Y EL TIRANO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Étienne de La Boétie escribe, mediados del siglo XVI, Discurso de la servidumbre voluntaria o el contra uno: «En tener varios señores no veo ningún bien; que uno, sin más, sea el amo, y que uno sólo sea el rey».

Así empieza; con Homero: «Esto dice Ulises en Homero (Iliada, Libro II, vs. 204–205)…».

Uno solo sea el amo. Hay interpretaciones.

La Boétie: «Lo único que los hombres no desean es la libertad, y no por otra razón que ésta: porque, si la deseasen, la obtendrían».

En Diccionario de Adioses encuentro la cita del maestro Gabriel Albiac: «La libertad, los hombres no la desean… Su enfermedad es el placer de ser siervos». La claridad de La Boétie puede que no guste demasiado; rotundo, aclara todo. Todo. Y vemos que es así.

La política solo tiene un nombre: dominación. Dominantes son también los que están a la espera de ocupar el puesto, o no, pero, mientras lo logran, o no, forman parte de la especie. Dentro de la política de un partido se es casta. Sea el que sea. Puro despotismo: «Autoridad absoluta no limitada por leyes; también abuso de autoridad, poder o fuerza en el trato con las demás personas», nos dice el Diccionario de la RAE.

El resto somos dominados y formamos parte de su rebaño encerrado en el redil. Rediles o naciones que nos abren, más o menos, sus puertas al amanecer. Vigilados por el perro pastor, bien educado de fidelidades pagadas. Nunca le faltará un plato con pienso. Ahora de asesor, incluso de embajador o general. Ya  saben.

La política es un juego que no admite moderación ni humanidad. Nada de sentimentalismo. Al dominante y al dominado les separa un abismo insoslayable.  Metafísica.

Ante ellos se presenta una auténtica lucha armada invisible. Podría llamarse guerra defensiva individual, porque el hombre desde que nace está defendiéndose de lo que le rodea y le oprime, desde el hambre, la enfermedad, hasta su propio crecimiento, todo es una guerra permanente. Es por ello que, cansado, se deja dominar en busca de no tener que preocuparse del todo.

Esa relación de servidumbre es la que existe entre los políticos y nosotros los dominados que, como si fuese —que lo es—  la guerra, se asemeja a la de vencedor y vencido. Desde la política administran la fuerza que les da su condición y se escudan en ella para no ser administrados. Y hacer su justicia.

Pretender hablar de política justa es hablar de guerra justa. No existe, porque no hay justicia cuando el fin es que el otro cumpla mi voluntad y renuncie a la suya. Que es el fin de la política. Por la Ley o por la fuerza, es decir las armas. Simplemente eso, sin más, y sin menos, ni bueno ni malo, y hay que aprender a estar en ese campo de batalla en el que te plantas desde el nacimiento. Destruir al enemigo en la guerra. Alrededor de morir se  desarrolla vida. ¿Cuál es la diferencia?

La política y la guerra son lo mismo. Entre el militar y el político abundan las diferencias desde al menos el siglo XVII. Fue la política la que adivinó que su mejor instrumento de poder era la guerra y la utilizó para sus fines.

Hemos evolucionado hacia la catábasis. Lo avisó el mensajero en Orestes: «Porque así es la casta. Los heraldos saltan siempre del lado de los afortunados. Amigo de ellos es todo el que tiene poder y ocupa cargos en la ciudad».

De lo que no me cabe la menor dudad es que llevamos bien esto de vivir bajo la tiranía, en el placer de ser siervos de este (os) señor (es).

«Los bueyes mismos bajo el peso del yugo gimen, y los pájaros en la jaula lloran». Nosotros: bla, bla bla.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 noviembre 2020

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EL BIENIO NEGRO Y LO MILITAR Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No serán unas simples elecciones; si es que llegamos a ellas. ¿Un plebiscito? Puede que ni eso y lo que está por venir sea imposición. Sobre la forma de Estado y la Constitución. No hará falta consulta, sino, como ocurrió en el 31, el manejo de la calle; y eso lo tienen controlado y ganado.

