DECÍA EL JEFE DE ESTADO MAYOR DE LA GUARDIA CIVIL… LA LIBERTAD MONITORIZADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Aquellos inolvidables momentos…

El jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general José Manuel Santiago, ascendido a más general si cabe, que también eso de general tiene como significado «lo más común», dijo: «Estamos trabajando contra los bulos con nuestros especialistas en dos direcciones. Una, a través de la Jefatura de Información, con el objetivo de evitar el estrés social que producen esta serie de bulos. Otra de las líneas de trabajo es también minimizar ese clima contrario a la gestión de la crisis por parte del Gobierno. Todos estos bulos, luego, los tratamos de desmentir a través de nuestras redes sociales».

Eso fue a mediados de abril. Dijeron que fue un error. Dicho y hecho.

Ahora ha sido aprobado el error dialéctico del general, de División, Santiago, en el Congreso de la mano de P. Iglesias.

Usted podrá homenajear a los asesinos de la banda terrorista ETA, asistir a los actos de enaltecimiento de los asesinos, quemar la bandera o la imagen del Rey, insultar al vecino si es de la peligrosa derecha, pero no se le ocurra llamar asesino a un asesino, ahora, además, que su intelecto está en las instituciones y apoya al gobierno.

Dicen los del PP, Vox y Ciudadanos que pretenden atentar contra la libertad de expresión. ¿Cómo? Nada de pretensión sino de realidades.

Un atentado contra la libertad de expresión en toda regla.

Lo que me preocupa de todo esto es que fue anticipado clamorosamente cuando empezó la pandemia y que el portavoz fuese un general de la Guardia Civil que al poco tiempo fue ascendido.

La G.C. no se merece ser utilizada para estos menesteres cuando son ellos mismo los que van a tener que vigilar ese recorte de libertades que se ha aprobado. Lo que puede ser convertido en ley resulta que de nada sirve sino tiene la fuerza, pero cuando algo no es justo se utiliza la fuerza para hacerlo justo. Ahora las redes sociales, un desahogo social, pasan a formar parte de de la militancia partidista y la Inquisición vuelve a quemar los titulares que no le gustan a la izquierda comunista y a la izquierda socialista del melifluo, ante la izquierda totalitaria, presidente.

Estamos ante una pregunta que requiere inmediata contestación:

¿Está trabajando algún medio oficial con especialistas contra los bulos y controlando lo que decimos (o pensamos)? ¡Cuidado! Hay bulos y chistes; de mejor o peor gusto. El control de la libertad no está en manos del ministro del Interior ni de un general de la Guardia Civil. Quien tiene que decidir es el Poder Judicial (?). No el Ejecutivo.

Por lo que la pregunta clave es: ¿Quién trabaja (controla, decide) en la línea de minimizar el clima contrario a la gestión de la (s) crisis por parte del Gobierno? ¿La Guardia Civil? ¿La policía Nacional?

Buena pregunta y sería mejor una buena contestación. En libertad.

Para Lenin un contrarrevolucionario es toda persona que no es comunista, y seguía diciendo: «Un muerto es un crimen, pero que un millón de muertos es simplemente hacer una estadística».

Para Fernando Grande Marlaska, juez y parte, «No hay censura, sino una monitorización de las redes sociales por si hay discursos de odio».

Decía Pascal que el afecto o el odio cambian el rostro de la justicia. ¿Y el de gobernar?: de peores consecuencias que obedecer con él.

Los que juegan con la libertad nos quieren en su red. Ahora cuentan con seis meses por delante para terminar de cerrarla.

¡Viva la libertad!… Monitorizada y enredada.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2020

 

EL RECUERDO A LOS MUERTOS POR LA PATRIA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hoy en las Fuerzas Armadas es el Día de los Caídos por la Patria.

Un momento para detenerse en el camino y elevar nuestra oración de soldados por todos aquellos que sirvieron a España y por la Patria entregaron su vida.

En la Legión, como nos contaba el legionario Braulio, no se habla de caídos sino de muertos, con rotundidad y verdad; que decía Braulio que en la Legión el que se cae se levanta y solo no pueden hacerlo los muertos. Y que para eso estaban sus compañeros, para tirar de él, porque nunca abandonarán a un hombre en el campo hasta caer todos.

No abandonemos a nuestros muertos, ellos están ahí velando como antorchas el camino, que no nos desviemos, que no nos perdamos, y, aunque pocos, los menos, que sigamos, siendo fieles a eso por lo que ellos murieron: España, su patria.

No gusta hablar de la muerte. Es lo único indiscutible, la verdad más real y en la que pocos piensan. Pensar me hizo Braulio el legionario en el artículo aquí publicado. Lo repito para aquellos que no quieran leerlo.

La muerte (por el legionario Braulio)

«El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

Siempre la muerte. Habéis venido a morir. Un cosa es no tenerle miedo a la muerte y otra quererla. Yo sé que nuestro jefe quería que nos hablasen de la muerte para que le quitásemos esa imagen de horror, de temor, de negra guadaña que atemoriza. Por eso hablaba de una novia joven y bella besando nuestra frente. También decía que fuese nuestro Ángel de la Guarda que nos llevase al Cielo.

Aquí, entre nosotros, no hablamos de esas cosas de la muerte. Si acaso entre cada dos, como juramento entre ellos, y lo que has de hacer si acaso, pero nada más.

La muerte no forma parte de nuestras tertulias, ni está ni se la espera, pero si viene a ninguno nos va a asustar. Sí, sabemos que vamos a morir, como todos, y que en el lugar en el que combate la Legión la muerte está más cerca; eso no significa nada. Sabemos lo que hacemos y por qué lo hacemos. Aquí nadie va a lo loco, nadie se la juega sin motivo o razón. La muerte hay que saber esquivarla, con valor, pero tonterías con esa cercana posibilidad ninguna, porque yo creo que si tú te la juegas alegremente, insensatamente, estás jugando no con tu vida sino con la de los compañeros. Pero recular, de eso nada.

Nadie quede en el campo, aunque muramos todos. ¿Quién dijo miedo? ¿Quién es inmortal? Menos el hombre todos lo son, porque ellos, los animales y las plantas ignoran la muerte.

Se lo he oído a alguien decir de otro que había escrito algo así como que lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. Como que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes. Por eso será que a mí esto de la muerte no me da mucho que pensar. Porque llegará. Y después de que llegue, pues Dios sabrá.

Yo recuerdo al de la Buena Muerte, al legionario clavado en la Cruz, sus últimos momentos de agonía, abandonado por todos, cobardes, ellos sus compañeros sin cumplir el espíritu de compañerismo. No quería morir; nadie quiere. Aparta de mí este cáliz, pero sea tu voluntad. Así es y así sea. Que sea lo que Dios quiera. Hoy o mañana. Abierto el pecho de la camisa legionaria.

Es una batalla contra el tiempo. Contra la muerte el tiempo no cuenta, cuenta el olvido, lo que viene después y aquí en la Legión hay una lista siempre presente en la que estamos todos y alguna vez alguien la lee y sus labios pronuncian tu nombre. Estás muerto, pero estás como vivo, en los labios de otro como tú, hoy que es como mañana y como fue, siempre será igual hasta el final de los tiempos, que es una frase que se dice, pero que es como decir hasta la muerte, pero no porque sea el final, sino que es distinto, debe ser para mejor.

Veo que la muerte no significa nada. Porque mientras vives no existe, y cuando está presente no existimos nosotros, así que la muerte no es real para los vivos; y para los muertos yo que sé. Por eso digo que sea lo que Dios quiera, y que  puede venir cuando quiera.

Nunca se puede ni debe saber hasta cuando es bueno que el hombre viva. Se lo he preguntado al sargento Estétor que es de los más viejos y me ha contestado que un hombre debe vivir hasta que crea que morir es mejor que vivir. Me he quedao de piedra y no hago más que darle vueltas. ¿Qué habrá querido decir?

Otro compañero me dijo que la vida es una cuestión de costumbres, y que cuando dejas de acostumbrarte a vivir, pues te mueres. No lo he entendido, pero es igual, seguro que tiene razón.

