SI SOY MINISTRO DE DEFENSA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Puede que me nombren ministro de Defensa en una de estas legislaturas, lo veo venir, pero ya anticipo, no sé si hago bien, que diré no; por eso de que las armas las carga el diablo. Ya una vez me quedé a las puertas, de la Moncloa, esperando a que el negocio terminase. El precio no era el ajustado y me devolvieron a casa cuando aún no estaba todo decidido, pero se veía venir lo que ha venido. Enseguida me di cuenta por la forma de mirarme y el augurio de las urracas volando por los plátanos del Palacio. Tu aquí sobras; y me fui antes de que me echasen. Aunque ahora me siento como que me han echado.

Las medallas, como nadie las quiere, las acabo de poner a la venta, y el sable también ya que solo me da sablazos con el IBI y con el IVA. Ya me voy retirando porque nadie se baña dos veces en el mismo río; creo que lo decía Heráclito. Que también decía algo así como que la guerra a unos engrandece y a otros hace esclavos. Engrandece a los humildes y esclaviza a los soberbios, de ideología, y a mí eso de las ideas férreas que esclavizan, junto a las armas, no me parece bien, es un dúo peligroso, así que no pienso vender ni un cartucho.

Si llego a ser ministro, porque a ver, ahora así en frío y sin posibilidades digo que no, pero quien te dice que llegado el momento te enseñen la nómina, te presenten al conductor, al coche, la escolta, el ordenador y el móvil, ves que nada tienes que hacer, sino dar unas órdenes, que ni siquiera tienes que terminar la frase, porque en cuanto vas a hacerlo ya te la han terminado y ejecutado. Además te dicen que una vez nombrado a ver quién te echa que sería un escándalo, y ahí te quedas una buena temporada sin hacer nada; lo que es mejor para el contribuyente; y claro, que uno no es de piedra.

En cualquier caso y puesto a pensar lo primero que yo haría es vender el edificio del ministerio de Defensa, con el piano incluido, Vitruvio también (ahí es nada: arquitecto de Julio César) y Cibeles, que con la diosa Cibeles está Mar y Tierra, a un lado y a otro de la Castellana, y ¡que vaya edificios! Como los vean los okupas, esos dirigidos y conocidos, los okupan con sus ataques que disparan ideologías imparables, y otras cosas con las que han rellenado hasta uniformes. El edificio del Aire, en Moncloa, por donde antaño estuvo la Cárcel Modelo, que fue modelo de dar paseos, también lo vendería.

Me construiría un Pentágono tipo Trump y lo defendería de ideologías con fuegos artificiales y relatos cortos, de esos que impactan como el ¡No pasarán!, que no hay quien a ello se resista.

Una vez construido mandaría a formar al Ministerio para preguntar uno a uno ¿Usted qué hace?, ¿y usted?, así hasta vaciarlo y quedarme solo con un auténtico pelotón de soldados. No hace falta más. Pocos, pero buenos.

Pero estoy pensando que hay una cosa aún más importante para que acepte ser ministro de Defensa. Tengo que saber cuál es mi misión y hacérselo saber al pelotón. Entonces habrá que recurrir a la Ley, porque de otros no me fío que, como dicen los del pelotón, te la meten doblada en cuanto pueden. Leo Ley, y dice que el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Entonces está claro. Tendré que mirar a mi alrededor antes de aceptar, porque si soy ministro de Defensa gracias a que me apoyan unos que dicen que no a la independencia de España, que quieren romper con España y con su forma de Estado, y que eso de la integridad territorial con ellos no va, que ellos no tienen Rey, otros que dicen que los terroristas de la ETA son gente de paz y cosas así, y con infiltrados de los ya conocidos de antaño, minadores del Alcázar llamado España, pues no voy a poder ser ministro de Defensa. Con esos compañeros de Gobierno tendría que comprar y montar un armamento ideológico que yo creo que mi pelotón no aceptaría y además el presupuesto no da para eso.

No me queda otra. Heráclito tenía razón; me bañé en otro río. Yo no puedo ser ministro de Defensa y por ahora me limitaré a escribirlo. Más adelante veré si cargo las armas con ideología y presento batalla.

Las armas las carga el diablo, pero con munición letal: ideología.

Está claro. No puedo ser ministro de Defensa. Mejor mandar el pelotón.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 octubre 2020

LA MEDALLA DE CAMPAÑA Y LA BALMIS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

LA MEDALLA DE CAMPAÑA Y LA BALMIS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Medalla de Campaña

Por Real Decreto de 25 de mayo de 2018 se creó la Medalla de Campaña para reconocer la participación de nuestros soldados en determinadas operaciones militares y campañas en el exterior. En el mismo RD. se facultaba al Jefe de Estado Mayor de la Defensa para determinar, mediante resolución, el nombre identificativo de las correspondientes operaciones militares y campañas en el exterior, en las que se concedía la Medalla de Campaña, así como el área geográfica que se definirá como zona de operaciones a efectos de su concesión.

No tardó el Jefe del Estado Mayor, General Fernando Alejandre, en cumplir con su cometido y en el año 2019 estaba finalizado el borrador que antes había sido remitido a los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos y Armada para su lectura y opinión.

¿Qué pasó después? A día de hoy nadie sabe nada, en el ministerio preguntas y miran para otro lado; ¿a Vitruvio? El caso es que aquella Medalla, de máximo valor para un soldado, la que corresponde a su labor en Campaña, para lo que se forma e instruye, duerme en algún cajón cerrado con aviesas intenciones. Marinela, con su cantinela…

Son las cosas de la Campaña, ese tiempo que están los Ejércitos fuera de sus cuarteles en operaciones (de guerra también). Ese tiempo en que se cumple con la misión y el cometido, para lo que te formas e instruyes, para lo que debería presupuestarse adecuadamente; ese tiempo fuera de casa, de la cercanía de los tuyos; ese tiempo por España, que poco a poco quieren diluir en misiones que nada tienen que ver con la misión y el cometido de unas Fuerzas Armadas modernas y eficaces. Una condecoración que se luciría con el orgullo y el honor de soldado, porque es la recompensa por cumplir eso para lo que te han formado y forjado.

Está todo hecho, solo falta la voluntad política para que nuestros soldados luzcan en su pecho la merecida Medalla De Campaña.

El 28 de julio del 2020, este año, se aprobó la Medalla conmemorativa de la Operación Balmis. Para reconocer al personal participante en la lucha contra el COVID-19. Eso está muy bien.

Las disposiciones para el desarrollo ya no se le asignaban al JEMAD, sino   que era la propia ministra la que las asumía. Ya están aprobadas, gracias a la diligencia de la ministra para repartir sonrisas.

Medalla conmemorativa Operación Balmis

Podría alargarme y decir muchas cosas. Dese aquello de Irak hasta recientes ofensas a los Ejércitos. Ofender es herir o humillar el amor propio o la dignidad, cerrar el grifo de los presupuestos en los que va vida y hacienda, y muchas cosas más.

Hoy solo digo lo que digo. Que semejante diligencia debe ser tanto para la que no es la campaña de los soldados, como para lo que sí es su Campaña.