Sé que a la inmensa mayoría esto que adelanto le tiene sin cuidado. Nadie cree a nadie y solo se acepta la mentira que nos ofrecen, bien envuelta y preparada para su consumo.

Hay que asumir algún riesgo; decir cuatro bravatas con los amiguetes no es suficiente. Es necesario abrir los ojos y defenderse, sin miedo a las consecuencias. ¿O es que renunciamos a nuestras creencias?

«Yo sé todo lo que haces. Pero como eres tibio y no frío o caliente, te vomitaré de mi boca» (Apocalipsis 3, 15.).

La democracia, analicen, son ellos: el Frente Popular. Cuando puedan se desprenderán de los comunistas y volverán a poner cara democrática; eso son los socialistas, los del 31 y los que nos gobiernan. Ahora menos formados y con más rencor.

Volverán a las buenas cosechas, a trinchar y trincar, a loeve, al lujo que tanto les gusta.

Se ha producido una fractura social de difícil solución.

Una de las cosas de aquellos años fue la reforma militar de Azaña, el juego con la caja de soldaditos de plomo (el plomo envenena) que a la larga le salió tan mal. Azaña introdujo sus cambios sin encomendarse a nadie, sin preguntar, a la francesa, y se dedicó a jugar con los destinos. Fue un juego nefasto que se le revolvió y mordió en su soberbia.

Ahora, como entonces, el camino sigue abierto al cambio militar, pero el juego es más profundo: las misiones, entre ellas la Constitucional.

Hay un verdadero rechazo a lo militar en el seno del Gobierno y la ministra del ramo trata de administrarlo poniendo cara de tradicional, y sintiéndose muy a gusto con la Cúpula, como recientemente ha declarado.

Mientras, hábilmente, van dejando a los Ejércitos en nada, en tareas domésticas para las que no hay dinero ni para mantener los acuartelamientos, navegar con los misiles a punto o volar alto y seguro. La ministra va apagando los incendios que surgen, poniendo medallas y entrando en el juego peligroso de unos ejércitos en continua búsqueda del arca perdida: presupuestos para cumplir sus misiones. Tampoco saben cuáles son estas. Rastrean; sin encontrarlas.

Cuando se vea un posible horizonte de elecciones habrá que estar preparado, porque la propaganda activará el mantra de los enemigos de la democracia, como agitaban aquello de los enemigos de la República.

Todo estará consumado por desmantelado.

Fuimos de bienio en bienio. Del 31 al 33. Del 34 al 36. Y tiro porque me toca.

Son ritos extravagantes y exaltados que repiten con la frecuencia necesaria para mantenerse en el poder.

Iglesia, Estado y Nación. De lo que se deriva la justicia, la enseñanza, el idioma, los Ejércitos, porque saben que son las piedras angulares, las que siempre rechazaron.

No les pregunten por la hora. Te pedirán el reloj.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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UNA, GRANDE Y LIBRE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

…la de Alejandría.

Pues parece que su origen es del año 1932, pero no es ese el tema del artículo; tampoco darle vueltas al lema que durante muchos años se ha gritado en España y que forma parte de la historia de una época reciente de la que aún hoy muchos reniegan mientras la ordeñan, maman y nos enfrentan; después de casi cien años.

Recomendaría a los históricos del poder de la mentira que lean: Gustavo Bueno Sánchez, «Una, grande y libre», La Gaceta, Madrid, 1º noviembre 2010, pág. 3.

El conocido soneto de Hernando de Acuña (1520-1580) sobre Lepanto (Un Monarca, un Imperio, y una Espada), Al rey nuestro señor, es la versión en español de un poema en latín que Juan Latino dedicó a Felipe II y publicó en el folio 11v de su libro de 1573.