Otro me dice que él vio morir a un legionario que le dijo: «…no agonizo, no entristezcas, esto es para mí como si alguien estuviese esperando, en una estación, un tren, y echara una cabezada. Eso dijo». Debió de pasar el tren ese que tanto esperaba. ¿A dónde querría ir?».

 

Elevemos nuestra oración por ellos.

 El toque de oración inicia el vuelo

Y hay en las últimas luces del cielo

Algo invisible que nos acompaña,

Como si en la quietud de los soldados

Estuvieran aquí formados

Todos los que murieron por España”

(Coronel Luis López Anglada)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2020

 

LA MINISTRA DE DEFENSA EN ESTADO PURO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En la reciente reunión de ministros de Defensa de la OTAN, telemática,  la ministra de Defensa, ha apelado «al trabajo conjunto interno, e internacional, en la lucha contra el coronavirus». ¿Aún no se ha enterado de que estamos desplegados con armas de guerra  (tanques o carros, como quiera) en la frontera con Rusia, que tenemos misiles apuntados y cargados (?) en Turquía, aviones en alerta, que los barcos (de guerra) navegan armados (digo yo)?

—Lo telemático en las Fuerzas Armadas es de Gila. Ahora te transforman en soldado online, por ordenador. Vas a jurar bandera sin saber hacer el presenten armas y te barruntas aquello de derecha e izquierda.  Ni un movimiento de armas, ni llevar el paso. ¿Instrucción de combate?: ¡¿mande?! Y así, permiso va, permiso viene, que si positivo que si negativo. Unos Ejércitos formados en la virtualidad—.

Perdón por el paréntesis. Decía la ministra que lo importante para los Ejércitos es: « …trabajo conjunto interno, e internacional, en la lucha contra el coronavirus». Yo no entiendo qué es eso porque lo importante no es eso, por mucho que quieran vendérnoslo, sino lo que les pongo al comienzo del artículo: los despliegues contra las amenazas y la información compartida.

Los ministros de Defensa de la OTAN se sonreían tras la ininteligible propuesta made in Spain.

—What did the Spanish say?

—Mrs. Robles, can you explain your proposal?

—¡Uy! Que conteste el Jemad.

—Not; What did I say, let´s see if we do that of the European Military Health Corps…

No;  que decía yo,  que a ver si hacemos eso del Cuerpo Militar de Sanidad Europeo, con batas, mascarillas todo a cien, y nos unimos a algunas de esas ONG,s. sin fronteras. Es que nosotros andamos muy mal de médicos militares, la Sanidad Militar la desmontamos, los del PP claro, y por otro lado los soldados nos sobran. ¡Ah!, otra cosa, andamos muy mal de dinero, que no tenemos dinero para Defensa, que para eso el vice habla a diario con el enemigo y está todo arreglado. Que paguen los suecos.

Le pasan una notita que dice: Ministra que Suecia no pertenece a la OTAN.

—Bueno, no me liéis; traducirles lo de resiliencia, mucho de resiliencia, que no se enteran y me van a  hacer pagar y verás cómo se pone el vicepresidente.

El ministro de Defensa Polaco se revolvía en su asiento. ¡La frontera, soldados, tanques, aviones, misiles…!

Verán ustedes como gane Trump.

Punto y aparte.

Esta mañana he visto que la señora ministra de Defensa concedía al periódico ABC una entrevista y como estaba en eso que le llaman muro, o sea que hay que pagar para leerla, me fui al quiosco a comprar el diario. Nada; tampoco venía en el papel.

Llego a casa a la atardecida y vuelvo a intentar leer a la señora ministra, en abc.es; nada, hay que pagar para saltar el muro.

¿Es correcto que un cargo público, una ministra de Defensa, ahí es nada, conceda una entrevista sin poner la condición de que sea abierta, que pueda ser leída por todo el mundo, sin restricciones ni suscripciones? ¿Quién es el culpable: ABC o la ministra?

Solo he podido leer algo muy raro que acompaña al titular: «Se muestra contraria a otorgar en este momento la Laureada de San Fernando a La Legión en su centenario».

¿En qué se funda, quién la asesora, qué argumentos da…? ¿Requiere suscripción leer a la ministra?

Para colmo me encuentro con esta noticia en portada: ÚLTIMA HORA: «El juez cree que Rusia ofreció a Puigdemont 10.000 soldados tras el 1-O». «Todo parte de una conversación que la Guardia Civil interceptó entre el republicano Xavier Vendrell y el dirigente de Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) Víctor Terradellas el pasado 16 de mayo de 2018: «contar con 10.000 soldados y pagar toda la deuda catalana», pero que entonces el presidente de la Generalitat «se cagó en los calzoncillos».

—¡Que vienen los rusos. Gritaban en la OTAN.

—¿Por dónde?

—Por Cataluña…

«No se puede bajar la guardia porque el coronavirus ha demostrado que no distingue fronteras, ni banderas», dijo la ministra. Alguna cosa más que el coronavirus no reconoce fronteras.

¡Ya! Y digo yo. Prepare y dote a las Fuerzas Armadas para lo estructural, y lo coyuntural que lo arregle su Gobierno si es que sabe.

¡Ah! Que no lo digo yo, sino los de la OTAN.

Conviene que en las próximas declaraciones, ella y el que en aquellos momentos debería estar informado de esta pequeñeces, nos digan que hay de cierto en lo que investiga el juez. Si es posible sin tener que estar suscritos a ningún medio privado y así nos enteramos todos.

¿Podía haber sido la guerra? Por poder; ¿quién tiene el poder?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 octubre 2020

LENGUAJE DE GUERRA. NO SE MUEVE NI LA CABRA DE LA LEGIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Los augurios no son sino análisis de la información que un águila lleva en su vuelo después de días de observancia del campo enemigo. Los intérpretes, augures, ocupaban asiento junto al fuego de Agamenón.

A falta de águilas observo los mirlos en los parques, en los que no están cerrados y, sin Agamenón presente, recorro los garitos de las llamadas sedes de los partidos. Nada que ver con el de Galdós.

En las Academias militares se estudian los signos que indican que el enemigo se mueve y puede dar un paso más allá. Uno de ellos está en los despliegues que de fuerzas militares se llevan a cabo en la frontera. La OTAN, con España incluida, lo está en la de Rusia-Europa.

Pero hay nuevos signos de guerra, ¡tan preocupantes!: los despliegues de la palabra política. No tienen fronteras.

Claro que podría ser que este lenguaje que se introduce cada día responda al preludio de una guerra cultural, antecedente de otras, dirigida a quienes ni saben hablar, ni leer ni escribir. Analfabetos que leen etiquetas y loros que repiten la voz de su amo, junto a sinvergüenzas que cada noche redactan el estribillo.

Se equivocan los que dicen que esto es una revolución. No; esto es una concentración de poder, que para eso se hacen las guerras; contra la democracia. Si quieren le damos nombre: golpe de Estado silencioso. Lo comprobaremos en nuestra miseria cuando esté entre nosotros y no nos reconozcamos. Así, y  mientras esto sucede, nos entretienen con una utopía inalcanzable y fuera de lugar, pero digerible y esperanzadora. Ese es el gran atractivo de la mentira: la arenga permanente, repetitiva sin descanso, ¡que dulce sueño es saber que me mienten!

Si eso no es suficiente llega la fuerza, porque para ellos lo justo es lo fuerte.

Estado de Alarma, Toque de queda, confinamiento, controles, rastreadores, guerra al virus, ganaremos, venceremos juntos a este enemigo, el virus ataca de nuevo, la batalla. Nada es casual, sino dirigido y con una finalidad.

La batalla contra el virus, la moral de victoria, el sacrificio… es el lenguaje de un presidente que al dar comienzo esta guerra puso al frente al Jefe de Estado Mayor de la Defensa al que se le veía en un conflicto que no era el suyo, pero obligado a jugar su papel para el que, también, le impusieron el lenguaje y tuvo que utilizar a los soldados en combates que no le eran propios.