Solo pido diligencia, prudencia y presupuesto. Para eso, para las Campañas. Y para las medallas que allí se ganan.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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19 octubre 2020

LA PATRULLA ÁGUILA Y LA BANDERA DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Son siempre momentos de gloria ver en el cielo de España izada la Bandera por nuestros pilotos de guerra del Ejército del Aire, sujeta en un mástil tan incomparable como los ojos de los españoles que desde tierra la sostienen con el impulso del alma. Como la letra de su himno, el que escribió Pemán:

«Volad, alas  gloriosas de España/ estrellas de un cielo radiante de sol/ escribid sobre el viento la hazaña/ la gloria infinita de ser español».

No se pueden subir más alto Bandera y sentimiento de España.

No se puede escribir y describir a España más arriba que desde los cielos radiantes por donde volaron siempre, por los confines del mundo, las alas españolas.

No se puede servir más alto y exhibir con humildad y honor el servicio a España desde nuestra Fuerzas Armadas.

Por todo ello la Patrulla Águila, es un Patrimonio español, de todos los españoles, a los que representa y anima, a los que alegra y estimula, a los que ilusiona al ver que España tiene el camino abierto en el cielo, águila viajera, consejera, vigilante y augurio de humilde grandeza.

Hay una historia y una parte técnica, antecedentes de ese inigualable momento de ver nuestra Bandera dibujada en el cielo.

La Patrulla Águila, como a menudo actúan los militares españoles con sus equipos, hizo una adaptación imaginativa y artesanal para instalar humos de color en el avión de construcción española C-101, modelo que no estaba pensado para exhibiciones y mucho menos para lanzar humos de color. A finales de los 80 se instaló un sistema para obtener  humo blanco, y en Barcelona 92 se inauguraron los humos de color con la Bandera Nacional.
El color se consigue con un agregado químico que, tras activarse por el piloto desde la cabina, se superpone a la base de humo blanco obtenido de quemar diésel previamente cargado en los depósitos internos de las alas, y que se lanza pulverizado por un difusor hacia la tobera de escape de gases calientes del motor. El interruptor en cabina activa humo blanco, y una segunda posición le superpone el aditivo rojo o amarillo a cada avión.
Ha transcurrido 1 año desde la última exhibición de la temporada en 2019, se canceló la temporada 2020 por la Covid-19 y la Academia General del Aire ha sufrido sucesivas inundaciones recientes en la zona del Mar Menor, 2 accidentes mortales de pilotos de la Patrulla Águila y 1 accidente mortal de un profesor y su alumna en vuelo en este año 2020. No dan un paso atrás, la moral la mantienen alta y siguen su adiestramiento con eficacia y alto sentido del deber.
Este año 2020 su actuación el 12-O tenía una especial importancia.

La pandemia hacía que el acto fuese mínimo, poco visible, poco participativo y muchos miraban al cielo para ver eso: Nuestros pilotos dibujando en el cielo la misma Bandera de España que sus compañeros de armas izaban en tierra, y todos en presencia del Rey que nos une.

¿Por qué no decirlo? Muchos españoles sentíamos el momento, por la sucia política de enfrentamiento y de daño al corazón de España, como el de más necesidad para sacar a ondear la bandera. Era la Fiesta Nacional de España. Aunque los signos externo e internos parezcan más bien el funeral de su historia. Por eso queríamos ver nuestra Bandera en el cielo y que todos mirasen sus colores rojo y amarillo. Era el día.
El corazón de nuestros pilotos de guerra, aún sigue triste, pero aguerrido, con ganas de lucha y solventar este contratiempo fallido. Se repondrán y volverán al cielo a decir: ¡Aquí está! ¡Nuestra Bandera de España!

Al despegar de San Javier hacia Madrid y probar humos, algunos seguidores (spotters) vieron volverse a la Base varios aviones por mal funcionamiento de este sistema, y seguidamente despegar otros aviones reserva que si les funcionaron bien los humos.
En el sobrevuelo del 12 de octubre, se observó en la televisión que los tres aviones centrales lanzaron humos amarillos, pero el componente químico salió esta vez muy diluido y sin apenas contraste con el fondo de cielo muy luminoso.
El avión extremo inicio bien su humo con color rojo, pero al poco de iniciar debió fallar el suministro de dicho componente  quedando solo la base de humo blanco.
Estos fallos ocurren a veces, pero no tan inoportunamente.

Habrá análisis del mismo, se pondrá remedio con el mimo y atención extra que estos veteranos aviones requieren, se volverá al cielo con la bandera.

Era el día, pero otros habrá. Cada vez son más necesarios  gestos que muestren y eleven  los símbolos de nuestra Nación a todos los españoles. Estamos muy faltos de símbolos. Están muy atacados nuestros símbolos, y con ello nuestro progreso y futuro.

No podemos permitirnos ni un movimiento mal hecho.

Ánimo y adelante, valientes pilotos y mecánicos de la Patrulla Águila, alas gloriosas de España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 octubre 2020

 

DÍA DE LA FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Todos los años, llegada esta fecha, surge el interrogante sobre su finalidad y sentido ya que nadie se preocupa de explicar y fomentar el espíritu que encierra esta celebración. ¿Qué celebramos? ¿Por qué el 12 de octubre es el Día de la Fiesta Nacional? ¿Qué significado tiene esta fecha para España y los españoles? ¿Por qué hay un desfile militar? ¿Es el Día de las Fuerzas Armadas?

En 1978 se estableció el día de las Fuerzas Armadas, coincidente con la festividad de San Fernando, celebrándose cada año con especial énfasis en una Capitanía General. El año 1987 se extendió la celebración simultáneamente a todo el territorio nacional, quedando configurado el día de las Fuerzas Armadas como una jornada de encuentro y comunicación entre los ciudadanos civiles y militares.

Al aprobar las Cortes Generales en 1987 una ley que establecía el 12 de octubre “Día de la Fiesta Nacional”, se decretó en1997 que se trasladasen a este día los actos más significativos que se venían desarrollando anualmente el Día de las Fuerzas Armadas (sin suprimirlo), al considerar que tal medida contribuiría notablemente a realzar la conmemoración de la Fiesta Nacional y a la plena integración de todos los elementos históricos y culturales que conforman la Nación española. Esa es la razón por la que se celebra un desfile militar el 12 de octubre, que nada tiene que ver con el día de las Fuerzas Armadas.

A lo largo de la historia de España, la Fiesta Nacional del 12 de octubre se ha conmemorado con distintos nombres: “Fiesta Nacional” en 1892, “Fiesta de la Raza” en 1918, “Día de la Hispanidad” en 1958 y “Día de la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad” en 1981 y, por fin, “Día de la Fiesta Nacional” en 1987.

La ley actual dice:

“La conmemoración de la Fiesta Nacional, práctica común en el mundo actual, tiene como finalidad recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos.

Sin menoscabo de la indiscutible complejidad que implica el pasado de una nación tan diversa como la española, ha de procurarse que el hecho histórico que se celebre represente uno de los momentos más relevantes para la convivencia política, el acervo cultural y la afirmación misma de la identidad estatal y la singularidad nacional de ese pueblo”.

La simple lectura del texto legal es suficiente para sonrojar a todos los que irresponsablemente nos han llevado al lugar de incertidumbre en el que nos encontramos. Algo que resulta práctica común en cualquier nación aquí, entre la confusión conceptual y la meliflua actitud de los responsables de cumplir y hacer cumplir la ley, nos encontramos ante la España de la incertidumbre. No tenemos la certidumbre de estar en un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular al ponerse en duda la misma Nación española y por tanto, la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes.