Dice así:

Coelitus Unum Imperium,

Ensis Unus, Rex Unicus Orbis

Desde luego no está nada mal, con los tiempos que corren, ser una, grande y libre. De 1573.

Resulta que libre no va a ser posible y por el simple hecho de poner ese titular, en breve, me puede costar un paseo por los tribunales; los de horca y cuchillo.

17 naciones, 17.000 legislaciones, nación de naciones, el viento dueño,  y ninguna espada, sino muchos traidores.

El faro del mundo no somos, ni de Europa parecemos.

Ptolomeo I fue un general de Alejandro, uno de los diádocos, que dio origen a la dinastía  ptolemaica en Egipto. Cercano y conocedor profundo del significado de dormir con la Ilíada y la espada bajo la almohada, como hacía su amigo Alejandro. Eran tiempos en que se sabía para qué era una y otra cosa. Ahora todo ha quedado en manos del tratado de los políticos; que nada tiene que ver con el de Spinoza.

El faro de Alejandría desde luego no somos, y menos la biblioteca donde se reunían los sabios del mundo, encerrados en discutir la verdad por encima de todo.

En el mundo había una ciudad, única: Alejandría. Un faro de atracción.

Más grande era su biblioteca. Libre era la reunión de sabios que allí dieron luz al mundo.

Borges escribe La biblioteca de Babel y dice: «basta con que un libro sea posible, para que exista». Estamos cerca de ello con internet, y la gran ironía del maestro Borges es que sabía que mientras más libros, menos lectura y más dictadura, que todo es nada y que de nada sirve todo si quien lo va a manejar es nada.

La biblioteca desapareció, papiros y libros, ciencia y cultura.

No desaparece el virus. En España hay un ataque feroz de lacovid19, pero no es menor, ni ninguna broma, el que ataca mortalmente a  la libertad. Siempre ha existido y hay quien lo maneja con precisión.

No ha sido en Alejandría donde hoy me he encontrado con la librería, ni ha sido un fugaz rayo de su faro. Ha sido en una pared, lo que se conoce como una pintada, lugar donde, en ocasiones, aparecen escritos los mejores libros que la humanidad ha dado. Este es un ejemplo:

UNA GRANDE LIBRERÍA.

Todo sea por una libertad grande, y por las librerías. El plazo de matrícula está abierto. Aunque nadie lea. Nos lo dan leído y ejecutado.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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8 noviembre 2020

 

 

 

CARTA DE UN LECTOR SOBRE EL RECONOCIMIENTO A LOS SOLDADOS QUE HICIERON LA MILI

Estimado Excmo. Sr. General Dávila,

Mi agradecimiento por lanzar esas palabras de reconocimiento a los soldados que prestamos nuestro servicio en las Fuerzas Armadas durante nuestro Servicio Militar.

Sería muy buena idea, como vuecencia bien indica,  que aprovechando el vigésimo aniversario de la extinción del Servicio Militar, si no le parece mal, que vuecencia planteara a la Cúpula Militar dicho reconocimiento.

Personalmente como soldado, y hablo por mí, creo que no merezco ninguna  medalla. El servicio lo presté desinteresadamente sabiendo que era mi deber y mi derecho como ciudadano. Que he recibido un diploma, lo he aceptado no como un premio sino como documento acreditativo de que formo parte de las Fuerzas Armadas. Muy agradecido al Ministerio de Defensa por tal gesto que dignifica al que ha prestado sus servicios. Lo de “obligado u obligatorio”, suena mal, yo lo suprimiría. Los impuestos, los seguros, las licencias de conducir, las normas del confinamiento y un largo etcétera son obligados también pero los acatamos pues es nuestro deber cumplir las normas y no van seguidos del término ” obligatorio” aunque lo sean.

En mi opinión, tengo una propuesta para formalizar dicho reconocimiento.  Que consiste en el reconocimiento de igualdad en cuanto a los derechos que adquieren tanto  los reservistas que provienen de la Reserva Voluntaria como a los que provenimos del extinto Servicio Militar (SMO) al adquirir ambos la condición con carácter honorífico.