Porque como hemos dicho, y repetiremos, esto no es una revolución y sí una guerra, y en ella el objetivo estratégico es concentrar poder. Dictadura.

No hacen falta misiles, ni submarinos atómicos, sino martillear con la palabra, arenga diaria, disparos de ideología. Misiles sin límites en el tiempo o espacio. Mentir constantemente hasta convertirlo en un mantra.

Y por eso aquello: Estado de Alarma; toque de queda, confinamiento, aislamiento, divide y vencerás. Empecemos con el lenguaje.

¿Qué es la guerra? Se pregunta Clausewitz al introducirnos en el inacabado De la Guerra, y expone con crudeza analítica, casi matemática, la realidad de lo cotidiano del quehacer del hombre, ¿qué es la guerra?, esta guerra que inventó la política.  Su pregunta había tenido respuesta muchos siglos antes: «La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación» y concluye Sun Tzu. «Todo el arte de la guerra está basado en el engaño».

La verdadera fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad es la mentira, con la que seduces con halagos. Es el arte más fino del engaño. Clausewitz lo deja claro al señalar la guerra como un medio para lograr el propósito político, que es el fin. El propósito político será lo que deberemos analizar.

Y avisa: «Pues en asuntos tan peligrosos como lo es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales».

Con ellos no habrá desarme artístico, ni cejarán en su empeño de destrucción. No habrá benignidad.

¡Capitán mande firmes!, que les gusta.

No se mueve ni la cabra de la Legión. Es un augur.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 octubre 2020

 

 

EL PARTIDO POPULAR Y VOX EN EL CALLEJÓN. ¡NO PASARÁN! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Era noche cerrada. El estrecho callejón se iluminaba por la luz amarillenta de una farola, tan escasa que la bombilla mostraba el recorrido de su filamento. Solo algún sonido lejano de platos tardíos. Silencio al fin.

Ellos, ensimismados en su recuento, caminaban cabizbajos mientras repasaban la actitud del contrario y la suya misma. ¿Qué camino coger?, se preguntaban, incapaces de ver el horizonte.

Casi tropiezan antes de cruzarse en el callejón. Se reconocieron. Uno frente al otro; imposible pasar los dos al tiempo. Uno debería pegarse a la pared para ceder el paso al otro, pero ninguno estaba dispuesto.

Medió un tiempo eterno. Frente a frente. Estos son mis poderes.

Quedaba el rencor de un antiguo enfrentamiento por la herencia del interpretable testamento. Sin reconciliación, luchas de sangre. (A la muerte de Alejandro hubo tantos testamentos como generales había).

A un lado del callejón 88 kilos, después de una larga dieta obligada que le hizo rebajar mucho peso, por decir y hacer una cosa y la contraria, fruto también del desgaste que provocan largas luchas e incomprensiones, guerras internas y desilusiones, que eso adelgaza si no se explica bien.

Al otro lado 52, de mucho gimnasio tipo gym, aunque sometido a un engorde dialéctico, americano y experimental, con su profesor neoyorquino, para alcanzar su meta y el adecuado IMC. Todavía tierno en batallas.

Hubo un instante de duda, en los dos, eterna duda: ¿por dónde tirar?, ¿seguir por donde voy?, ¿tomar otro camino?, ¿enfrentarme?

Los 88 eran mucho peso; aunque no echao palante, muy preparado e inteligente, con experiencia dialéctica y buen encajador. Con apoyos conocidos. No era un adversario fácil.

Los 52 eran poco peso, pero valiente y audaz, de músculo trabajado y dialéctica ensayada, correoso, de inciertos apoyos. Un adversario aún desconocido.

Hubo forcejeo, algún golpe bajo, ni una palabra de proximidad.

Tras el físico debate, a empujones en el callejón, vieron que habían pasado al otro lado y podían continuar su camino. Tampoco era cuestión de llamar más la atención; había quejas desde alguna ventana.

Lo habían logrado. Ya estaba cada uno en la dirección que quería. Sin darse cuenta que, uno y otro, iban al lugar de donde el otro venía.  El mismo lugar de origen, el mismo final, diferentes caminos, una casa en común, criterios distintos que les llevaron no a defenderla, sino a repartírsela. Enfrentándose.

No fue cuestión de quién empezó primero; tampoco de quien pesaba más o menos. Porque la herencia es muy sabrosa para la que muchos fueron los llamados, pero pocos los elegidos. ¡Ay si su madre los viese!

Venían del mismo lugar y al mismo lugar iban, pero ni iban juntos ni se dejaban el paso libre. Un primer movimiento sin tener en cuenta el último.

Atrapados en el vórtice entraron en un callejón tan estrecho que uno de los dos tendría que ceder el paso. Se acabó el tiempo. Ninguno dispuesto al acuerdo.

Pasó el tiempo y aquel callejón fue tapiado. Ya no conduce a ninguna parte. Lo derribaron por obras y pusieron un cartel: ¡No pasarán!

Está en construcción un nuevo edificio. Con cimientos sobre arena. Si nadie para la obra el edificio se vendrá abajo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 octubre 2020

 

MEDALLA PARA LOS QUE HICIERON EL SERVICIO MILITAR (LA MILI) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Uno de mis amables lectores me envía un correo a raíz de mi artículo sobre las medallas de Campaña y Operación Balmis. Textualmente dice:

«Bonitas y muy merecidas medallas. Lo que encuentro a faltar es una medalla del Servicio Militar. Muchos entregamos casi dos años de nuestras vidas, sin cobrar, trabajando para las FFAA. En único reconocimiento recibido, fue la entrega de la cartilla militar. A los voluntarios, como éramos pocos, no nos hacían ni fiesta de despedida. Me parece lamentable el poco reconocimiento que el Estado y sus FFAA han tenido con el personal procedente del Servicio Militar. Muy atentamente».

Me habrán leído en alguna ocasión: La Institución militar es desagradecida. Quizá deba serlo, pero este antiguo soldado tiene razón. Cada día que pasa más razón y menos los que no dan (no dimos) un paso para ese reconocimiento. El valor de una condecoración estriba únicamente en sentirse merecedor de ella. Muchos las llevan sabiendo que no lo son. La Medalla honra al que la lleva, pero este la lleva por haberla honrado. Los soldados de reemplazo honraron con creces a su Patria y lo siguen haciendo en el recuerdo a su servicio ejemplar.

Los que hicieron el Servicio Militar obligatorio, todos, se merecen esa condecoración del agradecimiento de la Patria. Una medalla que acoge y aúna un sentido del servicio desprendido y generoso que no puede ni debe olvidarse jamás.

Todavía estamos a tiempo. Se cumplen, en 2021, veinte años de aquel ‹‹Señoras y señores, se acabó la mili››. Buen momento para recapacitar y acordarse de aquellos soldados que vinieron, sirvieron, y se fueron casi sin el agradecimiento de su Patria.

La «mili» es algo que, en muchos casos, se añora y une, además de seguir reuniendo a muchos de aquellos soldados alrededor de valores como el compañerismo y la amistad.

Como sé que el ministerio de Defensa y su titular ni acordarse quieren de aquello, a pesar del desaguisado que entre todos han hecho con la Reserva Voluntaria, para tapar su incompetencia y de camino engañar al artículo 30 de la Constitución, lanzo estas palabras  por si, en un despiste, se le ocurre a la Cúpula Militar, dar un paso al frente y hacer algo en ese cumpleaños. Veinte años merecen un Acto señalado; y bueno sería articular un procedimiento para reconocer, uno a uno, a todos los que han servido a España desde el Servicio Militar obligatorio. No es un procedimiento complicado, sino de voluntad política y en este caso también militar.

Vaya mi reconocimiento a todos ellos.

Fuisteis grandes soldados y sois grandes españoles.

 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Abuelo ¿qué es la mili?

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25 octubre 2020

 

EL MANIFIESTO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Firman: PSOE, Podemos, PNV, Bildu, ERC, JuntsXCat, La Cup, BNG, Mas País y Compromís. En favor de su democracia; suya, solo suya.