12 de octubre 2020. Celebramos el día de la Fiesta Nacional. ¡Quién lo diría! La participación queda reducida a la Corona y a las Fuerzas Armadas. Pura anécdota. Que si confinamiento, que si no. Recorte a las libertades: «…una injerencia de los poderes públicos en los derechos fundamentales de los ciudadanos sin habilitación legal». Eso ha dicho la Justicia sobre las medidas de un Gobierno que camina a la deriva.

Día de la Fiesta Nacional de España. Ninguna Institución del Estado, al margen de la Corona, cooperan en realzar esta fecha. Nada, ni declaraciones institucionales, conferencias, jornadas de recíproco conocimiento. De España como Nación, nada. Para todo ello da igual la pandemia o no. Para hablar de España no hace falta mascarilla ni limitaciones a las libertades. Como no se limita hablar contra España y su unidad.

¿Dónde están los políticos, profesores y colegios, universidades, embajadas, autonomías, medios de comunicación, Reales Academias, el Instituto Cervantes o la Marca España ¿Cómo celebran esta festividad? ¿Fiesta Nacional? Mucho queda por hacer; todo queda por hacer.

Recoges lo que siembras. Si siembras vientos recoges tempestades. Tenemos lo que nos merecemos aunque España y los españoles no se merezcan lo que tienen. ¿O sí?

Una nación “discutida y discutible” (con uno), centraba su fiesta nacional en “el coñazo del desfile” (con el otro), mientras los soldados se quedan sin su “A España servir hasta morir” por capricho de un mal ministro de Defensa. Lucha entre presidentes autonómicos para ver quién hace más sonora su renuncia a este día de la Fiesta Nacional de España. El Parlamento y el Senado, cerrados. La soberanía nacional desperdigada. Crisis de unidad y sentimientos. Profunda crisis de valores alrededor del día de la Fiesta Nacional de España. El valor de España tasado en marca comercial. Una tarea académica, política y de carácter inclusivo. Planteamientos exclusivamente económicos. De España como Nación, nada, mientras la soberbia o la inconsciencia de un pequeño grupo de hombres, se atreven, por sí y ante sí, a romper la unidad de España.

Sobra el Ministerio de Defensa, sobran los soldados, sobra el desfile militar, sobra la defensa. ¿Y la Fiesta Nacional?

El 12 de octubre, serán las Fuerzas Armadas la única institución que, junto a la Corona, celebren el día de la Nación española. Poquito, pero al menos lo celebrarán. ¿Sobramos?

La gran mayoría sentimos y amamos a España con enorme fuerza y valentía. No debemos dejarnos dominar por el pesimismo sino por la esperanza que da la fuerza que tenemos, desde la unidad. Es la conmemoración del día en que España como Nación surgía en el mundo; y así seguirá siendo pese a quien pese.

Fiesta Nacional de España, Día de la Virgen del Pilar Patrona de la Hispanidad.

Nuestra identidad, nuestro futuro, está en la unidad, en nuestra fuerza como pueblo, como españoles. Gritemos sin miedo ¡Viva España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 octubre 2020. Día de la Fiesta Nacional de España

 

Himno Nacional   http://youtu.be/pkeSGGZ6LP0

Las Corsarias         http://youtu.be/k7JdPIStVDw

OTAN. OCASIÓN PERDIDA. LA MINISTRA DE DEFENSA ESTÁ A OTRAS COSAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Acaba de ser elegido el nuevo Chairman del Comité Militar de la Alianza Atlántica para los próximos años, el Almirante Rob Bauer de la Armada holandesa. ¿A nadie le interesa? Busquen las noticias. Creo que ni en las páginas web de Defensa, EMAD, o de los ejércitos lo encontrarán.

Aquí la ministra trata de vender unos ejércitos ficticios, que deben irse adaptando a los nuevos modos y maneras gubernamentales que fijan prioridades a nuestros soldados como el rastreo y los incendios o nevadas. Con la que está cayendo no es de extrañar.

El cargo de presidente del Comité Militar de la OTAN pueden imaginarse ustedes la importancia internacional que tiene y el prestigio que supondría para España que lo ostentase un oficial general español. Es la máxima autoridad militar de la OTAN y principal asesor del Secretario General. Se nombra para tres años y es elegido por los Jefes de Estado Mayor de la Defensa de las naciones miembros.

Nunca un español ha ocupado ese puesto, aunque parezca extraño, pero la errática política militar española y algunas retiradas a destiempo y dejando en comprometida situación a nuestros aliados, son detalles que no pasan desapercibidos cuando lo que está en juego es la Defensa, algo que no admite componendas políticas. Lo intentó, <<estaba hecho>> decían, el general Félix Sanz Roldán con Zapatero. Había, insistían, muchas posibilidades, casi todas, tantas que no pasó ni la primera votación. Fue en el año 2007 y estaban muy reciente cosas como la retirada de Irak, de difícil olvido. Aquí no se andan con bromas ni abandonos.

Se acabó. No ha habido nuevo intento.

María Dolores de Cospedal, ministra de Defensa, se ocupó del tema y estaba previsto que el General Fernando Alejandre, nuestro Jefe de Estado Mayor de la Defensa, fuese el primer español en ocupar tan trascendente puesto. El prestigio del general Alejandre hacía que la elección estuviese fuera de duda y entre los CHOD,s (Jefes de Defensa) se tenía muy claro que el general español ocuparía ese puesto. Tan es así que puedo decirles que el día de la elección flotaba en el ambiente el recuerdo al general Alejandre y la extrañeza por no haber sido candidato; claro que saben más y mejor que nosotros lo que aquí se defiende.

El recuerdo más patente ha sido el del Almirante Rob Bauer, el elegido, y lo sé sin que nadie me lo diga.

Otra oportunidad perdida de la que nadie se hará eco. Tampoco esos que picotean en lo militar para comer maíz o trigo, eso sí siempre para buscar el lado negativo. ¿No lo tiene esta noticia? ¿No tiene unos responsables de este ministerio de Defensa perdido en labores que nos llevan al último lugar internacional en lo militar? No dirán un palabra.

En nuestro ministerio de Defensa: por sus acciones y presupuestos los conoceréis.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte  es una alianza donde se habla de Defensa y también de ataque, y se forman y reúnen para estar prontos para entrar en combate por encima de cualquier otra cosa. Que esa es la milicia y no otra cosa.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2020

LA ALARMA: PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

He conocido la noticia del <<Estado de Alarma Comunitario>> (¡Que paradoja!) en un transporte público. He observado a la gente muy pendiente del tema a través de sus móviles. Una mujer le decía a otra: ¿Si lo de Franco era una dictadura esto qué es? Han debido ver mi cara de sorpresa y he tenido que sonreír.

El momento elegido para este gesto de soberbia ha sido el más propicio: en Barcelona, junto al Rey, en el silencio sepulcral de una Corona a la que quieren embaucar en este peligroso proceso iniciático. No sé si me explico. Por sus obras los conoceréis; claro que hay mucho mirar y no ver; oír y no escuchar. Qué más da que sean galgos o podencos. Habrá que repetirlo: estamos sumergidos en un proceso iniciático.