Actualmente, se nos reconoce la Condición de Reservista Voluntario Honorífico mediante diploma acreditativo donde consta el empleo alcanzado según la normativa que cito a continuación.

La normativa que lo contempla  es la Disposición Transitoria Undécima de la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera Militar, así como la Disposición Adicional Única del Real Decreto 383/2011 por el que se aprueba el Reglamento de los Reservistas de las Fuerzas Armadas, en relación con los Reservistas procedentes del Servicio Militar Obligatorio (SMO).

Sin embargo, en esta última normativa, el Reglamento de los Reservistas de las Fuerzas Armadas en su Artículo 29 sobre Títulos Honoríficos y Distinciones, se establece que al cesar en la condición de reservista voluntario, en su punto 1º,  “recibirá el título de reservista honorífico, donde constará el empleo”.  En su punto 2º, “Quedará adscrito con carácter honorífico a la Unidad, centro u Organismo  dónde prestó sus servicios, pudiendo asistir a los actos y ceremonias militares, vistiendo el uniforme que corresponda”. En su punto 4º, “Se sustituirá la tarjeta de identificación militar para personal reservista por otra en la que conste que se trata de un reservista honorífico, así como el empleo alcanzado”.

El impedimento que alega el Ministerio de Defensa para no equipararnos es la “Norma Decimocuarta” de las “Normas de Reservistas”, las cuales al parecer establecen que los Reservistas Voluntarios Honoríficos no tendrán derecho a vestir el uniforme referido en el punto 2º del citado artículo, ni a la expedición de la Tarjeta Identidad Militar (TIM) referido en el punto 4º, sin mencionar no obstante en qué fecha, Ley, Real Decreto, Orden Ministerial, Instrucción o Circular, o en su caso publicación oficial, estas Normas han sido aprobadas y publicadas, por lo que deja a los reservistas honoríficos del Servicio Militar en situación de indefensión e inseguridad jurídica vetada por el art. 9.3 de la Constitución Española.

Y que además, vulnera el principio de igualdad recogido en el artículo 14 de la Constitución Española de 1.978, así como en el art. 1 del Protocolo nº 12 al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, al dispensar a los Reservistas Voluntarios Honoríficos (RVH) procedentes del Servicio Militar Obligatorio (SMO) un tratamiento  injustificadamente distinto –y dicho sea de paso, discriminatorio-  respecto a los Reservistas Voluntarios Honoríficos procedentes del actual régimen de Reserva Voluntaria de las Fuerzas Armadas, precisamente cuando ambos  comparten, en definitiva y sin perjuicio de su distinto origen nominal (unos procedentes del extinto SMO; otros de la Reserva Voluntaria), la misma condición de Reservistas a título simplemente honorífico fundada en idéntico mérito de servicio público de carácter militar.

En resumen, se trata de modificar  la mencionada anteriormente “Norma Decimocuarta” de las “Normas de Reservistas” para que los reservistas que poseemos la condición de Reservista Voluntario Honorífico provenientes del Servicio Militar tengamos derecho al art. 29 del Reglamento de los Reservistas de las Fuerzas sobre Títulos Honoríficos y Distinciones, en concreto en lo referente a la segunda parte del punto 2º, lo de vestir el uniforme, y el punto 4º, expedición de la Tarjeta de Identidad Militar.

Creo que este gesto dignificaría tanto al que lo concede como a los ciudadanos que prestamos nuestros servicios desinteresadamente.

Esto tampoco significa que al Ministerio de Defensa le suponga una avalancha de peticiones ya que por supuesto, al igual que el diploma actual, sería mediante solicitud del propio interesado de manera voluntaria.

Este soldado que fue, que es y que nunca dejará de serlo, agradece a vuecencia haber escuchado estas palabras y si se viene a bien transmitirlas a quién se avenga a hacer que lleguen a buen término.