Para ellos una sociedad funciona cuando cada hombre tiene miedo del que está arriba y desprecia al que está abajo. Ese es su Manifiesto, el del terror. Les da igual la clase de hombres que arrastran. Porque lo suyo es tenerlos acogotados. Trabajan para que todo el que se acerque se sienta inferior y asuma su terror que deja la huella del azufre. Nunca se ha conocido a gente tan experta en lo inútil; son la maldad. Capaces de cualquier cosa, de cualquier cosa, como hemos visto años atrás, con tal de que triunfe la mentira. Saben muy bien lo efectiva que es la Mentira.

Hoy renuncio a esa democracia, me cisco en sus principios, y huyo de su mentira. ¿Qué son mayoría? ¿De votantes o de subordinados al Poder establecido? Son los Poderes, sí, esos, subordinados del Gobierno. Su fuerza es una máscara que los oculta y su palabra tiene el valor de la mueca.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) acaba de definirse firmando un libelo contra la democracia junto a los que han apoyado el terrorismo, comunistas y los que quieren romper España. Nunca una nación podía llegar a menos, tanto que, si estos son sus representantes, es que aquí ni hay Nación, ni Estado, ni España ni españoles. El español medio podría ser que  ni sospeche que los que están en el poder tienen sus mismos perversos instintos.

El manifiesto está suscrito por: PSOE, Podemos, PNV, Bildu, ERC, JuntsXCat, La Cup, BNG, Mas País y Compromís.

Esto es una concentración de Poder, de todo el Poder. Creen tener lo fuerte y lo justo, el poder de la fuerza y  la justicia. Todos subordinados o esclavos. Es indudable que encajan en lo que dice Talleyrand, utilizar la facultad de la palabra para ocultar su malvado pensamiento, que es una buena definición de la mentira que habita en su interior.

Piensan por ti, deciden por ti, manifiestan por ti y quedas deshonrado por ellos, para siempre. Veo a los mercenarios de la política opinar en nombre de, y me aventuro a decir que pronto cesará la algarabía porque ya habrán alcanzado el Poder, todo el Poder, su objetivo. Entonces ya nadie podrá hablar más allá de obedecer.

Lenin decía que el águila marcha  sola, y son los patos los que forman manada. Era el jefe de las langostas, el ángel del abismo. Abadón.

¿Será esta una nación de patos que honra a los villanos?

Añado: ¿Quieren que les diga quién ganó la moción de censura? Encantado. Mi opinión: ganaron todos (no sé a cuanto sale la hora en el Congreso). Una vez más perdió España, y con ello todos nosotros.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 octubre 2020

EL JEFE DEL PELOTÓN Y EL CABO DE LA ESCUADRA. ATAQUE FALLIDO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La orden era clara. Se sabía dónde estaba el enemigo, quién era, la dirección de ataque, los apoyos a prestarse una escuadra a la otra, y solo faltaba decir: ¡Al ataque! La orden debería darla el sargento en el momento oportuno.

¡¿Está claro?! Repitió por tres veces el sargento. Tres veces que se llevó el viento. Hasta se oyó cantar al gallo.

El fuego enemigo arreciaba, cada vez más centrado, el tiempo pasaba en una desesperada espera por saltar de aquellos abrigos que casi no protegían.

En el fragor del intenso fuego, no se sabe si por el ruido de la artillería y de la aviación propia o por el del adversario, una escuadra se lanzó contra el enemigo, sin orden, sola, sin protección, sin apoyo del fuego. La dirección que llevaban era equivocada. Nadie había dado la orden de ataque ni ese era el camino del pelotón.

—¡¿Pero que hace ese loco?! Le gritaba el teniente al jefe del pelotón, lo que este repetía a su escuadra que se pegaba al terreno, alejada de sus abrigos, en un suicida salto, víctima del fuego enemigo que no les dejaba avanzar.

—¡Volved, volved! ¡Todavía no he dado la orden de ataque!, se desgañitaba el sargento.

No había marcha atrás.

No habían entendido nada y su arrojo y valor arrastró a la otra escuadra a salir en su defensa y morir en el combate. Todo el pelotón había caído bajo las ráfagas enemigas.

Hubo que retrasar el ataque de la Compañía y el capitán reunió a sus mandos. Estaban cabizbajos y desorientados.

—No quiero que nadie alardee inútilmente de valor. Más que a realizar deliberadamente actos de riesgo personal, comúnmente innecesarios, sabed que el valor auténtico ha de tender a conservar durante el mayor tiempo posible, y en el más alto grado, las energías físicas y morales de vuestros soldados para utilizarla al máximo y en toda su plenitud en el momento decisivo del ataque: el asalto. ¡¿Lo habéis entendido!? Ha muerto un pelotón y hemos roto la sorpresa. Habrá que cambiar todos los planes. El enemigo sabe nuestras intenciones y hemos dado un ejemplo de falta de coordinación; que aprovecharán.

Un sargento no debió entender bien las palabras del capitán.

—Mi capitán, pero el decaimiento moral de la tropa exige un acto de valor, de riesgo personal.

—Sargento, la moral de la tropa de su pelotón es su responsabilidad. ¿Está usted bajo de moral?

—¡¡¡No, mi capitán!!!

—Me alegro, porque esa sí que es mi responsabilidad. Cuando lo crea oportuno me verá ponerme delante de la compañía y avanzar el primero. Aquí todos tenemos mando, pero no vayan más allá del suyo y no interpreten, sino que obedezcan y cumplan con su misión sin más iniciativa que la de cumplirla a rajatabla. Nada hay tan fuerte como peligroso que el deseo de mando. Aquí cada uno debe saber cuánto manda, lo que manda y lo más importante: ¡que le obedezcan!

—¡¿Lo habéis entendido?! Repitió por tres veces el capitán. Tres veces que se llevó el viento.

Hasta que cantó el gallo.

Un gesto inútil, de valor, sí, pero que abortó el ataque principal.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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22 octubre 2020

 

 

SI SOY MINISTRO DE DEFENSA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Puede que me nombren ministro de Defensa en una de estas legislaturas, lo veo venir, pero ya anticipo, no sé si hago bien, que diré no; por eso de que las armas las carga el diablo. Ya una vez me quedé a las puertas, de la Moncloa, esperando a que el negocio terminase. El precio no era el ajustado y me devolvieron a casa cuando aún no estaba todo decidido, pero se veía venir lo que ha venido. Enseguida me di cuenta por la forma de mirarme y el augurio de las urracas volando por los plátanos del Palacio. Tu aquí sobras; y me fui antes de que me echasen. Aunque ahora me siento como que me han echado.

Las medallas, como nadie las quiere, las acabo de poner a la venta, y el sable también ya que solo me da sablazos con el IBI y con el IVA. Ya me voy retirando porque nadie se baña dos veces en el mismo río; creo que lo decía Heráclito. Que también decía algo así como que la guerra a unos engrandece y a otros hace esclavos. Engrandece a los humildes y esclaviza a los soberbios, de ideología, y a mí eso de las ideas férreas que esclavizan, junto a las armas, no me parece bien, es un dúo peligroso, así que no pienso vender ni un cartucho.

Si llego a ser ministro, porque a ver, ahora así en frío y sin posibilidades digo que no, pero quien te dice que llegado el momento te enseñen la nómina, te presenten al conductor, al coche, la escolta, el ordenador y el móvil, ves que nada tienes que hacer, sino dar unas órdenes, que ni siquiera tienes que terminar la frase, porque en cuanto vas a hacerlo ya te la han terminado y ejecutado. Además te dicen que una vez nombrado a ver quién te echa que sería un escándalo, y ahí te quedas una buena temporada sin hacer nada; lo que es mejor para el contribuyente; y claro, que uno no es de piedra.