No puede hablar de proteger a los madrileños, a los españoles, quien arrastra en su gobernanza más de 50.000 muertos con la gestión de un Comité de expertos, inexistente, o de dos, uno que se mete el dedo en la nariz y se convierte en estrella televisiva, mientras se ríe de nosotros, y otro que es un proyecto electoral, además de nada. Los del 8M no están en condiciones de seguir tomando medidas a base de repartir ponzoña cada vez que abren la boca o firman una disposición.

Recurren a un acto de fuerza. A la represalia. Así es su gobernanza.

Sigo a Pascal cuando dice <<La justicia sin la fuerza es impotente, la fuerza sin la justicia es tiránica>>. La alarma decretada por Sánchez es un acto de fuerza tiránico. Van a por todas. Desde el Gobierno desafían al Judicial y al soberano pueblo de Madrid representado en su presidenta. Un desprecio a sus dirigentes y por tanto a los madrileños. Si este acto de imposición fuera consecuente y motivado, la presidenta de la Comunidad debería cesar, porque la están acusando de poner en peligro la vida de los madrileños sin hacer nada para evitarlo. Es inaceptable e inconcebible. Muy discutible en justicia que un presidente tome una medida como esta porque quien debe tomarla, si no lo hiciese pondría en riesgo la vida de sus gobernados. Grave acusación contra la señora Ayuso. ¿Se defenderá? Porque ello es defender a todos los madrileños.

La situación es tal que el problema general no es el enfrentamiento entre partidos políticos, algo normal y democrático, sino que tiene un solo nombre y apellidos: Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Él solo contra España. Él es el problema y mientras esté donde está, España se dividirá en facciones.

La están acusando de algo muy grave señora presidenta de la Comunidad de Madrid.

Elecciones Presidenta, elecciones ya, y demuestre el valor del valor. Si pierde no pasa nada; siempre habrá ganado en defensa de Madrid contra el invasor. Como el 2 de mayo.

No perderá. La debilidad les lleva a sucumbir. ¡Ojo!, esté atenta, en todas las direcciones; muchas veces el enemigo está dentro y aquí nadie juega limpio.

Ha sonado la alarma: Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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10 octubre 2020

TRUMP Y LA ALTERNATIVA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

¿Alguien en el mundo tiene mayor protección? Nadie. A pesar de las barreras el misil traspasó las defensas americanas e impactó en el lugar más seguro del mundo. ¿El corazón de América?

Nadie está libre de los peores políticos que ha tenido la historia de la civilización. Nunca. España encabeza la lista. Es por ello que el virus, bautizado con ese nombre intraducible, manda sobre todos nosotros.

La ciencia, en desbocada carrera, ha quedado en una situación un tanto desairada. Ellos, científicos, hablan, pero achacan los problemas a la falta de dinero para la investigación. Quizá no vaya por ahí la solución, sino que surjan, de nuevo, el inaceptable Edward Jenner o lo casual de Fleming, imaginación, paciencia y humildad. Primer paso. Los líderes mundiales deberían ser el principal, pero son el que retrocede del minué. Es un momento en el que el liderazgo moral también está ausente, nada mejor para que se cuelen los falsos predicadores.

Hay muchos, no solo estadounidenses, que están encantados con Trump, pero es que no hay donde elegir. Eso es muy grave. La clave de todo está en la capacidad y el poder de elección. De eso carecemos. De alternativa. ¿Capacidad? Cada uno dirá. Sin capacidad; sin alternativa, la elección se traduce en dictadura. También ahora se traduce por inseguridad. Te arrastran los relatos. Por eso —nadie se fija— hay un número cada vez mayor de no votantes. Ofrecen incumplimientos y jamás resuelven.

No hay lugar seguro en el mundo cuando no hay elección libre y sin condicionamientos.

Se cuela —virus con inseguridad— hasta en los gregorianos de las clausuras, en las monásticas celdas; y en la Capilla Sixtina se le caen las vestiduras a Santa Catalina y a San Blas, suprimido el imbraghettamento porque <<Hermanos Todos>> (Fratelli Tutti), todo es de todos y nada hay que esconder o guardar. Convertido el mundo en un inmenso campamento de felicidad donde nadie es más que nadie y trece se sientan en la misma mesa. Siempre habrá quien lleve la bolsa con los denarios.

¿Para qué las leyes y las normas?: <<Antaño sufrimos a causa de nuestros vicios; hoy sufrimos a causa de nuestras leyes>> (Tácito: Anales, III,25). Mejor así; sin ley; repartamos miseria, mentira, echemos a suertes la túnica, tu casa y la mía. Tú ministro de Educación y yo de Descanso.

Creo que recuerdan que tenemos elecciones en los Estados Unidos y que lo que allí ocurra repercute aquí; de lo contrario no estoy seguro.

Las encuestas de poco sirven. Los resultados tampoco, pero generarán una enorme incertidumbre. Gane quien gane, no se librará del misil.

Por un lado están, con gran fuerza, los que aprietan el botón de las ideologías y explotan el victimismo. Al otro lado los mayores inútiles que hasta ahora han regido el mundo. En definitiva malvados contra incapaces.

La incertidumbre es, por ahora, el futuro que nos espera. Tanto en la prosperidad, en la adversidad, en la salud y en la enfermedad.

<<Anhelamos la verdad y no hallamos en nosotros más que incertidumbre>> (Pascal: Pensamientos, L401/B437. Estudio preliminar, edición, traducción y notas de Gabriel Albiac).

No hay alternativa. Demos un repaso a la lista:

Trump, Putin, Xi Jinping, Papa Francisco, Kim Jong-Un, Boris Jonhson, Ram Nath Kovind, Macrom, Merkel, Bolsonaro, António Guterres, Tedros Adhanon  Ghebreyesus… Maduro… Pedro Sánchez.

¿Quién ganará? Usted no.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

9 octubre 2020

Blog: generaldavila.com

NO PIENSE. OTROS LO HACEN POR USTED. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No a través de ningún partido político. Si alguno se apunta que se ponga a la cola, nunca en cabeza.

No se trata de hablar en las urnas. El resultado es patente.

En España hubo una Guerra Civil que finalizó hace 81 años. Siguió un Régimen autoritario que terminó hace 45 años. Hubo una Transición que creímos ejemplar y definitiva. Ahora unos personajes confusos, impenetrables, con la maldad como bandera, José Luis Rodríguez Zapatero (+) y Pedro Sánchez (+), resucitan el hacha de guerra, llevándonos de nuevo al enfrentamiento civil, sembrando el odio y la revancha.

Ley de Memoria Democrática llaman a la ley del enfrentamiento que lleva la semilla del odio en su interior.

Cuando deberíamos estar unidos frente al dolor por los muertos, preocupación por la pandemia y sus consecuencias, nos encontramos con el señuelo de la guerra.

Hablo de la próxima, muy próxima, aprobación de la Ley de Memoria Democrática (continuación de la ya conocida como Ley de Memoria Histórica) que es un ataque flagrante a la libertad. Si aceptamos este recorte de libertades preparémonos para la esclavitud política.