A la orden de vuecencia mi General, sin más reciba un cordial saludo,

Un soldado reservista voluntario honorífico.

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Enlace al artículo MEDALLA PARA LOS QUE HICIERON LA MILI 

Enlace al artículo ¿ABUELO QUE ES LA MILI?

 

ASESINATOS DE PARACUELLOS DE JARAMA. Blog: generaldavila.com

Santa Misa por los mártires de Paracuellos

ASESINATOS EN PARACUELLOS DE JARAMA

Español lee y divulga:

Que entre el 7 de noviembre y el 3 de diciembre de 1936 miles de inocentes, presos en las cárceles de Madrid, fueron ‹sacados›› y trasladados hasta Paracuellos de Jarama donde fueron ametrallados por un pelotón de milicianos junto a las fosas abiertas por lugareños y milicianos.

Se cumplen 84 años de aquellos terribles asesinatos. Rezamos sin olvidar semejante holocausto.

Murieron con la inocencia en el alma, honor y valor, la mayoría con el grito de perdón y su último ¡Viva España! en los labios. No lo olvidamos. No os olvidamos. Reconozco que cada año me tiembla algo más que el alma con este recuerdo inolvidable. El dolor se acentúa de manera indescriptible ante el afán de querer revolver en las entrañas del alma. No hay odio en esta efemérides sino una llamada a la cordura, a no revolver los odios, al perdón y la reconciliación.

Paracuellos grita y se eleva por encima de las venganzas y el odio. Allí están enterrados solo inocentes y después de 84 años los que allí acuden a rezar por sus muertos siguen preguntándose: ¿por qué? Es la pregunta que hoy se repite cuando vemos tanto odio y deseos de volver atrás: ¿Por qué?

monolitocaidos

Paracuellos de Jarama. Una oración y nuestro recuerdo permanente

Descansen en paz y nunca olvidemos una oración en su honor.

Español lee y divulga: Que en Paracuellos del Jarama, hace ahora 84 años…

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7 noviembre 2020

NO A LA LAUREADA A LA LEGIÓN ESPAÑOLA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Pues ya lo saben ustedes. Ni 20, 30… ni 100 años. Ni Centenario ni nada. Que no habrá Laureada para la Legión. Que lo dice la ministra de Defensa y todos firmes. El comunicado oficial lo hace en una entrevista, para los que se suscriben, pagando. España se ha hecho de pago, o de partido.

Le preguntan a la ministra sobre la Laureada a la Legión por su Campaña del Rif.

—Pregunta: Este año se celebra el centenario de La Legión. ¿Le concederá el Consejo de Ministros la mayor distinción militar con la concesión de la Laureada de San Fernando colectiva por los hechos de la Guerra del Rif (1921-1927)?
—Responde: «Creo que cada cosa tiene su momento. Ahora estamos con un enemigo: la Covid. Este es el enemigo al que tenemos que hacer frente. Me habla de unos hechos de 1921 a 1927, ya han pasado cien años y me pregunto por qué durante estos cien años no se ha dado la Laureada. Lo que se tenga que hacer se hará en su momento. Lo he dicho muchas veces: nos sentimos muy orgullosos del presente de La Legión y, sobre todo, de su futuro. Quiero hablar del futuro. Y, quizá, los que no han dado durante cien años la Laureada de San Fernando a La Legión son los que tienen que contestar por qué no la dieron.
Quizá se buscaba la fecha redonda del centenario de su fundación…
Hombre, ha habido los 20, los 30, los 40, los 50 años… ¿qué casualidad que se esperara al centenario, no?».

Ya está. No habíamos caído: Franco, era el general Franco el que le tenía que haber dado la Laureada. Estos socialistas son expertos en el «y tú más».

La culpa es de ¿Alfonso XIII-Primo de Rivera-Alcalá Zamora-Azaña-Lerroux-… Largo Caballero o Negrín. Franco o Suárez. Felipe González o Aznar?, ¿o sería Rajoy? Pedro Sánchez nunca mancharía de esa manera su hoja de servicios.