En cualquier caso y puesto a pensar lo primero que yo haría es vender el edificio del ministerio de Defensa, con el piano incluido, Vitruvio también (ahí es nada: arquitecto de Julio César) y Cibeles, que con la diosa Cibeles está Mar y Tierra, a un lado y a otro de la Castellana, y ¡que vaya edificios! Como los vean los okupas, esos dirigidos y conocidos, los okupan con sus ataques que disparan ideologías imparables, y otras cosas con las que han rellenado hasta uniformes. El edificio del Aire, en Moncloa, por donde antaño estuvo la Cárcel Modelo, que fue modelo de dar paseos, también lo vendería.

Me construiría un Pentágono tipo Trump y lo defendería de ideologías con fuegos artificiales y relatos cortos, de esos que impactan como el ¡No pasarán!, que no hay quien a ello se resista.

Una vez construido mandaría a formar al Ministerio para preguntar uno a uno ¿Usted qué hace?, ¿y usted?, así hasta vaciarlo y quedarme solo con un auténtico pelotón de soldados. No hace falta más. Pocos, pero buenos.

Pero estoy pensando que hay una cosa aún más importante para que acepte ser ministro de Defensa. Tengo que saber cuál es mi misión y hacérselo saber al pelotón. Entonces habrá que recurrir a la Ley, porque de otros no me fío que, como dicen los del pelotón, te la meten doblada en cuanto pueden. Leo Ley, y dice que el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Entonces está claro. Tendré que mirar a mi alrededor antes de aceptar, porque si soy ministro de Defensa gracias a que me apoyan unos que dicen que no a la independencia de España, que quieren romper con España y con su forma de Estado, y que eso de la integridad territorial con ellos no va, que ellos no tienen Rey, otros que dicen que los terroristas de la ETA son gente de paz y cosas así, y con infiltrados de los ya conocidos de antaño, minadores del Alcázar llamado España, pues no voy a poder ser ministro de Defensa. Con esos compañeros de Gobierno tendría que comprar y montar un armamento ideológico que yo creo que mi pelotón no aceptaría y además el presupuesto no da para eso.

No me queda otra. Heráclito tenía razón; me bañé en otro río. Yo no puedo ser ministro de Defensa y por ahora me limitaré a escribirlo. Más adelante veré si cargo las armas con ideología y presento batalla.

Las armas las carga el diablo, pero con munición letal: ideología.

Está claro. No puedo ser ministro de Defensa. Mejor mandar el pelotón.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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21 octubre 2020

DECÍAMOS AYER Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

Quienes no conocieron el régimen anterior no saben, no quieren saber o quieren intoxicar y confundir negando que en España, a diferencia de los países comunistas y sin el autonomismo-aldeanismo de caciques, progresó y creció.

1942-1977 Procuradores en Cortes, hoy llamados Diputados 556. 1978-2020 Total 1.918 (350 Diputados, 266 Senadores, 54 Eurodiputados y 1.248 parlamentarios autonómicos.

Resultado 1978-2020 una peor gestión y una mayor corrupción.

2020 hay 27 miembros de Gobierno, con 260secretarios, subsecretarios y direcciones generales de Presidencia y ministerios, y con 777 asesores.

Más de 8.100 ayuntamientos con sus alcaldes y concejales, 1.810 consejeros comarcales y 1.409 diputados provinciales y consejeros insulares nos llevarían a 77.000 cargos electos.

Pero si sumamos el otro personal de libre designación… política la cifra global rondaría los 450.000 entre los que se destacan:

  • Cargos de confianza en administraciones públicas 41.000 p
  • Cargos en empresas públicas con participación estatal: 131. 250 p
  • Liberados sindicales de las administraciones públicas: 65.130 p
  • Representantes de las patronales en los organismos públicos: 31.210

y… considerando 5 partidos en España, multiplicando por 5, llegamos a2.250.000 personas.

¿Tenemos bastante personal cualificado?

Si multiplicamos por 3 personas por familia creamos una dependencia de 6.750.000 a los que habría que sumar las personas trabajando en empresas, contrataciones, fundaciones, afines a los partidos.

¿Se explica la dependencia y clientelismo votante?

En 1975 había en España alrededor de 38 millones de personas con 470.000 personas en las administraciones.

En 2018 había 46 millones de personas con 2.580.000 personas al servicio de las administraciones a las que se sumarían los  450.000 políticos.

En 1975 había un 7,3% del PIB de deuda pública.

En2020 (julio)la deuda es 110,21% del PIB y per cápita 27.272€ PIB.

¿Quién paga el coste de esta macroadministración de más de tres millones que hay en España?

NOSOTROS los españoles, votantes ilusos.

¿Se explican la falta de dinero para pensiones, para familias, para la dependencia, para, mascarillas, trajes para sanitarios, PCR, vacunas,…?

Comparemos nuestro PIB con el Frances, Alemán, Británico,…y las prestaciones sociales.

¿Nos dejará dinero Europa?

Las ganancias de las castas gobernantes y sus nubes de empleados, parientes y afines sale del esfuerzo de los ciudadanos productores. Un delincuente inhabilitado, Torra (57), después de llegar a la Presidencia de la Generalidad sin experiencia política y con solo 28 meses de mandato, percibirá un sueldo de unos 120.000 euros durante los próximos años y una pensión vitalicia de 92.000 cuando cumpla los 65. ¡¡Un negocio!! Para ellos, predicando con el ejemplo, no hay Limites por Pensión Solidaria.

Cuando es evidente la globalización en mercados, comunicaciones, transportes y se funda una Unión Europa unida para competir -(con leyes, fronteras, defensa,…comunes)- troceamos España buscando su desaparición relegándola al término Estado. La pandemia ha mostrado este caos.

El desarrollo de las Autonomías del siglo pasado, ha sido un “mission creeping” para España y los españoles. Las Autonomías, a pesar de tecnologías que facilitan la gestión a distancia, por la deriva y corrupción de sus políticos, han hecho perder a España y a los Españoles fuerza y prestigio en la arena nacional e internacional.

¿A ver qué nos da Europa?

El régimen del 1978 necesita urgentemente rectificar desbordamientos y mirar hacia delante. España ya sufrió dos experimentos republicanos, terminados en perdidas en vidas y haciendas.

Para alcanzar el poder vale todo, ¿el fin justifica los medios?, y alcanzado el poder no hay un espíritu de servicio a España. Las urnas no bastan, Hitler llegó al poder por ellas. Los partidos políticos decimonónicos convertidos, en agencias de empleo han cambiado el fin por los medios.

La memoria es clave para el progreso pues permite aplicar las lecciones de éxitos y fracasos. Atención pues a no engañar con la historia para no repetir catástrofes. “Leyes de Memoria Histórica y Democrática”.

Desde la antigüedad, alrededor del Mediterráneo, se formó al  ciudadano. Con siglos de evolución, la enseñanza y transmisión del conocimiento se han sistematizado. Sin educación no hay cultura y sin ella no hay posibilidad de participar en la Democracia desde la ciudadanía y en consecuencia aparece una democracia fallida. “Aprobado para todos”.

La milicia, sanidad ante la enfermedad “guerra”, ya no es de los patricios sino que pasa por Academias donde se optimizan los conocimientos base y especializados para un eficiente liderazgo en diferentes escalones, en diferentes posibles escenarios y con diferente tecnología. Disuasión y Acción. Mandar es servir.

La autoridad implica responsabilidad que no se puede delegar”.

En medicina hay especialidades, máquinas y protocolos para lograr la curación del enfermo. Se exigen, desde la base y en todos los escalones, estudios y titulaciones para garantizar unos conocimientos que, aun no siendo la medicina una ciencia exacta, sirvan para curar al ciudadano. Se busca la Prevención primero y después la Curación.

Los profesionales de la sanidad son responsables ante la ley.

En la Ingeniería, construcción,…existen situaciones similares con titulaciones para electricistas, fontaneros, albañiles..,. de base o doctores ingenieros. De sus obras son responsables ante la ley.

En la Justicia si hay preparación y representación abundante en la política, aunque hay campos que desconocen y la lógica no basta.

Podríamos enumerar cada profesión: agricultura, ganadería, pesca, aviación, marina, minería…

Llama la atención sin embargo que para un Servicio como la Política no se necesita profesionalización ni titulación. Hablamos de los cientos de miles de “políticos”, ya enumerados, que debieran estar al servicio/ad-ministrare del ciudadano.