Libertad de pensamiento, de expresión, de prensa, de información, de imprenta, de culto, de sentimiento, de reunión, de ideología, de asociación, de movimientos, de recuerdo, de estado de ánimo, de cátedra, de conciencia, de enseñanza, de espíritu. Libertad que se va con la flagrante dictadura actual que encadena con eslabones separatistas, terroristas y guerracivilistas.

¿Qué hacer?

Tengo la seguridad de que hay millones de personas que tienen algo que decir y están en contra de que se siga hurgando en esta profunda herida, que quieren olvidar, no avivar viejas rencillas, y otros muchos que miran con interrogante estupor un enfrentamiento que no pueden entender.

Los menos (¿o los más?), han tragado el anzuelo de un relato bien construido porque el fabricador conoce las premisas para su éxito: simplicidad de argumentos, apatía de los que lo reciben, mayoría parlamentaria extremista en sus planteamientos y tibieza del enemigo político, que calla y asume con su conocido complejo y comodidad; y sobre todo mentir con la grasa del victimismo que es el arte de la credibilidad.

¿Qué hacer? Estructurar la indignación bajo un partido político no es la solución. La sociedad civil debe tener más poder que los repartos o cuotas políticos, no siempre representantes de la soberanía popular.

¿Qué hacer? Unirnos contra la barbaridad de ley que proponen. No es el huevo sino el fuero.

¿Cómo? ¿Quién nos une? ¿Para qué?

España tiene los mejores juristas, magistrados, jueces, abogados, diplomáticos, catedráticos, profesores, filósofos, escritores, periodistas… que son capaces de aunar voluntades, no en una manifestación que se disuelve y ahí queda, poco más, sino más allá. Eso buscamos, a esos buscamos, a los que nos puedan unir sin matices políticos. Es necesaria una acción más contundente, algo que tenga consecuencias jurídicas o políticas -sobre todo públicas-, imponer un relato ganador y creíble, una acción metódica, diaria, constante práctica. Los medios están en manos del poder económico-político y ninguno encabezará una acción conjunta contra este ataque a la libertad. Quedan muy pocos con las manos libres y limpias. A los pocos que quedan habrá que llamar.

Si repasamos el número de Asociaciones, Fundaciones, y sucedáneos, que defienden lo mismo, encontramos que hay cientos, pero todas desperdigadas, cada uno a lo suyo, en algunos casos hasta enfrentados; siendo y pensando lo mismo. ¿Es que no es posible unirse en aras del mismo fin?

Que España hable y lo haga a través de la Sociedad Civil, con mayúsculas.

Tenemos ahora la oportunidad de hacerlo, de intentarlo al menos, alrededor de una idea: la libertad.

No dejar que nos impongan una ley arbitraria que recorta al pensador, al escritor, al opinador, al historiador, al ciudadano. Que nos enfrenta y miente. La mentira y el odio es lo que trae escondida esta ley, un arma peligrosa y con espoleta a tiempos.

Unirnos cada día, escribiendo, editando, reuniéndonos, opinando, conferenciando, manifestándonos, argumentando. Relatando.

Es el momento de esgrimir el NO. No al chantaje emocional que nos ha llevado al control legal que nos quieren imponer. NO.

¿Para qué tenemos un Tribunal Supremo y un Constitucional? ¿No hay delito en este proyecto de ley? Parece que lo que propone un Gobierno y apoya una mayoría ya es ley; y se equivocan. Los que deben resaltar esa equivocación se tiran al suelo en el Congreso. Esta es la situación.

Este es un humilde blog que lleva algunos años luchando por España y sus Fuerzas Armadas. No tenemos fuerza ni llegamos allí donde nos gustaría. Fabricamos ideas y luchamos por ellas. La primera de ella es España en libertad. Llevo ya demasiado tiempo, demasiado, que después de terminar de escribir me pregunto: ¿Para qué?, ¿y qué?: nada. Nada.

¿Quién da el primer paso?

Me pido turno para velar la primera llama de la indignación serena.

Les pido solo opinión y les pregunto: ¿Qué hacer?

Está en peligro la Libertad. Nos imponen el pensamiento único.

No piensen; otros lo hacen por usted. Comprendo que les guste, a algunos. Es más cómodo no tener que pensar.

No le echen la culpa a Sánchez ni a Catedrales. La culpa es de cada uno de nosotros. ¿Qué no quieres taza? Taza y media. Eso funciona aquí.

No seamos gilipollas. Luego ya… Decía Mingote. Exactamente eso.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

22 septiembre 2020

Blog: generaldavila.com

TODO POR LA PATRIA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todo por la Patria. ¿Recuerdan el lema? Todavía puede verse en algún acuartelamiento de las Fuerzas Armadas o Casa Cuartel de la Guardia Civil. No sé cuánto durará, ya ha habido intentos desde dentro para retirarlo. Para un militar el concepto de patria no es complicado. Incluso al margen del sentimiento, que es profundo, legalmente no hay mucho que opinar y sí mucho que cumplir. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Está claro. No hay para un soldado más patria que España, como no hay para la Constitución española otra patria que no sea la Nación española.

Como decíamos, legalmente hay poco que hablar; la Constitución, la ley orgánica de la Defensa Nacional, la de carrera militar, la ley orgánica de derechos y deberes junto a las Reales Ordenanzas son tan claras como contundentes en la misión asignada a las Fuerzas Armadas. “Garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional… Su disposición permanente para defender España… Guardar y hacer guardar la Constitución… Cumplimiento de los preceptos contenidos en la misma”. No lo han escrito los militares y lo aprobaron los españoles. No caben opiniones ni interpretaciones, ni tampoco alarmismos fuera de lugar que sólo pretenden desviar la  atención y ocultar las malas intenciones con la tinta de la insidia. Aquí nadie actúa con su individual criterio sino con el estricto cumplimiento de la ley. Se mueven los soldados en una ejemplar neutralidad política y pública. Mientras otros viven anclados a un pasado de rencores, ellos han realizado un ejemplar trabajo por España y la democracia. Dentro y fuera, con su trabajo silencioso e incluso con su vida, y no es justo que nadie ponga en duda su neutralidad, disciplina, honradez, sacrificio y amor a la patria, es decir a España. El cumplimiento estricto de la ley no significa que no haya preocupación entre los militares. La hay, pero no es otra que la que tienen millones de españoles que no quieren que se rompan siglos de historia, de sentimientos y trabajo en común que han logrado una gran Nación, la española. Parece intencionado aprovechar los momentos de crisis de valores y debilidad económica para crear tensión interna y debilitar nuestras fuerzas.