Poco empeño ha puesto la ministra en leerse los antecedentes, y sus asesores en asesorar, muy alejados del sentimiento legionario.

Simple recordatorio señora ministra: 9.722 muertos; 35.200 heridos; más de 1.000 desaparecidos. Total: 46.000 bajas.
   7 Laureadas de San Fernando Colectivas.
   22 Medallas Militares.
   23 Laureadas de San Fernando Individuales.
   211 Medallas Militares.
Ese es el historial de la Legión. Su hoja de servicios.

Se equivoca la ministra y así nos va. Dice que ahora a lo que están es al virus. Para el ministerio de Defensa el enemigo no es la Covid. Si pretende enmascarar una mala gestión utilizando a las Fuerzas Armadas eso es otra cosa. Ya se lo he comentado en mi anterior artículo.

Voy a recordarles como se llevó a cabo la concesión de la Laureada al Regimiento de Caballería Alcántara por los méritos contraídos en la retirada de Annual (1921). Un expediente de características similares al de la Legión.

Se recuperó y rehízo estando de ministra la señora Chacón a la que se elevó el expediente con el visto bueno de la Real y Militar Orden de San Fernando. El Asesor Jurídico General de la Defensa, bien aleccionado, emitió informe negativo y la ministra negó la concesión. Se esperó al cambio de Gobierno, y por tanto de ministro de Defensa, y el mismo Asesor informaba positivamente, concediendo el Gobierno del Partido Popular la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara. Depende, todo depende de la ideología al uso.

No entro en más detalles, que los hay. Fue una cuestión ideológica por decirlo de alguna manera.

Ahora me temo, como entonces, que no quieren resucitar épocas anteriores ni los méritos de una Unidad al frente de la que estaban el teniente coronel Millán-Astray y el comandante Franco.

La Legión se queda sin Laureada, sin Centenario, sin historia de su fundación y no sabemos si con razones para seguir existiendo.

EL EXPEDIENTE DE CONCESIÓN DICE ASÍ EN UNO DE SUS PÁRRAFOS:

« Por todo lo expuesto me permito manifestar que la laureada que se pide para este Cuerpo por el general don José Sanjurjo, Jefe Superior, seguramente se inspira, no tan solo en los hechos asilados en los que se encuentran muchos y fundados motivos para conceder tan altísima recompensa, sino también en su conducta gloriosa de heroísmo y alto espíritu de sacrificio durante toda la guerra, por haber empleado en los casos de mayores riesgos y fatigas y haber tenido la suerte y el galardón de no haber sufrido derrota alguna y, porque desde el 7 de enero de 1921 (primer hecho de armas) hasta el día 5 de julio de 1927 (último combate con bajas), asistió la Legión, a 505 operaciones de guerra, 85 convoyes y 309 agresiones, o sea, en total 845 hechos de armas y que las bajas en acción de guerra fueron: 116 jefes y oficiales muertos, 319 jefes y oficiales heridos, 1871 clases y legionarios muertos y 5.775 clases y legionarios heridos, o sea, un total de 8.081 bajas, y teniendo en cuenta que el número de orden de alistados en la Legión desde septiembre de 1920 al 10 de julio de 1927 ha sido de 19.379 hombres, de los cuales 10.255 sufrieron bajas por distintos conceptos y 2.040 son destinos que no empuñan el fusil en el combate, nos dan un cálculo aproximado que el número de hombres que durante la campaña combatieron en las filas de la Legión, sufrieron bajas, puede estimarse 12.000 a 14.000, y como estos 12.000 ó 14.000 han sufrido 8.171 bajas, el tanto por ciento de las sufridas por los contingentes combatientes de la Legión durante la campaña, es bastante más del cincuenta por ciento».