Es necesario profesionalizar y controlar la Política disminuyendo y anulando los cargos “políticos digitales” hasta Secretario de Estado incluido y terminar con asesores externos a sueldo que deben recaer en profesionales/técnicos de la administración, con conocimiento y experiencia, recuperando a García de Enterría y Martínez-Carande.

¡¡No hay dinero!!.

Las empresas están para ganar dinero, hay que recortar las empresas públicas -oxímoron-, lo que sea estratégico convertirlo en Servicio y los demás servicios a concurso.

Las decisiones requieren de asesoramientos de expertos… sin prisas si no se trata de accidentes, desgracias personales… La Pandemia alertada con tiempo ha mostrado a los Españoles la incapacidad del binomio Gobierno de España y Gobiernos de Autonomías. ¿Incluyendo asesores si los hubo?

Mientras se aplica la eficiencia energética, la ineficiencia político-administrativa es absoluta, demasiadas personas y servicios innecesarios y caros, que no resisten una auditoría de expertos. A la ineficiencia se le suma la deslealtad y traición de muchos partidos políticos y de políticos hacia España.

¿Pero quién arregla esto ? ¿Quién le pone el cascabel al gato? El centro de gravedad es la Unidad de España y una vez decidida la acción, para aplicar la solución están los VOTOS, la Justicia y las Fuerzas para imponer la Ley y la Administración del Estado.

Es necesario aplicar la responsabilidad penal y administrativa y no solo responsabilidad electoral para los excesos de los gobernantes que administran a su capricho y se escudan en las urnas. No debe endeudarse ninguna administración más allá de su recaudación durante el tiempo de mandato. Para endeudarse, con control de las administraciones superiores, debiera necesitarse de base un 2/3 de los votos.

Ejemplo: un Ayuntamiento, el de Zaragoza, según noticias, se endeudaba en 1.000 millones € sin que estén imputados o en la cárcel sus responsables por administración desleal, malversación de fondos, … todo un cúmulo de delitos. Lo mismo se podría decir sobre los miles de millones de Euros estafados a los andaluces con los EREs, a los catalanes con sus 3% o 5% y a todos los españoles en definitiva. Se llama derroche corrupto que se contagia en toda España.

¿En 41 años de adoctrinamiento político hemos madurado o hemos “Madurado”? La mentira y la confusión dificultan la visión.

El guerracivilismo salido de la política partidista ya hace estragos en la sociedad. La economía también se hunde por la desconfianza e inseguridad jurídica interna, municipal e intercomunitaria y externa. Hemos perdido oportunidades de progreso dentro y fuera de España y ahora estamos en la ruina económica y también estamos voluntaria e inconscientemente en el filo de la navaja del enfrentamiento civil. El ataque a la Justicia y al Rey abren un escenario muy peligroso.

Saldremos de esta situación pero no sabemos en cuánto tiempo y lo que resulta indignante es el tremendo coste de la huida hacia delante en este experimento de IRRESPONSABLES.

Se acabó la “sociedad easy” hay que luchar por España, cada balón, pero con jugadores profesionales.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

17 10 2020

Blog:generaldavila.com

LA MEDALLA DE CAMPAÑA Y LA BALMIS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

LA MEDALLA DE CAMPAÑA Y LA BALMIS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Medalla de Campaña

Por Real Decreto de 25 de mayo de 2018 se creó la Medalla de Campaña para reconocer la participación de nuestros soldados en determinadas operaciones militares y campañas en el exterior. En el mismo RD. se facultaba al Jefe de Estado Mayor de la Defensa para determinar, mediante resolución, el nombre identificativo de las correspondientes operaciones militares y campañas en el exterior, en las que se concedía la Medalla de Campaña, así como el área geográfica que se definirá como zona de operaciones a efectos de su concesión.

No tardó el Jefe del Estado Mayor, General Fernando Alejandre, en cumplir con su cometido y en el año 2019 estaba finalizado el borrador que antes había sido remitido a los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos y Armada para su lectura y opinión.

¿Qué pasó después? A día de hoy nadie sabe nada, en el ministerio preguntas y miran para otro lado; ¿a Vitruvio? El caso es que aquella Medalla, de máximo valor para un soldado, la que corresponde a su labor en Campaña, para lo que se forma e instruye, duerme en algún cajón cerrado con aviesas intenciones. Marinela, con su cantinela…

Son las cosas de la Campaña, ese tiempo que están los Ejércitos fuera de sus cuarteles en operaciones (de guerra también). Ese tiempo en que se cumple con la misión y el cometido, para lo que te formas e instruyes, para lo que debería presupuestarse adecuadamente; ese tiempo fuera de casa, de la cercanía de los tuyos; ese tiempo por España, que poco a poco quieren diluir en misiones que nada tienen que ver con la misión y el cometido de unas Fuerzas Armadas modernas y eficaces. Una condecoración que se luciría con el orgullo y el honor de soldado, porque es la recompensa por cumplir eso para lo que te han formado y forjado.

Está todo hecho, solo falta la voluntad política para que nuestros soldados luzcan en su pecho la merecida Medalla De Campaña.

El 28 de julio del 2020, este año, se aprobó la Medalla conmemorativa de la Operación Balmis. Para reconocer al personal participante en la lucha contra el COVID-19. Eso está muy bien.

Las disposiciones para el desarrollo ya no se le asignaban al JEMAD, sino   que era la propia ministra la que las asumía. Ya están aprobadas, gracias a la diligencia de la ministra para repartir sonrisas.

Medalla conmemorativa Operación Balmis

Podría alargarme y decir muchas cosas. Dese aquello de Irak hasta recientes ofensas a los Ejércitos. Ofender es herir o humillar el amor propio o la dignidad, cerrar el grifo de los presupuestos en los que va vida y hacienda, y muchas cosas más.

Hoy solo digo lo que digo. Que semejante diligencia debe ser tanto para la que no es la campaña de los soldados, como para lo que sí es su Campaña.

Solo pido diligencia, prudencia y presupuesto. Para eso, para las Campañas. Y para las medallas que allí se ganan.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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19 octubre 2020

LA PATRULLA ÁGUILA Y LA BANDERA DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Son siempre momentos de gloria ver en el cielo de España izada la Bandera por nuestros pilotos de guerra del Ejército del Aire, sujeta en un mástil tan incomparable como los ojos de los españoles que desde tierra la sostienen con el impulso del alma. Como la letra de su himno, el que escribió Pemán:

«Volad, alas  gloriosas de España/ estrellas de un cielo radiante de sol/ escribid sobre el viento la hazaña/ la gloria infinita de ser español».

No se pueden subir más alto Bandera y sentimiento de España.

No se puede escribir y describir a España más arriba que desde los cielos radiantes por donde volaron siempre, por los confines del mundo, las alas españolas.

No se puede servir más alto y exhibir con humildad y honor el servicio a España desde nuestra Fuerzas Armadas.

Por todo ello la Patrulla Águila, es un Patrimonio español, de todos los españoles, a los que representa y anima, a los que alegra y estimula, a los que ilusiona al ver que España tiene el camino abierto en el cielo, águila viajera, consejera, vigilante y augurio de humilde grandeza.

Hay una historia y una parte técnica, antecedentes de ese inigualable momento de ver nuestra Bandera dibujada en el cielo.