Sí, “Todo por la Patria”, la común e indivisible de todos los españoles y no “todo por la tapia” como pretenden los caprichos de unos y permite la dejadez de otros. La ley es igual para todos y está para cumplirla y hacerla cumplir. La ley y la igualdad, la justicia es el fundamento primero de la cohesión nacional. Para un soldado está claro el concepto de patria, España, desde el sentimiento y desde la ley.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 octubre 2020

LA UNIDAD DE ESPAÑA Y LAS FUERZAS ARMADAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿Existe actualmente un serio problema con la unidad de España y su integridad territorial? La respuesta no es para andar con paños calientes ni para hacer un ejercicio de hipocresía diplomática. Decir que la unidad de España actualmente está amenazada es tan evidente como leer a diario las portadas de cualquier medio de información. También lo es decir que ir contra esa unidad es ir contra la Constitución, o sea que es ilegal. Respecto a la defensa de la unidad de España también está claro, para el que quiera hacerse eco de ello, que es una obligación asignada a las Fuerzas Armadas, también por la Constitución, por mucho que eso irrite, casi exclusivamente, a los que atentan contra esa unidad. Los mismos que consideran una constante amenaza a las libertades la existencia del artículo 8 en la Constitución, cuando la única y preocupante amenaza contra la unidad de España son los que atentan contra ella. Quieren hacernos ver que España es una democracia vigilada en una interpretación mezquina y ofensiva para las Fuerzas Armadas. No, el artículo 8 no se hizo para espadones y su redacción nunca fue circunstancial ni motivada por amenazas del momento. Las Fuerzas Armadas cumplen las misiones que le encomienda el artículo 8, bajo la dirección del Gobierno. Su actuación el 23F del año 1981, bajo el mando supremo del Rey, y con un Gobierno secuestrado, además de ser decisiva, fue un ejemplo de ello y de su necesidad para restablecer, de forma inequívoca, el orden constitucional.

Los espadones hoy en España no llevan uniforme externo, sino que lo llevan en su ideología, y sus armas son el engaño y la emboscada dialéctica, asaltadores de conciencia que disparan con munición victimista y engañosa. Son los espadones del siglo XXI. Las palabras lanzadas como un misil pueden doler y ser tan dañinas como las balas y los cañones. Las amenazas son su discurso y la mentira sus cañones.

Muy bien está el artículo 8 de la Constitución que no fue algo circunstancial. El orden jurídico-político que es el Estado, institucionaliza la fuerza para defenderse y asegurar su soberanía, independencia y su integridad territorial. Es sin duda la última ratio del Estado.

Nadie con sentido común y de Estado duda que corresponde al Gobierno, previa autorización del Congreso de los Diputados, dirigir la política militar y la defensa según el art. 97 de la Constitución. Esto es, las Fuerzas Armadas cumplen las misiones que le encomienda el art. 8, incluida la de garantes de la Constitución, bajo la dirección del Gobierno.

No caben opiniones ni interpretaciones, ni tampoco alarmismos fuera de lugar. En las Fuerzas Armadas no se actúa con un individual criterio sino con el estricto cumplimiento de su misión. Su actuación es ejemplar y digna de ser copiada por otros, aquellos que ponen sus propios intereses o los de su partido por delante de España y de los españoles, por ejemplo. Algo de disciplina, honradez, sacrificio y amor a la Patria, España, son ingredientes muy necesarios cuando se asume una función pública. No todos lo hacen sino que amenazan con uno de los más graves incumplimientos constitucionales, la unidad de España y su integridad territorial.

Artículos hay de sobra en la ley de leyes para acabar con tanta insidia y hay que hacerlo porque lo que se está sembrando acabará dando una mala cosecha que recogerán generaciones venideras.

Parecían tiempos lejanos, aquellos en los que aradas las tierras, mochas las torres de soberbia, aquellos dos Reyes, los Católicos, El Rey y la Reina, vieron el horizonte de oportunidades de unas tierras tan duras como bellas. Y lo adivinaron en la unidad de reinos diferentes curtidos en las vertientes de distintos mares, en la unidad de España.

Aunque para ello tuvieran que mochar aquellas torres que se alzaban de soberbia y subyugaban al pueblo con sus engaños. Aunque tuvieran que crear y organizar un ejército con todas las fuerzas reales, señoriales o municipales y así acabar con las mesnadas señoriales y convertirlo en la República mejor y más política del mundo, el Ejército español.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 octubre 2020

SITUACIÓN DE EXTREMA GRAVEDAD Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Fueron las palabras del Rey el día 3 de octubre de 2017.

Poco hay que explicar. Únicamente recordar al paso de tres años. ¿Qué ha cambiado? Nada. Todo ha empeorado y ahora es la Corona directamente atacada, es decir la unidad de España.

A la gravísima situación se suma un Gobierno que llegó y se mantiene gracias a los atacantes de vanguardia, donde se junta lo peor de cada casa ofreciendo una imagen dantesca y, lo peor, de una ineficacia tal que está en riesgo nuestro futuro individual y colectivo, como personas libres y como nación independiente, soberana y unida. A ello se ha sumado este Gobierno que acoge en sus filas, nada menos que en su vicepresidencia y ministerios, a personajes que atacan directamente la forma del Estado que nos hemos dado los españoles en una Constitución aprobada por una mayoría aplastante (el 88´54% votó sí). Está en peligro todo lo que recoge la Constitución: La soberanía e independencia de España, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Es decir: En España todo está en peligro.

Mecanismos hay para evitarlo; también para azuzar el fuego, que es lo que desde el Gobierno parecen haber elegido. Si desde el mismísimo Gobierno, su vicepresidente y ministros, abogan por la República con ataques diarios a la Corona, con ostentosa falta de decoro a lo que representa, sin aceptar las reglas del juego democrático, al menos el respeto no solo al Rey sino a lo votado por el 88´54% de los españoles es que el enemigo está dentro. Todo es posible, pero lo que exige el juramento o promesa a los que están en el ejecutivo es cumplir y hacer cumplir la Constitución. Si no les gusta ya saben el camino: dejen el Gobierno y hagan campaña por sus ideas, pero no desde dentro del Gobierno.

Está en grave riesgo la integridad territorial. Y, decía el Rey, que son momentos muy difíciles que superaremos. Ahí está la duda. Los hechos después de tres años demuestran lo contrario.

Las palabras del Rey fueron y son la única esperanza que nos acompaña. No las olvidemos y os pedimos, Majestad, que de vez en cuando nos vuelva a hablar para recuperar la fe en nuestras Instituciones. En el único horizonte de salvación posible. Al menos para vivir con una esperanza.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

PALABRAS DEL REY 3 OCTUBRE 2017

<<Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña.

Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno.

Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando ─desgraciadamente─ a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada.

Esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los españoles, particularmente a los catalanes.

A los ciudadanos de Cataluña –a todos− quiero reiterarles que desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.

Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña.

Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España>>.

2 octubre 2020

Blog: generaldavila.com

A CULO PAJARERO ¿QUIÉN ES EL GALLO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

He contado alguna vez lo sucedido a uno de mis bisabuelos, sevillano, inteligente y buen narrador de historias. Esta era una de sus favoritas a la que ponía un acento especial.

Iba de Madrid a Sevilla y en Despeñaperros hizo el alto técnico en un hotelito, cuya situación he localizado, convertido ahora en un merendero o algo así.

Antes de entrar al comedor y con la elegancia que le distinguía preguntó a la recepcionista del hotel por los aseos. Esta, a la vez que le señalaba una rústica puerta de madera, le entregó una cañita de aproximadamente un metro de longitud. Mi bisabuelo, aunque algo sorprendido por el ofrecimiento, prefirió no hacer preguntas y aceptarla con la misma naturalidad que a él se la habían ofrecido. Fue al abrir aquel portalón cuando rápidamente se percató del porqué del utensilio. El supuesto aseo de caballeros era un gallinero donde multitud de gallinas picoteaban alrededor de un fornido y arrogante gallo. Ponerse de cuclillas a calzón caído en aquel lugar expuesto a los ataques de las hambrientas gallinas, incluso someterse a la chulería del gallo del corral, requería, sin la menor duda, el uso de aquel utensilio para mantener a raya a cualquier gallina que osase acercarse por la peligrosa retaguardia que quedaba a culo pajarero. Mi bisabuelo, al ver el panorama se desinfló y para hacer algo de tiempo se entretuvo unos minutos sacudiéndole unos cañazos al chulo del gallo.