¿Han leído el expediente en el Ministerio de Defensa? No son los únicos culpables.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2020

 

 

 

 

 

 

 

El suicidio de Europa. Melitón Cardona (*)

«Ciertos musulmanes pueden mostrar espléndidas cualidades, pero la influencia de la religión paraliza el desarrollo social de quienes siguen su credo. No hay fuerza más retrógrada en el mundo».

Winston Churchill, The River War, 1899.

Europa lleva muchos años cometiendo un suicidio demográfico irresponsable cuyo único beneficiario será la población musulmana inmigrada, cuya tasa de reproducción es entre cuatro y ocho veces superior a la de los europeos. La situación es particularmente grave en Francia, pero también en Bélgica, Holanda y Reino Unido.

La cosa no tendría mayor gravedad si no fuera porque el Islam (sumisión) es absolutamente incompatible con la democracia. Es error muy extendido considerarlo como una religión cuando en realidad se trata de un proyecto político totalitario y excluyente y fanático. Lo percibió Tocqueville al advertir que Mahoma «no se había limitado a incluir en el Corán doctrina religiosa sino también máximas políticas y leyes criminales».

Hace tres años escribí un artículo en el que señalaba lo anterior; por desgracia, sigue siendo hoy de actualidad. Hace bastante más años recomendé al Ministerio del Interior en las reuniones previas a la implantación de nuestra nefasta Ley orgánica de derechos y libertades de los extranjeros en España (!), procurar implantar una legislación que favoreciera una inmigración selectiva que priorizara a los ciudadanos de los países iberoamericanos y a los de los del Este de Europa, con el resultado de que policías franquistas convenientemente reconvertidos al dogma de la corrección política osaron tacharme de xenófobo, lo que aproveché para despedirme educadamente de tan progresistas como despreciables guardianes de la ley.

Las decapitaciones que algunos islamistas han llevado acabo en Francia en los últimos días parecen haber hecho reaccionar al ambivalente señor Macron pero me temo que sea tarde. De Gaulle ya lo había explicado décadas atrás en una entrevista con Roger Peyrefitte: «Intente mezclar aceite con vinagre y agite la botella. Al poco tiempo volverán a separarse. Los árabes son árabes y los franceses franceses. ¿Cree usted que Francia puede absorber diez millones de musulmanes, mañana veinte y pasado mañana cuarenta? Si nos integramos y si todos los árabes y beréberes de Argelia se consideraran franceses, ¿cómo evitaríamos que se establecieran en la metrópoli, donde el nivel de vida es mucho más alto? Mi pueblo ya no se llamaría Colombey-les-Deux-Églises, sino Colombey-les-Deux-Mosquées. «Esta reflexión del clarividente general tiene hoy especial relevancia porque, como es sabido, ya hay partes del territorio europeo en las que impera la sharia y en las que los cuerpos y fuerzas de seguridad renuncian a entrar, lo que implica una inaceptable renuncia ala soberanía.

Quienes piensan que son xenófobos y ultraderechistas los que denuncian la incompatibilidad del Islam con la democracia están equivocados: Flaubert fue partidario de «arrasar la Meca», Condorcet consideraba que el Islam «condenaba a una perpetua esclavitud», Chateaubriand creía que «en la religión mahometana están todos los gérmenes de la desintegración social» y Bossuet afirmó que se trataba de una «religión monstruosa que tiene por toda razón su ignorancia y por toda persuasión su violencia y su tiranía». No creo que los autores citados puedan ser catalogados de extrema derecha; incluso Voltaire pensaba que «los musulmanes están animados por la furia del mal. Nada hay más terrible que un pueblo sin nada que perder que lucha tanto por espíritu de saqueo como por pretextos religiosos.» No creo que se trate de una cuadrilla de reaccionarios encabezada nada menos que por Voltaire.

Fue Giscard d’Estaing quien sembró la semilla de la catástrofe al introducir la figura de la reunificación familiar del inmigrado; la demografía va haciendo el resto y no se ve cómo pueda invertirse la tendencia.

(*) Ministro plenipotenciario jubilado.

4 noviembre 2020