La Patrulla Águila, como a menudo actúan los militares españoles con sus equipos, hizo una adaptación imaginativa y artesanal para instalar humos de color en el avión de construcción española C-101, modelo que no estaba pensado para exhibiciones y mucho menos para lanzar humos de color. A finales de los 80 se instaló un sistema para obtener  humo blanco, y en Barcelona 92 se inauguraron los humos de color con la Bandera Nacional.
El color se consigue con un agregado químico que, tras activarse por el piloto desde la cabina, se superpone a la base de humo blanco obtenido de quemar diésel previamente cargado en los depósitos internos de las alas, y que se lanza pulverizado por un difusor hacia la tobera de escape de gases calientes del motor. El interruptor en cabina activa humo blanco, y una segunda posición le superpone el aditivo rojo o amarillo a cada avión.
Ha transcurrido 1 año desde la última exhibición de la temporada en 2019, se canceló la temporada 2020 por la Covid-19 y la Academia General del Aire ha sufrido sucesivas inundaciones recientes en la zona del Mar Menor, 2 accidentes mortales de pilotos de la Patrulla Águila y 1 accidente mortal de un profesor y su alumna en vuelo en este año 2020. No dan un paso atrás, la moral la mantienen alta y siguen su adiestramiento con eficacia y alto sentido del deber.
Este año 2020 su actuación el 12-O tenía una especial importancia.

La pandemia hacía que el acto fuese mínimo, poco visible, poco participativo y muchos miraban al cielo para ver eso: Nuestros pilotos dibujando en el cielo la misma Bandera de España que sus compañeros de armas izaban en tierra, y todos en presencia del Rey que nos une.

¿Por qué no decirlo? Muchos españoles sentíamos el momento, por la sucia política de enfrentamiento y de daño al corazón de España, como el de más necesidad para sacar a ondear la bandera. Era la Fiesta Nacional de España. Aunque los signos externo e internos parezcan más bien el funeral de su historia. Por eso queríamos ver nuestra Bandera en el cielo y que todos mirasen sus colores rojo y amarillo. Era el día.
El corazón de nuestros pilotos de guerra, aún sigue triste, pero aguerrido, con ganas de lucha y solventar este contratiempo fallido. Se repondrán y volverán al cielo a decir: ¡Aquí está! ¡Nuestra Bandera de España!

Al despegar de San Javier hacia Madrid y probar humos, algunos seguidores (spotters) vieron volverse a la Base varios aviones por mal funcionamiento de este sistema, y seguidamente despegar otros aviones reserva que si les funcionaron bien los humos.
En el sobrevuelo del 12 de octubre, se observó en la televisión que los tres aviones centrales lanzaron humos amarillos, pero el componente químico salió esta vez muy diluido y sin apenas contraste con el fondo de cielo muy luminoso.
El avión extremo inicio bien su humo con color rojo, pero al poco de iniciar debió fallar el suministro de dicho componente  quedando solo la base de humo blanco.
Estos fallos ocurren a veces, pero no tan inoportunamente.

Habrá análisis del mismo, se pondrá remedio con el mimo y atención extra que estos veteranos aviones requieren, se volverá al cielo con la bandera.

Era el día, pero otros habrá. Cada vez son más necesarios  gestos que muestren y eleven  los símbolos de nuestra Nación a todos los españoles. Estamos muy faltos de símbolos. Están muy atacados nuestros símbolos, y con ello nuestro progreso y futuro.

No podemos permitirnos ni un movimiento mal hecho.

Ánimo y adelante, valientes pilotos y mecánicos de la Patrulla Águila, alas gloriosas de España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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17 octubre 2020

 

QUE VUELVAN GONZÁLEZ, AZNAR, ESPERANZA AGUIRRE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La situación no puede ser peor. Gobernar desde las vísceras es muy peligroso. La imagen que ofrece la política española es la de un enfrentamiento feroz, no entre administraciones, sino entre personajes de partidos. El perjudicado es el ciudadano, pero también es el origen ya que la infantería es fiel reflejo de las virtudes y defectos de un pueblo. Somos infantería que ha elegido a sus jefes y a su general. Al uno y al dos. Ahora os los tragáis.

Los hay de Sánchez, de Casado, de Abascal, de Iglesias, de Arrimadas, separatistas, hijos intelectuales de terroristas, por no seguir con los miles no representados en el Parlamento. Los hay a los que nadie representa. Levanto la mano, seríamos mayoría, los que no votan y miran con desdén este circo. Demasiadas tribus se han instalado en territorio español y esto no puede acabar bien. Me atrevería a decir que estamos ante una anormalidad social que va a generar enfrentamientos violentos si no se corta a tiempo. Por lo pronto ya ha creado enfrentamiento entre Poderes (Ejecutivo-Judicial), algo inaudito.

<<El proceso que se lleva a cabo entre los años 1931 y 1936 (y si se quiere mayor precisión, de 1934 a 1936) consiste en la escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada, ejercida desde sus dos extremos>> (Julián Marías. La Guerra Civil ¿Cómo pudo ocurrir?). Un millón de muertos que pudo evitarse.

Ahora más de 50.000 que han podido en su mayoría evitarse. Escisión que nadie sabe como ha sido, pero de la que todos son (somos) culpables. Como lo del virus que nadie sabe como ha sido.

SE BUSCA, decían los carteles en las películas del Oeste americano. Aquí no hace falta. Los culpables están a la vista y mandan. Mandan tanto que provocan. Al Judicial, a la Corona, a la unidad, a la normalidad.

Felipe González siempre fue cercano, hablador para escuchar con atención, educado y rotundo. Se hacía querer y respetar; eso tiene gran valor. Se hacía querer de sus inferiores y desear de sus superiores, dentro y fuera de España. Amaba y ama a España y entendió y entiende a los españoles. Respetuoso con los militares, pero le fallaron sus ministros de Defensa, demasiado ansiosos del poder del armamento (me refiero al económico claro). Le he saludado recientemente con mutuo afecto y respeto.

Conocí a José María Aznar estando en la oposición y en la posición. El primero era humilde y cercano. Solía estar muy solo en recepciones y saraos; luego ya no le reconocí porque él no reconocía, no miraba; sí al infinito. Puede que fuese así mejor. Que rodeado de los que el poder te asigna muchas veces mejor solo. Alguno de sus ministros de Defensa remató a los ejércitos para siempre. No hay peor cuña. Pero Aznar tenía las ideas claras de lo que es una Nación y de la disciplina a imponer entre los Estados Mayores y entre los aduladores. Sacó a España del ostracismo internacional, pese a quien pese y a pesar de la campaña orquestada por lo (s) que se veía (n) venir.

España creció, y mucho le debemos a dos personajes políticos de pura raza tan antagónicos y tan cercanos en su única idea: España; y la prosperidad de los españoles desde la necesaria distancia política, pero sin viscerales enfrentamientos. Ellos sí que eran progresistas con el verdadero valor del término: progreso.

¿Esperanza Aguirre? Sí, la conocí y la aprecio por su valor, entrega y eficacia. Todo lo bueno que hoy tiene Madrid se lo debemos a ella. Transporte, Sanidad, Enseñanza, Calidad de vida, atractivo internacional y ser de verdad una Comunidad pionera y una ciudad donde de verdad nadie es forastero. Tuvo un grave error: fiarse de los que la rodeaban y creer que todo el mundo es bueno. En eso era una inocente en política. No necesitaba la política. La política necesita gente como ella.

Hacer política sin políticos es difícil; hacerla con sucedáneos es un grave riesgo; hacerla con aficionados es irrisorio y hacerla con indefinibles y sectarios es: pasen y vean. ¿Lo reconocen?

Echo de menos a personas de la talla de Felipe González, José María Aznar o Esperanza Aguirre.

Dejen de tirar de los extremos.

Me estoy haciendo viejo. Casi mejor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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11 octubre 2020

 

 

 

 

DÍA DE LA FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Todos los años, llegada esta fecha, surge el interrogante sobre su finalidad y sentido ya que nadie se preocupa de explicar y fomentar el espíritu que encierra esta celebración. ¿Qué celebramos? ¿Por qué el 12 de octubre es el Día de la Fiesta Nacional? ¿Qué significado tiene esta fecha para España y los españoles? ¿Por qué hay un desfile militar? ¿Es el Día de las Fuerzas Armadas?

En 1978 se estableció el día de las Fuerzas Armadas, coincidente con la festividad de San Fernando, celebrándose cada año con especial énfasis en una Capitanía General. El año 1987 se extendió la celebración simultáneamente a todo el territorio nacional, quedando configurado el día de las Fuerzas Armadas como una jornada de encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares.