Se abría la puerta del Parlamento para la sesión de control al Gobierno. Al entrar todos recibían de un ujier correctamente uniformado una caña de un metro aproximadamente; en algunos antiguos lugares llamada el estupidómetro porque medía en centímetros el grado de estupidez del usuario. A algún diputado han tenido que explicarles su mecanismo combinado y otros muchos la llevaban de casa, pero muy larga, demasiado, tanto como la nariz de Pinocho. Evito dar nombres.

La sesión de control se ha convertido en un penoso ataque a España en la figura de su símbolo y exponente más fuerte: la Corona.

En estos momentos comprendemos al Rey y debemos estar cerca de su segura firmeza que convertirá en realidad integradora para el futuro y en cada día más ganas de luchar por España.

Recuerdo las palabras de Don Juan Carlos en Covadonga cuando le imponía a su hijo, hoy Rey de España, la Cruz de la Victoria como Príncipe de Asturias:

<<Esa cruz significa también tu cruz. Tu cruz de Rey. La que debes llevar con honra y nobleza, como exige la Corona. Ni un minuto de descanso, ni el temblor de un desfallecimiento, ni una duda en el servicio a los españoles y a sus destinos. En esa obra bien hecha y en esa voluntad de superación, yo quiero que tú, Príncipe de Asturias, te sientas entrañablemente crucificado>>.

No va a ser fácil doblegar a los españoles por mucho que este temporal presidente y los actores que hoy han querido convertir el Parlamento en un gallinero se empeñen. A cañazo limpio se han insultado, amenazado, y descubierto sus vergüenzas, a culo pajarero, un triste espectáculo digno de la ironía de Berlanga: Todos a la cárcel.

Me repito; sí. Ya lo he contado. Pero tiene propósito. Escribe Ángel González en sus Glosas a Heráclito:

Nada es lo mismo.

Nada permanece.

Menos la historia y la morcilla de mi tierra:

se hacen las dos con sangre, se repiten.

Y el gallo del corral negó lo evidente tantas veces como fuese necesario para no ser descubierta su traición. Aunque tenía el estupidómetro de mayor tamaño y quedaba a culo pajarero con las vergüenzas al aire.

En la sesión de control.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

1 octubre 2020

 

 

 

ARDE CATALUÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Torra inhabilitado.

Podemos imputado.

Alguien es un delincuente y otros van camino.

Se nota, se siente y hasta se puede.

Tengo varios amigos contagiados. La COVID-19. Se han pagado de su bolsillo la PCR ya que son asintomáticos. Los más peligrosos. A urgencias no van a ir teniendo síntomas mínimos. Te mandan para casa y que en 14 días no te muevas.

—Usted a casa y ya le llamaremos.

Han llamado a Sanidad, ese teléfono que han puesto de guardia. ¿Lo cogerá Simón o Illa?

—Quédese en casa. Si se encuentra bien no hace falta que tome nada. Sí, un paracetamol si le duele algo.

—¿Pero tengo el virus?

Uno de ellos convive infectado con su mujer y los niños. Todos contagiados menos los chavales. Catorce días esperando una llamada o a un rastreador; con la merienda preparada. Nadie.¡

—Mi amigo ha hecho de rastreador avisando a todos sus últimos contactos.

—Le preguntan. ¿Y yo qué hago?

—Tú sabrás.

Después de 14 días.

—¿El alta?

Llamada, —otra vez a Sanidad (?) después de 14 días— y le han dicho que se vayan a la calle y que pase a por un volante de alta. ¿Pruebas? No hacen falta.

—¿Me vuelvo a pagar la PCR?

—Haga lo que quiera, pero no es necesario.

La burocracia domina la situación y el virus está encantado saltándose todos los controles, con lo que alguien hace caja y otros atacan las libertades.

Todo se basa en la policía y la amenaza.

—¡Que le multo!

¿Cuántos asintomáticos no dicen nada? ¿Cuántos no saben nada? ¿Cuántos se pierden entre la burocracia? ¿Cuántos pierden su puesto de trabajo y su dinero?

Esto ocurre en Madrid, en La Coruña y en provincias. Hasta en Moncloa.

—Sí, pero nosotros a lo nuestro. Lo que nos interesa es Madrid. Cataluña no la toquéis; ni Navarra; ¿Cómo anda Galicia? Vendría bien darle un palo.

—¿Habéis amenazado lo suficiente en Madrid? Hay que buscar un titular. ¿Qué os parece: No pasarán?

—¿« Ils ne passeront pas ! »?

—No hombre; me refiero al de la Pasionaria. ¡Ah! ¿Qué eso es lo que va diciendo la Ayuso? Preparad otra reunión. Esta vez en serio, no vaya a ser que se nos adelante con las elecciones.

—Presidente ¡La moción!

—No nos moverán. Eso es cosa entre las derechas. Conmigo no va. Entre ellos van a quedar como eso de la aurora.

—¿Sabéis quien sustituirá a Torra? ¿Elecciones? ¡Uf! Nos pilla mal con Iceta. Tratadme bien a los catalanes. Prometedles todo; y todo es todo.

—Oye Iván, llama a Lesmes y dile que si lo de Podemos va en serio. ¡Pues llama a Lola y que se imponga! Es que aquí todo lo tengo que hacer yo.

—No olvidéis la Zarzuela. ¿Todo tranquilo? Mejor así. Se acerca el 3 de octubre y nos van a restregar el discursito de nuevo. A ver si encontráis algo para amortizarlo. ¿De Abu Dabi no sabéis nada? Se nos va a escapar esa pieza. La gente ya lo ha olvidado. Ma da miedo el silencio de los desiertos.

—¿Podríamos dar la sorpresa con el indulto? Sería un buen golpe.

¿O qué os parece si damos una vuelta de tuerca más a la Ley de Memoria Democrática?

Hablad con Tezanos. Puede que tenga alguna encuesta en la nevera; y si no se la inventa.

—¿Los medios están avisados: 1, 2, 3, 4, 5, 6?

Hay que rebajar el nivel de acusaciones al vice y apretar con Madrid.

—De camino que espabile Gabilondo o le jubilo.

—¡El indulto! ¡El indulto! Daos prisa o Cataluña arde.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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29 septiembre 2020

ORDEN CERRADO A LAS ÓRDENES DE SÁNCHEZ: ¡IZQUIERDA! ¡MAR! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Las falanges macedonias requerían de una disciplina y entrenamiento que permitiera ese invencible choque sin desmoronarse en sus movimientos. Cualquier formación cerrada exige orden, que deriva de la instrucción. Es el orden cerrado, todavía practicado en todos los ejércitos del mundo. Son formaciones compactas muy sólidas y fáciles de mandar una vez que todos los formados conocen las voces de mando. No hay iniciativa ni nada que pensar. Se ejecuta el movimiento al unísono y eso es todo.