Al aprobar las Cortes Generales en 1987 una ley que establecía el 12 de octubre “Día de la Fiesta Nacional”, se decretó en1997 que se trasladasen a este día los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas (sin suprimirlo), al considerar que tal medida contribuiría notablemente a realzar la conmemoración de la Fiesta Nacional y a la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la Nación española. Esa es la razón por la que se celebra un desfile militar el 12 de octubre, que nada tiene que ver con el día de las Fuerzas Armadas.

A lo largo de la historia de España, la Fiesta Nacional del 12 de octubre se ha conmemorado con distintos nombres: “Fiesta Nacional” en 1892, “Fiesta de la Raza” en 1918, “Día de la Hispanidad” en 1958 y “Día de la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad” en 1981 y, por fin, “Día de la Fiesta Nacional” en 1987.

La ley actual dice:

“La conmemoración de la Fiesta Nacional, práctica común en el mundo actual, tiene como finalidad recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos.

Sin menoscabo de la indiscutible complejidad que implica el pasado de una nación tan diversa como la española, ha de procurarse que el hecho histórico que se celebre represente uno de los momentos más relevantes para la convivencia política, el acervo cultural y la afirmación misma de la identidad estatal y la singularidad nacional de ese pueblo”.

La simple lectura del texto legal es suficiente para sonrojar a todos los que irresponsablemente nos han llevado al lugar de incertidumbre en el que nos encontramos. Algo que resulta práctica común en cualquier nación aquí, entre la confusión conceptual y la meliflua actitud de los responsables de cumplir y hacer cumplir la ley, nos encontramos ante la España de la incertidumbre. No tenemos la certidumbre de estar en un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular al ponerse en duda la misma Nación española y por tanto, la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes.

12 de octubre 2020. Celebramos el día de la Fiesta Nacional. ¡Quién lo diría! La participación queda reducida a la Corona y a las Fuerzas Armadas. Pura anécdota. Que si confinamiento, que si no. Recorte a las libertades: «…una injerencia de los poderes públicos en los derechos fundamentales de los ciudadanos sin habilitación legal». Eso ha dicho la Justicia sobre las medidas de un Gobierno que camina a la deriva.

Día de la Fiesta Nacional de España. Ninguna Institución del Estado, al margen de la Corona, cooperan en realzar esta fecha. Nada, ni declaraciones institucionales, conferencias, jornadas de recíproco conocimiento. De España como Nación, nada. Para todo ello da igual la pandemia o no. Para hablar de España no hace falta mascarilla ni limitaciones a las libertades. Como no se limita hablar contra España y su unidad.

¿Dónde están los políticos, profesores y colegios, universidades, embajadas, autonomías, medios de comunicación, Reales Academias, el Instituto Cervantes o la Marca España ¿Cómo celebran esta festividad? ¿Fiesta Nacional? Mucho queda por hacer; todo queda por hacer.

Recoges lo que siembras. Si siembras vientos recoges tempestades. Tenemos lo que nos merecemos aunque España y los españoles no se merezcan lo que tienen. ¿O sí?

Una nación “discutida y discutible” (con uno), centraba su fiesta nacional en “el coñazo del desfile” (con el otro), mientras los soldados se quedan sin su “A España servir hasta morir” por capricho de un mal ministro de Defensa. Lucha entre presidentes autonómicos para ver quién hace más sonora su renuncia a este día de la Fiesta Nacional de España. El Parlamento y el Senado, cerrados. La soberanía nacional desperdigada. Crisis de unidad y sentimientos. Profunda crisis de valores alrededor del día de la Fiesta Nacional de España. El valor de España tasado en marca comercial. Una tarea académica, política y de carácter inclusivo. Planteamientos exclusivamente económicos. De España como Nación, nada, mientras la soberbia o la inconsciencia de un pequeño grupo de hombres, se atreven, por sí y ante sí, a romper la unidad de España.

Sobra el Ministerio de Defensa, sobran los soldados, sobra el desfile militar, sobra la defensa. ¿Y la Fiesta Nacional?

El 12 de octubre, serán las Fuerzas Armadas la única institución que, junto a la Corona, celebren el día de la Nación española. Poquito, pero al menos lo celebrarán. ¿Sobramos?

La gran mayoría sentimos y amamos a España con enorme fuerza y valentía. No debemos dejarnos dominar por el pesimismo sino por la esperanza que da la fuerza que tenemos, desde la unidad. Es la conmemoración del día en que España como Nación surgía en el mundo; y así seguirá siendo pese a quien pese.

Fiesta Nacional de España, Día de la Virgen del Pilar Patrona de la Hispanidad.

Nuestra identidad, nuestro futuro, está en la unidad, en nuestra fuerza como pueblo, como españoles. Gritemos sin miedo ¡Viva España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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12 octubre 2020. Día de la Fiesta Nacional de España

 

Himno Nacional   http://youtu.be/pkeSGGZ6LP0

Las Corsarias         http://youtu.be/k7JdPIStVDw

OTAN. OCASIÓN PERDIDA. LA MINISTRA DE DEFENSA ESTÁ A OTRAS COSAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Acaba de ser elegido el nuevo Chairman del Comité Militar de la Alianza Atlántica para los próximos años, el Almirante Rob Bauer de la Armada holandesa. ¿A nadie le interesa? Busquen las noticias. Creo que ni en las páginas web de Defensa, EMAD, o de los ejércitos lo encontrarán.

Aquí la ministra trata de vender unos ejércitos ficticios, que deben irse adaptando a los nuevos modos y maneras gubernamentales que fijan prioridades a nuestros soldados como el rastreo y los incendios o nevadas. Con la que está cayendo no es de extrañar.

El cargo de presidente del Comité Militar de la OTAN pueden imaginarse ustedes la importancia internacional que tiene y el prestigio que supondría para España que lo ostentase un oficial general español. Es la máxima autoridad militar de la OTAN y principal asesor del Secretario General. Se nombra para tres años y es elegido por los Jefes de Estado Mayor de la Defensa de las naciones miembros.

Nunca un español ha ocupado ese puesto, aunque parezca extraño, pero la errática política militar española y algunas retiradas a destiempo y dejando en comprometida situación a nuestros aliados, son detalles que no pasan desapercibidos cuando lo que está en juego es la Defensa, algo que no admite componendas políticas. Lo intentó, <<estaba hecho>> decían, el general Félix Sanz Roldán con Zapatero. Había, insistían, muchas posibilidades, casi todas, tantas que no pasó ni la primera votación. Fue en el año 2007 y estaban muy reciente cosas como la retirada de Irak, de difícil olvido. Aquí no se andan con bromas ni abandonos.

Se acabó. No ha habido nuevo intento.

María Dolores de Cospedal, ministra de Defensa, se ocupó del tema y estaba previsto que el General Fernando Alejandre, nuestro Jefe de Estado Mayor de la Defensa, fuese el primer español en ocupar tan trascendente puesto. El prestigio del general Alejandre hacía que la elección estuviese fuera de duda y entre los CHOD,s (Jefes de Defensa) se tenía muy claro que el general español ocuparía ese puesto. Tan es así que puedo decirles que el día de la elección flotaba en el ambiente el recuerdo al general Alejandre y la extrañeza por no haber sido candidato; claro que saben más y mejor que nosotros lo que aquí se defiende.

El recuerdo más patente ha sido el del Almirante Rob Bauer, el elegido, y lo sé sin que nadie me lo diga.

Otra oportunidad perdida de la que nadie se hará eco. Tampoco esos que picotean en lo militar para comer maíz o trigo, eso sí siempre para buscar el lado negativo. ¿No lo tiene esta noticia? ¿No tiene unos responsables de este ministerio de Defensa perdido en labores que nos llevan al último lugar internacional en lo militar? No dirán un palabra.

En nuestro ministerio de Defensa: por sus acciones y presupuestos los conoceréis.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte  es una alianza donde se habla de Defensa y también de ataque, y se forman y reúnen para estar prontos para entrar en combate por encima de cualquier otra cosa. Que esa es la milicia y no otra cosa.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2020