Se fusiona una Caja de Ahorros, la de Madrid, luego llamada Bankia, con el Banco catalán, toma el nombre de La Caixa, que debe ser algo así como La Caja, pero en catalán. Convertido en uno de los mayores bancos del mundo, el mayor de España, ¿español?, pero con el nombre en catalán. ¿Quién hace caja? He ido inmediatamente a dar de baja mi ridícula cuentecita.

Messi se va pero no se va. Le ha llegado el aviso. Esto no es un club de fútbol. ¿Qué te has creído? Messi se queda. Nada de rupturas cuando el proceso está en marcha.

Empiezo a pensar mal en esto del covid. Empiezo a dudar y a creerme lo mínimo. No son de fiar quienes nos guían. El Pretendiente, Sánchez, va a Sol, se hace la foto, sin renunciar al machito, al salir transmite el mensaje a los suyos: <<A esta ni agua. Madrid es nuestro>>. Protagoniza la traición tras aparentar negociación. Siempre es igual.

En la Moncloa surge la alarma: los jueces van a inhabilitar a Torra. Artillería contra la Zarzuela. Aviación contra los jueces.

Nula información. Los españoles estamos en el biberón de la democracia. ¿Qué sabemos? Es lo más parecido al Área de Brodmann o al Área 51.

Todo responde a un complejo fenómeno-movimiento.

<<Cuando se hallaba el mundo a punto/de que el prodigio sucediese…>>. Se lo oí a José Hierro un día que hablaba con una Reina, solos, tras una puerta que gemía.

No es posible que la gente sueñe. Hay que acabar con la economía, echarlos de sus trabajos, arruinar a las empresas, ensalzar al Estado de ubres llenas para quien obedece.

El coronavirus ayuda, y mucho, para acabar con las libertades, ¡qué digo!, con la Libertad: esposas en las muñecas y mordaza. Han inventado eso de atontizar, que es fabricar tontos.

Los objetivos están diseñados y cuentan para su logro con la pandemia y la parálisis de voluntades:

—Independencia de Cataluña.

—Independencia del País Vasco.

—Federalismo.

—Fin de la Monarquía.

—República de corte bolivariano.

—Imposición del <<Relato>>, una historia escrita por ellos y una eficaz propaganda que quede impresa en el área de Brodmann (medios de comunicación).

Para todo ello, ya lo estamos viviendo, el comunismo socialista necesita empobrecernos, que la lucha de clases empiece por hacer desaparecer el escalón de sosiego que es la clase media; una dependencia total del estado, a pesar de que la deuda pública nos hundirá como nación; eso les da igual.

Seremos pobres, pero tendremos siempre a Sánchez, Zapatero, Ábalos, Monedero, Echenique, Iglesias, Montero, Torra, Rufián, incluso a Otegi y más.

Todo y entre todos han urdido el plan. Son herramientas del neocomunismo ensayado en España.

Una mezcla de la que nos están dando a beber, a poquitos, y que servirá de vacuna contra el pensamiento libre y la verdad objetiva.

El diagnóstico es de máxima gravedad y las causas de la enfermedad son una derecha llena de protagonismos en la que unos no encuentran su lugar y otros montan su polis.

Me voy a permitir dar un consejo a quienes creen estar en política defendiendo la unidad de España y su historia, junto a la Constitución. Tucídides, que no es nuevo en estas lides, nos servirá:

<<La fórmula más eficaz para que un Estado viva al margen de toda inquietud consiste en no tener que arrepentirse nunca de haber favorecido al adversario>>. Culpables por omisión. Mucho de lo que arrepentirse.

En España el adversario es ese que ahora gobierna con una política de imposición ideológica sobre una política de desarrollo.

Cada mañana el ciudadano español se levanta al grito de: ¡Izquierda! ¡Mar!

Y obedecen las conciencias okupadas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

28 septiembre 2020

Blog: generaldavila.com

 

 

HAN ECHADO AL REY DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En este caso ha sido a Don Felipe. De Cataluña (Expaña). No dejarte ir es peor que echarte.

Es la primera vez que no asiste el Rey al acto de entrega de despachos de los nuevos jueces. Se le invitó, confirmó su asistencia y, después, dijo no. Moncloa, los del Palacio, dicen que la ausencia es por motivos de seguridad. ¡Mira por dónde! Pues ¡A mí la Legión!, que la ministra de Defensa dice ser de la familia legionaria.

La Zarzuela calla, luego otorga: seguridad. Si una nación no es capaz de <<asegurar la seguridad>> del Jefe del Estado, ¿cómo va a ser capaz de hacerlo con sus ciudadanos?

Dimitan los responsables y entréguense los culpables.

Están ocurriendo muchas cosas en España. Esta, hasta ahora, es la más grave sin ningún género de dudas. A poquitos; y con la última cucharada te tragas el sapo.

Ceuta y Melilla fueron también vetadas en los viajes del Rey por las Comunidades. El presidente del Gobierno fue el culpable.

Entre republicanos viscerales, pelotas indiferentes, e inútiles monárquicos, anda el juego. Pero lo peor es la mala gente. La que a juicio de Diego Saavedra Fajardo su actitud imita el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje.

La culebra ya ha mordido y el veneno está haciendo sus efectos. ¿Antídoto? Son ustedes, somos todos, los que vivimos en la placidez de dejarnos llevar por el dulce efecto adormecedor de la sustancia.

Si esto sirve de algo debería ser para que los españoles abran los ojos y se den cuenta de qué estamos en manos de carceleros: recortes a la libertad, comunismo y placet al blanqueo del terrorismo, pobreza que viene y expaña en fabricación. Indudablemente que ni la madre que la parió.

De nada servirá afanarse, nadie luchará en defensa de la identidad, porque lo peor de todo esto es que, parece, que los españoles estamos encantados con lo que tenemos y con lo que no vamos a tener: orden y trabajo.

Oposición: ¿Hay alguien más? Que oigan a Paloma San Basilio: Juntos. Cruzar en rojo lo semáforos.

El lejano 3 octubre de 2017 fue un día memorable, cuando el Rey dejó claro el futuro de España. Todos confiábamos en su mano firme, en la Ley y sus intérpretes. Por España, iba Todo por España. Es pasado.

Cada vez se amortiguan más las palabras, se pierden en horizontes de acontecimientos.

Llevo mucho tiempo sospechando que el enemigo está dentro. Muy dentro. Hasta en el ADN.

Al Rey Alfonso XIII le gritaban: <<No se ha marchao, que le hemos echao>>. Don Juan Carlos se ha ido. A Don Felipe le prohíben pisar Cataluña.

También Ceuta y Melilla.

Estado de Alarma. No termina ahí la cosa. La Constitución lo contempla, con paso firme y paso siguiente: Excepción y Sitio.

Excepcional y grave es que el Rey no pueda desplazarse por España y que su seguridad esté en peligro: ¿porque tenemos unos peligrosos políticos que la ponen en peligro?

El presidente del Gobierno es el culpable. Debe una explicación pública a los españoles. Es inadmisible. Es lo más parecido a una dictadura del tipo de las contempladas con admiración por algunos de los que con él gobiernan.

España condenada. Los condenados indultados.

«¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo… con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado?».

Guardar y hacer guardar (o alguien tendrá que hacértela guardar).

Cúmplase la Ley.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

24 septiembre 2020